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En un pequeño pueblo de piedra azul, vivo con mi amante

En un pequeño pueblo de piedra azul, vivo con mi amante
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Cuando la paulownia flota como un eco lejano, es como una hoja ligeramente cubierta. El ambiente de la
escena vespertina se condensa en los ojos debido a la aniquilación de la luz de las velas.
Lo mismo
que viento y la lluvia, pero a partir de la memoria
de la vejez , el nuevo templo se puso en marcha, y adónde
fuimos o que intercambiamos por
pétalos de loto antes que
un hombre extraño, que llega en la noche de lluvia a
mi corazón, gastado en la construcción de las cuatro esquinas de las cornisas Zhang Qi con finas alas colgando el caballo suavemente.

La casa solía ser la antigua Iglesia de sedán,
la puerta temblorosa de las profundas ramas de sauce de la puerta, las cortinas estaban enrolladas en la sala vacía de Yan Yan en circulo.

Las cortinas estaban enrolladas en la sala vacía.
Cuando las ciruelas están siempre inclinadas ciruelas están siempre inclinadas, la cometa todavía esta en el escritorio,
la risa y las montaña cubiertas de nieve siguen siendo abrigos
anticuados de invierno.
Las lágrimas de los generales que han sido derrotados, las lágrimas de
los mercaderes que se han perdido, las lágrimas de los mercaderes
que han fallecido.
Las lágrimas de los eunucos que han desaparecido, las lágrimas de
las lágrimas escapadas.
Estoy aquí,
y estoy llorando sin lágrimas.
Las lagrimas del viento de la arena, no puede empujarte,
tus suspiros pesados y agrios.
En un pequeño pueblo de piedra azul, vivo con mi amante.
************************************************************************
Sólo hay un membrillo de margaritas y una ventana alta.
Tal vez, la soledad del cielo.
Soy el dios del sur, y el brazo desnudo está envuelto en la noche del hilo. Así que,
las estrellas que cuelga en mi muñeca es mi esclava.
La esclava de Dios que tiene nombre. Toma uno, olvídate de uno y, a veces, comete un nombre.
Retiraré el tiempo de mi vida.
Declararé la paz a los dioses o al diablo.
Dejen que la espada del ojo entre lentamente en
el cielo estrellado, o el mar, el odio del pasado, y
olvidaré el universo, dejare a mi amante.
Déjalo todo, el dinero, propiedades, poder de viejo poeta, tranquilamente para la oscuridad.
Soy más largo que la eternidad, menos que un polvo fino.
www.youtube.com/watch?v=6RTtzWZ6NCk
Che-Bazan.España
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Amantes de amor henchidos

Comienza el paseo de los que viven sin cabeza,
Los que se apoyan en sus ojos para escuchar más cerca,
-De aquella estrella brotó un suspiro-
Al saber que te prefiero a leer un libro...
Te amo más que a mi pluma y sus giros, más que a la Inspiración que tantas noches pasó conmigo.
Te deseo más que todas las rosas, que temprano, anhelan el rocio...
Tú, mi estatua de bronce pulido, mi suerte y mi camino, el dulce sabor que transmite tu ombligo es inefable (y sin embargo tengo tanta ansia por describirlo) eres la felicidad llevada al extremo más desconocido , nadie sabe lo que es amor, no, no pueden, ¡no! Pues nunca estarán contigo. Ya me cuidaré yo de darte lo que es tuyo por derecho adquirido; mimaré tu sombra como si fuese un niño (no dejaré que nadie la pise , ni que se pierda entre tanto brillo ) , besaré tus labios cada amanecer como si fuese la última fuente de miel que conserva su sonido, lameré tu cuerpo (ya se que zafio y libertino pero no puedo callar o mentir, omitir sería insultante y mezquino) cada rincón, cada músculo tenso y cada oquedad donde se pueda ocultar tu sabor a inmortalidad y grandeza de espíritu, tocaré los dedos de tus pies cuando anochezca, como si fuesen las cuerdas de un arpa mientras mastico tu pelo, alimento de mi hombría y mi deseo. Pasaré el resto de mi vida asombrado por la suavidad de tus brazos y la fuerza celeste que desprenden tus manos hermosas y fuertes que saben tocarme como ni siquiera he sabido hacerlo yo antes.
¡Ay!, prometo cantarte siempre como si nunca se hubiesen escrito canciones y fuera yo el bardo loco que te grita desde los balcones.
Estaré cada día ausente hasta ver que sale el sol para verte, y con sus rayos haré un fuerte , grande y cálido, como a ti te gustan, para refugiarte cuando la noche se presente, ¡qué se que aunque la luna te admira y las estrellas repiten tu nombre, te mueves con gracia en lo oscuro pero de sol son tus huesos y en el sol te vuelves bello como un cristal labrado y excelso, reflejas La Luz por tenue que sea, y llenas con perfumes de tu pecho cualquier estancia allí donde llegas.
¿Sabes que jamás podría cambiarte por nada?
¿De qué habrían de servirme tesoros y lujos, carne y deseo?
Sin ti la boca me sabe a cenizas y en la cabeza me crece un nido, te vas unas horas y parece que me haya muerto y me siento como si saliesen de mi costado plantas y batracios , de colores tristes y horrorosos cuerpos deformes y feos ...
Sin ti rasgaría mis vestiduras y andaría por el mundo como un zombie que nada entiende y que camina sin destino, dejando a la suerte que guíe mis pasos como un perro abandonado que ladra al cielo...buscando a su amo perdido, buscando su rastro cegado...
¿Sabes que con solo leer mensajes que me envías con el móvil me imagino tu voz y se me acelera el pulso y se me ponen los bellos del cuello como queriendo huir de la nuca de un salto?
Es una locura esto del amor sincero, de la entrega absoluta a un corazón ajeno...es una vibrante sinrazón, un despropósito maravillosamente estúpido que condena tu vuelo al placer del viento más osado...
Este amor tan profundo que siento, Amor, es indudablemente culpa tuya, sin ningún asomo de duda, pues antes ya jugué a ser amante y nunca perdí los dados tan pronto quedando a merced del juego.
¿Sabes, Amor?
Cuando te vas un rato me quedo mirando la calle desde el balcón como un pájaro viejo y loco que espera comer de tus manos el tiempo que le queda.
Y trino como en un cante jondo cuando te veo erguido pasar entre las azucenas que llevan perfume y color a tu camino, trayéndote de vuelta a mis alas , al amoroso nido...
¿Te he contado alguna vez que cuando me desvelo observo el cielo y reordeno las estrellas para formar tu nombre en lo más visible del firmamento?
Somos como el cielo y las nubes , como el oro y el fuego abrasador que lo funde, como la noche y los besos furtivos, lo que a la madera es la hoguera, somos virtud y caballero y amor y celo, pañuelo y agua de seda que baña tu esbelta figura, rocio y primavera, siemprevivas y pintores exhumados , somos el Rodano y Arles , la muchedumbre y la soledad de un pie, el rescoldo final del morir una estrella y la noche total con eclipse y ceguera, somos el conjunto final, la dorada reliquia, el virtuoso instrumento que afinan Los Angeles al rugir del viento, somos la tromba imparable, el mar golpeando las rocas , la espuma brillante que crea arco iris danzantes ...
Somos el final de todo principio, la espiral que muerde el comienzo y vuelve a empezar , el sol que alimenta la hierba que crece salvaje y desnuda y muere volviendo a la tierra sin ninguna sensación de haber perdido. Somos El Niño curioso que trepa buscando respuestas y mira directo a los ojos del mago que mueve los hilos. La Luz que brilla oculta y eterna, la obscura sombra que alberga todos los odios y todo el caos , la llave que otorga el poder de hablar con las aves y que abre el pergamino. Somos el orden y el caos divino, somos dos almas y un solo silbido y una sola saeta. Somos el amor que siempre estuvo dormido...
¿Te he dicho alguna vez, Querido Mío , que te amo?
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Precipitada muerte

Ausencia de ti

Desde ayer, como un juego de naipes en incendios
como en funerales, o en las estaciones llenas de humo;
desde ayer siento correr mis días a la precipitada muerte
y veo detrás de ello, la desmedida atención mía.

Desde ayer.
Desde ayer, siento que instintivamente
te me vas golpeando el suelo, y me miras...
ya somos polvo, pero no hemos llegado a la estación final

Desde ayer,
contengo, contengo tus pupilas.
Dentro de mis adentros mi existencia
fue arrebatada por lo que no fue.

Me cansé de recoger ramas en vano, marrones

Siempre surges desde ayer, recogiendo lo que he botado.
Joven febril y amante de las luces.
El tiempo perdido en las estaciones
y los meses de bajada.

Tus ojos siempre saliendo del mar.
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Sueños y deseos

Si la vida la perdiera en un instante
y mi alma en libertad volara
como viento que surca los caminos
la inmensidad de tu esencia, amante devoraba.

MMM
Malu Mora
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17comentarios 132 lecturas versolibre karma: 111

Sacudidas y estrellas

Nunca desapareces.

Cierro los ojos

para orientarme

y sentir los tuyos.

Me acaricia tu sombra

como libidinosa pluma,

intenciones latentes

deslizándose por mi desnudez.

Se clavan en mí las flechas

imantadas y sublimes,

advertencia sigilosa

que devora toda memoria

que no seas tú.

Mezclando lo orgánico y lo intangible,

creando paletas de colores

donde hacernos plenos y eternos.

Derrites el tiempo

haciéndolo todo líquido,

resbalando por mi piel

como dulce hontanar.

Susurras lazos

petición de versos

y yo no te los doy,

te los entrego.

Sacudidas y estrellas

desafiando todo lo fugaz

tomando todos los desvíos y desvaríos

para hacerlo perdurar.

Creando imágenes

secretos y decretos,

quiero admirarte pensativo

antes de que me culmines,

estirándome como un gato

sobre el diván junto a la ventana.

Mordemos la vida

porque el pecado

sería no dar el bocado.

Somos afortunados

creyentes del deseo,

amantes eléctricos

nunca arrepentidos.
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Erótica

¿Y si intento fundir tu alma entre mis manos?
Como una nube piroclástica,
atraparte en un abrazo
que nos fusione como estatuas,
talladas en la misma piedra.
Con nuestros cuerpos enlazados,
en una espiral de erotismo eterno.
¿Y si te beso?



@asteropea
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El verdadero cliente

Tener
siempre la razón

no nos convierte
en seres
racionales,

dice
el que todo lo paga

-lluvias,
canciones,
amantes-,

el verdadero cliente,

el corazón.


(Abel Santos. Inédito)
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Los Amantes del Plenilunio (Jotabeí - Con @rebktd @horten67 @AljndroPoetry & @raulrib2 )

El último gemido de la tarde
se aleja de las nubes con alarde

Un cárdeno reflejo se dibuja
y el índigo villano que lo empuja
observa con su luna de burbuja
al par de enamorados al que embruja

La noche y su secreto de alma clara
oculta un resplandor que se declara

detrás de una cortina que resguarde
el beso en un silencio que no cruja
tentando al vendaval que los separa


Cauce eterno del inmenso horizonte,
que acuna al tenue sol en su desmonte,

divisa a los amantes a lo lejos,
matizando su nimbo de bermejos,
coloridos rubores y reflejos,
que hacen a los ojos brillar perplejos.

El astro ardiente yace en el ocaso,
sueña con las musas en el parnaso,
allá donde residen, en su monte,
y del amor empiezan los cortejos,
desnudo cada amante al cielo raso.


Dulzura en la mirada del amante
dulzura de caricia desbordante.

Ternura en los dos cuerpos enlazados,
pasión en los besos siempre soñados,
furtivos en una noche encontrados,
momento de pasión, seres amados.

Testigo mudo del trance la luna
que con su brillo les arropa y acuna.

Contado el escaso tiempo restante
para seguir con cariños buscados,
gozar de lo que tienen por fortuna.


Es la luna un lunar en las estrellas
y su doncella es la más bella entre ellas

va besándola con sus tiernos besos
contemplándola en dulces embelesos
y le planta dos o tres besos de esos
la recorre con sus dedos traviesos

la abraza y sostiene en sus fuertes brazos
noche clara, se enredan en sus lazos

los luceros alumbrando sus huellas
se acarician los amantes confesos
la hierba es lienzo; sus cuerpos, sus trazos.


En el jardín de ensueño se han amado
De rosales su encuentro perfumado

Enlazando su piel en el latido
Y la luna en hechizo ya cumplido
Se retira del acto que es prohibido
con el sol, la razón ha amanecido

La promesa en la piel es impregnada
Y en jardín ya su miel es derramada

Se despiden en beso apasionado
Suplicando universo compartido
Implorando a su luna enamorada…


La aurora ha transmutado con fulgores
la faz en que conciben sus amores.

Producto de un siniestro encantamiento
su amado es desterrado al firmamento
lo mira en las estrellas con tormento
exilio que sin ella es sufrimiento

Y sólo el plenilunio lo regresa
Se aferra el corazón a la promesa.

-Te ruego, mi adorada, ¡No me llores!-
-¿Y cómo enmudecer al sentimiento?-
Pronuncia en sus sollozos, y lo besa.


Distancia que a sus fuerzas las agota
espacio que a sus deseos derrota.

Amarse con los ojos sin mirarse
soñarse en las estrellas sin tocarse
sentirse con la piel sin abrazarse,
besar en pensamiento sin rozarse.

Buscando sobre las nubes su faz,
sintiendo su presencia tan tenaz.

El dolor en sus rostros se denota,
el sabor en sus labios sin besarse,
no se olvidan del amor contumaz.


Mefistófeles calma a la doncella,
susurrando mentira blanca y bella,

a tu amado te puedo devolver,
a sus brazos, sus besos y querer,
con un pacto sellado con poder,
con tus ojos tan dulces lo has de ver.

La doncella con gusto su alma entrega,
un cometa nocturno se asosiega,

y en la noche, destella aquella estrella,
un cometa la besa por doquier,
y la dicha le llena, le sosiega.


El conjuro es el fin de aquel tormento,
la pasión el principio al sentimiento,

esas lágrimas plenas de pureza,
las de aquellos que anhelan la belleza
de su amante, patrón de sutileza,
el feliz colofón de la tristeza.

Él, gozoso regresa, espera ufana
ella, cual luz solar a la mañana.

Y es la brisa de un suspiro el aliento,
que mantiene el amor con más firmeza,
acercándolo presto hacia el nirvana.


Transparente y volando ya el latido
Penetrante e incesante ya ha vencido

Es su unión plenilunio reflejado
en destino de cielo plateado
El sentir de sus almas ha cruzado
dimensión de un destello inexplorado

Es la paz y la calma del amor
Susurrando gemidos y clamor

Es vibrar en un mundo inadvertido
que en dorado los hilos ha enhebrado
deshaciendo prejuicios y pavor


Y si un día divisas en el cielo
resplandor de deseo y terciopelo

Ya sabrás que avistaste a los amantes
que recorren con besos desbordantes
universos, planetas tan distantes,
sus fulgores palpitan deslumbrantes.

Los luceros amándose en lo eterno
y su luna rebosa por lo tierno

y lo grácil del trazo de su vuelo.
Les regala sus visos tan brillantes,
a su amor, plenilunio sempiterno.





@rebktd
@horten67
@AljndroPoetry
@raulrib2
& @DeeDee

Jotabeí
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66comentarios 321 lecturas versoclasico karma: 116

Bésame, o me muero

A los amantes de Teruel

Dame un beso, fanal de la hermosura,
y en ese instante cumple tu promesa,
o mi alma en la locura, será lesa,
te lo pido Isabel, la de Segura.

No lo ves, que es horrible esta tortura,
al volver y encontrarme la sorpresa,
del hallazgo en sus brazos, mi princesa,
si me niegas, querré la sepultura.

Mil batallas libré para tenerte,
en ninguna encontré puñal postrero.
Me lastima si encuentro en esta suerte,

tu desdén tan mortal como el acero.
Y finalmente al suelo caigo inerte,
suplicando: o me besas o me muero.
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Libre

Desde la comisura de tu leve sonrisa,
hasta cada lunar en tu piel.
Desde el color de tu camisa, hasta el tono de tu voz.

Así te quiero.

Soberbio, voraz, cómplice, amigo, amante, confidente...

Libre.
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Amantes

(Dueto Eugenio Montejo & Yaneth Hernández)

Eugenio Montejo
Se amaban. No estaban solos en la tierra;
tenían la noche, sus vísperas azules,
sus celajes.

Yaneth Hernández
Eran febriles en su entrega desnuda,
almas encadenadas al deseo de la carne,
noches rotas con sus pieles enardecidas.

Eugenio Montejo
Vivían uno en el otro, se palpaban
como dos pétalos no abiertos en el fondo
de alguna flor del aire.

Yaneth Hernández
Eran dueños de las horas
que en sus devaneos se ocultaban,
se amaban junto a la tempestad
del amor vehemente.

Eugenio Montejo
Se amaban. No estaban solos a la orilla
de su primera noche.
Y era la tierra la que se amaba en ellos,
el oro nocturno de sus vueltas,
la galaxia.

Yaneth Hernández
Era el universo su caja de música,
lo que giraba entre sus encuentros,
eran uno de nirvana y efusión.

Eugenio Montejo
Ya no tendrían dos muertes. No iban a separarse.
Desnudos, asombrados, sus cuerpos se tendían
como hileras de luces en un largo aeropuerto
donde algo iba a llegar desde muy lejos,
no demasiado tarde.
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Tanka 1

Sola en el bosque
la cabaña olvidada,
refugio onírico.
Repentinos amantes,
pasión al verde intenso.



@SolitarioAmnte
iv-2017
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12comentarios 107 lecturas versoclasico karma: 63

Abril

Abril

Pasaron meses, tal cual como si pasaran años.
Pasaron estaciones, pasaron cambios...
¡Todo me pareció una vida!
...No sentir tu piel junto a la mía.
...No sentir como coincidían nuestras sonrisas.
El día se hizo noche, y la noche, día.
Y cuando creí haberte perdido,
los planetas se alinearon, el cielo se despejó,
dejó de llover, se prendió la luz...
Otra vez el tiempo se nos detuvo en abril
...como tantas otras veces.
Ojalá se detenga allí mil veces más.


Valeria Rodríguez.
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7comentarios 132 lecturas prosapoetica karma: 78

Así pasó la tarde


Así pasó esta tarde, niña de mis pensamientos.
Caíste despacio entre suspiros y sueños idos,
Como traída de ingravidez, callada y serena:
Cómo no haberte comido a besos
Si era tu boca la tentación,
Eran cerezos de rojo brillo.

En tus manos suaves puse mi pecho,
Puse una lluvia de besos clandestinos,
¡Cómo no besarte! Adorarte a mordidas
Y morir refugiado en tu piel dulce.

Fuimos la tarde que cayó.
Tormentosos, como el barco que naufragó.
Fuimos una hora de amantes,
Y mis manos te recorrieron toda,
Como si tu cintura no tuviera fin.

La tarde fue un suspiro de demonio:
Estuvimos enredando besos por todas partes,
Condenándonos a voluntad.

Yo me dejé llevar por tu silencio,
Te recorrí como manantial, dulce y tempestuoso,
Casi profundo y de algas sobre su cuerpo.
Nos bañamos en saliva y las bocas se comieron,
Por doquier se juntó la piel con la oscuridad.

Así pasó esta tarde.
Nos escondimos, nos robamos un tiempo sublime.
Amor con locura es pasión,
Amor con miedo es un océano de rutinas.

Si la tarde al irse te lleva consigo
Vete, pero déjame tu recuerdo
.
:roll: :roll: :roll:
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El punto final

Su moneda de cambio eran sus poesías y ella le entregaba, a cambio, gozo carnal. Con aquella disposición creaban un terreno que únicamente ellos habitaban. Lo mantenían en completo secreto. Algunas veces espontáneamente. Solo existía entre ellos una especie de intercambio. La forma de trueque menos material que se pueda pensar. Ni siquiera podría calificarse de intercambio, aunque de alguna manera fuera un negocio. Y ese mismo pacto les otorgaba una transformación invisible a los ojos del mundo. Les amparaba. De los sitios oscuros conseguían luz. Del encuentro imprevisto hacían infinitud. Al comienzo se sentían empujados por la idea de un mero yo te entrego, tú me entregas.
Hasta saber de él ella solo había conocido la típica forma de conseguir dinero de un hombre. No las formas más pérfidas: conocía de las extorsiones que abundaban sobre el sagrado matrimonio. Su profesión, al menos, dejaba las cosas bien claras desde el inicio.
Ahora se sentía fraccionada. No porque no consiguiera el precio acostumbrado, que cada día le atraía menos. Sino porque no sentía que el hombre le estuviera recompensando sus esfuerzos al recitarle sus versos. A su lado no se sentía mercadería. En aquella oscilación de licencias, ¿qué tenía más importancia? ¿La poesía embelesadora que ofrecía él o las delicadas artes amatorias que ella ejercía sobre el cuerpo del poeta?
Tampoco el rapsoda advertía en la conducta de la mujer una complacencia forzosa. Los dos se daban cuenta y lo hablaban.

-Esto nuestro es algo insólito, porque no se le puede llamar amor, ¿no?,- decía ella.
Realmente no dudaba, sino que creaba deducciones incompletas que le permitieran seguir averiguando, confundida como se sentía con aquel vínculo extraño, pero enormemente placentero.

-Quizá no sea amor, aunque tal vez sea el camino,- respondía el poeta con sarcasmo.
-Enséñame a narrar- le pedía ella mientras mordía el pecho de su amado.
-Enséñame tú a seducir,- contestaba él.

Y el hombre continuaba recitándole versos de amores aparentemente dichosos y evidentemente desgraciados, de tipos con hambre que no querían seguir viviendo, de narcisistas que escapaban para poder quererse mejor, de mujeres huecas que solo miraban los satélites de su ombligo, de trabajadores honestos que se sublevaban cansados de sus tormentos.

-Relátamelo nuevamente,-
le requería ella haciéndole saber que disfrutaba. Y él retomaba los versos, añadiendo cambios, alterando tonalidades y en ocasiones implantando distintos finales, dramáticos, misteriosos. Sin pedir por ello nada a cambio.

Una tarde él describió a la mujer un relato parecido a la historia que estaban viviendo. Ella se vio reflejada en el guión, se vio con precisión dentro de la historia, confirmo el camino recorrido en su vida desde que se encontrara con aquel poeta. De pronto detuvo su narración.

-No continúes con el relato. Solo quiero que me cuentes el final-

Él guardo silencio por un instante, puso las manos sobre la cara de ella y cerró sus ojos. La fue emocionando pausadamente. Ella resbalo bajo los arrumacos de él. Y sólo consiguió decir:

-Has aprendido correctamente. Lo mejor es el punto final.

Canet
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8comentarios 97 lecturas relato karma: 90

De esposa a amante

No te ocultes de mi,
no tienes porque fingir,
sé que está junto a ti,
desde que se alejó de mí.

Siento tu perfume en su ropa,
sus ausencias en mi casa,
su mirada extraviada,
y su frialdad en mi cama.

No te juzgo ni te culpo,
pues no me debes fidelidad,
mientras fui solo esposa,
tú le sirves para una sola cosa.

Yo le entregue mi juventud,
mi inocencia y mi maternidad,
tú eres la llama que vino a avivar,
un fuego que estaba por apagar.

No te pido nada a ti,
pues soy quien debe decidir,
si quiero una mentira seguir,
y darle dignidad a mi vivir.

Hasta hoy había vivido,
un papel muy abnegada,
una rosa a su lado marchitada,
una mujer muy poco apreciada.

Te lo dejo, no me lo ganas,
y les deseo toda una felicidad,
espero que a ti te pague con fidelidad,
lo que a mí no me supo dar.

Solo te daré un consejo,
lo que empieza mal, acaba igual,
pues jamás alguien podrá construir,
sobre cimientos sin destruir.

Te deseo lo mejor,
que no te pague con dolor,
que a ti si te haga feliz,
y que a mí me deje vivir.

Dile que deje de venir,
a llorarme por su error
que asuma responsabilidad sin temor
y que olvide que en mi alma no hay rencor.



Las letras de mi alma
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Querernos sin querer saber

No llamemos al mal tiempo.
Puede -y lo hará-
venir solo.

Me paro a mirarte.
Vas linda como un sol.

Nos arrimamos.
Tú eres fuego.
Yo soy un loco.

Con mi sonrisa de hombre bueno
te dices que soy
distinto a todos.

Pero amar es una leyenda:
parte es verdad,
parte es ficción.

Por ver si esto funciona
nos romperemos
el corazón.



IMAGEN: Los amantes, de René Magritte
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Compañero de vida

Quiero un compañero de vida que me haga dormir en sus brazos, mientras yo duermo soñando.
Quiero un compañero de vida que me tome de la mano con orgullo mientras recorremos juntos el sendero de la vida.
Quiero un compañero apasionado que a pesar de los años, no deje de admirar mi belleza,
Que a pesar del tiempo transcurrido, aun sienta placer al tocar mi cuerpo ya desgastado por los años.
Quiero un compañero de vida, que nunca deje de susurrarme al oído «te amo», aun si su voz ya no sea tan aguda como antes.
Quiero un compañero de vida, que aun sin poder tocarnos, hagamos el amor con el simple hecho de acariciar nuestras manos.
Quiero un compañero que sea mi amante toda una vida…
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sin comentarios 277 lecturas prosapoetica karma: 61
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