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Miedos

Soy de esas personas que no creen en nada,

pero que nunca dan la espalda a la ventana.

Me dan miedo los luceros que no iluminan mi cara,

y los senderos que se pierden en la calma de las 3 de la mañana.

Miro con recelo los espejos,

mientras siento un pasajero en los asientos tras mi espalda.

Mino la moral de los demonios reafirmando mi ateísmo,

y las calles más antiguas de mi pueblo no las piso.

Acaricia mi sien la imagen desenfocada,

de sombras claras que iluminan mis temores;

se acrecientan mis temblores cuando subo a la azotea,

y hablan morse las figuras del desván,

los tambores de mi pecho se aceleran,

y se frenan sin compás.

La incoherencia de mis fobias desdibuja mis creencias,

y agarrándome a la ciencia,

justifico las historias que me acabas de contar.

El saber que son los vivos los que tengo que temer,

no detiene el crecer de mis traiciones a la fe de no creer.

Aún así me quedan miedos que perviven a La Biblia o la razón,

y es que el hecho de perderte no convence a ateísmo o religión que te conozca.

Ni le importa a la ciencia que te estudia,

pues el UFO ufano que tú eres,

no se escribe en los papeles,

se disfruta.

Y quién te teme,

te lo jura.



PUBLICADO POR
Raúl Villaseca
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Carlos

Me encanta salir de viaje con mi padre.
En nuestros viajes cuando una ciudad era muy bonita nos mudábamos ahí de inmediato.
Carlos es mi mejor amigo, jugamos en la casa cuando papá no está y cuando viajábamos lo podía ver volar atrás de nuestro auto, Cuando lo veía me hacia muy feliz saber que siempre estaríamos juntos.
Papá parecía preocupado en nuestro viaje de hoy, miraba mucho el retrovisor como si un auto nos siguiera desde hace kilómetros pero no me dejaba miar atrás, me pidió agacharme y no lo entendía. El decía que el horrible monstruo nos estaba siguiendo de nuevo, pero no lo entiendo, yo solo veo a Carlos intentar alcanzarnos.
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sin comentarios 36 lecturas relato karma: 57

Nacer mujer

Entonces vio su final. Su vida no había sido tan larga.
Salio en brazos de su madre del hospital, llego a su nueva casa donde su padre decepcionado las recibió, entonces vio su final.
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2comentarios 41 lecturas relato karma: 55

Érase una Época

Érase una época
sin besos ni abrazos
del cual los niños
no jugaron y el anciano,
murió.

Sucedió que se quería
extinguir, el amor.
Dando paso al temor,
al dominio,
al terror.

Soy parte de esa historia
donde la distancia ganó
y el compartir,
sus manos; lavó.

El caos reinó y nadie oró.
Porque de Dios...
nadie se acordó.
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1comentarios 34 lecturas versolibre karma: 52

Tengo miedo

Tengo miedo salir de casa,
Y no volver más,
De ir caminando por las calles
Y alguien me prive de mi libertad.
Tengo miedo de la inseguridad
Que existe en mi país,
De los gobiernos y las organizaciones,
De que mis órganos terminen destrozados,
De la preocupación y la tristeza
Que va a causar mi ausencia
Del dolor que mi familia y amigos tendrán.
Pienso todos los días, que esa pude ser yo,
Y no sé cuando me toque a mí,
La delincuencia y malicia abundan.
Tengo miedo de que me violen,
Y me corten en padazos.
De que mi cuerpo aparezca desnudo en un basurero,
Quizá en una bolsa negra.
Me da terror, me quita la paz pensar e imaginar.
Tengo miedo del número infinito
De las muertes y secuestros.
Tengo miedo del mundo y de la gente.
¡Tengo mucho miedo!
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2comentarios 119 lecturas versolibre karma: 98

¿Espectro, demonio,extraterrestre? ( El lector lo decidirá) (relato de 500 palabras)

El frío intenso del cuarto de hotel y sentirse fijamente observada entre la penumbra por esos enormes ojos y la voz en su mente que repetía una y otra vez ¡no lo dejes! la despertó del sueño profundo, giró la cabeza y miró a su esposo,estaba de espaldas a ella, profundamente dormido... ya lo presentía, no era la primera vez.

En su casa la despertaban terroríficas apariciones, observándola mientras dormía.
Una noche sintió como unas manos intentaron arrastrarla bajo la cama o cuando la despertó la presencia al pie de su cama de una mujer japonesa con uniforme militar usado en la segunda guerra mundial, o aquella noche que la despertó un aliento helado cerca de su rostro al tiempo que sentía unos labios fríos, posarse en los suyos, esa vez no sintió tanto miedo, sólo con las sábanas oculto el rostro para que esos labios congelantes no la volvieran a besar, y ese miedo que sintió cuando el sonido de unos pasos igual la despertaron y el pánico la paralizó al ver sus sandalias caminando por su recámara
.

¿Pero allí en otro lugar, en la penumbra de un cuarto de hotel?...
Siempre que viajaban ella y esposo a los Estados Unidos pasaban la noche en ese hotel, sabía que los lugareños hablaban de duendes,y alguna vez escucho ruidos, pero lo que ella estaba viendo no era ningún duende.

El ser que estaba a un costado de su cama era grande muy delgado, su aspecto gris verdoso, una cabeza grande ovalada, con ojos enormes inexpresivos, extremidades largas, articuladas como si fuera insecto, y en lo que parecían ser largos dedos tenía un tubo transparente y delgado como de unos ochenta cm que agarraba con delicadeza pero con fuerza e intentaba enterrar en su cuerpo.
Por unos segundos se paralizó,
pero la voz que escuchaba en su mente diciendo "no dejes que te toque "la hizo reaccionar y aún acostada sobre la cama empezó golpear fuertemente con sus pies al horripilante ser, quería gritar y no podía, el miedo la enmudecía, no supo cuanto tiempo se defendió, pero el terror que le provocó el "espectro insecto humanoide "
fue tanto que en el segundo que su mente reaccionó pidió ayuda al cielo, inmediatamente el ser desapareció, no le importo saber si fue el grito de ayuda o las patadas que daba.

Pronto encendió la lámpara de la mesita de noche, corrió al baño y encendió la luz,
ya no durmió no podía estaba aterrada nunca había experimentado algo así, nunca, ni librado una lucha con algo que veía y las patadas no sentía que tocaran algo sólido no comprendía que era, además temía que regresara.

Muy temprano al despertar su esposo, le contó lo sucedido.
- Seguro fue una pesadilla como siempre amor, esas cosas no existen -
- Seguramente sí, pero fue tan real, contestó -

Nuevamente ya en el auto junto a su esposo, un escalofrío recorrió su cuerpo
mientras tocaba una pequeña marca circular bajo su vientre,

Se preguntó para sí, mientras el miedo se apoderaba de su ser ... ¿espectro, demonio, extraterrestre? no, supo que fue ;
aprovechó para dormir, no soportaba el cansancio de sus piernas y nuevamente anochecía, había que descansar,
no sabía que iba a suceder esa noche o cualquier otra noche, nunca lo sabía.


Malu Mora

imagen de internet
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15comentarios 214 lecturas relato karma: 93

El Malabarista

Ocurre cada tarde, en la principal avenida

transito constante , autos yendo y viniendo, lleno de vida



En medio de un trafico congestionado

un hombre a las cinco de la tarde viene con un cartel algo borrado



Solo una moneda deme, anuncia el letrero

es para comer algo o sino me muero



El sujeto llevaba ropa andrajosa y antigua

unos bolsillos que afirman su total exigua



Pero hay una diferencia de el con otros

que si bien parece humano, si lo miras bien no es como nosotros



Un día, un joven paso con su auto sin darle una moneda

aun la señal estaba en rojo, y el malabarista le señalo desde la vereda



Sin darle importancia llego a una cafetería a desayunar

todo parecía acorde a la rutina diaria para variar



Pero al ver por la ventana, al malabarista encontró

serio , haciendo su talento frente a sus ojos ayo



Nervioso decidió marcharse en su coche

tratando de olvidar la inquietante escena dentro de su porsche



Pero no importase a donde fuese o que hiciera

el malabarista lo seguiría huyendo o hacia el viniera



El joven, cansado, acudió a las autoridades

pero jamas al susodicho artista encontraban , pensaban que eran falsedades



Llego la noche y el muchacho, exhausto llego a su casa

cansado se dio una ducha y ceno´, pero, la puerta se abrió y alguien traspasa



Cuando el chico volteo a ver , al malabarista encontró allí en la sala

haciendo malabares y riéndose, mientras de apoco lo acorrala



Nunca mas se supo del joven ni de su paradero

pero el malabarista en aquella avenida sigue, pidiendo dinero



Si te lo encuentras , no corras,dale una moneda

si no lo haces , puede ser que a perseguirte el proceda
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1comentarios 54 lecturas colaboracion karma: 52

Fragmento

...Entonces los vi. Por fin.
Después de milenios estaban ante mí
hablando sus lenguas muertas
y podía comprenderlos a todos.
Veía sus rostros deformes, sus cuerpos bizarros.
Su prisa por enseñarme la verdad del mundo
mientras el terror también deformaba mi rostro ensangrentado
derritiéndose una y otra vez y volviéndose a forma
como en pesadilla clásica. Entonces hablé con ellos en sus idiomas
y les cuestione...
¿Por que yo?
¿Por qué yo?...
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Infierno Parte I

De las paredes gotea sangre
Lo escucho en la oscuridad
Al ver mi pecho una marca puedo divisar
Leo 999 no me parece asustar
Escucho sus gritos, sus suplicas de piedad
Se que pronto me buscaran
Recuerdo momento bellos, un trampolín, un tobogán
El abrazo de mis padres, que ahora no están
Me pregunto que hice mal, en que falle
Solo escucho su risa, ¡oh dios perdoname!
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La muerte

Se oculta la luna
por nubes opacas,
pintándose el cielo
de lóbrega estampa.

¡El viento se agita!
Corrientes heladas
gimiendo en la noche
anuncian la parca.

Parecen suspiros
de tristes fantasmas,
y son los siseos
que entonan las ánimas.

La muerte se acerca
con una guadaña,
la piel se estremece
del miedo que causa.

Se envuelve en ventiscas
y en trémulas ráfagas,
en negros augurios
de un terror que espanta.

El tétrico espectro
que trágico brama,
al cumplir su encargo
entre sombras marcha.

Se marcha sabiendo
que no habrá un mañana
para aquella vida
que ahora se acaba.

Y deja la muerte,
al partir impávida,
un escalofrío
que escarcha hasta el alma.
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4comentarios 130 lecturas versoclasico karma: 107

Apocalipsis

Mis hijos y los tuyos y los suyos
ya no lloran,
partieron esta noche
a lomos de un caballo negro

Un gran alazán zaino,
herrado de acero,
se los llevó desnuditos y en silencio.

Sólo su relincho ahogado y austero
rompía a la luz del alba
una noche de suspiros y lamentos.

En esa hora maldita,
levanté mis ojos al cielo
otros tres jinetes seguían al primero.

El uno era de sangre
el otro era de fuego,
de hueso era el tercero.

Corrían como viento por el cielo
llenando su camino de gritos y tormentos,
¿lo soñaba o era cierto?

25 de Mayo, Etiopía,
todo está en sigilo, ya no gritan
ni los buitres, ni los cuervos.
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4comentarios 182 lecturas versolibre karma: 33

Arrurú mi Niño

La madre dejó al niño en su cuna suavemente. Le arropó con sus mantas y le dió un beso de buenas noches tiernamente sin despertarlo. Le hizo la señal de la cruz en la frente y juntó la puerta con cuidado sin cerrarla. Miró la cuna por última vez y dejando la luz encendida del pasillo, caminó hasta a su habitación.
No sabe a qué hora despertó sobresaltada, entre sueños escuchó el intenso llanto de un bebe. Su corazón le salía del pecho y sin pensarlo, saltó de la cama y corriendo por el pasillo se dirigió al lugar donde dormía su hijo. Fue lentamente acercándose a la cuna y al llegar, un grito desgarrador se oyó de su garganta al encontrarla vacía. Las piernas le temblaban y al mirar a su alrededor, fijó penetrantes sus ojos en los de aquel muñeco sentado en un rincón, que con una sonrisa macabra imitaba el llanto del niño.

P.E.S.S
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4comentarios 184 lecturas relato karma: 48

Wonderland

Dulce Alicia, caíste en los encantos del conejo, y lo seguiste por el túnel a wonderland. Era demasiado tarde. Cuando conociste al sombrero, el país de las maravillas solo era un juego de palabras, mientras el gato silente miraba sonriente...
- No llores niña, que tus ojos se secan y se marchitan.

P.E.S.S
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2comentarios 169 lecturas relato karma: 53

Vagabundo de historias rotas

Me había convertido en un solitario vagabundo de historias rotas.
En un caminante de la vida miserable y vacía.
Pregonando en voz alta que ya no tenía más ganas de seguir respirando el aire puro de los bosques frondosos de las buenas cosas que te de la vida.
Culpando a otros de mi estado deplorable y pernicioso.

Recibiendo solo migajas de un amor sin ternura cuando más lo necesitaba.
Hubiera dado todo el universo por un abrazo.
Mi corazón solo era una roca adolorida y maltratada.
Sin ganas de querer latir y amar de manera gratuita.

Me había convertido en un páramo estéril donde no crece ninguna semilla.
Siempre viviendo con los brazos abiertos esperando que alguien sintiera piedad por mi eterno abandono.
Muchos años mi llanto ocultó a esa losa que era demasiado pesada para una espalda acostumbrada a cargar tantas cosas.
Y solo entonces me dejé arrastrar por la corriente hacia la tormenta sin mostrar ninguna resistencia.

Y mi propia felicidad tan añorada se envolvió en un amargo sabor de la derrota.
Engreído fue el camino en donde me fui hundiendo sin querer dejar que otros me tendieran la mano.
Ninguna ayuda era lo suficientemente digna para salvarme de ese oscuro espacio.
Solo fue cuestión de que se marchitaran las primaveras para que llegara el momento en el cual nadie se volviera a acordará de mí.

Y me volví solo un recuerdo olvidado.
Una fotografía vieja y rota en un rincón sin importancia.
Necesitaba de todos y a la misma vez parecía que no necesitaba de nadie a mi lado.
Sacrifique a mi prosa haciendo ver cómo una víctima a mis versos por estar muchos años odiando el final del mismo espacio.

Hoy puedo decir que he salido del fango.
Ahora estoy donde siempre solía estar antes.
Es un poema que sueña por estar en donde siempre debió estar.
Ahora he vuelto a ser un abrazo poderoso.

Poderoso por amar en buena medida a otros, porque el verdadero poder está en dejar amarme sin rencores y perdones falsos.
Me había convertido en un solitario vagabundo de historias rotas.
Solo lloriqueando al culpar a otros de mi estado final de abandono.
Hoy puedo decirte que ya he salido del fango y que estoy totalmente decidido a sacarte tambien a ti de ahí.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
11/04/2017.
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Guarda silencio y escucha

No quiero guardar silencio y tener que escuchar el horror de este mundo.
Es cruel tener que asomarse por la rendija del infortunio y no poder hacer nada por detenerlo.
No quiero ni pensar que tal vez sí podríamos hacer algo para evitarlo.
Pero hemos olvidado en el recuerdo el amor para arreglarlo.

Alguna vez mis manos fueron lo suficientemente sensibles para hacerlo.
Solo me bastaba con tocar el cántaro roto de las desdichas.
Tomaba todos los pedazos rotos y los vaciaba de la común epidemia de la avaricia.
Nunca me importó el tiempo que se llevará para poder conseguirlo, valía la pena lograrlo.
Uno a uno cada pedazo de horror de los recuerdos marchitos quedaban en mi presente solos.
Sin ningún significado que lograra lastimarme.

Ahora sueño con la buenaventura de las palabras.
Que prometen tener un mejor futuro no solo con vivir una mejor sonrisa.
No puedo ocultar el brillo de mí alegría por cada poesía que estoy seguro romperá las cadenas que nos atan.
Nunca renunciaré al sabor de la esperanza, es como ese jarrón roto que con mucho cariño se repara.

Pronto apartaremos a todos ruidos que solo nos aturden y no permiten que hagamos un alto.
Guardaremos silencio y escucharemos el lamentable horror que envenena hasta morir a este mundo.
No será nada agradable lo que nuestros ojos descubran.
Pero tal vez, solo tal vez, solo así podíamos no renunciar a la última oportunidad que tenemos para cambiarlo.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
12/04/2017.
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4comentarios 429 lecturas versolibre karma: 58

Solo la desolación se acordó de ti

Cómo no sentir desolación,
solo bastó un instante para hundirme
en el vacío que provoca la angustia
de tener que salir huyendo de la muerte,
esa que no vacila ante la mínima provocación.

Solo quisiera poder olvidar a ese dolor
que trajo la tristeza a mis ojos,
ellos eran en el ayer como tú,
dos lumbreras juguetonas y alegres.

Han devastado mi consuelo,
ya no puedo disfrutar de la noche
impregnada de una lluvia que canta con fuerza.

Solo me ha quedado el miedo,
ese recuerdo de mal espíritu que cae
como una bruma espesa en un corazón
que ya no respira.

Solo me ha quedado el terror
para no poder vivir con la paz
de una mañana bella.
Cómo le explico que deje de llorar
si son sus manos tan pequeñas.
Nunca conseguirán sujetar
a ese rostro que tiembla.

Amor.
!Qué significa esa palabra en sus mentes!
¿A caso no fue Dios quien dio de su amor?

Nunca importó el color o el idioma de la tierra
que parió sus vientres.

Mi cuerpo se apretuja en el silencio,
ya no puede aguantar más el escándalo
que ensordece al sentimiento de no verte.

La noche llueve.
Llora infinita por tu ausencia que duele.

Mañana saldrá el sol recuperando lo que ayer
solo escurre hasta el cansancio.

!Como le explico que en esa nueva mañana que florece
ya no estarás para reír por cada una de sus travesuras!

Solo la desolación se acordó de ti.
Que no me extinga la oscuridad.
No tengo miedo.
Nunca podrás condicionar a mi camino
porque no soy botín de tus miedos.



Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
19/08/2017.
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3comentarios 236 lecturas versolibre karma: 96

El terror al miedo

Y agacho la cabeza una vez más.
Por miedo, capaz, por respeto, quiso pensar, hasta que se autoconvenció de que era ella el problema y de que estaba equivocada.

Había tenido un momento de lucidez, donde parecían salir a la luz ideas brillantes tal vez, ideas positivas, o al menos, eso buscaban.

Terror sentía a la hora de exteriorizarlas, capaz en el fondo compartía sus ideas, capaz no, y con una voz muy baja las decía en voz alta.

“¿Para que...?” Se preguntaba, “… ¿para que abrí la boca?”

Y comenzaba.
Esa catarata sin fin de exabruptos y calificativos irreproducibles, donde básicamente, se la trataba de inútil, incompetente, incapaz de pensar.
Apagándole las ideas como quien tira un cigarro encendido al agua...

El tema era que si. Pensaba. ¡Y cuanto pensaba!
Pensaba distinto que él.
Escuchaba distinto que él.
Y ese era el problema.
No era como él quería.

Siempre terminaba alteraba su plan a largo plazo, sus ideas, sus ocurrencias. Nada podía salir mal, ni nada agregarse a esa lista perfeccionista

Bajo la cabeza.
Ella tenía la culpa.
Otra vez estaba equivocada, según él.

Bajó la cabeza una vez más, sabiendo que nada de lo anterior era cierto.
Sabiendo que esa agachada, era el inicio de un levante eterno.
Sabiendo que no iba a bajar la cabeza nunca más.
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sin comentarios 116 lecturas versolibre karma: 69

Espejito, espejito trágico

Veinte minutos después de que Amanda se inyectara su dosis:
-¡Mierda! ¡Joder! ¿Pero qué cojones estás haciendo?
- ¡Olvídame! ¡No es problema tuyo!
- ¿Cómo no va a ser problema mío? ¡Somos la misma persona!
- ¡Nooooo! ¡No puede ser!
-¿Eso Crees? Pues acércate más al espejo.
Amanda no lograba reconocerse en su propio reflejo. Estaba completamente demacrada y consumida por la heroína. No podía contener las lágrimas y estalló en llanto.
-¡Esa no soy yo!- se repetía una y otra vez de manera desesperada.
Diez minutos más tarde, Amanda se encontraba en la azotea del edificio. Luego, y tras unas breves palabras en forma de plegaria, simplemente cerró los ojos y se lanzó al vacío, para acabar de una vez por todas con esa horrible imagen que decía ser ella.
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4comentarios 158 lecturas relato karma: 83
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