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En memoria de mi compadre y amigo Miguel

A un día de festejarte
decides marcharte
no por voluntad
por el COVID19

Compadre me tendiste la mano
en tiempos difíciles
padre ejemplar, trabajador de sol a sol
incansable todos los días, por llevar el sustento
a la mesa de tu familia.

Me ayudaste muchas veces
sin pedir nada a cambio
amistad sincera
me abriste las puertas de tu casa y de tu vida

Compartimos momentos tristes
momentos penosos
momentos dolosos
pero me quedo con esos momento de felicidad.

Has dejado un hueco en tu nuestras vidas
tus hijos seguirán tu ejemplo, honradez en todo lo alto
pero aun mejor, un gran amigo
Cuidaste de mis hijos como si fueras su padre.

Mis hijos ya no te podrán decir "compadrito, compadrito"
ellos están impávidos, no lo entienden,
como decirles que en 5 días te nos fuiste

La cruel noticia llego y me paralizo
fue tan rápido, te nos fuiste rápido.

Ya no pudimos levantar la copa
para decirnos compadre feliz día del Padre....
Ahora ya estas festejando arriba con
nuestros seños,

Jamás te olvidaremos.

Descansa en Paz.
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Mi antigüa biblioteca

Un atisbo estelar de tu silueta
Me señala el tomo perdido
En mi antigüa biblioteca
Despliega el verso prohibido
De coruscantes poetas

Nuestro elocuente capítulo
Retira la cruel tristeza
La piel de tus pergaminos
Me devuelve las estrellas
Trae destellos a mi página
Sella la tapa de mi libro
Con elixir de amor
Que no envenena...
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IV. El mayor Secreto

Querido Ar Annik,
Amigo, compañero, maestro y aprendiz,
Cojo cuaderno y bolígrafo
una última vez para escribir,
(No la fórmula, esta me la guardo para mí,)
sino para darte a conocer el secreto de la inmortalidad,
la clave de la eternidad,
"El elixir de la vida",
la preciosa, eterna y única piedra filosofal.

Un día, hace toda una vida,
me hiciste las preguntas del siglo:

"¿Cómo lo has hecho?,
¿Cómo lo has conseguido?"

y te lo dije bien claro y conciso:
transformando el metal pesado en preciado,
la oscuridad del plomo en la luz del oro,
y para entender esto, antes de un cómo,
debes hallar un sentido y tener un modo.

En el universo, solo hay magia y poesía.
La drama mundana dio paso a la aventura de la sabiduría.
Y el estrés de las ciudades y de los pueblos
conseguimos fumigarlo, erradicarlo,
como la inquisición lo hará a los nuestros.

A continuación, te contaré un dato del cómo:
Usando la mayor tecnología de nuestros ancestros,
la de los mayas, egipcios,
y la de los sumerios antes que ellos,
utilizando el mecanismo de la mente,
esa herramienta mágica de la inspiración,
en unión con la luz y energía del motor.

Tal vez, y digo tal vez,
lleguen a saber el nombre de Nicolas Flamel,
Dirán "Si yo sé quién es, fue el primer alquimista!"
incluso tal vez aparezca en alguna película de magia y hechicería,
Pero lo que muchos no saben y desconocen,
es que antes de dedicarme a la alquimia,
ya tenía un nombre como librero también,
o tal vez no.. cuestiona todo lo que crees saber.

Por último, querido aprendiz y amigo,
te hago recordar lo que en su día Merlín me dijo:
“Si no hay quien mire la imagen de la luna,
no habrá luna alguna,
por eso, observa el rótulo de la natura”,

Eres *Ar Annik*,
Portador de la magia,
de la luz y del bien.
Lo sé bien, porque lo soy yo también.

Sé el alquimista de los versos,
la resurrección del poeta Homero,
rescata el poder creador del verbo,
eres el arquitecto de tu templo.
Pero antes de todo eso...
conoce y crea tu universo,

Busca la fórmula,
Porque la llama ya la tienes,
pero antes de todo ello,
Encuentra a tu propia Perenelle.

Buena Suerte,
Que Thot y Merlin te acompañen,
hoy y siempre.

Tu fiel amigo y compañero de vida:
El Inmortal Nicolas Flamel ”



P.D: Pues este es el cuarto poema, espero que os guste. Un abrazo a todxs.
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El diario de Ar Annik

En un instante,
como quien no quiere la cosa,
esa voz, dejándome atónito y tonto,
se marchó, me dejó, se fue...

Si era temporal o para siempre,
de verdad que no lo sé;
me vino a la mente el “ser o no ser”
al más puro estilo William Shakespeare,
pues esa era la cuestión, la gran cuestión,
en la que estaba pensando yo.

Por si acaso, miré alrededor,
por si había botellas de alcohol,
o alguna sustancia psicodélica,
o qué sé yo...,
pero no… está vez no.
Solo tenía botellas de agua,
y un mensaje en el vaho de la ventana:
“Busca a Ar Annik y la inmortalidad del Alma”.

Como no sabía si estaba flipando,
hice lo de siempre: salir al balcón
y fumar un amor llamado tabaco,
o tal vez fueron dos?, ya no lo recuerdo..,
pero que la voz me dejó atónito,
de eso sí que me acuerdo,
tanto... que quise escribir unos versos.

Pero, nada… no apareció… y nada llegó.
Ni el susurro, ni tampoco el espíritu de la inspiración,
y ni hablemos de dios.

Cerré los ojos…
y entonces algo me secuestro;
tuve una nueva sensación, visión,
equivalente a la terapia de regresión.
“Maldita serpiente alienígena”, pensé yo,
me llevó a su morada,
y alucine en colores,
pues en un rincón, colgaba una brillante crisálida,
también, un retrato de Urizen,
y en su biblioteca personal brillaba
un libro, “el diario de Ar Annik”.
En la portada, el símbolo de David,
con las alas doradas de la diosa Isis;
“menuda belleza de ironía poética de día”.

El caso es que lo abrí,
y empecé a leerlo.
Me llamó la atención un texto,
un escrito,
que llevaba por nombre:
“El mayor secreto”


P.D : Después de Origen y el susurro de la voz llega El diario de Ar Annik. Si todo va bien publicaré "el mayor secreto"

Un placer pasarme por aquí de nuevo :) Paz.!
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El día que nos conocimos (Para vsmc2002)

No llevaba escudo de protección
el día que nos conocimos...
Lo dí todo por sentado, que no te
fijarías en mí, es decir, en la persona
que oculto detrás de mí misma...

No sé exactamente el día que nos
conocimos, porque ya te conocía de
tiempos inimaginables, como aquél
amor del que yo soñaba mientras en
el columpio de mi patio, me mecía y mecía
mirando entre los encajes del gran árbol
aquellas nubes con forma de corazón...

El día que nos conocimos, algo dentro
de mí, ya me decía que no me
arrepentiría, que las noches de soledad
se dejarían ir por el viento a través de
la ventana del olvido...

El día que nos conocimos, no sé exactamente
cuándo fue, pero ha sido un día que aún
no termina pues cada segundo nos conocemos
aún más y ese día, no termina...

El día que nos conocimos, me diste un beso
y yo te lo correspondí bien merecido, porque
valió la pena,,, ese día que nos conocimos...

Letizia Salceda,,,
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28comentarios 113 lecturas versolibre karma: 96

La ira de Quetzalcóatl

Retumbó, y tanto que retumbó,
se escucharon los llantos y gritos en silencio,
a 3000 kilómetros abajo y harto de todo...
subió, volvió entre los muertos
y congruo lozano, renació .

De tal índole fue su ira,
que incluso en su ciudad, en Teotihuacan, le temían.
Sorprendido yo, ( echando humo del liao
que previamente había comprao),
me paré a observar el astroso hecatombe en una esquina.

Quetzalcóatl, la serpiente esmeralda, me vio
y se detuvo sin contemplaciones:

+Porque le temen a la serpiente?
- No la temen Náhuatl, le desconocen,
y eso causa furor a los cuates que son diferentes.

Acto seguido, él susodicho prosiguió su camino,
mientras que yo…
tan solo me dedicaba a contemplar
el denso humo que salía del cigarrillo.



Ar Annik
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La revolución del Ser

Cual sol en el invierno,
Anduve oculto y perdido,
Ausente y sin apenas luz ni brillo,
Oasis oscura, miedo muerto,
Creí estar o más bien soñé,
Con él, con el demonio de la noche,
Incluso creí ver la silueta de Caronte,
Pero nada, fueron los buitres,
Los que casi me comieron,
Por querer buscar fuera,
Lo que ya llevaba dentro.

Pero qué genio tan ingenuo,
"Quien osa apagar el fuego avivando más fuego?"
Conversé a muerte con mi ego,
tan solo un simple necio,
tremendo invierno, jodido esperpento,
Llantos y lloros de por medio,
Y tan solo un abrigo que hacía de testigo:
El cuaderno, ese psicólogo en silencio.

Vaya infiel de recuerdos,
Que tiempos aquellos,
alma de lamento,
tinieblas en cimientos,
Penuria sin destello,
Lares hechos de sueños rotos y siniestros,
oscuro, moribundo, sucio..
Corazón insano, mente sin lienzo.
alma aún no nacida en el tiempo.

Que turbio todo aquello,
Pero que cierto, curioso e irónico,
Que gracias a las llamas de aquel infierno..
Me es posible escribir estos versos,
Como aquel poeta de antaño, sediento,
que ansíaba la llegada del renacimiento,
dichoso dónde se encuentre el verdadero conocimiento,
Escribo estos versos pensando en los tiempos venideros.

Respirando el último aliento,
cual Buda meditativo,
un mensaje transmito..
Al mundo y al multiverso infinito:

Cuán obvio es sentirse vivo y seguir viviendo,
Siendo tú mismo él único y exclusivo
Portador del fuego vivo del infierno,
Ya Sea en la barca de Caronte,
o en el destierro conociendo a Lucifer,
Tan solo Vencete, pues..
el verdadero trofeo ya se sabe cuál es:
El conocerse uno mismo,
para la revolución del Ser.
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No puedes engañar a quien conoce la verdad

Escupes sobre mi nombre solo porque piensas que son demasiadas buenas las cosas que hago para que sean verdad.
Crees que detrás de esa cara hay una máscara que oculta la verdadera identidad.
Que realmente soy un lobo oscuro cazando almas incautas en el universo caudal.
Que bebería estar más que muerto entre la escoria que desborda a la humanidad.
Que mi memoria debería ser olvidada para siempre de la faz de la historia de una tierra que me vio nacer.
Que el recuerdo del que me observa debería ser más que borrada.

Es cierto que siempre he estado muy lejos de ser un ser perfecto.
No hay un día en el cual mis imperfecciones heredadas de la primera pareja humana no se asomen en mi vida.
Pero no soy tu espejo.
Nuca lo fui y nunca lo seré.

Desde pequeño aprendí a observar y escuchar.
Cuál esponja que absorbe el agua voy rodeándome desde que tengo memoria de seres humanos maravillosos.
De ellos he aprendido a amar, a perdonar, a abrazar a los otros.
A creer en que algo mejor nos espera en un futuro.
Llevo muchos años copiando su vivir, su andar como personas sabias y sanas.
Son muchos y son padres y son hijos.

¿Me he extraviado?
Me extravié más de una vez.
En esa fatal oscuridad te conocí.
Y no seguí las lecciones que mis padres me habían inculcado.
No me aleje de ti en el debido tiempo.
Y muy tarde comprendí que solo era una presa fácil más.
Una a una como la carnada ideal recibí los golpes mortales de tus garras.
En el suelo.
Muy abajo.
Arrastrándome en mis lamentos comprendí que yo solo erré.
Y mi error fue erosionado poco a poco mi vida como una estaca clavada en el pecho de la inacción.

Pero en la absoluta oscuridad de las tinieblas en las cuales yacía desconsolado alcance a ver la luz.
Solo bastaba con seguir lo que alguna vez había aprendido para encontrar otra vez la salida.
Y el amor de los míos me salvó.
Fui rescatado porque muchos de ellos son unos verdaderos guerreros.
Otros más son vigías.
Otros enseñan a amar.
Ahora soy libre, porque del yugo del que obra con cobardía me he librado.

Sé que seguirás escupiendo sobre mi nombre solo porque piensas que con ello puedes engañar a todos.
Pero son demasiados para poder engañar.
Ellos conocen desde que tienen memoria mis pasos.
No puedes engañar a quien conoce la verdad.
No lo puedes hacer.
Y no lo harás.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
02/01/2017.
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Yo no quiero ser nada ahí fuera

Yo no quiero ser nada ahí fuera
porque todo es falso y seré yo otro falso.
Yo no quiero que me miren
porque me miden
y de medirme me hacen otro
y me hacen falso.

Aparta tu asquerosa mirada de mis ojos,
que yo no tengo ansias de medirte
sino sentirte cómo eres dormida,
cómo eres niña, niña verdadera,
la que duerme en tu sombra todavía,
que quiere ser mi amiga
como curiosa exploradora hormiga.

Me miras, y me ves
no sé qué parte,
que cierras tus ventanas y levantas
el puente sobre el foso de tu imagen,
falsa imagen de tu otra cara falsa
para cerrarte en piedra
de previa Galatea
y no querer jamás comunicarte.

Y eres mentira hecha mentira.
Te ahogas en mentira
para en mentira intoxicarte,
embustes de ti misma
en sombras de caverna
y el filósofo en ti, con su linterna
te dice “tú no eres la persona que busco”.


(Fragmento de un poema más extenso, Galatea en piedra. elcandildelfilosofo.blogspot.com.es/2017/05/galatea-en-piedra.html)
Imagen: Louise Brongniart(1742-1845), daughter of the architect Alexandre-Theodore Brongniart. 1777. Terracotta, H:34,5 cm RF 1197
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Viento y agua de vida (@JanaRivera y @horten67)

Agua de vida.
Agua de muerte.
Agua de tiempo.

Lluvia que limpia y lava.
Que se filtra por los poros hasta empapar el alma.
Manantial que inundas mis días tristes y áridos.

Agua de sueños
Agua de soplos
Agua de inventos

Cascadas de piedras que abren mañanas
Antorchas de olvido que cauterizan las penas.
Ascuas flotantes al compás del viento.

Viento que acuna.
Viento que mece.
Viento que airea los sueños.

Vendavales que aclaran y disipan nubarrones de noche vacías.
Que hacen bailar tu pelo al compás de sibilinas melodías.
Arrullo que arropa los días de insomnio y desconsuelo.

Viento amigo
Viento aguerrido
Viento que mece los pellizcos de vida

Huracanes de cambios entre trucos de magia.
Soplo intenso de adivinanzas perdidas.
Dame cucharadas de ritmo agitado, alborota mis ganas y ábreme el suelo.

En el agua me deslizo y deshago y me filtro por la esencia de la vida,
en el viento me envuelvo y recorro el mundo en busca de caricias.

Guarda en los huecos del cielo un espacio para mis tormentas de besos que no avisan,
bucea conmigo entre cien mil remolinos de risas.




@JanaRivera
@horten67




Imagen: fotografía propia del río Tormes a su paso por El Barco de Ávila
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Dejando Los Sueños Pasar

A veces cuesta mucho expresar lo que sentimos, decir te quiero, te echo de menos. Muchas veces no nos atrevemos a descolgar el teléfono y hablar con esa persona tan solo para escuchar su voz.

Dejando pasar el tiempo y los momentos. Y cuando nos damos cuenta de que esos instantes ya no regresan entonces, entonces nos arrepentimos.

Aunque también es verdad que nos perdemos en algunos sueños, unos sueños imposibles y no porque no pudiesen cumplirse sino porque quizás, por empeñarnos en esos sueños, estemos dejando pasar otros que realmente pudiesen ser, los mejores de nuestra vida. Pero así es ¿no?.

¡Los necesarios errores! Procura que sea eso, errores y no esos otros sueños de cuentos de hadas, porque al final te das cuenta que no todos los errores fueron necesarios tenerlos que pasar y por contra, perdiste lo realmente único que pudo llegar a suceder en tu vida.

Iván A.
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necesitaba pasos de baile, conocer ríos calientes

La chica que se inspiró en el viento, estaba fascinada
por el chapoteo de la reflexión húmeda, necesitaba labios entre la multitud, pasar entre sus dulces dedos cartas de amor escritas a mano, necesitaba pasos de baile, conocer ríos calientes.

Necesitaba leer, convertirse en una noche feliz, necesitaba oro lunar, acumular lágrimas y polvo, la lluvia y la nieve para
cuidar las fronteras de su cuerpo de la brisa, encender las luces de los albaricoques rojos de su cara.
Las flores silvestres del ajenjo que aman; el viento dorado está dispuesto a acariciarle.
El pez rojo que penetre en el agua de la rama de la flor; en el bosque profundo, en la ciudad antigua distante.

Necesitaba el entusiasmo de mayo, el arder y el pecado, nacer en un beso de la Virgen, las dulces lágrimas siempre
incitan al temblor, los largos paseos por Montreal como dos hojas al viento, cuando se cerraron en un solo cuerpo, como
frutos cosechados de la tierra, como maduro éxito,
penetrando entre sí con el aroma de las acacias, cubriendo suavemente su cuerpo cansado, cerrando los ojos: como recoger el alma cristalizada en una sola.

La chica requiere unos pocos pasos para volver al suelo, cuatro pies hacia el cielo y solo moverse uno o dos centímetros.
Tiene que girar por todo el camino hasta el suelo, y las alas temblaran con fuerza, ayudando a voltearse.
Dándose la vuelta y volviendo a caer, cada vez que parece que hay un viento que sopla con fuerza, parece que ha perdido su capacidad para equilibrar el cuerpo.
Creo que hay una puerta en ella, también hay una cerradura, un pasaje largo y un vacío completo.


www.youtube.com/watch?v=OWs9jH8tNv8
Che-Bazan.España
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Nos conocimos

Dicen que cada vez que se nos acelera el corazón se nos hace corto el tiempo,
y que cierto fue eso el día que nos conocimos.

Nos conocimos en un bar del extrarradio,
con dos copas de más cada uno
y con muchas ganas de contar
la historia que nuestros cuerpos nos tenían preparada.

Creo que nunca podremos olvidar
la manera en la que tu te acercaste a mí,
como si tuvieras miedo a que me fuera a romper,
pero como fui yo la que te rompió todos los esquemas después de una carcajada.

Podemos recordar como el clima del bar
fue calentándose
en la misma medida en la que tu ibas acercándote a mí,
y como llegó a su punto más álgido
en el momento que nos unimos.

Ya te lo he dicho,
me acuerdo de ese momento todos los días de mi vida.



Y hoy todavía sigue acelerándose mi corazón al hacerlo.
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