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¿Y tú dónde estás?

Un fantasma ronda la casa,
es el fantasma de nuestro pasado.

Ronda la cama, mi mente y el cuarto;
está en cada espejo, rincón y retrato.

Contempla conmigo los atardeceres,
que juntos veíamos, espero recuerdes.

¿Y tú dónde estás?
Vuelve por tu fantasma que ronda la casa,
ven por tu recuerdo que me hace llorar;
regresa te pido, que el tiempo traspasa
mi alma, y recuerdo que tú ya no estás.

Un fantasma ronda en silencio,
es el fantasma de mi dolor.

Ronda la alcoba, mi corazón y cocina,
está en cada libro, espacio y esquina.

Y en las madrugadas que está junto a mí,
inevitablemente me acuerdo de ti.

¿Y tú dónde estás?
Vuelve por tu fantasma que ronda en silencio,
ven por tu recuerdo que es mi enfermedad;
regresa te pido, que todo es suplicio,
me invade el fantasma de la soledad.
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Si supiera

Si tan solo supiera donde estás
correría a buscarte con un pretexto cualquiera
de ti serían todas las flores
mi alma se pintaría de mil colores
y por fin asentaría mis ansias viajeras

Si supiera quien eres
te diría que te he amado desde siempre
que, aunque te he traicionado mil veces
siempre al darme cuenta que no eres tu
mi lamento y desaliento me han cobrado con creces

Si conociera tu nombre
lo escribiría en el cielo con nubes
para que tú también supieras que he llegado
que para ti he estado siempre
y mi amor entero te he guardado

Tan solo si supiera que existes
todo y más por ti hiciera
tan solo si supiera...
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La Dama de Negro

Será que ninguna persona en este mundo se ha perdido en la calidez de unos ojos? Vaya! Que vidas más insípidas esas. Es como aquel atardecer que no se ve entre las nubes, pero que el brillo incesante se refleja en la opacidad del cielo, así es este insípido ser que se transforma al sentir el calor de tu alma, cómo llamareis pues, a todo aquello que le da luz a tu existencia y que al mismo tiempo te destruye las ganas de estar con otro cuerpo sino más que amor?
Pero amor le llamáis a la falta de cojones de decirle amor al amor de esa alma esplendorosa? Qué falta de respeto con el deseo de tu amor... encarcelado en la prisión del sentir. Pues es así como tú, valeroso amor, que va en busca del verdadero amor, se ve invadido por el verdadero yo; un sin fin de palabras podrían describir la valentía de aquellos que han sido capaces de decir lo que les escruñe su existencia, pero un limitado de palabras podrían decirse cuando el caos sentimental subyase a un solo ser, y el cuerpo penetrante de este otro ser minuto a minuto, segundo a segundo, momento a momento, mirada a mirada te destruye la precariedad de tu alma, y tú sin pensarlo haces parte de el infinito caos del verdadero amor, en ese cúmulo de estrellas que conforman a un simple cuerpo pero que esconde a la infinitud del cosmos. Hay quienes dicen que solo puedes contemplar el cosmos sin entenderlo, pero este espíritu más allá de contemplar tu cuerpo esculpido, entendió que debía entender el orden de ese desorden que hace de esa mujer imperfecta la mujer correcta. Y sólo así, es que entenderéis el encuentro con el alma que te destruirá el día, pero que en la noche te construirá con el simple pensar en el desencuentro que obedecen los espíritus de los dos cuerpos. Pero cada vez que se produce el acercamiento de nuestros cuerpos, es como si el primer encuentro se produjera nuevamente, esa primera vez que sentí la sensación de estar completo en la incertidumbre del ser, esa primera vez que vi la brillantes de la claridad en un amor, esa primera vez que contemple la belleza de manera que el cuerpo de mi amor, dejaba de ser la prioridad para alimentar la oscuridad de mi alma, y se posaba ante mi existencia la mujer correcta.
Si bien el amor se convierte en una causalidad de mis deseos, el deseo mismo se reprocha el desear el amor de otro cuerpo, este, más allá de interesarle la idea de obtener una satisfacción placentera, se detiene a pensar en el actuar que no pensó y en el sentir que está sintiendo, deslizándose el amor en un sin sentido ante los ojos de esa alma, y en un infortunio ante este amor, pero, será que el verdadero sentido que quiere el yo es la reciprocidad de el sentimiento, o requiere de este infortunio para seguir existiendo el verdadero amor?
A menudo me preguntan qué pasará con este amor, y siendo sincero, colapso en el pensar del mismo, no entiendo aún el verdadero sentido que trae consigo este sentimiento, pero para amar hay que entender algo? O el algo se convierte en el todo del verdadero amar?, es así, en donde las noches más frías y silenciosas me recuerdan la distorción de mi realidad al momento que me siento penetrado por esos ojos de vida, debatiendo mi ser entre dirigirse hacia tu calor, o alejarme en busca de la oscuridad, y para ser más precisos, creo que mi ser no ha tenido más opción que ser esclavo de ésta última.
Miradme a los ojos, traspasa y allí veras la infernalidad que evoca la profundidad de este mar masivo en donde te perderás así como este ser ha sido capaz de perderse en la incertidumbre del amar.
Mi caminar en el juego de la vida me ha enseñado a detenerme en los detalles que producen el florecer de mi existir, siendo de un modo más intenso esto a lo que le llamamos amor, donde una fractura en mi cotidianidad fue la culpable de encarrilarme hacia tu existencia, donde el universo que conocía no me bastaba para seguir creciendo y donde éste nuevo universo me llevaba al siguiente escalón del entendimiento de mi ser. En este punto de mi viaje llegué a sentir la esperanza del nuevo amanecer, y sí que lo fue... conociendo a la persona que ha hecho posible darle luz a la oscuridad de mi realidad.
Si bien el encuentro principal fue esa primera vez que cruzamos miradas, no quiere decir que sea el único en donde me haya sentido deslumbrado por tu existir, siendo realistas y diciendo la verdad, en todos nuestros encuentros mi ser no a podido entender el cómo hace tu sola presencia una alteración de todo mi existir. La fugacidad de nuestras miradas en el día a día, me hace comprender que es una verdadera locura seguirte amando estando en el vacío de tu vida, sabiendo desde el principio de este sentimiento la única realidad que depararia para nuestros corazones sería el lazo de amistad, una amistad que no entiende mi espíritu el cual estuvo decidido a amarte desde la primera mirada y que hasta el día no ha parado en su incesante lucha contra tu olvido.
De una u otra manera busco una salida para no vivir en el mundo de tu pensar, pero el sentimiento me invade y me sigue, me siento un esclavo de esta realidad, donde a lo mejor las cadenas sólo serán despojadas cuando estés junto a mí, o cuando decida por fin dejar la lucha y alejarme de ti.
Mi único refugio ha sido escribirte, porque me siento impedido de dirigirme hacia ti y confrontarte, sé que me llamareis cobarde, pero el sentimiento y el nerviosismo se apodera de mí, mi cuerpo y mi pensamiento se acelera, tu cercanía me debilita, tu mirada me destruye, tu voz me deja anonadado y quedo frente a ti muerto en vida.

Así que el dia en que te vi por vez primera, se desencadenó esta llamarada de mi alma, y mi verdadero sentir decidió por si solo, el verdadero vivir. Sin saberlo tú, y sin entenderlo yo, el encuentro primero, desembocó lo que hoy sólo yo llamaré, amor...
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No me olvido de ti...

No me olvido de ti
porque vas a mi lado
y caminas conmigo
en lo bueno y lo malo.
Yo sé bien que sabías
lo que estaba pasando
pues tus ojos inquietos
al mirar se alteraron,
y no quise asustarte
con mi aspecto cansado
y te dije con guasa
que eran solo los años,
pero tú lo sabías,
era fácil notarlo,
que tu hijo querido
algo estaba penando.

Hoy te pido tu ayuda
y ese rezo tan sabio
a la Virgen del cielo,
con Jesús en sus brazos,
porque quiero ser fuerte
y pasar este trago,
esta senda difícil
con profundos barrancos,
es por eso que ahora
necesito tu mano
y la eterna caricia
que tus dedos dejaron.
Yo sé bien, madre mía,
que me estás escuchando
en el cielo infinito
como hiciste a diario.

Pide a Dios que me ayude
y que cure mi estado
para amarle en la vida
y seguir tras sus pasos.

Rafael Sánchez Ortega ©
24/06/19
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Encontrémonos

Encontrémonos en tus risos
tengamos una cita en tus labios
tomémonos de las manos en tus ojos precisos
besémonos en tu cuerpo y sus recovecos sabios

Déjame deslizarme en tu sonrisa
quiero refugiarme en tu vientre
buscar el punto G de tu grandeza
permite que en tu espalda yo me adentre

Encontrémonos pronto pues te anhelo
y el sabor de tus labios yo presiento
ven y con tu presencia dame el consuelo
porque sin ti es muy poco lo que siento
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4comentarios 59 lecturas versoclasico karma: 97

Entre las tardes

Me gusta esconderme entre las tardes
para pensar en ti y no tener testigos
para saborear el elixir en el que ardes
para ser naufrago en tu abrigo

Me gusta estar solo para recordarte
así evitar que tu imagen se borre
con los ruidos que buscan callarte
con el agua que sobre el vidrio corre

Suelo quedarme en silencio
para recordar tu voz en mi mente
en el fulgor de tus ojos presencio
del agua de mi alma la fuente

Me gusta esconderme entre las tardes
para de ti enamorarme más
para ilusionarme con que en ti guardes
el amor clandestino del que nunca sabrás
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3comentarios 45 lecturas versoclasico karma: 73

El Muelle

El anochecer
Se comienza a poner
Mientras un joven toma asiento
Aguardando un par de minutos.

Admirado desde la orilla
De un viejo muelle
El ancho mar
Esperando a ver llegar
Desde la lejanía
A su amada
De piel pálida
Ojos de almendrados
Cabello azabache
Cómo está está noche

Donde el enamorado
Aguardando verle llegar
Desde la orilla del mar
Mirando desde un viejo muelle...
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"Atrapé su mirar"

Atrapé su mirar
en una gema de arcoiris,
y un hilo rojo atado a su meñique
conservó todos sus deseos,
aunque fuera un día de incertidumbre
aunque lloviera granizo y polvo...
le abracé y desde hoy fui su nido.

Atrapé su mirar
en el fuego de mi sangre;
se la di para que viviera
y para que su alma se durmiera
en la tierra con la mía...
para que florezca como los pétalos blancos
y sedosos de una magnolia.

Atrapé su mirar en un desvelo,
mientras nos consolabamos
bajo la luz de una vela,
desnudando nuestros corazones
y saboreando nuestras pieles...
¡Piel, sangre y corazón!

Atrapé su mirar,
revivi su sonrisa dormida,
hasta que los orbes blancos
lo bañaron en un mar de destellos...
resplandeció y me miró,
ahora me pertence.




Enid Rodríguez Isáis
Estados Unidos
Julio 2019.
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16comentarios 181 lecturas versolibre karma: 89

La Doncella Encallada

Callado miraba desde la distancia
Un cuerpo que a encallado
Sobre unas rocas
La figura se levanta
Y su espalda forma una perfecta
Medialuna

Su piel era iluminada
Por la mira de aquel satélite
Que con ojos curiosos la observaba

Sus pestañas como ostras
Dejaban entrever sus ojos brillantes
Como perlas y desde lejos pude verla
Ahí estaba ella sola
Mirando el reflejo del espacio
En aquél mar que era su espejo
Y desde lejos pude ver una sirena

Encallada en un suelo de piedra
En silencio como si estuviera
En penitencia, tan lejos y a la vez tan cerca estaba
Sólo podía disfrutar de su silueta
Mirando a la lejanía aquella estrella
Que la guía de nuevo hasta casa

Y como vino, se fue sin dejar huella, aquella sirena encallada.
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19comentarios 143 lecturas versolibre karma: 93

Mâya, Mâra, Brahmâ

¿Has escapado del edén?
Yo estoy atrapado en él y no puedo salir,
aquel ángel que me elevo, me enseño a caer.

Busco una mujer hermosa
habiendo doradas cópulas
buscamos una cosa que no se ha encontrado.

Estamos inmaculados,
los monstruos con máscaras terroríficas nos ahuyentan,
pero muestran la otra cara del asesino, la cara dulce y tierna.

Volvemos a la tierra de los justos, sabios, la tierra sana y blanda,
hemos sido coronados príncipes, porque hemos llegado al reino,
los guerreros y guardianes te cuidan tal cual sombra son,
nos comportamos reyes si somos mortales en tierra de dioses.

Solo estamos reunidos bajo las luces del reflejo de la ciudad,
pero por encima de una tierra suave y blanda, aquí no hay montes,
solo el reflejo de gigantes guardianes y siendo escondidos,
no hay nubes, sólo una bóveda estrellada.

Entramos al desierto prohibido, errando, errando…
aquí en el perímetro no hay estrellas, aquí estamos flotando inmaculados…

Escuchamos la voz estremecedora, pero solo hay silencio,
entramos a la boca de piedras tratando de buscar una cosa donde habitar.

Despegamos al cielo como un ángel alado metálico,
viendo lo que piensa el mundo llenos de fuego.

Este es un viaje que anhelas mucho, solo espera a tu llamado y no mires atrás,
no te caigas a tu primer paso, solo mantente flotando, solo mantente soñando…
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1comentarios 25 lecturas prosapoetica karma: 55

Besos guardados

Aún guardo los besos que jamás te dí.

Los he dejado en un legajo de anhelos, que etiqueté con tu nombre, hasta tu foto le pegué.
Allí guardo caricias que no te hice,
besos tiernos en el hombro que no te di;
sentimientos lindos hacia tí y la emoción
que me causaba verte.

Todo eso guardo en ese legajo.

Allí seguirán esos besos, bajo resguardo.
Si algún día los quieres,
llévatelos, son tuyos.
Siempre lo fueron.
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3comentarios 79 lecturas versolibre karma: 95

Suspiro

.

Un suspiro es un poema
que se lo lleva una mariposa
en sus labios de viento...

Y versarte en tu vientre
es la respuesta que se siembra
en el aliento de esas letras.










.
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14comentarios 120 lecturas versolibre karma: 111

Con tus alas de cristal...

Con tus alas de cristal
vas creando fantasías,
en un vuelo muy hermoso
entre flores escondidas,
y te posas en las rosas
y en sus pétalos suspiras,
mientras dejas en mis ojos
el latido de la vida,
y es que miro tus colores
y hasta tomo tu sonrisa,
y me duerme entre tus alas
tan serenas y tranquilas,
¡mi pequeña mariposa,
no te vayas todavía,
necesito de tus sueños
y también de tus caricias...!

¡Qué bonito es caminar
por la playa, de puntillas,
con las olas en los pies
inundándote de dicha!,
y seguir, al sol que marcha,
y se esconde en una esquina,
mientras ves como la tarde
dice adiós y se marchita,
es la vida, tú te dices,
la que pasa y va con prisa,
la que hace que sus versos,
y sus letras dejen tinta,
¡mi pequeña mariposa,
con tus alas tan bonitas,
voy contigo a todas partes,
pues preciso de tu lira...!

"...Tras tus alas de cristal
vas dejando muchas rimas,
en los sueños de colores
que me entregas día a día..."

Rafael Sánchez Ortega ©
04/06/19
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4comentarios 65 lecturas versoclasico karma: 100

Camino y te veo...

Camino y te veo
mi sombra querida,
pues vas a mi lado
paciente y tranquila,
a veces te encoges
y en otras te estiras,
depende del paso
y el aire y la brisa,
hay ratos que miro
la forma que brindas,
inquieta y traviesa
cual tierna gavilla,
hay otros que veo
la bruma marina,
que avanza y que llega,
de prisa a la orilla...

Camino y prosigo
la marcha en la vida,
y tiemblo al mirarte
sin ver tu sonrisa,
la escondes, la ocultas,
también tus pupilas,
y ansioso me dejas
llorando las mías,
yo sé que el reflejo
que tanto me anima,
es copia y no sombra,
de un alma vencida,
la llevo en el pecho,
conmigo camina,
y nunca se cansa,
pregunta ni grita...

"...Camino y voy solo,
contigo, querida,
mi sombra del alma
de noche y de día..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/06/19
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4comentarios 86 lecturas versoclasico karma: 93

"Fuimos raíz y tierra" Plumas: @EnidIsáis y @GaiborHector

Y él me dijo,
"No olvides esto...
Hoy fui tuyo
Y tú fuiste mía,
fuimos raíz y tierra."



Eres la copa del exilir divino de tus besos. Un vino vertido que ha ahogado a las palomas mancilladas en jugos lúbricos.

Que se derrama en medio de mis blanquecinos senos, como un altar de hambrientas aves picando sus erguidas fresas.

Tus manos las siento hasta el fondo de mi alma, más allá de mis jardines carnívoros, deshojando sus rosas blancas.

Interrumpiendo el tiempo y su silencio, dominando bajo tres nudos con tu hombría, y yo...¡envuelta en perlas en sábanas de seda!

Giro y doy vuelta en tu espiral, desanudando tu blusa, y en esa lluvia apretada, son cantaros erguidos de senos convexos, que imitan un ave en su vuelo y me lleno de esa agua recién cosechada entre nubes escarlatas y la fertilidad de un huracán recién escrito…

Hay poemas destrabados que incólumes entregan su cuerpo al ruido de orquídeas explorando su eros.

Llenando mis manos al entredós de su ciénaga blanca, donde tiemblan sus piernas al oír, el corcel que acaricia su piel, en delicadas delicias que se derrama en los labios, en un rocío excitado...


Mi muslos mojados de miel espesa se aprietan a tus pilares que sostienen tu espalda rasguñada.

Y tus dedos posando sobre mis labios escarlata, mordidos y lamidos como si fuese un felino saboreando su bocado. ¡Oh yo te quiero bajo mis mantas de espuma! ¡Oh yo quiero tu mancha diamantina hacer florecer mis tierras áridas!

Tomo la forma ígnea de tu espalda desnuda al sonido de un tacto que en la boca se derrama. Desvisto tus forma a la línea de mis manos mojadas, al sonido de tus gemidos anclados en la cama y tus muslos, se rinden al fuego de las noches prendidas a mis labios desvestidos, en tu cavidad ahora llenada por mis ganas nadas austeras.

Busco tus labios y sus palabras calladas, en un lenguaje que me llena los míos. Te deseo, y mis índices juguetean con las aristas de tus senos erectos.


Empapame de tu sudor mientras las rosas rojas danzan alrededor de nuestros cuerpos cual si fuera lluvia orgásmica en primavera.

Soy una Venus sedienta disfrazada en inocencia, soy diferentes amantes en tan solo dos piernas, Soy todo lo que me pidas ser... Una esclava con esposas de encaje o esmeraldas... ¡Oh yo te quiero bajo mis mantas de espuma! ¡Yo te quiero, te espero y te deseo!"



Enid Rodríguez Isáis
Estados Unidos.

Héctor Gaibor
Ecuador.


Abril 2019.
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25comentarios 248 lecturas colaboracion karma: 208

El viento acaricia...

El viento acaricia
y deja una nana,
susurro al oído
de bella tonada,
canción invisible
sin voz ni guitarra,
que pulsan las cuerdas
del aire que pasa,
la brisa y las olas
se juntan y claman
y forman un dúo
con mar y resacas,
así se despiertan
las notas del alba
y algunas sirenas
que van a la playa...

El viento te sigue,
te cubre, te abraza
y luego se pierde
ligero y se marcha,
y atrás el salitre
se queda en tu cara,
pequeña gaviota
que vuelas sin alas,
estás en mi mente
y vas en mi barca,
detrás del destino
que sigo sin pausa,
vivir en la vida,
soñar con el alma
que viene y que llega
y roza mi espalda...

"...El viento, de nuevo
me trae esperanzas,
y deja y me otorga
tus besos de plata..."

Rafael Sánchez Ortega ©
26/05/19
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10comentarios 91 lecturas versoclasico karma: 88

La lluvia...

La lluvia moja las calles
pero me gusta esta lluvia,
cuando baja desde el cielo
con sus gotas una a una;
yo la miro y me sonrío
y hasta sueño como nunca,
con mi frente en la ventana
y en los labios la ternura,
contagiado por el agua
que, del cielo y, con su música,
va dejando en los oídos
una nana dulce y pura,
bella estampa y sugerente
la del agua en esta lucha
por bajar desde las nubes
a la tierra con secura...

Pasa la tarde y el viento
manda a la brisa desnuda
para que bese en los parques
a los jardines y frutas,
éstos se encuentran mojados
ya que la lluvia fue aguda,
y recibieron de pronto
ese mensaje y la ducha,
fue como un soplo en el alma
que desgarrara su blusa,
y traspasando fronteras
viera, por fin, a la luna,
luna de plata y de niños,
magia que lleva en su grupa,
una carita divina
con la sonrisa tan chula...

"...La lluvia moja las calles,
pero me gusta la lluvia,
para llevarla a tus labios
luna, lunita, y mi musa..."

Rafael Sánchez Ortega ©
03/04/19
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Ya crecen las plantas...

Ya crecen las plantas
y suben al cielo,
los tiernos suspiros
de flores y pétalos,
y allí se entretienen
con gnomos y elfos
que juegan con niños
y viven sus sueños,
en esos instantes
yo soy un reflejo,
la rosa en el parque
y el niño sin miedo,
que un día, en la escuela,
vagó por desiertos,
y fue por las dunas
con pasos de ciego...

Ya suenan los cantos
de algunos jilgueros,
también los gorriones
emiten arpegios,
la sangre y la savia
recorren senderos,
por venas diversas
de tierras y cuerpos,
se ensanche el ambiente
de aromas amenos,
que agradan los ojos
con brisas y besos,
y así, en un instante,
se traza un momento,
sintiendo a la vida,
que ofrece sus versos...

"...Ya acaba la tarde
de un día concreto,
nos llega la noche
y en ella, el silencio..."

Rafael Sánchez Ortega ©
11/05/19
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2comentarios 75 lecturas versoclasico karma: 74

Agua de estrella

Voy diluyéndote verso por verso,
desnudos frente a un mar de espejos,
extasiados por una luz blanca
que hace brotar en nuestros poros,
destellos de oro y esmeraldas.

Voy diluyéndote entre adagios,
a un lado del alba mientras te viertes,
como la vida misma en mi cáliz olvidado.
de nuevo respiro tan viva en tus
jardines de jazmines y magnolias,
y no ceso en preguntarme...

¿Acaso serás un espejismo?
¿Quién eres que traes las flores
y los pájaros en pleno invierno?

Pues ríos corren por mis venas,
buscando la orilla de tu boca,
para alcanzar la eterna libertad,
mientras aprieto las llanuras de tus manos,
y exhalo tu selva cubierta de escarcha misteriosa.

Entonces sí no estás jugando conmigo,
déjame amarte a corazón abierto,
para perdernos en esas olas,
donde estalló el amor.

Ahí junto a esos vértices de lunas ancestrales
que invocan fuertes lluvias;
bendiciendo el suelo que caminamos,
y bebiendonos su agua
de estrella por la mañana.





Enid Rodríguez Isáis
Estados Unidos.
Junio 2019.
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22comentarios 239 lecturas versolibre karma: 222

No quiero lágrimas negras...

No quiero lágrimas negras
que lloren cuando me marche
y se lleven mis cenizas
las gaviotas en la tarde,
si acaso ese labio abierto
con sonrisas y saudades
de las horas compartidas
escuchando nuestra sangre,
y es que la vida es latidos
que se van en un instante,
y nos dejan mil recuerdos
que no quieren esfumarse,
por eso no quiero lluvia,
ni suspiros que me llamen,
y que me impidan dormir
mientras inicio este viaje...

No quiero miradas turbias
ni pupilas con disfraces
para cubrir la partida
de mi barca por los mares,
tendré el timón bien dispuesto
y las velas con su baile
aprovechando la brisa
del nordeste con su guante,
y así marcharé a la nada
a esa tierra y a sus valles
donde la infancia es eterna
y rodeada de ángeles,
podré dar rienda a los sueños
y desprenderme del lastre
de vivir y amar, cantando
como aprendí de mis padres...

"...No quiero pedir migajas
ni caricias a las aves,
y seguiré mi camino
y su vuelo, con mi lastre..."

Rafael Sánchez Ortega ©
21/05/19
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8comentarios 66 lecturas versoclasico karma: 95
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