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Metamorfismo Legible... (Neohermético)

METAMORFISMO LEGIBLE
(Neohermético)

Palabras fugaces anudan desnudas.
La nuca del nunca. Y sufre. Falaz.
Temerario eunuco tétrico drama.
Coplero perillán, zascandil endeble.
En aquéllas pestañas, sin esfuerzo, fatuo.
Soleado al encenderse obscuro, insigne.

¡Y lo publica!... Más invisible insano engendro.
Y muele dientes, armarios, desalmado. Y mal.
El libro libre del conejo sin consejo.
Por el insomnio del agua. Ahogado y reseco eco.
Incomprensible. Sensible escorpión incompatible.
Censura sensual, fisura pegajosa, acerbo cardo.

Escueta forma infame. Infesta y apesta con tino.
Hipotecando falsedades. Ingenuos higos naranjas.
Minúsculos elefantes, porosos músculos.
Ya ni duda el dátil inseguro ciruelo.
Ni recuerda el hilo al cuello. Improperio ignorante.
Espanto del fantasma y la hoz.

Más allá fustiga. Temblor al vapor. Craneal hueco.
Apuntando al fondo. Obsceno deshonesto gusano.
Lúcida escabrosidad de cabra. Medio de enmedio.
Desnudando los secretos nudos evidentes.
Entre veloces lentes. Zanganear vinagre tardo.
Un poco gusano un poco silencio opaco.
Parco tuerto pazguata cuadrilla. Sin pesar, el polvo.
Al pasar pavisoso moscardón. Candidez de zamborotudo.
¡El pensar, arando letras mudas!.

Autor del texto y la imagen.
Der Beitrag wurde auf e-Stories.org vom Autor eingeschickt Joel Fortunato Reyes Pérez.
Veröffentlicht auf e-Stories.org am 09.06.2018.

Referencias útiles son...

es.wikipedia.org/wiki/Hermetismo_(literatura)
masobesi64.wixsite.com/mardeletras/single-post/2017/01/01/Hermetismo-l
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Marionetas del destino... (Experimental...Anticuento fauvista)

MARIONETAS DEL DESTINO
((( Anticuento Fauvista )))

Todos lo años hace la música en el mismo sitio
un ligero hueco y parece entonces que flota
sobre él una hoja de sonrisas con su estupor
perdida... ¡ Calla, calle ! ; repite el cementerio
gris, inconsciente de formas y actitudes.
Esto dicen, por lo menos, las lápidas asustadas
que en ese día se esconden al acercarse mucho
al silencio ennegrecido, sobre todo donde el
sol se incendia y queda el agua hecha ceniza.

Este no era un cielo rosa, bien lo sabía al azular
la tarde, aunque no suele ser común cuando el
tiempo se detiene, entre un plateado viento y
el fuego cada vez más verde.

___ Dejad un momento, ¡ Oh !, lector inquieto,
ese espacio por llenarse con montañas amarillas
en el corazón del viejo limón azul que flota bajo
el lago de flores y conejos anaranjados ; la lluvia
frondosa se retira entre los recuerdos y el vaivén
refescador de las hamacas.
No es la intención atigradora, ni el propósito un
rojizo anhelo en la mayoría de los cuadros, ni
en las estatuas, ni en el bajorrelieve una ilustración
hecha de quejas vanas ante un pueblo sordo.
Sin embargo, todo había terminado ; las olas añiles
salpicaban la música en uno de los primeros des-
tellos sobre la morbidez lapislázuli del roble, el
horizonte no era el mismo desde aquel día ; se
arrodillaba, vagaba sobre un tapiz púrpura y
miraba el sol sublime por largo tiempo, soñando
con la luna morena. Como algo esbozado, trazado
de un solo golpe, no existía la decadencia como
ahora, ni en los mosaicos recientemente descu-
biertos en su modelado confuso y de vago efecto.
___ ¿ Qué había pasado ?.
Apenas lo recordaba. Sus frases, ya de pocas
palabras, se redujeron a algunos monosílabos.
No le agradaba ver su rostro en tantas fotografías.

Los colores se fumaban lentamente el contorno
borroso, suave en realidad, pero con algunas
manchas fosforescentes en el callejón solitario
deslizándose bajo esa almohada. El interés por
las raíces casi siempre es un rasgo de esa pedan-
tería inmensa que tanto caracteriza al montón
de falsedades automáticas. No puede inventar,
y tampoco puede exigir algo definido. El destino
es el títere en los dedos de la consciencia libre...
Tras apagar brutalmente aquella ingenua pesa-
dilla se puso en pie, abandonó sus alas en la cama
morada y corrió entre los platos sin apetito.
Quería hacerlo todo él, y nadie osaba contradecirle.
De hecho, él era quien pintaba las sombras, cepillaba
los perfumes y planchaba pluma a pluma el vuelo de
los techos, pues el escritor basa sus ideas, prejuicios
y aversiones sobre el arco multicolor que siente.
Cuando se encontraba bajo las escaleras cansado,
solo saludaba con un gesto la mano flaca y verde
del último fantasma amarillo, le cedía el paso des-
colorido para disfrutar del espectáculo invisible
para la noche violeta... El aire era carnoso, mordido,
palpado y exhibido en la vitrina como un cocodrilo
de algodón con la resistencia de los rudos hábitos
del primer oficio, salvo solo, cuando la originalidad
del instante es demasiado prematura.

¡ No es cierto !, ¡ No es cierto !.___ Gritaba él con
la selva entre los dientes.
¿ Acaso no es verdad que en los sueños todo se
vale ; todo es absurdo, todo deja de tener sentido
al ignorarlos ?.

La voz de la razón era la ilustración negativa del
ambiente inestable que nadie comprendía.
Y no solamente porque no la dibujaban, ni menos
en el estado putrefacto de las sensaciones fugaces,
de las emociones rentadas, de los impulsos que
brotan de las paredes y los pisos, creando mitos
visuales, en una sociedad indiferente a las cosas
verdaderamente esenciales e importantes.

__ ¡ No, no, nunca !. ¡ Lo que ellos dicen jamás es cierto !
Las marionetas no tienen reposo en las manos del destino,
de hecho siempre grisáceo, individual, pintado al verse
reverdear oxidado, empleando estructuras metálicas,
enumerando las carencias de voluntad y de cruda lana
en los sembradíos de borregos.
La realidad es que todo es falso ; las ilusiones acaban
por romperse, todo el pensar se refugia tembloroso en
las faldas de la lógica en camiseta corta y la boca muda.

Las marionetas empiezan a maldecir su suerte, el destino
es un enemigo invencible, violáceo, con el reino nómada
de anaranjado, en las extravagancias verdes del azul.
Bien pensado, para que seguir con ésto...
¿ Qué interés hay en ello ?, ¿ Qué me importa ? ,
No soy pintor, ni escultor, ni siquiera sé escribir...
Es más... ¡ Yo nunca he existido ! ; Y el futuro me reclama.

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Del texto y la imagen)
All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Joel Fortunato Reyes Pérez.
Published on e-Stories.org on 02.07.2014
.
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Senryu imperfecto

En la manzana,
la hendidura imperfecta
de mis dientes.


Foto: kinojam (CC BY-NC-ND 2.0, flic.kr/p/g66HuQ).
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Haiku desde la nostalgia...

Entre mis manos
te susurra el viento,
diente de león.
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Como Leona (poesía rosa)

Que nadie se atreva ,
ni siquiera a tocarte,
que nadie se atreva
jamás a mal mirarte,
que nunca jamás intenten,
algún daño hacerte .

Y sólo por su bien,
que dos veces lo piensen,
que aquí está tu madre
que de coraje se enciende
y mis ojos tan tranquilos
de feroz leona se vuelven,

Y que a nadie le asombre
si osaran a un hijo tocarme
si al creerme mansa oveja
en brava leona me transforme.

Que ésta felina a sus cachorros defiende
ni te atrevas ni siquiera lo pienses!
¡Cuidado con las garras de ésta leona
de feroces fauces y largos dientes!

MMM
Malu Mora
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Senryu (me muerden)

Es que me muerden
los dientes afilados
de tu recuerdo.






@AljndroPoetry
2018-mar-22
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Impronta de albañal

IMPRONTA DE ALBAÑAL

El sol de verde contiene
doce caminos de nieve
y nada espera de nadie
donde salen las liebres dormidas.

El sol, el sol se arrodilla
entre las ramas dispersas
buscando simples medusas
sapos y collares adornados.

El sol se fué y todos doblan los codos
porque las tumbas tiemblan cada día.

Más allá, muchedumbres de billetes agonizan,
desesperan y almidonan, nudos, desnudos.

Al entrar, los últimos descuidan los dedos
que nada tienen entre flojos dientes ,
y solo conocen el sudor del hambre,
entre los timbres iracundos.

La sal es elegida por espinas y eslabones
entre lúgubres mieles sin retoños.
Afuera los desiertos palpitan inquietos
como pájaros de barro apolillado
y el cuello del gemido sangre chupa .

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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