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Momentos

Hay momentos de sobriedad, de tranquilidad y excesiva calma, donde los recuerdos no golpean las ventanas de los pensamientos, la ilusión ya no arremete y la frustración de las derrotas que ha dejado el deambular de este camino de la vida mengua.

Hay momentos de silencio enloquecedor, donde los pasos pendientes dejan eco en el cerebro, se siente el corazón palpitar y la respiración lenta, la gota de agua en la piel, el frío se hace ameno.

Hay momentos donde la realidad arremete, el presente se dibuja sobre el paraíso prometido, se puede ver el reflejo propio y se logra ver el conformismo que dibuja esta sonrisa que hace parte de la rutina.

Y hay momentos, donde no nos queda más que agradecimiento de lo vivido, de los errores y derrotas, de los dolores y los padecimientos, y de anhelos por tener un día más para reiniciar el camino, se embriaga el corazón.

Hay momentos.

David Felipe Morales
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Fragmento

"Puedes perdonar, sacarle jugo a las derrotas y construir sobre ellas, encontrar la anhelada paz para el pensamiento en el mismo abandono y sufrir hasta que la soledad se convierta en bálsamo para el espíritu, pero olvidar?. Puedes?..."
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2comentarios 42 lecturas versolibre karma: 86

Me Alejo

Me alejo en medio de la oscuridad yerta de tus silencios, me alejo y a cuestas me van pesando un poco menos estos besos que de ti no fueron dignos, me alejo y en cada paso voy tejiendo tu olvido, me alejo porque son cadenas mis anhelos y una cárcel tus lejanas caricias.

La lógica me sorprende en esta fría mañana, la razón golpea mis mejillas mientras tu mirada ya no calienta más que mis carnes y adentro un corazón sigue clamando el hechizo de vez primera.

Me alejo y en mi equipaje cada sueño va tomando forma de recuerdo, me alejo antes de que mis pasiones se tornen en añejas manías.

Me alejo con la derrota en mis ojos, en medio de semillas que si bien brotaron nunca lograron tener raíz, me alejo respetando tus espacios en los cuales jamás tuve cabida, me alejo porque eres un animal que camina solo y yo busco ser parte de una manada.

Me alejo porque finalmente entiendo que hablamos idiomas distintos, me alejo guardándote un cariño eterno porque fuiste tabla en medio del mar pero no pudiste ser más que ello.

Me alejo...

David Felipe Morales
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Fragmento

Y si pienso en sus caricias se hace cálida la noche y si evoco sus labios las más aterradoras pesadillas se vuelven plácidos sueños...

David Felipe Morales
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sin comentarios 32 lecturas versolibre karma: 86

Fragmento

"Usted es como un café, ácida, oscura, corriente...pero usted esta endulzada con algo distinto y eso me fascina..."

David Felipe Morales
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3comentarios 56 lecturas versolibre karma: 84

Me Provoca

Me provoca contemplar tus labios cuando la noche parece eterna, dialogar con tus rodillas al amanecer mientras tus ojos aún no abren, de mañana envolverme en ese cabello lacio rogando que no te vayas y sumergirme en tu ombligo mientras el cielo de arreboles se pinta.

Me provoca, dejar besos regados en tus desnudos hombros cuando aún no se secan las gotas del rocío que te baña, para que te acompañen mientras la rutina con su hálito de ciudad te envuelve.

Me gustaría, posarme en tu pensamiento como ese algo que sea la llave del candado de tu sonrisa, para que siempre que recuerdes mi voz, a ti venga una suave brisa que hasta mis brazos te traiga.

Me gustaría entonces, acompañarte todo el día, porque son placenteros esos momentos cuando tu aliento está cerca, cuando tú pálpito retumba en mis oídos.

David Felipe Morales
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4comentarios 75 lecturas versolibre karma: 86

Parte de ti

Parte de ti, reflejo de tus enseñanzas, dueño de tus preocupaciones.

Eres esa imagen recurrente en cada recuerdo de alegría que habita en mi mente, abrazo al que siempre quiero volver, perfume que me trae calma.

Tu caricia siempre ha de traerme paz, tu palabra siempre me llena de sosiego.

Ni primaveras ni rosas suficientes existen en la tierra para expresar la gratitud que tengo para ti.

Solo espero y es la premisa que ha de acompañarme cada mañana, que a estas alturas de la vida yo haya logrado realizar tu sueño como madre, y que mi existencia traiga a ti un abrazo colmado de orgullo.

Siempre gratitud, siempre mi cariño para ti Mamá todos los días, entre más camino por la vida recuerdo con fuerza ese adagio popular, “no basta celebrarte un día tu existencia, mereces rememorarte diario”.

David Felipe Morales
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3comentarios 71 lecturas versolibre karma: 90

Infiriendo

Parte del encanto que me contagia, quizá y radique en la distancia, el mismo embeleso que tengo por la inalcanzable belleza que de las estrellas y la luna se desprenden.

La imposibilidad de siquiera pensar en fragmentar el abismo que me separa de su perfume, de acercarme lo suficiente como para erizar la piel, me consume en pensamientos que titilan como estrellas.

Y entonces los centímetros se convierten en kilómetros, las palabras se contienen, los besos se anudan, el corazón casi que colapsa, el oxígeno se hace escaso y se pierde en silencio todo lo planeado.

Pensamientos que me mantienen en vela pululan en las esquinas de la cabeza, y taciturno no me queda más que concebir entre mis yertas sabanas qué haría en un posible nuevo encuentro.

Y al final, embriagado de resignación soy un admirador confeso de su belleza, un adicto a esas conversaciones cortas que logramos sostener, para después quedarme famélico en medio de la estela de su perfume, y sumiso me quedo con las ganas entre las manos y anhelos en los labios.

Tratando de inferir un por qué .

David Felipe Morales
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sin comentarios 35 lecturas versolibre karma: 21

Aguaardando por el eclipse

La lejanía les convocó en esta incomprensible tonada de la vida.

La existencia les puso en el mismo lugar, en aquel adecuado segundo, en aquella mirada ya oportuna, aún cuando entre los dos siempre habría distancia.

En el ambiente el hechizo, como polen en campo de girasoles, el magnetismo activo y una necesidad de incorporarle a la rutina surgió sin advertir.

Un gusto que sobrepasó la carne y la imagen, para darles como resulta un sentir de añorar que sería la antesala a un inconfesable dolor.

Y estaban allí, después de las letras, tras caminar por los umbrales de la sinceridad, enamorados como quien se adentra en el mar pero no advierte la orilla. Enamorados como quien se adentra en una selva desconocida conservando la mirada fija en ese rayo de luz por donde se entró, pero por el cual ya es imposible salir.

Pero eran sol y luna, eran agua y braza, eran tan opuestos e ideales para Shakespeare, que fueron historia y fueron secreto.

Los amantes esperando un eclipse.

David Felipe Morales
27 de noviembre 2016
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2comentarios 47 lecturas versolibre karma: 78

Mirada

Que manera de perturbar los pensamientos, que ansiedad tan mal encaminada esta que emerge en tu nombre, inagotable parece ser esta curiosidad que crucifica y es usurpadora de calma, que desperdicio de atracción, que malintencionada amistad la que mendigas.

Cada día la distancia golpea mi rostro mientras pienso, mientras ese silencio tuyo se hace eco en mi mente, mientras cavilo como sería, mientras busco maneras de acercarme lo suficiente para que se mezcle el aliento.

Perfume que no queda en la memoria, rostro que inspira y que me viene con tal fuerza que no logra encarjarse en palabras, una mirada que reaviva cuando ya me he rendido y que mata mis promesas de deponer armas, de lejanía.

Tanta certeza de poder perderme en esos labios y un ánimo suicida, un morbido gusto que somete la razón y que no entiende de negativas ni de porqués.

Platónico deseo que circunda la realidad, estrella fugaz que aún no parte, que aún no sabe su
destino, pero que en mis manos se convierte en el brillo de esa mirada con la que me atraviesas.

Al final, estoy mirando la Luna, en la soledad de mis anhelos que ya tienen tu nombre famelico de unos besos que inquietan, perdido en estas ganas que se hacen abstractas.

David Felipe Morales
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sin comentarios 39 lecturas versolibre karma: 38

Absurdo

Recurrí a ella para salvaguardarme de estasequía de letras, de caricias y de besos.

Recurrí a ella para encontrar una adicción más que purgara esta alma caprichosa y estremeciera un poco el espíritu.

Recurrí a ella buscando eternidad, quizá lo mejor de mí, quizá ese ser de luz que se supone sostiene estas carnes, pero aún sigo con el mismo vacío, aún sigo vivo.

Pinté cada uno de mis fantasmas con su rostro como buscando culpables y quise regar los despojos de mis jardines ya olvidados, pero ya el desierto que consigo trae la madurez se había encargado de ellos.

Ahora después de otro fallido intento no puedo más que regocijarme como cerdo en el lodo, sobre los desperdicios de detalles pendientes, de besos que sobraron en esta línea de producción que ella activó con su mirada, cuando le resultaron insuficientes.

Recurrí a ella para buscar razones, para encontrar ese poco de mi mismo que yacía extinto, y a la final el cometido fue exitoso, y los mejores y más lindos recuerdos quedaron diseminados por doquier, y surge un dolor alimentado por el procaz deseo de un "para siempre" que aún no controlo.

David Felipe Morales
3 de diciembre e 2016
7
sin comentarios 74 lecturas versolibre karma: 94

Pensando

La imagen viene y va como ave de presa en plena búsqueda, la sed aumenta, el hambre también, y no consigo paz.

Sensaciones deambulan en la mente y te ponen a pensar en lo que has vivido, tesoros que encuentras sin buscarlos, obsesión que no se acalla y retumba en la mente.

Ya han pasado lunas, de arreboles se ha llenado el cielo y de amaneceres mis ojos, la abstinencia es incipiente.

Pretender borrar las huellas de la piel, soñar con arrancar los besos de los labios y otras premisas falaces devienen en una mente que no encuentra calma.

Y yo al lado de la puerta, pendiente de una llamada, de un texto que nunca vendrá.

David Felipe Morales
3
sin comentarios 44 lecturas versolibre karma: 37

Fragmento

Y descubrieron que a lo que más le tenian miedo era a lo mismo que más deseaban, volverse a encontrar, volverse a perder en una mirada.

David Felipe Morales
6
2comentarios 24 lecturas versolibre karma: 79

Fragmento

La única certeza que tenían era que de su encuentro algo lindo saldría, como cuando el sol y la lluvia se tropiezan y nace el arcoiris.

#PropiaAutoria

David Felipe Morales
11
2comentarios 51 lecturas versolibre karma: 82

Fragmento

Fragmento

Y las palabras sobraron cuando las miradas fueron más sostenidas, sus palpitos al unísono fueron la más hermosa melodía...

#PropiaAutoria

David Felipe Morales
11
sin comentarios 39 lecturas versolibre karma: 89

Mis Días

Entre pensarte, extrañarte, idealizarte e imaginarte me transcurren los días; transitan las noches taciturnas y llegan a mí famélicas madrugadas.

Siempre con este fiel apego e infinita esperanza, persistentemente surcando los cielos del edén, cancerbero de la entrada a esa utopía que construí en mi mente, para acortar de ti tanta distancia.

Sosegado, aguardando como centinela pasan mis días mientras termina esta espera, expectante al instante en que las aguas en las que navegas tomen su cauce y a mí te traigan.

Permaneciendo en este invierno con su gélido abrazo, sabiendo que la primavera me acariciará con su tórrido roce y vendrás entre flores y mariposas que despiertan de su letargo a la espera de lo que ha de ser; añorando que coincidas con mi anhelo y total querer, y que los astros se enfilen a mi favor, y dejen de ser mis días tan colmados de tu ausencia, tan rebosados de esta necesidad de ti.

Y así van mis días.

David Felipe Morales
28 de Octubre de 2015
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6comentarios 71 lecturas versolibre karma: 76

Confesión que nunca será

CONFESIÓN QUE NUNCA SERÁ.

Si tan solo supieras el anhelo que me alberga, la ilusión más tenue que me inunda y me deviene como rocío de alborada, necesidad de poder verte una vez más y poder sentir tu mirada sobre mí.

¡Ay! si supieras del deseo, de la avidez pujante, del anhelo de que fuese perpetuo y jamás termine ese sutil roce entre tu mano y la mía, durante un corto saludo que sin pretexto te sustraigo.

Si tan solo supieras que como excusa limpio de tu rostro imaginarias gotas de una lluvia inexistente, sin otra intención que sentir tu piel tersa en ese corto instante, cuando tu piel y la mía tímidamente se funden.

Si supieras que se anega el tacto de esa savia necesaria para este moribundo vehemente de ti, en un corto instante, en un destello de estrella fugaz.

Sed inagotable, que amenaza con fenecer estos labios, sed insaciable de tu olor y tu voz, sed que si supieras de su existencia, mórbidamente la mantendrías intacta para tenerme famélico tras tus pasos, sed que siempre me acompañará mientras a mi vera dejas migas, trozos suficientes para tenerme con vida, sed de ti, inalcanzable, imposible.

David Felipe Morales
2 de Noviembre de 2015
12
8comentarios 119 lecturas versolibre karma: 88

Sin despedirme

Ya no me sorprende, ni es milagro para mí su existencia, ya no ilumina mis noches, ni calienta mis pensamientos el reflejo de esa sonrisa que fuera fulgor de mis tinieblas.

Ya entre sus labios grana y de buena fuente lo sé, no aguarda para mí un elixir que me de vida, ya no sé cómo desmembrar escritos inconclusos en su nombre, ya no.

Cuesta un poco hacerse con la realidad, amputar las alas de lo que se tenía por ángel, quitar la valía a lo idealizado y ver cómo sus pies también han de hundirse en el lodo de estas calles.

Difícil de vez en cuando despertarse en la mañana, máxime un lunes cuando hay frío, esencialmente cuando la llovizna está presente pero se hace obligatorio porque la vida sigue.

Abruma haber rociado incesantemente un rosal y que éste jamás floreciera, haber estado presente en sus alegrías y sus fracasos, siendo fortaleza cuando la vida le doblegaba las piernas, siendo recolector de sus lágrimas y cazador de sus sonrisas.

No hay lugar para antipatías, para un rencor que nunca será confesado, y que por el contrario ha de alojarse en el alma pudriendo todo a su alrededor, para qué hacerla perpetua en ese sentimiento nefasto que no sabe olvidar.

Palabras inconfesas quedarán sin que con ello estén pendientes, como los sentires que calentaron el alma, pero que fueron quizás cifrados en letras desconocidas para ella.

Simplemente mis pasos no estarán a su vera más, simplemente el corazón ya no le alojará con su imagen envuelta entre sonrisas tiernas, lejanía de ese su corazón que yo pinté y que más reflejaba el mío.

Lejanía y madrugada para este sueño que terminó siendo pesadilla, sin despedirme iré en sentido contrario a sus pasos, y un adiós que no tiene lugar donde jamás hubo un saludo.

David Felipe Morales
7 de noviembre de 2015
11
5comentarios 179 lecturas versolibre karma: 97

Premonición

Si decidieras irte a otro planeta, la distancia que me tocara recorrer hasta encontrarte tendría una mínima parte del tamaño del amor que por ti yo siento.

Si te fueras, y entonces me tocara guardar estos besos que de mi ser brotan abundantes, ni las estrellas alcanzarían para contarlos.

Si te alejaras de repente, la arena del desierto no sería suficiente para llenar relojes en la impaciente espera que me agobia mientras a mí tu vuelves.

¡Oh, si te fueras!

Y si decidieras sacarme de tu vida, ni el agua que a raudales corre por las Cataratas del Niágara, podría borrar de este planeta las lágrimas que mis ojos derramaran.

Pero si me faltaras, si supiera que tus sentimientos no son míos, quedarían como la sal de un mar olvidado, depositados en mi alma, y mi corazón los desgajara y trozo a trozo los vertería en ríos que jamás se encontrarán, y en ese entonces haría que mi espíritu emigrara a otro planeta.

Goce de la primavera y premonición de un final e invierno inevitables.

David Felipe Morales
29 de noviembre de 2015
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sin comentarios 62 lecturas versolibre karma: 84

El perfume

Yo aquí, buscando excusas para mirarla, preso del sortilegio que me viene desde su cuello. Aquí, viendo pasar el tiempo a cuentagotas, mientras sostengo la sombra de una rosa en una mano y las cenizas de una carta en la otra.

Yo aquí, como el sol que huye de la noche, escondiéndome de los miedos, de esos temores que suelen disfrazarse y colarse entre mis múltiples aversiones, para así lograr llevar mi mente a la neblina, para pensarla en paz y así lograr fijarme en exceso en esa belleza, como en el placer que en la soledad tiene el silencio.

¡Ay¡ de la perdición que flora cuando pernocta mi pensamiento en sus labios, en esos besos ya conocidos y tan lejanos, de vez en cuando cruzo las líneas, los límites, y me atrevo, me adentro en el laberinto cuya puerta emerge en esa mirada, en esos ojos.

El vino mas denso como la misma sangre, la noche más oscura, la caricia que trasciende la piel para corromper la carne y el perfume, ese malévolo olor que eriza los sentidos y corrompe los pensamientos y terminan por someter la razón.

Más tiempo quisiera aunque este se colmara de silencio, de afonía y miradas que como dagas se incrusten hasta el alma, sin palabras precisas ni adecuadas en ese momento, pero perdido en la estela de ese perfume que se torna en maldito, embriagado en ese aroma que emana de su cuello.

David Felipe Morales
17 de noviembre de 2015
12
2comentarios 112 lecturas versolibre karma: 93
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