Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 39, tiempo total: 0.004 segundos rss2

Yo

Mejor tomarse la vida con humor y no cabrearse...

Trabajo con uniforme,
zapatitos de tacón,
una faldita negra,
la blusita de algodón
y no gano para medias,
cada día un carrerón.

Àngels de la Torre Vidal ©
Fins al nas
leer más   
15
6comentarios 89 lecturas versoclasico karma: 85

Herències

Treballo en un bufet d'advocats i tramitem herències i altres perles. Aquesta l'he feta per a una companya de feina a la que m'estimo molt i a qui he ajudat a tramitar tota la paperassa.

Quan es mor la mare, cobra el notari,
cobren Hisenda i el Registrador,
l’Ajuntament demana la plusvàlua
cobra l’advocat i ho pago tot jo.

Àngels de la Torre Vidal ©
“Cuxufletes”
leer más   
5
4comentarios 70 lecturas versoclasico karma: 77

Compras para sobrevivir en la oficina

Espero arrancaros una sonrisita...

No sé si os lo he dicho, soy secretaria. Como en todas todas las oficinas, yo tengo lápices, bolígrafos, papeles, ordenador y un cajón repleto de elementos subversivos para sobrevivir durante todas las horas que me paso en el despacho.

Voy a por una cápsula de café.

- "¡Ostras ni una!" -realmente la palabra que ha pasado por mi cabeza no era ésta ... ya sabéis que soy un poco malhablada.

Hago inventario del resto de productos:

- Botes de chicles: 0

- Medias: ¡Tengo para todas las mujeres del despacho! Me sobran.

- Celulosa 1 o pañuelos de papel: 0, -deben estar todos resfriados y han pasado por aquí. Ni uno.

- Celulosa 2: 0. Sin comentarios.

Comparto todos estos elementos y alguno más con quien los pida, hasta el punto de que las compañeras vienen y se sirven según sus necesidades. Así vamos. Cuando una misma -yo, la propietaria- tiene una emergencia (un resfriado ¿eh?) ... se chincha. Aunque menos mal que mi bolso es una versión Mini de cualquier supermercado y siempre encuentro de todo. Un día de estos os haré un estudio pormenorizado del contenido del bolso femenino: ese gran desconocido.

A mediodía salgo hacia el supermercado con mis zapatitos de tacón y mi americana con faldita. Por supuesto que cuando llego a la calle, el frío me da una bofetada en la cara, pero si acelero el paso para llegar antes, me temo que mi tobillo se puede hacer pupa por culpa de los supertacones que llevo hoy.

Pero yo soy así, ¿qué falta hace ponerse la cazadora en pleno mes de diciembre? ¡Ninguna!

Entro en la tienda y voy directa a la sección de higiene personal -no para ducharme, es que se llama así. No cojo cesta, ¿qué falta me hace? Yo soy así.

Cojo cositas: dos paquetes de pañuelos de papel, tres de celulosa 2. Hasta aquí bien.

Ahora el café: Dos cajas de cápsulas. Esto ya cuesta más de llevar.

Cuando llego a los chicles -sí esos de los botes redonditos- ya no hay bicho viviente que pueda amontonarlo todo sobre los brazos y sujetarlo al mismo tiempo. Celulosa 2 decide caer al suelo.

Un señor muy amable me las recoge y me mira sin saber dónde colocarlas. ¿Dónde están las mujeres cuando más las necesitas? ¡Los supermercados siempre están llenos de mujeres!

Me pongo roja como un tomate -creo que el señor ha tenido tiempo incluso de mirar la capacidad de absorción de la maldita celulosa. Me acompaña hasta la caja con los dos paquetes en la mano y los deposita encima de la cinta.

Le doy las gracias y me quiero fundir como el queso que lleva él en la mano.

De vuelta al despacho me encuentro con Mari Pili abriendo mi supercajón.

- ¿Qué buscas? -le pido amablemente.

- Perdona, ¿tienes celulosa 2? -pregunta.

- Sí claro, acabo de comprar.

Abro la bolsa y ya sabéis ... Yo soy así ... ¿Para qué comprobar si lo recojo todo de la cinta del super? ¿Sabéis para qué necesitaría yo queso para fundir en el despacho?

Tengo dos paquetes.

Àngels de la Torre Vidal ©
Mis Cotidianeidades
leer más   
12
8comentarios 76 lecturas relato karma: 91

¿Privacidad? (con humor)

Os dejo con uno de mis relatos sobre las cosas que me pasan cada día. Intento reírme de mí misma y del mundo. Espero que os guste y me encantaría arrancaros una sonrisa.


Me gustaría pensar que nadie me espía, que mis comunicaciones son totalmente privadas y que el gobierno no las cotillea. Pero soy realista y tal cómo me en mi vida cotidiana, dudo que esto sea verdad.

08:00 AM. Acabo de llegar al despacho y la señora que hace la limpieza me pilla:

- Acabo de encontrar una blusa de las del uniforme dentro de tu papelera -me dice antes de saludarme por este día tan espléndido que hace.

- Sí. La tiré ayer, está rota -le contesto.

- La he mirado ... y yo la encuentro bien ... -me dice ella.

El caso es que la ha sacado de mi papelera, la ha cotilleado y ha juzgado que no era digna de ser tirada. Me la enseña ...

- Mira ... ¿ves? Esto no hay quien lo arregle -y le enseño el siete que se me hizo bajo la sisa (os acordáis de aquel anuncio de una azafata a la que se le rompe la camisa por usar lejía? ¡Pues igual!.

- ¡Ahhhh! no lo había visto, perdona -y la vuelve a poner en la basura.

- ¡Ah! Estabas a dieta ¿verdad?

- "La mato ...". Sí, intento comer sano para recuperar el ritmo normal después de tanto desbarajuste navideño (frase eufemística para decir que tengo que perder de vista un par de kilos), ¿por qué lo dices? -le pregunto.

- Es que también he encontrado un envoltorio de chocolatina en tu papelera -contesta.

No sé si contestarle o enviarla a “pastar” como decimos los catalanes.

- Sí, ayer vino mi hijo a buscarme y pasó antes por la máquina de snacks –le contesto muy secamente.

- Vale, perdona -con la cara paga.

15:00 h. Llega su sustituta.

16:00 h. Voy hacia mi despachito y me pilla también.

- Acabo de encontrar una carpeta de anillas en tu papelera -antes de decir buenas tardes.

- Sí, las anillas no cierran bien y deforman el papel cuando lo pones.

- Yo ... la he visto bien -y me la enseña ...

La abro y le enseño las anillas desencajadas.

- Ah, ¡vale! -me dice- al menos ha quedado satisfecha con la prueba gráfica.

- ¿Y estas tarjetas? -ataca de nuevo.

- Son tarjetas de visita antiguas, los datos que contienen no están actualizados –yo ya con con cara de asco.

- Ah claro, es que eso yo no lo sé -me dice.

- "Ni falta que hace" -estoy a punto de contestarle.

Tras comprobar durante todo el día el valor que tienen las cosas que tiro para que sean sacadas vilmente de mi papelera y cotilleadas ¿cómo no voy que pensar que husmean en mis archivos?

A partir de mañana me llevo las cosas a casa y las tiro a mi basurero. Respecto de las comunicaciones ... ¿os gusta mi sistema?

Àngels de la Torre Vidal (c)
Mis Cotidianeidades
leer más   
13
17comentarios 104 lecturas relato karma: 108

El Peligro De Salir A Correr A Las 8.45

¿Creeis que el peligro está en que te ataque una manada de perros salvajes mientras corres? ¿que te tropiece y caigas y te rompas un diente? ¿que metas el pié en un agujero y tengas un esguince? nooooo, el peligro está, en los padres llevando a los niños, al colegio.

Los ves, salir como bandadas, apoderándose de las aceras, del carril bici, de las carreteras y te ven acercarte a ellos y se expanden como la cola de un ave. Desafiándote, hasta que no tienes más remedio, que parar para no chocar y eres tú, quien forzosamente, tienes que dejarles pasar.

Entonces, decides entrar en el parque, para estar tranquilo y de repente, una vez pasan las 9.00 de la mañana, comienzan a apoderarse de los parques, de las terrazas de los bares. Los ves con los cochecitos para bebes, caminando a lo ancho de las calles. ¡Pero esto que ehhhhhhh!

Iván A.
6
8comentarios 105 lecturas versolibre karma: 83

Sus labios tiemblan entre los míos

La conocí esa noche en la fiesta del pueblo,
estaba sola como esperando,
como buscando quien la invite a charlar, a bailar o a tomar,
no más de tres horas tomamos y bailamos,
me invitó a subir la colina para apartarnos de la algarabía.
Veo la luna sentado a su lado,
la noche es oscura solo esa luna la ilumina,
el silencio hace placentero el momento,
un viento suave acaricia su piel,
mientras con mis brazos la abrigo,
señala el cielo con su dedo delgado,
fugas va volando la estrella en el firmamento,
con más intensidad brilla la luna como mirando con ternura
aquella pareja que desde lejos la contempla.
En la colina, arriba el cielo, no tiene estrellas,
abajo el pueblo, en la oscuridad y las gruesas nubes
parecen cocuyos sus luces que alumbran sus calles,
en la distancia apenas se oye la alegre música.
Su espalda tendida sobre la hierba,
me inclino sobre ella buscando su cara,
con un beso en su frente, interrumpo su mirada,
que algo extasiada contempla el firmamento,
con otro beso en su boca atrapo su aliento,
que desde ese momento en mío lo convierto;
sus ojos brillan como la luna llena;
sus labios tiemblan entre los míos,
mi lengua descubre las perlas de su boca,
y se encuentra con la de ella con aroma de rosas,
me abraza con fuerza me estruja hacia ella,
no veo su cara mi sombra la tapa,
me muerde los labios, los aprieta con fuerza,
al principio me gusta, después me molesta,
me busco zafar de su boca inquieta,
ya no es aroma lo que sale de ella,
parece azufre lo que respira,
de un salto grandote me paro enseguida,
aun en mi cuello ella se encuentra colgada,
como muñeca de trapo la tengo guindada.
No sé cómo lo logro, pero con fuerza me escapo,
corriendo bien duro colina abajo,
me caigo y volteo parece me sigue,
me levanto ligero, un grito espantoso me asecha,
quiero gritar, me siento mudo, y empiezo a llorar con exasperación,
mientras sigo corriendo con desesperación.
Hoy cuento la historia y la cuento de broma,
allá en la colina bese a la Sayona.
leer más   
7
1comentarios 29 lecturas relato karma: 45

"Pa la encargá" del material

Hoy tocaba pedir el material de oficina para sobrevivir un mes...

Póngame un kilo de clips,
cuatro cajitas de grapas,
carpetas con pedigrí
y unas fundas taladradas.

Y unos bolígrafos BIC,
de lápices, una caja,
unos folios que sean “chic”,
“pa” la impresora más guapa.

De colores del parchís,
señaladores y cajas,
“pa meter” a un cliente hostil,
a algún jefe, o secretaria.

Y de sobres… unos mil,
“pa enviar” alguna carta,
una sala “pa” dormir…
que ya no puedo con mi alma.

Del Poemario Inédito: "Desestresando"
Àngels de la Torre Vidal (c)
leer más   
5
4comentarios 61 lecturas versoclasico karma: 69

"Pal" informático del despacho

Correo electrónico al informático del despacho después de tener una conversación infructuosa con mi impresora.

El papel es poco grueso,
no le gusta a la impresora,
y cuando aprieto el botón
casi se me vuelve loca.

En la configuración,
he visto dos palabrotas,
y no me atrevo a tocarla
por si me da un par de tortas.

Ya le he dicho que la aprecio,
que es la más guapa de todas,
que hasta que llegó a mi vida,
yo sólo era una idiota.

Pero ya no me hace caso,
y van pasando las horas,
y aquí lloro en el despacho,
y me siento triste y sola.

Àngels de la Torre Vidal (c)
Chorradas 2019
leer más   
11
18comentarios 120 lecturas versoclasico karma: 96

"Pal" Informático del despacho (2)

El segundo correo enviado al informático... ahora el ordenador...

No me funciona el correo,
está loco el “PDF”,
la CPU baila sola
y me suma mal el EXCEL.

El servidor se rebota,
y la pantalla está verde,
las letras van dando vueltas
y los números se pierden.

El Word no quiere escribir,
el cursor no me aparece,
y aunque he cambiado la pila,
el ratón casi se muere.

MANOLO, ven por favor,
o comenzaré el despiece,
para triturar el trasto,
o ponerlo en escabeche.

Àngels de la Torre Vidal (c)
Chorradas 2019
leer más   
7
11comentarios 83 lecturas versoclasico karma: 97

La Parla

Publicado en el suplemento "ARTS" del Diario "El Mundo" de la Comunidad Valenciana el 28/06/2018


Ja fa molts d’anys que vaig vindre a Barcelona, des d’un poble de la costa Daurada del nord de Castelló. Reconeixo que no em va costar molt adaptar-me a la manera de viure dels barcelonins… “bitxos raros” per la gent de la meua terra.

Val… només en una cosa… en la parla.

Primer dia que m’atrevisc a eixir sola de casa per anar a la plaça (així criden al mercat al meu poble). Vaig a comprar per fer una ensalada russa i un bistec de segon plat.

Arribo a la paradeta de verdures i quan em toca demano amb aquell valencià apitxat que diuen els de les comarques centrals que tenim els benicarlandos:

- Quart i meitat de bajoques de cua de rata –mirada atònita de la tendera.
- I bajoques són…. –me contesta.
- Judías verdes de las redondas, no las peronas –contesto.
- Ah! Mongeta verda rodona!
- “Mare de Déu!, al poble les mongetes són “las palomitas de maíz”, com es deuen de dir ací?”
- Alguna cosa més?
- Sí, dos quilos de creïlles –ara la cara sí que se li transforma…

Abans que em pregunte…

- Patatas… -contesto.
- Les patates es diuen creïlles? És valenciana vostè?
- Sí.
- Alguna cosa més?
- Dos safranòries… -dic ja amb cara de no sé…
- Dos? Safrà?
- No… zanahorias.
- Pastanagues…
-“Res a dir, quina parauleta”.

En eixir de la plaça vaig cap a la botiga de flors.

- El cossiet més xicotet que tingue, per favor –cara d’esglai de la xica.
- Un cossiet....?
- Sí… un tiesto. El más pequeño que tenga.

Me’n trau un de massa gran.

- El voldria una miqueta més xicotet, és per un brot de florera que plantaré quan cresqui una miqueta en una jardinera, i si el cossiet és massa gran, se me semarà.

Quan li veig la cara… decideixo fer traducció simultània…

En tornar a casa em poso a doblegar roba. Apareix la meua parella.

- Hola, què tal el primer dia sola?
- Bé… diferències de parla divertides a les tendes que he anat. A les bajoques les crideu mongetes??
- Sí…, però no les cridem… perquè no ens escolten… els “diem” mongetes. Amb aquesta no passa res, però hi ha algunes paraules que són ben diferents de significat encara que les diem igual. Per exemple, la peça de roba que estàs plegant… són unes mitges…
- I ara??? Això són unes calces: de calcetí… calça!.
- Perdona: de mitjó… mitja!. Les calces són això altre… i me’n senyala unes que tinc per doblegar damunt del llit.
- Sí clar… com els dolents del cor que ací es diuen malalts, i les nenes roïnes que ací són dolentes… quins embolics que em feu.

Al dia següent m’endiumenjo (em vesteixo de diumenge, m’empolaino) i vaig a buscar-lo en autobús.

A la tornà, quan anem a baixar-hi, em trobo amb un problema logístic. Arribem a la nostra parada i el parent va a baixar.

- Un moment! No puc caminar, és que em cauen les cal….
- No ho diguis!!!!

Massa tard… tothom em mira esglaiat...

Àngels de la Torre Vidal (c)
Cotidianeitats
5
sin comentarios 38 lecturas relato karma: 55

No Leais Ésto

Bueno. Si estáis leyendo ésto es, porque habéis pasado un kilo de mí. Teniendo ahora, que escribir algo. Pero el problema es, que no tenía intención alguna. ¡Y me habéis jodido coño!

En fin, que no vuelva a ocurrir. Pues voy a aprovechar y os cuento una historia.

– – –

¿Quién afirma que todo es posible?
si el alcance de mi mano,
no me llega ni a los tres cuartos.
Soy un manco prestado,
pero a fin de cuentas, un manco.

Que sí, que de acuerdo.
Que es por tiempo limitado.
Sin embargo, bien que padezco,
los impedimentos de un manco.

Ahora, vendrán los que se asusten,
cuando lean lo que voy a escribir,
porque según ellos, es de guarripuerco.
¿Pues sabéis que os digo?
que a mí, sinceramente me da pena.

Porque sin quererlo, estoy alimentando,
una auténtica desigualdad.
Porque mis dos orificios nasales,
se merecen el mismo trato.
¡Pero es que no puedo!

El ángulo, que consigo al introducir,
mi dedo derecho en mi orificio izquierdo,
está en total desventaja con el derecho.
Y que por más que lo intento,
no consigo, sacarme ningún moco.

Ah, se me olvidaba, que seguro habrá
quien diga, que ellos eso,
nunca jamás lo hicieron ni lo harán.

Iván A.
4
2comentarios 51 lecturas prosapoetica karma: 58

Poema a un bolet

Entre herbetes i pedretes
es queixava aquell bolet,
per molt que sempre cridava,
que es trobava molt solet.

No facis soroll petitó,
mira... no siguis ximplet,
que si no es fixa ningú en tu,
sempre estaràs ben sencer.

I tant i tant va cridar
que va venir en Bertomeu
i per ximplet i xerraire
amb ou ferrat se’l va fer.

Text i dibuix: Àngels de la Torre Vidal ©
leer más   
14
4comentarios 102 lecturas catala karma: 105

Tomate Negro: Estampas Inolvidables de Barrio

Un sábado soleado, nos permitía patear el balón hasta lo más próximo al siempre hermético portal, donde esperábamos, que un envalentonado empujón lo colocara en el fondo de la red donde anidaba el triunfo. Triunfo por demás fútil, pero esperanzador. Especialmente para los que perdíamos todo antes de comenzar a jugar; todo: menos ese raro estado anímico que conocemos como buen humor.
Después del partido, indistintamente del resultado, quedaba tiempo y energía para chasquear las cuerdas de una disonante guitarra. El borde de las aceras era buen lugar para posarse a emular las aventuras que condujeron a muchos trovadores populares a fases máximas de gloria, despertando en las muchedumbres unas pasiones desbordadas, al pulso de versos diáfanos y articulados oportunamente, con unos acordes magnetizables por los gustos mas silvestres de una audiencia varia e impróvida. Luego, en el preludio de las sombras nocturnas, nos adentrábamos en las calles (Zurita y yo), abriéndonos paso entre gente que venía y que iba, confundiéndonos —guitarra al hombro— con borrachines y vendedores ambulantes.
Así arribábamos a los puestos de fritangas que preceden al terminal de pasajeros, antes de abordar el autobús a casa, ese sábado, saciamos el hambre (Zurita y yo) con una porción colosal de chorizos, morcillas, chinchurrias y hallaquitas refritas, en un puesto que asertivamente alguien llamó: La Fiesta del Colesterol.
El autobús durante su recorrido, sirvió de escenario para entonar dos canciones que ya habíamos cantado antes en la acera, pero esta vez más desafinados y accidentados, por: «el efecto de las reacciones inerciales de un cuerpo en movimiento, cuando interactúa con otro cuerpo fijo dentro de su misma masa».
Al escuchar este argumento, un hombre mayor que viajaba como pasajero en el primer asiento del autobús, refuto, con algo de gracia mi teoría, aduciendo entre una sarcástica sonrisa— busquen mañana en la parada donde subieron, a ver si se les cayó el oído rítmico.
Minutos después, cruzábamos el cordón de miseria que marginaba nuestro barrio del mundo donde se preconiza la fantasía bajo la sombrilla del arte; de vuelta a la realidad, el barrio nos abría sus brazos como un abuelo huesudo, mostrando en sus costillas, una turbada arquitectura de casas esqueléticas a medio construir de donde salían olores de un desconcierto humano tratando de equilibrarse en los sudores secos que deja el viento vespertino, una tenue esperanza se aferraba antagónicamente a las notas de un acordeón, acompañando los versos de un vallenato, cuyo cantor formulaba las armonías del resentimiento que algún juglar anónimo engendrara en amores fallidos .Los guapetones, persistían en su acérrimo deambular por las esquinas quemando el tiempo a mansalva y los perros nos escoltaban meneando la cola como poseídos por espíritus querendones, ahogando sus ladridos, en un reconocimiento de pertenencia subyacente en el sincretismo de nuestros pasos con el lugar (o simplemente porque percibían el olor a chorizo en nuestras ropas) .
El final del camino de tierra consabido y almagre, nos ponía a salvo, pero sin ninguna garantía de sanidad.
A mi amigo Zurita le comenzaron unos retorcijones estomacales muy dolorosos, que en su efervescencia, le daban un grisáceo color a su piel oscura al tiempo, que torcían sus gruesos labios en medianera hendidura dejando entrever unos grandes y blancos dientes caricaturizando en su cara la sonrisa de un caballo. No era difícil determinar la causa de aquella dolencia, fue un verdadero milagro que a mí no me afectara semejante ingesta de grasa quemada expuesta a la intemperie no podía producir menos.
Nos detuvimos en casa de una amiga en común, la cual era pretendida de Zurita, éste, después de saludar afectuosamente (a la joven y a la madre) y con su humor característico, pidió entre satíricas payasadas, que le permitiera acceder a la sala de comunicaciones, ya que le urgía enviar un fax. La chica acostumbrada a su lenguaje bufo, con una natural y leve sonrisa le invito a pasar al baño.
La madre de la chica, haciendo notar su amplio conocimiento sobre las virtudes curativas de las infusiones, se dirigió a la cocina diligentemente y sin mediar palabra, comenzó la preparación de un brebaje, exhibiendo esa extraña manía que adorna a los seres que menos tienen, en cuidarse unos a los otros como una manada de fieles desposeídos sin más propósitos que librar el silencio de lamentaciones, después de algunos instantes, en que no dejó nunca de oírse el omnipresente percutir de los misteriosos tambores que rugen tras la paredes de la marginalidad, la taza humeante con la pequeña etiqueta del te colgante era ofrecida a Zurita, —quien ya había recuperado la negrura natural en su piel y estaba de vuelta en la modesta sala—La señora, con Sus dos manos extendidas, sostenía una mirada bondadosa sobre la taza con cuidado de no quemarse, pero con cierta autoridad maternal se dirigió a Zurita —¡toma te negro!. A lo que Zurita respondió espontáneamente: —No gracias, no me gusta el tomate negro; lo prefiero rojo.
leer más   
10
11comentarios 87 lecturas relato karma: 108

Poeta Libre

El hombre era poeta y libre, nunca se ganó un peso con la poesía. El hambre lo sorprendió esquivando los meteoritos desprendidos por las nebulosas de una calle en proceso de desintegración, aunque a decir verdad, no lo sorprendió; llegó a consecuencia de un metabolismo fisiológico — además lógico y físico— Tanto viento y tanta (lluvia padecidos y disfrutados) lograron borrar la efigie del prócer impresa en su billete de más alta denominación, el viento, hizo erosión en los dígitos de sus saldos bancarios y la moneda (literalmente), había sufrido tal devaluación que su valor sólo tenía sentido alegórico en la memoria numismática de una nación.
El hombre era poeta y libre, se cobijó bajo la persistente y pródiga sombra agonizante de una tarjeta de crédito, abordó una galería de micro tiendas, de esas que dan sustento y equilibrio a los pragmatismos de teorías económicas sobre el sano optimismo emprendedor, caminó hasta el final, donde un aviso publicitario tras la figura de un hombre trajeado a lo moderno sentenciaba : “ La exquisitez es asunto terrenal” Lo invadió cierta decepción al constatar que aquel lugar era una venta de corbatas y no de comida.
Alguna poderosa logia de poetas express sembraban la ciudad de metáforas inductores al consumo suntuario, era una forma legítima de tapar los agujeros dejados por la ausencia de un romanticismo considerado anacrónico por influyentes congresos de sofistas.
Pero el hombre seguía siendo poeta y libre. No le rendía cuentas al amor, muy pocas veces al estado y era irreverente ante el sistema al cual podía proferir cualquier cuestionamiento, rudo, grandilocuente, sin necesidad de fundamento, y sí se erraba, existía la sabía opción de la disculpa y el noble arrepentimiento; total — errar es de humanos—
Al fin encontró lugar que ocupar junto a otros comensales no tan libres ni tan poetas, tenían el tiempo ajustado al curso de un reloj, el espacio sujeto a un determinado tiempo y el discurso delimitado por la convivencia, la conveniencia , el deber y otras miles de restricciones morales, políticas, religiosas, filosóficas, filantrópicas, musicales y etcétera.
un hombre viejo hacía las veces de mozo, el hombre poeta y libre quiso gritar —¡comida por favor!, se contuvo, en su lugar esperó atención civilizadamente.
Haciendo gala de una acostumbrada y natural manipulación de la cortesía, el viejo que hacía las veces de mozo se acercó y preguntó entre otros rituales protocolares del servicio en restaurantes — ¿qué va a querer el señor?
—Ser poeta y libre, respondió entusiasta nuestro atribulado poeta, cuando en realidad lo que quería decir era: —una sopa de vegetales con fideos.


8/3/2019. Provincia de Buenos Aires.


Ilustración: Gran café , Sabana Grande, Caracas Venezuela 1978.
Imagen tomada del archivo fotográfico digital de Caracas.
9
11comentarios 97 lecturas relato karma: 104

Una Chica Me Dijo

Una vez una chica me dijo:
si eres capaz de contar
las estrellas que se ven,
haré el amor contigo
hasta el amanecer.

Así que mirando el cielo
me puse a contar.
Una, dos, tres…
Cuatro horas después,
ella me dijo:

Olvídalo, si adivina
que me hace sentir calor
y deseos incontrolados,
seré tuya hasta que salga el sol.

A los tres cuarto de hora
y sin ninguna convicción
ya de adivinarlo me dijo:

A tomar por culo.
Si tan sólo me lo pides,
me acuesto contigo.
Y entonces lo vi claro.

Ella lo que realmente
me estaba pidiendo
era que la abrazara
y escucháramos el silencio.

Pero me dí cuenta tarde
y se marchó murmurando
palabras mal sonantes.
¡¡¡Ayyy!!! Si me cogiera ahora.

Iván A.
5
sin comentarios 56 lecturas prosapoetica karma: 51

No Le Busque Sentido

Estoy ahora mismo que no me hallo. Pues resulta que un amigo, me acaba de mandar una foto por whatsapp, con las uñas de los pies pintadas de rojo y rosa, ¿Os lo podéis creer?. Mi amigo con las uñas de los pies, pintadas de rojo y rosa.

De verdad que no doy crédito, cuando todo el mundo sabe que esos dos colores no combinan para nada.

En fin, bueno el sabrá. Yo desde luego no he podido callarme y se lo he dicho bien clarito. Que va a ir haciendo el ridículo. Pero mira, allá cada cual y es que además no me extrañaría, porque éste es muy sentimental y delicado y basta con que le hagan un par de críticas más y si encima va con burla, para que entre en crisis.

En serio, que lo conozco muy bien y no acepta para nada las críticas. Y mira que se lo digo constantemente. José Ramón por favor, que te lo decimos porque eres nuestro amigo y te queremos.

Bueno no os voy a engañar, somos sus amigos cierto, pero quererlo, quererlo tampoco lo queremos mucho. Veréis, que no es porque sea mala persona. Pero tiene un algo que te echa para atrás.

Vamos a ver, lo diré claro. Mala persona no, simplemente que es un grandísimo hijo de puta, que cada vez que lo tienes delante, de lo único que te entra ganas es de meterle una patada en toda la boca. Ea ya está, ya lo dije. Me cae mal sí, ¿Qué pasa?.

¡Será tío mierda asqueroso!. No puedo, no puedo de verdad que no puedo. Y ya encima, va el come mierda de los cojones y se pinta las uñas de rojo y rosa. Pero, ¿se puede ser más tonto?.

Haber si cruza la calle y tenemos suerte de que te atropelle un autobús. Que eres más tonto y feo, porque mira que eres feo bocachancla.

Pero no oye, en serio. también tiene cosa buenas el hombre. Como por ejemplo… tiene… yo que sé… es una persona que…

Bueno pues ya está. Yo creo que ya sabe de sobra que no combinan y si a él le da igual, pues que queréis que yo le haga. Venga, hasta luego.

Iván A.
3
2comentarios 51 lecturas relato karma: 35

Fe de Rata

Fe en mi estado civil casado
y en tu estado civil bandida.

Fe en el derecho al olvido
por las salidas robadas,
los besos ajenos.

Fe en una escritura
de promesas elevadas
ante un despacho de arena.

Fe en la junta de piel reunida
la tuya, la mía
la noche entera
en fábulas que discurren
en cuerdas separadas.

Fe en tus caderas vestidas de fiesta
para un baile
con la garantía de mi ausencia.

Fe en el puñal de tus besos,
antes de lanzarme el mordisco.

Fe en los lunes de lucha,
los martes de martirio;
fe en los jueves de juerga
y en los viernes
donde te lleve el viento.

Fe en la cónyuge-dependencia,
en la cónyuge-resistencia
y en la cónyuge-disolvencia.

Fe.

Poquita fe.
leer más   
12
2comentarios 69 lecturas versolibre karma: 96

Romeo

Hoy Romeo es un chuleta,
muy soberbio y endiosado,
eso sí, hace su dieta,
es un runner de cuidado.

Con Romeo no te metas,
que hace crossfit, va al gimnasio,
se le marcan más las tetas
que a la Bombi, allá en sus años.

Se ha tragado a su Julieta,
y al espejo grita en alto;
"¡Dios! qué bella silueta",
... de autoestima no está falto.

No es muy cauto y poco piensa,
por salir en su defensa
pues diría que resalto
que cuando levanta pesas
hay momentos que me parto,

y eso sí vale la pena,
que reírte nunca es malo,
la conciencia te despeja,
y a conciencia lo he intentado.
leer más   
16
13comentarios 133 lecturas versoclasico karma: 110

Calor

Me quemas y me trastornas
Me tienes frita, marchita
Deshechas tengo las piernas
Ya ni el corazón palpita
En fluido han devenido
mis neuronas, ¡pobrecitas!
Y la sangre de mis venas
alcanza tal parsimonia
que pesa como cadena.
Es la gloria la Amazonia
comparada con la trena
de esta lumbre que me cubre.
¡Aire! ¡Qué corra el aire!
Los achuchones y abrazos
quedarán contraindicados
Pues si no, no hay quién respire
Y para que el cuerpo transpire
Tiene que estar despejado
de ropas y de cuerpazos
¡Ay calor, qué me derrites!
¡Qué no suelto la botella!
A este paso me convierto
en gusano de Pompeya.

Alicia Fdez. (Junio-2017)
leer más   
6
sin comentarios 30 lecturas versoclasico karma: 63

Encuentro Entre Amigos

ENCUENTRO ENTRE AMIGOS

Seamos realistas
Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

Ella se fue con otro
y ya la perdiste
deja que el tiempo pase
y verás que volverá
porqué amor viejo nunca se olvida.

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde
te lo vuelvo a repetir
no hay mal que por bien no venga.

Vamos a reírnos un poco
que el que ríe de último ríe mejor.

Bueno, bueno tienes tú razón
No hay mal que por bien no venga
a caballo regalado no se le mira el colmillo
y a ella olvidarla voy.

Así se habla amigo mío
no hay mal que por bien no venga
y ya verás que algún día ella tocará nuevamente tu puerta
con el rabo entre las piernas.

Muchas gracias amigo
por tus sabios consejos
bien dicen que más sabe el diablo por viejo
que por diablo.

jajajajaa Ahora resulta que Yo soy un diablo
bueno hijo de tigre jjajajajajaa.....
tú sabes el resto conociste bien a mi padre
y vaya que tengo sus rayas nos parecemos mucho.

Bueno más vale pájaro en mano que cien volando
y mejor que me di cuenta a tiempo
de sus verdaderas intenciones.

Bueno ya sabes para la próxima
No entres donde no puedas pasar fácilmente la cabeza.

Tienes mucha razón ya aprendí
uno aprende de las derrotas.

Así se habla amigo mío
Al buen entendedor, pocas palabras bastan.

A cada cerdo le llega su San Martín
y algún día ella lo sabrá.

A camino largo, paso corto
al fin y al cabo
Es mejor estar solo que mal acompañado.

A falta de pan buenas tortas
y vaya que muchas buenas tortas por las calles hay
esperando que venga un Don Juan como Yo a conquistar su corazón.

Así me gusta que hables
A mal tiempo, buena cara.

Bueno A rey muerto, rey puesto
Es hora de seguir viviendo
vamos a tomarnos unos tragos
y reír hasta el amanecer.

Quién quita y nos encontramos una hermosas chicas
y Amor con amor se paga.

Ojala tu boca diga la verdad
mira que necesita olvidar las penas
Cada oveja con su pareja
recuerdalo bien mi amigo.

Y bueno así se fueron caminando los amigos
al fin y al cabo dicen por allí que De noche todos los gatos son pardos.

Robert Allen Goodrich Valderrama
Panamá
Derechos Reservados 2018
PRIMER LUGAR CONCURSO CREATIVO HUMOR REFRANERO-CREATIVIDAD INTERNACIONAL MARZO 2018, MIAMI FLORIDA USA.
leer más   
12
4comentarios 102 lecturas versolibre karma: 107
« anterior12