Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 5, tiempo total: 0.003 segundos rss2

Lluvia

Las palabras alegres o molestas
que caen creativas de tu mano
sobre la blanca inmensidad del llano
donde florecen ideas honestas.

Lluvia. Las caritas de luz modestas
que brotan en el negro azul océano
cuando oyen a tu corazón humano
silbar canciones en horas funestas:

tu inquietud empapando madrugadas,
tus pasos humedeciendo las calles,
tu hermosura salpicando fachadas.

Lluvia. Lo singular de los detalles
(imaginación, tesón, punteadas…)
que ofreces a tu existencia y sus valles.

De Arrullos de estrellas, 2014
leer más   
12
2comentarios 58 lecturas versoclasico karma: 90

La fuerza de la naturaleza

El espectáculo de las erupciones del volcán Popocatépetl le mantenían extasiado. Una emoción comparable a la que experimentaba cuando, por enésima vez, asistía a la representación de Aída, su ópera favorita.
De nuevo la fuerza de la naturaleza despertaba y frente a ella se evidenciaba toda la debilidad humana.
La tierra escupía fuego, gases y cenizas; quizá indignada ante una humanidad que desoyendo su propio latido, se olvida de sembrar la sostenibilidad necesaria para que ese admirable, único y casi mágico corazón siga vivo.
Desde la Estación Espacial, un conmovido astronauta fotografiaba la creatividad y la belleza convertida en furia.




Publicado en la Asociación Solidaria Cinco Palabras:
cincopalabras.com/2019/02/03/escribe-tu-relato-de-febrero-ii-de-la-sop


Fotografía hecha desde la Estación Espacial (NASA)
15
12comentarios 90 lecturas relato karma: 96

El Escritor Kamikaze

Escribir sobre escribir,
reescribir lo vivo, lo muerto,
lo ganado, lo perdido.
Escribir con hambre
o con el estómago satisfecho,
pero escribir natural,
con valentía, elegancia y franqueza.
Escribir al tiempo, al espacio,
al cuerpo, a la palabra,
al horror, al miedo, al terror.
Escribir lo que se desea
y lo que se aborrece,
lo que se admira
y lo que se anhela,
lo que ha de irse
y lo que ha de cambiarse.
Escribir los colores, las texturas,
los sabores, los sonidos y los perfumes
de la Tierra sana o enferma.
Escribir del sueño al insomnio,
del insomnio a una mirada,
de una mirada a un beso,
de un beso a una caricia,
de una caricia a un encuentro sexual,
de un encuentro sexual a un abrazo.
Escribir para uno y para el Otro
desde el otro para Uno.
Escribir al padre, a la madre,
a la familia, a la amistad,
al enemigo, al abandono, a la vejez,
al despertar y a la compañía.
Escribir libre, sobre todo, libre:
libre de arrojarse al mundo
en cada letra, en cada signo, en cada voz;
libre de ser responsable
de tus propias ideas y pensamientos;
libre de ti mismo, libre de Todo,
libre de Nada, libre de saberte consciente,
libre de reconstituirte y crear.
Escribir entre escribir,
describir el silencio, el grito, el lamento,
a Natura, lo material,
lo artificial, lo inmediato, lo neutro, lo alternativo,
lo salvaje, lo humano,
el amor, la voluntad, el odio,
la bondad, el placer, la alegría, la tristura.
Escribir en papel, en madera, en la piel,
en la arena, en corcho, con chocolate,
en algún espejo, tu nombre, con mermelada.

Escribir: Gracias. Lo siento. Por nada.
Buen viaje. Suerte. Éxito. Disculpa aceptada.
Me equivoqué. Te aprecio.
Todo estará bien. Sonríe. ¡Al carajo! Anímate.
Confío en ti. Tú puedes. Felices días…


Escribir hasta sangrar el alma,
hasta vaciar la garganta y las vísceras,
hasta que las horas alcancen,
siempre y cuando tenga algo que decirse.
Escribir como posibilidad,
como medio, como herramienta,
como encuentro, como despedida,
como la oscuridad que se fragmenta y deteriora
al compartir la sabiduría, el conocimiento.

Escribir para trascender lo finito.

De Caminantes, 2017
leer más   
4
2comentarios 42 lecturas versolibre karma: 68

12 Ladrona De Corazones

Apareciste al son de la luna
De las sombras saliste,
Encapuchada
No me di cuenta cuando pasaste
De mis manos sacaste mi corazón

Saliste corriendo
Nadie detuvo tu paso
Nadie se figo
En los que en tus manos
Llevabas.

Muchos te vieron
Debajo de la luz de los luceros
Pero nadie se pregunto
Porque corrías
Tan presuroso?
Porque mirabas hacia los lados?
Porque tus mejillas
Estaban coloradas?
No te preguntaban
Mientras te veían pasar.

No te pude encontrar
Mas la pregunta me invadía
A donde ibas
O a donde te podía encontrar.

Ya que volaste
Con tus alas
Entre tus cálidas
Manos
Te lo llevaste
No dejaste
Huella
Ni por cielo
Ni por mar.

Nunca podre
Olvidar
Cuando
Estabas allí
Me robaste del pecho
Mi amor.

Fue a las doce
Cuando se encontraron
Ambas manecillas del reloj
Justo cuando las campanas
Sonabas al son
De mi voz deténganla
Y por eso te llamo
Mi ladrona
De las doce.
leer más   
14
6comentarios 84 lecturas versolibre karma: 143

Alto

Quizá no sea mi culpa volar tan alto,
eso es lo que me enseñaron,
a nunca andarme con rodeos,
cuándo la realidad anda por encima de las nubes.
leer más   
15
4comentarios 75 lecturas versolibre karma: 113