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Insondable espacio

Insondable espacio
que te muestras vespertino y taciturno.
No hay madrugada en claro,
la luz se yergue en parpadeo oscuro.

Monótono gato negro
que maúllas en cada minuto primero
de cada tarde que llega
con aguacero frío.


Puedo clavar las uñas de los ojos
en las paredes de las palabras torpes.
Y con un esfuerzo titánico
salir a flote,
dejando atrás
este insondable espacio
de vacíos y silencios,
silencios y tristezas,
tristezas y miedos.

Ahora por fin lo veo.





Hortensia Márquez



Imagen sacada de internet
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Las flores de pomelo son perfumadas por la brisa

Por encargo de una Linea Aérea por la poeta-pintora Naoko Kuramoto.Gracias por la confianza.

Cuando el viento y la lluvia golpean, las hojas resisiten en
la noche estrellada, el rocío humedecerá el cuerpo, el calor
hipnótico es el sol, las arrugas se adormecen, las hojas
jóvenes saben que son lo mismo:
cuando termina la temporada de lluvias, las
flores de pomelo son perfumadas por la brisa y las
hojas jóvenes son como las princesas. ¡El mismo
fondo del castaño es aderezado con mil nuevos perfumes!


!Qué sensación tan extraña!
Estiré la cabeza, y vi desde el espacio superpuesto,
las hermosas y bonitas hojas del arco iris de los sueños.
Pero las hojas jóvenes no saben la pena del viento y la lluvia. No
saben la pena de las hojas de Xiao (洞箫; 洞簫).
Solo las hojas pueden decir qué son lindas las marcas de los sueños.
Solo las hojas pueden saber la tristeza de la tormenta.


Che-Bazan.España
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Tu voz

Hay una voz

Hay una voz que me dice no cuando la tristeza invade mi cabeza cuando mi corazón se embriaga de tinieblas en la desesperación de la noche encuentro tu voz que me dice no
Cuando mis ojos no consiguen cesar con su llanto, el llanto de un corazón roto y vacío. escucho tu voz llena de luz y armonía que me dice que no.

Hay una voz en mi cabeza que solo yo puedo entenderla, es un idioma jamas conocido y que nunca conocerán por que solo vive en mi cabeza.

Yo se que existes aunque solo yo pueda escucharte.
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2comentarios 48 lecturas versolibre karma: 106

Oculto tras los gritos

Otra vez oculto tras los gritos,
Cruzando el camino triste de orgasmos malditos,
Atrapado en la tormenta de blancos rayos,
Sin poder esquivar e incumpliendo mis promesas...
No se ya que hacer, -se me va pluma buscando el hilo-, me siento ausente,
Tengo el cuerpo dolorido y el alma ahogada en el presente...
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Fin

Un simple adiós bastaba para que me digas todo,
un abrazo me hacia mas fácil tu partida.
El como te fuiste me da asco,
te fuiste sin despedidas.
Verte tirada mirando todo y nada a la vez,
me deja en un estado de amargura y tristeza.
Ni un "Nos vemos" te pude decir,
y ahora me quede sin tu belleza.
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1comentarios 23 lecturas relato karma: 77

Porque soy fuego es que te quiero ceniza

...

La piel
rota y con lluvia
se dejaba ver por entre las rendijas.
Había espacios lluviosos;
dos o tres caminos fluviales.
La piel recién abierta
abría paso a la tristeza
por esos hondos cráteres
en la tierra mojada.


Y porque estoy vivo es que te amo;
y porque aún camino es que voy a ti;
y porque aún recuerdo es que te vivo;
y porque aún amo es que te amo;
y porque aún sonrío es que te vacilo;
y porque aún lloro es que te escribo;
y porque aún respiro es que te anhelo;
y porque aún duermo es que te sueño;
y porque aún vuelo es que te espero;
y porque aún miro es que te miro;
y porque aún pinto es que te quiero;
y porque aún no muero es que te vivo;


Porque soy fuego es que te quiero ceniza
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Alma Grande (colaboración con @vsmc2002)

Una sola vez caminan sobre la tierra
esos seres que uno venera y recuerda
como los que escriben la Historia
y anidan para siempre en la memoria.

Combatiste la violencia con tu habla
dabas gran ejemplo cuando ayunabas
pusiste sobre tu espalda una nación
y la independizaste a puro pulmón.

Eras líder espiritual, sabio y cabal
como no habrá jamás ningún otro
y sobre todo serás para nosotros
un loable ejemplo de amor y humildad.

Desde el Punyab hasta la misma Calcuta
pasando por Madrás y Nueva Delhi
todos lloraron el día en que moriste,
y no porque fueran de corazón débil.

Sin embargo, desde entonces renaciste
para nosotros los simples mortales,
la tristeza por tu muerte es mucha
y desde ese día honramos tu lucha,

Algunos batallan con sus palabras,
otros usan espada o tal vez lanza,
pero tú, ni siquiera usaste sable
y de la India siempre serás padre.

Alma Grande, así te llamó R. Tagore
el poeta máximo de tu amada patria
esa que encima de ti no puso lápida
pese a que por siempre te honre...
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9comentarios 53 lecturas colaboracion karma: 131

Amistad

Para comprender cómo no mentirme,

tuve de enemigo a otro como antagónico,
o quizá,

seguía siendo el mismo.

Acaso importaba los bandos:
él, cada vez que me ve,
me saluda sin decir mi nombre;
yo, muchas veces,
cuando no lo veo
aprendo un poco de su nombre
en mi recuerdo.

En mi talón,
Aquiles ha muerto de tristeza.

Nadie supo de sus hazañas,
ni el féretro donde murió suavemente,
y cómo era en verdad;

hubo tanta pena en mí,
que dónde descansará mi esqueleto
le dejé 3 metros bajo tierra,


y más abajo, un poco de celebridad.


Y como decía versos atrás,
tengo un enemigo que sabe
quién soy,

y me saluda sin decir mi nombre,
pero a veces,
sí, a veces,
toca la puerta de mi casa
por las mañanas.
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4comentarios 50 lecturas versolibre karma: 132

Aún eres tú

En silencio me miras,
desde el silencio me hablas
Me pides que no olvide
que aún eres tú

Aún eres tú,mi compañera
Aún eres tú, la que caminó conmigo
Aún eres tú, la que sembró conmigo
Aún eres tú, que rió conmigo

Aún eres tú,la de las conversaciones largas
Aún eres tú,la de enojos cortos
Aún eres tú,la que endulzó las horas amargas
Aún eres tú,la que despejó los abrojos

Aún eres tú,en quien yo confiaba
Aún eres tú,en quien me apoyaba
Aún eres tú,quien mi tristeza calmaba
Aún eres tú,quien mi alma arrullaba

Aún eres tú, aunque ya no me beses
Aún eres tú, aunque ya no sonrías
Aún eres tú, aunque ya no seas amable
Aún eres tú, aunque ya no me hables

Aún eres tú, la que supo entenderme
Aún eres tú, la que me acompañó en las noches
Aún eres tú, la de escasos reproches
Aún eres tú, la que supo quererme

Por eso cuando en silencio me miras
y yo devuelvo tu mirada
y te respondo desde mi corazón, sin palabras:
“Sí, aún eres tú”
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6comentarios 84 lecturas versolibre karma: 126

Miradouro de los versos con sabor a no sé qué

Como no sabía lo que buscaba, tampoco sé si lo he encontrado.

Es así. Me he pasado toda la vida —para qué voy a decir media, como quien acicala un deseo intentando que parezca realidad— procurando localizar esa cosa que me tiene hambrienta, carente, vacía, huérfana de ella. Fuera lo que fuese, lo necesitaba. Era valioso, era fantástico, era único, era... Ya ves, cómo de beneficioso no sería para insistir tantas veces y tantos días y tantos años. Toda la vida esperando de manos pegadas a la baranda de este miradouro, observando el contorno del abismo que era la vida misma, traspasada la línea de la tristeza, más allá, más allá, siempre y mucho más allá.

Del codazo del tiempo, mi postura. Inclinada como el árbol delgaducho que mueve las ramas al vaivén de la brisa o de un huracán furioso. Lo mismo me da. Porque he llegado a sonreírme en el espejo igual que a otros, ensayando la media luna apropiada que no preocupe, barbilla alta, conforme a las expectativas que tenían de mí misma y a mí no logro engañarme. ¡Ya está bien de simulacros! Cuando da la impresión de que respiro, no respiro; pero piensan que respiro porque es lo que parece y mi ahogo incomprensible desconcierta.

Es así. Vivirán mis amapolas siendo más que poesía. Ya estoy harta de los versos con sabor a no sé qué, que me falte no sé qué, que me pongan por delante la belleza de lo simple que lo es todo y yo, mientras, embargada de saudade, esperando no sé qué...

Solo hay algo bien seguro, por ahora: tengo en mí la totalidad de lo que tengo.
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sin comentarios 118 lecturas prosapoetica karma: 114

La tristeza es tropezarse más veces con uno mismo que con las sombras que nos rodean

Que dolorosa puede ser la vida cuando un verso no llega para vaciar tu océano de miedos
y las inseguridades se arremolinan en torno a tu persona
tratando de encontrar salida a tanto rebumbio de futuros perdidos en el cielo de las dudas.

Aprender a caer es cuestión de la partida,
de este juego de azar y probabilidades que es el caminar a pesar de todo,
sin mirar atrás demasiado
no vaya a ser que la melancolía inunde el pecho
y ya no haya forma de salir a flote remando.

Acertar y fallar
es todo uno en el binomio existencial,
pero que cruenta puede ser la rutina cuando atenaza los instantes de calma,
cuando redundan sobre uno mismo los momentos de perderse,
cuando
por más que lo intentes
no puedes controlar los factores externos.

-Quizás por eso son externos,
porque no dependen de uno mismo-

Pero podría ser todo tan diferente y no dejaría de ser todo un cristo
padre señor nuestro
tiramos el reino de los cielos por el retrete y mejor
porque no había razón para creer en ello,
pero caminamos solos,
con nuestras dudas,
nuestros miedos,
y nuestra ausencia sistémica y sintomática de filosofía en vena.

Y ahí sí que falla todo,
sin religión
y sin filosofía
solo somos inertes cuerpos vacíos
carcasas sin futuros ni sueños
tratados de paz para los periodos de guerra interna
y miles y miles de hogueras ardiendo para cuando ya no hay luz que seguir
en la oscuridad de las miradas rotas.

Tengo un infierno de tinieblas listo para dispararse cuando sea necesario
-y autodestruirme,
convivir con el infierno es lo que tiene,
corres el riesgo de autodestruirte en cuanto lo liberes-.

Tengo un infierno de tinieblas listo para dispararse cuando sea necesario
y utopías y fe a partes iguales
para creer en el colectivo y en el amor propio a uno mismo,
todo lo demás son vacuos intentos de engañarnos,
rebaños de corderos trashumantes que desfilar de norte a sur,
de este a oeste,
cuentos de falsas banderas que nos impusieron,
cunetas de olvido que se nos remueven por dentro,
dolor,
dolor,
y olvido en forma de castigos que nos enseñaron a capa y a espada,
y represión
-así de claro y sin medias tintas-,
décadas y décadas de represión
hasta que callamos del todo por miedo a estar peor de lo que ya estamos.

Que dolorosa puede ser la vida cuando no hay forma de vaciar en el mar un océano de miedos
y dudas para las tardes de lluvia
y sueños para los días de sol,
y un reguero de pólvora preparada para explotar
en mil pedazos
y aún así,
a pesar de todo,
o quizás por todo,
lo que nos queda es seguir y caminar.

Soportar el dolor,
guardarlo bajo llave,
y seguir y caminar.
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2comentarios 90 lecturas versolibre karma: 115

Almohada de búhos

Soy una flor de carne abierta
Como una herida que brota
Torrentes de melancolía
Rios de sangre, rios de miedo.

Hay nidos de alimañas
Que se encarnan en mi alma
Que devoran mi alegría
Que matan mi esperanza
¡De nuevo viene otro día y no siento nada!
¡De nuevo los pájaros cantan
y estoy aún acostada!

Soy un fantasma grisáceo enrollado
Con los cuarzos de las lagrimas
Que he derramado, ¡Si!
¡Que he derramado desesperanzada!

Una montaña de búhos
se acomodan como almohada
Sobre la triste melena del mundo
¡Mi cabeza!
Y me cuesta subir como la espuma
Que burbujea por la vida excitada
¡Aún soy presa de mi cama!

Soy una flor de carne abierta
Como una herida que brota
Torrentes de melancolía
Rios de sangre, rios de miedo.


Enid Rodriguez Isais
@CorazonDeFlor
2018
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12comentarios 109 lecturas versolibre karma: 137

El dulce verso que desnuda a la calma

Todos los poetas desean encontrar su propia verdad
la última gota de agua en un desierto
la palabra extraviada
el dulce verso que desnuda a la calma.

Todos sueñan con morir erguidos,
es un deseo genuino
como querer morir en la antigua morada,
donde tu perro es fiel como leal es mi mirada.

Hoy dormiré tranquilo
sin fuego que arda,
el agua no inunda mi dulce morada
la noche se extingue sabiendo que en el día llegará el alba.

Solo quiero de ti una fotografía
que conserve el momento exacto
de tu victoria esperada,
nunca el amor será una historia borrada.

Perdure vagamente ante la tristeza que apaga
era más fácil fingir auto engaño
reconocer tu mentira
tener que dormir en pesadilla en la cama.

Qué te diré ante la tensa calma
me falta valor para delatar a tu memoria que olvida
el problema siempre serán las razones,
te hubiera dicho que no quería explicaciones.

Te esperaré hasta el mismísimo letargo
inventando por ti matrices
desvelando a la aurora en mis ruegos
acariciando el momento en una melancolía lejana.

El mute
07/11/2018.
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6comentarios 131 lecturas versolibre karma: 148

No estoy acostumbrada

No estoy acostumbrada a que los sueños sean más que sueños. Dibujos que hace la mente, paisajes casi perfectos donde sucede lo deseado. En esos momentos, lo imposible hace la vista gorda, se relaja y sonríe. Como si pusiera la mano sobre el hombro de la crudeza y le dijera: «anda, déjala que juegue». Entonces, porque quiero que llueva, llueve.

Soñar siempre ha sido llegar a casa y quitarme los zapatos. Comer huevos fritos con patatas. Mirar por la ventana y toparme con el azul sin nubes. Volver al faro. Lo que yo quiera, con una condición: no pisar el jardín al abrir los ojos.

A veces, para soñar he cogido un puñado de versos inventando que volvía, él o ella, con el futuro bajo el brazo, sin reproches ni preguntas. Poesía de mi lado, cualquier cosa era cierta porque yo le daba nombre y traducía mis dolencias para que asustaran menos. Nunca he tenido Lisboa más cerca. Y llegas tú, remolino que juega al escondite con nenúfares —cuando la noche acompaña—, silencio que se lame las heridas en silencio, arce de mis otoños, viveza venida a menos cuando aprieta el estío... llegas tú arañándome el pecho, vacilando entre volverme loca o volverme loca a golpe de duda, recuerdo, pánico; despeinándome los sueños con tristezas que no curan porque temes tener miedo. Más miedo.

Que no entiendo de nostalgias, dices tú. Yo suspiro... vas a hablarle de saudades a Pessoa. Que no sepa amamantar a la nostalgia tanto tiempo no indica mi ignorancia. He soplado muchas velas con los ojos bien cerrados. Ves la prisa en mi cansancio. Veo desidia yo en el tuyo como veo oportunidad, derramada en cada rama que, por fin, puebla tu árbol. No es un sueño, es la realidad que llega cinco minutos —o varios lustros— tarde a la cita, pero llega. Después de entretenerse por el camino con qué sé yo, qué importa ahora... pero llega. Y a mí lo que me apetece es barrer con la punta húmeda de mi lengua todo rastro de no sé, no puedo. Comerle la boca al miedo. Llover... como tú quieras. Porque no tengo sueños, tengo motivos.
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10comentarios 93 lecturas prosapoetica karma: 125

La cara de la tristeza

La cara de la tristeza he visto de cerca,
su aliento amargo
me recorre todo el cuerpo,
erizándome de temor la piel,
adueñándose de mí,
arrebatándome de mi,
arañándome el espíritu
enterrado sus garras en mi alma
profundamente con rencor,
como una hidra se arrastra, oscura,
trata de mirarse en mis ojos,
le temo, pero los abro bien y la miro,
se sorprende y se enredan sus tentáculos,
ella misma devora sus cabezas…

...me libera.
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15comentarios 121 lecturas versolibre karma: 128

Albañil

ALBAÑIL

Tú eres para mí
la flor que derrama su aroma
al amanecer,
como invitando a despertar
del sueño profundo
que la vida regala con el descanso.

Eres un pedazo de cielo,
en lo extenso de la noche,
pero azul y luminoso,
una creencia,
una fe en lo maravilloso.

Eres dos ojos enamorados,
dos manos sobre mi cuerpo,
satisfechas,
dos pies que se mueven hacia mí
y una voz que canta en el silencio.

Eres un ser extraordinario
que construye casas
de concreto y de amores
a la par.

Eres un hombre
que solo desea la tranquilidad
de mi hombro para sentirse feliz.

Eres alguien que ama y al que amo.
Amo tus sensaciones
y tu espíritu valiente,
tu canto a la vida de cada día
a pesar de las tristezas
de todo lo actual.

Este es un tiempo de desarrollo,
de crecimiento,
de entrega total
y encuentro eterno
entre dos mundos que,
una vez,
estuvieron distantes.

Fuimos diferentes ayer
y hoy plantados en una tierra común,
hacemos semejantes nuestras inquietudes
y aspiraciones.

Buscando cada día mutua felicidad,
nos derramamos sobre nosotros
para encontrarnos
en suaves caricias.

Tú, vanidoso lirio
mecido por el viento,
sereno y querido,
enjugas el rocío
y eres envidiado por las demás flores.

Eres todo.

Eres más que todo.
Constructor de sueños
y escaleras al sol.

Amado hombre de manos fuertes,
albañil que construye casas
y silencios que dan sombra.

Albañil,
mi vida está en cimientos
sobre tus ojos de cristal verdosos.

Tu luz ilumina mi alma constantemente,
tu voz eleva su sonido y me toca
clara y melodiosa,
con un fuego que remueve mis sentidos.

Una voz desde el silencio,
perceptible aún entre la multitud,
con sonidos inagotables
de aguas cristalinas,
de montañas imponentes
y de viento cargado de candor.

Es nuestro sol común,
un cielo único
que nos ha mantenido unidos
aún sin tenernos.

Albañil,
cuando te conocí
no imaginé que construirías
puentes hasta mi corazón.

Tampoco pensé que
una vez allí,
escogido el terreno,
edificarías el amor.

Y ahora,
el ayer es lejano,
pero también es hoy,
porque de común acuerdo,
mantenemos el presente activo
y lleno de razones para querernos.

Ayer sentimos el viento contra la cara
vimos el horizonte azul,
y así se sigue presentando el futuro,
como un cielo despejado
que nos aguarda para darnos su pureza.

Albañil,
océano mío,
mar y cordillera alta,
ciudad y pueblo
donde habitan mis sentidos,
océano donde me hundo y me muevo,
donde me alimento y respiro.

Cariño.

Construyes el aliento de mi vida,
mi respiración.

Oxígeno y fuente de agua pura,
voy siempre en pos de ti.
Mi única dirección son tus caminos
tu corazón ardiente
enredado en mi piel.

Tus ojos me llenan de color,
tus miradas son color.

Albañil,
tengo en la mente
tu voz como concreto,
inquebrantable.

Tu risa es una obra
exitosa y bien cimentada.

Cuando tú ríes
levantas mil alegrías
y pones soportes mágicos en mi corazón.

Albañil,
llegará ese día,
ya cada vez más próximo,
en que no sólo construyas
casas para la vida,
si no también,
vida para las casas
dentro de mi ser.

Abrirás cercos,
retirarás la piedra,
colocando el material puro
al servicio del amor.

Albañil,
viaja y revisa tu obra
por entre los andamios
que la belleza te regala.

Pinta,
esculpe como el artista
que se da tiempo
y modela en el barro
porque abrirás un inmenso espacio
en mi carne y mi alma,
donde pondrás los cimientos
de la edificación más fuerte
y más hermosa
que has de levantar.

Esa obra sublime
por la que estás llamado
a trascender la carne y el concreto
creando una nueva inteligencia y alma.


Albañil,
no puedo dejar de pensar en ti,
tú me das la fuerza,
me sacas las lágrimas de los ojos.

Róbame,
llévame por entre los árboles
en fuga hacia tu universo.

Edifícame,
conviérteme en tu morada.
Un lugar donde te repliegues
cuando ataque un enemigo,
donde esté tu comida y tu descanso.

Soy tu árbol,
tu materia prima.
Tálame, púleme
y construye conmigo tu casa.

Una casa simple,
luminosa,
llena de color,
música y nuestros detalles.

Dame la vida que solo tú sabes,
dejando que,
aún así,
fluya mi savia
y renueve cada día mi espíritu,
dejando yo que tu esencia
se renueve conmigo también.

Albañil,
vuélvete y mira tu casa,
dime si ya está apta para tu vida.

Tu casa ha de ser bella y pura.
Un lugar donde guardes
tu oficio de artista
un lugar donde aflore
tu oficio de artista.

Albañil,
me siento tan pequeña ante tu magia
y al mismo tiempo
tu amor me hace la más grande.

Todo gracias a ti.

Albañil,
tú eres mi fruto,
aquel que he tomado del árbol permitido
para gozar de su madurez y frescura.

Tú eres mi savia y mi madera,
mis árboles y las laderas del monte
por donde transitan mis ilusiones.

Camina mi mente acariciando el pasto
y los colores de mi alrededor
y en todos ellos te veo como si,
confabulados en tu favor,
dibujaran tus ojos y tus sonrisas.

Las hojas de nuestros árboles
no llegarán a sentir el otoño,
pues solo puede haber primaveras
y sol cerca de los dos.

Albañil,
las nubes blancas y alegres
son tu escenario.

Aquel por donde paseas
tus grandes anhelos
y donde descubres que existe
un nuevo aire para respirar
y redimir todo dolor.

Albañil las nubes
me traen tu olor
y me lo lloran encima emocionadas,
humectando mi piel
con los sudores
que han recogido de tu ser
y que se asemejan a la lluvia
pura y clara
de una selva impoluta y virginal.

Albañil,
hoy he deseado cantarle a tu voz
que me eleva por el aire
y me hace perder la noción
de las angustias que me acosan.

El único que me saca
de mis estados de letargo
y construye para mí
un habitáculo rosado
lleno de amor y color.

Este poema es tuyo,
porque has sido el inspirador.
Con solo mirarte,
¿quién dejaría de escribir un poema?

Albañil,
eres la casa,
la mansión,
la arena y la piedra,
la sombra y el calor,
el alero que protege,
la cuna que mece,
el abrazo que ama,
el sol que encandila,
la luna que ensombrece,
la luz que activa,
la oscuridad que adormece.

Mi cielo y mi nube,
mi sol y mi lluvia,
eres todos los seres de la tierra,
todo el verdor.
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Luz y más

Quiero tener una campaña, que no tenga sonido, para observar a donde llega el silencio, ordenar mis discos de vinilo, las niñas quieren pareceré a la muñeca barbe, y los niños a jugar a ser ganadores, los deseos se guardaron en una caja de zapatos.

Enterrar nuestras cosas de mi pasado, para que en el futuro alguien los encuentre, en mi habitación es silenciosa por las mañanas, esperándote todas las noches para que me digas te quiero.

El reloj siempre marca las tres de la mañana, tu foto está en mi mesa de noche, la nostalgia, regresa y se quedó en mi cabeza. Observo por mi ventana el firmamento ni aparecen la luna y las estrellas, en mi habitación sólo me acompaña mi imaginación. Todos tenemos cicatrices y secretos que no queremos que nadie lo sepa para no ser juzgados injustamente.   

Mientras la tristeza hay soledad en el mundo, siempre habrá un espacio en el corazón, y en cada rincón del universo, los poemas y sabios tienen en que pensar, los médicos y científicos dicen que no pierden las esperanzas, hay soluciones, para todo, pero menos la muerte y curar los corazones rotos. Hay personas que quieren recuperar el amor con dinero de monopolio, desean recoger las huellas perdidas, algunos manchan sus apellidos de por largos años fueron grandes hombres.

La intimidad se convierte en aventura, los avisos son para los que saben traducir, los vecinos se alimentan de los chismes, la reputación no sirve en este mundo. Si quieres un favor, primero tienes que enseñar tu billetera, no sé cumplen los sueños, ahora son comprados, y la magia se acaba.
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Getsemani

El murmullo de la noche se estremece entre penumbras desoladas.
Bajo la luna llena se estremecen los olivos del silencio.
El manto de tinieblas cubre el silencio sepulcral del amanecer de una noche serena.

A lo lejos se distingue la sombra desconsolada de un hombre arrodillado.
Tembloroso ante su propio miedo.
Ruega ante el destino imperioso del martirio.
El miedo se involucra en su clamor.

El conoce el presentimiento de la angustia.
De esa cruz.
De esa muerte y agonía

En su rostro pálido y afligido se refleja la tristeza del alma,
abrazada ante la inquietud de la noche.

Comienza la condena.

El sudor de la sangre se desliza por su rostro,
como un rió desbordante de miedo ante lo que va a ocurrir.
Busca desesperadamente la cercanía en su última noche

Pero allí están ellos.
Vencidos por el sueño,
Presos de sus propios miedos.
Durmiendo el cansancio de sus pies adoloridos,
de ese desierto,
Árido,
Infértil.
Siguiendo avivadamente al que proclama justicia

La sangre de la pasión,
del sudor que se conmueve,
del miedo inmensurable que le carcome hasta los huesos,
ante la sumisión de entregarse a la verdad.


Se escuchan los pasos del amanecer,
del mal que se aproxima,
Viene de lejos,
Apresurado.
En una mano sujeta las 30 piezas de plata.
En la otra;
la cuerda que sujeta la traición.


Solo basto un beso para reconocerlo
El beso fue certero,
Con olor a muerte.
Falso,
Hipócrita.
Beso de muerte que se queda impregnado en los labios de la traición.

Las tinieblas escuchan el clamor,
De ese Getsemani,
Silencioso,
Sepulcral
Con olor a muerte.
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En la noche verde... (Surrealista)

EN LA NOCHE VERDE...
(((Surrealista)))

Me soñé soñándome desayunando noche,
agria risa que descendía de la nube espinas,
del placer de las campanas sordas grises,
y el grito amarillo y ligero de las cavernas.

¡ Dormí, siglos en pedazos, distintos al ojo
rojo, el aliento al esconderse de los bosques,
débil sabiendo que los lagos lamen secos
los ecos ahogados por alfileres desnudos !.

¡ Creí añejar las delirantes montañas,
en las alas de los barriles de polvo !
¡ Sinfonías de lágrimas bajo la tierra ,
y la sangre de las estrellas en el río !.

Ya nadie sueña en los relámpagos violetas
de tigres, humo lloviendo como voces
sobre la vertical de los años mudos
vistiendo las tinieblas de manchas blancas.

Hubiera preferido devorar las brasas
como peces de maderas embriagantes
el ácido quemar de las ausencias sin fondo
seguir las mariposas decorando la tristeza.

Pero lloví demasiado en el pasado algodones
inermes las plumas furiosas de paja indefensa
en mis necias pesadillas de plástico emplomado
y acerando el huracán de los frenéticos gusanos.

Tal vez, la noche joven la red enrojecida arruye ,
el palpitar de la ceniza en el pálido sollozo,
que lleva los moluscos al desayuno de las tardes,
por las albas del verde amargo atardecer perdido.

Dicen que las serpientes hablan rectas dulces
en medio de los vidrios sembrando ebriedades
ocultándose de las rodillas con el festín del fango
por el que se disipa la memoria del resto frágil.

Soñé que me soñaba la sangre seco y nocturno
en el verde de esa noche que la llave abría
los hoyos sin cesar de escoltar al éter frágil
en los dedos de las sillas hecho olvido.

¿ Habré sido acaso el sueño atroz de un año
del ocaso desprendido del futuro suelto y roto,
o los huesos del aliento perdido en la camiseta
del polvo que estalló en una lágrima humillada ?.

Nada sé ahora del aire ciego sordo y mudo
de piel en el pesado abrigo del servil grupo
de la carne seca de los botones indiscreto
del festín en donde todo es cruel abuso llano.

Porque en la noche el rumor se acuesta casto
volviéndose verde vértigo vasallo vilipendioso
donde me dicen me sueñan por horas los gatos
verde joven verde coraje verde noche verde.

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)

Lea más: www.latino-poemas.net/modules/publisher/article.php?storyid=17025 © Latino-Poemas

Referencias útiles
www.youtube.com/watch?v=Kubo3vOoj2c
www.poesias.cl/reportaje_surrealismo.htm
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Estás en todas partes

Y hoy al conversar contigo
volviste a ser el dueño de todos mis sentidos
Momentos de alegría al escuchar esa vocecita
pero mayor aún la tristeza
al recordar esta pesada carga que hoy tengo sobre mi cabeza

Saber que el tiempo está acortado
y que casi todo lo que hago, por ti lo hago
como estudiar demasiado
para sacar a mi familia del fango
Y yo con veinte años
traduciendo textos como Google Translation
Y ganando el dinero que quizás me permitiría verte de nuevo
abrazarte de nuevo, tocar tu palma y sentir la seguridad de aquellos momentos
No como ahora que soy un perro muerto
verte… por lo menos…. antes que llegue tu momento
….

Y si llegará ese momento
no podría vivir con ello
Estoy seguro que bajaría al mundo de los muertos
para dormir contigo…
como cuando era un niño

Pues estar vivo no es igual a vivir
Y estar vivo sin sentido es igual a morir

Y mientras hoy pasa el tiempo
seguiré caminando como zombie por todos los lugares
que hoy me traen tu recuerdo
creyendo que te veo, pero realmente no te veo
Como en la casa,
como en los hospitales,
como en los parques,
Como ir a McDonald´s luego de una tarde,
como la playa,
como la ropa
como ese aroma de café al levantarme
Para mi estas en todas partes
Y no puedo superarte

Ve el vídeo por favor y dame tu opinión sincera:
www.youtube.com/watch?v=xqkFgeyhgE8&t=5s
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