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Aguas

¿Has visto una piedra caer en el agua?
Así se propagó tu ausencia dentro de mí.
Un mazazo inclemente
que llevó sus ondas
a todos los rincones de mis aguas.
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11comentarios 91 lecturas versolibre karma: 105

Cuánto le diría

¡Cuánto le diría a mi yo del pasado
hoy que vivo un presente oscuro!
Y como a ningún destino me hallo atado,
¡hoy le hablaré a mi yo del futuro!
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sin comentarios 60 lecturas versolibre karma: 11

Cada vez

Cada vez que recorro tu cuerpo
me recuerdas que te pertenezco.
Tú eres mi puerto, y yo soy un barco
flanqueado por fuegos y cantos.

Cada vez que me amarro a tus piernas
me meces en tus aguas morenas,
y libero a los vientos que tienes
cautivos en la piel de tu vientre.

Cada noche me amarro a tu lecho,
reposo mi cansancio en tu pecho,
mi ausencia se aviene con tu cuerpo

y mis dedos encienden las llamas,
pulsando bocinas que me llaman.
Y luego… sellas tu nombre en mi alma.

@mello
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4comentarios 101 lecturas versoclasico karma: 69

Haiku - Nubes

llegan las nubes
a reventar de aguas.
Del mar preñadas
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4comentarios 152 lecturas versolibre karma: 84

Góndola amada

Lóbregas aguas estancan
mi góndola amada.
Donde yace el amor desusado,
novelescos sueños cobijados.
Rasgueo el odio con mi manos,
ya no te hallo, ¿Qué hago?
El tiempo es barro envarado,
inmisericorde,
inabarcable en llanto.
Mi góndola amada,
donde vimos cornisas doradas.
El viento silabeaba tu amor,
sin argucias, sólo pasión.
Mi corazón descorchado
a ti
bramaba sin fin.
Ahora en cordaje rasposo amarrado,
desacostumbrado al desamparo
te sigue hablando.

Marisa Béjar.
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6comentarios 133 lecturas versolibre karma: 96

mar y mujer

Flotando sobre tus aguas,
disfruto la levedad de mi cuerpo.
Te voy sintiendo para mí
como si fueras una gran barca,
una nave dispuesta para llegar al cielo.

Sueño con volar,
con la ingravidez,
mientras noto las caricias
de tus lenguas húmedas por mi piel.
Me susurras… que eres,
como la mejor mujer,
un mar muy cariñoso.
y con tu cálido abrazo
me invitas a abandonarme
y a soñar en ti.

Pero está también,
esa pizca de temor,
de no poder ver bajo mi cuerpo.
Y esa oscuridad
de tus aguas sin fondo
que parecen el corazón negro
de una amante celosa.

Mujer que quiere ser única,
la única amante de mi.
Por eso no puedo respirar
y me entran todos estos ahogos.

Tampoco me quiero dejar abandonar
porque soy el amante
de otras almas y otros cuerpos.
Porque a partir de los 50,
me parece que es muy húmedo
y malo para mi salud
habitar tus aguas para siempre.
Sobre todo para mí
que, aunque de lejos,
estoy emparentado con reptiles
que viven en la tierra, muy secos.

Sé que tendré que darte más excusas.
Pero mejor las dejo
para después como siempre,
aunque después me ponga colorado
por no haberlo dicho todo.

Y es que a mi edad prefiero
disfrutar más del ahora
que lloriquear y echarte de menos.
Porque no quiero renunciar a ti,
aunque para contentar a todas
tenga que andar una vez más,
con mentiras y cuentos.


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Y yo aquí

Aquí me tienes
como un viejo barco encallado
en tu playa mojada
de florecidas espumas
de huellas antiguas
que se repiten algunas
y otras desaparecidas.

En mí
subsistes cual vena inmutable
que recorre mi quilla
que iza banderas
de furia y melancolía.

Aquí me tienes
habitado por tu musgo invariable
por tus irascibles peces nocturnos
por el rumor de tus olas
por tus aves resbalosas
que picotean mi madera indolente
unas tras otras.

En ti
se desangraron los vientos del sur
aletargando a mis ansias
en tus aguas tan frías
tan confusas / tan sin luz.

Y aquí me tienes
como un viejo barco encallado
con el rostro herrumbrado
y ojos desnudos
mirando…

nubes blancas persiguiéndose en el cielo azul
camalotes verdes borrándose en la bruma gris
risas de mujeres fregando en la costa
gritos de niños juntando piedras … cosas.

Y yo aquí …
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Retrato Incompleto de Interiores

Este árbol grande
visión arbórea del alma,
tiene raíces en su centro
y alcanza a todas partes con sus ramas,
buscando luz de firmamentos,
de los dioses y las diosas urbanas.

Árbol, de nidos lleno,
donde anidan,
los vicios que liban sabias,
de las podredumbres,
que corrompen los centros de las almas.

También eleva ramas
clamando la pureza de las luces.
Tiene vicios
de acercarse, tanto, hasta los soles,
que a veces las tiene chamuscadas.
Viciada tanto por la luz,
que la busca por todos los cielos
y desciende por ella,
hasta las profundidades de las llamas.

Albergue tan grande es,
de sueños y mentiras
de purezas y pecados
de vicios y virtudes
que a veces resquebraja el cuerpo
buscando otros espacios.

En su centro,
donde abundan sus raíces,
nacen fuentes de purísimas aguas
para la sed de caminantes;
y musgos tales, como alegres camas
ofreciendo tentadores,
sus sabrosos frutos,
bajo frescas enramadas.
Cerca, se ven otras ramas,
llenas de rocíos
y algún pájaro que bebe sus escarchas.

Como todas las almas,
está llena, de luces y de sombras,
de sueños, pecados y virtudes.
Y alguna vez, parece ser
que le vieron unas alas.
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Al poeta. M.Pacheco

De mi poemario. De color plateado.

<< Padre Guadiana que estás en el suelo,
santificadas sean tus aguas,
ven a nosotros con tu naturaleza
de paz y libertad.>>

Manuel Pacheco.

Ay de aquellas cenizas del gran poeta olvidado.
Arrojadas al río plateado que él deseaba y quería.
Adoraba la gran mancha húmeda que te baña,
Badajoz.

Hombre de mil ideas perdidas.
Trabajador en tantas y tantas materias,
Pero de pie siempre.
Con tu pluma y lápiz.
Jamás anduvistes de rodillas.
Siempre erguido, altanero.
Fuiste poeta
Desde que naciste, Manolo Pacheco.

Tú, para mi, no te has ido.
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