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Ruido

Escucha. Dime qué queda cuando todo el ruido ha remitido. Cuando las voces que agredían la calma cesan de repente en sus rebuznos. Cuando el desgañitarse de la tormenta se disipa y todo a tu alrededor queda suspendido en un silencio que es mortaja. Yo cierro los párpados con un suspiro, como si la saeta de la muerte hubiera hecho diana en un último latido. Nada importa. Todo cuanto rugía es ahora un sinsentido, un catálogo de urgencias que a nadie interesa. Vivimos rodeados de alarmas. Sobresaltados a cada paso por vuvuzelas estridentes que nos agotan los tímpanos y la tranquilidad del día. Agobiados por las bravatas con que los estúpidos enjaezan sus discursos de sangre. Cuando el griterío cesa yo rebusco en la brisa el quedo murmullo del otoño acercándose pardo y cabizbajo a mis jardines. Las palabras merman sus aristas y se hacen pacíficas como corceles desbocados que la luna amansa en la pradera. Escucha. Ya no hay prisa. Todos los campanarios del mundo duermen al unísono. Es como al principio de todas las cosas, cuando nadie violentaba los paisajes profiriendo alaridos de discordia.

etiquetas: calma, ruido, silencio, escuchar, urgencias, agobio
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"Maldito el que crea en las promesas de los hombres" Por: @Sinmi y @CorazónDeFlor

Ya se rebosó el vaso.
Ya no caben más penas
En este ser al que le dictaron condena.

Esta enfermedad
no sólo llegó a mi cuerpo,
caló en mis huesos
Y heló mis sesos,
sino que avanzó
Hasta donde mi fe se agotó.

Ya no vienen los que me amaron,
Aquellos que me juraron
Estar conmigo hasta en lo malo
Se comportan como tiranos
Que olvidan a sus hermanos.

Ahora comprendo su indiferencia,
A pesar de mi clemencia
Pues siguen su vida en medio de la opulencia
Mientras yo sufro por su ausencia.

Ya no tengo la compasión
De aquellos a los que siempre amé,
Ni siquiera de este reflejo
Que me deja medio perplejo
Al mostrarme que me muero
Y hora a hora ya me alejo.

Me refleja, ya no como humano,
Sino que muestra los pedazos
De una mujer hecha de retazos

Y de mí ya nada queda,
Ya que por estas venas
Sólo hay sangre que me quema.

Ahora solo queda el frío
y un continuo desvarío
en está blanca habitación
Que acompaña mi desolación
Con este sufrimiento que no cesa
Preguntándome sin pensar
mientras me lanzo al vacío.

¿Cómo he caído aquí?
¿es esto levantarse en victoria?
¿Qué hago yo aquí?
¿Acaso es esta la prometida gloria?

Cascadas de cabellos se caen al suelo,
los pétalos de mi flor ya se marchitaron
mi alma enlutada se esconde tras un velo,
pues mi nombre se va con el viento olvidado.

Todos a mi alrededor ríen, se visten de seda
se visten de blanco, celebran nuevos lazos
nuevas vidas, nuevos cantos, nuevos abrazos
el mundo no deja de girar, se salva el que pueda.
¡Ay de mi, voy en pena y se salva el que pueda!

Bien dicen los sabios "maldito sea
el que crea en las promesas de los hombres
dolor y decepción se llevará",
así será, así será...
¡Ay de mi, decepción se llevará, así será, así será!


@Sinmi
@CorazónDeFlor
Febrero 2019
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33comentarios 184 lecturas versolibre karma: 100

_______

Pan de memorias
adormece en tu trigo,
verano escaso.

En tu recuerdo
se columpian mis ramas,
viento de invierno.

Sobre el envés
de tus hojas de roble
resbala el alma.
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1comentarios 44 lecturas japonesa karma: 104

Llegó el silencio

Llegaste en silencio, mandando callar a tus pasos,
que bailaban con el recuerdo
de lo que un día fue tu sueño.

Intentaste mandar callar a tus brazos,
pero tus manos saludaron el ruido,
que te llamaba despacio.

Entraste junto a Morfeo sin saludarle,
como siempre habías dicho que harías.
Te giraste y negaste un adiós a lo que ya sabías
que se había ido, que se había acabado.
Tan solo, tanta distancia,
un muro entre el cielo
y el infierno.

Después llegó el silencio,
y todo volvió al principio,
te cubrió el sueño.
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4comentarios 101 lecturas versolibre karma: 92

En la cima de tu olímpico suelo

¿Mujer que haces en la lejanía?
Saboreando tu dulce melancolía
exquisito ámbar labrado
en los galeones de efigies lunares,
dúctil y suave ambrosía.

Un azulino cortejo de aretes y hadas
cuelgan de tus negras, y profusas pestañas.
Tu fulgurante figura Esparta
en la cima de tu olímpico suelo.
Imágenes divinas se pulen en los cavernosos veneros
del astral mundo donde espero mi velero.

Oh, cascada de lunas, oh, manantiales de brumas
de tu hálito sutil brotan los más tiernos azahares.

Hojas fragantes inspiración divina
salen de tu pluma cual diadema encumbran.
Tu menuda figura, silueta de sombras
en esta noche de trémulo solas.

Mar infausto que separa... Mar que impulsa las olas
los pensamientos fraguados
en la roca ígnea permanecen dormidos
en los espejos termales 
y se acortan las distancias.

Voy buscando tu mundo de sirena antigua
persiguiendo tu imagen de musa encarnada
guardada en mi libreta de apuntes.
Me abruma el silencio...Y me abraza la soledad.

Cabimas, 02/09/2018
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Una guía rápida para entender que te amo

...

Un desenlace trágico para no estar en tu camino
y que ya no seas, pero eres.


Una guía rápida para no escribir
y no amarte, pero te amo.


Un silencio en calma y una voz perdida
para no hablarte, pero te hablo.


Un minuto en silencio
para no pensarte, pero te pienso.


Un instante de emoción y un golpe de suerte
para no existir, pero existo.


Un río inmenso de suaves gotas tristes
para ya no llorarte, pero te lloro.


Un acantilado
para ya no rodearte, pero te rodeo.


Un conjuro de estrategias
para ya no verte volver, pero vuelves.


Un minuto de silencio desencadenado
para ya no pensar en ti, pero te pienso.


Un último intento alto en la madrugada
para no alcanzarte, pero te alcanzo.


Un alto vuelo y una alta joven
para no mirarte, pero te miro.


Un camino dulce y lejano
para no besarte, pero te beso.


Una sonrisa manchada y esparcida
para no verte, pero te veo.


Un llamada inconfesable y una tertulia lenta
para no encontrarte, pero te encuentro.


Un suave golpe y una suave palabra
para no escribirte, pero te escribo.


Un suave rastro de olor
para ya no mirarte, pero te miro.


Un queja errante vacía de sentido
para no inspirarme, pero me inspiro.


Una voz en el alto parlante
para no llamarte, pero te llamo.


Un oído sordo y una voz cansada
para no cantarte, pero te canto.


Un suave deseo y un respiro reprimido
para no inhalare, pero te inhalo.


Una línea suave y un gorrión desnudo
para no volar, pero lo hago.


Un murmullo de un viejo
para no rozarte, pero te rozo.


Un suave descanso eterno
para no disiparse, pero lo hago.


Una suave queja de los inviernos en la noche
para no ser presencia, pero lo soy.


Un minuto de más
para no ser tu tiempo, pero lo soy.


Un estancia amplia y blanca por el camino
para ya no vivir en ti, pero te vivo.


Una salida rápida para morir
y seguir muriendo, pero vivo.
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En silencio

.
Estoy caminando el silencio
volviendo sobre los pasos
donde dejé aquél día mis letras
y ya no estuvieran
quizás me encuentren otras
de un amor que en el mismo camino
también se perdió…

Ya no le hablo al silencio
comprendí que no siempre me escucha
que si lo quiero de aliado, sólo camine a su lado
sin distraernos hablando, mientras una a una
las letras voy pisando, formando palabras
versos nuevos y poemas, en mi propio silencio
sin que me escuche, recitados…



soundcloud.com/lola-bracco/caminando-el-silencio (Lola)

.
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Silencio

El silencio es la melodía de aquellos que buscan la calma
y la agonía de los que les aterra encontrarse con su alma.

El silencio somos tú y yo
dejando que el sol, queme las palabras
y nos hiele poco a poco el corazón.
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En el lago de Deieu(Capítulos III, IV, V)

Capítulo III
El Vaho del aliento

Nos recogemos a la presencia del brasero,
tomamos de la botella un sorgo grande de vino tinto y tomas delantera en el paso hacia el baño.
Me quedo de pie esperando que termines de bañarte.
La lluvia sigue contando historias gota a gota, hora a hora, tengo algo de frío pero se escucha el rechinido de la puerta anunciando que ha terminado de ducharte.
Te me quedas viendo y exclamas:
¿Aparte del vino tienes ungüento para suavizar el rizo relieve de mi espalda?.
De prisa voy al segundo piso por dicho ungüento, al regresar estabas tirada boca abajo en la alfombra diciendo:
¡Joder! esto es para hoy...
Unto suavemente en la espalda el calor sin ritma alguna, y en la presencia del calor liso la rigidez de la piel.
Pasado el tiempo escucho tu respiración profunda confirmando que estabas dormida.
Optó por cubrirte con la cobija de barbas y sin preámbulo pongo otra madera en el brasero.
Sentado en el sofá quedó dormido al par de horas despierto en un brinco y descubro el anuncio del silencio pues había terminado de llover, me asomo a la puerta y observó que la luna iluminaba la noche sin cólera ni hostiga.

Capítulo IV
Sin respiración

Haz despertado y levantado tu cuerpo, te sientas en el sofá, tomas la cobija y comienzas a contar las barbas.
Curiosamente analizas mi mirada al quedar perpetro ante majestuosa luminaria noche, me pierdo varios segundo y al paso siento tu presencia cerca, descubro que sólo la cobija cubría tu cuerpo pues debajo de ello yacías desnuda. Me pides que te deje pasar y emprendes el caminar hacia la iluminada noche.
Entre árboles y velo de luna te sigo, al llegar al llano te sientas bajo la conífera de madroño y pronuncias:
¿Qué me vas a preguntar que no sepa la misma luna de mí?
Y respondo:
¿Cómo has llegado a ella?
Me miras y te levantas diciendo:
Desnuda para no entorpecer su claridad.
Y en ese momento dejas caer la cobija quedando a viva imagen de Eva.
Sonrió y hago génesis en tus pechos tratando de alimentar el vaho del aliento, tomas mi cabello y otorgas al frasco la esencial del ahora. Sólo tu respiración se cantaba y al par de gestos suelto la vid de tus cántaros pechos.
Recoges la cobija y sigues andando. La luna aumentaba su brillo y en las huellas que ibas dejando por tu andar descubro la cría de la noche llamada: Deieu...

Capítulo V
El puente

Seguía caminando detrás de ti pero con la satisfacción que sus huellas iban dejando parte de ella.
Al horizonte fijaba mi mirada al alto total que habías hecho, al acercarme me topo que estás arriba de un puente, en silencio tu atención estaba hacia el otro lado del mismo.
En mi inquietud me acerco a ella y quedó maravillado de lo que había descubierto sin que ella misma se diera cuenta pues lo encontrado era la conexión entre este lado del puente y lo que tu atención secuestraba: un lago...
Transitado por completo el puente una neblina invadía el presente y se opacaba la visibilidad de aquel lago. Te palmo el hombro y me anuncias lo siguiente:
La luna sólo sabe de este espacio pero descansa un poco porque hemos llegado a donde podrás minimizar las dudas que has visto en mis huella y te mostraré lo inimaginable.
Estaba invadido de un soplo de viento crucial y perpetuo de silencio, sabía que algo estaba por llegar sin duda alguna pues sentía esa inquietud por ya ver pasar la neblina y descubrir ese lago...
Ambos sentados descansando bajamos el cuerpo quedando relajados por los sonidos de grillos y en un solo movimiento sacó la botella de tinto de entre el pantalón y la cintura, otro gran sorgo invadió nuestro paladar disfrutando aún más y ya hay esperamos que se despejara la neblina, decidí no preguntarte hacia dónde íbamos realmente y que dudas iban a descansar.
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Encuentro con el silencio

El silencio te invita a escuchar tu interior,
te permite entrar en la habitacion de tu mundo interno,
al llegar allí, poder conversar con tus miedos
y también con tus sueños oriundos.

Estar en contacto con el rumbo,
que esta tomando tu vida,
poder establecer metas y planear como alcanzar las cimas,
poder encontrar las salidas a problemas y tumbos.

Poder escuchar los susurros, de una mente que divaga,
creando un mundo donde no duelan las almas,
pensar en lo que pudieras ser, si alcanzaras la fama.

Vestir de estrellas tus sueños,
hacerle entrevista a tus miedos,
cantarle canciones a tus deseos
y hacerle debates a tus duelos.

El silencio es un buen compañero,
cuando sabes aprovechar de su tiempo,
a el le gusta mucho escuchar tus pensamientos,
pero lo que mas le gusta es tener contigo ese encuentro.


Claudia Viviana Molina
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Petición

Por la bondad y la paciencia,
por la humildad y la prudencia,
por la humanidad y la inocencia,
degolladas por nuestra inconsciencia;

por quienes mueren secuestrados,
por quienes lo hacen cual soldados,
por quienes son violados
y por quienes son asaltados;

por la seguridad y la democracia,
por la tranquilidad y la tolerancia,
por la responsabilidad y la justicia,
encostaladas por nuestra avaricia;

por quienes que son mutilados,
por quienes son ultrajados,
por quienes lloran desconsolados
y por quienes lo hacen encerrados:

Guardemos un minuto de silencio.

Madre y Padre que están en el cielo
resuciten en nosotros como voluntad
y en acuerdo cuidemos de este suelo.

De Sombras, 2012
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En el lago de Deieu

Prefacio

Calcular una distancia requiere de instrumentos fríamente matemáticos, tallados en perfeccionismo pero, en un lago serían volúmenes y dimensiones inestables.
Arquímedes lo decía: ¨dame una polea y te moveré el mundo...¨
Por lo cual dame un lago y hablaré de la luna y Deieu.
Más allá de dimensiones y distancias, de volúmenes y arrogancias, una luna asomándose en la cúspide del convexo reflejo del lago y hay donde nadie puede ver con ojos terrenales, exactamente hay charlaremos con Deieu.

Capítulo I
Génesis

Diosa de la luna un comienzo algorítmico entre historia de griegos hasta romanos, de poder a belleza, y de armaduras hasta lazos de ceda, sin duda alguna naturaleza pura.
Pongamos un ábaco en mesa y de pasada una botella de vino blanco,
de acomodar el relieve de la almohada en el sofá y más leña al brasero para fulminar la tarde de hoy.

El viento susurra a mi oído y comprendo que alguien me mira, llamado reflejo en rayos de luna.
Bien, tomada la botella invito a Deieu a probar el silencio de la Copa y sentados ambos frente al brasero hagamos del invierno un infinito conteo de hojas de otoño.
Deieu aclama dos cosas antes de fijarse en su espejo:
1.- no busques asombrarme porque ya estoy curada de espanto.
2.- preguntas sobre inteligencia sólo sería hablar de lo que se y por ello mejor preguntas que alimenten el abismo de lo incierto.

Capítulo II
Las cenizas

Colocaba otro pedazo de madera en el brasero, las cenizas abultaban, nos servíamos la segunda copa y en el chiflido del viento entre las ranuras empecé a escuchar las caricias de la noche sobre los árboles y comenzamos a platicar.
Deieu sin más preámbulos comienza a contar las barbas de la cobija y en un susurro dice:
Desconozco porque el viento se comporta así si la noche sólo quiere cubrir el vaho del silencio.
Vino a mi mente que está atenta a cada detalle como si sus sentidos no durmieran.
Al cabo de unos minutos volvió a comentar:
Las hojas pasan deprisa por el empuje del viento sobre la ventana y al final se atoran en las rocas de aquella llanura.
Había silencio pero sin que ella me viera desviaba mi mirada en su mirada perdida sin percatarse que mis ojos la alcanzaban.
De repente da un salto y exclama:
A comenzado a llover no sé si la lluvia viene con la tristeza o el aroma a tierra mojada dará más gusto al viento que no ha parado de entorpecer el silencio de la noche.

La lluvia aceleró su caída que al asomarme a la ventana sólo venía las gotas en niebla jugar a ganarle a la ley de la gravedad.
Deieu volvió a empezar a contar las barbas de la cobija y en un suspiro su mirada se detiene en el fuego del brasero. Suspiro tras suspiro sabía que el alma y el cuerpo tenían una lucha que ni los soldados romanos eran suficientes para detener el derrame de sangre que corría entre la línea mínima del alma.

Adquirí un nuevo trago de vino y sin aviso tome sus labios, los mordí y le pregunté:
¿Qué dice esa sangre que se derrama en ti?
Tu muy sorprendida vuelves a tomar mis labios y reiteras:
Entre mi mente y el silencio opacado por la lluvia y la noche sé que puedo salir de esto, la razón siempre me rescata de lo caminado.
La cobije y pensé en el color del vino: blanco.
Me levanto y voy a la bóveda por una botella de vino tinto. Al regresar a la presencia de ella vi que dormía pues su respiración era lenta y suave. Regreso a la bóveda a destapar la botella para no hacer ruido y llegando al brasero de vuelta por la ventana veo que Deieu bailaba bajo la lluvia. Me quedé perplejo pero sin dudarlo salí a seguirle.
No pasábamos de reír pero pensaba que era eso que se venía en tu rostro si una sonrisa de alegría o de tristeza. Trate de preguntarle y sin drama ella me dice:
Tenías razón no más mártires del amor...
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El grito de la memoria

Veo una voz,
como un cuadro de pintura,
en la niebla del mundo.
Diálogo con el eco
del silencio,
Como pétalos de una margarita
Deshojandose al viento,
nadie sabe por donde vagan los rumores.
La memoria grita
pero el presente
No gira hacia atrás para ver,
por qué soy un fantasma
que está Perdido
en las hojas de un cuento,
por qué soy un puñado de nada
en los bolsillos rotos del tiempo.
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Escuchar y equilibrar el silencio

Escuchar el silencio,
no es soledad, es armorío,
componiendose de equilibrio,
entre totalidad y vasto vacío.

Es quietud de distantes olvidos,
apoderandose de tu calma,
conectandose con las alas,
de aquellos sueños cumplidos.

Saboreantes y enriquecidos,
en la fiesta que celebran los cuartos,
donde bailan recuerdos guardados,
pertenecientes y suspendidos.

Susurrandote al oído,
conversando con tus pensamientos,
regocijandose por aquello,
de lo que alguna vez has vivido.

Convergiendo en un mismo camino,
que busca lograr un encuentro,
donde equilibrar el silencio,
entre totalidad y vasto vacío.
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"Antes de que el sueño se desvaneciera"

[ Encerrada en... ] una botella sin mensaje
navegando a la deriva
mis sueños buscan tu orilla
mientras el océano de la distancia
se filtra por la grietas del tiempo.

Mi mirada vuela hacia el horizonte
allí donde el cielo se divide en dos
el firmamento se arremolina
vendaval de mis sentimientos
¡qué ojalá supiera declararte!

Llegando a los márgenes de tu arrecife
susurras un idioma que no sé discernir
atisbo este lugar donde moras
es un desierto de arena y escollos
donde mis anhelos escapan entre los dedos

Despierto en un lecho vacío
donde aún permanece el calor de tu piel
me quema tan dentro tu ausencia
no has sellado ni con un beso tu marcha
acabo ahogada en [ ...un desierto de silencios ]


imagen "Antes de que el sueño se desvaneciera" arte2due.com
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Mi nombre

.
Quiénes somos amor ?
Dímelo también con tus ojos
dilo de tal forma que se vayan
de este silencio macabro las dudas
y te pueda creer, que hoy el viento olvidó mi nombre
cuando te siguió, y ya no sé quien eres, ni quien soy…

soundcloud.com/lola-bracco/quienes-somos-amor-corto (Lola)

.
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día grande

el cielo parece
enmudecer
y, poco a poco,
va impregnando
las calles del barrio
con su silencio.
dentro de un rato
lloverá,
y la lluvia nos sorprenderá
fumando con aires
de día grande
-nuestro aniversario
o Nochevieja, tal vez-.
juntos,
desde la ventana
veremos a la gente
achinar los ojos
y buscar cobijo.
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Silencio entre mi cintura y mi vestido, con una carga de ángeles menudos como caricias que se desploman

Silencio entre mi cintura y mi vestido, con una carga de ángeles
menudos como caricias que se desploman entre los dedos de
un remero azul, en el rincón más quieto de mis párpados.
Como la melodía que seleccionaste de Vivaldi, Andromeda Liberata,
prefiero aceptar tus dedos en la oscuridad.
Mientras lo desees, te veré frente a mí.
Escuchare el ritmo de la noche.
En una noche larga y hermosa.
La música no permite luces
demasiado brillantes
como el amor. Para evitar
una voz demasiado densa,
una mirada demasiado real,
así, en el medio de la noche,
con el corazón de la
música, nos escuchamos.




Esperare hasta que los
dragones negros estén en el cielo.
Los caballos amarillos vuelen.
Hay ramas que fluyen por todas partes. Luchando
contra el viento. Cadenas rotas y liberadoras.
Todavía hay una taza de té amargo durante muchos años.
Se coloco ligeramente entre tú y yo.
En este momento, el viento corre hacia el cielo. La
ventana está cubierta con un sol transparente. Al otro
lado hay un títere de carnaval.




La pequeña flor en su mano; si la flor todavía está en plena floración, se convertirá en un miembro del festival de la primavera. Todavía hay un poco de silencio al otro lado del cristal. Los fumadores ponen un poco de luz en frente de las cenizas de los dedos, incluso ese pequeño pedazo de la mente también es cálido a la colisión con el títere roto, en un remoto silencio que nos separa. Miró a la muñeca triste con cara de tristeza. Parecía que se enfrentaba a una infancia desgraciada. Ella tiró la rama de las flores rotas. Siempre sobresale en nuestra relación la puerta vacía. La siguiente puerta es el títere cansado. La siguiente puerta es el legado del poeta, o el poeta muere, o ya ha volado en el viento del silencio.
Es el deseo de descender del cielo o de las profundidades.
Las palomas puras vuelan. Las palomas son la luz de la luna como el agua.
El manantial ha recorrido un largo camino. El melocotón
florece frente a mí. Las flores del melocotón vienen de muy lejos. Al igual que las flores del melocotón llegan tarde o temprano.
Tiene un incomparable silencio y amabilidad.
Si las palomas volando están quietas, los
cielos y la tierra se van volando.



Sé que el melocotón florece en la distancia. Con la
sonrisa tierna. Una vez como la muerte.
Mire la distancia, el león que salta como una hormiga.
Mirando la distancia, una hormiga mira al otro lado.
Las hormigas más pequeñas a veces pasan por un
río profundo para recorrer un largo camino.
La luz proviene del cielo.
A veces, un profundo afecto fluye
repentinamente sobre el corazón de las
personas que se amaron y se rompe el silencio.
Más mareas, más luz de la luna.





www.youtube.com/watch…
Che-Bazan.España
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Silencio de cal

Silencio blanco de cal.
El viento en la encrucijada
rompiendo en luces y sombras
la sonora soledad.


Foto: María Prieto
(Sierra de Aracena)
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