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Pobre de mí

Pobre de mí,
El vecino llega con su atronador corcel,
Y espero por costumbre tu llegada después,
Pero el portón sordo a mis anhelos se rehúsa a entregarte,
Y pasan los minutos y muero otra vez,
Espero tu llegada sin vanas esperanzas,
Pobre de mí que a todas horas espero,
Pobre tipo enamorado, Soñando con reconquistar tus deseos.
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sin comentarios 23 lecturas versolibre karma: 60

Alas cortadas

Hace días que retumba
el llanto en tinieblas
de tus alas caídas - cortadas -
Y la sangre se mofa en el filo
de aquél dolor metálico
que te quiebra los huesos,
tallando su ira
sobre una venda en la herida.
Apaga tu valentía
y ciega tus luceros.

Siete trompetas amargas
cabalgan en tus entrañas,
y tu amor despliega gemidos
en pisoteadas banderas blancas.
Bestias que muerden el vientre
que ha calentado sus estaciones.
Zarpas que rasgan el nido,
y asfixian el túnel.

Y los títeres
hacen su número
sobre los charcos avergonzados
de tu esperanza derramada.

Alzas tus alas, pues de cenizas
tú si que sabes bastante.



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Dee Dee Acosta
Mar./2019
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9comentarios 110 lecturas versolibre karma: 111

Hay gatos en la estación

...

No, no me escribas.
No estés ausente cuando quiero que estés ausente.

Vete a rodear el mundo con tu nombre
y de vuelta talla en mío en alguna de tus alas.
De seguro, adornarán el próximo equipaje hacia el próximo viaje.

Duerme
y recorre el tiempo hacia atrás, a nuestra no coincidencia brutal.
Dime ¿viste algo?
No. La vida era literaria sin matemáticas.
Ahora, la vida es matemáticas sin el punto exacto ni la raíz nuestra.

Escribe
lo que te sobra de vida
y lo demás vive, vive tanto que no haya nada que reclamar.

En las cuatro estaciones finales. No descanses
que ahora
veo gatos en la estación
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9comentarios 85 lecturas versolibre karma: 97

Desierto

Cada vez que mis pies tocan la arena
la sumisa
brisa
pasa
de prisa
y borras mis huellas
que yacen ausentes

mientras uno trata de sobrevivir
en te averno sumido en sequía
lo que uno daría
porque aquella ilusión
que de despinta
a lo lejos
con la brisa
sofocarte
del calor
del sol

parecen brasa
que queman hasta el alma
sera que ya siento el dolor
que se envuelve como espinas
recorriendo mi piel

el cielo se vuelve mas oscuro
cada paso
que doy
se vuelva mas seca mi garganta
anhela mi mente
poder divisar
entre estas ruinas olvidada
poder calmar la sed

trato de huir
pero no hay donde ir
el pensamiento te invade
si podrás salir
o si llegara a resistir

el desierto
es maldito
y infinito
entre sus dunas
se quedo la duda esperando
en las gotas de sudor mi esperanza
con cada paso que doy las horas no pasan

el grito de auxilio
se sumisa en la calma
mientras la llama
de la voluntad
persiste en esta condena soledad

Todo el silencio aquí
Se apodera de tu esperanza
Mientras los minutos se hacen horas
Los segundos se ven tan lentos
El calor es cada vez más intenso del sol
Comienza a asfixiarte las ilusiones
De poder huir
pero no hay donde ir
no hay lugar al cual concurrir
mientras te empieza a invadir
la idea de no sufrir
y poder seguir se ve imposible...
en este desierto
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10comentarios 74 lecturas versolibre karma: 95

Destino

¿Cuánto más podemos llegar?
¿Cuán profundo es el fondo del mal?
Nado y nado... y nada sucede.
Septentrión apresura su aletear
y sus fauces devoran la razón
que alimenta nuestro espacio austral…
cada vez menos oxígeno,
menos pulmón y más oscuridad.

La bitácora indica más allá de las tinieblas...
en lo más hondo,
lo más sublime...
donde Nemo no alcanzó llegar…
señala la gracia, el tesoro... el bien.

Lejos de la superficie,
atravesando el portal de la tentación,
la ventana de la fantasía,
dónde los falsos se asfixian,
donde todo está exento del "cuánto",
donde el "yo" es el mayor de los delitos
y el idioma oficial es el "nosotros"…
no tan lejos del abismo,
está el destino...
habrá que saber llegar.
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2comentarios 31 lecturas prosapoetica karma: 71

El río

No hay sino un río, un vastísimo río,
que me cerca por todos lados y me ahoga.

En una hora ha sido el Mundo hecho,
y se pierde en una hora, como un río
que atrapa una boya y no la deja escapar.

Y en el Mar, flotando sin dirección,
ladeada por las iras del viento,
¿Llegarás, pequeña boya, a una costa mejor?

El río de turbias aguas no se aclara,
todo es un río, un río sin lugar
que no para.
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3comentarios 70 lecturas versolibre karma: 83

La noche de humo y piel

...

No dueles
pero todo en tu casa es un arma;
en todas partes, en toda la piel.
Me dueles hasta debajo de las pupilas.

De tanto que me dueles, lo escribo.
El lugar que lastimas es el lugar donde escribo,
estas delicadas palabras llenas de sangre.

Soy tantas veces yo, y en todos ellos, me has lastimado

Hay tantos agujeros llenos de tinta de donde podría escribir
y de tantas cosas que podría hablar, solo elijo de ti;
tantos otros vuelos y pájaros encerrados
y elijo a tus jaulas y sus manos.

Estoy yo, aquí, debajo de tantas palabras
¿me escuchas?
o el silencio ya ha tomado todo el lugar y
no se oye nada.
Soy yo, en mi lecho
gritando
susurrando
o muriendo,
pero soy yo, aquí estoy.


Creo que mis letras deberían ser avispas
con veneno de inocencia,
con locura de néctar,
con rosas y espinas.

Mis encuentros deberían ser humanos

Eres tú ese “alguien” que yo escribo
y eres “tú” ese alguien que no viene


Tan complejo e inútil que me resulta tenerte
y tan absurdo es el lugar donde dormimos.
Somos nosotros las aves de corral
y son nuestras letras el maíz y el pan.

Las delicadas ganas de mi sexo contra ti
te ofrecen el rocío de mis manos.
Y las delicadas espinas que yo pueda dar
se han dado en forma de dolor y placer.

Mis manos se abren hacia ti, desliz tras desliz y
en cada palpitación está tu sexo.
Y en cada inhalación están tus manos.
Y en cada noche estoy yo. Solo.
Angustioso.
Mentiroso y desnudo.
Muerto por la sed que no se alcanzó a cubrir.

...

En la noche que tú fuiste humo y yo piel.
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7comentarios 66 lecturas versolibre karma: 93

Luna, la luz que necesité

Yo también silencié palabras que quise gritar alguna vez,
derramé lágrimas saladas sobre mis mejillas
mutilé mis buenas intenciones y maté mis ilusiones.
Rasgué mis vestiduras en los momentos de cólera
renuncié a mis principios, yací perdida en mi mundo;
me entregué a la bohemia/
transporté mi alma a la locura/
hice del whisky el agua de vida/
y mientras todo daba vueltas a mi alrededor
serpenteaba el humo hacía la confusión.
Sin embargo…
Nunca fue tarde para entender
que en las noches más oscuras
la luna seguía alumbrando mis senderos.
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2comentarios 73 lecturas versolibre karma: 99

De los creadores: La esperanza es lo último que se pierde

La perdí, me perdí,
me engañé, me lastimé,
me culpé, culpé a todos y a todo,
puedo decir que sí, que toqué fondo.

Quería encontrar un sentido a mi camino
y sólo engañé a mi destino.

Si esto pasa, la ira aprovecha,
y en tu corazón abre una brecha.

Mirando mi interior creía que estaba,
y verdaderamente, sólo pensaba, imaginaba...

Cómo me veían los demás,
porqué pasaba lo que pasaba,
y muy cansada, analizaba...

Juzgar y pensar, pensar y juzgar
enredada en una maraña de mierda sin salida,
de para qué servía mi vida.

Paré de sonreir,
y mi pecho oprimido,
dejó de mostrarme el camino.

Todo lo que no resuelves,
tarde o temprano reaparece.

Dejo el pasado atrás, aprendiendo la lección,
dar, recibir y dar,
sin pisotearme ni pisotear.

Bendita soledad,
que sirve para conocerme un poquito más.

Ahora, descanso tranquila por ver la salida,
y se, ahora se, que cualquier recaida
será bien recibida,
sabré superar esas imaginarias mierdas de la vida!!!
ISA.
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Vuelve la calma

Parecían apagadas las luces del patio.
El viento soplaba fuerte pero una llama quedó encendida para contagiarme una vez más de la magia de recordar lo que nunca se debe olvidar.
Aquí y ahora.
En un tejado sin sentir el frío en esta noche.
Invadida por una duda que aprieta.
Corro por las tejas que van cayendo hasta perder el equilibrio.
Me dejo caer por segunda vez. La duda desaparece.
El frío empieza a calar en los huesos y se mete en la sangre pero no consigue congelar lo que nunca estuvo helado.
Vuelve la calma.
Vuelve la tranquilidad.
Brilla el sol y sube la temperatura a pesar del noviembre.
Adiós a las tormentas y las ventiscas.
Un plácido y profundo sueño.
Un dulce letargo.
El poder de poder soñar lo que en la realidad no sucede pero que sucederá.
Hasta los sueños más bonitos se tienen cuando uno está despierto.
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2comentarios 89 lecturas versolibre karma: 16

Tuve que dejar(me)

Tuve que dejar de querer
porque en la desnudez de amar
está la pura verdad, imperfecta,
y vos no querías eso.

Tuve que dejar de llorar
porque en el agua se va el dolor
pero también un poco de mí, de vos,
y yo no quiero eso.

Tuve que dejar de existir
porque el tiempo no sabe extrañar
y yo tengo que extrañarte,
estoy llamado a eso.
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Descalza

Veo las últimas palabras delineadas
en los pedazos de corazón
aún esparcidos
por el suelo.
Camino descalza
al filo
de las agujas del reloj
y me las clavo en el alma
que se atrofia
cuando sale el sol.
Me encierro en el caparazón
de acero
relleno de seda
y me cierro la boca.

Esta flor no volverá a florecer;
tiene la sombra de la vida rota.
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2comentarios 69 lecturas versolibre karma: 69

Des-esperar

Hoy he visto como el cielo nos ardía.
Y que triste, amor,
y que abarrotada de vacío
se ha quedado hoy tu orilla.

Podría desvestirte el alma, amor,
y lamer de uno a uno todos tus inviernos
hasta borrarlos.

Podría dibujar sobre tus mejillas
un verso infinito,
y soplarte las pestañas,
zurcir en tu espalda nuevas alas,
hacerte eternamente eterno
palabra a palabra.

Pero hoy he visto como el cielo nos ardía.

Y si lo que dicen es cierto,
Y desesperar es dejar de esperar...
Debo confesar, amor, que hace un tiempo
ando (des) esperándote
entre estos viejos y desgastados amaneceres.

Que hoy las sábanas que una vez me vieron llorar
están manchadas de estrellas y algún que otro olvido.
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2comentarios 126 lecturas versolibre karma: 57

Bajo los párpados

Se agitan inquietos
los ojos del miedo
no hay manos amigas
ni encuentras el pecho

que encienda la hoguera
que entierre mis miedos
donde ardan en pira
mis flores y muertos

No hay noche profunda
que aplaque la ira
ni sol de verano
que cierre esa herida

que borre los rostros
que traiga el consuelo
a mi alma cansada
herida en el suelo

de noches ajenas
de barro y de trueno
de albas sangrientas
de odio sin freno
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1comentarios 114 lecturas versoclasico karma: 60

Esta es una historia de amor desesperado

No interpretes mis dolencias que desbordan al tiempo que ha pasado.
No guardes silencio por los gritos del alma que ensordece con su propia tristeza.
No dejes que la incertidumbre sea tu consejera y te gane la partida de nuevo.
Aunque el amor que conocías en tus días nuevos ya no ilumina más los senderos que ahora se hacen viejos es más fuerte el derrotero correcto que se construye con el tiempo.

Siempre será así una y otra vez el corazón palpitará con un ritmo candente cuanto más ames.
Tu esplendorosa presencia siempre embellecerá a todos mis días regalándome amor para llenar mi fe de energía.
A cuenta gotas ahora fluye la alegría sobre una nostalgia que no es pasajera de una rutina casi ciega.
Es el amor que mueve al eterno he inamovible universo hacia mis propios suspiros y ruegos.

Quiero que interpretes la luz que mis ojos radian cada vez que vivo todas tus historias.
Quiero que escuches a un corazón que siempre escribe con versos cuánto te ama.
No solo son palabras vacías que quieren convencerte.
Es mi corazón que se derrite a pedazos tratando de explicar cuánto te necesito para vivir.

Esta es una historia de amor desesperado.

Poesía
Miguel Adame Vazquez.
29/03/2014.
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2comentarios 151 lecturas versolibre karma: 52

Cansada de luchar

He luchado y peleado en tantas batallas que estoy agotada de gastar fuerzas para andar en círculos. Cansada de dar pasos que longevos de historias y tiempos, vuelven sin piedad a un mismo punto.

Ya no anhelo las mismas cosas que antes, si una lágrima consolaba mi pisoteado corazón ahora no hace sino edematisarlo y cargarlo aún más de penurias y desilusiones.

Y es que la lucha que aún queda se vive librando en mí. Por un lado mi conciencia y captación de realidad, yacen hechas añicos en un piso de espejos, que solo les reflejan su miseria y fracasos.

Por otro lado, el único pedestal que queda y le restriega en la cara lo que es, se caracteriza por ser la crueldad en persona: no le deja cambiar, evolucionar ni metamorfosear… solo la tiene ahí, constante y quieta,
Rígida…

Es vivir enjaulado, entre tabiques y máscaras, esperando que un día alguien logre captar dentro de toda esa oscuridad, la luz y belleza que se esconde…
La pregunta es… ¿lograré sobrevivir para ver ese día?

No…
No quiero…
No quiero vivir…
No quiero vivir así…

No quiero despertar un día en la mañana, revolotear entre las hojas del pasado de mi vida y encontrarme parada en el mismo punto del camino donde empecé mi historia.

No quiero seguir inmóvil, estática, planeando crear universos desde la silla de mi escritorio y tras los anteojos de mi miedo.
Quiero mirar atrás con libertad y sin miedo a pensar que di todo aquello que pude, que hice todo lo que mis habilidades me permitieron, que soñé hasta romper los límites de mi imaginación desbarrancada.

No quiero cerrar los ojos y en mis momentos de soledad y compañía reducidos, quedarme pensando en todos aquellos barcos que no tomé, umbrales que no crucé, y sonrisas que no provoqué…

Cuál es el sentido de ser espectador, si tras ese miedo de participar,
ni siquiera en mis episodios deliriosos me concedo la existencia que imaginé tener en algún minuto de mi vida.
Si atado a maquinas, tecnologías y apariencias me desvanezco, desintegro, desaparezco, reinicio y no existo…
No…
Así no….
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3comentarios 699 lecturas prosapoetica karma: 57

Effort estérile!

La inspiración se ha ido,
mis palabras no conjugan versos,
un credo insípido inunda mi verbo,
repito frases sin sentido,
languidece el poeta.

Mi alma no comulga con un mundo así,
prefiero cerrar los ojos,
tal vez así, pueda al alba renacer.
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2comentarios 92 lecturas prosapoetica karma: 97

Garzas Doradas

Años
que pasan sin revuelo.
Días
que acaban con mi vida.
Un llanto
que habrá de terminar así...

Canto
sin esperanza afable.
Sueño
con terminar el sueño
que nunca
vi al despertar.

El vuelo
de garzas doradas
me invita a reposar.
El cielo
me dice no hay tiempo
para descansar.

Vidas
que disimulan risas.
Cuentos
que inventan su futuro.
Un llanto
que habrá de terminar ahí.

Cantas
sonidos inefables.
Mueres
por disfrutar el sueño
que nunca
vas a formular.

Vuelas en garzas doradas
sin aire que sentir;
el tiempo
que borra las almas...
Se olvidarán.
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3comentarios 107 lecturas versolibre karma: 80

Ya perdida

Esperé demasiado, esperé
poder levantar una torre
en la bravura del mar picado,
esperé hacer de un junco
una vara de hierro templado,
esperé encontrar en la vida
algún lugar de descanso.

Y mi esperanza, ya perdida,
sólo sirve para hacerme daño,
porque es un cuchillo
afilado por ambos lados,
porque no tiene empuñadura,
ni tiene algún mango.

Y me corto, y me canso,
y no puedo dejar de agarrarlo,
porque ese es mi clavo ardiendo,
porque es mi cruz, mi capa y sayo,
la cama en dónde duermo,
cuchillo es,
los caminos que me labro.

No puedo seguir por esta vereda,
ni puedo parar ni pasarlo de largo,
espada o pared elijo,
y entre zarzales avanzo,
y me corto, y me canso,
y mi desconsuelo es amargo.
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1comentarios 79 lecturas versoclasico karma: 77

Supongo (Manos secas)

Supongo que el asfalto se debe calcinar
Cuando ningún camino ya quede por andar;

Las velas se hacen mudas, no pueden pestañear
Si faltan en la mesa miradas por contar.

Supongo que es extraño, que tanta sequedad
Se adueñe de tus manos, y el pecho a rebosar.

Hundidas en el fango, no pueden respirar
Les atan las muñecas diluvios de metal.

Supongo que descalzos ya casi a marchitar
Suspiran esos verbos, que mueren por soñar.

Que ya las mariposas no quieren despertar
Si tienen más colores que cielos por volar.

Supongo que no es simple, volver a comenzar
Cavilo, aunque creo, que he supuesto mal.
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12comentarios 99 lecturas versoclasico karma: 102
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