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Una mente distorsionada

He perdido la costumbre
de nombrarte en cada canción,
has dejado de existir
en mi entorno.
Tu voz se ha perdido
en el limbo de los sordos

Pero los buenos vicios
siempre regresan a casa,
y aún escucho tus pasos
rebobinando hacia el final,
como tres puntos suspensivos
sentenciando la verdad.

He escrito mucho
sobre ella
y sin llegar a pronunciar
mentira alguna,
se ha consumido
hasta el fondo de mis entrañas,

Sigo vomitando versos;
/poesía barata/
/poesía nefasta/
poesía que se ha aferrado
a mi piel…
Siendo un imán
de atracción
para una mente distorsionada.
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Puntos suspensivos

Creo puntos suspensivos
sobre tu cuerpo
para poder palparte
sin perderme.

Fundo ciudades
desdibujadas
en mi luna,
esa que vemos desde Marte.

Creo puntos suspensivos
sobre tu cuerpo
y los confundo
entre tus lunares.

Necesito una brújula,
solo mía,
para no perder
mi norte.

Creo puntos suspensivos
sobre tu cuerpo,
como experta cartógrafa,
sin saber que pronto me perderé
entre la llanura de tu piel
buscando mi epicentro.

El volcán de tu nombre
se dibuja conmigo
y me recuerda
que los puntos suspensivos
se deshacen cuando beso tu ombligo...,
y entonces los convierto
en punto y seguido.


(Del poemario “Punto y Seguido”)


Rita.
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¿Te imaginas?

¿Te imaginas volvamos a estar ahí, juntos como dos ovejas felices de la vida?

Que no importara nada, y jugaramos como si de eso dependieran los días.

Con un punto de vista diferente al de los demás. Creyendo que las estrellas son el mar.

Y en ves de contarlas, contar las olas calladas.
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El Lenguaje Del Silencio

Quizá no pueda hablar ya que el tubo de oxígeno me mantiene vivo
Aveces escucho a alguien discutir
No se quien es la verdad pero por dentro se lamenta. Quizá sea por mi, no lo se. Tampoco se hace cuanto que me mude en este oscuro paisaje, no pedí el silencio como mi lenguaje menos que siempre estuviera aquí sólo hablándole a alguien que no veo.

No se que hora es pero parece una eternidad, no me gusta estar aquí ni tampoco sentir el suero
Recorriendo por dentro

No se si afuera llueve pero siento una gota fria y suave tocando mi piel seca, un trueno raro casi como un leve llanto y la calidez de una mano tocando mi frente con un beso en mi frente

Es malo estar aquí no hay nada que te abrige sólo es un sueño eterno no hay nada sólo un infinito manto oscuro no hay donde ir ni esconderse

No recuerdo nada sobre mi
Ni quien fui, sólo se que hace tiempo estoy atrapado. Hasta que veo una luz al final del túnel
Es mi hora decía fue que al acercarme más recordé quien era mi vida anterior rompí en llanto
Por quienes deje atras y no pude decirles nada... no me alcanzó el tiempo
Sólo espero que esten bien.

Todos mis recuerdos se borran
También el nombre
No se quién fui y creo que nunca lo sabré. Pero espero que estén bien.
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14comentarios 137 lecturas relato karma: 101

Calle

El sol desaparece
Con su luminoso manto
Y da pasó a la oscuridad
Que como serpiente
Se desliza sobre la superficie
Ocre del asfalto

Su manto se ve opacado
Cuando aquéllas luciérnagas
Ciernen sobre ella
Dándole claridad
A la sombría ciudad

Al llegar la luna
Se zambulle en la inmensidad
De la superficie del ancho espacio
Mientras astros artificiales
Yacen tendidos en el vacío

Mientras el espacio
Se ilumina, un poeta mira
Una mirada se deslumbra
Enfrente del paronama
De un llano paisaje

Y entré la penumbra
Quedo el secreto
Quedó la palabra
Quedó la sombra
Descansando en el lúgubre
Manto de la noche...
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22comentarios 143 lecturas relato karma: 106

Flor De Loto

Bajó el velo de la niebla.
Refugia sus delicados pétalos
Renaciendo entre el agua turbia
Brillando en la opacidad de un pantano
Al resguardo de las sombras,
En la soledad de una larga distancia
Se aprecia su inmortal belleza.
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La Historia De Un Poema Sin Titulo (Con @Davrist)

Los espejos se empañaron
Las espigas se marchitaron
Las flores del almendro se adornaron
Con la nieve de un frio invierno que no desaparece

No quedó huella en las mojadas calles.
Ni una gota de perfume en el aire
Que se evaporara y condensara entre las nubes
Aquella silueta que me hiciera recordarte
Y solo se fue un día para no regresar.


Sólo la espesura de un par de
Palabras se quedaron lejos,
Más la apresurada alma que
Grabó en aquel tronco con sus
Manos ambos nombres por la eternidad solo quedo en un deseó.
Unidos por un corazón que se separó.

La espesura de sus manos son
Apreciadas por otras.
Escasea el hilo el cuál unía vuestros lazos se deshizo.

Que hechicero habrá encantado las pupilas
Para dibujarla en cada parpadeo
Usando paletas de colores
Que condecoran los recuerdos
En un lienzo blanco
En donde se pintaba el futuro
Resultando ser solo un garabato.


Un terrón de polvo que se lo lleva
El viento junto a los colores
De Aquel dibujó que retrataba
Un amor que no pudo ser y se fue...
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Fantasía (Con @Davrist)

Beso moribundo
Como un barco de papel
que lleva abordo nostalgia
en un mar donde las estrellas
no se reflejan, son fantasmas

Amor pasajero que como el viento
va llevándose entre tus ráfaga
las cenizas del recuerdo perpetuo
De un corazón partido

Ilusión que se desdibuja
en un paisaje sombrío
donde los colores más vivo
mueren en una acuarela gris y ocre
sangrando como un garabato
de lo que pudo ser y no fue

en este cuento romántico
los besos son un insulto
en la melodía de una balada

y como en una fantasía
El narrador quedó sin su obra
el guerrero de sueño
pierde en pesadilla
a su princesa
Pero hoy solo es dueño
de ese corazón oxidado
bajo esa armadura de acero inoxidable

El momento perdió su magia
El corazón desencantado
La fantasía se esfumó entré estas páginas
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14comentarios 176 lecturas colaboracion karma: 113

Pesadilla De Niño

Una noche en vela
En mi cuarto de veras
Creo que oigo pasos
Y sollozos rechinidos en el fondo
De aquella penumbra
Que algo en ella esconde.

No puedo ver con facilidad,
Entre la espesa oscuridad
Vigilando.
Pero siento recorrer una sensación
En mi piel como si en aquel rincón
Algo anduviera allí merodeando.

Va golpeando topemente las sillas,
Y de bajo la mesa, se mueve con agilidad.
Luego sigo escuchando sus murmureos
Entre los muros, no sé qué dice pero…

Callo… creo que oigo algo
Pero no hallo… una escapatoria.
Será este mi último día
Decía por dentro.

Mi aliento se agita,
Me tiritan las manos,
Y mi piel se marchita
Mis ojos quieren ver más allá de la cama.

En aquella esquina veo una sombra
De un hombre alto
Con un traje y una galera
Yo decía que ultraje este miedo
Profundo que siento.

Alarga sus brazos puedo verlo,
Detrás del umbral pálido del foco.
Del fondo titilan las luces.
Casi puedo oírle su malvada voz…
Que vengo a por ti…
Ahhhhhh grita una voz lejana.
Asja asja asja mi reparación.
Tukun tukun mi corazón.
Y mis ojos mirando alrededor la habitación
Mi sudor acariciando mi piel pálida
Y una lagrima de crisálida
Y un llanto grita desde la penumbra
Mamamama….
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Un suicida condenado a vivir

Vivía en el paraíso que le despertaba tener todas las cosas pulcras y ordenadas. Sus camisas y corbatas cuidadosamente dobladas. Sus sombreros y zapatos ordenados por colores. En la cocina no podías encontrar mancha alguna ni utensilio fuera de su lugar. De hecho, en cualquier rincón que curioseaba se repetía esta fórmula. Los muebles, los veladores, los adornos antiguos, cuadros de paisajes austeros, todo lo que mi vista alcanzaba parecían comprados y quitados de sus empaques apenas unos instantes atrás. Las tertulias con él eran breves, con su semblante rígido como un paredón que nada lo quebraba. Se lo veía siempre absorto en la tarea de quitar todo indicio de tiempo y de caos, como si nadie viviera en esa casa, algo que me generaba escalofríos. Como si de un asesino se tratara, borrando toda prueba detectable que pudiera incriminarlo. Alguna prueba de que él existe.

No te confundas, no era un fantasma, tampoco un homicida. Era un hombre. Un hombre que logró encontrar en sus quehaceres una forma particular de suicidio inocuo, sin sangre, sin ahogos, sin heridas visibles. Una forma de vida, si se me permite decirlo.
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Anclado A Tu Mar

Me adentro al mar
Y nada en su calma
Que me comienza a invadir
Me hunde en su letargo

Después de un largo
Rato siento que me jalan
Hacia bajo
En las profundidades
De tus mares

En donde la luz es oscuridad
Y donde la soledad es incomoda
Y el silencio es casi como el tiempo
No ves, ni oyes

Trato de volver
Pero no puedo
Trato de gritar
Pero las olas
Me callan
Trato de nadar
Hacia la orilla
Pero la marea me arrastra
Al tocar la arena

Todo
Se vuelve oscuro
Y voy cayendo
A algún abismo anclado
Hasta que de la oscuridad
Se deslumbra con claridad

Lo primero que veo es una mujer
Llorando y acurrucándome entre sus brazos
Y como retoño en su nido
En la calma de aquella habitación
Lleno de alegría y lagrimas

Ya no me siento a la deriva
Ni perdido, solo anclado a su amor
Y a su tan acogedora calma
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23comentarios 146 lecturas versolibre karma: 111

Un Mundo De Colores

Sus ojos son marrones
Como la piel de los cimarrones.
Sus labios son rojos
Como los de un Cerezo

Lleva sobre sus rizos
Una corona de rosas
Donde las multicolores
Mariposas que se van se posando

Cuando ella camina
Sobre la gris avenida
Las hojas de color ocre
Le hacen reverencia
A su reina
Formando a su paso
Una alfombra de hojas

Según describe ella
El cielo es un mar
Dada vuelta
Siendo como olas
Las blancas nubes

Desde el edificio
Puede casi apreciarse
La oscuridad del espacio
Y el celeste destellante
De las estrellas

Es el mundo de colores
Que miro a diario
Desde mi punto de vista
Es un mundo de colores
Como el ocre de las marchitadas
Hojas de cobre

O como la turquesa
De las celestiales alas
De una mariposa

O como las rojas fresas
La colorada rosa
Oh la apenada cereza
Que en sus ojos avellana
Danza un brillo similar
A los pétalos de una vainilla

La amarilla pulpa del limón
O la acacia en donde descalzo
Y veo oscurecer
Y ocultarse
El sol ambar
En los grises cerros
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11comentarios 112 lecturas prosapoetica karma: 99

Sírvame Una Taza De Café

Sírvame
Una taza de cafe
Que sea profundo como el Castaño
De sus ojos
Claros como el atardecer

Que sea dulce como la miel
Y su panal su corazón
Y que sus besos
Sean pinchazos
De abeja sobre mis labios

Un amor amargó
Pero a la vez dulce
Como el almidón
En su interior
Se forma constelaciones
Con los cristales del azúcar
Y la crema sobre la superficie del café sería el Lucero
De medianoche

Sírvame
Una taza de café que pueda
Saciar mi sed...
De amor
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16comentarios 125 lecturas versolibre karma: 95

La línea

.
Eres la línea que marca y separa cada lado
la que forma esa reja que me encierra
la que me que deja dentro y a veces afuera…

Eres la línea
la línea, que juega con mis luces y sombras
que me divide, y separa los deseos paralelos
de querer odiarte, de no poder evitar, amarte…

Y una parte se entrega
y el resto se revela, al castigo de tu reja
de tus líneas sin cruzarnos paralelas…

Y te hace a lo lejos un punto
dejando suspensivos en el medio
como restos de la línea que no se atreve a olvidarme
ni a tus líneas, sin querer volver a encerrarme…

soundcloud.com/lola-bracco/eres-la-linea (Lola)


.
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Cielo

Sólo veis un tono celeste
Sobre el firmamento del espacio
Con el sol
Aún costado
Iluminando el paisaje

Pero yo veo...
Un mar dada vuelta
Tan profundo que llegas a tocar
La eterna oscuridad
Y vislumbrar las estrellas
En su profundidad

El cuanto el sol
Es una luna
Encendida en candela
Que se recuesta
Sobre el horizonte
Iluminando el mar
Dando claridad
A la autómata ciudad

Las nubes son barcos
Surcando el mismo
Trazando como brújula
El norte y el sur
Cuando el cielo a perdido
Su luz
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17comentarios 109 lecturas versolibre karma: 102

Almohada Somnolienta

Su alma
Descansa
En la calma
Que el sueño
Le clama

En su cama
Su cuerpo se relaja
La noche la llama
Su alma se desmaya

Y entre sus sabanas
Se arropa
Descansa sobre su lecho
Su respiró
Se vuelve suspiro

Sobre su pecho
Se deshace del despecho
Del cansancio

Duerme
Entre sueños
En la calma
De su almohada
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16comentarios 102 lecturas versolibre karma: 92

Dentro De Tus Manos

Tus manos
Son como mariposas
Que se entre cruzan
Y como dos palomas
Que en sus alas
Mantienen el calor
Refugiando el amor
Del frío

La yemas de sus dedos
Cuidan los latidos
De un sentimiento
Que nos une
Y envuelves
Entre las palmas
De tus manos

Al amor que lo refugias
Con el calor
De tus manos
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Time To Die - 01

Se trata de una saga de “Micro-Relatos” de suspense llamado “Time To Die”. Espero os guste y os mantenga intrigados. Aquí el primero, con cuatro capítulos cortos.

Lo subo en dos partes ya que por su extensión, no entra en una sola. Os dejo con los dos primeros capítulos de los cuatro.

CAPÍTULO 1

Van a dar las diez de la noche y el mensaje va a enviarse. ¿Serás tú una de las cinco personas en recibirlo?.

Así comienza este escalofriante juego. Cinco personas elegidas al azar, en donde cada 15 días se convierten en los siguientes protagonistas de un malévolo juego, creado por una anónima web ¿Quién se salvará?.

La primera regla de la web es, que todos los inscritos participan obligatoriamente tras un sorteo aleatorio. ¡Negarse, no es una opción!.

Los elegidos, reciben un correo donde se les indica que han sido seleccionados para el siguiente juego. También se les comunica, el lugar y hora donde han de presentarse. Allí, un coche los recoge y lleva a un lugar no revelado y que jamás debe ser nombrado.

“Time To Die” (Hora de Morir). Es el nombre y la finalidad del juego. Solo existe una única manera de conseguir salir con vida y es, ser el que de entre todos los participantes, tenga menos escrúpulos, conciencia y dignidad. Porque las pruebas por las que tendrán que pasar, les pondrá a examen su propia conciencia. Teniendo que debatirse cada uno de ellos, con la forma de entender conceptos tales como el bien o el mal y todo, con el único fin de salir con vida de aquel lugar.

Solo uno puede salir con vida. Los demás, deberán morir a manos de sus compañeros. Con cada prueba, un elegido para convertirse en víctima y otro para ser verdugo. Rehusar aceptar ser verdugo, conlleva como resultado su aniquilación inmediata.

¿Estás preparado para mirar tu correo?. El juego comienza, ¡YA!

Silvia esperaba ansiosa que dieran las diez de la noche. Su corazón latía tan fuerte, que era posible escuchar sus latidos. Nerviosa y sudoroso no dejaba de mover la pierna de forma incontrolada.

De nuevo, una vez más se encontraba sentada en su escritorio frente a su portátil. Preguntándose por qué se había apuntado a esa maldita web y cómo era posible que aún no la hubieran cerrado. ¿Quizás es que era mentira todo aquello? pero, ¡las imágenes que subían después de cada juego parecían tan reales!. Era cierto que solamente estaban disponibles durante unos minutos y no era posible analizarlas con detenimiento pero aun así…

Diez de la noche. Silvia aguanta la respiración. Pasa casi medio minuto y nada ocurre pero justo cuando su mente parece empezar a relajarse, un nuevo mensaje acaba de llegar a su correo. “Time To Die” su pesadilla, acaba de comenzar.



CAPÍTULO 2

Un terror se apoderó de todo su cuerpo. No lo podía creer, había sido una de las elegidas. Se mantuvo inmóvil, con la mirada fija en la pantalla de su portátil, sin atreverse a abrir el correo. Tan solo leía una y otra vez el asunto del correo, “Time To Die”.

Se preguntaba que pasaría si no lo habría. Y cinco minutos después de recibir el correo, al que permanecía mirando fijamente, su teléfono móvil comenzó a sonar.

Dio un sobresalto y lo cogió nerviosa. “Número Desconocido”. Su corazón latía tan fuerte que sentía iba a desmayarse. El teléfono seguía sonando sin parar hasta que le dio a la tecla de colgar. Pero después de unos segundos, de nuevo comenzó a sonar nuevamente con número privado y Silvia volvió a colgar. Casi de inmediato este comenzó de nuevo a sonar. Estaba completamente desesperada ya que sin lugar a duda, quien llamaba debían ser los mismos que le habían mandado el mensaje.

Así pues, Silvia apagó el teléfono para no seguir recibiendo llamadas. Así permaneció durante un buen rato, ni llamadas ni ningún otro mensaje. Cosa que le tranquilizó bastante.

Sus pensamientos se agolpaban en su cabeza. Si esto iba en serio, cosa que no había dudado nunca, a ella no la dejarían que simplemente pasara de ello. En algún momento vendrían a por ella. Quizás era hora de acudir a la policía.

Paralizada entre el miedo y la consternación, pasó horas frente a su portátil. Tenía miedo de salir a la calle a esas horas de la noche. Miedo de encender su teléfono y volver a recibir llamadas de aquel número oculto o peor aún, de haber recibido algún mensaje amenazador. Pero al no tener teléfono fijo, no tenía forma de ponerse en contacto con la policía. ¿O quizás si había una?.

¡Internet! Seguro a través de la web de la Policía, podría ponerse en contacto. Ya fuera por email o quizás incluso un chat.

Rápidamente accedió al buscador de Internet y al comenzar a escribir, apareció en medio de la pantalla un mensaje “Time To Die”. De nuevo la invadieron el terror y la angustia. Otro mensaje que decía “Time To Die”, apareció encima del anterior. Y de repente otro y uno más y otro y otro y otro… Cada vez a más velocidad por lo que Silvia, saltó de la silla y desenchufó el cable de la corriente pero, este al tener la batería continuó encendido y de un fuerte golpe, cerró el portátil.

Silvia se levantó y se sentó en una esquina de la habitación. Sus lágrimas caían por sus mejillas, sintiendo un doloroso pánico al pensar que le iría a pasar. Lo que comenzó como un juego atrevido y lleno de adrenalina, se había convertido en la peor decisión tomada hasta ahora. Estaba jugando, con la muerte.

Iván A.

Fin de los dos primeros capítulos.
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Time To Die - 01

Se trata de una saga de “Micro-Relatos” de suspense llamado “Time To Die”. Espero os guste y os mantenga intrigados. Aquí el primero, con cuatro capítulos cortos.

Lo subo en dos partes ya que por su extensión, no entra en una sola. Os dejo con los dos últimos capítulos de los cuatro.

En mi publicación anterior podéis leer los dos primeros capítulos.

CAPÍTULO 3

Ya estaba amaneciendo y Silvia aún permanecía inmóvil y con la mirada perdida, en el mismo rincón donde se cobijó. Esperando el destino incierto que le aguardaba.

Poco a poco la mañana avanzaba, y fue llenándose del trasiego de un día habitual. Se levantó y miró por la ventana. Observando a la gente como se comportaban, ajenas e indiferentes y sintiéndose abandonada a su propia suerte.

¡Tarde o temprano ocurrirá! Dijo para si misma. Y nada podrá evitar que pase lo que tenga que pasar. Se giró y fue hacia el escritorio. Abrió el portátil, lo encendió y entró en su correo.

Allí seguía sin abrir el mensaje que le había llegado la noche antes “Time To Die”. Hizo clic con el ratón y abrió el mensaje pero, justo en ese momento su portátil se apagó. Rápidamente comprobó el cable de corriente y si estaba todo conectado. Efectivamente todo parecía estar bien. Apretó el botón de encendido, pero aquello seguía sin funcionar.

Por un momento quedó desconcertada, y se acordó del móvil. Lo agarró y lo encendió. Los segundos que tardaba en encenderse le parecían en ese momento algo exagerado. Puso su número Pin y dibujo con su dedo, el patrón de desbloqueo.

Al momento comenzaron a llegarle un sin fin de notificaciones de llamadas perdidas. Todas ellas de número oculto. Por un momento se quedó pensando a quién llamar. Nadie sabía de aquel juego al menos, nadie sabía que ella estaba apuntada en la web. Por lo que decidió llamar a una amiga, simplemente por hablar con alguien y quizás, pedirle que viniera a verla.

Pero al marcar el número, el teléfono no emitía ningún sonido de llamada. Lo volvió a intentar y nada. Cambio de número llamando ahora a otra de sus amigas. Pero lo mismo, el teléfono no daba señal alguna. Hizo varios intentos con diferentes personas y con ninguna el teléfono funcionó. Pero tenía cobertura y señal de Internet.

¡Internet eso!. Abrió el navegador y simplemente pulso en una de las páginas favoritas que tenía guardado sus iconos, en la pantalla de inicio. Se abrió el buscador de Internet con un mensaje que decía algo así como “Sin conexión a Internet, compruebe la señal en su zona”.

Silvia nuevamente entró en pánico. Aquello no era casualidad. Aquello se trataba de una manipulación de esa maldita gente de aquella web. Las lágrimas comenzaron a brotarle, sobre todo por desesperación. ¿Qué se suponía debía hacer?. Estaba incomunicada y solo le quedaba salir a la calle. Pero eso, le producía un pánico terrible.

Desesperada, se fue al salón con el teléfono móvil en la mano, se sentó en el sofá y se dispuso simplemente, a esperar a que algo ocurriese.



CAPÍTULO 4

Las horas de la mañana iban pasando sin que nada ocurriese. Silvia parecía estar asumiendo lo que consideraba inevitable y eso hacía que su estado, fuese cada vez de más calma.

Se percató que desde que la noche anterior se sentará frente a su portátil esperando recibir o no el correo de esa web, no había ni comido ni bebido nada. Así que se dirigió a la cocina y se preparó un té solamente. Los nervios le tenían el estómago cerrado y no le apetecía nada.

Pasó la mañana entre el sofá y mirar por la ventana. No volvió a intentar alguna otra forma de comunicarse con alguien, ni siquiera lo pensaba. Solo esperaba a que algo ocurriese. Aunque no tenía idea de que.

Pero justo al dar las 12 de la mañana, su teléfono comenzó a sonar. Lo cogió rápidamente y miró la pantalla, número oculto. Sin duda, era eso lo que había estado esperando. Silvia descolgó y dijo, ¡Dígame!.

– Hola Silvia, ¿sabes quien soy?

– Sé quién eres

– Estupendo Silvia. Que te parece si vamos directamente al asunto que ambos sabemos. Seguramente pienses que tu decisión de no desear saber y por tanto no querer participar, creas que hayas cometido un error fatal. Sin embargo, era justo lo que llevamos esperando que hiciera alguno de los participantes de los siete juegos que hasta ahora hemos realizado. ¡Pero por fin tu lo has hecho!. Escucha atentamente, porque voy a explicarte de qué se trata.

Acabas de activar, “EL JUEGO FINAL”. Hasta ahora, como bien sabes hay siente ganadores o si lo prefieres, supervivientes, que son los que consiguieron terminar su participación en sus correspondientes juegos, con vida.

Estas siete personas, se encuentran retenidas a la espera de que sucediera ésto. Por supuesto también, porque la policía siempre entrometida, los hubieran detenido. Pero afortunadamente, ha llegado el momento esperado, “El juego final”.

A partir de este momento, iremos llevando a cada uno a un lugar diferente. Pero todos, en un punto en el que estén a la misma distancia de tu ciudad y con los mismos recursos para poder llegar a ti. Una vez todos ubicados, los soltaremos.

El juego final solo tiene dos únicas posibilidades de terminar. Una es, que alguno de ellos te encuentre y acabe contigo y la segunda, que seas tú quien consiga matarlos a todos. Y ser por tanto la ganadora y sobre todo, seguir con vida.

Esta vez Silvia, negarse no es una opción. Porque ellos, tienen la obligación de encontrarte y matarte. Ya que no conseguirlo, las consecuencias para ellos…mejor no las quieras saber. Créeme Silvia cuando te digo, que una vez comience el juego, serán capaces de hacer cualquier cosa por llevar a cabo su misión, porque de lo contrario, sus vidas se convertirán en un infierno.

¿Estás preparada Silvia?. Corre, porque el juego comienza, ¡YA!.

Iván A.
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Time To Die - 01

Se trata de un relato de suspense e intriga, llamado “Time To Die”. Espero os guste y os mantenga pegados capítulo a capítulo.

CAPÍTULO 1

EL SORTEO

Van a dar las diez de la noche y el mensaje va a enviarse. ¿Serás tú una de las cinco personas en recibirlo?.

Así comienza este escalofriante juego. Cinco personas elegidas al azar, en donde cada 15 días se convierten en los siguientes protagonistas de un malévolo juego, creado por una anónima web ¿Quién se salvará?.

La primera regla de la web es, que todos los inscritos participan obligatoriamente tras un sorteo aleatorio. ¡Negarse, no es una opción!.

Los elegidos, reciben un correo donde se les indica que han sido seleccionados para el siguiente juego. También se les comunica, el lugar y hora donde han de presentarse. Allí, un coche los recoge y lleva a un lugar no revelado y que jamás debe ser nombrado.

“Time To Die” (Hora de Morir). Es el nombre y la finalidad del juego. Solo existe una única manera de conseguir salir con vida y es, ser el que de entre todos los participantes, tenga menos escrúpulos, conciencia y dignidad. Porque las pruebas por las que tendrán que pasar, les pondrá a examen su propia conciencia. Teniendo que debatirse cada uno de ellos, con la forma de entender conceptos tales como el bien o el mal y todo, con el único fin de salir con vida de aquel lugar.

Solo uno puede salir con vida. Los demás, deberán morir a manos de sus compañeros. Con cada prueba, un elegido para convertirse en víctima y otro para ser verdugo. Rehusar aceptar ser verdugo, conlleva como resultado su aniquilación inmediata.

¿Estás preparado para mirar tu correo?. El juego comienza, ¡YA!

Silvia esperaba ansiosa que dieran las diez de la noche. Su corazón latía tan fuerte, que era posible escuchar sus latidos. Nerviosa y sudoroso no dejaba de mover la pierna de forma incontrolada.

De nuevo, una vez más se encontraba sentada en su escritorio frente a su portátil. Preguntándose por qué se había apuntado a esa maldita web y cómo era posible que aún no la hubieran cerrado. ¿Quizás es que era mentira todo aquello? pero, ¡las imágenes que subían después de cada juego parecían tan reales!. Era cierto que solamente estaban disponibles durante unos minutos y no era posible analizarlas con detenimiento pero aun así…

Diez de la noche. Silvia aguanta la respiración. Pasa casi medio minuto y nada ocurre pero justo cuando su mente parece empezar a relajarse, un nuevo mensaje acaba de llegar a su correo. “Time To Die” su pesadilla, acaba de comenzar.

CAPÍTULO 2

ELEGIDA

Un terror se apoderó de todo su cuerpo. No lo podía creer, había sido una de las elegidas. Se mantuvo inmóvil, con la mirada fija en la pantalla de su portátil, sin atreverse a abrir el correo. Tan solo leía una y otra vez el asunto del correo, “Time To Die”.

Se preguntaba que pasaría si no lo habría. Y cinco minutos después de recibir el correo, al que permanecía mirando fijamente, su teléfono móvil comenzó a sonar.

Dio un sobresalto y lo cogió nerviosa. “Número Desconocido”. Su corazón latía tan fuerte que sentía iba a desmayarse. El teléfono seguía sonando sin parar hasta que le dio a la tecla de colgar. Pero después de unos segundos, de nuevo comenzó a sonar nuevamente con número privado y Silvia volvió a colgar. Casi de inmediato este comenzó de nuevo a sonar. Estaba completamente desesperada ya que sin lugar a duda, quien llamaba debían ser los mismos que le habían mandado el mensaje.

Así pues, Silvia apagó el teléfono para no seguir recibiendo llamadas. Así permaneció durante un buen rato, ni llamadas ni ningún otro mensaje. Cosa que le tranquilizó bastante.

Sus pensamientos se agolpaban en su cabeza. Si esto iba en serio, cosa que no había dudado nunca, a ella no la dejarían que simplemente pasara de ello. En algún momento vendrían a por ella. Quizás era hora de acudir a la policía.

Paralizada entre el miedo y la consternación, pasó horas frente a su portátil. Tenía miedo de salir a la calle a esas horas de la noche. Miedo de encender su teléfono y volver a recibir llamadas de aquel número oculto o peor aún, de haber recibido algún mensaje amenazador. Pero al no tener teléfono fijo, no tenía forma de ponerse en contacto con la policía. ¿O quizás si había una?.

¡Internet! Seguro a través de la web de la Policía, podría ponerse en contacto. Ya fuera por email o quizás incluso un chat.

Rápidamente accedió al buscador de Internet y al comenzar a escribir, apareció en medio de la pantalla un mensaje “Time To Die”. De nuevo la invadieron el terror y la angustia. Otro mensaje que decía “Time To Die”, apareció encima del anterior. Y de repente otro y uno más y otro y otro y otro… Cada vez a más velocidad por lo que Silvia, saltó de la silla y desenchufó el cable de la corriente pero, este al tener la batería continuó encendido y de un fuerte golpe, cerró el portátil.

Silvia se levantó y se sentó en una esquina de la habitación. Sus lágrimas caían por sus mejillas, sintiendo un doloroso pánico al pensar que le iría a pasar. Lo que comenzó como un juego atrevido y lleno de adrenalina, se había convertido en la peor decisión tomada hasta ahora. Estaba jugando, con la muerte.

Iván A.
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