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La calma

La calma, he venido a traerla y dejarla
para que tus olas me recuerden mansa
cuando regresen, cuando encuentren otras almas
en cada tormenta en alta mar…

Y en un desnudo nos despido
porque no hay parte de mi
que no te quiera sentir
y sumergir todas las huellas
que dejaron las mareas
de amor sobre mi…

Se enfrían mis dedos
en tus aguas de adiós
y ni el viento ha querido
estar presente
porque extrañará
nuestros mensajes
en su ir y venir…

Hacemos las paces
y quedas como espejo
reflejando mi mirada
el cielo de un día
que promete sol
y te llevas alguna lágrima
porque mi alma también quiso salir
a besarte en silencio, con su sal
un adiós…


soundcloud.com/lola-bracco/la-calma (Lola)
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6comentarios 124 lecturas versolibre karma: 124

Retazos de verano

Porque amo las soledades de arena de las playas atlánticas en las cálidas tardes de verano.
Y en ellas busco refugio, anhelando su intensa luz y esa paz oceánica, sonora y tangible que irradian. Blanca paz que a veces me abandona…

Y adoro la línea azul de su inmenso horizonte, lejana y rectilínea, como un espejismo inexistente. A veces nítida, a veces envuelta en manto gris de brumas. Esa línea recta e infinita cuajada de rizos blancos de espuma que arremolina la brisa…

Y envidio la libertad del viento que estremece mi pelo y arrastra mis negros pensamientos devolviéndome el perdido sosiego.
Y siento el vuelo circular de las gaviotas planeando libres sobre mis sueños vespertinos que dibujan inútilmente castillos en el aire, trocándose después en infantiles y efímeros castillos de arena abandonados a merced de las mareas…

Y amo tumbarme en sus arenas solitariamente ajena, mirando la vida horizontal, a ras de un suelo inestable y movedizo que se enciende con el ardor del inclemente sol del mediodía. Poderoso sol que reverbera en la irregular superficie de mi cuerpo y en los granos de esa arena adheridos furiosamente a ella, dorándome la piel y haciéndome sentir que sigo viva…

Y sumergirme de pronto en la frescura del agua…Y esa sal cristalizando en el borde de mis labios y penetrando, audaz, por los poros de mi piel.

Y me fascina caminar sosegada por la orilla hacia ninguna parte, acunándose mis pies con el eterno ir y venir de las olas que los lamen y acarician suavemente dejando en la fina arena de la bajamar un rastro de huellas profundas, pero fugaces como la misma vida…

Y camino persiguiendo mi sombra, cada vez más alargada con el caer de la tarde, entre el agua fría y transparente y el albo nácar de las conchas que crujen bajo mis pies. Acompasar mis pasos a ese ritmo sonoro, cadencioso, continuo y ancestral de las olas y mareas estrellándose, incansables, contra las rocas.

Y me gusta permanecer inmóvil en la orilla y sentir cómo te atrapa y te hunde poco a poco, cual trampa líquida y mortal. Y presentir el peligro de dejarte arrastrar hacia el abismo…

Y soy más libre mientras tanto, quedándome rendida ante ese dios, el Sol majestuoso del atardecer, que platea la superficie marina derramando destellos de millares de espejuelos que te deslumbran insolentes. Y observar cómo penetra, envuelto en llamas anaranjadas, suavemente, en esa inmensa y profunda balsa de cristal del gran océano.

Y vuelvo sobre mis pasos…Y soy más yo… dejando en la arena mis recuerdos…
¿Qué tendrá el mar…?

Texto y foto: María Prieto
La Antilla (Huelva) Julio 2018
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5comentarios 93 lecturas prosapoetica karma: 122

Micropoema:

A la deriva
Sumérgete en tus heridas
Busca una salida
Inequívoca y dulce
agonía
Ahogante y placentera
caricia
Dirígite hacia la cima,
¿Encontraste ya la salida?
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1comentarios 48 lecturas versolibre karma: 116

Burbuja

Por favor
No quiero asustarte
Pero debo lanzar de una bocanada
Aquello que tengo latente
Esta voz tan guardada

Quizás no sea buena agitando
Tierra, fuegos y aguas
Más es en el fondo del café
Donde se leen las almas

Yo guardo los recuerdos
Como hormigas enfiladas
Los catalogo en años,
En sentidos y en puntadas.

Tengo en mi haber un deseo
Poco sentido, y un drama
Encontrar un Cielo urgente
Un refugio, pura calma.

Pero si mis pestañas se deshacen
Y se pierden y me pierdo con desgana
Por favor no permitas que explote
Mi burbuja, como corazón sin su alma.


@Natodg
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6comentarios 111 lecturas versolibre karma: 96

Tormenta y calma

Suave mar en calma
Olas que con furia se estrellan
contra mi faro en noches oscuras
agitando a mi cansado corazón
que con vehemencia palpita todavía
porque sabe que aún en noches de tormenta
existen mares apacibles como suave melodía

Luego al nacer el alba
hermoso es mirar a los pies
la inmensidad del mar por la mañana
desde lo alto del faro por la ventana,
y oír la suave música del vaivén
de sus olas tejiendo espuma cual guipur,
anoche como fuerte tañido de campanas
hoy paz, voz del alma, suave mar en calma.
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19comentarios 144 lecturas versolibre karma: 98

Hebras de luz

A veces cierro los ojos y me ciega la luz. De noche viajo donde se perdieron la esencia y la calma, donde se escondió la pasión.

Oculta entre espigas, observo cómo coquetean. Entre sus dedos surge la claridad, y como pequeñas hebras, vuelan hasta mi pelo. Lo enredan. Lo revuelven.

Y no me importa. De qué sirven los huesos si no portan llama, si no refulgen con chispa.

Incandescente como una vela planetaria, parpadeo en las horas oscuras. Como pompas ligeras, vuelan mis besos no dados.

Mi cuerpo está en calma, se pulieron todas sus aristas.
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18comentarios 164 lecturas versolibre karma: 93

Calma divina

Por la arena dorada me fui aquella tarde
buscaba otros lares, buscaba la calma
intentaba encontrarla allende los mares
sin saber que se hallaba cautiva en mi alma.

Buscaba esa calma que creía divina
buscaba con celo su caricia añorada
sin saber que en mi pecho encerrada vivía
allí en el silencio esperaba callada.

Hundiendo mis pies en la arena dorada
sin mirar hacia atrás yo me iba alejando
respiraba despacio el pecho calmando
las aguas azules mi cuerpo besaban.

Llegaste corriendo abrazaste mi cuerpo
comprendiste que estaba mi alma cansada
tus cálidos brazos se hicieron murallas
impidiendo que durmiera para siempre en las aguas.
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23comentarios 249 lecturas versoclasico karma: 96

He aprendido a soportar en calma  imagen

Gemidos ocultos de una mentira que se vuelve traicionera
así son tus plegarias que ya no engañan a cualquiera
amargas son tus dificultades
siempre serán así tus historias.

Por más que las adornes con palabras amables
siempre estará la amenaza en una voz engañosa
rondará iracunda por todos los pasos
al no recibir con prontitud lo que anhela.

A mí no me engañas con tu vida
es una vida robada
que mis ojos ven más allá de tu sombra
sombra apagada.

Tú fuerza es una gran cantidad de dolor
que a los demás transforma
robándote la energía vital
de aquellos que solo te estorban.

Poesía.
Miguel Adame Vázquez.
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Libélula azul

Es azul lo callado,
si se detiene, a solas,
el vuelo de la libélula.
Si en la voz del aire
se olvida del tiempo
y la transparencia
de sus finas alas
se hace de luz y de sombras.

Es azul como el llanto
y frágil ante la brisa,
aunque toda ella
sea parte del viento.

Y con el llanto azul
de cristal y agua
puro, brillante y sutil,
titilan pequeños susurros
de libertad plateada
que nos da la calma.
Ninfa azul del cielo...
de magia, de sueños y silencio.
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3comentarios 181 lecturas versolibre karma: 55

Calma

Una pesadilla que desaloja
deja de ser temor para ser sueño.

Una ráfaga de viento que amaina
deja de ser viento para ser brisa.

Una gota de lluvia que cae al mar
deja de ser lluvia para ser mar.

Este alma perdida que cae en tus brazos
deja de ser dolor para ser calma.
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sin comentarios 153 lecturas versoclasico karma: 48

Calma

Hoy no toca el amor, toca la calma,
la de una noche estrellada
la de Mozart mordiéndome el alma.
Dos grillos arrullándose bajo mi ventana.
El crujir del mar contra la cala,
tu silueta encima de la cama,
tu belleza de plata.
Hoy toca sentir el suspiro del viento
y la sal a migajas.
Hoy, hoy, lloro de emoción
porque no me falta nada.
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7comentarios 57 lecturas versolibre karma: 68

Después del escándalo vendrá la calma

Quiero poder escapar del escándalo de las letras grandes y poderosas.
Esas que tienen el poder de agrietar mi energía.
Quiero ver la realidad más allá de mis simples sentidos que son humanos.
Sin tener que expresarme con todo lo que siento.

No necesito que el mundo me escuche.
Basta con poder sentir la profundidad de poder poseer mis secretos y en cada uno de ellos poder guardarte.

Quiero descansar bajo esa claridad que la soledad a veces habita.
Y seguir viviendo siempre en la propia felicidad de un presente.

Quiero saber que la última vez que hice un alto en el carrusel de la vida
Solo el espejo de mi alma soportó la mirada.

Nunca un secreto inconfesable será capaz de hacer que deje de soñar.
Porque escucho a mi propia historia
Estando seguro que después vendrá la calma.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
09/02/2017.
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2comentarios 387 lecturas versolibre karma: 64

El verdadero secreto

Escogí amar sobre todas las cosas
Nadie me obligó a querer demostrarlo
Sobre un aroma suave sigo amando
Con la calma de saberme tranquilo

No me arrepiento de sembrar las flores
Sé que existe el otro fácil camino
Hasta el final cosecharé su fruto
Comprendo lo frágil del equilibrio

No necesito de muchas palabras
Es fácil comprender lo que yo pienso
No existen secretos que son ocultos
Ama es ese el verdadero secreto.

Poesía
Miguel Adame Vazquez.
16/02/2017.
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5comentarios 180 lecturas versoclasico karma: 52

Te digo adiós

Te miro y estás callada.
Igual al invierno en la madrugada,
al lucero de plata en la alborada,
estás callada y en calma.

Veo como caen las secas hojas
- algunas doradas y algunas rojas -
en el estanque cálido de tu alma.

Te miro y estás cansada.
Estás como una lámpara apagada.
Igual a una colmena abandonada
estás en calma, callada.

Ayer, tú despediste a un viajero.
Llevó de tu vientre el sabor de enero.
Se marchó, sobre la estela mojada
de ese suspiro leve en tu almohada.

- ¿Se borrarán mis besos de tu frente?
- Tal vez mañana. Cuando estés ausente.

Te miro y tengo que decirte adiós.
Seré como el viajero, que atracó
en tu muelle en penumbras y zarpó
al alba… que te besó y dijo: adiós.

@mello
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4comentarios 224 lecturas versoclasico karma: 72

Sobre un rojo carmesi

Tu corazón es de rojo carmesí,
tan intenso en su fulgor
que emana una sensación
que sana mis plegarias.

Es como sentir el calor
de los rayos del sol
sin tener que preocuparme
de nada en absoluto.

Los ruidos del campo
no distraen mis sueños.
Tengo paz, esa útil sensación
a la espera de la calma.

Nunca imaginé que algún día,
respiraría sin miedos,
nunca pensé que estaría inerte
como lágrima muerta
en su magnífico brillo de luz,
sin emitir algún sentido
de urgencia que despertara mi ego.

Ahora descanso preparándolo todo,
escuchándolo todo,
sin prisas ni aspavientos,
sin dolor ni angustia pasajera.
Sin tener que estar alerta
protegiendo a mi corazón de la guerra,
de una lucha que de un tajo
me partiría en dos.

Sobre rojo carmesí descanso,
desnudo de remordimientos,
transcurriendo en mis sueños,
en una inmensa llanura de paz.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
19/07/2017.
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20comentarios 494 lecturas versolibre karma: 89

Flores en el camino

Caminando hacia ninguna parte
con la incertidumbre siguiendo mi sombra,
lanzo preguntas al "pum-pum"
de su corazón,
por si late una respuesta
que de sentido a la barbarie.

¿Qué sucede si te adentras
en la oquedad de la tristeza
y te cobijas bajo un sauce?
"Que la piel se vuelve
gris y silenciosa
y mueren las raíces en tu boca."
-Ya sabía la respuesta.-

Llueve, y un velo de luz
cae con asombrosa ternura
sobre el rostro y sobre el alma.
La locura se diluye
y forma reflejos inexactos,
charcos de atrevimiento,
pequeños oasis verdes
en el árido sendero.

La inocencia me ofrece su mano,
para saltar por los espejos
en los que se han convertido mis miedos,
salpicando los sueños que olvidé
sobre el suelo del destino.

Quiere ayudarme a caminar,
a renacer bajo la lluvia
y dejar un rastro de frescura
tras mis pasos.

Desde hoy me nacen margaritas
cuando avanzo,
crece la vida en mi interior,
y por mucho que pese el sinsentido,
quiero seguir caminado
sin magullar las flores del camino.
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8comentarios 164 lecturas versolibre karma: 87

Odiosa Calma

Odiosa calma,
Que precede la tormenta,
No hay respuesta,
Que valga...

Lluvia,
Se avecinan las tinieblas,
Y tengo fobia,
A que en esencia,

Ya nada valga,
Odiosa calma,
Silencio,
Viento,

Y nada,
No hay nada,
De golpe ruido,
Júbilo,

Rayos,
Fallos,
Que no cicatrizan,
Me callo,

Goteo,
De gotas,
Espasmos,
Truenos,

Y en ellos,
Encuentro,
La fe,
Surge miedo,

Desencanto,
No hay paraguas,
Ni ganas,
De tenerlo...

Mojado,
Calado,
Hasta los huesos,
Buscando consuelo en vasos,

Vacíos,
Whisky,
Hielo,
Y nada,

Tan solo,
Soledad,
Y calma...
Odiosa calma.
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2comentarios 156 lecturas versolibre karma: 88

El silencio de la vergüenza

Agradecía el silencio y la calma de la casa vacía. Minutos antes sus dos hijos se movían bulliciosos, esperando el momento de salir con su padre hacia el campo de fútbol.
Delante del espejo del baño se arreglaba para ir al cine con unas amigas. Una película de terror y unas palomitas eran un buen plan. Después, un chocolate con churros y una buena conversación con sus dos amigas del Alma; en la que, como siempre, fingiría un matrimonio feliz.
Se observó con detenimiento y, para que resultase creíble, sería imprescindible un poco más de maquillaje en su pómulo derecho.




Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/02/11/escribe-tu-relato-de-febrero-iii-sandra_e
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8comentarios 136 lecturas relato karma: 89
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