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Pechos llenos de nieve que se elevan en un desierto resiliente

En este momento, el cielo y el desierto comenzaron a acercarse. Alto y ancho como dos labios vírgenes.
En este momento, la pradera ya no es una niña llena de flores.
Pechos llenos de nieve que se elevan en un desierto resiliente.

No hay palabras hermosas y fugaces en el resplandor de la noche, que el cruce de dos caballos salvajes, cada vez más
real y profundo.
La belleza mostrada en el crepúsculo.
Me encanta el atardecer de los caballos salvajes.
El poder del vino hace que la sangre ardiente de dos novios cante una canción áspera de caballos kazajos chocando las
pelvis entre sí; la melancolía y el temblor del desierto de Ai Qing.

Después de todo los amantes tienen atributos de sangre,
en los ojos salvajes ingobernables.

Amantes y descendientes de caballos sudorosos.
Los descendientes del jinete de hierro de Turkic.
En una feroz batalla amorosa, solo quedaron los
restos del antiguo campo de batalla, testimonio
histórico de sabanas desoladas.

El vórtice de la voluntad hace que el cuerpo se llene de sudor.
La pólvora, la pasión solo vale una burbuja que está explotando aquí.

Levantando una bandera blanca en su posición caída.

Che-Bazan.España
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Vivir maltratada

Del amor ya no espero nada,´
el morado de mis ojos me delata,
le quise con toda mi alma
le tendí caminos de oro
y puentes de plata.

Bebí los vientos y las aguas por él
de tarde, de noche y al alba le cuidé
el rey de mi vida en su trono de papel
cuentos de princesa, lunas de odio y hiel.

Mi piel almidonada está llena de llagas
heridas profundas recorren mi espalda,
mi corazón y mi alma, tengo rota la mirada,
mi vida está perdida, sucia y desolada.

Promesas edulcoradas, lenguas amargadas,
te amaré mi vida, ya, hasta matarme con tus balas
no me dejes corazón, y yo, despedazada, humillada
mi vida muda, sin palabras, la cara destrozada.

Pero se acabó lo que se daba,
hoy decidí que no hay gloria
en perder la vida por un ¿me amas?
verbo frío, dos míseras palabras.

Hoy ni tus suplicas ni tus golpes me callan,
hoy me voy, te dejo en tu castillo, alimaña,
hoy te destrono, te desdeño, te maldigo
hoy eres corona, de mi vida, desterrada.

Camaleontoledo*
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