Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 3431, tiempo total: 0.007 segundos rss2

!!!Esclavo Fiel¡¡¡

Aun recuerdo aquella tarde
en la que por vez primera te ví
tu mirada encegueció la mía
tu saludo quemó mi piel

Cuanto impacto causaste a mi vida
la vez primera que te llegue a ver
el deseo corría por mis venas
literalmente... quemaba todo mi ser.
____Diosa del eterno cielo___
Ángel que desde allí has bajado
déjame amarte por siempre
déjame estar a tu lado

Déjame recorrer tu cuerpo... y amarte
que el fuego que recorre mi ser
encienda la llama
de tu amor sagrado

____Probar de tu néctar____
y recorrer el universo entero de tu alma
Posarme en ti
sentirte y hacerte mía
como nadie mas lo haría

!Déjame aunque sea un instante
ser vasallo de tu ser
dejame aunque sea un instante
ser tu esclavo y serte fiel¡

Pablo J. Aguilera G.
leer más   
8
6comentarios 38 lecturas versolibre karma: 111

Estrella de miel

Quiero verte por el cielo
De mi piel,
Dulce y fulgurante,
como una estrella de miel.

Muero por dentro
al sentirte lejos,
Como se mueran las medusas,
Cuando se miran en los espejos.

Déjame comerte el corazón,
es Canibal mi ilusión.
Se que es mi alimento,
cada migaja de tu sentimiento.

Bésame con tus labios
DE MOLINO,
que los míos están hechos de aguas
que quieren fluir por tu destino.

Solo quiero guardarme
En el rincón más pequeño de tu interior,
Como se guarda un prado
Dentro de una flor.
leer más   

etiquetas: amor, flor, estrella, labios, destino, espejos
1
sin comentarios 10 lecturas versolibre karma: 20

"Pasión" (jotabé con estrambote)

Las noches fueron... el edén eterno
paraíso prohibido, nuestro infierno

nos entregamos a nuestros pecados
por la lujuria fuimos alcanzados;
nada importó, nos sentimos amados
nuestros cuerpos desnudos, enlazados

fueron testigo, de la enardecida
pasión, en nuestras pieles ejercida.

Tu avidez, con la mía ¡Oh, lo discierno!
Tú y yo, totalmente compenetrados
la noche nos miraba enfurecida

por la pasión surgida
entre dos seres que mucho se amaban
compartiendo la cama en que se ansiaban.
leer más   
12
9comentarios 53 lecturas versoclasico karma: 134

Las hojas al final del tallo

Medio sueño, dos almohadas,
un lamento, y te he dejado.
Un respeto por las hadas
a las que lloré tu nombre.

En la piel ya no se esconde,
sino grabado debajo,
dos mil besos y un regalo
del infiel cajón del mueble.

A ocho millas del presente,
no retengo lo que hay,
ahora duermo de costado,
cierro puertas al entrar.

El amor siempre es cotilla,
sabedor que hay dos en la
rama par de cada vida
de esta sagrada familia.
leer más   
13
8comentarios 80 lecturas versoclasico karma: 117

Sombras

Hay una sombra que se proyecta
desde un tiempo lejano.
Cubre la mano que palpa,
el ojo que mira
y la boca que besa.
La piel acariciada,
el horizonte visto
y el beso grabado.

Sombras chinescas en la pared
que relatan un cuento sin moraleja.
Retratos de seres que pasan sin peso.
Historias banales que nada dicen.
Proyecciones que se escurren por la pared
como fantasmas huecos y secos.

Sobre la cama se divisa la silueta
de la sombra de tu cuerpo.
Quiero para el tiempo
y dejar imborrable esta imagen.
Cuando ya no estés será esta la forma seguir contigo.

Hay una sombra que acecha tras el viejo armario,
donde se guardan todas las emociones,
en los bolsillos de un abrigo de tiempo.



Hortensia Márquez


Imagen sacada de Internet
6
4comentarios 20 lecturas versolibre karma: 90

El rojo (de sus botas)

Ella
Hoy ha despertado vistiendo al otoño de margaritas

Ha deshojado cada pétalo
Y se ha deslizado sobre la hierba

dice
que hoy el día...
tiene un olor
Un sabor
Un color

Indescifrable

Dice que es como inquietante
Y a la misma vez fascinante

Y qué ...
que los ojos que se miran
Siempre
Siempre
provocan una reacción en el cuerpo

Y qué hoy
el rojo de sus botas
se ha mudado a sus mejillas

Y qué todo el azul del cielo
Se lo ha inhalado
su pecho

Y espera, que también dice ...

Qué mientras el verde de su camisa
haga juego con sus ojos

En su piel la Primavera

Y en su latido
<~~~~~~~~~~~~ (é l)
verano


@rebktd
leer más   
19
9comentarios 74 lecturas versolibre karma: 135

Batlle siempre me ha recordado a batalla, supongo que por su espíritu incansable de luchadora

"Nosotros no somos de madre capitalista. Nosotros somos de madre obrera."


Avanza por el pasillo con el sumo cuidado de los pasos indecisos que buscan pisar sin caer, sin perder el equilibrio al borde del precipicio que es el vacío del fin de la memoria. Y yo, al verla alejarse así cada vez que me da las buenas noches, como que intento hacer memoria por ella, y recordarle continuamente a qué día estamos, qué instante de la semana es mañana y preguntarle si ha tomado las pastillas, los polvos y el jarabe, en ese orden, pero al revés, consciente de que si no la regaño cada día por la cantidad de comida que sobra nadie lo hará, pero intentando hacerla entender y razonar, porque los gritos nunca sirvieron de nada para educar y ella, tirando de refranero popular lo sabe y me mira y me lo recuerda: Que por un oído me entra, y por el otro me sale.

Que la nevera nunca esté vacía, y la despensa siempre llena, supongo que es la herencia directa de una posguerra que dejó más miseria que toda la grandeza moral que nos vendieron que iban a instaurar durante la última cruzada de la cristiandad, que por desgracia, tuvo que tener lugar en nuestro país. Cuando nos sentamos a cenar y ve alguna noticia de actualidad y me pregunta que este de quienes son, y yo le digo que es Garzón, que es de los rojos, de los nuestros, de los del Padrí; y ella sonríe, se ríe, y asiente con la cabeza, y dice, como me dice cada vez que voy a una manifestación, que al Padrí le habría gustado conocerme, que era de los suyos, de los que creen que vale la pena cambiar el mundo, y yo sonrío, y le digo que lo sé, que a mí también me habría gustado conocerlo, y es verdad, a veces echo de menos no haber conocido a ese bisabuelo del que solo tengo como recuerdo un recopilatorio de prensa soviética que se llama como el satélite Sputnik, pero en castellano -los artículos, no el nombre-.

En momentos como ese, ella hace memoria y me cuenta como iba a ver a su padre a los campos de concentración, a mí me llama la atención su conciencia de la situación vivida y como no llama cárceles, sino campos, a esos lugares en los que internaron a todos los luchadores por la democracia y la libertad que cayeron a manos del franquismo. Continúo, que me voy por las ramas. Ella recuerda, y entre esos instantes de su niñez, siempre me cuenta como a veces a los presos los dejaban nadar en la playa y me cuenta, con la ilusión de una niña, como lo veía saltar desde lo alto de una cala y zambullirse en el mar. ¿Pero tú sabes la altura qué era? ¡Como diez metros! ¡Y saltaba y hacía CHAF! Acompasando la explicación con grandes gestos, para ensalzar la magnitud de la hazaña.

Otras veces hablamos de la política y me pregunta que qué ocurre en Venezuela y yo le digo que gobierna el pueblo y a los ricos eso no les gusta y ella me dice que claro, que a esos nunca les gusta, que por eso hubo una guerra civil aquí, porque los que mandaban querían seguir siendo ricos. Y se queda pensativa mirando el infinito, y como pasándolo mal al recordarlo, pero consciente de que debe contarlo, me explica como un día vinieron unos con camisas azules a buscar a su padre. Que petaron en la puerta, y su madre, les mandó a ellas y a sus hermanas esconderse bajo la cama en la habitación. Vieron sus pies, y en medio de la noche se llevaron al Padrí. Y a ellas les tocó pasar hambre, más de la que pasaban, hasta el punto de tener que comer las mondas de las patatas si no siempre, sí con frecuencia.

Cuando me lleva al cementerio yo la sostengo del brazo, sé que necesita llevarme de vez en cuando, como mostrándome los procedimientos de esa especie de ritual con el que rendir cuentas con los que ya no están, y a ella eso le hace ilusión. Y cuando lleva mucho sin ir porque ha estado mal de la pierna o de la cadera, pide perdón y les lleva las flores más bonitas que encuentra, como excusándose por haber faltado a su cita semanal. Camina con calma, me pide que coja una regadera y se dirige a la tumba de su marido, la riega y la limpia, como cuidando todas las arrugas que no pudieron envejecer juntos, hablándole en catalán y en voz baja, contándole todas las novedades, y que mira, que ha venido el vigués, el nieto de Manolo, que que grande está y cómo cuida de su abuela, que qué bien que lo pasamos juntos, que la espere una miqueta, que todavía le falta para reunirse con él.

Después recorremos el cementerio, a mí siempre me han parecido lugares fascinantes y me pierdo observando los mausoleos, las fechas de las tumbas y respirando todos los recuerdos perdidos que viven entre los que ya no están por acá. Giramos en una esquina y luego en otra, y llegamos a la antigua zona republicana, ahora es una zona más, pero siempre me ha parecido bonita la idea de que mi bisabuelo esté allí, como una forma sencilla, pero importante, de recordar que se dejó la piel en el Ebro, en la cárcel y que se salvó de la muerte por un azar del destino, porque las celdas estaban llenas y porque España necesitaba mano de obra y Franco decidió que era mejor el indulto, que ya habían aprendido a callar, aunque siguiesen gritando en voz baja y escupiendo cada vez que pasaban al lado de los del club de Hípica, que eran todos falangistas de los de camisa azul en domingo.

Y nos detenemos frente a la tumba, y otra vez la conversación en catalán, que mira tu bisnieto, que es como tú, que ojalá lo hubieses conocido, porque es de armas tomar. Y que me riñe siempre, pero lo hace por mi bien y porque me quiere, y que lo pasamos bomba juntos y que está con una chica muy riquiña y muy maja, que viene mucho de visita. Que en muy poco estoy con vosotros, pero esperad unos años más, que los quiero ver juntos. Y no lo dice, pero yo estoy seguro de que lo piensa, que no se quiere ir hasta que me vea mayor, porque para él sigo siendo un niño, de 24 años, pero un niño al fin y al cabo, y que no se puede ir hasta que hayamos reído tanto como para no olvidarla.


Y luego volvemos, y vamos para casa, o al médico, o a la farmacia, y subimos las 95 escaleras de su casa -se sabe bien ese número y siempre que puede nos lo recuerda, sobre todo al doctor y a los otros viejos que se encuentra por la calle, entre quejas que más bien son muestras de orgullo propio-.


Otras veces vamos a por helados a la Torre, uno de chocolate para mí y uno de limón para ella, nos sentamos en un banco y vemos el cielo de Coruña despejado, mientras hablamos y disfrutamos, de los cucuruchos, de las pipas, de las vivencias, de los años. Y cuando volvemos estamos agotados, sobre todo ella, pero sonrientes y pensando en qué cenar en un rato.


* * *


La Yaya, que así siempre he conocido a mi abuela, pasó muchas penurias durante la posguerra, por eso yo cuando veo la nevera llena me enfado un poco, pero no mucho, porque me doy cuenta de que todo lo sufrido bien vale el tirar de vez en cuando algún yogur caducado, que lo importante es soportar las heridas del pasado y como siempre, intentar que el olvido no nos engulla la dignidad, que bastante nos hicieron sufrir como para que hoy en día tengamos todavía que callar.
2
sin comentarios 12 lecturas prosapoetica karma: 18

Con pata de palo y parche en la boca

Entiéndeme, bucanero:

Los surcos en el mapa de mi piel
tienen abismos hacia lo desconocido.
Se quebraron sus esquinas,
ardieron todos tus cálculos de cabotaje...

Y todo por llegar a islas desiertas.

Donde no había olas,
ni huracanes,
ni lodos,
ni loros que repiten la misma historia.

Donde no estabas tú,

asediando mis velas,
arañando mi mástil,
esclavizando mi rumbo.
leer más   
13
13comentarios 71 lecturas versolibre karma: 126

"Viejo puente"

Cogidos de la mano los amantes efímeros
en el longevo puente de madera
acompasan sus miradas de agua
sobre un horizonte flotante inconexo
lascivo juego de peces de plata
vaivén de juncos y de promesas
libélulas que fecundan ese instante
se desdibujan en su dolor para siempre.

Los dedos misteriosos de la brisa
en el tango sutil de los cabellos
abrían el regalo de tus mejillas
devaneo del sol en la besana
de tu piel de fresa en barbecho
supuró el veneno de la distancia
se sembró la herida del beso.

Camino cada mañana a ese puente
a por mi orquídea ausente en cada verso
perfumarme de su delicia temprana
beber de la fuente de las lágrimas
flotar en la desgana del embeleso
despedirme amor en la corriente
púrpura espumosa cotidiana
hacia otra muerte
...hasta otro beso.

www.youtube.com/watch?v=LCJblaUkkfc Radiohead- Street Spirit
leer más   
8
7comentarios 35 lecturas versolibre karma: 98

Esta noche dale alas a la lluvia

Esta noche dale alas a la lluvia.
Para que se lleve la tristeza.
Dale alas al sol.
Para que baile con la luna.
Dale alas al corazón.
Para que arrope los sueños...
Esta noche llena de versos el aire.
Para hacer más dulce el silencio.
Viste con metáforas el cielo
Para volar sin miedos.
Llena de flores
El horizonte bohemio....
Esta noche dibuja ocasos
En la piel.
Pinta un arcoiris en la nostalgia.
Escribe baladas
En cada recuerdo....
Esta noche
Concédele la paz...al universo.
leer más   
15
6comentarios 68 lecturas versolibre karma: 125

Y serás

Y serás un esbozo en mi retina
un sol naciente abortado
una ráfaga de locura
un temblor en mi piel

Y serás ese verso inacabado
que habitará en mis raíces
y como una lenta yedra
trepará hasta asfixiarme

Y serás el acorde de guitarra
de las cuerdas de mi melodía
perpetuando tus ecos
allí, dónde crecerán mis hierbas

Y serás mi testamento
y mis herederos tus besos
aquellas palpitaciones
que vibraron en mis labios
leer más   
7
7comentarios 34 lecturas versolibre karma: 99

Ladrones (microcuento)

Ella era ladrona, ladrona de profesión, robaba todo a su paso sin nublarse ni un poco la razón, la razón la sostenía, la coherencia la olvidaba hasta llegar a la puerta de su casa…
Ladrona que roba a ladrón tiene 100 años de perdón, asi que robaba a ladrones esos sin corazón, esos que por la noches roban coches o suben por un balcón… pero la noche de una anoche, que al fin pudo dormir soñando como gastarse lo robado la mañana del día anterior, un ladrón entró en su casa, y mientras dormía la miraba y miraba, y tanto le había gustado que se iba sin robar (sin robar más que robado eso que sintió: amor) y fue cuando la ladrona de ladrones cuando se marchaba, por la espalda lo golpeó…
Lo llevó a su cama, y lo miró, y lo miraba, tenía cara de ángel, piel de niño, boca de esas que cuando duermen hace casi trompa… y lo miraba, no tenía arma, y lo miraba y le gustaba…
Y Despertó!!!
Y flor de grito pegaron al mirarse los ojos los dos, le pidió que se callara, su familia dormía, le preguntó que buscaba, que su casa era humilde y se quedo hipnotizada en el oscuro encierro de su joven y avergonzado mirar. El, él calló un rato y levantó la mirada, le explico y contó su historia, y ella embelesada, boca abierta, quietas sus pestañas, sólo atino a decirle una cosa: si, quiero robar tu amor cada noche y hacer nuestros sueños perfectos, que asaltes mi alma, me quiero casar .( Lola)



soundcloud.com/lola-bracco/ladrona-que-roba-a-ladron
.
7
sin comentarios 45 lecturas relato karma: 92

Vienen nubarrones

Sentada a un extremo de la mesa,
confusas emociones me invaden,
y aunque trato de esquivarlas,
siempre me encuentran.

¡Ven a mí,
helada mirada azul
de charcos oscuros,
liberame de paredes deslucidas
que pintan signos
de senderos angostos!

¡Ven y libera mis ataduras
de sueños oscuros,
y dejame guardado
en mi cajón,
un único deseo!

Se tambaleó
la curva de mis labios
cuando trataba de contener
un pequeño gesto fruncido.

Las mejillas
quedan arreboladas,
una gota sobre la arena
de mi piel,
descorchando lágrimas,
una piedra humedecida
entre tantas piedras,
una flor
que intenta abrir
su vestido de puesta,
y la lluvia se lo niega,
un sueño resbaladizo,
un suspiro sentado
en el sofá.

Nubes gruesas,
que revientan
sobre resacas
de jardines atemporales
de mis contados segundos,
ríos de sangre
que rompen
sus bellas curvas
en tierras resquebrajadas
sin cauce,
en tierra de nadie.

Y yo aquí sentada,
en un extremo de la mesa,
con confusas divagaciones,
que invaden mis resacas,
que vienen y van,
dejando una mirada azul
de emociones enfrentadas
en charcos oscuros.

Angeles Torres
leer más   
5
3comentarios 26 lecturas versolibre karma: 100

La vida

Arrastro calamidades en las axilas,
me enredo por las caderas
de las dudas infinitas.

Abrazo el goteo del mar en las lágrimas,
y el horizonte parece profundo
en los pozos que forman tus hoyuelos.

La piel raspa,
el frío engaña al calor.
Vuelvo hacia atrás,
la vida muerde.
leer más   
15
2comentarios 60 lecturas versolibre karma: 132

Hacer contacto, con tacto

Rompiendo en pedazos todos los momentos tersos
que la vida me fue proporcionando,
conseguí un sinfín de miniaturas dulces.

Sobrevivir a los arrebatos de desazón cardíaca,
y consumir los pocos latidos tenues.
Y con tacto aceptar el contacto
que no siempre eriza la piel.

No soy más que un montón de recuerdos
que al contacto con el sistema nervioso
me produce una descarga de contradicciones.
Desgarros y ataduras.
Calor y frío.
Amor y miedo.
………………………………y viento gélido……………..
…………………………………….y luz que calienta……. y con tacto apago otros brillos…………………..

Paseo una mano por las olas de un mar sin barcos,
y descubro que llevan enredados en los bucles
marineros sin puerto y sirenas sin cola.






Hortensia Márquez



Imagen sacada de internet
12
13comentarios 79 lecturas versolibre karma: 136

Me he olvidado el telescopio

Tras la caída en picado hacia el fondo del vaso, entre hielo menudo, bañada queda la lengua en bebida espirituosa y serpentea helicoidal.

Sumerjo las ansias truncadas, las tensiones resueltas entre los recovecos de la mente.

Y golpeas la puerta de los sentidos. Preguntas incesante si pueden salir a danzar a oscuras.

Te percibo la silueta en mitad de la nada. Niebla sobre el agua cuando Sirio se regocija en el techo del mundo.

Desconozco si tus manos son ásperas o suaves, si sujetan con fuerza o desabotonan sin un mañana.

Las mías lo saben. Lo han visto. En su fase REM. La de las revelaciones alucinógenas, las que arrastran los deseos al sueño ligero, vaporoso.

Y la piel bombea al compás de la noche.

¡Saltemos al lago!

Pero sin tejidos artificiales. Tan solo las células curiosas, las que pasan electricidad a unos milímetros.

Me he olvidado el telescopio a la vuelta de la esquina. Tendrás que llevarme a ciegas hasta lo más alto, hasta que mi cuerpo caiga rendido.

Encendido.

En los brazos de la ignición.

En los tuyos... en los míos.
leer más   
16
22comentarios 85 lecturas versolibre karma: 143

"Coordenadas"

A veces camino en la deshora
por el humeante recuerdo
la alameda flotante
de los pasos hundidos
te busco perdiéndome
en tu incienso profundo
entre tus hojas lánguidas
soy la tumba de tu segundo
el cadáver de los siglos.

Oropéndolas que se despiden
en tu cielo de horas muertas
mi hálito azul se desmadeja
en la laxitud de tus sombras
como una oda gris de sirenas
muriendo en la encrespada roca
en el acantilado triste
en la ola letal de tu boca.

En la fragancia del misterio
trabajan ancestrales hadas
deconstruyendo el perfume
de tu fresca piel de lavanda
soy de los romeros
soy de los jaras
¿por que me sembraste el destierro
de tu sierra callada?

Un lengua bífida sin coordenadas
se incrusta en la fe de mi garganta
por el este santifica a mi corazón
por poniente maldice a mi alma.

www.youtube.com/watch?v=LuQrLsTUcN0 Bon Iver - Flume
leer más   
5
5comentarios 43 lecturas versolibre karma: 79

Mundo de adosadas

Europa, hipocresía que no cesa,
mundo contaminado de adosadas.

Bajo un cielo testigo,
niños refugiados vendidos,
niñas forzadas,
adultos esclavizados,
mujeres violadas.

Mundo contaminado de adosadas.

Tú en casa,
en el gimnasio.
Conciencia anestesiada
sin aventurarte por las calles
para no morir de vergüenza.
Mirando para otro lado
en este mundo libre
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Mundo contaminado de adosadas.

Una pelotilla blanca
retoza libre y alegremente
por un campo de golf
junto a la valla de Melilla.

Campo verde, joven, terso, pulido y suave

vs

Concertinas brillantes, afiladas y desinfectadas.

Bajo un cielo testigo,
mujeres porteadoras/mulas,
piel de barro mordida por el viento y la resignación,
se rompen el espinazo.
15
1comentarios 91 lecturas versolibre karma: 138

Por favor, cuenta la misma historia

Por qué tenemos que aferrarnos a sentir esta ansiedad.

Por qué tenemos que aferrarnos a este miedo que nos detiene.

A tener diez mil preguntas en la cabeza y a suponer su respuesta una y otra vez.

A armar la historia sin siquiera conocer la quinta parte de ella.

Por qué tenemos que aferrarnos a sentir en la incertidumbre.

A tener el corazón a flor de piel, dañado y lastimado por cosas que ni siquiera son ciertas.

Por qué no puedo quitar esa barrera, liberarme de la duda.

Qué más da, es mejor saber que vivir dudando, o será que prefiero dudar para no matar la esperanza?

Si la duda perdura vive la posibilidad, o solo vive la idea?

Y es que en mi idea todo se vive perfecto, te encuentro perfecto, viviendo ahí, sintiéndote.

Vaya, la alimente cada día en cada pensamiento que hasta incluso pude sentirla, pude sentirnos.

No quiero matarla, me aferro a ella como me aferro a ti, a la idea de ti a la idea de nosotros.

Qué mas da, si en la idea puedo sentirte prefiero quedarme ahí para siempre, contigo con tus brazos sobre los míos sintiendo tu pecho latir.

Volví a inventarte una historia, tal vez si la invento mil veces pueda pasar la página, terminar el libro, o tal vez la lea una y otra vez hasta que no pueda rescatarme a mi misma, hasta que me funda en ella como ella está fundida en mi.
leer más   
4
1comentarios 30 lecturas versolibre karma: 51
« anterior1234550