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En tus aposentos

En ese pequeño y sucio aposento.
inadecuado,
Solitario,
donde mi propia tristeza
se duerme en la oscuridad.
Atravesando ese desierto árido,
Infértil.

Cierro los ojos de mi alma.
Permanezco quieto mientras penetro en ese recinto donde cantare para ti,
y dejare que mi voz se una a la poesía de tu creación.
Es en ese momento cuando eres el centro de mí ser.
Sin tiempo.
Sin espacio.
Solo tus ojos posándose sobre mi mirada en la profundidad de mi alma.

Arrodillo mi andar ante este apacible silencio.
Donde el eco de tu voz resuena dentro de mí
Siento una suave brisa que susurra en mis sentidos,
Siento tu fuerza como un rayo ferviente que arde en mi corazón


En ese pequeño y sucio aposento,
dejare que en tu serenidad escuches mi clamor.
Entonces me despojare del tiempo.
Me arrancare la piel de las vanidades y me hundiré en tus pensamientos para estar a solas contigo.
Abriré mis ojos ensombrecidos por las lágrimas de la emoción.
Y allí,
Brillara tu luz,
Y hallare tus brazos placenteros buscando abrazarme

En ese pequeño y sucio aposento me quedare a solas contigo.
No quiero estar en ningún otro sitio.
Solo allí
Arrodillado
en tu presencia.
Desnudando mi alma al saber que estás conmigo.
Mi único y verdadero Dios.
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1comentarios 24 lecturas relato karma: 61

Estación templada

Las grandes victorias
mueren con colmillos oxidados.

Lo que quería para ti
no habita en mí.

Las gallinas tomaron la calle
a golpes de flautas dulces
documentando sin ajustes
las cuatro semillas chamuscadas
en mis zapatos perdidos.

Todos los datos huyeron
en un coche sin faros,
escondidos en el doble fondo
de una guantera
repleta de atrezos y miedos.

Repostar averías con alas,
despistar el cuerpo
con sándwich de máquina
antes de tomar la autopista del
"Pasado siempre vuelve".

Solo recuerdo que nubes y sol
firmaron un pacto de silencio
ante tres botellas de vino perro.

Lo que quería para ti
no habita en mí.

Cómo experto en estampidas
dejo un reguero de buenos actos
aderezados con heridas colaterales.

¡Lo siento!

Renegué de un infierno imberbe
para acercarme a un cielo de pureza,
este está acotado por llamas tránsfugas
que te queman la cabeza
y dejan helados los pies.

Lo que quería para ti
era una estación templada.
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3comentarios 30 lecturas versolibre karma: 119

"El don de las lágrimas" Autores: @CorazónDeFlor y @carlosmolina012

Érase una vez
allá lejos en el éter
donde se unen
todos los planos.

Una lagrima valiente
que sonriendo
quería ser tan solo
una sonrisa.

Ahí en donde
los quebrantados
esperan a que pase
generosa la cabra Amaltea.

Justo ahí
bajo el árbol astral
padre de todo lo pasado
lo presente y lo futuro.

Hay un jardín lejano
y escondido, donde duermen
muchas almas
entre las flores.

Y no perecerán nunca
aquellas almas poéticas
somnolientas que renacen
en la aurora rosada cantando arias.

Un diluvio de caricias
las empapa hasta extasiarlas
las vuelve blancas, las vuelve eternas
en esta alborada diáfana.

Donde los colibríes
son de seda turquesa
aleteando vivaces
a tan prístina presencia.

Rayos de oro
de un sol generoso
que no quema
que no lastima.

Resplandecerá sobre
estos pétalos bañados
en finos besos
de ternura infinita.

Brotando el bálsamo
del perdón
en los deshojados lirios
que derramaron su don de lágrimas.



Pintura: The Vision of Endymion
Por: Edward John Poynter.


Enid Rodríguez Isáis
Estados Unidos

Carlos Luis Molina Lara
Guatemala

2018
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4comentarios 17 lecturas colaboracion karma: 84

Me echo de menos

Este no va a ser un poema vacío,
Es cierto que no va a tener rima,
Ni métrica alguna,
Y si encuentras alguna,
Será pura suerte.

Quería contarle a alguien
Que me echo de menos.
Esta persona no soy yo,
Es otra disfrazada de mi.
O es mi yo verdadero,
Pero prefiero el anterior.
Me costó construirme,
Fue duro escribir mi historia,
Y difícil continuarla sonriendo.

Quería que supiera alguien,
Que mi anterior yo... Era de diez...
Bueno de nueve...
En realidad de cinco...
Por no sé si decir su o mi autoestima...
Pero comparada conmigo...
Es que ella era tan responsable,
Sonriente, amable, dulce...
Y así con todos...
Era la yo perfecta que como defecto
Solo tenía esa nota baja en ciencias...

Quería describirle a alguien,
Como a pesar de todo, sonreía,
Y no paraba de sonreír...
Era tan bonita su sonrisa...
Y aguantaba, un día,
Otro... Y otro más.
No era débil, para nada,
Era fuerte, lo controlaba todo,
No había posibilidad que no veía.
Vamos... Era... Comparandome con ella...
Era un ángel...

Pero ya no soy ella.
Y lo echo de menos y no me pasa nada...
Solo duele al respirar.
Solo marea pensar de más...
Solo quiero que regrese,
Que coja las riendas
De esta vida que tengo,
Y haga que mi Sol,
Para poder concentrarme
Y volver a ser ese yo...
Ese yo...
Que era tan imperfectamente perfecto,
Que aunque no sea mi yo real,
Honestamente hablando...
Prefiero, porque para algo me eduqué...
Y de verdad, ese yo,
No fue ningún sueño.
Pero... ¿Qué sabré yo,
Si soy joven para eso?

Y tal vez el poema esté vacío
De métrica y rima...
Pero no de sentimiento...
Que supuestamente es su definición...

Y no sera lo más compartido en Twitter,
Ni lo compartiré en Facebook o Instagram,
Pero quería desahogarme...
Y como no podía por papel,
Lo hago a digital y ya.

Esti
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4comentarios 59 lecturas versolibre karma: 105

Haiku

Haiku sin kakekotoba y kigo indirecto de primavera.

Tras la tormenta

el sol entre las nubes.

Ciruelo en flor.

Haiku- con Kakekotoba y kigo directo de otoño

Tarde de otoño

llegan las golondrinas.

El mar en calma.
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11comentarios 50 lecturas japonesa karma: 107

Azul Cielo

No me importa si llueve
si el cielo se oscurece
si hay tormenta o tornado
o deja de salir el sol
Para mi el cielo esta en tu ojos
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7comentarios 57 lecturas versolibre karma: 108

Ojos de lluvia

Si la lluvia supiera
que el llanto es el agua
que inundan ojos
en momentos de agustia

Si tan sólo el agua
en ojos de ansiedad
se enteraria de que
cuando cae va naciendo
la hermosa libertad

Es un sueño ser libre
y la angustia entre rejas
se ríe en defensa y calmada
con verdaderos sentimientos

Pues si es verdad que
hay lluvia entre las nubes,
que se anime a sentir
la verdadera libertad
tocando el sol y quemando
las rejas de la prisión


Att: Dulce poetisa ♡
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Adios

Adiós
Al verte mi corazón se siente vivo…
En tu ausencia la lentitud de su palpitar marcan mi tristeza…
Ahora que se que el final se acerca, temerosa quedo ante los recuerdos que no cesan dentro de mi…
Viviendo el momento contigo me encuentro, sin pensar en un mañana melancólico por tu ida…
Te siento dentro, son tan profundas estas emociones, que el mar se queda escaso…
Mis lágrimas derraman ira, una ira producida por la apatía de tus sentimientos…
Sola me quedo, pero escarmentada me siento…
Un querer que no quiera marcharse, me desafía en este reto donde el olvido queda como protagonista…
Mis manos se agarran con fuerzas a la nostalgia que dejas…
En la oscuridad se pierde tu rostro, cada vez más tenue porque ya no hay brillo en mis ojos…
Idealizada te encontré en mi imaginación, la cual fue puro engaño dentro de mi interior…
El sol se acerca, pero mi agonizante alma no le deja paso a esos rayos que solo tienen compasión por un cuerpo frágil y roto por tu adiós…
Sufro a solas y a escondidas, sigo esperándote…
Mi adrenalina quema mi cabeza, haciéndola inútil por tales sucesos….
Corrompes mi cielo que ahora se convierte en un infierno, donde todo lo que siento se quema a fuego lento….
Me das pena, me dicen los silencios de amargura…
Pero mi aura que aun tiene fuerzas, brillan por mí como brillan esta noche las estrellas…
Alzo la mirada al cielo, donde alzo mi cuerpo y yacen mis sentimientos…
Soledad cógeme en este silencio…
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Nican Mopohua

(«Nican Mopohua es el nombre del relato en Náhuatl
de las apariciones marianas de la santísima Virgen en México,
bajo la advocación de Guadalupe,
que tuvieron lugar en el cerro del Tepeyac»)

A tus pies camino con calma
por terreno yerto atravieso
con un soplo de silencio
que abate, hunde
agobia y entristece.
Solo el sol me consume
y voy hacia ti morenita
con la gracia de Dios.
A pedirte por los sufridos
por los enfermos que gimen su dolor
por las parturientas
por los niños y ancianos abandonados
por mis heridas no sanadas
por este corazón doblegado
a las angustias.

Virgencita de Guadalupe
Patrona de México
y señora de los inmigrantes, 
los que cruzan las fronteras
huyendo de las manos impías
que descalabran los erarios públicos.
Oh, virgencita de tu fruto hermoso
germinó la más prístina semilla,
el vino que deleita mis cansados labios
el Jesús ungido.
Oh, virgen cuida de los enfermos,
de los desvalidos y de las aves cantoras
de mi árbol de almendro.

El sol sigue destilando mis manos
con un roció perenne
solo tu imagen de Madre buena
de Madre sencilla
me lleva hasta tu tribuna
anfiteatro de plegarias dolientes.

Madrecita celeste y azul destello
mis manos ya te alcanzan
la muchedumbre te abraza
y nada es imposible para ti
hoy tu pueblo te canta las mañanitas
y las guitarras, hilos de acordes
se afinan con armónicos divinos
y los Ángeles corean la gloria,
el Dios salve, la concordia
y la unión entre nosotros.

Madre ya estoy frente a ti
me reconoces en este presente existencial
soy una caverna de huesos y músculos retorcidos.
Soy tu hijo encarnado pecador
con un hambre infinita de fe,
de certeza por tú milagrosa convicción mariana
dulce presencia y amorosa indulgencia
me envuelvo en tu regazo,
en tu asilo sacramentado.

Perpetua y amada señora
reverdece en mi Alma los lirios azules
que desde niño me acompañan,
y que en el cascabelero carrusel de mis andanzas
permanecen en completo olvido.

Madre píntame una sonrisa
dibuja en el pórtico de las cruces
las pacificas olas del mar
que mueven mi velero
que en esta tarde de cielo abierto
es llevado a la cálida orilla.

Tú amor y abrazo fecundo me atrapa
en un regocijante frenesí.
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5comentarios 64 lecturas versolibre karma: 112

Querubín

Mi infancia se desarrolló en una casa siniestra, al mismo tiempo que la fobia hacia las cucarachas y una enfermedad nerviosa que hoy sé, requería atención médica. Viví años de terror con la idea de espíritus malignos a mi alrededor. El hogar materno era sombrío, de arquitectura antigua. El aire transitaba por dos largos ventanales y se esfumaba por los pasillos que daban a las habitaciones. A un lado del comedor nacía una escalera recta que conducía al segundo piso; me aterraba subir porque al final había una estatua de mármol, que al recibir la luz del sol producía un efecto fantasmal. Los espejos de los cuartos, formaban una serie de imágenes que trastornaban mi pensamiento, parecían como si pudieran hablar; había uno en especial, con marco negro, que simulaba ser un demonio. Estaba colgado en la pared de la cabecera de la cama. Aprovechando mi situación de la preferida de la casa pedí que lo pinten de dorado; aún así, no dejé de temerle.

El patio era grande y al final se erguía un pozo tapado con láminas de asbesto. Una leyenda giraba en torno a él; pues se decía que había oro en sus profundidades y que una víbora enorme lo cuidaba. Recuerdo que cierto día mi madre contrató a tres hombres para excavar a su alrededor con el fin de encontrar la fortuna, pero una serie de insectos nauseabundos salió del pozo arremetiendo contra ellos. Uno manifestó haber visto a la culebra negra con sus ojos rojizos. Los hombres nunca más regresaron. Por su parte, Querubín cuidaba el patio por las noches. Se trataba de un pastor alemán blanco, consentido de mi madre y al que yo no le caía bien. Me daba la impresión de que Querubín veía cosas que los humanos no podíamos mirar. Ladraba mirando hacia ciertos rincones del patio en donde no había nada. El tío bisabuelo que dormía en un tinglado al final de la terraza dormía con él. Una noche Querubín se le lanzó abrazándolo mientras aullaba de manera escalofriante y el tío bisabuelo lo golpeó lleno de miedo. Querubín a veces se comportaba agresivo. Sólo con mi madre era noble. Nadie se explicó su inesperada desaparición. Una madrugada, después de escuchar un aullido desgarrador, acompañado de un ruido como si unas cadenas hubieran golpeado el piso, llegó un silencio prolongado. A la mañana siguiente Querubín ya no estaba. No lo volvimos a ver.
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Quincallera de recuerdos

Minúscula partícula
escupidos de sal
marea alta
latidos del corazón
naci perdido en las nubes
caí en un campo de flores
cultivé mil lunas
y con la sutil fragancia de sus destellos
tapé el sol
con tus manos
quincallera de recuerdos.

Me enamoré de la libertad.
Te entregué un hogar con melodías
y ventanas en perfecta armonía
para dejarte libre.
Mi Alma
al soñar
se desconsoló.

Sonreír cuesta tanto.
Atrapado
en una jaula de oro
arropado entre sabanas
de lagrimas…
tenemos un trato…
no hurgar entre las cenizas

y un silencio llora.
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Una voyeur estúpida

Una voyeur estúpida. Así puedo resumir sus emociones, fiel paseo por las mías —aunque no voy a admitirlo, jamás nunca—. Impotencia ante unos ojos, cada día más hundidos, una boca temblorosa y un aviso: poner sombras de tachones por encima de lo cierto, no lo borra. La lectura bajo alambres de lo que no sea propicio, de lo que es amargo y duele, sigue siendo al fin y al cabo, una lectura legible. Presenciar lo irreparable a pesar de la porfía… porque mira que no hay quién que a su insistencia gane. O eso parecía.

Permitidme que suponga que su corazón aún late como cuando no era otoño. Sin embargo, yo diría que palpita encogido, recostado sobre su hombro como rama de peral. Ahora son cuatro los ojos que observan el derrumbe, resultado de renuncias obligadas. ¿Exagero? Ojalá.

Me parece que ella nota el desorden, esa mezcla de emociones, el jardín sobre el asfalto que no logra echar raíces porque viven las renuncias por debajo y van a ser cepo que atrape su esperanza para siempre. Teme agosto y su sequía, odia las evocaciones al candil de otra sonrisa, rabia cuando le salpican intercambios de señales… Ya le dicho yo que no, que no puede apedrear una a una las farolas de una ciudad que aún respira —pese a que no viva nadie— , que no debe trasnochar recorriendo cada calle, intentando evitar lo… Y me pide que no hable, le revuelvo las entrañas, pero no voy a callarme. Si escribiera yo la historia y pusiera yo los versos… pero ella es la poeta. Si escribiera yo la historia ni siquiera yo estaría. Un camino de dos piernas y amapolas, solamente.

No es que quiera que se rinda, lo que quiero es que no sufra en la espera de una nota musical, un milagro que le bese bien la boca. ¿Experiencia o agonía? Cuando alguien se debate entre salir corriendo y quedarse, eligió la tercera alternativa, es decir: volverse loco. Y allí está, en una habitación a oscuras, más peso sobre una espalda repleta de arañazos, de rutina, de costumbre, polvo, mugre. ¿Cómo va a dar sosiego en ese estado? Dadme a mí la solución de una mente más perdida que la mía y puede ser que así encuentre el desvío o la esperanza que no tengo.
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Nuevo Juego De Amor

Hoy el sol me calienta,
después de una noche de negra tormenta.
Me regaló un arcoíris de color,
renovándome otra vez de ilusiones.

Hoy la sonrisa me brota sin temor,
a esperar ninguna sorpresa guardada.
Imaginando el estar acompañado,
de infinitas risas soñadas.

Hoy es un buen día para fantasear,
con desconocidos juegos de amor.
Bendita quimera con dulces labios,
en la que cada noche la colme con besos.

Iván A.
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Habló la noche

Habló la noche contando todos sus secretos
y aquellos que dormían despertaron para escucharla...
y fue que ella sonrió, pues cada noche hablaba con ella
a solas, a través de la figurita de plata
que halló en las raíces del viejo roble.
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•• fénix cinco ••, "Despertar amargo"

Hace tres inviernos que comenzamos mis amigos y yo a hacer el "amigo invisible" por Navidad, y yo era la típica del grupo que pedía mil cosas.
Hoy, al saber quién nos había tocado para este año y ponerme a hacer mi lista, he tenido que ponerme a pensar. Mucho.

Quizá veo profundidad donde solo hay superficie hueca, pero en ese suceso se me ha revelado la verdad sobre mi cambio...
Ya no necesito nada. Ya no quiero nada lo suficiente como para pedirlo.
Y lo que ansío, es inalcanzable.

Me quedo sentada en mi cama mientras los últimos rayos de sol se cuelan por mi persiana creando sombras en la pared blanca
y mi niña interior quiere levantar la mano y hacer formas con los dedos y que se proyecten.
La que soy hoy se limita a mirar
expectante
a la pared. Y a la ventana. Y a mi mano.
Y les pregunta a los tres y a sí misma y a todo lo de su alrededor
por qué existe y existen.
Qué sentido tiene todo.

Expectante. Callada. Observadora.
Me gustaría seguir siendo deseo
y no tristeza conforme.
Ser estrella fugaz
y no tierra firme.

He aprendido
en tan solo unos meses
cuánto puede ofrecer y cuánto puede arrebatar la vida
en un segundo.
Así que ya no soy capaz de querer algo con fiereza,
porque siento que he asumido a la fuerza
que nada permanece demasiado
como para dejar que me importe tanto.

No se es feliz de manera sempiterna.
Tampoco llueve eternamente.

Es lo único que saco en claro del hecho de haberme costado escribir qué deseo en una lista.
Lo único que he aprehendido y no podrá negarme nadie...
Que una vez la vida te quita algo esencial
o te da un golpe tan fuerte que te despierta,
nada de lo que se pueda ir a partir de ahí va a doler tanto
ni a partir de ahí se cerrarán los ojos de la misma forma.
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Nuestro Mensuario

Hoy en nuestro mensuario te dedico mi canción, aunque no soy poeta y mucho menos escritor,
a ti, mi mujercita bella te dedico mi canción;
te canto para decirte que eres bella como una flor,
suave como la brisa e inmensa como el sol.

Hoy en nuestro mensuario te dedico mi canción,
a ti, mi primavera, mi luz y mi pasión;
hoy en nuestro mensuario te dedico mi canción,
porque eres lo más bello de este mi corazón,
seamos felices en nuestro nidito de amor.

Hoy en nuestro mensuario te dedico mi canción,
para que siempre recuerdes el día que nos unió,
hoy en nuestro mensuario te dedico mi canción,
como símbolo de tantos años de esta gran unión,
hoy en nuestro mensuario te dedico mi canción.
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3comentarios 81 lecturas versolibre karma: 103

Tan guapa

Está tan bonita
que la lluvia viene a verla,
ayer fue el sol,
luego será el arco iris, el viento;

hasta el tiempo pasa por verla tan guapa.
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Río Mapocho

Brazo desnudo de agua
que traspasa la ciudad
de montaña a mar.
Susurra a la luz del sol
sin que nadie lo vea,
sube la voz
y habla cuando las hojas caen
para insinuar su estar.
Luego,
cuando las nubes son grises
y derraman millones de gotas,
entonces grita, vocifera,
manifiesta su presencia
inundando todo sin pudor ni miedo,
para recordarnos que jamás
debemos dejar de mirarle y admirarle.
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Poeta Renegado

Cómo puede un poeta renegar de su destino
pensar que sus poemas son de menos valor
dar razones absurdas para no expresarse
decir en autoatentado "yo no escribo"

No sienta verguenza usted mi amigo
que tanta letra muerta usted revive
que donde pone una palabra un sol escribe
que usted ya tiene el don yo se lo digo

La verdad es que no importa lo que piensen
importa que su alma sea libre
que vuelen sus palabras sin declive
que cuando usted las plasma ya convencen

No es menos que nadie lo prometo
ni superior a todos por supuesto
es necesario saber que cada uno
es un poema único y tiene su puerto
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Epítome de Ruina

Vierte la luz su torrente de energía sobre mi huerto, la ilusoria quietud verdosa en proceso fotosintético abre su generoso universo nutritivo a una oleada de simpáticos bichejos. El mágico intercambio transcurre mientras mi enfado toma la ruta inquisidora inmediata — ¿quién será el truhán responsable de estropear el follaje hermoso de mi plantación? desde luego, en toda ecuación esbozada por la vida, habrá una constante de muerte. El transgresor recibirá su castigo, en nombre de la siembra, en su defensa, en pro de su prosperidad (de la que sea) la sentencia es definitiva. El aire ofrece su transparencia a las imágenes que conforman el paisaje, un aleteo desesperado anuncia la presencia del peligro, de la destrucción inminente, materializada en el homo economicus, el todo poderoso modificador de atmósferas a su favor en el corto plazo, el eterno usurpador que se pasea exhibiendo su mal construida impunidad.
Dejan mis huellas en cada paso, sobre la pureza del áspero pastizal, tienen mis manos en cada surco labrado sobre la madre tierra, muestra mí frente a sol y cielo…el símbolo más terrible de la muerte.
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