Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 3828, tiempo total: 0.008 segundos rss2

Ojalá el aire hablara

Ojalá el aire hablara
cuantas cosas te diría, te diría que te extraño
que no se vivir si no estas.

Ojalá el aire hablara
te diría que vivo porque el me brinda de su aliento
que sonrió porque no se llorar, que gritó porque no se callar.

Ojalá el aire hablara
si el hablara te diría los sentimientos más escondido en mi, te diría cuanto te amó!!!
Te diría que eres la princesa de mi cuento encantado.

Ojala el aire hablara
te diría que mis labios extrañan tu piel, que mis manos tienen ansias de recorrer tu cuerpo, te diría que siento tu perfume cuando respiró.

Ojalá el aire hablara
te diría que te necesito, que necesito tu voz.
Que necesito tus pasos para encontrar mi caminó.
Que necesito tu compania para sentirme seguro.

Ojalá el aire hablara
cuantas cosas te diría, te diría que en mis sueños sólo estas tu desnudando mi alma.

Ojalá el aire hablara
te diría que me hace falta tu abrazo para sentirme vivo
leer más   
5
6comentarios 32 lecturas prosapoetica karma: 76

Nostalgia

Ahora leo los poemas
que ayer te escribí
donde te decía
que no podía vivir sin ti
Perdóname pues te mentí
tu no estas y yo no morí

Ahora encuentro
mil versos que te escribí
te dije que te amaba
te necesitaba, o eso creí
Y ya me di cuenta que no es así
yo no te amo a ti
Y dime...¿Cómo voy a amarte?
...si no me amo ni a mí
leer más   
11
13comentarios 71 lecturas versolibre karma: 103

Salud José..

Llega la triste Navidad
un años más se va.
José ya no está!!!!

15 años nada más toda una vida por vivir
te fuiste sin decir adiós
y mi alma guarda luto con amor

Donde estarás grita mamá y papá ya no volvió a ser igual, mi alma triste esta.
Y mis ojos no paran de llorar.

15 rosas se marchitarán
solo las espinas quedaran.
Como duele, como duelen tus recuerdos
Que guardados en mi corazón quedaran.

Salud José.. :'(
leer más   
7
4comentarios 29 lecturas versolibre karma: 98

Reminiscencia de invierno (parte I) (B)

Cae la tarde, los vientos gélidos del norte soplan con fuerza sobre la estampa de plomizos y níveos colores del centro de la ciudad. Los pasos de Salvatore se hacen pesados sobre el pavimento glacial mientras libra una batalla épica contra la ventisca que escupe su ráfaga de furiosos copos de nieve. Recién salido del trabajo, se dirige a su estación del metro urbano, a unas pocas cuadras del altísimo edificio de cristal donde trabaja. Hoy no tiene ánimo de pasar a tomar su macchiato bien espeso en la cafetería de moda del centro que le queda en el camino, urge llegar a casa a atizar unos leños en la chimenea y entibiar un poco el espíritu.

A pocos metros de la cafetería, desde el otro lado de la acera, observa sin embargo a los grupos de amigos, parejas e individuos solitarios que beben los cálidos sorbos de sus bebidas a temperatura de ebullición, casi todos con un móvil en la mano y unos pocos con un libro. Y su vista se detiene en una figura en particular; una chica de mirada perdida que sentada en una mesita al lado de la ventana, observa la blancura del ocaso y se extravía en los laberintos espirales de algún fugaz remolino de viento. Sus ojos son de un café tan oscuro como la densidad del espresso en el macchiato que Salvatore suele tomar. Su cabello castaño claro es tan liso que la luz de la lámpara encima de su mesita resbala por su pelo hasta caer al piso. Sus labios carnosos sugieren que su sonrisa debe ser angelical, pero su expresión es más bien de tristeza, pero no de una tristeza llana y simple, más de esas que son complejas, envueltas por el misterio. El corazón de Salvatore, sin embargo, late ahora con una tibieza inesperada, y antes de darse cuenta se encuentra en la puerta de entrada; sus pies lo han llevado hasta allí sin notarlo, como deslizándose o patinando por el pavimento helado.

El lugar está abarrotado, no cabe un alma; el frío invernal obliga a los transeúntes a hacer parada obligatoria y pedir una bebida bien caliente. Pero ya está allí y voltea a ver a la chica de los ojos café profundo, ahora de espaldas hacia él; lleva un abrigo corto de un color tan blanco como la nieve, lo cual realza el rojo escarlata del lapiz labial sobre sus carnosos labios. —Me das un macchiato con leche de soya y un toque de caramelo por favor —le dice al cajero— ¿alto, grande o venti? —le responde el cajero— Mejor un venti. Que me dure un buen rato— y le da un billete de diez dólares. Ya con su café en la mano, da un par de vueltas por las mesas y barra de asientos individuales del lugar, sin encontrar un solo espacio, excepto por una silla disponible en una mesita pequeña donde una anciana de cabellos plateados que está absorta en la lectura de su libro mientras bebe un latte que parece inagotable; y otra silla al lado de un hombre de mediana edad —aunque por su cabeza calva parece mayor— con una abundante barba y cara de pocos amigos, como quien ha tenido un día muy cargado; y por supuesto, la silla libre en la mesita de la chica de los ojos profundos, absorta en el panorama invernal de la calle, con un libro abierto casi por la mitad al que no ha vuelto a mirar en todo el rato que Salvatore lleva observándola. —¿Te molesta si me siento aquí? —ella lo mira con semblante serio, con especial asombro, como quien quiere ver hacia adentro y no solo por encima, pero no dice nada— ¡Es que no hay un solo lugar disponible! Claro, si no soy inoportuno, y si no esperas a nadie —Y ella lo sigue mirando por breves segundos más, pero su boca no se abre, mas con sus labios hace un gesto tan leve, como el de una tímida sonrisa; y de alguna manera parece que asiente a que Salvatore la acompañe. Al menos así lo entiende él, que sin decir más pone su bebida sobre la mesa y jala la silla, inusualmente pesada y sin protectores de hule en las patas, haciendo un ruido particularmente enervante al hacerlo. Ella levanta una ceja, como diciendo: —¿Qué haces? —pero realmente no dice nada— Perdona, no ha sido mi intención— se excusa él.

La mirada de ella se zambulle ahora en la página actual de su libro, como queriendo esquivar la conversación con el chico; aunque en su interior siente, sabe, que debe, que necesita hablar con él. Mientras lee, sus ojos café parecen sumergirse en las páginas y éstas abren un portal que la transporta al mundo de la novela; al mismo tiempo, con su mano derecha y sus uñas semilargas, muy bien cuidadas, sin pintura; hace un sonido sobre la mesa que emula el cabalgar de caballos. —¿Qué lees? —pregunta él con sincera curiosidad. Y ella, en ese instante, es como sacada por un haz de luz del mundo de su novela y transportada en el acto a la mesita, con un par de bebidas calientes, un libro, y claro, un desconocido frente a ella. —No me despiertes del olvido —le responde, sin más— ¿Y de qué trata? —vuelve a preguntar, a lo que ella replica— es un cuento muy largo para contártelo, y aún no me decido si es ciencia ficción, o magia mística egipcia, o una combinación de ambas cosas; es intensamente romántica, eso si te lo puedo asegurar; pero, parece ser un romance que trasciende generaciones, eras, culturas y algo más— suena bastante bien —responde Salvatore— ¡es apasionante, no tienes idea! —concluye ella, y se sumerge de nuevo en su lectura. Mientras tanto él, bebe su macchiato lentamente, como disfrutando cada pequeño sorbo de alegría caliente; no sin notar que la alegría que siente no proviene del macchiato exactamente, sino de la contemplación de la hermosa chica que tiene frente a él. Su mirada se hace penetrante, sus ojos chocan contra el café oscuro de los de ella; por su parte ella, se siente observada, quizás contemplada más bien. Ya no logra concentrarse en el libro, se dedica a tomar su bebida, observarlo de vuelta disimuladamente, para luego envolverse con él en una charla trivial de desconocidos; de esas en las que hablas muy a grosso modo de tus aficiones, de tu trabajo, de que estudiaste, de que te gustaría hacer con tu vida más tarde, de alguna experiencia interesante vivida. Y hablan, y se observan, continuan charlando y se miran, casi como acariciándose con los ojos, hasta que en un instante inesperado, al unisono, ambos tienen una especie de flashback, una reminiscencia; una escena compartida, ambos caminando tomados de la mano, en una tarde de otoño, por una larga avenida de tiendas de moda en Milán. —¿Alguna vez has estado en Italia? —preguntan ambos al mismo tiempo— ¡Qué casualidad! Hacernos la misma pregunta en este instante —dice Salvatore— Nunca he salido de los Estados Unidos, dice ella —yo estuve de viaje en Alemanía hace unos pocos años, pero es el único lugar de Europa en el que he estado —responde él. Ninguno se atreve a mencionar nada de esa reminiscencia absurda que parecen haber tenido, para no atemorizar al otro.

En un abrir y cerrar de ojos, cae la noche con todo el peso de su oscuridad y la temperatura desciende unos cuantos grados más. Han conversado por dos horas y media ya. Ella se excusa, que debe salir corriendo, que tiene que pasar haciendo unas compras antes de irse a casa, que le cierran el supermercado. El quisiera acompañarla, quisiera pasar toda la noche conversando con ella, observando sus bellos ojos y sus carnosos labios que invitan a besarla. Pero no dice nada al respecto. —¿Te volveré a ver? —le pregunta— ¡Quiero creer que sí! —responde ella y le da un post-it de color neón, con algo anotado; se levanta de la mesa, le da un ligero beso en la mejilla y sale de la cafetería antes que Salvatore pueda siquiera decir adiós. La observa desde la ventana mientras se aleja, con sus jeans apretados y sus botas blancas de invierno; la ve caminar pero más bien parece que flota en el viento y se pierde en la oscuridad de la esquina donde dobla, para desaparecer.

Salvatore se queda sentado en la mesa unos minutos más, tratando de asimilar qué ha significado ese encuentro. ¡Qué significa ese flashback! ¿De dónde puede conocer a esta chica que se le hace tan familiar? Abre el post-it: "Alessandra, 493-2345. ¡Despiértame del olvido!". Es lo que ve al leerlo.

(continuará...)


~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~

@AljndroPoetry - 2018-Dic-12

Quise recordar este relato
originalmente escrito a finales del 2017


Puedes leer la 2a parte en:
poemame.com/m/relato/reminiscencia-invierno-parte-ii
leer más   
15
8comentarios 87 lecturas relato karma: 117

Terminemos

Tu ausencia, grito punzante
de un amor agonizante
que ya damos por perdido.
Los brillos de tu mirada
no se encuentran con los míos,
los secretos que he guardado
ya tienen otro destino,
mejor dar por terminada
esta farsa que vivimos.
Charly
leer más   
14
3comentarios 24 lecturas versolibre karma: 106

Adios

Adiós
Al verte mi corazón se siente vivo…
En tu ausencia la lentitud de su palpitar marcan mi tristeza…
Ahora que se que el final se acerca, temerosa quedo ante los recuerdos que no cesan dentro de mi…
Viviendo el momento contigo me encuentro, sin pensar en un mañana melancólico por tu ida…
Te siento dentro, son tan profundas estas emociones, que el mar se queda escaso…
Mis lágrimas derraman ira, una ira producida por la apatía de tus sentimientos…
Sola me quedo, pero escarmentada me siento…
Un querer que no quiera marcharse, me desafía en este reto donde el olvido queda como protagonista…
Mis manos se agarran con fuerzas a la nostalgia que dejas…
En la oscuridad se pierde tu rostro, cada vez más tenue porque ya no hay brillo en mis ojos…
Idealizada te encontré en mi imaginación, la cual fue puro engaño dentro de mi interior…
El sol se acerca, pero mi agonizante alma no le deja paso a esos rayos que solo tienen compasión por un cuerpo frágil y roto por tu adiós…
Sufro a solas y a escondidas, sigo esperándote…
Mi adrenalina quema mi cabeza, haciéndola inútil por tales sucesos….
Corrompes mi cielo que ahora se convierte en un infierno, donde todo lo que siento se quema a fuego lento….
Me das pena, me dicen los silencios de amargura…
Pero mi aura que aun tiene fuerzas, brillan por mí como brillan esta noche las estrellas…
Alzo la mirada al cielo, donde alzo mi cuerpo y yacen mis sentimientos…
Soledad cógeme en este silencio…
5
sin comentarios 12 lecturas relato karma: 73

Yo lo amo a usted señor

Yo lo amo a usted señor
con intensidad constante
con suave calma
con quedo susurro
con grito alborotado
así, así lo amo. ..
Yo lo amo a usted señor
en destiempo
en desencuentro
en horas tardías
en ocaso de otoños
No importa, así lo amo...
Yo lo amo a usted señor
en distancia que aqueja
en insomnio constante
en amaneceres de espera
en esperanza de días
de momentos vividos
aquellos que no llevan final
Así, así lo amo. ..
Yo lo amo a usted señor
con su porte elegante
con su batalla constante
con su risa
con su andar
con su calma y arrebatos
Así, así loco lo amo ...
Yo lo amo a usted señor
con su libertad a cuestas
con su arrogancia ganada
con su vida ya puesta
lejos de mis andares
Así, en espera lo amo. ..
Yo lo amo a usted señor
hurgador de besos
compositor de versos
Lo amo
Lo respeto
Lo admiro
Lo deseo
con queda calma
con desquiciado amor
Así, así lo amo
Yo lo amo a usted señor
en su risa bella
en palabras tiernas
En latir acelerado
a cercanía de su roce
En desenfreno de pasiones
cuando usted me besa
En pasional entrega
cuando me siento suya
En éxtasis de tocar el cielo
cuando usted me ama. ..

...Así, de esta forma
de incesante locura,
Así, así a usted lo amo. ..
leer más   
13
5comentarios 75 lecturas versolibre karma: 116

Su olor de piel: de blancas gardenias

Su olor de piel: de blancas gardenias.

Suspenderme a tu labio eternamente,
y abismarse en tu ser, y en el grato ambiente
de tu alma inmaculada, vivir eternamente.

Su olor me está esperando en la ducha y me hace lluvia con él, porque siempre es tu olor de blancas gardenias que impregnan cada centímetro de tu piel.

Tocó con suavidad monacal tú vértice más íntimo, doblo mis piernas adorando tan sagrado punto de tu cuerpo desnudo.

Vértice de mujer libre, lleno de misterios; como un altar, depósito una ofrenda, pequeñas violetas sobre tu vientre.

Che-Bazán.España. Poema

www.youtube.com/watch?v=wTtg8-bmf-0
leer más   
14
5comentarios 76 lecturas versolibre karma: 120

Remolino

Me arropa
la memoria de los minutos
donde nuestra vida,
coqueta,
se desnuda y se viste de hojas,
disuelta con su pestañeo sonriente,
irreverente entre los besos
que le otorgas en regalo
a mis labios sedientos de tu lluvia
cuando el aire juega a ser,
esperándonos entre los sotos,
remolinos sagaces,
remolinos vívidos,
remolinos de piel
de nuestras tinieblas luminosas.
leer más   
14
7comentarios 70 lecturas versolibre karma: 129

El Zeus de los verbos

Tan solo tú "querer"
eres el Zeus de todos los verbos
ciñes la corona de los seres humanos
sin que se discuta tu hegemonía

En tu séquito te acompañan sinónimos
donde cantáis a coro en la orquesta
a veces con el trino del ruiseñor
otras con las bocas más ansiosas

Y el verbo que te trajo al mundo
te concedió alas de libertad
aunque tu vuelo sufre de turbulencias
el sibilino "deber" intenta destronarte

Aún así por tu sangre se desbordan ríos
enloquecidos de adrenalina
hasta desfallecer exhausto, gritando:
siempre quiero "vivir" queriendo
siempre quiero "querer" queriendo
siempre quiero "morir" queriendo
leer más   
11
4comentarios 65 lecturas versolibre karma: 114

Hasta mi última lágrima

Vas flotando
desastre de una vida
que se oculta
en el vacío de una mentira.

Sin lágrimas,
no brotarán
simplemente no las sientes
se agotaron con la última esperanza.

La desdicha acompaña
terminas por querer dormir,
es mejor soñar que no sueñas a nada
que intentar vivir en la desolación.

A penas te sujeto
en mi propia desasociación,
entre imágenes borrosas
y una vergüenza que se oculta sin importarle ya nada.

Eres terca y predecible
aún así te abandonas,
no te abandonaré
pues me detona la esperanza de sujetar tu dolor.

Llevas incrustado en el cuerpo la nostalgia
poco a poco vas emergiendo
distrayendo con gritos y manotazos
el poco eco de un amor.

No lo gritaré
esta vez lo guardaré
como un minuto de silencio
por mis muertos, por tu abandono.

Por la lágrima que sale
y escurre por el rostro,
es amor sincero
mi última ilusión.

A veces solo necesitamos eso,
esperanza
nacerá, lograrás sobrevivir,
la verdad matará a esa mentira que te quiso partir.

El mute
12/12/2018.
14
4comentarios 98 lecturas versolibre karma: 115

Amar

Es arder en la llama más humana,
con febril esperanza en cada tiempo
de un decir quiero
… en ayer, en presente y en mañana,
viajando en cascabeles por el viento.

Es dar una esperanza a quien renuncia
al placer de vivir gozosamente;
incitarlo a seguir en alborozo,
ostentando la flor que nos anuncia
la dicha plena del sentir hermoso.

Es prender una estrella al sentimiento,
olvidando el rencor de los humanos;
cuando pare una madre en virtud de alumbramiento
estrecharnos en abrazos y medirnos más hermanos.

Es olvidar presagios del sentir,
es perdonar con fe y sin recelo;
aliviar el dolor de un sufrir
e ignorar el lenguaje de los celos,
haciendo dulce armonía el vivir.

Es andar por el camino florecido,
alineando plumajes en mil vuelos,
desechando orgullos desvalidos…
preparando ara amar en otro cielo.

Poema del libro “Amanecer crepuscular”
De Horacio F. Rodríguez Porto
leer más   
10
1comentarios 60 lecturas versolibre karma: 104

Una voyeur estúpida

Una voyeur estúpida. Así puedo resumir sus emociones, fiel paseo por las mías —aunque no voy a admitirlo, jamás nunca—. Impotencia ante unos ojos, cada día más hundidos, una boca temblorosa y un aviso: poner sombras de tachones por encima de lo cierto, no lo borra. La lectura bajo alambres de lo que no sea propicio, de lo que es amargo y duele, sigue siendo al fin y al cabo, una lectura legible. Presenciar lo irreparable a pesar de la porfía… porque mira que no hay quién que a su insistencia gane. O eso parecía.

Permitidme que suponga que su corazón aún late como cuando no era otoño. Sin embargo, yo diría que palpita encogido, recostado sobre su hombro como rama de peral. Ahora son cuatro los ojos que observan el derrumbe, resultado de renuncias obligadas. ¿Exagero? Ojalá.

Me parece que ella nota el desorden, esa mezcla de emociones, el jardín sobre el asfalto que no logra echar raíces porque viven las renuncias por debajo y van a ser cepo que atrape su esperanza para siempre. Teme agosto y su sequía, odia las evocaciones al candil de otra sonrisa, rabia cuando le salpican intercambios de señales… Ya le dicho yo que no, que no puede apedrear una a una las farolas de una ciudad que aún respira —pese a que no viva nadie— , que no debe trasnochar recorriendo cada calle, intentando evitar lo… Y me pide que no hable, le revuelvo las entrañas, pero no voy a callarme. Si escribiera yo la historia y pusiera yo los versos… pero ella es la poeta. Si escribiera yo la historia ni siquiera yo estaría. Un camino de dos piernas y amapolas, solamente.

No es que quiera que se rinda, lo que quiero es que no sufra en la espera de una nota musical, un milagro que le bese bien la boca. ¿Experiencia o agonía? Cuando alguien se debate entre salir corriendo y quedarse, eligió la tercera alternativa, es decir: volverse loco. Y allí está, en una habitación a oscuras, más peso sobre una espalda repleta de arañazos, de rutina, de costumbre, polvo, mugre. ¿Cómo va a dar sosiego en ese estado? Dadme a mí la solución de una mente más perdida que la mía y puede ser que así encuentre el desvío o la esperanza que no tengo.
11
6comentarios 78 lecturas prosapoetica karma: 106

Un sueño

Tal vez un sueño.
recordar aquellos sillones,
sillería labrada,
aquellos grandes cortinones.

En la penumbra aquel silencio,
aquella paz tan aquietada.

Una paz solo vivir,
sin un deseo, ni una pasión,
nada que la distraiga.

Crecer hasta morir
sin soledad, sin ansias.

Solo vivir,
un agua remansada,
limpia, con fragancia.

Y un libro.
¡Qué gozada!
leer más   
15
5comentarios 56 lecturas versolibre karma: 113

Simplemente morir

Voy caminando plenamente hacia el atajo de mi propia muerte.
Hacia ese largo cansancio del alma quien insistentemente me recuerda todo lo que he vivido.
Atrapado en una habitación rasgada por el tiempo.
En mi propio féretro.
Simulando dormir.

El arreglo floral que siempre imagine,
cubre la totalidad donde palidezco en mi última morada.
Todos esos rostros somnolientos,
despavoridos.
Observándome una vez más.
Todos allí.
Murmurando.
Fisgoneando.
Una y otra vez.

Todos hablan al mismo tiempo.
Las voces repercuten en mi cabeza.
No puedo expulsarlas. Por más que lo intento; parecen como si cobraran vida. Voces que se funden en esas lágrimas que me conducen hacia un anunciado suplicio. Hacia ese abismo donde se alza el vuelo hacia la muerte de ese espacio infinito.

Paredes frías.
Inertes.
Girando en un inconstante movimiento de ida y retroceso.
Aquí todo está muerto.


Mi cuerpo aborrece el cansancio eterno.
De ese frió sepulcral.
Donde me deslizo en las aguas profundas de ese rió con olor a muerte.
Pestífero a formol.

Solo soy yo.
Sin respiración alguna.
En proceso hacia algo que desconozco.
Ahogado en el tiempo.
Observando fijamente el techo sin poder mirar hacia los lados.
Solo escucho llantos. Voces de alarmas.
Olor a Flores.
De velas encendidas
Olor del alma inquebrantable que duerme.


Logro escuchar pasos agigantados que se acercan a mí.
Siento la voz de un niño que se acerca.
Creo que soy yo mismo tratándome de abrirme entres las penumbras de una soledad inmensurable.
Donde las lagrimas soplan muy dentro, como queriendo arrancarme el corazón.
Nunca aprendí a llorar.
Siempre me tragaba las lágrimas.


Simplemente morir.
Acostado.
Inerte.
Sin vida.
Con una gran hendedura sobre el pecho. Zurcido a las patadas.
Con hedor de perro. Aun sangrando. Coagulado. Casi morado.
Sin movimiento.

Y allí quedo yo.
Con mis labios cerrados.
Dentro de mi propia esencia.
Todo será polvo.
De Vida a muerte.
De transformación.

Muerto.
Vivo.
Aun no lo sé.
leer más   
7
sin comentarios 19 lecturas relato karma: 78

Canción pirata

Cuando puse el pie en la barca
no había ningún barquero,
Solo una noche muy negra
y un cielo mucho más negro.

El corazón de pirata
Fue en la cabeza pañuelo
Y con hollín de la noche
Me pinté el ojo derecho.

Se creció la calavera
Dándole vida a mis sueños.
La noche gritó tu nombre
Hechizos fueron al beso.

Vivimos canción pirata
el Guadalquivir risueño
Hasta que dos fuimos uno
Y nos amamos queriendo.
leer más   
18
10comentarios 72 lecturas versoclasico karma: 125

Lipogramas sin O y sin U

El Amar es magia
es saber desear
Es la Paz llevar
y sensibilizar

Amar es bella imagen
es paciencia dedicada
Abrirte a la verdad
invitar a saciar

Amar es vibrar
Sentir y desvariar
Pecar en imaginar
y acaparar el mirar.

Escapar de el mentir
y vivir en el creer
caminar entre el versar
y las penas mitigar

Amar es necesitar
Letras para expresar
alas para salvar
y aire para alcanzar.

Gaita vas a sanar
mi alma y mi pesar
al hacerte sentir
Felicidad ven a cantar

Ya para de fingir
Te vas a divertir
Si te dejas llevar
y amas en libertad.

Las letras de mi alma.
leer más   
13
7comentarios 47 lecturas versolibre karma: 113

¿Bloqueo de escritora?, ¿de persona? No quiero creerlo

Llevo unos días en los que no pincho,
Pero tampoco corto,
en los que, sinceramente, no finjo,
Pero, es que... tampoco lloro.

Llevo varios días intentando escribir
Pero siento que he escrito todo,
Como si hubiera terminado de vivir,
O como si me hubiera... Roto.

Llevo varios días intentando calmarme,
Pero no lo llego a lograr.
Ni dando un paseo consigo concentrarme,
Es una sensación extraña y mortal.

Llevo unos días pensando que es un bloqueo,
Un bloqueo de escritora
O tal vez uno existencial de persona,
Aunque no quiero creerlo.

Esti
leer más   
14
6comentarios 92 lecturas versolibre karma: 99

Amalgamándose... (Cuento)

Amalgamándose
((Cuento))

Las últimas preguntas fueron demasiado agradables.
El día se levantó para marcharse estupendamente.
Durante algún tiempo en el periódico local no pasó
nada. La tarde tenía la mala costumbre de dormir
con la noche; la nieve seguía fría, el sol en el cielo,
y el gorila con la cara de malas pulgas. El hambre
acompañó a una cuchara hasta la mesa. Luego
limpió un vaso, y lo vio cruzar la sala, pequeña,
polvorienta, sentada en un banco. Entonces sacó del
pantalón una camisa nueva y escribió con ella una
reflexión:

(( Vestirse con esperanza permite bañarse sin agua ))

En el bosque empieza a obscurecer, y las sombras
ya no duermen juntas; murmuran a los faroles y
confunden las luciérnagas con minúsculas estrellas.
__ ¡Hoy el cielo no es el mismo de ayer!.
Lo he visto al releer tanto poema llorando, novelas
de amores frustrados, pasiones vulgares vestidas de
seda y libros nunca escritos.
__ No vengas ahora con melancolías baratas...
He sufrido lo suficiente como para llenar una biblioteca
y dejar en el balcón unas cuantas sonrisas esperando
turno para matar más esperanzas ingenuas.

La llegada de algunas máscaras con aspecto de personas
eliminaron nuevamente la única nubecilla de realidad
a los pies de la cama... Mientras tanto fue necesaria una
cierta dosis de complicidad con el desamparo.

Al entrar en el reino de la tristeza, no olvidó sus viejas
lágrimas ; tuvo un dulce sueño, pero fue incapaz de
narrarlo, ya que el verdadero sentido de lo que había
experimentado quedó circunscrito a ese episodio de
la noche... El no reconocerse frente al espejo lo
inquietaba ; sus amigos llevaban el féretro y su cuerpo
en los hombros, pero él no estaba ahí...

___ ¿Cómo explicarlo a quién ignora su historia?.

El destello de una vela le lanzó una mirada, sin dejar,
como es natural, de percatarse que ya no tenía sombra.
Tampoco pudo decir en voz alta que no estaba de acuerdo
con el sentido común, en un estado tan extraño.
A duras penas pudo contener un grito al darse cuenta
que tampoco tenía boca... No recordaba su nombre.
Se preguntaba si estaría muerto; sentía poco a poco ir
ascendiendo sobre los demás y se dejaba llevar por el
vuelo silencioso en el que nadie parecía reparar.
Entonces hubo una pausa.

__ No sé como explicarlo. ¿Y además, a quién le importa?
¡Apenas hace media hora que no me conozco!.
___ Tal vez un año o un siglo...
No quería confesarse que se engañaba.
¡En el olvido todos somos iguales!___ Se decía.
Tengo que despedirme de mi mismo. ¿Quién puede evitarlo?.

El espejo finalmente tenía la razón, no sobre un hombre en
el sentido estricto de la palabra, sino sobre un ser poco
más que iluminado por su memoria...
El tiempo dejó de ser importante y finalmente pudo
vivir eternamente en el olvido.

It was published on e-Stories.org by demand of Joel Fortunato Reyes Pérez.
Published on e-Stories.org on 07/05/2014.
Autor: Del texto y la imagen.
leer más   
15
21comentarios 111 lecturas relato karma: 105

¿Me soltaste?

...

Me espera un destino incierto
Hojas marrones y suelo gris;
un destino que está en mis manos y,
la única decisión que puedo tomar.

¿Dónde? ¿Cuándo?

Cuando el paisaje se torne desvencijado
y en mis manos ya no haya tinta.
A cierta hora, partiré contando las últimas gradas.

¿Solo?

Si. Estará en mí tu melancolía y me acompañará
será su voz, mi voz.
Sé que tantas lágrimas se disiparan
silenciosamente.

Vendrá la noche y su disparo
u otra forma de despido, seguro que sí.
Me acurrucará y dormiré
sin lamentos, descansado.

En los días que he vivido
me has vestido
y en los días de partir
me has ganado.
leer más   
16
4comentarios 50 lecturas versolibre karma: 108
« anterior1234550