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Madera

En el frío del invierno
barnizabas mi corteza,
cubriendo grietas que tengo
entre nudos de tristeza.

Si mi corazón se altera,
eres tú quien late dentro.
Cuando giro la cabeza
sólo veo tu recuerdo.

En mi savia está tu aliento,
y lo noto porque empieza
a cambiarme el argumento
en hojas amarillentas.

Si me quieres de una pieza,
no me claves tus deseos,
pues ya soy madera vieja,
y algún tronco tengo hueco.

Agitado por el viento,
cuando azotan tus rarezas,
se me tuerce el sentimiento
que me arraiga en la simpleza.

Yo era roble corpulento
entre pinos y maleza,
y pasé en proceso lento,
a serrín en tu cabeza.
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etiquetas: en, el, bosque
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Esta noche dale alas a la lluvia

Esta noche dale alas a la lluvia.
Para que se lleve la tristeza.
Dale alas al sol.
Para que baile con la luna.
Dale alas al corazón.
Para que arrope los sueños...
Esta noche llena de versos el aire.
Para hacer más dulce el silencio.
Viste con metáforas el cielo
Para volar sin miedos.
Llena de flores
El horizonte bohemio....
Esta noche dibuja ocasos
En la piel.
Pinta un arcoiris en la nostalgia.
Escribe baladas
En cada recuerdo....
Esta noche
Concédele la paz...al universo.
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3comentarios 39 lecturas versolibre karma: 125

ese sabor a sal

envuelvo el aliento en papel de estraza

ya no quedan escudos en los cajones
y los espejos se cansaron de llorar

¿quién hay detrás
de los tallos que se aferran a la tierra
y dejan la aspereza marcada?

sólo queda una canción derrotada
colgada a la espalda
notas lacrimosas que resbalan
por los hombros, por los brazos,
por los dedos desnudos
y una voz azul que recuerda al mar

ah, ese sabor a sal...

aquí todavía no se ha hecho la luz;
me roza empapada la oscuridad
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9comentarios 50 lecturas versolibre karma: 130

De vuelta al pueblo

En una mano una taza de café, la otra apoyada en el pecho. Miraba por la ventana de aquella vieja y desvencijada casa, pensando en por qué la vida la había dado tan pocos momentos de descanso.

No se quejaba demasiado de aquella época, era la mejor que había vivido. Pero echar la vista atrás dolía demasiado. ¡Dolía tanto!
María había nacido en el seno de una familia humilde, hacía ya 68 años, en aquella misma casa del pueblo paterno. La pequeña de tres hermanos y la más rebelde (como decía su madre). Sus padres agricultores y buenas personas, no pudieron estudiar, la vida no les concedió ese regalo. De sus hermanos ya solo quedaba el recuerdo. Su hermano Pedro murió por una sobredosis hacía ya demasiado tiempo y su hermana se casó con un australiano, solo supo de ella durante algunos años, después nunca más tuvo noticias.

Cuando era joven quería escapar del pueblo a toda costa y no eligió la mejor compañía para este viaje. Un verano conoció a Juan y ya nada volvió a ser lo mismo. Su vida fue una sucesión de palizas y sinsabores. Durante años ocultó la realidad a sus padres por no hacerles sufrir. Trabajaba limpiando portales y casas, lo poco que ganaba, él se lo gastara en borracheras y amigos. A consecuencia de las palizas tuvo dos abortos pero con el tercer embarazo todo fue distinto. Cogió una maleta y se fue. Refugio para mujeres maltratadas, lo llamaban.
Estando allí, la vida le dio una de cal y otra de arena. Su marido murió en un accidente de coche, conducía borracho, como siempre. Y días después su padre, de un ataque al corazón.
Se la abrió una puerta de par en par a la que se aferró con todas sus fuerzas. Volvió a casa con su madre. Entre la pequeña pensión, lo poco que sembraran en la huerta y limpiar alguna casa les daría para vivir las tres (eso fue lo que su madre dijo).

Su niña nació sana y fuerte, era lo mejor que la había pasado en muchos años.

Durante algunos años vivieron las tres en aquella pequeña casa, sin tener de sobra pero sin faltar lo más básico. Lo bueno que tienen los pueblos es que todos se conocen y siempre recibían alguna ayuda.
La tienda de comestibles de la plaza, les guardaba algo cuando estaba próximo a caducar o la lechuga que ya no estaba tan fresca. Alguna que otra lata y el pan del día anterior.
Cuando había que limpiar alguna casona porque iban a venir los dueños de veraneo, siempre llamaban a María para ir a limpiar. Limpiaba la consulta del veterinario. Limpiaba, eso era lo que mejor sabía hacer, sin estudios es difícil conseguir otro trabajo.
Los días transcurrían y su nena (Ana) se iba haciendo mayor. Empezó a ver en ella las mismas inquietudes que ya tuvo ella años atrás. El pueblo la asfixiaba. Y por más que quiso quitarle la idea de la cabeza, estaba decida a irse de casa. Quería estudiar, decía su hija. María había perdido a su madre recientemente y perder a Ana le aterraba.
El pánico a que su historia se repitiera con su hija la llevo a tomar una decisión. Vendería lo que fuera y pediría si hacía falta para que su hija sí tuviera estudios y una vida mejor.

Habló con el alcalde del pueblo, Miguel, antiguo noviete de juventud, y le pidió ayuda. No tenía dinero para pagar a su hija un piso donde vivir mientras estudiaba, ni pagar los estudios.
Miguel le proporcionó una habitación en casa de unos parientes, allí podría dormir y comer a cambio de ayudar con la limpieza de la casa. Además Ana trabajaría los fines de semana en un centro comercial para sacarse algún dinero extra.
María trabajó de sol a sol. Limpiaba donde hacía falta, incluso en el pueblo vecino, vendía a la tienda de la plaza lo que podía de sus pequeñas cosechas. Aprendió a hacer gorros de paja, típicos de la zona y los vendía a los turistas…..todo con tal de que su hija pudiera estudiar.

Ana consiguió sacar su carrera de veterinaria. Pero encontrar trabajó en las grandes urbes no es tarea fácil. De nuevo el pueblo volvía a ser la mejor salida.
No fueron pocas las dificultades hasta poder abrir consulta, era mujer, joven y la desconfianza de los ganaderos la hicieron tambalear en más de una ocasión. Pidió trabajo al viejo veterinario, donde su madre seguía limpiando. Le ayudo en las tareas más difíciles. Iba de granja en granja asistiendo a partos o a lo que hiciera falta.

El viejo veterinario se jubiló y le ofreció su consulta por un precio módico. Todo empezaba a cambiar para mejor.

Ahora, María miraba por la ventana, con un café en una mano y la otra en el pecho. Su nieta jugaba entre los garbanzos y las patatas sembradas. Su yerno era una buena persona. Inmigrante, llegó a este país con los bolsillos repletos de ilusiones y el corazón encogido por el miedo. Ana y él se conocieron cuando ella estudiaba. Todas las mañanas le veía en el mercado descargando fruta.
Un saludo, una pregunta buscada para crear un primer contacto. Conectaron pronto y bien.
Ahora juntos en el pueblo con su madre, ella con su consulta veterinaria, él se quedó al cargo de la tienda de la plaza, eran felices y tenían una niña.
Su hija al fin si tenía una vida mejor y ella estaba formando parte de aquel comienzo tan esperanzador.

Cuando una puerta se cierra, siempre hay alguna ventana que se abre.




Hortensia Márquez
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Era un poema o una canción

Eran palabras, simples y sencillas
eran instantes y momentos bellos
eran pedazos de fe que se le roban al tiempo
eran precisos y exactos como susurros
de algún secreto.
Eran vidas pasadas, con recuerdos remotos
que te llevan y traen sin apenar mover
un solo segundo.
Era la más original versión de un romance
Algunos dicen que era un poema ,otros una canción
Para mi eran palabras del corazón.
Y volvieron los días de olvido
y las palabras seguían ahí, como colunmas de templo
que el viento no puede mover
Caía el sol sobre el horizonte y nadie se atrevía a moverse
Eran palabras fuerte
palabras de siempre, de toda la vida
Yo no se si era un poema o una canción
Para mí eran Palabras.
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6comentarios 43 lecturas versolibre karma: 120

Renacer

Renace mi alma entre sus recuerdos guardados
en su baúl vacío de voces y viento, y tan lleno de sombras y silencios
donde nos refugiamos del amor, ése que el tiempo sin preguntar se llevo…

Y renace muerta de frío, sedienta de abrazos, con hambre de besos
esos, que guardé conmigo en un mismo recuerdo para mi soledad…

Y en mi desnudo de ahora, respiro en presente
vistiendo metáforas ausentes, aún sin abrir los ojos,
y deje entrar al fin la luz que ilumine un futuro
y me puede ver sonriendo, en él…


soundcloud.com/lola-bracco/renace (Lola)
.
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2comentarios 31 lecturas versolibre karma: 117

!!!Te recuerdo¡¡¡

Te recuerdo...
entre canciones y sueños
te recuerdo...

Plasmaste en mi
la esencia del amor
te presentaste un dia
llena de ti y vacía de mi
y yo lleno de mi sin ti

Me enseñaste amar
no lo puedo negar
entre canciones y sueños...
___Te recuerdo___

Ahora que hago...
si muero sin tenerte
recordando tu silueta
en aquella cama
adornada por tí

___Te amé__
no lo puedo negar
y ahora sin tenerte
te amo aún más...
Dime...
aunque no puedas
que me amaste... de verdad

____Te recuerdo___
entre canciones y sueños
te recuerdo.

Si mi llanto fuese de oro
dueña serías
de un tesoro
lleno de lagrimas de oro

Te recuerdo
aunque se que es un imposible
volver el tiempo atrás
quisiera verte
para solo contemplarte
y en efímeros sueños
volver a amarte

Tu recuerdo me atormenta
no porque te hayas ido
sino porque...
el que me he ido
he sido yo...
de mi mismo

Ya no vivo en mi
pero tu recuerdo...
tu recuerdo permanece
incrustado en mi interior

Quiero llorar...
sí... quiero llorar
no para olvidarte
sino...
para recordarte siempre

Un dia te alejaste
llena de ti y llena de mi
y yo quede...
Vacío de mi y sin ti.

Te recuerdo...
entre canciones y sueños
te recuerdo...


Pablo J. Aguilera G.
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2comentarios 36 lecturas versolibre karma: 115

Recordar el futuro

Recuerdo las nubes densas trayendo
la tormenta sobre el valle sombrío,
la lluvia venciendo la resistencia
de los tallos frágiles del valor.
Ya no podíamos ver las montañas
porque todo era noche negra y miedo,
y desamparo. En silencio, esperábamos
que volviera la calma, que de nuevo
amaneciera, volver a vivir.
Recuerdo el futuro que nos espera
y la luz que vendrá al terminar todo.
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No recuerdo un octubre tan invierno como este

Me mata el frío.
Corre mi valentía —también llamada
imprudencia— hacia la ventana.
La abre de par en par, se asoma y mira:
todo es hielo, quema, duele.
No comprendo lo que no quiero
entender.

¿Por qué no seré gazania abrazada
a sí misma en la noche,
a la espera de luz siempre nueva
cuando amanece otro día?

No recuerdo un octubre tan invierno
como este y, sin embargo,
arden brasas en mi pecho, todavía,
porque es cierto que no llego a acostumbrarme
a lo gélido de ahora, pero llevo la memoria
apretada entre los muslos
y recuerdo, claramente, lo que nunca
ha ocurrido, pero siempre he deseado.
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7comentarios 64 lecturas versolibre karma: 136

Aquel Paisaje Donde Vive Mi Alma

Al cerra mi parpados
Me sumerjo
En mi oculto
edén
Protegidos por rusticas
Y grandes puertas

Vigilado
Por mi fiel guardián
Que no deja entrar aquellos sentimientos
Que buscan hacer daño a este jardín.

Al entrar veras un sol
Radiante en el horizonte
Iluminando un paraíso
Selvático y paradisíaco
Para aquellos castaños ojos.

Al adentrarse
Verán
Los arboles
Que se alzan con grandeza hacia los cielos
En sus raíces ocultan tenaz orgullo

El viento pasa por el Cerezo
Que se ve a lo lejos
Lleno de bondad en sus ramas
Sinceridad en sus pétalos
Y la calma sobre su tosco tronco.

Allá casi al final se con templa
Aquel templo
Donde se guarda con mucho
Aprecio los recuerdos dela infancia
Para que no olvide quien soy
Y lo que quiero ser
La felicidad cuando la pierda,
La tristeza que pueda consolarme,
La perseverancia cuando la asías
Traten de dominarme,
La soledad que me acompañe en los momentos difíciles
Y la paz que tanto añoro algún día sentir.
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etiquetas: paisaje, descriptivo, literario, verso libre
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sin comentarios 14 lecturas versolibre karma: 51

El mágico violín de Malikian

Con delicadeza y perseverancia consiguió tejer junto a las notas musicales, una corriente de empatía que se trasmitía desde la tenue luz del escenario. Nada ni nadie se movía. Hasta el oxígeno se tornaba pesado y la respiración quedaba suspendida dentro del Alma. Girando y girando sobre sí mismo, rasgaba con su arco un recuerdo que iba despertando de entre las cuerdas de su violín. El sonido de las sirenas llamaba al refugio, alertando una vez más a la familia en el hogar. Envolvente espiral anunciando desastres, dolor y quizá la muerte, se hizo presente y pesó en el aire.



Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/10/14/escribe-tu-relato-de-octubre-iii-la-canta
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4comentarios 29 lecturas relato karma: 95

El peso fatal de nuestros pensamientos

Ah, el peso fatal
de nuestros pensamientos
adiós miseria, adiós perdición
__________mira
donde se han quedado
los tiempos y los días.

No quiero soltarte
no quiero
que te escapes
de mis corrientes.

No quiero
que naufragues
en otro aliento...
no quiero
perderme en tu recuerdo.

Aunque tú no lo creas
es fácil engancharse a ti,
tienes magia oscura
clavada en tus ojos.

No abandono el barco
solo he salido a tomar
un poco de aire
y un poco
de humo negro
para calentar
las manos.

Surcadas
manos
que se
engarrotan
en las cuerdas
del barco
que viaja
a la deriva
en caída libre.

Pero en la marea alta
la nave se enrumba
con la química de un cielo azul
y vuelve a tomar las coordenadas
y las matemáticas de sus nudos
de este mar infranqueable

según tú

que lo dibujaste en los anaqueles
de tu tardío tiempo.

www.youtube.com/watch?v=dLAhG51uz-o
www.youtube.com/watch?v=G_1LP3Z6pW4


Ramón Pérez
@rayperez
Venezuela
14/10/2018
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12comentarios 88 lecturas versolibre karma: 144

Entre el azul y el verde [Siempre tú]

vuelve a llover...

Y ella
odia el paraguas
Ella odia
que la lluvia la pille fuera de casa

Dice que los días grises son para escribir
Para indagar por dentro
y sacar todo lo que oprime
en el pecho

Dice que la melancolía es como un danza mágica
que te baila el alma
Y te sopla en la boca

Dice
que sabe a madera vieja
mezclada con el vapor de una antigua locomotora

Y que...

no sabe porqué

pero termina sentada frente a un solitario andén
con vagones de colores

Y dice
que cada color es un instante
Un recuerdo
Una imagen

—Un viaje —

Y que...
entre el azul y el verde

Siempre tú

@rebktd
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18comentarios 108 lecturas versolibre karma: 163

Hacer contacto, con tacto

Rompiendo en pedazos todos los momentos tersos
que la vida me fue proporcionando,
conseguí un sinfín de miniaturas dulces.

Sobrevivir a los arrebatos de desazón cardíaca,
y consumir los pocos latidos tenues.
Y con tacto aceptar el contacto
que no siempre eriza la piel.

No soy más que un montón de recuerdos
que al contacto con el sistema nervioso
me produce una descarga de contradicciones.
Desgarros y ataduras.
Calor y frío.
Amor y miedo.
………………………………y viento gélido……………..
…………………………………….y luz que calienta……. y con tacto apago otros brillos…………………..

Paseo una mano por las olas de un mar sin barcos,
y descubro que llevan enredados en los bucles
marineros sin puerto y sirenas sin cola.






Hortensia Márquez



Imagen sacada de internet
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13comentarios 75 lecturas versolibre karma: 136

Una prosa con amor

Lo único que tengo
es una quietud que arriesga todo,
una esperanza por un triunfo incesante,
una voluntad.

Solo me queda la delicia por vivir
esa no ha muerto, lo que muere cada día
es el segundo que sé ahora sin aliento
ese expira con cada gota en el desierto.

¿Dónde quedaron las palabras?
no sobrevivieron a un abandono,
quisieron convertir el dolor sin odio
pero unas letras no pueden amar.

De eso soy creyente y fervoroso,
por eso quiero descifrar a un pensamiento
con el más puro aroma de un sentir,
con eso me deleito sabiendo que es lo bueno.

Solo quiero meditar con mucho tiempo,
sentarme en una silla y tomar un café
sentir observando, viendo pasar las cosas tan detenidamente que pareciera que sí me importaran.

Solo quiero ver a la gente que no conozco
esa que se órbita presurosa
comprando con dinero lo que no usará,
no lo necesita para disfrutar a un bosque.

Esa gente no inventa poesía nueva, para que
no leerán un verso joven,
es mejor ver internet y sonreír en una selfie
con un rostro más que vacío.

Es la moda no existir, no escuchar
pasarse de largo y no voltear,
para eso se inventaron los momentos
esos recuerdos plásticos que nacen con un botón.

Se venden el tiempo detenido en una foto
en una miserable foto que nunca dirá nada,
no m tendremos tiempo para recordar,
ya no recuerdo lo que es hablar.

Tiempo,
juventud,
soy joven,
solo quiero una prosa con amor.

El mute
14/10/2018.
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12comentarios 132 lecturas versolibre karma: 127

Laura

Un poema , Una lágrima
Te confunden en el atardecer
de un caduco recuerdo de un tiempo
que nunca quisiste desaparecer.

Forjarte de las penumbras
en la confusión de un tiempo
que parece eterno
porque llevas contigo ese espíritu materno.

A sabiendas de tu alegría
de sonrisas que esparces como semilla
sobre un fango de esperanzas
florece aquella mujer
la mujer que jamás descansa .

Tus palabras sanan, tus palabras curan
son un viejo libro de lecturas
que cruzan fugaces los campos espigados
viajan donde nadie ha llegado
y fecundan los desiertos olvidados
donde germinan los nuevos sueños
que los haces realidad solo con tu empeño.

Al mirar al cielo
contar cada una de las estrellas
ver en las nubes la forma de tu nombre
junto a cada una de ellas
observar extender tus alas
donde asoman tus recuerdos
entre poemas y escritos
de aquel roto cuaderno.

Tajar los rayos del sol
que marcas al amanecer
contemplar el espectáculo radiante del aura
saber que existes y eres real mi querida Laura.
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2comentarios 15 lecturas prosapoetica karma: 60

Qué triste la vida del que no puede soñar

Qué triste la vida del que no puede soñar,
del que ni siquiera trata del suelo despegar,
del que hace y deshace su esencia para no decepcionar,
del que enumera hechos y datos antes de amar.

Qué triste la vida del que le faltan alas para volar,
del que ve la vida de un sólo color,
del que mira en menos al artista, al pintor, al escritor,
del que rehusa una existencia mas etérea, un día sin agenda, una mística sin explicar.

No te envidio abogado de la verdad, cuñado de la razón, verdugo de la alucinación,
te presto mis alas, las ato a tu espalda y te empujo al vacio,
deja atrás el hastío, la ecuación, las reglas y entrégate al corazón.
Comprueba con tu ciencia la belleza de dejarte llevar,
deja que tu cálculo trate de explicar tu palpitar,
cuando desde lo alto lo veas todo más claro e informal,
cuando no extrañes tu calendario, tu gris, tu responsabilidad.

Devuélvemelas sanas y salvas y con un beso
retorna a tu nidal de hechos y datos imposibles de debatir,
recuerda el día en el que una soñadora te tiró al vacio a tus alas batir,
cuando entre un montón de nada te sentiste más vivo que nunca al fin.

Toma mi mano si quieres de nuevo abandonarlo todo,
si al cosmos que estudias quieres llegar,
si te falta el combustible para emprender el vuelo,
recuerda luego,
que quien te enseñó a soñar,
sabe mucho de inciertos y de datos poco,
pero llena tus sesos de espuma rosa pomposa,
de misterios, locuras y cantar.
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Madrigal...

Madrigal, rásgame la dulce vida
tú piel bronceada de escarcha mora,
pero no! no te quemes en mi ¡ llora,
y bésame con tu boca encendida.

Poesía, la pasión me despierta,
Alcanza la noche para dragarte,
el elixir candor y así ofrendarte,
un rosario de lirios de mi huerta.

Lírica, las auroras se han marchado,
por calles secas con aromas dulces,
llevan en su aliento un pesar marcado.

Dónde el céfiro sur viaja en zancada,
de un mar seráfico que lo recuerda,
como la lluvia se vino en cascada.

www.youtube.com/watch?v=bILQoikzFZo

(Soneto endecasílabo)
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Suerte de coplas

Tú estabas ahí sentado y no conocías el nombre de las cosas que iban a venir, o eso pensaba yo. Realmente no teníamos consciencia de que todo llega. Éramos incautos en estos devenires. Nos creemos libres deseando, cuando sólo somos prisioneros de nuestros deseos; deseos humanos de amantes que anudan sus vidas con un lazo corredero del que más tarde o más temprano tendrán que desprenderse. Nuestros cuerpos mortales perecen. Nuestras mentes abstractas viven para siempre en el aire que algún día exhalamos y más tarde, al tiempo requerido, volvemos a inspirar.
De ti me queda el murmullo de tu aroma y lo que quise olvidar. Me queda la impronta de las noches sin dormir, para bien o para mal. No puedo dejar de pensarte y quisiera más y más de ti. A veces pienso que te escuché poco, porque a poco me saben los recuerdos y mi necesidad es otra. Mi necesidad es volver a la puerta de entrada de tu vida, a los mejores años de la mía, a tu salud o a tu enfermedad, a tu lado, a tu aventura escrita sobre la piel de mis labios.
La vida fue tan dura contigo. Tanta vitalidad fue consumiéndose como una cerilla en mis manos dejando un simulacro de ti.
Mi cabeza dolorida se castiga con los vacíos que has ido dejando. No quiero llenarlos. En esos espacios lloro, grito, pataleo y sangro gotas del amor que me has ido dando. Gotas que llueven sobre mi pelo que tanto has enredado. No quiero llenarlos.
Muchas veces quiero contarte y canto. Vivo entre coplas robadas y versos musicalizados. ¡Que acertado el refranero con sus dimes y "diretes"!: "Quién canta su mal espanta". Y así, cantando, mi alma te alcanza , me da fuerzas ante tanta asechanza que día a día me surge, y que tú, sentado ahí, hace algún tiempo ya me advertiste, y yo, sonriendo, sólo veía tu cara cuando tu razón hablaba.

Jugué y todo lo aposté
a la suerte de tu querer,
entera a ella me entregué
convencida de no perder.

Gané tanto como amé
y amé cómo si no hubiera fin,
por un amor como aquél
adicta a este juego me vi.

Pero ganar y perder
son caprichos de la suerte
y sin que pierda el querer
gana a caprichosa la muerte.

Mi suerte fue quererte
y tenerte aquí a mi lado;
mi suerte fue tenerte
pero ahora se ha acabado.

Imagen: Pintura de Marina Dieul, Francia.
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Pequeña cicatriz...

Pequeña cicatriz
que afloras por el pecho,
oculta tras la ropa
que llevas en invierno,
preciso que me digas
la causa del tormento,
las llamas contenidas
y origen de ese fuego,
no quiero que te sientas
sumida en un infierno,
ni quiero que tus ojos
vacilen por el miedo,
por eso sé valiente
y acéptame este beso
del labio tembloroso
que busca el tuyo presto...

Pequeña cicatriz,
cual nudo marinero,
atrapa la mirada
del niño con tu verso,
será como un mensaje,
un hilo proa al viento,
la forma del cometa
que vuela y se va lejos,
quizás en esa huella
pululen los recuerdos,
y no muy agradables
y acaso no estén lejos,
pero de todas formas
tú tienes algo eterno
y así lo grita el alma
que vive en el desierto...

"...Pequeña cicatriz
escucha este lamento
del hombre que acaricia
el daño que te han hecho..."

Rafael Sánchez Ortega ©
27/09/18
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