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Voy a hablarte de España

para todos los españoles de Poémame

Voy a hablarte de España

y de como me enamoré de su gente

de como aprendí agradecer por la vida

a buscar la felicidad en los pequeños detalles

y encontrar en la poesía no un refugio sino un lugar

donde vivir.

Te voy hablar de España, la grande, la única, la monárquica

la aventurera, la flamenca, la del paro, la España

de Franco porque no ?.

Y me disculpas si brota de mis ojos una lágrima

si pierdo la voz, porque cuando hablo de España

se ajuntan todos los sentimientos.
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El mágico violín de Malikian

Con delicadeza y perseverancia consiguió tejer junto a las notas musicales, una corriente de empatía que se trasmitía desde la tenue luz del escenario. Nada ni nadie se movía. Hasta el oxígeno se tornaba pesado y la respiración quedaba suspendida dentro del Alma. Girando y girando sobre sí mismo, rasgaba con su arco un recuerdo que iba despertando de entre las cuerdas de su violín. El sonido de las sirenas llamaba al refugio, alertando una vez más a la familia en el hogar. Envolvente espiral anunciando desastres, dolor y quizá la muerte, se hizo presente y pesó en el aire.



Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/10/14/escribe-tu-relato-de-octubre-iii-la-canta
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Zila

No existe sensación más grande en el mundo que el orgullo de haber nacido en la tierra que amas, el sentir que encajas perfectamente en ella y que no existe otro lugar donde quisieras haber nacido, eso sentió Zila la primera vez que abrió y los ojos y sus padres le dijeron "Bienvenida al mundo". La llamaron Zila que significa sombra y durante un tiempo fue la niña más feliz, pero la felicidad no comparte cuarto con el tiempo y las cosas cambiaron mucho en el país que para Zila parecía ser el mejor lugar para vivir.
El cielo de su casa de tiño de negro, y la noche se hizo eterna para ella y toda su familia, uno a uno de sus vecinos fueron desapareciendo y Zila veía como se quedaba sin amigos con quien jugar. Y a su familia también les tocos emprender el rumbo hacia lo desconocido. Zila tuvo que decir adiós a su hogar, su tierra, sus sueños, sus recuerdos porque en lugar donde solo existe muerte no es buen lugar para vivir. Así fue como conoció el mar y sus peligros, así fue como entendió que la vida no es fácil.
Un día el sol salió sobre sus cabezas y a lo lejos se vio un bulto que sobresalía sobre mar, era tierra, por fin tierra, al menos sus ruegos fueron escuchados por aquel que desde arriba todo lo ve, todo lo escucha y todo lo oye, mientras todo veían con alegría aquel puerto que parecía seguro, Zila veía cambio y el duro de tener que empezar de nuevo en un país donde no se sabía si serían aceptados.
El tiempo pasó y Zila jamás volvió a su pueblo, jamás dejo de sentir que había dejado un parte de su ser en otro lugar, que a miles de kilómetros dejo una vida. Ahora mira el mar con los ojos enjuagados en lágrimas, el mar le responde con una ola que trae el aire fresco de su antiguo pueblo. Hoy la vida es diferente para Zila y su familia pero nunca olvida de donde vino, porque eso es parte de su historia, hoy nacen flores donde antes hubo espinas y el cielo de Zila tiene otros colores, hoy los malos momentos son parte del recuerdo.
En un mundo donde sobran las guerras, viven niños y niñas como Zila que tienen que abandonar sus hogares y muchas veces son separadas de sus familias, en ese mundo vivimos y a veces miramos para otro lado para no verlo, me niego a dejarles ese mundo a mis hijos. Cada día son y más las inmigrantes y refugiados, los abandonados, los desalojados los que tiene que dejar y partir hacia otro país, la mayoría obligados por las guerras y la miseria. Zila puede ser cualquier niño o niña.
Existe una gran valentía en aquellos que dejan lo que tiene por una esperanza de vida, existe una gran enseñanza porque volver no es lo difícil, lo difícil es tener que partir sin saber cuándo se podrá volver.
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De vuelta al pueblo

En una mano una taza de café, la otra apoyada en el pecho. Miraba por la ventana de aquella vieja y desvencijada casa, pensando en por qué la vida la había dado tan pocos momentos de descanso.

No se quejaba demasiado de aquella época, era la mejor que había vivido. Pero echar la vista atrás dolía demasiado. ¡Dolía tanto!
María había nacido en el seno de una familia humilde, hacía ya 68 años, en aquella misma casa del pueblo paterno. La pequeña de tres hermanos y la más rebelde (como decía su madre). Sus padres agricultores y buenas personas, no pudieron estudiar, la vida no les concedió ese regalo. De sus hermanos ya solo quedaba el recuerdo. Su hermano Pedro murió por una sobredosis hacía ya demasiado tiempo y su hermana se casó con un australiano, solo supo de ella durante algunos años, después nunca más tuvo noticias.

Cuando era joven quería escapar del pueblo a toda costa y no eligió la mejor compañía para este viaje. Un verano conoció a Juan y ya nada volvió a ser lo mismo. Su vida fue una sucesión de palizas y sinsabores. Durante años ocultó la realidad a sus padres por no hacerles sufrir. Trabajaba limpiando portales y casas, lo poco que ganaba, él se lo gastara en borracheras y amigos. A consecuencia de las palizas tuvo dos abortos pero con el tercer embarazo todo fue distinto. Cogió una maleta y se fue. Refugio para mujeres maltratadas, lo llamaban.
Estando allí, la vida le dio una de cal y otra de arena. Su marido murió en un accidente de coche, conducía borracho, como siempre. Y días después su padre, de un ataque al corazón.
Se la abrió una puerta de par en par a la que se aferró con todas sus fuerzas. Volvió a casa con su madre. Entre la pequeña pensión, lo poco que sembraran en la huerta y limpiar alguna casa les daría para vivir las tres (eso fue lo que su madre dijo).

Su niña nació sana y fuerte, era lo mejor que la había pasado en muchos años.

Durante algunos años vivieron las tres en aquella pequeña casa, sin tener de sobra pero sin faltar lo más básico. Lo bueno que tienen los pueblos es que todos se conocen y siempre recibían alguna ayuda.
La tienda de comestibles de la plaza, les guardaba algo cuando estaba próximo a caducar o la lechuga que ya no estaba tan fresca. Alguna que otra lata y el pan del día anterior.
Cuando había que limpiar alguna casona porque iban a venir los dueños de veraneo, siempre llamaban a María para ir a limpiar. Limpiaba la consulta del veterinario. Limpiaba, eso era lo que mejor sabía hacer, sin estudios es difícil conseguir otro trabajo.
Los días transcurrían y su nena (Ana) se iba haciendo mayor. Empezó a ver en ella las mismas inquietudes que ya tuvo ella años atrás. El pueblo la asfixiaba. Y por más que quiso quitarle la idea de la cabeza, estaba decida a irse de casa. Quería estudiar, decía su hija. María había perdido a su madre recientemente y perder a Ana le aterraba.
El pánico a que su historia se repitiera con su hija la llevo a tomar una decisión. Vendería lo que fuera y pediría si hacía falta para que su hija sí tuviera estudios y una vida mejor.

Habló con el alcalde del pueblo, Miguel, antiguo noviete de juventud, y le pidió ayuda. No tenía dinero para pagar a su hija un piso donde vivir mientras estudiaba, ni pagar los estudios.
Miguel le proporcionó una habitación en casa de unos parientes, allí podría dormir y comer a cambio de ayudar con la limpieza de la casa. Además Ana trabajaría los fines de semana en un centro comercial para sacarse algún dinero extra.
María trabajó de sol a sol. Limpiaba donde hacía falta, incluso en el pueblo vecino, vendía a la tienda de la plaza lo que podía de sus pequeñas cosechas. Aprendió a hacer gorros de paja, típicos de la zona y los vendía a los turistas…..todo con tal de que su hija pudiera estudiar.

Ana consiguió sacar su carrera de veterinaria. Pero encontrar trabajó en las grandes urbes no es tarea fácil. De nuevo el pueblo volvía a ser la mejor salida.
No fueron pocas las dificultades hasta poder abrir consulta, era mujer, joven y la desconfianza de los ganaderos la hicieron tambalear en más de una ocasión. Pidió trabajo al viejo veterinario, donde su madre seguía limpiando. Le ayudo en las tareas más difíciles. Iba de granja en granja asistiendo a partos o a lo que hiciera falta.

El viejo veterinario se jubiló y le ofreció su consulta por un precio módico. Todo empezaba a cambiar para mejor.

Ahora, María miraba por la ventana, con un café en una mano y la otra en el pecho. Su nieta jugaba entre los garbanzos y las patatas sembradas. Su yerno era una buena persona. Inmigrante, llegó a este país con los bolsillos repletos de ilusiones y el corazón encogido por el miedo. Ana y él se conocieron cuando ella estudiaba. Todas las mañanas le veía en el mercado descargando fruta.
Un saludo, una pregunta buscada para crear un primer contacto. Conectaron pronto y bien.
Ahora juntos en el pueblo con su madre, ella con su consulta veterinaria, él se quedó al cargo de la tienda de la plaza, eran felices y tenían una niña.
Su hija al fin si tenía una vida mejor y ella estaba formando parte de aquel comienzo tan esperanzador.

Cuando una puerta se cierra, siempre hay alguna ventana que se abre.




Hortensia Márquez
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Renacer

Renace mi alma entre sus recuerdos guardados
en su baúl vacío de voces y viento, y tan lleno de sombras y silencios
donde nos refugiamos del amor, ése que el tiempo sin preguntar se llevo…

Y renace muerta de frío, sedienta de abrazos, con hambre de besos
esos, que guardé conmigo en un mismo recuerdo para mi soledad…

Y en mi desnudo de ahora, respiro en presente
vistiendo metáforas ausentes, aún sin abrir los ojos,
y deje entrar al fin la luz que ilumine un futuro
y me puede ver sonriendo, en él…


soundcloud.com/lola-bracco/renace (Lola)
.
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Mundo de adosadas

Europa, hipocresía que no cesa,
mundo contaminado de adosadas.

Bajo un cielo testigo,
niños refugiados vendidos,
niñas forzadas,
adultos esclavizados,
mujeres violadas.

Mundo contaminado de adosadas.

Tú en casa,
en el gimnasio.
Conciencia anestesiada
sin aventurarte por las calles
para no morir de vergüenza.
Mirando para otro lado
en este mundo libre
de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Mundo contaminado de adosadas.

Una pelotilla blanca
retoza libre y alegremente
por un campo de golf
junto a la valla de Melilla.

Campo verde, joven, terso, pulido y suave

vs

Concertinas brillantes, afiladas y desinfectadas.

Bajo un cielo testigo,
mujeres porteadoras/mulas,
piel de barro mordida por el viento y la resignación,
se rompen el espinazo.
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Turno de noche

Él, tras años de servicio, salía una tarde más con el chaleco antibalas acoplado al cuerpo, no contaba al doblar la esquina, con la mirada en ráfaga de unos ojos negros que perforaron sus defensas, a golpe de latidos calibre 52. Tras varias horas atrincherado al refugio de una taza de café, terminó en una cama de hospital, donde ella, con aquellos ojos negros con licencia para matar, tenía turno de noche.....
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Mi pincel azulino...

Mi pincel azulino
pinta trazos
en todas las direcciones,
pasa por un pináculo
de estrellas mortecinas
atraviesa
valles oscuros,
cementerios baldíos,
carruseles con astiles  
y personajes pintorescos.

y descansa
en el altar de los lamentos.

Yo, tu sudario
tú, la acuarela
yo,tu cuervo blanco
tú, mi refugio.

Llévame a la alcoba
de los deseos
llévame
a tus suplicantes besos
llévame a contemplar
tu alargada desnudez
cual cuadro
de Modigliani.

Llévame a tu solar
bosques de hadas y cierzos
llévame en tus alas
para mirarme
en tus laberintos soles
llévame mujer
a la constelación más alta

donde podamos sostener
nuestro idilio.

Reclining Nude (1917), de Amedeo.
Modigliani. Óleo sobre tela. Museo
Metropolitano de Arte, Nueva York
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Entonces

Hoy la tristeza es mi mayor felicidad.
Luego de tantos flagelamientos matutinos
donde yo soy mi amigo
y el vacío mi verdad.

¿Cómo logro contentar?
si sólo tengo mi tiempo y mi destino
que es un cazador furtivo
del que con suerte puedo escapar.

Que vida la soledad!
pues aunque a veces ni yo estoy conmigo
en su silencio agresivo
Dios o algo está.

¿Dónde me refugio en agonía?
sin refugio, ¿moriría?
o simplemente me voy de acá...
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He venido para hacer poesía de la noche

He venido
Para hacer poesía de la noche.
Para hacer música de los luceros.
Para hacer del horizonte...
Refugio de recuerdos.
He venido
Para llevarle a la luna unas alas.
Un vestido de lunares.
Tres metáforas
Y un jardín de pétalos.
He venido
Para hacer invisibles los miedos.
Para escribir versos en el viento.
Para tejer quimeras
Para bordar sueños.
He venido
Para que mi corazón sonria.
Para que el alma no duela.
Para ser canción.
Y aquí estoy...
Para alcanzar las estrellas.
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2comentarios 67 lecturas versolibre karma: 126

Marionetas del destino... (Experimental...Anticuento fauvista)

MARIONETAS DEL DESTINO
((( Anticuento Fauvista )))

Todos lo años hace la música en el mismo sitio
un ligero hueco y parece entonces que flota
sobre él una hoja de sonrisas con su estupor
perdida... ¡ Calla, calle ! ; repite el cementerio
gris, inconsciente de formas y actitudes.
Esto dicen, por lo menos, las lápidas asustadas
que en ese día se esconden al acercarse mucho
al silencio ennegrecido, sobre todo donde el
sol se incendia y queda el agua hecha ceniza.

Este no era un cielo rosa, bien lo sabía al azular
la tarde, aunque no suele ser común cuando el
tiempo se detiene, entre un plateado viento y
el fuego cada vez más verde.

___ Dejad un momento, ¡ Oh !, lector inquieto,
ese espacio por llenarse con montañas amarillas
en el corazón del viejo limón azul que flota bajo
el lago de flores y conejos anaranjados ; la lluvia
frondosa se retira entre los recuerdos y el vaivén
refescador de las hamacas.
No es la intención atigradora, ni el propósito un
rojizo anhelo en la mayoría de los cuadros, ni
en las estatuas, ni en el bajorrelieve una ilustración
hecha de quejas vanas ante un pueblo sordo.
Sin embargo, todo había terminado ; las olas añiles
salpicaban la música en uno de los primeros des-
tellos sobre la morbidez lapislázuli del roble, el
horizonte no era el mismo desde aquel día ; se
arrodillaba, vagaba sobre un tapiz púrpura y
miraba el sol sublime por largo tiempo, soñando
con la luna morena. Como algo esbozado, trazado
de un solo golpe, no existía la decadencia como
ahora, ni en los mosaicos recientemente descu-
biertos en su modelado confuso y de vago efecto.
___ ¿ Qué había pasado ?.
Apenas lo recordaba. Sus frases, ya de pocas
palabras, se redujeron a algunos monosílabos.
No le agradaba ver su rostro en tantas fotografías.

Los colores se fumaban lentamente el contorno
borroso, suave en realidad, pero con algunas
manchas fosforescentes en el callejón solitario
deslizándose bajo esa almohada. El interés por
las raíces casi siempre es un rasgo de esa pedan-
tería inmensa que tanto caracteriza al montón
de falsedades automáticas. No puede inventar,
y tampoco puede exigir algo definido. El destino
es el títere en los dedos de la consciencia libre...
Tras apagar brutalmente aquella ingenua pesa-
dilla se puso en pie, abandonó sus alas en la cama
morada y corrió entre los platos sin apetito.
Quería hacerlo todo él, y nadie osaba contradecirle.
De hecho, él era quien pintaba las sombras, cepillaba
los perfumes y planchaba pluma a pluma el vuelo de
los techos, pues el escritor basa sus ideas, prejuicios
y aversiones sobre el arco multicolor que siente.
Cuando se encontraba bajo las escaleras cansado,
solo saludaba con un gesto la mano flaca y verde
del último fantasma amarillo, le cedía el paso des-
colorido para disfrutar del espectáculo invisible
para la noche violeta... El aire era carnoso, mordido,
palpado y exhibido en la vitrina como un cocodrilo
de algodón con la resistencia de los rudos hábitos
del primer oficio, salvo solo, cuando la originalidad
del instante es demasiado prematura.

¡ No es cierto !, ¡ No es cierto !.___ Gritaba él con
la selva entre los dientes.
¿ Acaso no es verdad que en los sueños todo se
vale ; todo es absurdo, todo deja de tener sentido
al ignorarlos ?.

La voz de la razón era la ilustración negativa del
ambiente inestable que nadie comprendía.
Y no solamente porque no la dibujaban, ni menos
en el estado putrefacto de las sensaciones fugaces,
de las emociones rentadas, de los impulsos que
brotan de las paredes y los pisos, creando mitos
visuales, en una sociedad indiferente a las cosas
verdaderamente esenciales e importantes.

__ ¡ No, no, nunca !. ¡ Lo que ellos dicen jamás es cierto !
Las marionetas no tienen reposo en las manos del destino,
de hecho siempre grisáceo, individual, pintado al verse
reverdear oxidado, empleando estructuras metálicas,
enumerando las carencias de voluntad y de cruda lana
en los sembradíos de borregos.
La realidad es que todo es falso ; las ilusiones acaban
por romperse, todo el pensar se refugia tembloroso en
las faldas de la lógica en camiseta corta y la boca muda.

Las marionetas empiezan a maldecir su suerte, el destino
es un enemigo invencible, violáceo, con el reino nómada
de anaranjado, en las extravagancias verdes del azul.
Bien pensado, para que seguir con ésto...
¿ Qué interés hay en ello ?, ¿ Qué me importa ? ,
No soy pintor, ni escultor, ni siquiera sé escribir...
Es más... ¡ Yo nunca he existido ! ; Y el futuro me reclama.

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Del texto y la imagen)
All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Joel Fortunato Reyes Pérez.
Published on e-Stories.org on 02.07.2014
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Sin ti

I
Dice una leyenda
Que el amor no existe
Por eso fue doloroso saber
Que fuiste tú la que no existió
Y mi corazón tú lo destruiste
Duele saber que fuiste
Tú la que no existió
Lastimando a este débil corazón.
II
Por eso hoy
Me encontraba solo
Muy triste estuve intentando
Recordar que fue lo que paso
Intento saber porque
Te estoy buscando
Necesitándote en cada
Verso que te escribo
Te estoy buscándote para
Tener un momento a solas.

III
Intento saber porque te estoy
Necesitándote en cada momento
Agarrándome fuerte a el pasado
Buscándote en mis recuerdos
Más infelices sabiendo
Bien que nunca volverás
A miii..
lV
Tú ya me perdiste
No entiendo porque dices
Tu que yo fui el que te perdió
Si solíamos pasar aventuras
Que nadie se imaginaria
Porque fuiste tú la inspiración
De mi vivir.
Ya no sé qué sentir
Ya que tú no estás aquí
No sé nada de ti
Porque tú no quieres
Estar aquí
V
Intento pero no puedo sacarte
Porque te siento muy
Dentro de mí que siento
Necesitarte en cada
Verso que te escribo
Me siento en otro mundo
Donde tú no estás allí
En Aquel lugar no hay felicidad.
Vl
Podíamos aversivo felices
Pero tú te preferiste marcharte
En busca de un amor ya que
Lo que teníamos los dos
Era una relación monótona
Que solo hacía daño
Al alma no se sentía
Nada de sabor ni felicidad
Solo con daños al corazón
Pasando facturas al amor que
Aquella vez existió entre los dos.
Vll
No me puedo explicar el
Porque te estoy buscando
Necesitándote en cada momento
Y verso que te escribo
Estoy buscándote para
Tener un momento a solas
Como aquella ves en el la
Plaza del amor en la que
Yo te jure amor eterno.
Vlll
Ya no sé qué sentir si tú
No estás aquí no sé nada de ti
Porque tú no estás aquí
Siento que puedo morir
Porque que tus labios son la
Cura para este corazón destruido
Que solo busca refugio en tu
Mirar y no sabe vivir sin ti
Porque eres mi inspiración

lX
Regresa a mi regresa a mi
Cambiaria todo lo que fuera por
Ti intentando no retroceder
Aquella ves que tu te fuiste
Y me dijiste que lo de los
Dos nunca podría ser.
X
Hoy veo con claridad
Que tú nunca te pudiste
Ir ya que nuestras
Almas fueron unidas por
Un hilo rojo que se
Nos unió al nacer
Regresa a mi regresa a mi…….
By : JOSUE VIVAS
JS
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Ya no vuelves...porqué?

Ya no vuelves, porqué?
si de tus manos conocí
el soplo del viento
y el cantar del ave.

Ya no vuelves, porqué?
si me brindaste protección
y cuidado cuando
aún era niño, todos los
días veía tu sonrisa
al verme crecer.

Me regabas con tu tiempo y
con tu espacio, dejándome
saber todos tus miedos
y tus alegrías.

El tiempo a pasado
y aún no vuelves a
tu refugio favorito,
desde donde podías
ver caer el sol y
donde muchas veces
me susurraste de un amor.

Ya no recuerdo cuando
fue la ultima vez que
me hablaste...
extraño tenerte
descansando sobre
la sombra de mis ramas.

Extraño escuchar tus versos
y tus poemas
oídos por las aves y llevados
por el viento.

Ya no vuelves...porqué?
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De mi ausencia en lo que escribo

Sou o intervalo entre o meu desejo e aquilo que os desejos dos outros fizeram de mim.
Álvaro de Campos



Quiero creer que hay algo de las aspiraciones que tuve en lo que me conforma ahora. Mientras derramo nostalgia en voz de tecla y pantalla, en esta mañana que a verano perdido huele, recuerdo a la inquieta de piel suave, sonrisa tímida, inocencia oblicua y profusas ganas de volar. La recuerdo sin que haya en ella un atisbo del presente que me apunta con el dedo. ¿Dónde se encuentra, en qué momento la perdí de vista? Si yo estaba siempre atenta, la llevaba de la mano todo el día... A lo mejor, siguió el camino trazado —ella sí— y está por ahí, cumpliendo mis sueños. Quién sabe.

Porque ella es yo dentro de mí, pero fuera de mí, poco hay de ella. La tengo como se tiene esa prenda que tanto te gusta y debe andar por el armario, en las baldas, cajones, perchas... sí, porque es tuya y ahí estará, pero nunca te la pones porque no la encuentras e, incluso, después de varios fallidos intentos, has dejado de buscarla. De pensarla, también, menos cuando viene a tu memoria y hablas de ella, como si aún pudieras rescatarla de entre toda la ropa que duerme en tu armario.

¿Y esa otra diferente? Me refiero a la engreída, la valiente que lleva en la boca una suma de dientes, que son uñas que arañan cuando quiere ser la fiera. Esa misma pintaban con pilares como hombros, soluciones para todo y un oído muy paciente. ¿Qué fue de esa? Ya quisiera haber servido de refugio a su silueta, por lo menos. Parecía tan completa en su conjunto...

Lo que queda en medio de ellas, lo que no es ni una ni otra, ni tampoco será el resto de alusiones que de mí puedan hacer, esa debo ser ahora. Una sombra que rehuye la luz del faro.
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A mi amado lecho (colaboración con @Letizia)

Cuando mis pies están maltrechos
y ya mi cansancio se nota
o mi energía casi se agota,
a ti recurro, mi amado lecho...
¡Cuántos gemidos sobre ti emitidos!
¡Cuántos vahídos sobre ti sufridos!,


Cuando mi alma está rota,
y mi cuerpo está deshecho
o una pena acude a mi pecho,
cuando mi mente está absorta...
¡Cuántas lágrimas derramadas
sobre mi fiel y blanda almohada!


Cuando las horas han pasado
y en tu seno he soñado;
cuando la alarma ha sonado
y en tu calor me he cobijado...
¡Cuántos libros leídos!
¡Cuántos suspiros has oído!

Cuando mi amad@ no está a mi lado
del frío sobre ti he escapado;
Cuando mi apetito he saciado.
y del dolor me he refugiado.
¡Cuántas carcajadas ahogadas!
!Cuántos lamentos escondidos!


Cuántos desayunos informales
mirando pelis y telenovelas
informativos y documentales
y hasta los mejores recitales...
¡Cuántas horas he dormido,
sobre ti, mi amado lecho!
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24comentarios 137 lecturas colaboracion karma: 139

Se desvanecen los sueños

Se desvanecen los sueños
tallados en lágrimas antiguas,
matizados de angustias veladas
que se adueñan de todo,
nos alejan y dominan
marchitando cada segundo…

…nos llegamos tarde sin remedio,
yo en ajeno mundo y tú en el tuyo,
y la vida colisionándonos,
atrapándonos en nuestros versos,
liberándonos y arrastrándonos otra vez
a un mar que no tiene orillas,
solo espumas y olas…

…refugio y prisión de historias
que yacen sumergidas e inconclusas,
donde almas cautivas penan.


Maricel 22/08/2018
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Estadística

En realidad
porqué
dolor de cabeza: cuchillo
aneurisma.

Quirúrgicamente el alma en trance.

Y porque huesos rotos el cuerpo tiembla,
carne desgastada
de dolor;
después, en cama
enfermo también
agoniza
uno que otro sueño.

Criminalmente,
no prescripción, no nada
de utopías –homeopatías nunca-

Pero, da largas sin desmayar,
y no des explicación,
que,
habitación y refugio
no curan de milagro.
La enfermedad y estar enfermo
deja vivir mortuoriamente segundo a segundo.


Estadística:
Porqué tu dios existe nada de milagros ésta noche.
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8comentarios 57 lecturas versolibre karma: 133

Descanso

Soñarte feliz.
Tus maravillosos ojos
tan amados por mi.
Tu boca llena de dulzor
y de hiel a la vez.
Cuando sean tiempos difíciles
no grites amor,
no te enojes,
no te molestes
Solo sonríe y mírame.
Dame tu dulzura
a través de ellos
como siempre lo has hecho.
En los terremotos
que me sacuden como tierra
tus ojos son mi pilar y mi guía.
Bajo tu mirada
y entre tus brazos
estoy a salvo y segura
Eso eres: mi casa.
Yo te habito
y eres mi refugio
En tus ojos vivo,
en tu boca soy,
para siempre.
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Nuevamente el Otoño

Un paisaje mudo toma el cuello
algunos cristales líquidos
escapan de las córneas
Se precipitan
desde la barbilla
hasta el hielo del vaso

se diluyen despacio
mientras gira la bebida
en contra de las manecillas
un sorbo las traslada
cual bálsamo
a sellar heridas
Tan fuerte pega el trago
que expulsa dos más...

La tarde gris
su soplo
se suspende en los oídos
la piel reacciona
ante la fresca melodía
mientras golpea el balcón...

Los tordos vuelan en desbandada
antes de la hora

buscan refugio
y forman una cortina negra
repentina
cargan allí algún recuerdo extraño...

Se cierran los párpados
y fuera pasa de nuevo
el rugir del viento
parece decir cosas
no comprendo ese lenguaje
aun así reconforta

pasea los sentidos
parte en dos alguna pena...

Lame las pestañas
la luz de la ciudad
llovizna ligera
he dormido
no sé cuánto...
el viento no termina aún
su canción

Continúo al pie del barandal
rostro y manos frías

A ritmo de mecedora
sorbo el resto de la copa
las hojas pasan rápido
las horas ruedan...

Lo olvidaba, es septiembre
me levanto
de la mano de otra ráfaga
el polvillo besa el resto del wisky
mientras abre
la puerta de la casa
nuevamente el otoño...

**************************
Nuevamente el Otoño
2018
Transmisor d Sinestesias©
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Candidez Catilinaria... (Experimental)

CANDIDEZ CATILINARIA
(Experimental)

Sigue y sigue, sigue pues, asesinando,
al pino, al roble, al aire mismo,
ya mañana tus retoños serán polvo,
y en la caja sus cenizas.
Ya en la piedra el vino, se embriagará,
con la geometría en calcetines,
y un lápiz llorará, tierno acero,
en florido balcón y juventud,
sangrando los últimos refugios.

Ven, almacenista.
¡Vamos al almario dulce y frío!.
Con la grisura del aliento.
Aunque grisáceo vea todo blancura.
¡Vaya dulceza de dulcería barata!.

Porque persuadió al pañizuelo picudeado.
Paupérrimo patituerto perdulario.
Donde preciosura presuponía.
¡A los arácnidos persuasivos!.

Balidos, granadas, leones,
rojedad, tambores, estrellas.
Hierbamala sobre la tierra,
y cicuta sobre las pieles.
Espadas en la nuca,
plomo entre las cejas.
¡Asombro herido!.

Nulidad hecha zapatos y bicicleta,
en moribundos hospitales,
del cañón carne y orgullo,
del caracol del estiércol.
¡En la niebla del sudor y sangre!.
¡Caminos de lenguas mudas!.
Las hojas invisibles,
caen como la lluvia,
en gotas, chorros y cataratas.

Oscilando en la vida del péndulo impúdico.
Que deja una luz clavada en carne seca.
En la encina bajo el lago de inocentes,
del vino embriagador del embeleso.
¡Como amor adinerado rapaz avieso!.

En el destino lleno de secos labios.
Ecos largos que hierven en la eternidad.
Cuando la profundidad sagrada duerme,
con el desierto pétalo estelar pendiente.
¡Y el crepúsculo soñoliento enferme lábil!.

Cuando endeble enternece
Cuando
El olmo
Solo
Dé ciruelas
Y el higo mandarinas.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)
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