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Sueños

La ciudad, dormida.
Al resguardo de las luces que dan vida a la noche.
Luces que acompañan a esos grandes sueños que surgen sin pedir permiso. Sin avisar.
Sueños que, con urgencia, brotan por salir y ver la luz
de ese nuevo día.
Aunque puede que, al despertar, ya no signifiquen lo mismo.
Puede que queden enterrados en ese pequeño rincón,
a la espera de ser rescatados.
Quizás algún día se desvanezcan en el vano intento de hacerse realidad.
Y sean olvidados.
Pero ese fin, será el comienzo.
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4comentarios 75 lecturas prosapoetica karma: 104

Soy el gato

.
Aquí puedo pensar, saber, recordar quien soy yo, no quiero llegar mucho más alto, ni caer hiriéndome despacio, quiero quedarme aquí, donde veo todo, escucho más, y dejar que llegue la noche poco a poco, a su tiempo mientras otro mundo entre luces empieza a existir, y puedo verlo, mágico de claroscuros del cielo, luciérnagas ventanas que prenden y apagan, y en mi tejado, soy el gato que no quiere dormir…

soundcloud.com/lola-bracco/soy-el-gato (Lola)

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2comentarios 110 lecturas relato karma: 87

Luces

.
Me has dejado buscando las luces
que iluminen cada paso, donde me detengo
para que puedas verme, y entonces ya me veo a lo lejos
llamándome como desconocida, bajo otra luz bailando…

Es el camino del amor, al cual me he destinado
sin culpables, fui yo misma, en el túnel subterráneo
y silencioso, por donde voy a escondidas, de otras miradas
de la vida misma…

Ahí me siento, muerta de frío y a tu mirada expuesta
siguiendo tus pasos, esos que nunca llego
que nunca tu abrazo alcanzo…

Me has dejado, y me he quedado
por tan sólo detener el tiempo, para tenerte
para llegar hasta ti, y bailar a la luz en tus brazos…


soundcloud.com/lola-bracco/el-camino (Lola)

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sin comentarios 91 lecturas versolibre karma: 94

Vida

La luz siempre asoma
entre los claroscuros
de las sombras.

Y la vida se abre paso
irisando en rojo vivo
la negrura del asfalto.



Texto y foto: María Prieto
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20comentarios 77 lecturas versolibre karma: 114

La línea

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Eres la línea que marca y separa cada lado
la que forma esa reja que me encierra
la que me que deja dentro y a veces afuera…

Eres la línea
la línea, que juega con mis luces y sombras
que me divide, y separa los deseos paralelos
de querer odiarte, de no poder evitar, amarte…

Y una parte se entrega
y el resto se revela, al castigo de tu reja
de tus líneas sin cruzarnos paralelas…

Y te hace a lo lejos un punto
dejando suspensivos en el medio
como restos de la línea que no se atreve a olvidarme
ni a tus líneas, sin querer volver a encerrarme…

soundcloud.com/lola-bracco/eres-la-linea (Lola)


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6comentarios 98 lecturas versolibre karma: 102

Ciudad

Ingente señora perfeccionista,
inspiración del artista que sueña
ver en el alba la luz de su dueña,
eres una niña malabarista.

Mas no siempre juegas como pequeña
la calaña causó que en tu alma exista,
la miseria y la malicia arribista,
sangre expulsada que a odiar se enseña.

Hermosa mujer a primera vista,
paz para quien te vive cigüeña
(sólo candorosa, sólo risueña),
eres vaho de asfalto y amatista.

Hay quien teme arder en ti como leña,
y quien de ti ama lo que otro desdeña.

De Versos perdidos, 2011
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4comentarios 68 lecturas versoclasico karma: 94

Sueño sin itinerario

¡No sé cómo llegué allí!
Las agujas de pino alfombraban mi vereda,
bajo como una piedra en mantequilla,
me deslizo como el trineo que parte la niebla
y que no deja marcas en la arena.
Luego hay un salto sin control al que no me opongo…
Ahora me concientizo en un yo sin cuerpo,
sólo soy una entidad en un par de ojos,
voy en los lentes de una abeja,
sobrevolando la sepia ondulante de este mar de trigo
con olor a lavanda,
a lo lejos diviso la muralla de piedra,
negra de donde desnudo crece el árbol de roble,
las venas raíces que en se alzan como garras de vieja,
que hambrientas buscan arañar un trozo de Sol.
Vuelo casi sin tener consciencia,
voy en la despreocupación de mi itinerario.
Una extraña brújula es la que me guía por dentro,
como si una mano negra
desde el cenit
controlara la aguja que sostienen mis cuerdas.
Soy algo así como un muerto a la deriva
bajando el río…
sólo me dejo llevar hacía lo inevitable,
y despierto del sueño…
empapado en estos escalofríos. -

@ChaneGarcia
...
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2comentarios 51 lecturas versolibre karma: 94

De sombras (y luces)

Me sentí perseguida.

Y, esquiva,
me hice a un lado con recelo.

Pasó tu sombra…
y a su costado la mía.
Y las dos
se disolvieron
despaciosamente
en la negrura de la noche.

Ahora soy yo la que
- extraviada –
persigue sus rastros incorpóreos.

Y ya no me encuentro…


María Prieto
Diciembre 2018

Foto:Ladyrene Pérez
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15comentarios 116 lecturas versolibre karma: 114

Silencio

Extraño al silencio que ama al sonido del viejo acordeón que añora los días de fuerza y calor del eco que ayer penetro los vientos gimiendo deseos matando al olvido.

Extraño al silencio que enfrenta al destierro no teme a las balas que guarda el caudillo no huye a la mano que aprieta el gatillo de aquel que se cree el juez de la vida quien malo cual bueno quien vive quien muere.

Extraño al silencio que vive en las sombras y solo en las noches le habla al perdido de amor sin abrazos de besos usados.

Te extraño silencio te espero en mis miedos.
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1comentarios 198 lecturas prosapoetica karma: 50

Días de lluvia

No me gustan los días de lluvia
miro hacia los cristales y veo
el reflejo de mi cara rota, a trozos
y viejas vivencias acuden a mi cabeza,
imágenes en blanco y negro
sucios cartones testigos
de mi indiferencia por la vida.

El toc, tocotoc, tocotoc, de las gotas
atraviesan mi cerebro, cada una,
una historia muerta y otras historias dormidas
algunas todavía con vida, historias de sitios
imposibles de luces rojas, de alcohol y drogas.
Otras vidas, otras gentes, otras noches.
Donde todo lo humano se vuelve maldito
infecto de odio y sangre.

A veces historias alegres, imágenes blanco satén
donde la inocencia, la bondad y la esperanza
corren a raudales, repartiendo virtud a inocentes
y culpables por igual. Donde no hay falsos Dioses
donde se puede respirar donde la justicia
arremete contra el mal.

Y algunas veces recuerdos surrealistas
donde titubeantes seres humanos se creen
en posesión de la verdad absoluta,
atreviéndose a juzgarte con la certeza que les da
un no se que, que sólo ellos tienen.
Sí ese tipo de personas que ven la paja en el ojo ajeno
y no ven el tronco en el propio.

Lo único que tienen esos días es que arrastran
toda la mierda y generalmente te quitas algo de costra
si algo de costra, si no recuerdo mal.
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1comentarios 83 lecturas versolibre karma: 54

Pupilas:

Y en tus pupilas veo reflejadas las luces de las farolas escondidas de mi rincón favorito de la ciudad, que poco a poco, me guían.

@magiaenmiradas
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2comentarios 53 lecturas prosapoetica karma: 63

Realidad

En realidad ¿qué es la realidad?
!Pensadlo, si, pensadlo¡
No será que lo que es real
sólo lo es, en mi realidad,
¿y si es así? He de pensar,
igual, escribo en un lúcido sueño.

La negra tinta de mis versos
es la sangre roja de mis venas
la alegre algarabía de palabras
son tristes cadáveres y huesos.

El amor que te profeso
cadena perpetua de penas
el amor de tus besos y caricias
cadenas y tormentos por dentro.

Odio y locura me asfixian
felicidad y risas, mi empeño
silencio y vacío, no hay salida.

Que asco, que dulce mentira
que hermosos que bonitos sueños
que mierda, que pérfida vida.
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Un Relato de Amor en Navidad

La noche era muy fría, en una ciudad tan grande.
En soledad el frío se siente y congela hasta los huesos.

Como cada mañana muy temprano antes de que la luz del alba y se hicieran presente los rayos del sol.
Miné saltaba de la cama, se bañaba, se vestía, daba un beso a Marita su hija de nueve años
que todavía dormía, que se medio despertaba para responder a ese beso.

No había colegio, Marita estaba de vacaciones,
no tenían ni un pariente ni un amigo, lejos todos estaban,
preocupada salía hacia su trabajo en una ciudad tan grande.
No sin antes declamaruna a una las tan repetidas frases características de todas las madres.

No le abras a nadie, si tocan no respondas,
no prendas las estufa, no salgas a ninguna parte, lee un libro, pinta un paisaje,
escribe para que mejores la letra, colorea, ponte a ver la televisión, te dejé el desayuno en la mesa,
y allí hay comida, nos vemos en la noche hija, te quiero.

Y corría a la parada del autobús, preocupada de dejar sola a su hija.

No siempre fue así, a veces había quien la cuidara, pero esta vez las circunstancias eran diferentes.
Marita era obediente, creativa, no le daba problemas a su mamá.
Ya su madre mucho se afanaba como para causarle disgustos, así que se levantaba, se bañaba,
escogía un vestido, luego iba a ver que le había dispuesto su madre para el desayuno,
terminaba ponía los platos en el fregadero y se iba un sofá de la sala frente al televisor.
esa era su rutina vacacional

Pero esta no ocasión no podía ver sus programas favoritos, todo cambió.

Jugaba con sus muñecas, inventaba juegos solitarios, recorría uno a uno cada cuarto,
salía al balcón que daba a la calle a ver pasar a la gente, tanta gente y ellas tan solas, pensaba para sí.
Mientras con la mirada seguía un auto, ese también era uno de sus juegos solitarios,
adivinar cuantos autos rojos pasaban, si eran más que los otros colores de autos el rojo era su color preferido.
Llegaba el medio día, buscaba su comida y sola se sentaba a comer, luego, caminar por todas habitaciones,
contar las horas y esperar a su mamá

Anochecía la penumbra cubría la gran ciudad y su casa en ésta ocasión estaba a oscuras, un árbol navideño sin luces,
ni regalos y al pie un nacimiento, desangelado, con sus reyes magos,
que esta vez no hicieron magia y la estrella de belén no brillaba.

Sólo las luces decembrinas de los anuncios publicitarios podían iluminar el departamento de ese segundo piso.
Se ponía su pijama, luego iba al cuarto de su mamá y allí se acostaba , teniendo su propia recámara
prefería dormir con su madre, las noches de invierno eran muy frías, las sábanas estaban heladas,
Marita se acostaba del lado de su mamá para calentar su almohada y las sábanas,
mientras iba contando los minutos que faltaban para la llegada de su mamá.

Daban las 10 y por fin oía el ruido de la puerta abrirse, luego los pasos por el pasillo hasta su recámara.
Inmediatamente la abrazaba y le decía :
-Mami ya calenté tu lado, y se recorría al extremo de la cama donde estaban las sábanas frías..
Su mamá se acostaba, la abrazaba y así platicaban, la niña tantas cosas que quería decirle a su madre
y ella por el cansancio, haciendo esfuerzos por escucharla, hasta que caían rendidas de sueño y abrazadas.
Esa era la rutina diaria.

Pero ese día precisamente fue distinto.
No tenían luz, ni gas, ni nadie que la cuidara, así que al llegar la noche,
esperando la llegada de su madre solo con una vela se iluminaba.
Miné abrió la puerta de la entrada y la niña estaba sentada en el comedor esperando por ella.
Miné la abrazó y la besó mientras le preguntaba como le había pasado el día después le preguntó
_ ya cenaste hija? _
sirviendo el único plato de sopa fría que se había hecho antes que el gas se terminara; al mismo tiempo
que lo ponía en la mesa en el lugar de Marita.
-Mami no quieres? tú ya cenaste?-
Su mamá le contestó
- Si hija, anda come tú.
Marita comió unas cucharadas de esa sopa fría e inmediatamente se lo acercó a su madre,
diciendo que satisfecha estaba.
Mine comió el resto de la sopa no sin antes volver a preguntarle a su hija si no quería más.
La niña intuyó que su madre no había comido nada en el día,
Porqué madre al fin ,la comida de su boca se quitaba por su hija, el amor de su corazón, la razón de vida y por la que luchaba día a día en esa fría y gran ciudad.

Pero esa noche no necesitaban ni gas ni luz, porqué el amor que madre e hija se profesaban,
era suficiente para convertir una sopa fría en un platillo excepcional, y es que el amor hacía su milagro,
todo lo iluminaba su vida , sus corazones, al mismo tiempo que les daba calor a ese departamento
y a la misma ciudad tan fría tan indiferente al dolor y a la desgracia ajena.

Esa joven madre, trabajaba para poder dar una mejor vida a su hija.
Y una noche de quincena cuando recibió su sueldo y sus aguinaldos duramente ganados,
fue objeto de un asalto, con violencia arrebataron su bolso y con ello algunos sueños,
el robo la dejó sin cena Navideña ni regalos para Marita.
No hubo pago de luz ni gas pero gracias a Dios un pedazo de pan nunca a su mesa faltaba.

Solo con la fuerza y la fe que Dios le daba levantó el ánimo, total Miné se dijo,
a mi no me pasó nada, y mi hijita está sana, ya vendría días mejores, otra quincena,
otro año con sus navidades, otros aguinaldos, pensaba, podré llevar la cena navideña y los regalos,
que esta vez a su hija y a ella les faltaron.

Pero esa noche de navidad en esa casa iluminada sólo por las luces de la gran ciudad,
el niño Dios nació allí esa noche fría rodeado del verdadero amor.

Volvieron a su rutina, la niña a calentar con su pequeño cuerpo las frías sábanas,
el lugar dónde su madre en un momento más se acostaría.
Y como cada noche abrazadas platicaban sus sueños por alcanzar,
quizás un día con su arduo trabajo; se quedaba pensando Miné, los lograré,
se decía así misma mientras el sueño las vencía.
Hasta mañana hijita, mañana será otro día.
Mientras le daba un beso de buenas noches le decía :
-Te amo hija.
_Te amo mami.
Y al unísono
Hasta mañana!

Y se quedaban dormidas, mientras una brillante luz su bendición y protección les daba.

MMM
Malu Mora
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