Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 5, tiempo total: 0.005 segundos rss2

Cazadores de cien pájaros volando

Mejor pájaro en mano,
que cien volando,
así crecimos, así nos enseñaron,
así nos embaucaron.

Siendo prisioneros, de la cobardía,
y condenados por la mediocridad.
de ser sepultadores de sueños,
en cementerios, del mejor no lo intento.

Abrazando lo frío,
del agradecer lo que tengo,
tragando coraje, esperando en lo quieto,
Ánima entumecida,
suspendida en el tiempo.

Cargando mochilas, que nos susurran.¡Muriendo...!
Ni siquiera lo intentes, de cambiar lo que tienes, por algo más nuevo,
tú me tienes a mi y el resto es incierto.

Nos encadenan las alas.
nos hacen creer,
que el soñar, anhelar y volar,
son puros cuentos.

Pero esta es la sangre,
que correrá en nuestras venas,
con la que lograremos alcanzar ser,
cazadores de cien pájaros que nos cumplan los sueños.

Claudia Viviana Molina
12
12comentarios 99 lecturas versolibre karma: 103

• efímero sesenta y ocho •

Así que ahora que no puedo verte o hablarte porque estar en el lado opuesto de las vías no me lo permite,
te veo en la bondad incondicional de mi madre,
en la lealtad de mi mejor amiga,
en la sensación de paz que ofrece el sol cuando atardece,
en las olas del mar que tranquilizan pero llevan remolinos ocultos que solo se revelan al valiente que se atreve a adentrarse en ellas.
Te veo en cada uno de los tres cuando hablan,
sea en aquella isla este verano,
en el concierto de hace dos semanas,
en la azotea hace dos noches.
Cuando sale esa canción que tarareamos juntos en el aleatorio,
cuando escucho a mi padre hablar del valor de las cosas y la importancia de las señales.
Te veo en mi hermano cuando esconde su luz detrás de su apariencia oscura,
en la seriedad que provoca el vacío que solo uno siente, de mi abuelo.

Y sobre todo, te veo y te siento cuando me encuentro sola frente a la vida y siento esa tristeza inmensa y agónica,
cuando lloro desconsolada encerrada en el cuarto,
cuando me asomo a la ventana y hace frío pero entonces miro hacia el cielo y una estrella fugaz cae y de repente el invierno interno desaparece.
Te veo y te siento cuando me miro en el espejo y mis ojos café gritan todo lo que mi boca calla,
cuando analizo los gestos inconscientes de mi rostro al recordarte y la verdad se me revela, silenciosa.

Así que ahora que no puedo verte o hablarte porque estar en el lado opuesto de las vías no me lo permite,
es cuando me doy cuenta de que me diste el mayor regalo que podrías haberme ofrecido aparte de aparecer en mi vida...
el regalo de cogerme por detrás de los hombros y llevarme a una sala llena de mis propios reflejos, donde me enseñaste uno por uno a los demonios que me habitan y me demostraste que, cada uno de ellos, debía ser liberado y aceptado y amado porque eran parte de mí. Que los demonios no eran más que heridas que no quise asumir porque pensaba que nunca se curarían.
Jamás pensé que serías una de ellas. Jamás habría pensado que precisamente tú me diste las herramientas para superar lo que ahora debo tras tu ida.
Y es que eres la herida que tu corazón enseñó a mi cerebro a amar.
8
2comentarios 46 lecturas prosapoetica karma: 77

Mis huesos  vídeo

Aquí estoy,
ofreciendo mi espalda desnuda a la tristeza,
esperando ese calor que se desvaneció,
que no volverá,
que sólo es un recuerdo.

Aquí estoy,
en el rubor de este final de primavera,
esperando que el estío inunde de sol las madrugadas,
inunde mi piel,
me llene de nuevo.

No se si estaré,
cuando el frío se instale en los recuerdos,
y el calor no llegue a cobijarme,
cuando no pueda sentarme a esperar,
maldita espera

Aquí estoy,
sin querer mirar atrás por si me pierdo,
y en el impulso de seguir quedan mis huesos,
aquí estoy, aquí;
y no quiero...
14
1comentarios 153 lecturas versolibre karma: 29

Lo que nos queda

Al final, ¿qué nos queda?
¿una foto? ¿una canción?
¿una persona? ¿un momento?
varios pensamientos,
de miles de cosas
que luego olvidaremos.
Nos queda el presente,
nos queda un futuro,
nos quedan ganas de vivir,
de luchar, de lograr,
afrontar lo que nos venga,
nos queda todo lo que queramos.
Si estamos dispuestos
vamos a superarlo.
10
sin comentarios 103 lecturas versolibre karma: 53

De suspensivos a final

El problema es cuando ya no hay más puntos suspensivos, sólo un punto y final que cierra una bonita pero inviable historia de amor. Amas para sentir placer, pero ¿qué pasa cuando éste te oprime tanto que no puedes respirar, que no te permite ni pensar?

El mundo se cierra a tus pies y te vomita. Las caras se distorsionan y la vida cambia a una oscura y lúgubre tonalidad que te envuelve como los enormes brazos de una gigantesta sombra que se desploma sobre tus hombros.

Gritas y nadie alcanza tu voz. Al igual que una de esas pesadillas en la que cuanto más quieres correr y mayor es el miedo, menos fuerza tienen tus piernas que, aún con sudor y entereza por escapar, parecen sujetarse a las raíces del cemento que se cierne bajo tus pies.

Y es aquí cuando tienes que valerte de la tinta y el papel para dejar esa marca que tanto pavor te da. Antes de convertirte en el salvavidas que llega tarde al náufrago que muere afligido en su isla querida.
leer más   
6
sin comentarios 62 lecturas prosapoetica karma: 77