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Anhelo de imperfección

Beso tu boca quieta
sin atreverme a preguntar
qué es lo que escondes tras tu mirada
o cuan grande es el abandono
que sientes bajo tu sonrisa fingida.

Sé que te gustaría recorrer mis pensamientos,
convertirte en exploradora de ese terreno desconocido
y, sin embargo, tan vasto que te haría perder la cabeza.

A veces tengo la sensación de que mi dolor te duele a ti más que a mí.
Yo lo escondo, en un mundo inventado que ya no existe.
Y sólo siento tu dolor constante.
Y no sé si quiero que escapes o escapar.

Pero no puedo; nos une una leyenda:
aquella del hilo rojo
que nos ha unido incluso desde antes de nacer.
Y, aún así, sé que si aquello que nos ata llegara a quebrarse,
yo seguiría fingiendo que sigo atado a ti.

Porque con mis secretos cercanos al suicidio
y mi melodía incompleta,
sólo a ti me entrego.

Es como una pieza de Jazz,
donde todos los elementos parecen moverse sin control
y, sin embargo, hay un ritmo latente,
que se rige por los latidos de nuestros corazones.

No lo dudes: Soy tormenta, caos,
contradicción, adicciones y oscuridad.
Vivo en un mundo paralelo
regido por las reglas nacidas de la destrucción.

Y tú, el Big Bang, que lo remueve todo y le otorga un sentido,
el animal que lame mis heridas cuando no puedo caminar,
los abrazos que calman mi dolor constante
y los besos que saben a chocolate.

Un camino a la perfección,
un anhelo de imperfección constante pero dulce
como un narcótico que, de repente, falla en sus efectos
y me saca del sueño para recordar
que lo que tenemos aquí es lo único realmente importante.

Y es entonces cuando pienso en mandar a la mierda
a toda esta literatura enganchada a la soledad,
la desesperación y el narcótico sabor de la eutanasia.

Y te leo como el libro lleno de páginas subrayadas,
De frases magníficas que nunca me canso de leer.

Y se detiene la tormenta, llega el verano,
y tus sombras iluminan las mías.

Te necesito tanto como necesito tu boca moviéndose
con la mía en pasos de baile perfectamente coordinados.

Te necesito tanto, tanto, como para pasarme la eternidad
obsesionado con los secretos que esconde tu mirada.
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2comentarios 74 lecturas versolibre karma: 98

Paraíso

Misteriosa Nada en Todo, Existencia,
unión de la vigilia y el ensueño:
jazmín silvestre hinchando con su esencia
el interior de un colibrí risueño:
resplandor, instante, verdad en vuelo.

De Cadáveres en el armario, 2015
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Un beso tímido pero interminable

Mi universo es una ecuación,
y tú eres la incógnita.
Estoy prendado de ti
aunque a veces te mienta
y cometa pecados imperdonables,
mas mi amor,
aunque no ha sido siempre sincero,
es puro e incondicional.

Tú y yo caminamos discretamente en el silencio,
imaginando viajes que nunca vamos a hacer.
Viviendo vidas alternas,
grandes proyectos escondidos entre pequeñas cosas
como un te quiero dicho entre susurros,
tu sonrisa cálida desde el otro lado del sofá
o un beso tímido pero interminable cada vez que nos separamos.

Somos esclavos del tiempo,
como lo son el resto de habitantes del universo.
Al menos eso he podido constatar en mil múltiples viajes.
Somos todos seres que giramos alrededor de un sol
que cada día se acerca más a su final.
Somos polillas que saben que se quemarán al acercarse a la luz
pero que no pueden evitarlo
e irremediablemente esperan la destrucción.

Dime qué será de mí cuando los planetas exploten,
uno tras otro en una cadena infinita,
cuando sólo seamos polvo de estrellas.
¿Me seguirás queriendo cuando no quede ya nada de mí?
Y, si es el caso, ¿lo harás porque lo merezco
o sólo por lo bonita que era nuestra imagen en los escaparates.

Es preciso y precioso quererte en el vacío,
atrapado en las incógnitas del universo,
preguntándome cuántos errores serás capaz de personarme.
Si, cuando ya no esté, dejaré un recuerdo dulce o amargo.

Y en mis viajes en el universo,
me pregunto si encontraré
entre todas aquellas ruinas
el camino de vuelta hacia ti.

Y esperando volver,
me pregunto si seguirás ahí
cuando yo esté
donde nada está.

Cuando no puedas besarme,
ni pueda sacudirme de encima
todo el polvo y el cansancio
acumulados en mis viajes.

Y, algún día,
sentados,
observando el horizonte,
en alguna playa,
el día del fin de algún mundo,
entre el sonido de las olas
escucharé tu voz
preguntándome si ha merecido la pena
visitar todos aquellos lugares
en los que sólo encontré dolor.

Y yo, sentaré mi cabeza sobre tus piernas
pidiéndote así que acaricies mi pelo
y descubriré en cada instante de tu voz un trozo de verdad:
un sol que calienta pero no quema,
y una lluvia que junto él alimentará los campos
y volverá a hacer crecer las flores.
El milagro de la vida
que vuelve en pequeñas dosis
para traer una pizca de esperanza.

Y nos veré a los dos, renaciendo,
desnudos,
intactas todas las cicatrices
y defectos de nuestros débiles cuerpos.
Observaré con detalle cómo se conjugan nuestros defectos
para llegar a la conclusión de que no quiero ninguna atadura
excepto la que me une contigo,
porque son las pizcas de amor
de nuestras desbordadas almas
la respuesta a aquella incógnita
capaz de resolver todas las ecuaciones
que desbordan infinitos universos.
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Puentes...

.

~Tres pasos entre hojas de un puente en la niebla ocultándose del otoño… ~

Había muchos puentes, y sin buscarle metáforas se animó al más cercano
y como a un umbral a una historia sin tiempo se cubrió de encontrar su reflejo
y como fantasma de un amor perdido, se hizo paso entre hojas de un otoño tardío…

Se detuvo a mitad, dudando regresar, queriendo continuar, mareada
en el vértigo del más allá, de los ecos de la niebla, tan muda
y sin dejar de hablar…

Dicen que cruzó, otros que llegó a la mitad, para regresar llorando
por escuchar al silencio cantar...

Dicen que no regresó y encontró el sol más allá
pero la historia más contada es que fue sólo un sueño
que una noche le contó un hada, que no existió el puente
y que ese otoño no hubo hojas que no se llevara el viento…

Hay muchos puentes, todo depende, a donde queramos llegar…

soundcloud.com/lola-bracco/puentes-historia_s (Lola)

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Utopía

.
Hoy ya no miro buscándonos en el espejo
buscando el enfoque por donde tú entres
ya no me importan las poses para retenerte…

Hoy juego con él, a tocarnos, a solas
a encontrar la mirada diferente sin esperar
ni que pretenda que yo quiera verme perfecta…

Soy mi imperfección sin complejos
y el reflejo me acepta y me espera
para saludarnos, a cualquier hora
cuando necesite en su silencio
mi propia mirada
y en su corazón de vidrio
el abrazo a mi aura…

Sólo somos él y yo
al desnudo, y no hay cabida
para miradas prohibidas
que provocan, que piden
y son sólo una utopía
de esas que dejan heridas
que nunca nos van a tocar…

Hoy no entras, ni sales
porque la verdad es que siempre has estado
del otro lado, lejano y afuera, de mi espejo…

soundcloud.com/lola-bracco/hoy-ya-no-miro (Lola)

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¿SOY?, "fénix treinta"

Soy libro incognoscible.
Lluvia que no hace reflexionar.
Domingo innecesario,
nada nuevo que adorar.

Soy ciudad en ruinas.
Muy fácil de olvidar.
Si crees que me amas,
pronto me despreciarás.

Soy chispa helada.
Invierno que no cala.
Café insípido,
no contesto si me llamas.

Soy niña cobarde.
Pintura inacabada.
No encuentro camino,
ni utilidad a estas alas.

Soy manta que no arropa.
Un león que no caza.
Si exiges que me explique
no encontraré palabras.

Soy muerte que no hace llorar.
La espina que no está afilada.
Únicamente lo que duele
me ciega y me atrapa.

Soy cariño no pedido.
Miradas que confunden, perforadas.
Si solo sabes de mí lo que digo
es que no sabes nada.

Y de todo lo que he dicho,
haciendo una lista llamada "soy bestia sin corazón: indicios",
no hay verdad que asimilar.
O quizá hay demasiada certeza
en cada espejo que me he obligado a no mirar.
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6comentarios 67 lecturas versolibre karma: 81

Susurros de un reflejo

-Vamos Karen, vamos a llegar tarde.
Me termino de vestir en la pequeña habitación poniéndome ropa holgada, no quiero que se vea el cuerpo y es la ropa más cómoda. No quiero ver mi reflejo, pero necesito estar bien vestida y me veo en el espejo que tantas veces me han dado ganas de romper, pero que no lo he hecho por las posibles preguntas de mis padres. He adelgazado, pero aún así, mi reflejo sigue rozando el borde del espejo.
Llevo puesta la ropa más oscura que creo tener y la más ancha. Las voces de mi madre llamándome me recuerdan que tengo que evadir todo eso y fingir que todo sigue igual de bien.
Nunca me han gustado, ni me gustarán, las despedidas de fin de curso. Todo son tan falsos, fingiendo que me van a echar de menos en el verano, cuando el brillo de sus ojos dicen que van a estar mejor sin mí. Las pocas amigas que tengo se irán con las más populares, y yo me quedaré sola, con el único recurso de jugar con los amigos de mi hermano pequeño.
Me cojo el espejo de mano por la manía de llevarlo siempre encima y me dirijo a la salida.
...
Todo el mundo está feliz, y la fiesta va tal como me esperaba. La gente de mi clase está con sus amigos y desesperada por que se acabe e irse para hacer su fiesta por la calle. Las chicas perfectamente maquilladas como muñequitas "barbies" y los chicos perfectos "kens" admirándolas, deseando hacerles algo más que pasarles la mirada. Nada parece distinto a como lo imaginé, y en parte me decepciona, esta sociedad que parece destruida.
Si me han dicho alguna vez que tenía que vestirme así, no me arrepiento de no haberlo hecho, no quiero ser muñeca de esta sociedad perdida.
Cuando quiero darme cuenta, veo a los chicos de mi clase riendo mientras me miran. No puede ser. Llegan las chicas, les dicen algo en susurros y vuelven a girarse hacia a mí. Me lanzan miradas de asco, desprecio, y vuelven a reír. Parece una risa falsa, de esas que hace la gente para solo hacer sentir mal al otro.
Y lo malo es que lo consiguen.
Lentamente, me giro y me voy hacia los baños, el único lugar un poco más "íntimo".
Desgraciadamente, me encuentro con el gran espejo que se extiende sobre la pared.
Y me veo, cada línea que hace mi cuerpo es reflejada en ese cristal, pero no se ven todas las cicatrices que llevo encima. Si se viesen, sería peor.
Ya ni siquiera me veo, solo veo lo que ven los demás, yo no me veo. No, espera. Es que NO me veo. El reflejo se ha esfumado y me quedo asombrada mirando al espejo.
Mientras mi cabeza intenta aceptar el extraño acontecimiento, una madre entra, yendo a lavarse las manos y me mira, sin notar nada raro. Ve mi reflejo. Yo no lo veo pero sé que ella lo ve. Y se mete en un baño, mientras a mí la cabeza me da vueltas pensando en lo que está pasando.
Mi sueño se ha cumplido,
no verme en el espejo,
pero la gente me sigue viendo y su mirada es el reflejo de mi ser.
No puede ser, me siguen viendo, sigo existiendo y mi cuerpo sigue siendo el mismo. Miró hacia mis pies y todo sigue igual que antes. Me miro de nuevo al espejo, sin verme, pero pequeños susurros parecen surgir de él. Al principio no sé lo que dicen, pero poco a poco les voy entendiendo.
Me llaman por mi nombre,
por cómo soy,
o, tal vez, por cómo creo que soy.
Me dicen los insultos que alguna vez me dijo alguien, y me dicen lo que pienso yo de mí y me empieza a doler la cabeza.
Quiero que se callen. Se meten en mi cabeza y parecen no querer irse, entran al compás de mis latidos a cien por hora nublándome la vista.
Me empiezo a tambalear por el mareo y entro a un baño para ver si puedo relajarme, de repente, todas las palabras se vuelven una y esa palabra se vuelve oscuridad.
...
-¿Karen?
Me despierta una voz que al principio no reconozco, pero que al ver su cara sé quién es. Me levanto pesadamente mientras me ayuda mi amiga y me lleva hasta los lavabos para lavarme la cara.
Me veo reflejada en el espejo.
Un suspiro de alivio es liberado instantáneamente por mis labios cuando veo el reflejo que me pertenece.
Veo todas esas cicatrices cosidas que me hacen ser, ese laberinto de curvas y el brillo de unos ojos que me pertenecen.
Me veo.
Me sonrío.
Me siento.
Me amo.
(Me) soy feliz.
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Una tarde

Esa era yo
y aquel reflejo
desafiando las curvas
de la sombra
de una tarde
que se llevaba el sol
por la ventana
y me invitaba
a salir…


soundcloud.com/lola-bracco/esa-corto (Lola)

.
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4comentarios 76 lecturas versolibre karma: 103

El reflejo

Mírame, le dijo el reflejo a mis ojos
para que el alma escuchara
y sin vergüenza ni asustarse
sus miserias aceptara…

Mírate, le respondió
el alma a mi reflejo
tú no tienes cuerpo
y sólo buscas en mi
todos mis defectos
y no miraré
no sin poder primero
verme en ti…

Y los ojos veían sin ver
con el alma desafiando
a todos los demonios
que escapaban
de su enojado reflejo
que se burlaba
por tener formas y cuerpo
tan etérea como frágil
tan sensible como fácil de ocultar…

Y se encontraron
el alma con el cuerpo y su reflejo
en un descuido sin poder hablar
sin reír ni llorar, desafiantes
silenciosos cerraron mis ojos
me tomé las manos
y las puse en mi pecho
para oírlo latir…

Y el reflejo sintió vergüenza
de su desnudez de cuerpo
y mi alma quiso volver a mi
para ver con mis ojos
para hablar con mi boca
para poder tocar y sentir
y pedirle al reflejo
que le sonriera
cuando vuelva a mirarlo
porque como mi alma
él vive sólo dentro y enfrente
de mi…


soundcloud.com/lola-bracco/mirame-le-dijo-el-reflejo-a (Lola)

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2comentarios 128 lecturas versolibre karma: 102

• efímero sesenta y cinco •

Estoy aquí de nuevo. Pero no soy yo en absoluto.
Tengo recuerdos de quizá cosas que no existieron, momentos que no han pasado, personas que nunca estuvieron.
Miro hacia el cielo y un trueno retumba, siento mi pecho acompasarse con el vibrar y tengo que coger algo de aire para no ahogarme con tanta realidad revelada. Y es que estoy cansada.
Cansada de no encontrar las palabras. El dolor ha dejado muda a la escribana.
¿Qué hago yo ahora con este montón de nada?
Ya no sé cómo ordenar lo que siento para expresarlo porque a veces parece que nada siento.
Ya no sostengo destrucción en las manos porque me he obligado a asumir que las ruinas las llevo dentro.
¿Esta antítesis agónica y esperanzadora que soy va a acabar conmigo?
El dolor cambia a la gente y no hay día en el que no acarree con las consecuencias de los destrozos.
Soy tormenta que rompe, caricia que adormece. Tengo en mi poder la única arma que puede matarme y la única cura que puede salvarme.
Estoy aquí de nuevo. Pero no soy yo en absoluto. Sin embargo, comprendo: mi tristeza y mi fortaleza residen en todo este cambio e, irónicamente, son precisamente mis grietas las que me hacen indestructible.
Soy mi propio enemigo y soy mi mejor aliado. Quien no quiere invertir su tiempo en entenderme juzga mis cambios, quien de verdad me quiere defiende y admira esta evolución de fénix que ha resurgido de todas aquellas cenizas.
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Un paseo para recordar

Me acerco a la Naturaleza
y ella juega a sorprenderme.
Un instante de luz
detiene por un momento
el mundo.
Sin ser gaviota,
puedo sentir la
brisa del viento,
la melodía del río
y contemplar el universo
en su agua cristalina.
Cierro los ojos,
me acaricia la mirada,
los sentidos.
Me siento tan diminuta
en esta gran maravilla.

Foto: @danicastillo133
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Somos el reflejo de lo que no podemos lograr

Somos seres débiles
que rogamos que alguien nos cuide de los que aman la anarquía y el maleficio
somos seres solitarios
necesitamos la compañía de otros para poder sentirnos útiles.

Somos seres en pena
que deambulamos por un abrazo y un te quiero
somos seres egoístas y enfermos
que preferimos odiar que amar a lo que es solo bueno.

Somos seres racistas.
qué odiamos lo racional porque es diferente
somos seres queridos
que nos gusta sentir el calor de una palabra cálida cuando estamos tristes.

Somos seres humanos
que perdimos la humanidad
en la indiferencia del sufrimiento ajeno
somos el reflejo de lo que no podemos lograr.

Poesía
Miguel Adame Vázquez
17/12/2016.
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Hermana Amnesia VIII

Ahí está el sujeto A.

Se agita impávido,
como hoja de piedra
contra el malestar abyecto
que le arrebata sus pasos al camino.

Es un ánima cerrada por obras,
un pálido obsequio sobre la acera
que el sol prefiere evitar, si puede.

Ni pócima ni suero adulterado
arrojan el colapso y la respuesta
tras la verja indispensable
que echa el cierre al divisarla.

No sirven las gafas. El cristal es débil,
no cubre el temblor del feo monumento. ¿Acaso pretende saber
qué es salvarse?

Basta, basta... Setecientas setenta y siete
pulsaciones por minuto,
respiración sólida, mapa ardiendo,
huesos asfixiados, marea de sudor,
cabello ultrajado, azufre en el alma,
ceguera en el abrazo, cólico azul,
calambres que saludan desde el balcón,
posible entrada en coma onírico... ¡POR FAVOR, BASTA!

¡DETENGAN EL SIMULADOR! ¡DETÉNGANLO!

Deténganlo... Deténganlo... Ahí está mi reflejo.

Y ahí están mi cara,
la que hubiera brotado desde mi piel;
mi respuesta,
si me hubiesen arrollado tus preguntas;
y el tiempo,
fraguando en las paredes
que el orgullo del mal recuerdo
levanta entre tú y yo
cada vez que te creo ver

brillando en este océano de gente.
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Erase una vez una historia de amor

Esta noche quiero componer un verso que describa la historia de tu vida.
No importaran las horas que han sido muy eternas cuando estoy lejos de tu lado.

Tampoco importaran los años que han transcurrido desafiantes.
Siempre serás mi única musa enamorada.
Porque cada una de mis letras son escritas con la mano de mi corazón.

Mis poemas siempre han sido parte de ti.
Son muchas las imágenes que quisieran revivir contando tu esencia.
Son como un cúmulo de palabras que nunca he pronunciado.

A veces ellas dicen solo las desdichas que degradan por la envidia y odio de otros por nuestra esencia de vivir.

A veces son solo historias que se repiten y duelen cuando las lees con la pureza de tu interior y solo sufres por la incapacidad de aceptarte y amarte sin ningún precio a cambio.

La poesía que te escribo solo te ama.
Siempre te ha amado por ser mi compañera de historias maravillosas que nunca acaban.

Contigo he sido fuerza y esperanza.
Sonrisas y anhelos cumplidos.

Hoy tal vez la enfermedad te toca hasta el mismísimo tuétano.
Pero yo seguiré siendo tu guardián y fiel compañero.
Porque nunca terminaran aquellos años mozos en los que yo te prometí un amor verdadero.

No me fallaré en la promesa de amarte por el resto de mis días.
Porque espero que los años que nos faltan por vivir sean tan largos que podamos descansar de la sombra del árbol que sembré por ti.

Esta noche quiero escribir una poesía que narre la historia de mi vida.

Porque sé que no me alcanzarán las palabras que describan cuánto te he amado.

Lo sé porque solo soy un vivo reflejo de lo que tú me has amado todos estos años a mí.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
28/01/2017.
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El otro arcoíris

Pasado el mediodía me desperté
en una cama desconocida,
haciendo un repaso a mi memoria
no lograba construir una línea
lógica en el tiempo.

Pero no me dolía la resaca,
no me dolía el alcohol dando
patadas a mi estómago,
ni los chispazos internos
de mi confuso cerebro.

Me levanté como acto de rutina
al baño a mirarme al espejo,
a través del único ojo
que fui capaz de abrir.

El reflejo me devolvió un arcoíris
en el que solo existían dos colores,
en ese momento mi mañana se tiñó
de tonos morados y marrones.

Volví a la habitación intentando
buscar algo que me hiciese recordar,
al final no me resultó tan difícil,
solo tuve que mirar
al otro lado de la almohada.
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Espejos

Deja que me contemple
en los espejos tristes
de tus ojos
antes de que anochezca,
de que picos insomnes
atraviesen su azogue
y rompan en pedazos
su reflejo.
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Magia y Poesía

Sé de lugares donde la luz se cuela de forma diferente, aquella casa carecía de lujos, excepto por la manera como la luz de la mañana parecía elegir iluminar sólo algunas cosas;
En las paredes se reflejaban geométricos rayos dorados de luz repletos de partículas que danzaban al ritmo de una melodía divina que nadie más podía escuchar.

Hoy con café en una mano y un poemario en la otra, viene a mi mente, como en una fotografía en sepia, el recuerdo de aquella vieja casa de la tía, repleta de historias, recuerdos guardados ordenadamente, y cuentos antes de dormir, donde el sol besando mi mejilla a través del mosquitero le daba un toque mágico a mi despertar.

Allí, donde el café se endulzaba con miel,
el universo pareció haber preparado, cuidando cada detalle con minuciosa dedicación, un gran escenario para ese momento;
El patio sembrado de algodón, las tardes que olían a caimito y a peras y las hadas que según mi imaginación habitaban el lugar, fueron testigos de la primera vez que mis ojos tropezaron con la poesía.

Sólo hasta ahora preguntándole a mi memoria, cuando surgió mi amor por los versos, se precipitan estos recuerdos y por primera vez tengo conciencia del milagro ocurrido en aquellas vacaciones.
Hoy entendí que la luz que iluminaba el lugar era la mía, que no fue casualidad que ese libro sobresaliera del estante, que desde ese día en mi alma se encendió la magia
y que la magia empieza cuando la poesía te elige.

Nunca más volví, pero la poesía se vino conmigo.
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Descenso

Es un descenso ahogadero,
acuña hielo mi pecho:
sedimentos de espectros pendencieros.

Siempre mi piel sin sustento,
siempre oscuro el desfiladero.

Si te llamo, sólo muevo los labios,
tampoco hay heraldo de mi llanto.

Es el reflejo de lo inverso:
de morir ingrávido y cálido,
a ser pesado acero en el cieno.

Son mecenas que pulverizan mis venas.
Consanguíneos de anfibios
desmenuzando mi halo.

Basculo en vano
intentando hallar tu mano.

Y al otro lado descubro un embrionario
sentimiento de bienaventuranza.
¿Eres tú en la distancia?

Marisa Béjar, 9/9/2017.
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Imagen y reflejo

Solo imagen y reflejo,
y no sé cuál es de verdad.
Solo miro sus espejos
y ninguno es realidad.

Si por mucho que lo intente
fue su inversa
lo que vivo...

Si la izquierda es la derecha
y nada sale como digo.

Y así siempre, si me río,
ellos van y me sonríen...

¿Por qué entonces
si he llorado
no es consuelo lo que piden?

Si asomado los observas
sus colores son los mismos
y si rompen siempre tocan
siete años de un abismo.

Y no fue superstición
lo que encuentro ni padezco
si es tristeza de no hallarles
todo aquello que merezco.

Solo imagen y reflejo
en la vida yo busqué...

al creer que era ese espejo
donde un día me miré.


Todos los derechos reservados.
Daniel Díaz ✍
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Amor ciego

Dicen que el amor es ciego así que me vendé los ojos y fui a buscarlo.

Cuando me quité la venda ví mi reflejo en un espejo.
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4comentarios 86 lecturas relato karma: 34
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