Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 6607, tiempo total: 0.011 segundos rss2

Amor hasta la muerte

Amor hasta la muerte
Un árbol, un árbol
está solo el uno con el otro, el
viento y el aire
dicen su distancia,
pero bajo la cubierta de tierra,
sus raíces crecen
en las profundidades de lo invisible.
Enredan las raíces juntas hasta la muerte.


Che-Bazan.España
www.youtube.com/watch?v=FiX_xKgdvbw
leer más   
9
2comentarios 69 lecturas versolibre karma: 98

Despedida (mini representación del día de muertos en México)

Estoy derramando lágrimas, y es por mi hermana que sufre al verte abandonar este lugar querido Mikel, ¿porque justo hoy que es día de muertos te has ido de este mundo?
Ironías de la vida, y yo no he podido dormir nada recordando tu mirada, la muerte es muy sutil, llega como la lluvia y se lleva a quién esté a su paso. Anoche yo recordé cuando mi hermana te trajo a casa y te sentaste en el viejo sillón mirabas a mi madre, el gato te veía intensamente y tú lo veías sin temor.
Carajo querida muerte, justo hoy te has llevado a Mikel, mi hermana llora y llora por su perro mientras la gente en el panteón bebe mezcal. Yo la veo y siento un intenso dolor, mientras los muertos en el panteón han venido a este mundo, a comer el pan que les han dejado en sus tumbas. Una ironía muy marcada, los vivos se van y los muertos vienen a bailar y a beber mezcal.
leer más   
12
6comentarios 77 lecturas versolibre karma: 119

La muerte de la luna

El sol se aleja
La noche llega
Oscuridad absoluta
¿Qué paso con la luna?
Ausente hoy esta
Y su guía ahora
Se desvaneció
Abandono a las estrellas
Y nos dejó sin marea
Sin la luna
La misteriosa noche
Pierde mucha belleza
Sin la luna
No habrá promesas
Llenos de ternura y amor
No habrá testigo
De lo que pase
En la oscura noche
Cuando suceda
La muerte de la luna
La noche estará de luto
Por la eternidad
Las sombras se apoderaran
Y las estrellas
Lentamente se apagaran
Y no habrá más
Que solo oscuridad
leer más   
20
7comentarios 91 lecturas versolibre karma: 116

Vivimos en un mundo...

Vivimos en un mundo,
en el que algunas familias,
por cualquier motivo,
me da igual cuál,
odian a sus hijos.

Vivimos en un mundo,
donde sólo unos pocos amigos,
Son tu único motivo,
y pequeña esperanza,
para seguir.

Vivimos en un mundo,
donde los animales,
te dan todo el amor,
que ellos tienen,
y no te cambiarían,
Por nada.

Vivimos en un mundo,
en el que alguien
sufre por culpa de otro alguien,
y por ello quiere morir,
y se corta.

Vivimos en un mundo,
donde el dinero,
vale más que cualquier cosa.

Vivimos en un mundo,
donde se prefiere
el físico, en vez del intelecto,
o al menos el interior.

Vivimos en un mundo,
donde hay personas,
que se operan,
Para ser lo más perfectas posibles.

Vivimos en un mundo,
donde la gente humilde,
es la que sufre,
y la persona deshonesta,
y egoísta... Viven muy bien.

Vivimos en un mundo,
en el que no se lucha,
por la igualdad de condiciones,
por la justicia.

Vivimos en un mundo,
donde a nadie se le acepta
realmente del todo,
porque es imperfecta.

En mi opinión,
la sociedad será perfecta,
cuando nos demos cuenta
y aceptemos, que la humanidad,
es imperfecta.

Vivimos en un mundo,
en el que ni nuestro planeta,
no se respeta.
Así que...
imagina el respeto,
que hay entre nosotros.

Vivimos en un mundo,
donde LUCHAR,
Es el verbo principal
En vez de DISFRUTAR.

¡MUCHAS GRACIAS!
Esti
leer más   
15
9comentarios 108 lecturas versolibre karma: 136

A la Muerte de mi Amigo

Cuando la muerte acecha, tú la distraes con tu carcajada profunda y sonora,
Con la inconsciencia de tu cuerpo, la risotada muda, no deja de complacerme,
¡Levántate, cabrón!
No tengas a tus amigos muertos...
¡Déjate de soñar que te esperan los dolidos!
A tres mil kilómetros juegas a las cartas con la parca traicionera,
Mientras las nubes se aplomizan y el sol se escarcha,
Trae tu alma donde pueda verte, ¡tráela verde!
Que los valles no ríen y las flores se mueren...
¡Levanta, gran dormilón!
No tengas a tus amigos muertos...
No disfrutes del sonido de esos ríos,
Ni bocado de sus mesas bien servidas,
Trae tu voz donde pueda sonreirte, ¡tráela fuerte!
No te sientes ni descanses, ¡ven potente!
Que los montes agonizan y las playas imploran...
¡Levanta, cacho cabrón!
No tengas a tus amigos muertos...
Que contigo se ríe y no se llora,
Ánimo niño, que todo se pasa,
¡despierta añil! ¡despierta plata!
Los años se duermen si tú no levantas,
No tengas pereza ni sueñes alado,
Mas vuelve presto que estamos al lado,
Al pie de una cama de hierro sin patas,
¡De pie, muchacho!
No tengas a tus amigos muertos...
Yo creo en tu fuerza, y añoro tu risa,
Sé duro, amigo, no dejes la lucha,
¡Eschucha la voz! ¡Persigue el camino!
Agarra la vida y enfrenta el destino,
Es este el momento y tienes la prisa,
De darnos a todos la gran alegría,
¡Despierta, amigo!
No tengas muerto a quién te quiere vivo...
leer más   
10
sin comentarios 65 lecturas versolibre karma: 140

El amor y la muerte

Me habla la muerte en el oído del corazón:
"Lo indoloro es lo que más duele ".
"El tiempo es un ladrón de sueños ".
" De tu vida cada vez serás menos dueño" .
Pero yo sé, nena, que Tus ojos ,
como los funerales ,
dan unas ganas de VIVIR.
leer más   
19
4comentarios 90 lecturas versolibre karma: 148

Vivir una mentira...

Vivir una mentira no es vivir;
tan sólo es fingir una vida que no existe.
19
2comentarios 87 lecturas versolibre karma: 124

sin muerte

¿cómo no sentir esa orfandad
hundida en el cuerpo?

suspirando

como una criatura
desolada,

anhelando
un nido de agua:

paraíso sin muerte

L
leer más   
6
sin comentarios 23 lecturas versolibre karma: 85

La muerte y yo ® ©

La muerte y yo nos conocemos un poco
seguramente ella me conoce más a mí
de lo que yo pueda conocerle a ella
yo como todos he perdido a alguien
que la muerte se llevó
al principio la maldije.

Pero con el tiempo comprendí
que no es ella la autora de los juicios
solo ejecutora de los mismos
pero no se puede negar que a veces
ella se lleva sin clemencia
a quien merecía vivir mucho más.

Recuerdo mi primer encuentro con ella
fue el peor y el más violento de todos
el que marco toda mi vida pero reconozco
que su abrazo puso alivio al dolor
de quien se llevó aquel día de septiembre
cuando vi con terror el toque de la muerte.

Después la volví a ver por accidente
un inconsciente manejo hasta chocar con ella
luego la vi en aquel hospital como cura infame
aliviando el dolor de toda una vida
siempre es mal comprendida la muerte
no por quienes se van con ella
si no por quienes se quedan.

Mis encuentros con la muerte siguieron
cuando ostente aquel trabajo que tanto amé
donde mi meta era preservar y proteger la vida
pero muchas veces solo fui testigo público
de los restos que deja la muerte
yo tenía qué levantar aquellos restos
y encontrarles un, ¿Por qué?

La muerte siempre es incomprendida
y aunque a veces solo en algunos casos
como cuando muere algún malvado
muchos la celebran como agente justiciero
aun así más de alguien sintió afecto
por aquella persona y lamenta su muerte.

Recuerdo la etapa de mi vida
donde me vi forzado incluso
a llevar a la muerte entre mis manos
donde tuve un momento
a solas con ella
y le pude preguntar y reclamar
por la pena que me causo alguna vez.

Fue ahí en ese momento crucial donde yo
me sentí en las manos de la muerte
y comprendí que no era ella
la que decidía a quien llevar y a quien no
en esa hora de violencia y tras sobrevivir
viéndome ileso vi distinta a la muerte.

Y recordé las palabras de un hombre sabio
que me dijo:
-Nadie muere cuando no le toca.
Claro como negar el dolor
que deja la muerte de un ser amado
sentimos un gran vacío
un desconsuelo infinito
extrañando al que se fue
yo no sé cuándo
ni cómo vendrá la muerte por mí.

Pero sin duda sé
que no dejare de vivir
por esperarla
o por temer su abrazo oscuro
tan cierta es la vida
su magia y su luz
como tan cierto es
que la peor desdicha
no es el morir, sí no
el no haber sabido vivir
porque la muerte
tan solo es
un cambio más de la vida.


Carlos Luis Molina Lara

Ángel de la muerte de Evelyn De Morgan
13
4comentarios 69 lecturas versolibre karma: 103

Primera muerte

...

Acaso tú no ves la novedad, la ausencia
de los días que quiero olvidar
me falta el aire,
estoy empapado de niebla.

Empiezo a llevar mi ausencia a cuestas
bajo el brazo,
Me detengo de pie en la cornisa
y veo que hay gente en mis días.

Pienso que no he de morir;
al menos, se desbordará esa multitud
que observa mi final,
mi precipitado final en marcha.

A tres cuadras de mi vida
me encuentro con tu encuentro,
se escucha el torrente de silencios
que nos faltó decir.

Hay una voz que se queja,
la voz del pueblo en insomnio.


Noté enseguida que estos días
no tienen el tono de melancolía de los demás.
Al contrario, estos días son de júbilo.
Un ritmo pausado, pero enérgico
se levantaba de la calle empedrada.

A empezado...
mi aspecto en abandono y desesperado
adquiere la ternura tuya,
salto desde el ruido, acrecentando las lágrimas.
Quedó, ya está.
Quedo olvidado a los hechos,
ahí, destrozado y esos
pedacitos míos esparcidos por
toda la madrugada.
10
2comentarios 76 lecturas versolibre karma: 121

Tres respiros

Un respiro
Tanta indolencia ha dejado abiertas las heridas
cuesta mucho alzar la cabeza
cuando hay cicatrices por sanar.
Qué diminuto te ves
qué diminuto te sientes
qué ridículo es vivir así
el dolor no pasa
es una brújula buscando redención.
Dos respiros
Reminiscencias aparecen en el teatro blanco de la memoria
apuntando con finas dagas a las esperanzas
en los ojos hay un mar de sentimientos
navegando entre la tristeza e impotencia
¡Llora! ¡Grita! ¡Destruye todo a tu alrededor!
El dolor sigue ahí
adormecido está, preparándose para atacar.
Tres respiros
El cuerpo está deteriorado
alma quebrantada, queriendo ser salvada
la soledad es arrastrada por el tiempo
tiempo cruel, que no perdona los pecados
qué tortura son los pensamientos
qué difícil es conciliar el sueño
qué martirio es no poder olvidar
un, dos, tres respiros para vivir
y mil razones seguir.
5
sin comentarios 33 lecturas versolibre karma: 92

Vivir vidas

Tan solo tengo una vida
que se consume en la hoguera
encasillada en un mundo
con un corazón y un destino

Quisiera vivir en otros ojos
y vestirme de sus secretos
embriagarme de otras pieles
y caminar con sus pies

Bucear por el cauce de otras venas
en barcos que pesquen historias
atracando en cada puerto
envuelta con sus mareas y calmas

Quisiera vivir tantas vidas
como gotas tiene el mar
como estrellas la gloria
y tan solo después
que me busquen los sueños
leer más   
12
14comentarios 119 lecturas versolibre karma: 100

El beso de la muerte

Uno a uno, los turistas del crucero atracado en el puerto de Chetumal accedían al interior del barco. Terminaba la jornada de turismo, donde habían visitado las ruinas de Uxmal, en el estado de Quintana Roo (México), y en sus mentes aún bullían las historias de aquellos antiguos mayas devorándose en el juego de pelota, de aquellos enterramientos faraónicos que pretendían escalar hasta el cielo, historias del ciclo de la vida, historias de la muerte…. De la muerte, qué ironía.

A su entrada, los animadores les recordaban la fiesta que tendría lugar en el gran salón de espectáculos del barco, solo unas horas después, tras la cena de gala con el capitán del crucero. Todos ellos habían sido previsores, y durante sus horas en tierra por las calles de Chetumal se habían hecho con una de esas máscaras que llamaban catrinas o habían adquirido las pinturas necesarias para decorar su cara con la imagen de las famosas “calaveras garbanceras”. Solo Santos, había decidido que aquella fiesta de difuntos no iba con él, y no pensaba convertirse en un “adefesio”, como él decía, pese a la insistencia de Lydia, su flamante esposa, que estaba entusiasmada con aquella mascarada.

Apenas llevaban una semana casados y estaban disfrutando de su luna de miel en un espectacular crucero por la Riviera Maya. La vida les sonreía… ¿o no?

Tras engalanarse para la cena, el matrimonio decidió dar un breve paseo por cubierta. Hacía una noche maravillosa, iluminada con una radiante luna llena a la que escoltaban millones de brillantes estrellas. Lydia ocultaba su figura con un precioso y ceñido vestido de terciopelo, de color burdeos, con escote palabra de honor que dejaba sin aliento a cualquiera que posase su mirada en su pecho, a cada espiración de su tórax. Santos había elegido para la ocasión unos chinos de color caqui, y una vaporosa camisa de lino blanco.

Cuando se dirigían al restaurante, tras contemplar la serenidad de mar y cielo desde una cubierta iluminada por miles de luces, Santos se tuvo que poner la chaqueta de lino que llevaba en el brazo. Una ráfaga de aire le había helado la espina dorsal…

Durante la cena, que compartieron con otras dos parejas de recién casados, todos se mostraron animados. El vino hacía que los ojos de Lydia chispeasen más de lo habitual. Todos menos Santos, que no se sentía cómodo, quizás por los sutiles coqueteos de Lydia con los varones que les acompañaban en la mesa, quizás por el repentino frío que sentía. Algo en el ambiente no le gustaba.

En el instante en el que el capitán de barco elevaba su copa de champán para brindar con el pasaje y desearles una feliz estancia a bordo y un feliz viaje, el barco zarpaba del puerto.

Tras los postres y los brindis, todos se dirigieron al gran salón de espectáculos, donde ya se escuchaban los primeros acordes que entonaban los instrumentos de la orquesta. En el trayecto, algo llamó la atención de Santos. A través de los ojos de buey observó que el barco estaba envuelto en una densa niebla y apenas unas luces de emergencia daban algo de luz a la cubierta. Otra ráfaga de aire le congeló, esta vez, el corazón.

Los pasajeros ya bebían y bailaban cuando llegaron Santos y Lydia, acompañados de los dos matrimonios con los que habían compartido mesa y viandas. El ambiente era sumamente animado. El gran salón estaba decorado tétricamente para la ocasión, la popular fiesta mexicana de los difuntos, y todos ocultaban su cara con las coloridas catrinas.

Santos sentía como los ojos escondidos tras las máscaras le observaban. Incluso creía escuchar risitas y cuchicheos procedentes del hilván de los hilos que cosían la boca de esas calaveras. Ajeno a ello, Lydia seguía bebiendo, bailando y divirtiéndose. Todos, excepto Santos, lo hacían.

Al momento, uno de los cantantes de la orquesta tomó el micrófono. Debido a la gran cantidad de recién casados que se hallaban a bordo, les pensaba dedicar una romántica canción e invitaba a las felices parejas a salir a bailar a la pista. Les pedía que cuando terminase la canción se despojaran de las máscaras y se dieran un apasionado beso. Eso, les dijo, les traería felicidad y suerte en su viaje marital.

Lydia, a duras penas, consiguió arrastrar al reacio Santos a la pista de baile. Durante el danzón, mientras tomaba a Lydia de la cintura, y dejaba que ella envolviese su cuello con los brazos, sentía como cientos de lúgubres ojos negros se posaban sobre él. En el exterior, con el pasaje ajeno a ello, el barco se dirigía a la deriva, sin rumbo entre una gélida bruma, con destino a la noche eterna.

Las notas del insinuante y embriagador danzón cesaron. Lydia sonrió persuasiva. Santos la miró expectante. Con delicadeza procedió a despojar a Lydia de la catrina que cubría su cara para posar sus labios en su boca y culminar ese mencionado “beso de la felicidad”.
La cara de Santos era de espanto, palideció, su rostro tornó trémulo…, miró a uno y otro lado, a todos los pasajeros. No podía creerlo, un sentimiento de horror le invadió por completo.
Debajo de la catrina de Lydia, una fantasmal carcajada se dibujada en las mandíbulas de una verdadera calavera. Lydia estaba muerta. Todos los tripulantes del barco lo estaban.

Todos excepto Santos, que deseó estarlo también cuando la calavera de Lydia le susurró al oído…

Esta vez una ráfaga de aire le heló el alma, y el barco se perdió para siempre entre las tinieblas del mar Caribe…
14
3comentarios 93 lecturas relato karma: 120

La muerte se queda

Lo traigo atravesado,
en medio del corazón
entre apretones de conciencia
y un dolor que atraviesa a la cabeza.

La muerte entera
esa que nos acecha,
la que nunca renuncia
la que muchos veneran.

La muerte se burla de ellos
nada existe después de ella
todo descansa
duerme el polvo en la misma tierra.

Los que se fueron descansan,
solo regresa el recuerdo
una sonrisa con lágrimas
un suspiro que llega.

Mejor dejemos aun lado
la oscura conciencia
vivamos sembrando el futuro
que seguro algun dia sera pasado.

La muerte es caprichosa
se queda en la esencia,
yo celebro la vida
ganado ante su presencia.

La muerte no es un espíritu
es descanso sin ella
vivamos alegres
sin nada de ella.

Cualquier día es bueno
para honrar los recuerdos,
no compres monedas con fiestas
es negociar con ella.

En un campo santo
también brillan las estrellas,
no es la nostalgia
esclava de ella.

En un día como todos
honremos la idea,
la vida es hermosa
la muerte se queda.

El Mute
01/11/2018.
17
7comentarios 154 lecturas versolibre karma: 143

No le temo a la muerte

Yo no le tengo miedo a la muerte.

Hemos tenido una lucha cuerpo a cuerpo.

Y no ha podido conmigo.


Ayer me miro por la ventana

me quería coger de la blusa y llevarme a su casa.

Pero yo le he sonreído burlona.

Y hasta la he invitado a bailar un tango.

¡He visto su cara tantas veces!

Que no me asusta su capa oscura y sus dientes de plata.

Ni su guadaña brillante, afilada.


En la vida me he conducido siempre en blanco.

Y ahora puede venir con bulla o sentada.

Que yo aquí la espero sosegada.


¡Muerte si tienes que venir,

entra a mi casa!

Cumple tu misión y vete tranquila.

Yo no te temo,

conozco todas tus pisadas...

* Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados
leer más   
14
8comentarios 103 lecturas versolibre karma: 89

Seguir Viviendo después de la Muerte

SEGUIR VIVIENDO DESPUÉS DE LA MUERTE

Recordando cuando estuve hospitalizado en el 2015.

Seguir viviendo después de la muerte
es mi ideal en la vida
después de haber enfrentado a mi destino
hace unos años atrás
y haber superado la adversidad
estar aquí escribiendo estas líneas
es algo tan sagrado como hermoso
hace unos años estaba en la cama de un Hospital
rodeado de máquinas, médicos y enfermeras
viendo sin saber quién era o que estaba pasando
sin saber si estaba dormido o despierto
si estaba viviendo una pesadilla o un sueño
allí estaba Yo hace unos años atrás
sumergido en un momento
en un instante donde no sabes si estas vivo o estas muerto
si estas cuerdo o ya te has vuelto loco
si hay un mañana o no
así estaba Yo hace unos años atrás
en aquella cama de hospital
rodeado de máquinas, enfermeras y médicos
un ir y venir de rostros
de palabras que no entendía
de angustiosos momentos
de medicamentos e inyecciones
de máscaras de oxígeno y máquinas
de gritos suspendidos en el espacio
en el silencio absoluto del tiempo.

Allí estaba Yo luchando
sin saber contra que exactamente
con ganas de vivir y morir al mismo tiempo
para no seguir sufriendo
pero algo me motivaba a seguir luchando
algo fuera de mí difícil de explicar
allí estaba Yo sin saber que pasaba
vomitando sangre y gritando de dolor
con la fiebre haciéndome hablar locuras
con máquinas para poder respirar
para poder vivir
con rostros llenos de preocupaciones
lejos de los míos porqué estaba en un lugar prohibido
Yo no sabía ni quién era en aquel tiempo
en aquel momento que quedó grabado en mi mente
cuando la muerte tocó a mi puerta
y la vida le ganó a la misma.

Autor: Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados
Julio 2018

Pintura de Frida Khalo
leer más   
13
12comentarios 137 lecturas versolibre karma: 103

Tu vivir y mi existir...

Así como las rosas se marchitan,
siento que así el amor se va despacio,
me gustaría que alguna de esas rosas que te he dado por amor,
la guardaras entre las páginas del libro que es tu corazón,
para que de vez en vez,
que busques entre sus páginas,
la encuentres y recuerdes,
cuando esa rosa se cubría de rocío
y alegraba por un momento tu vivir y mi existir...
5
sin comentarios 33 lecturas versolibre karma: 64

Mi último poema

Los días pasan frente a mí,
las horas es lo último que cuento,
los minutos casi no los veo,
y los segundos ya ni los puedo sentir

El tiempo está por consumir,
todos mis muchos recuerdos,
pulverizando sin esfuerzo,
lo que nombré vivir.

Qué decepción que en este momento,
quiera retornar yo atrás,
por olvidar la forma fugaz,
en que se ha perdido mi aliento.

No es tiempo de lamentos,
sino de disfrutar,
lo que aún puedo recordar,
y no olvidaré ni muerto.

Mi legado será,
todo lo que escribí,
las amistades que pude hacer,
la familia que construí,
y este poema que dejaré.

Espero así poder,
lograr que los demás,
se interesen un poco más,
en el tiempo que poseen.
leer más   
16
6comentarios 52 lecturas versolibre karma: 118

Por favor, no me hagas atender a la muerte, es tiempo del último cigarillo

En la luz de la noche
me perdí
creyendo ver en la mirada del niño perdido
todos los sueños que un día murieron
y ya no hay salida
por favor
ya no hay salida
para la existencia
solo podemos mirar hacia el último paso
y fumarnos el último cigarro
tratando de asumir el presente
y convivir con la ausencia
el dolor nunca se va del todo
pero se atenúa cuando aprendes a sobrellevarlo.

¿Lo entiendes?

El final está cerca
y lo sagrado ha ardido en mil pedazos
y por favor
no mires
por favor
no mires
solo quiero que se folle sobre mi tumba
como un monumento a la vida
como un monumento a la vida
y ya no queda humo
en esta ciudad perdida bajo el mar del Atlántico.

En la luz de la noche me perdí
creyendo ver entre sueños rotos
y los acordes se recomponen
tratando de salir a flote
y no hay piedad
no hay piedad
por favor
no dejes de escribir
por favor
no dejes de escribir
es lo único que te queda para sobrevivir día a día.

¿Lo entiendes?

Echo de menos Coruña.
Echo de menos la ciudad.
Echo de menos el barrio.
Echo de menos la libertad de un quinto piso.
Echo de menos su paz.
Echo de menos.
Echo de menos.

Adiós
mis amigos
adiós mi país
adiós mis sueños
adiós la luz.

Adiós
mis esperanzas
adiós
mi infancia
adiós
mi presente
adiós
mi foto en blanco y negro.

Adiós
mis amigos
adiós
mi país
adiós
mis sueños
adiós mi luz

Adiós mis esperanzas
adiós mi infancia
adiós mi presente
adiós mi foto en blanco y negro.

Adiós.
Adiós.
Adiós.

Solo quiero aprender a convivir con la ausencia.

Para poder sonreír.

Por ti.
2
sin comentarios 9 lecturas versolibre karma: 23

El no muerto

Soy la sangre de otros
ojos de fuego
eterno silencio
Señor del miedo

Soy la noche
la muerte andante
el padre errante
el que hace y deshace
el que muere y renace
el que amanece en trance
y anda por la calle
sediento de hambre

Dueño del infierno
de pesadillas y sueños
del rojo de tu cuello
Yo soy.....quien yo quiero
y tu esta noche
seras el primero.........
leer más   
18
17comentarios 108 lecturas versolibre karma: 119
« anterior1234550