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Pienso y siento

Siento que las cosas entre nosotros han cambiado mucho, creo que no eres capaz de comprender mis sentimientos o tal vez soy yo el que nunca te supo comprender.

Hace varios días que no te veo y que no sé nada de vos,te eh dejado mensajes pero pasas de ellos.

Por mi cabeza dan vueltas Miles de preguntas y una de ellas es: ¿Me seguirá amando?, Creo que es la que más odio de todas ellas.

Ella ni se inmuta y ni siquiera pregunta cómo estoy, lo solía hacer a diario pero lo ha dejado de hacer.
Yo necesito verle, pero mi amada siempre me ignora y pasa de mí.

Ya no sé qué hacer, a menudo me paso la madrugada fumando cigarrillos y pensando en ella, pero eso no me está haciendo bien.

¿Debería decirle lo que me está pasando?, Tal vez no debería de decirle nada, prefiero tenerla a mi lado de esa manera a no tenerla nunca más.

¿Porque esas preguntas que se generan en mi cabeza me hacen daño? ¿Porque sigo intentando estar con ella?, Creo que es amor o ya se! definitivamente creo que el amor no existe.
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Partitura incompleta

Recurramos al recuerdo;
somos los nietos
de la Torre de Babel abandonada.

Silenciosos
de nosotros partirán
los cruces de los senderos del júbilo,
desde nuestras uñas
brotará un largo manantial de historias,
relatos curvilíneos
con los que regar
la sinopsis de las eras y retoños
idos entre los consejos del salguero.

Recordemos nuestro origen;
somos los nietos
de un contrato inexplicable.

Quedarán atrás
los días de los escorpiones,
los que envenenaron nuestros frutos
con su rabia amortajada,
se irán,
reducido su tiempo
en el polvo de los pedregales díscolos,
difuntos en el dolor de su ponzoña.

En silencio
recordemos de dónde venimos,
y busquemos el nuevo Norte
colgado en la luz eterna
de la Estrella Polar.
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La eternidad en tu mirada...

Miro el reloj... 14:28... dos minutos de sobra antes de llegar puntual a nuestra cita, y cómo no hacerlo si yo siempre deseo robarle los nanosegundos al tiempo para poder estar un instante, sólo un pequeño instante más contigo. Lo que pasa es que contigo todo es atemporal, eres lo que en Física se conoce como "singularidad", contigo las reglas del tiempo-espació no se cumplen, pero así eres tú, las reglas no concuerdan contigo, eres un ser que va creando mundos a su paso y esos universos se van sumando a uno mayor hasta conformar el mío, donde yo existo, y soy... porque estoy contigo.

Por fin 14:30... toco el timbre de tu casa y a lo lejos, como si en la cima de una montaña te encontraras, escucho tu voz acogedora que desde ese punto geométrico desconocido lanza una promesa de felicidad con un simple "Ya voy". "Ya vienes"... pienso... y esa espera se vuelve un mundo de posibilidades. Decía la abuela "la espera desespera", y como siempre tenía razón, sin embargo, contigo mi amada "singularidad" eso a veces no aplicaba, si bien mis ansias de tenerte cerca crecían exponencialmente con el saber que estaba a unos segundos de verte, también se volvían material de novela, cuento o relato... llámale como quieras... me imaginaba tu rostro al espejo retocando los últimos (pero más importantes) detalles del maquillaje, mirando tu vestido por diversos ángulos, todo con prisa pero con su respectivo tiempo. El correr por las escaleras con ese tic tac de los tacones, el grito de "Mamá ya me voy" que te toma exactamente 1.66 segundos, la respuesta de tu madre "Sí, está bien, no llegues tarde" que dura 3.10 segundos... la última mirada rápida en el espejo pequeño de la sala y por fin las puertas de mi propio paraíso que se abren, con esa luz del fondo que entra por el jardín brindando una atmósfera celestial a la aparición de mi propio ángel de la guarda.

Te admiro de pies a cabeza, no porque te esté analizando ni mucho menos, sino porque es tu mirada lo último que me gusta ver en ti, la cereza del pastel, el último chocolate de la caja, la última nuez acaramelada de la bolsa... miro tus zapatos lindos, tu vestido rojo ceñido a una delgada figura, el pecho erguido y los hombros relajados, el cuello largo... y tu sonrisa en rojo carmín... y es ahí donde se genera mi propio Big Bang.

Me quedo absorto en la comisura de tus labios que se levanta levemente en un ángulo casi imperceptible, pero lo suficiente para irradiar una sonrisa sensual, pícara y feliz, las pequeñas líneas en tus labios que se vuelven un microsistema montañoso rojizo y seductor... 14:35:25. La caverna de los deseos se entreabre lentamente dejando ver el tesoro de perlas blancas que sellan una cueva aún más misteriosa.

En ese momento, aunque tú y yo no lo sabemos, está naciendo un pequeño niño en Étretat, en las costas de Pays de Caux, Francia; su nombre será Etienne y se enamorará de la hermosa Isabelle la cual será el gran amor de su vida; aunque terminará casándose con Anabell, una chica de París enamorada del color rojo. En la ciudad de Chiang Mai, Tailandia, el abuelo del pequeño Arthit lo lleva por primera vez al templo Wat Chedi Luang esperando que sienta su espiritualidad, es ahí donde el pequeño descubre que quiere ser un monje budista. En Chile, para ser más exactos en Futalefú, en la región de Los Lagos, en la Patagonia; Carlos le está proponiendo matrimonio a Lauren, una americana que conoció hacía tres meses en una cabaña para exploradores en el bosque. En Medellín, Colombia, una pareja hace el amor por última vez, antes de que ella parta a Inglaterra a terminar su doctorado. Más allá de nuestro sistema solar, dos estrellas chocan por la atracción gravitacional creando una nueva galaxia que no se conocerá sino hasta dentro de 600 años a partir de este momento. A seis cuadras de tu casa, en su departamento, un anciano acaba de dar su último aliento de una vida feliz y plena, dejando esta vida con un suspiro suave y una sonrisa en los labios. En la Ciudad de México, Claudia después de tres meses de intentarlo, por fin ha quedado embarazada. En un pantano en Florida, E.U.A. un cocodrilo pone un huevo dentro de su nido, y a escasos milímetros de mi zapato una hormiga lleva una migaja de la galleta que tiró un niño de cuatro años que juega en su triciclo a unos metros de nosotros.

El mundo sigue y siento la vida fluir entre mis entrañas y mi alma, siento explotar, deshacerse y reinventarse cada célula que me compone, una pequeña gota casi imperceptible de sudor recorre mi frente, un poco por el calor, un mucho por la emoción de verte... 14:35:30... veo tu nariz fina y afilada... 14:35:35... por fin llego a tus ojos castaños...


...y es ahí donde pienso tomarme mi tiempo.
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Alma Grande (colaboración con @vsmc2002)

Una sola vez caminan sobre la tierra
esos seres que uno venera y recuerda
como los que escriben la Historia
y anidan para siempre en la memoria.

Combatiste la violencia con tu habla
dabas gran ejemplo cuando ayunabas
pusiste sobre tu espalda una nación
y la independizaste a puro pulmón.

Eras líder espiritual, sabio y cabal
como no habrá jamás ningún otro
y sobre todo serás para nosotros
un loable ejemplo de amor y humildad.

Desde el Punyab hasta la misma Calcuta
pasando por Madrás y Nueva Delhi
todos lloraron el día en que moriste,
y no porque fueran de corazón débil.

Sin embargo, desde entonces renaciste
para nosotros los simples mortales,
la tristeza por tu muerte es mucha
y desde ese día honramos tu lucha,

Algunos batallan con sus palabras,
otros usan espada o tal vez lanza,
pero tú, ni siquiera usaste sable
y de la India siempre serás padre.

Alma Grande, así te llamó R. Tagore
el poeta máximo de tu amada patria
esa que encima de ti no puso lápida
pese a que por siempre te honre...
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A Lorca lo mataron

Callar es ser cómplice,
significa que el fuego
no ilumina ni cobija.

Solo cuando se tiene miedo
perdemos la primer trinchera,
aquella que no se resigna.

Golpeados por no ser cobardes
nadie puede negar
el derecho a la verdad.

La memoria es nuestra,
no permite que dudemos
si a Lorca lo mataron…

Ellos tienen como única ley
sembrar el odio y el olvido,
nosotros la de seguir resistiendo.

Todo punto es de partida,
contra el paredón y el fusil
el lenguaje de las flores.
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Detrás de la puerta

Oíste eso?
Demasiado silencio.
Todo está oscuro.
Siento tu presencia muy cerca de mí.
A veces distante.

Aunque no pueda tocarte.
Se que estas en esa habitación.
Detrás de esa puerta.
Buscando con tu mirada mi cuerpo desnudo ciñéndose hacia el deseo inminente
de poder sentir tu mirada esconderse tras la mía.

Siento tu respiración acelerarse,
hasta podría decir que demasiado agitada.
Puedo sentir el olor de tus ansias,
el sudor deslizándose por tu rostro.
El reflejo de tu sombra totalmente desnuda,
acariciando el vaivén de mis ansias insolentes del placer carnal


Oíste eso?
Creo que es la noche que viene junto a nosotros.
No quiero que el albor de la luna sea impertinente en revelar lo que siento en la oscuridad.
No puedo ver lo que ocurre.
Solo escucho gemidos,
muy silenciosos,
escurridizos.

Detrás de esa puerta.
Puedo sentir el susurro lastimoso de tus gemidos,
cuando tratas de tocarte entre las piernas.
Buscando la manera de jugar con los vellos de tu delicado jardín,
mientras con ambas manos intentas separar los labios.
Allí comienza el martirio del deseo profundo en ese rosado y cálido túnel del amor.
Donde rastreo el elixir de tu dulce sonrisa. Esa que se diluye entre tus piernas.


Pero no sé donde estas.
Creo que estas detrás de esa puerta.
Observando como mi cuerpo incontinente se contonea buscando una posición inusual donde puedas amoldarte al placer de sentir la carne trémula de lo inverosímil.

La oscuridad pretende que no vislumbre tu figura.
Pero estas allí,
Detrás de esa puerta
Penetrando con tu mirada mi cuerpo erguido,
como fiel guerrero para la batalla.

El deseo se erecta.
El amor se desliza por mis piernas,
Sudoroso y casi ahogado.
Observo como se deleita tu mirada desquiciada del amor,
Mirada lasciva.
Penetrante.
Fisgona.
Impertinente.
Perversa

Mirada loca de amor.

Fue allí cuando desperté.
Todo derramado. Viciado con el perfume del aroma de tu jardín.

Jamás regresare al sepulcro donde enterraste parte de mi alma.

Ese sepulcro,
donde borraste mi nombre y ocultaste mis cartas.

Tu ausencia me grita que aun me esperas.
Pero el miedo de tu mirada me destruyo.

Solo te gusta observar.
Sádica.
Lasciva.
Impertinente.
Sudorosa.

Llorare toda la noche con la mirada fija detrás de esa puerta donde el amor se desgarra.

Y allí,
Moriré entre tus piernas mordiendo el anzuelo en lo profundo de tu bosque,
donde se derrama el deseo de mi carne erecta
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Detalles (Rutina de migrantes)

Viernes noche.
En la calle estrecha
unos jóvenes están de fiesta.

Parados
miramos,
esperamos,
deseamos,
callamos.

Sin mirarnos,
nos ven,
nos notan.

Directos hacia nosotros
se acercan,
no se apartan,
nos empujan.

Risotadas.

Detalles sin importancia.
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Te toco

Te toco,
caigo en que eres cierta,
que eres mi respuesta,

te conozco,
noto tu presencia
si cierras la puerta

y en tus ojos...
el aire que me falta está en tus ojos,
el cielo no me basta si estoy solo
y no te toco...

Te toco,
sé que estás despierta,
no te des la vuelta,

yo te adoro...
no me daba cuenta
que me desorientas

si te toco...
y voy menguando poco a poco,
el tiempo se dispara entre nosotros...
como un locoooo.

Te toco.
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De cenizas

—afición—
—elección—
—inspiración—

Y si vivimos para desvivirnos.

Este corazón sensitivo

contagia

y domingo existe
otra vez
—María, ningún nombre después de ti—

Flota el arcoíris en tus manos;
en una lengua
de sueño
tu regreso vino a quedarse esta vez.

Entonces,
despertaremos
en la crepitación de un beso
—ningún adiós en el corazón—

María, dime si bajarás con un rostro más bueno.

Juega la naturaleza con nosotros;
ojalá, la vida sepa
cuánto nos amamos
donde un día existió de domingo.

Ya el humo de este cielo
atiza los recuerdos,
y marzo se mezcla
con tu alma y la mía

¿Y si somos de otras cenizas?
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Refugio

Azul de ciudad
apátrida,
el cielo gris.

—El mismo dolor—

Se estremece de ausencias;
también de hogar
cesamos
de ir pesadamente, sólo
de recuerdos.

Cada domingo,
tierra verde caña, por naturaleza
quema un poco,
un nosotros
y el brillo en los ojos.

Verte aparecer en el sueño
conmigo,
la memoria lo dice todo:
estarás para siempre
(Si rezo como la otra vez)

¡De olvido nos hacemos nada!

Y te pierdo
como antes, y me pierdo
y todo sigue igual.

En el mismo cielo,
a tientas,
escindir el corazón.
Extraviado el edén
tiene otro precio;

de milagro
esta bendición: Nuestras
almas rotas
transmigran, juntas.
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Butaca de Cine para dos

“De cuando vagábamos sin lugar a donde regresar
y no nos molestaba”

Todos los días no pueden ser iguales,
no resistiría otra nueva Teoría de la Cuerda.
Traspapelar sentencias de desahucio y Vales de Comida vencidos.
Todos los días no pueden ser iguales, las tormentas no lo son,
los asteroides tampoco;
Las pieles de mujer no huelen igual, no saben igual,
no te calientan igual – algunas carecen de calor –
El clima varía y las palomas del parque se alimentan de otras manos,
Los autos salpican a otros transeúntes
y los trenes nunca me ceden el asiento 4 veces en un mismo viaje.
Todos los días no pueden ser iguales,
se nos derretiría la cara de tanta falta de color;
Los cuerpos de mujer no debieran ser iguales,
- su derecho al fin a no ser ostras-
Las ciudades no son iguales, y ya eso es un paso de avance,
un latido de más o un respiro de menos;
Nosotros nunca fuimos iguales, estáticos, inmóviles
Nunca tuvimos nada, no pertenecimos a nadie,
no morimos de alguna enfermedad común;
Nosotros nunca fuimos exactos, ingrávidos, lucidos;
Fuimos de la forma en que queríamos,
dormíamos con los ojos abiertos y el estómago vacío;
- éramos felices-
Y no nos importaba un solo colchón,
Una taza de café y medio panecillo;
No nos importó nunca que usaras mi ropa interior, - y yo la tuya-
¡Vivimos tiempos malos y otros peores!
Vimos la misma película 300 veces, y no nos importó
Fuimos tildados de locos, y no nos importó
Siempre nos alcanzó,
lo que por definición para otros no tiene sentido
¡Una simple Butaca de Cine para dos!
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Hay besos

Hay besos de no estoy
que llevo en mi boca
que guardo celosa
que nadie aunque quieran
si no quiero yo me los roban…

Hay besos de no estoy
de esos tan tuyos
que sólo tú sabes
como hacer que escapen
a buscarte para vivir en tu boca…

Porque son de tu boca
los besos que con mis labios
busca amarte mi alma
y que con mi lengua
le confiesa a la tuya
sin pudores
cuanto la desea…

Y hay besos de no estoy
mentirosos que se esconden
callando algún enojo, algún secreto
alguna respuesta que pueda escaparse
sin querer en una boca abierta, esos amor
esos, son los besos peligrosos…

Hay besos que no están
y son antojos mordiendo los labios
cerrando los ojos, queriendo sin poder viajar
a morir a los tuyos, y se quedan fríos en nosotros
temblando en súplica, que nos los lleve el viento…

Son besos tan llenos de todo, de tanto
que están sin estar, para que sólo el amor los vea
cuando los venga a buscar, o cuando el destino se apiade
dejándonos partir y llegar…

Porque esos besos de no estoy
son pura mentira que se esconde
en una esquina cada noche
esperando que doble tu abrazo
para decirte: Te Amo…
en los labios, antes de cada despertar…


soundcloud.com/lola-bracco/hay-besos-de-no-estoy (Lola)

Inspirado en Tuit: twitter.com/Delfomalos/status/825727568338886656
.
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Nosotros

Me besó
mi alma
enmudeció
nuestras esencias
se abrazaron
ya solo existe
un nosotros.
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FALCO en la tierra. Sigue acto primero

PRIMERA VIDENTE
(Lleva un espejo, se mira, hace una pausa y prosigue)
¡Oh, ilusos, llegad a mí! ¡Abrid vuestro maléfico tiempo
al crepúsculo de mis anotaciones! También exhibo
lujuriantes senos, mas esto bien poco interesa
a todo mestizo caballero que localiza jóvenes dispuestas.
Un buen catálogo satisfaría los deseos mortales
de muchos, lejos de la templada disciplina doméstica.
Estos aluviones en carne extremados, bien tentarían
a cualquier famélico de moral, incluso a Mefistos,
ese diablillo imaginario que a veces insufla cierto grado
civil al parentesco, infiel de espíritu, de mucha gente cívica.
¡Ah, su cavernosa estampa me recuerda la artimaña
de algunas famosillas para encumbrar el enredo!
Con clara mirada, a ese impulso alentador, las veo,
perdido el orgullo, en casos semejantes, cómo venden
de su intimidad hasta la mayor oscuridad y reserva
interior por tocarle los pelillos al diablo.
Y qué decir de algunos estadistas que frecuentan
en el más regocijado secreto el apretón voluptuoso
y la untura libidinosa del carnal deseo,
hasta moler todos los miembros de soslayo,
y escurrirse luego por la escalera furtiva, en tinieblas,
mientras se frotan la piel como caricias gatunas.
Pero esto dejemos que acuda a la suerte y al azar.
(Una segunda pausa. Se alza en pie)
Ahora, os llamo, ¡apareced voces del más allá!
¡Llenad mi entumecida mente con el sonido
de la brisa de otro mundo dentro de ese canto
por los atardeceres de invernales evocaciones!
Cansada estoy de la lira acompasada y brutal
que suena como conjuro de condenadas fogosidades;
existen aquellas naturales por los espacios sombríos
que irían mejor a esta maldita apatía.
Mientras venid, ¡continúe mi fácil arte engañando
y mi verbosidad a las incautas almas femeninas!
No menos al hombre que emboza el rostro
por la puerta de atrás, un punto más segura.
Aunque guardo con sus siluetas parecida fraternidad,
aborrezco la demolición fácil de sus ánimos,
incapaces de sustraerse al compinche erudito
de oscuro pelaje y variopinta prensa inexpresable.
Todo propicia que mis dotes, que alguna disfruto
original, aparte ciñan las viles esencias mensajeras
de la privacidad de muchas donaciones afamadas,
y acudan a sembrar el tiempo declinado
entre consumadas olas tormentosas, estafadas
por aquellas que brotan de mi real naturaleza.
SEGUNDA VIDENTE
Debiera esa práctica satisfacerme a mí también;
desternillarme de la ingenuidad clamorosa de muchas
que mis adivinaciones resignan al amor como brebaje.
No piensan, si este poder tuviera, el sumiller
cataría en primer lugar la botella de añejo licor,
antes que labios profanos macularan la copa.
Ya perdí la lozanía, mas, advirtiendo cómo algunas
de mi talla coquetean con fatuos advenedizos
y sesgan la legítima decencia con la desolación
publicitaria si anda entre las pantorrillas
el deslizadizo acaudalado, no juzgaría con error
que yo inventara lo mismo; de este modo indecente,
bramando contra toda calumnia, embutiría
mi arca familiar de boca estrecha y ancho pedestal.
Valdría esta idea si busco ilimitada posición
y suelto por mi lengua las confesiones del silencio.
Y como casi todas forjan lo propio, ahí lanzo
mi demanda a las profundas tinieblas, lugar
paradisíaco de las aves zancudas y cuellos largos.

(Escucha bullicio en la calle. Cree es gente que sube con
presurosa planta. Sólo es el viento que ruge en el hueco
de la escalera. Seguidamente interpelan las tres)
INVOCACIÓN DE LAS TRES
Espíritus que nos asistís, ¡permaneced no lejos
de los oídos que auscultan lo invisible!
Alguien de muchos se burlará, mas desconoce
que somos consumadas artífices en conectar
con formas impalpables y asumir su personalidad,
que, a través de alguna, hablan al mundo con potente
aviso de cosas indescifrables, ilusorias
para quienes replican negando lo que no saben,
aunque intuyen, haciendo de su máscara robusta
el sinsabor maléfico de su miedosa esencia.
Espíritus que nos rodeáis, ¡seguid aliviando
con vuestro aliento inmortal el nuestro mortal
aquí, acostumbrados como estáis a presentaros
con afables ejércitos sobre hechos misteriosos!
Respondednos en la forma actual, (alguna tenéis),
que no difiere, salvo en la luz, de la del mundo.
No hace mucho fuisteis interlocutores
personales que vivían dentro de frugales elogios,
pero nada más; concurrís luego a creadas sombras
alejadas de lo que somos, convirtiendo esa
potencia en aspiración melancólica de lo que sois.
Espíritus que os recreáis en los umbrales del aire,
encaramándoos sobre el vulgo del que emana
la oscuridad a las aspiraciones más nobles del ser,
contrariado aquél por los escombros de sí mismo
a través de su innata pesadumbre y nula gloria que solo
busca confusión e hipocresía en la existencia, de cuyo
señuelo egoísta, nosotras somos servidoras, Espíritus
que os reís reclinándoos sobre la seducción de los sentidos,
la escabrosidad de la esperanza, el ocioso anhelo mullido
de la insatisfacción sobre las cosas terrenales (letargo
de abajo que refleja lo que es arriba) a través de goces
y favores imperecederos del insensato prestigio,
Espíritus burlados del placer fugaz que, a muchos hechizan,
y a otros atormentan, en ruinas vagas y en prestaciones
someras de denso quehacer y sobresalto vital, balumba
interna donde odio y amor se mezclan, en proporción tal,
que no es posible saber qué curso, de las dos influencias,
dentro del pecho prevalece con mejores augurios;
Espíritus de la noche y día, que os insinuáis en los pliegues
de toda perspectiva contraria de corazón humano,
por recintos interiores y por lados de los hechos externos,
oíd la llamada y reposad en la alabanza, con paz
y quietud, por amor a lo que una vez fuisteis y ya no sois,
cuya unión no es sino la condición clara de cuanto
seremos,
o aspiramos como préstamo, si proseguimos en igual senda,
venid a nosotras, llenad la voz con fascinada presencia.
Aventad la puerta de entrada hacia este espacio,
aproximaos desde lo profundo majestuoso
y apareced, desterrados del fracaso, en nuestros
cerebros, que son vehículos de la mente sin corporeidad.
Ah, ¡venid a nosotras, envolturas de los ruegos!
Las palabras llegan hasta esos reinos lejanos
sobre los que nadie se adentra por temor
a ver parte de su auténtica sustancia amorfa.
Os sentimos. Ofrecednos alguna noticia o hecho
imperecedero de la existencia real que mantenéis.
Nada puede inquietarnos de ese concepto.
Que muchos abominen y nos tachen por locas,
así duerman; voces extrañas les despertarán
como visibles sueños habituados a serles fieles
a tanto eco y a la maldad que pesará como culpa.
Sabemos que no todos podéis traspasar la frontera
y llamarnos con labios invocados; algunos,
sin embargo, ofrecéis elocuencia al pensamiento
y le allegáis la ciencia de la que siempre os engalanáis.
Ea, pues, cambiad las lúdicas conciencias;
abrid el portón de este plano y musitad
sobre las espaldas el aliento de vuestros perfiles.

(Se desvanecen entre rápido sopor. Presencias Astrales las rodean)
PRESENCIAS ASTRALES
(Se hacen ostensibles en los cerebros)
Aquí nos tenéis, cuerpos mortales. Tal recorrimos
el mundo un día con terribles prohibiciones,
además de buscadas, por nosotras sentidas.
Tal fuimos sobre el aire del mundo que hoy entero
el corazón respira, al punto corroído por los males
que pueblan la sed no enseñada de otros
diversos elementos de los que en la tierra solo
se les supone errantes de la mente sin rumbo.
Hemos aproximado nuestro Universo al vuestro,
según consta en las paginas escritas sobre el hombre
al cual el espíritu cauteloso espera favorecer,
antes que descienda al rellano de la tumba.
Exhortamos a una a que sea fiel y valedera sustancia
para transmitir la gracia todavía disponible a esa alma
que estuvo abrasada de primitivo amor,
él, que engañosamente imploró sin inocencia
por una hija de la tierra, de cuya esencia somos
emisarios piadosos. Debéis saber que, nuestros collados
son más hermosos que los vuestros; ningún esquema
mortal nos envuelve con su mala onda material
ni los recíprocos ultrajes que os arrancan el pellejo,
crecen, con su alboroto y anomalía,
alterando la mitad de nuestro descanso,
ni se pronuncian palabras que se asocian con el tumulto
detrás de asociaciones querellantes, durante tiempos
de anarquía adulona por cómplices amotinados;
ningún peligro múltiple puede restaurar el miedo
razonable que se excusa en la injusticia,
cuando en la tierra da forma a la perplejidad.
Lo que no conocéis os enajena y cierra el cerebro,
el músculo flaquea y el peso os impide esquivar
la gravedad fuera de la espesa atmósfera, turbada
por la indecorosa y excesiva estima de vosotros mismos.
No percibís otras regiones lindantes con la vuestra;
esparcís vuestros átomos hacia la oscuridad
como cúmulos brumosos de expansivas edades.
Hasta aquí no venimos con la vista puesta en ninguna
para escaldaros con tormentos sulfúreos.
Las espirales de ese infernal desierto atrapan
mentes trastornadas por el fiero estudio
de sí mismas; arrebatan la cordura como juguete
impelido a ser manojo de fragmentos idóneos
del propio corazón ennegrecido.
(Dirigiéndose a la preferida entre las tres)
¡Despierta! Nos sentirás como algo palpable
que hará complacerse a tus palabras;
sabrás que el regocijo del viento
destilará la magia de nuestra enseñanza,
cercana a los dones que despliegas, y sembrará
complaciente quietud hacia quien, confuso,
no tardará mucho en acercarse a tu perfecto
estado dominado por tu misma conciencia.
Quiere saber si Alguien más poderoso que él
domina los destinos humanos, o si un solo hombre
de este mundo replica a ésta Voluntad
con la soberbia que impone su alocada acción,
prolongarse en la mano que empuña la mortalidad,
ataviado con el más insolente deseo que mirada
alguna lanzó fuera de la compasiva tierra,
a la que está unido por temores y desdichas suyas,
humeando, de ordinario, con secretas aspiraciones
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Albañil

ALBAÑIL

Tú eres para mí
la flor que derrama su aroma
al amanecer,
como invitando a despertar
del sueño profundo
que la vida regala con el descanso.

Eres un pedazo de cielo,
en lo extenso de la noche,
pero azul y luminoso,
una creencia,
una fe en lo maravilloso.

Eres dos ojos enamorados,
dos manos sobre mi cuerpo,
satisfechas,
dos pies que se mueven hacia mí
y una voz que canta en el silencio.

Eres un ser extraordinario
que construye casas
de concreto y de amores
a la par.

Eres un hombre
que solo desea la tranquilidad
de mi hombro para sentirse feliz.

Eres alguien que ama y al que amo.
Amo tus sensaciones
y tu espíritu valiente,
tu canto a la vida de cada día
a pesar de las tristezas
de todo lo actual.

Este es un tiempo de desarrollo,
de crecimiento,
de entrega total
y encuentro eterno
entre dos mundos que,
una vez,
estuvieron distantes.

Fuimos diferentes ayer
y hoy plantados en una tierra común,
hacemos semejantes nuestras inquietudes
y aspiraciones.

Buscando cada día mutua felicidad,
nos derramamos sobre nosotros
para encontrarnos
en suaves caricias.

Tú, vanidoso lirio
mecido por el viento,
sereno y querido,
enjugas el rocío
y eres envidiado por las demás flores.

Eres todo.

Eres más que todo.
Constructor de sueños
y escaleras al sol.

Amado hombre de manos fuertes,
albañil que construye casas
y silencios que dan sombra.

Albañil,
mi vida está en cimientos
sobre tus ojos de cristal verdosos.

Tu luz ilumina mi alma constantemente,
tu voz eleva su sonido y me toca
clara y melodiosa,
con un fuego que remueve mis sentidos.

Una voz desde el silencio,
perceptible aún entre la multitud,
con sonidos inagotables
de aguas cristalinas,
de montañas imponentes
y de viento cargado de candor.

Es nuestro sol común,
un cielo único
que nos ha mantenido unidos
aún sin tenernos.

Albañil,
cuando te conocí
no imaginé que construirías
puentes hasta mi corazón.

Tampoco pensé que
una vez allí,
escogido el terreno,
edificarías el amor.

Y ahora,
el ayer es lejano,
pero también es hoy,
porque de común acuerdo,
mantenemos el presente activo
y lleno de razones para querernos.

Ayer sentimos el viento contra la cara
vimos el horizonte azul,
y así se sigue presentando el futuro,
como un cielo despejado
que nos aguarda para darnos su pureza.

Albañil,
océano mío,
mar y cordillera alta,
ciudad y pueblo
donde habitan mis sentidos,
océano donde me hundo y me muevo,
donde me alimento y respiro.

Cariño.

Construyes el aliento de mi vida,
mi respiración.

Oxígeno y fuente de agua pura,
voy siempre en pos de ti.
Mi única dirección son tus caminos
tu corazón ardiente
enredado en mi piel.

Tus ojos me llenan de color,
tus miradas son color.

Albañil,
tengo en la mente
tu voz como concreto,
inquebrantable.

Tu risa es una obra
exitosa y bien cimentada.

Cuando tú ríes
levantas mil alegrías
y pones soportes mágicos en mi corazón.

Albañil,
llegará ese día,
ya cada vez más próximo,
en que no sólo construyas
casas para la vida,
si no también,
vida para las casas
dentro de mi ser.

Abrirás cercos,
retirarás la piedra,
colocando el material puro
al servicio del amor.

Albañil,
viaja y revisa tu obra
por entre los andamios
que la belleza te regala.

Pinta,
esculpe como el artista
que se da tiempo
y modela en el barro
porque abrirás un inmenso espacio
en mi carne y mi alma,
donde pondrás los cimientos
de la edificación más fuerte
y más hermosa
que has de levantar.

Esa obra sublime
por la que estás llamado
a trascender la carne y el concreto
creando una nueva inteligencia y alma.


Albañil,
no puedo dejar de pensar en ti,
tú me das la fuerza,
me sacas las lágrimas de los ojos.

Róbame,
llévame por entre los árboles
en fuga hacia tu universo.

Edifícame,
conviérteme en tu morada.
Un lugar donde te repliegues
cuando ataque un enemigo,
donde esté tu comida y tu descanso.

Soy tu árbol,
tu materia prima.
Tálame, púleme
y construye conmigo tu casa.

Una casa simple,
luminosa,
llena de color,
música y nuestros detalles.

Dame la vida que solo tú sabes,
dejando que,
aún así,
fluya mi savia
y renueve cada día mi espíritu,
dejando yo que tu esencia
se renueve conmigo también.

Albañil,
vuélvete y mira tu casa,
dime si ya está apta para tu vida.

Tu casa ha de ser bella y pura.
Un lugar donde guardes
tu oficio de artista
un lugar donde aflore
tu oficio de artista.

Albañil,
me siento tan pequeña ante tu magia
y al mismo tiempo
tu amor me hace la más grande.

Todo gracias a ti.

Albañil,
tú eres mi fruto,
aquel que he tomado del árbol permitido
para gozar de su madurez y frescura.

Tú eres mi savia y mi madera,
mis árboles y las laderas del monte
por donde transitan mis ilusiones.

Camina mi mente acariciando el pasto
y los colores de mi alrededor
y en todos ellos te veo como si,
confabulados en tu favor,
dibujaran tus ojos y tus sonrisas.

Las hojas de nuestros árboles
no llegarán a sentir el otoño,
pues solo puede haber primaveras
y sol cerca de los dos.

Albañil,
las nubes blancas y alegres
son tu escenario.

Aquel por donde paseas
tus grandes anhelos
y donde descubres que existe
un nuevo aire para respirar
y redimir todo dolor.

Albañil las nubes
me traen tu olor
y me lo lloran encima emocionadas,
humectando mi piel
con los sudores
que han recogido de tu ser
y que se asemejan a la lluvia
pura y clara
de una selva impoluta y virginal.

Albañil,
hoy he deseado cantarle a tu voz
que me eleva por el aire
y me hace perder la noción
de las angustias que me acosan.

El único que me saca
de mis estados de letargo
y construye para mí
un habitáculo rosado
lleno de amor y color.

Este poema es tuyo,
porque has sido el inspirador.
Con solo mirarte,
¿quién dejaría de escribir un poema?

Albañil,
eres la casa,
la mansión,
la arena y la piedra,
la sombra y el calor,
el alero que protege,
la cuna que mece,
el abrazo que ama,
el sol que encandila,
la luna que ensombrece,
la luz que activa,
la oscuridad que adormece.

Mi cielo y mi nube,
mi sol y mi lluvia,
eres todos los seres de la tierra,
todo el verdor.
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2comentarios 87 lecturas versoclasico karma: 135

Mujeres divinas...

Dios que has hecho
Le preguntó un Dios
al Dios de nuestra galaxia
y nuestro Dios contestó:
hice a la mujer a semejanza
del mar, el sol y la luna
y le implanté el soplo divino
de la creación.

El creador hizo a la mujer
con cuerpo esculpido
reinas de esta creación
a todas las mujeres un abrazo
de este romántico
y nostálgico soñador.

Vosotras divinas mujeres
siempre serán la fuente
de mi inspiración,
cuando Dios creó
el mundo,
a ustedes mujeres las entalló
con arte y dominio,
nosotros solo somos
parte de la creación,
pero ustedes
son la creación misma.

www.youtube.com/watch?v=gfX0ijwj1mw
www.youtube.com/watch?v=4hRL7S1Qu_w
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Sísifo

Si todo fuera fácil, hoy no estaría aquí
Si todo fuera difícil, no estaría aquí.
Si todo fuera de la forma que pensamos que son las cosas, entonces siempre tendríamos razón.
Odiamos a los que nos lastimaron
Y ámamos a los que nos demuestran afecto.
Convivimos en un oasis
En donde el creador somos nosotros
Aquí no tengo la razón de la palabra
El jefe o el líder, solo existe en mi mente.
Porqué no necesito a nadie para poder respirar
Para moverme
Para oler
Para sentir
Para amar
Para la agonía que recorre en mí.
Soy yo, soy tú, soy todos.
Y si solo te ves así, podrás seguir tu camino
Para que las cosas se te dificulten
O se te hagan sencillas.
Según tú
Según yo
Segun todos.
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No tienes derecho

No me puedes juzgar
No eres un dios
O algo similar
Entre tú y yo
En la balanza
De los pecados
Tú resultas más pesado
No me vengas
Con tu flaca moral
Si a alguien
Hay que regañar
Serias tú sin dudar
Metete en tus problemas
No llegues a molestar
De nosotros dos
Tú tienes que
Otra boca alimentar
Con tan pocos años de edad
Y mírate como estas
Yo me independice
Tengo un trabajo estable
Tú no abandonas el hogar
Con madre debes estar
Para el punto final
Yo aún tengo pareja
Y tú eres madre soltera
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Electricidad humana (con @JanaRivera)

Bajo mi párpado de luna
despliego una cala azul,
habito un edificio
de horas de piedra,
el suelo lleno de escamas,
mis dientes hablan de hambre,

germina en el paladar
la cebada ahogada,

bandadas brillantes surcan
fachadas de barro,
me cuentan bajito
que lloran los días nubes moradas

aguardan el día en
que la marea se dará la vuelta,
para descansar sus mejillas en la orilla

cada nube en su lugar,
húmedas,
para devolver su deuda en lágrimas

filamentos líquidos, de languidez ingrávida

ruedan y se deslizan entre pómulos de albaricoque,
se depositan en el balcón de la boca y,
ahí, lanzan al viento su sabor amargo,

suenan a cambio,
buscan olivos y menta,
respira las horas con el placer
de quien mastica días,
la noche escucha,

cuando el lenguaje falla
las estrellas hablan,
contiene la respiración,
el cielo un mar de ventanas de luz blanca,

visión de vapor,
aceite para los cabellos descalzos
que planean sobre nosotros,

epidermis de milibares,
se rompe bajo la presión del abrazo,
bajo el hambre de bocas tristes
que necesitan calmarse a base de besos,

almas sedientas de cúmulos y nimbos,
de pétalos marchitos que vuelven a la vida
con la descarga del trueno,
con la verbena del cielo,

cae un día y rompe su forma,
se quiebra lo duro,
lo blando se pliega sobre sí mismo,
la palabra es blanda,
flexible, resiste el viento,
soy un campo moviéndome al decir del viento.

Y entre el anticlinal de mis sueños,
apareces tú, de musgo fresco y párpados húmedos,
de sílabas claras y diéresis de agua,

mi tormenta acaba de empezar…
… aquí llega la luz,

nuestra electricidad.

/

Colaboración eléctrica con Jana, saltando entre nubes moradas,
el cuerpo como sistema ciclónico, el aleteo de una mariposa
puede cambiarlo todo, un placer siempre colaborar contigo!!!
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Somos esos otros..., tiempo, recuerdos y caminos

Esos otros, los otros...,
veredas anegadas por el sudor de sus frentes,
senderos que son senderos porque los has pisado,
caminos que son caminos porque los andamos nosotros.

Veranos de andares ardientes,
de corazones que hemos resucitado
Y ejercitado por las veredas, por los senderos, por los caminos,
nosotros..., esos otros.

Esos hombres valientes,
recorren con sus historias de niños cansados,
los rincones, los cruces, las calles y tus balcones,
esos hombres..., vosotros, esos otros.

Esos son caminos porque son pasado,
somos tiempo y recuerdos, historias contadas,
miradas perdidas por la lejanía de un hilo,
de una línea, de una raya, de un camino.

Somos tiempo pasado,
somos recuerdos que recorrimos,
somos historias, somos esos que están en el filo,
somos veredas, somos otros, somos caminos.


Alfonso J. Paredes
S.C./Copyright
Imagen tomada de internet, cuya fuente es: www.google.es/url?sa=i&rct=j&q=&esrc=s&source=images&a
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