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Renacimiento

Historia de amor y de muerte,
de vida y de pasos inertes,
de cantos y gritos gimientes,
de noches y días dementes.

Historia de horror y de sueños,
pesares que fruncen el ceño,
desamor oscuro y desdeño,
dejadez del ser y desgreño.

Historia en mentira escondida,
de palabras que abren heridas,
tontas creencias conocidas,
dolor, locura mal parida.

Historia se anula en el tiempo,
mirando de costado al viento,
cambia el pesar, vuelve el aliento,
la fuerza del amor que siento.

A.B.A. 2018 ©
Amalia Beatriz Arzac
Buenos Aires – Argentina

Imagen: La vida nace de mi
Autor: Felipe Guzmán Bejarano
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6comentarios 100 lecturas versoclasico karma: 117

Si te vas

Si te vas, llévate los miedos,
todos aquellos que clavaste
en mi espalda, ataste a mis dedos.
Llévate todas esas dudas,
esas preguntas que sembraste,
llévate mis respuestas mudas.

Si te vas, no olvides llevarte
esa incertidumbre que agobia
mis deseos. Puedes colgarte
esos insomnios con que vistes
todas tus noches, y esa fobia
a la luz cuando te desvistes.

No te olvides de tus pestañas
postizas, pulseras doradas,
mi retrato… por si me extrañas.
No olvides llevarte además,
la caja donde están guardadas
las ilusiones… si te vas.

Y cuando vuelvas otra vez,
solo trae la certidumbre
con que lograste amarme… ayer.

@mello
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¿Por qué llorar es mi destino?

Y tú que me dirás chamigo,
no ves que todo está perdido.
Aquí no hay soja, aquí no hay trigo,
pero igual, no nos hemos ido.

No ves mis ojos quebrantados
y en vela, sembrados de hastío,
de sueños tristes y oxidados
como hojas secas en el río.

Ven aquí, quédate conmigo.
Verás que en el monte hay un río.
No es como tú piensas amigo,
hay fogón muerto y colchón frío.

Te diré que en el horizonte,
-¡allá! - quise aliviar mis venas,
para ir por el río del monte
con las promesas, sin las penas.

Te diré que por la picada
-¡allá! - perdí ayer mi cuchillo,
y ahora canta en la alambrada,
canta como si fuera un grillo.

Si yo lo encuentro lo maldigo
por dejarme en ese camino.
¿Por qué vivir como un mendigo?
¿Por qué llorar es mi destino?

Y tú, que me dirás chamigo,
no ves que todo está perdido,
que no hay vida, solo castigo,
pero igual no nos hemos ido.

Ven aquí, quédate conmigo
y verás en la noche inerme,
al dolor que busca un abrigo,
que entra en los ranchos, y que duerme.

mello
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2comentarios 101 lecturas versoclasico karma: 76

¿Qué recuerdo?

¿Qué recuerdo de aquella noche?
una habitación mohosa,
una casucha ruinosa,
y derroche, ¡mucho derroche!

Quedarme al final tan vacío,
la cama desvencijada,
su piel, escultura helada,
y sentir frío, ¡mucho frío!

Acostarme al salir el sol,
la barra llena de copas,
por el suelo nuestras ropas,
y el alcohol, ¡cuánto alcohol!

Que la noche empezó con risas,
más tarde quedarme mudo,
al ver su cuerpo desnudo,
y tener prisa, ¡tantas prisas!

Imágenes todas difusas,
un recuerdo muy borroso,
el del lienzo tan hermoso,
de tantas curvas…inconclusas.

Fue un infinito desatino,
todo errores y torpeza,
un regusto de tristeza,
¿y el culpable? sería el vino.

Quizás tenía mala fama,
pero yo repetiría,
yo de nuevo la amaría,
en otra noche…en otra cama.
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