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Os quiero

Os Quiero.

No penséis que no os quiera.
Jamás me enseñaron a dar un abrazo ni un beso.
¡Si os quiero!
pero los sentimientos con los resentimientos se mezclan
no salen los abrazos y los besos
pero os quiero muchísimo.
Salen las rabias y los recuerdos
son mis mayores enemigos
con ellos camino
no me dejan
ni tampoco olvido
la vida liviano tormento vivido.
Ensanchadme la ternura
mis manos os quieren
deseando aprender
las caricias, los besos, los abrazos,
os quiero
mi coraza
es de plástico
romperla de un tirón
de
amor
os quiero.


Piedehierro. Leerlo de arriba a bajo y de abajo arriba. Da una sensación de Paz.
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6comentarios 109 lecturas versolibre karma: 98

Tal vez algún día

Tal vez alguien,
algún día,
logre derrumbar los muros
que el dolor se ha construido
tan firmemente en derredor,
pero ese alguien,
ella o él,
tendrá mucho que empujar,
mucho que tirar,
mucho que derruir.

Jamás nunca
conseguí levantar muros
con semejante grosor,
tan buenos materiales,
tan colosal altura.

Si no se cimentase sobre mis entrañas,
si no lo rodease un foso
lleno de lodo y lágrimas,
estaría orgulloso frente al televisor
que sintoniza mega estructuras.

Ya no se trata de si mi corazón
será capaz de amar de nuevo,
que nunca dejará de hacerlo
entre latido y latido...
La pregunta es si se dejará amar,
si alguna vez se abrirá la ventana
por la que a duras penas entra el aire,
la puerta a través de la cual
entra una luz que odio porque con ella,
entran los colores que me confunden,
que me quitan el sueño,
que asesinan mi deseo,
que guerrean con mi paz
o que lloran mi sonrisa.

¿Que si amé?
Más que antes,
más que siempre,
más de lo que puedo,
tanto que me olvidé de mí,
tanto que quise ser inmortal
tantas veces como quise morir,
tanto que quiero volver a ser yo.
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"Shhh", no digas nada

…y vuelta a empezar. Cuando creías que la ilusión volvía para salvarte, por un tiempo al menos, descubres que no está, que quizá nunca estuvo. Y vuelves a empezar a darte cuenta que quizá es tu destino, que quizá nunca podrá ser.

…y caes. Vuelves a caer, en el pozo de tus pensamientos, en la coraza de tus sentimientos, en la barrera anti-ilusión que construiste poco a poco, con cada desilusión. Vuelves a caer en todo, porque vuelves a comprender, una vez más, por otro palo más, que lo tuyo es la soledad, que no hay una segunda persona, que sólo estás tú y que tú solita te lo buscas porque tú solita te hieres, y es que en realidad nadie llamó a la puerta y tú se la abriste de par en par.

…y vuelves a pensar en el fondo de esa botella, en esa última pastilla, en el polvo que queda en la tarjeta… Vuelves a pensar. Vuelves a pensar en las personas que lo usaron y que quizá todo les resultó más fácil, por un tiempo al menos. Y te miras y sólo ves tus manos sujetando un bolígrafo negro, escribiendo absurdeces que ni tú misma leerías, porque nada importa, porque todo es mentira, incluso tú misma, pues nunca serás alguien para nadie, porque te mientes una y otra vez queriendo que sea verdad, y la verdad, muchacha, no existe, porque tus pensamientos no se hacen reales, se pierden tan rápido como se pierde esa raya de la chica que tengo al lado. Pero, “shhh”, no digas nada, porque ella es feliz a su modo, igual que yo lo soy al mío, ¿no ves su sonrisa, no ves la mía?
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sin comentarios 102 lecturas prosapoetica karma: 39