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Instrucciones para dormir

Dormir es una tarea sencilla
pero imposible encima de una silla.

Empiezas a estar cansado
pero tu cuerpo no sabe qué hacer,
estas viendo la tele sentado
y ese famoso sueño empieza a aparecer.

Te levantas de la silla
y sales del salón
pero con la caraja
dejas abierta la ventana.

Sales al pasillo y no das la bombilla
y como consecuencia te das en una silla,

Te das un golpetazo,
y pegas un chillido
te acuerdas de todos los santos
y no sabes cómo ha sido.

Pero entre llanto y llanto
a la habitación estas llegando
cuando llegas allí crees que has acabado
pero no es así si una litera te está esperando.
Subes las escaleras
intentando no dar un tropezón
porque si caes... bueno mejor que no.

A la cama estas llegando
y una tela te vas encontrando
eso es de gran ayuda,
porque si no te acabas enfriando.

Sábana se ha de llamar
pero no es la del África central
te metes dentro y ya está.

Con todo este movimiento
el sueño no seguirá
pide ayuda Morfeo,
pide que te ayude a sobar,
que mañana hay examen
y tienes que madrugar.
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Tardíamente... (Texto Neosurrealista)

TARDIAMENTE
( Texto Neosurrealista )

Escribió tarde su tierna muerte y tarde su vieja
vida. Fuera de sí mismo en las letras se le veía,
saltando entre nubes escondidas en el bosque
tembloroso, con las manos en la luna, y el hoy
en los cabellos de los últimos recuerdos en el
patio que jugaba.
Con el fantasma de sí mismo,
por el cartón de la calle asolada, vivió poco, y
murió mucho, haciendo de su inmortalidad un
florero con pétalos ciegos, en la raíz seca del
fondo más alto, arenoso cuando duerme el olvido,
y se esconde un manojo de recuerdos en el
espejo del ropero que ya no soporta la escuela.

Y luego dice : La brisa ya no quiere el impulso
del fuego, así que tiraré esta noche en el bote
de basura, donde naufraga el acordeón pensando
en la guitarra de las tardes voluntarias.

¡ Claro que sí !... Porqué dejó la sal de soportar
al mar, el frío del hielo, y el pasar del tiempo...
Arrancándole cadáveres al grito del árbol que se
fuga, leyendo con un lago las últimas noticias de
la ruta más barata al cielo más cercano, con el
perdón en oferta, y la fé de invitado, sin sacar la
lucidez de los zapatos, ni las rodillas cautelosas
del aplauso.

Ningún infierno quiere ser ya su
nodriza, y la cárcel desdichada, huyó sin escribir
la lista que la libertad fuma, cuando corre el rojo
pedestal opaco.

Después, la soledad vuelve a su casa, y se queda
encerrada en el sueño de una alfombra, que pide al
cuarto las paredes confidentes del techo desterrado
por el piso, que a la lepra teme, y toca el perfume
repentino del marfil, y del café recalentado.

Aquí la fiebre se pregunta, y le grita en cada hueso,
del papel, y del dolor sin hacer nada, al salir por la
ventana que destella, y desconcierta al cuarto junto
al cuento rebelde, al saber de los trenes con la ropa
raída en un largo mes inmerso, con las palabras que
muerden las letras del cuarto más pequeño, lavando
al jabón con las burbujas.

Posteriormente, partió a la mitad el último recuerdo,
cruzando a pie lo años, como traficante del pasado,
muerto y amputado, en innúmeras leyendas relatado
con el futuro como prueba, y la miel del calcetín, que
una araña lujuriosa, dejó viudo al saberlo.

Así que pensó en el azul de la lengua ociosa, con la
mano de la máscara inválida, de acuerdo a la inocencia
que arrastra, y derriba la tapa sofocante del cielo, en un
frasco, con la comezón que merece ser hervida con la
pobreza más deseada, en la colina de las ricas plegarias,
del reloj que camina con malicia en los campos irritados
de una gota, empeñada en comprender al corazón sin
conocerlo, desgarrado por la consciencia en decadencia
condenada, y progresivamente desfigurada...

En esa tarde que llegó tarde hasta ahora demasiado.

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)


All rights belong to its author. It was published on e-Stories.org by demand of Joel Fortunato Reyes Pérez.
Published on e-Stories.org on 05/31/2014.
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Fábula

Aquí la vida es un misterio,
Y el cielo se eriza con un espanto azul,
Los pájaros se quejan desde siempre,
porque tienen los ojos vendados,
¡Despierta! ¡Despierta! ¡Despierta!
Que vienen los lagartos de cola de escorpión,
arrastrando un paisaje muerto sin astros...
Entre aquel niño muerto y este sólo hay un zapato,
una risa sin dientes,
Una mariposa asmática escupe colores verdes,
sobre una pared que orinaron cien perros y unas niñas,
La muerte llevará en carne viva el rostro y las rodillas,
y al que quiere ver le serán usurpados los ojos por gusanos amarillos...
Será la resurrección de los horrores del Mar,
de los místicos océanos y las bonanzas fallecidas,
...he visto roer columnas triunfantes de lechosos perfumes...
Yo soy la bestia primitiva que conoce la delirante noche,
no duerme nadie cuando respiro,
sin razón se extraña el ojo, el archipiélago...
cuando arrojo el huracán de algodones y violetas,
Soy el poeta convulso, la maravilla inclinada al desarreglo,
el viento que ata las bocas y cierra las tabernas orladas de siemprevivas...
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Descrismarse Evanescente... (Cuento Experimental Neosurrealista)

DESCRISMARSE EVANESCENTE
_(Cuento experimental neosurrealista)_

Subió al lomo del viejo libro y rodeó la mesa,
de camino hacia el librero. Le acarició suavemente
con los dedos temblorosos. No tardó en llegar al
rincón por la cadena de penumbras que separaban
las sombreadas paredes por la moribunda flama
de aquella lámpara agotada. Una cabeza de lagartija
pálida salió suavemente como las plumas del gallo
declinando cantar de noche a la luna a medias entre
las piedras sobre las hojas más qué otra cosa...

Había qué pensar no solo en el dinero de la renta,
sino en la comida escasa al borde del camino
justo para cualquier hambre desesperada de la
impaciencia qué no se sacaba ni siquiera del bolsillo
más roto por no estar destinado a liberarla cómo siempre
antes de las primeras palabras.

Esta carta era de las qué no pedían mentiras
qué puntualmente le proporcionaba el más moderno,
y avanzado desempleo. En el gozo perdido de la vida
humedecida como arena desterrada que abrasa el
sol, y refresca las angustiosas noches. Dónde los
viejos sueños huyen como ruedan las hojas secas
por las brisas perdidas de los otoños cargando las
tardes en la sed del alma, niebla trás niebla.

No dejaba de correr de puerta en puerta violentamente
capturando el miedo de las ventanas en caso de caer
un meteorito... Allá, cual mariposa qué en los volcanes
se acrisola con las amarguras franqueadas por el buen
sol de los primeros días contemplando la tristeza
clandestina, haciendo contorsiones ávida de inmolar
ídolos solemnes de bronce sin rumbo ni veredas.

En aquel tiempo se produjo una pausa, y el vacío había
puesto su peor cara por algo qué nada tenía qué ver
con el asunto. Había sido un día fructífero, encontrando
muchos casos igualmente desesperados, urgentes
e ineludibles... Bien sabía qué con el paso de los años
esto será cada vez más difícil de olvidar, en las escalas,
en las nuevas formas de recordar, y con la simulación
del equipo adecuado el motor del mismo dejará su lugar
a uno distinto más allá de los sistemas de frenos frontales
qué con el tiempo no han querido modificarse. Entrando
en el futuro totalmente desarmada la consciencia, y en
partes múltiples fragmentada la más mínima atención.
La noche en miniatura corría por el bosque soberano,
buscando un consejero en el difraz de una almohada.

Así qué...
Recogió las goteras del techo, dobló la tierra del piso,
y cubrió el frío con los agujeros de una raída cobija en
el punto central dónde el desaliento aprieta la debilidad
de las noches anteriores. Pensaba irse al olvido de la
región desierta aislado en una lobreguez amarga.
No se permitiría consumirse en una lucha insana entre
las ramas indiferentes al deshojar sus flores en la cumbre
del granito de los pájaros sin trino, ni fundirse en los días
por el desconsuelo qué postra al mismo eco ruinoso.

Pasaba del olvido reciente a los viejos recuerdos recostado
como la espuma magnífica y distante allá en el valle del
fondo anochecido... Y se decía, vaya forma de alivio.
¡Mañana será otro día!... Y claro, con el desnudo torrente
y la fugaz sombra del sol en retirada en los empedrados,
con el desenlace inevitable cubierto de esperanzas en su
guarida... Estiró un bostezo sobre las piernas para demostrarse
lo qué nunca había soñado por falta de una perfecta toma de
consciencia de la decisión...

El insomnio sería completo proliferando de día, y agarrándolo
de los pelos en la prolongación de las nubes, en la rápida carrera
al colchón recorriendo las vagas siluetas de carcomidas esperanzas,
y cuándo esa primavera llegaba destrozando al invierno con sus
verduras, sin la piedad campesina del tamaño de unas gotas de
sobresaltos queriendo saludar la imagen deteriorada del espejo
indiferente, cuándo la angustia es tal qué se anticipa a la eternidad
más próxima y con más vitalidad.

Evanescente y racionalizando el dolor inmediato al morirse
plenamente, y adquiriendo las cualidades acumuladas por la
inmensidad de una acción hábil qué se capta instantáneamente
por el gesto clásico al percibir la importancia de la propia inexistencia.
La noche era cada vez más íntima en la profundidad qué estremece
y sacude las mismas procesiones de las pesadillas decoradas.
¡Y estaba sumergido en el descrismarse!...
Lo qué significa la libertad absoluta, distinta, totalmente transformado
fuera del tiempo dónde subyace la tristeza infinita... La tristeza de darse
cuenta de qué uno ya no es el florecimiento del ocaso, ni relativo, ni
comparativo, ni resultado de la influencia ambiental qué implica el
sometimiento al cruel sistema caduco...

Así transcurrió largo tiempo durmiendo en el sublime estado en qué
se encontraba, y pudo inventarse nuevamente en el peltre despostillado
de la vasija qué abrigaba su reciente incorporalidad, flotando al retornar
al botín de cosas inútiles qué se adueñan aniquilando la esencia de
los últimos indicios del orden... Con la luz de una sonrisa perdida.

___Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)


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Cuento corto: El mundo de los figurox e Irregulox

En esta tierra sus habitantes son figuras pero también existen los habitantes cuales formas son irregulares, como saben presentaban pleitos entre ellos porque no se aceptaban los unos a los otros.



Cubox:- ¡Estos irregulares! Se creen tan importantes y únicos, en realidad son formas que no están definidas y mucho menos no sirven para construir cosas.



Triangox:-¡Sí! Solo quieren crear cualquier locura de figura y nos miran. ¡Pero no se tiene que ser ciego para ver cuántas imperfecciones cuentan a lo que ellos llaman “arte”.



Rectangox:- No entiendo porque no comprenden el orden como nosotros que usamos nuestras formas para crear figuras realmente hermosas.



Mientras los figurox discutían sobre las cosas que pensaban de los irregulares una pequeña figura pasaba por ahí.



Pequeño Irregulox:-¿No comprendo como ustedes se creen mejores que los de mi parentesco? (Con voz de no saber cuál era el problema o de lo que se quejaban tanto los figurox)



Cubox:-Mira figurita. NO notas que tú lados no están definidos como nosotros. Con forma creadas para la construcción de obras.



Rectangox:- Si, Todos ustedes con formas indefinidas, sería muy complicado que formen cosas entre ustedes.



Pequeño Irregulox:-Y si debes de criticarse los unos a los otros, se pusieran a platicar para conocerse mejor , comprender como se siente el uno del otros, las ideas que tienen los unos de los otros, notaran que por dentro son muy parecidos.

¿Acaso su hija señor Triangox no es mi amiga?

Cuando dijo esto los otros 2 figurox se quedaron viendo al señor Triangox como si hiciera algo malo.



Cubox:-¿Cómo permites que tu hija se junte con este pequeño?



Pequeño Irregulox:- No entiendo porque los adultos que deberían enseñarnos valores, tengan que ser los pequeño quien se los recuerden.

La hija del señor Triangox y yo nos tratamos como iguales, tanto que nos respetamos. Todo esto forja nuestra amistad. Dando por seguro que si mi amiga se encuentra en problemas yo iré a su ayuda y estaré con ella cuando me necesite.

Los 3 figurox solo agacharon la cabeza y se sentían como tonto por solo dejar que los rumores y su forma de pensar les hicieran sentirse superiores por tener una figura definida.



Pequeño Irregulox:-Ahora si me permiten llevo mis juguetes para jugar con su hija señor Triangox. ¡Se que nos divertiremos mucho!



El pequeño Irregulox se iba silbando alegremente por que iría a la casa de su amiga para jugar. Mientras los 3 figurox adultos sentían que les debían una explicación a sus hijos. Ya que ellos enseñan valores que no respetan ni acostumbran usar.



Cubox:- Como ven amigos. ¿Cómo es posible que un pequeño Irregulox nos hiciera entrar en razón?



Entonces los 3 Figurox se pusieron a caminar por la ciudad notando que los Irregulox tenían problemas para encajar en ciertas partes ya que su forma no los dejaba.



Irregulox grande:-¡Rayos me falta un pedazo para poder formar esta figura! (después con voz de tristeza) Porque no soy una figura perfecta, todos mis lados desiguales. Lo difícil que es ser un Irregulox.



El Irregulox grande se sentó en el piso con sentimientos de frustración. Los 3 Figurox se acercaron a él para ofrecerle su ayuda.



Triangox:-¡Oye amigo! ¿Tal vez yo te pueda ayuda? (sonriéndole)



Irregulox grande:-Pero porque quieres ayudarme, según ustedes nosotros creamos trabajos pésimos e imperfectos.



Cubox:- Pero también nosotros tenemos problemas mi amigo. Ustedes tiene la habilidad de crear figuras nuevas que jamás han sido vistas y nosotros sentimos algo de envidia porque nosotros ya estamos definidos en cambio ustedes pueden formar cientos de ellas.



Rectangox:- Nosotros solo podemos hacer replicas de nosotros mismo pero de diferentes tamaños.



Entonces empezaron a salir más Irregulox y Figurox para hablar los unos a los otros. Paso lo que dijo el pequeño Irregulox solo tenían que hablar entre ellos y comprenderse.



El Irregulox grande junto con la ayuda del señor Triangox completaron la figura de un cuadrado gigante pero lo maravilloso es que gracias a compartir su amistad empezaron a crear figuras de los cuales si nunca hubieran unido fuerzas, hubieran sido creadas.



Desde ahí. Los corazones de los Irregulox junto con los de los Figurox se unieron y como orgullo su ciudad se cambio el nombre por “Tangrama” y todos eran felices porque trabajando juntos dejando sus indiferencias creaban geometría.
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Metástasis... (Cuento experimental)

METÁSTASIS

Padece y se detiene la tarde. Es pálida, como
la piel del otoño en las hojas, y duele al verde
del verano : duele en los huesos, en el cuello,
en la memoria, en todo el aire y todo el suelo.
De repente, entre las ventanas opacas-- de un
vidrio en otros tiempos invisible, inmóvil por
años en la mirada y lento en los latidos-- salta
por la piel y destruye todo ; cuando se podía
amar el pasado, cuando se podía respirar al
oído. Es un cielo sangrante, sangrante como
una catarata, como si todas las puertas se
hubiesen cerrado, con espinas y con cuchillos
hambrientos sobre la cama y las sillas.
Es el ayer, lo que ha pasado, lo que se repite
abriendo heridas más profundas.
Por más que cambie el presente, por más
ropajes fabricados, eso persiste en las paredes,
entre los techos, bajo el suelo. Se puede ver,
se puede escuchar el humo con párpados y
manos encontrando el abismo sobre el asfalto,
entre las grietas : se pueden sacar grutas bajo
la piel húmeda encontrando la sangre coagulada,
seca, negra, amarillenta que es, y sigue tan
completa al cerrar las cortinas, está tan fría, solo
entre cada uno y ningún otro, que el recuerdo
mismo es una aguja y duele toda la vida.

++++++

Tenía miedo a morir, este cuerpo, esta voz...
¿ Serían los mismos que habían soñado, qué
habían jugado con la lluvia, con la esperanza
en las pestañas ?.
El callaba la boca seca. Una lágrima y un sollozo
eran lagos congelados y turbios, tan concretos,
que rememoraban crueles toda la angustia y el
estruendo que puede reptar sobre la tierra.
Aquella mujer tenía gracia. Caminaba lenta y
tierna, sus caderas no eran violentas, tenían solidez
cálida, hechas de comprensión, de ágiles curvaturas
y suaves movimientos.
Su mirada tenía voz, hablaba con sus pupilas y tejía
sus palabras en crípticos diálogos a veces, no era
lo común en tiempos espesos como en las esquinas
y las casas. Pero ahora, ¡ qué desgarradora era la
música, entre el tétrico silencio y el deseo de no
haber nacido !. No obstante, estaba ahí, fragmentada,
confusa y ahogada en el interior de cada vena.
Pálida, sudorosa y muda, atrapada bajo la piel de
vidrios y tinieblas, como si apareciese disgregada
en un pozo sin final. Encadenada ahí, inmóvil en
la obscuridad absoluta.
¿ Qué atrocidad piadosa se desprendía de las
angelicales alas caídas y anudaba sus pesadillas ?.
Estaba disuelta en cada lágrima, vacía dentro del
peor abandono, indefensa, desarmada en la soledad
más dolorosa. Sus vínculos con el cielo y la esperanza
estaban rotos, limados, eliminados de raíz.

++++++

Había perdido el aliento, había bebido el sufrimiento
más amargo, el tiempo y el espacio perdieron su
sentido, cualquier luz era más obscura, más allá del frío ;
el simple caminar era una desgracia. Ella dejó de ser,
de existir bajo la ropa, dentro de cada hueso, gris inerte,
sentada en el piso la mirada sin brillo, mientras él, allá
lastimero, se ocupaba en tratar de entender lo imposible,
lo incomprensible, el infinito de la noche del alma, la
eternidad simple. La sinrazón de todo lo pasado.
Con solo cerrar los ojos aparecía sonriendo, y su voz
mecía el sabor del aire, del aroma en la cocina, en la
recámara y el patio sus pasos escuchaba.
Ahora el silencio helaba, ¿ a dónde lleva la fe perdida,
lo celeste desconocido, lo sagrado yerto, ingrato y
perforado ?... ¿ Qué fuerzas tenebrosas y que laberintos
se tejen bajo la cabellera de la existencia ?.
¡ Todo aquéllo había estallado, un mundo amable, un
suelo más firme, más fértil, un sueño posible, respirable,
armonioso !. Con la paz en los zapatos y el pecho...
Inesperado, intempestivo. El aire era fresco, la brisa
clara. Las sonrisas puras y el palpitar alegre...
¿ Cuándo dejó de ser, y cómo ?. Aunque ¿ quién se
puede atrever a decirlo, a expresar el profundo
desconsuelo, y qué en algún sitio la esperanza esté
viva, segura, sin mancha, más allá de la soledad, del
otro lado del llanto.

++++++

El hielo comienza a elevarse, el humo es pesado y espeso,
los techos arden, las ventanas son puertas al abismo, y
usted se ahoga, oye los disparos, tiembla, el vacío se
apodera del vientre. La cabeza da vueltas, duele.
Paredes, sillas, mesa, vasos, platos, ropa, juguetes, todo
huele a muerte, la calle es un inmenso túnel, todo obscurece.
Usted es un manojo de nervios, se enreda, tropieza, no sabe
que hacer. Luego el asco la cubre las ideas, los cuerpos
deshechos, la sangre gotea, corre, se seca, huele a olvido
impotente, sus manos perdieron el aplomo, está desarmado.
Pasan los meses y los recuerdos son inevitables, el olvido
se compra, se fuerza, se le ignora en mil formas distintas,
pero de cualquier modo, no produce mayores cambios en
la intimidad genuina, verdaderamente consciente, con la
sensibilidad en el alma y la memoria...
Los vestigios de un mundo aniquilado flotan en el tiempo,
en el aire, en el agua de cada lágrima seca, en las sonrisas
perdidas. Inopinadamente surgen las ausencias sin nombre,
y los huecos petrifican el aliento, las imágenes sangran de
nuevo. La represión se disimula aberrante, se insiste en las
apariencias de fiesta, de espectáculos distractores, de
negar el desastre... ¡ La consciencia podrida !... Es la metástasis.

Autor : Joel Fortunato Reyes Perez.
(Tanto del texto como de la imagen)


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Caligrafía desmedida

Estás hecho a la medida,

desmedida

de mi diluvio.


Vendería todas mis verdades

por una sola caricia,

clandestina,

en aquel portal

que acogió lo inevitable.


Como sombras discretas,

delincuentes bien vestidos

con lentes de colores

arrinconando el ansia,

perdiendo la cuenta del tiempo

y las cuentas del collar.


Homicidas sin sueldo

por placer e inspiración,

cómplices furtivos

de todo exceso destructivo

y natural.
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Espécimen ignoto... (Neosurrealista)

ESPÉCIMEN IGNOTO
(Neosurrealista)

¡Mira, mira!... Esa nube se ha caído,
y la espuma belicosa nada suave.
Solo sabe del reposo, azulado solo,
y de la posibilidad sin armadura,
en el cristal de acantilados. Ayer.
En el fruto del coral encadenado.

Del sembrador de sombras vagas,
autor de confusas confesiones,
del océano asombrado y derretido.
Tan duro y cortante, sumiso mazo.
Tan falsa humillación que mortifica.
Al último ademán hecho de piedras.

Mil cajas de cerdos cuerdos cuenta.
El aliento de los álamos y encinas.
El primer siempre menos ligero.
El postrero nunca más pesado.
El tema de las verdes veredas.
El lema de las puertas del puerto.

¡Ignóralo!... Llora el cocodrilo raro.
Nada esperes del mercurio y del espasmo,
ni de los cráteres ingrávidos de leche.
El asco navegable teje pelvis grises,
y huevos entre almohadas espinosas,
en la espalda de la inercia del conejo
.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Abuelos

Dos ancianos muy unidos
en una solitaria casa
compartían el abrigo
y el calor de algunas brasas,
se sentaban bajo una parra
en sus sillas mecedoras
discutían como niños
pasaban así sus horas,
si uno se ponía triste
porque un recuerdo lo apenaba
agachando la cabeza el otro
en su penar lo acompañaba.

Se contaban sus historias
una y otra vez escuchadas
como si fueran historias nuevas
como si nunca las contaran.
Caminaban por las tardes
daban la vuelta a la plaza
al entrar el sol volvían
por el mismo camino
a la casa.

Una tarde solo uno
dió la vuelta a la plaza
y cuando alguién pregunto
¿y a su amigo que le pasa?
le corrieron por las arrugas
hasta la espesa barba
unas lágrimas que humedecían
con dolor a sus palabras
-él se quedó dormido,
dormido bajo la parra,
sus últimas palabras fueron
-amigo hace frío, entra a la casa-.

Y el abuelo con dolor
comenzó a decir en voz alta
-ahora mis historias
seran historias solitarias,
ya no tengo quien las oiga
ni quien comparta mis charlas-.

Se fue lentamente el abuelo
murmurando unas palabras,
sin su amigo no tenía consuelo,
la soledad lo acosaba,
pero ¿que alma sin un amigo
no se sentiría solitaria?.

Al abuelo lo encontraron un día
sentado en su mecedora
mirando el lugar vacío
cansado de contarle historias.
Poco a poco se quedó dormido,
dormido bajo la parra,
lo vino a buscar su amigo
se fueron a charlar sus almas.
(Allá por 1977)
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Había una vez… “9” Últimos Cuentitos de error, Ironía, humor y doble sentido sin pudor…

Había una vez… “ 9”
Cuentitos de error, Ironía, humor y doble sentido sin pudor… de una pareja muy despareja que se amaban tanto que no hubo amor que pudiera aguantarlos…


Él quiere verla, se obsesiona con verla despierta o durmiendo, desnuda o vestida, y le puso cámaras por todas partes por donde nunca está, porque trabaja todo el día y llegan juntos y él le cuenta como se portó de bien, la mascotita…

Recuerdan el cuento anterior el N8 ? donde él miente y ella le cree, pero sigue mintiendo y ella ya no sabe disimular, ni mentir, y ni sonríe, ni le habla, ni lo besa, ni lo abraza, porque ahora cree que la engaña, y la casa se llenó de telarañas, y en ella se hace vestidos muy cortos y si él se queja, ella lo araña…

Se llevan tan mal por amarse tanto, por tener el mismo y los mismos gustos que se gustan ellos mismos, que se aman mirándose cada uno al espejo, que se pelean por ver quien se pone el sombrero de paja primero, pero cuando se alivian miran tv y se olvidan…

El canta tan bonito que ella cuando ve que va a la ducha, encuentra una excusa para hacer las compras, pero no es la única, todos los vecinos cierran herméticas las ventanas y hasta los gatos escapan al tejado y maúllan…

Un día dejaron de enojarse, dejaron de hablarse, dejaron de mirarse, un día dejaron Twitter, y se fueron sin mudarse…

Así terminó de historia histeria, de tantas idas y vueltas de tanto cuento ahogado en inventados y soñados mares, donde dos enamorados de reinventarse en cuentos mudos se han quedado… y sin final ni adiós se han marchado, quizás para abrir otras cuentas. Shhhhh!!! The End.

soundcloud.com/lola-bracco/habia-una-vez-9-the-end (Lola)
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Muñeca de nieve (Micro cuento)

Tengo una muñeca,
que no lleva vestido.
"Hipotermia", la he llamado. .
¡Porque siempre, tiene frío!
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Demeter y Perséfone

Este texto nació como un ejercicio. La idea es recrear el mito de Demeter, en el cual raptan a Perséfone. La intencion és recrearlo desde la visión de uno de los personajes involucrados en el mito (en este caso es Helios, el sol, quien cuenta a Demeter quien rapto a Perséfone, ya que fue el único que lo vio todo), y contarlo como algo más reciente y no como algo mitológico. Espero que sea de su agrado


Los niños jugaban entre las flores, la luz del día lo iluminaba todo.

De repente una nota, y varias más, sonaban, frías. Algo pasó, alguien ya no reía entre los narcisos.

La brisa soplaba entre las flores y el sol dio lugar a la luna. Alguien observaba una pequeña cama que esa noche quedaría vacía.

Los narcisos ya se habían marchitado cuando acudió a mi, pero aquellas notas aún resonaban en mi memoria, desesperadas.

Dijo mi nombre.

¿Donde estaba? Quería saber ¿Donde la tenían contra su voluntad?

Notas agudas y una cama vacía.

¿Quien había permitido que se la arrebataran?

Nadie más había oído aquellas notas.

Su niña brillaba ahora en la oscuridad. Solo su madre aún buscaba su canto
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"Simplemente Yo"

Simplemente yo, simplemente Cleme
Una súper heroína que a nada le teme
Que lucha contra las adversidades de
Las inquebrantables e imperecederas
desigualdades

Una súper heroína que no usa capa, ni
varita mágica, solo su traje color verde
que engalana con bellas flores de encaje
Su título es Educadora y su lema es ser
Siempre una soñadora

Esta heroína tiene pequeños escuderos
Que esgrimen como armaduras, sus
Más dulces travesuras, también tienen
Un gran lema que es siempre soñar sin
tener barreras

Esta heroína es sin duda la tía Cleme
Que pone chispitas de imaginación
Y turrones de fantasías a los cuentos
Que les narra cada día y como arte de
Magia cobran singular vida
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Rosa

Dormía la rosa,
la rosa del Nilo,
tumbada en su alcoba
al borde del río.

Sin ser ostentosa
creó un conflicto
con su piel sedosa,
su tez y su brillo.

Pues el Sol se torna
rebelde en su estilo,
tiznando de rosa
su tono amarillo,

él busca que Rosa
refleje el delirio.
La tarde demora
con cara de pillo.

La Luna, rabiosa,
consciente del lío,
por ser tan hermosa
quebró su latido.

Y dicen que ahora,
si el cielo está limpio,
ves lágrimas rosas
del Sol en su exilio,

que caen en las olas
formando ese brillo
que desprendía Rosa,
la rosa del Nilo.
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Vuela conmigo

Cada día acudía al mismo lugar para poder observar el maravilloso espectáculo.

Admiraba su hermosura, la brillante gama de colores de sus plumas, su elegancia al volar, las acrobacias que hacían todos juntos en el aire.. Pero, sobre todo, esperaba para verlo a él.

Era absolutamente increíble.
Aquel papagayo de pico elegantemente curvado, pecho del color del sol y alas azul turquesa, la dejaba sin aliento con solo aparecer en el firmamento.
Diariamente esperaba que llegara el momento en que se recortaba su figura en el sol del mediodía, y se acercara majestuoso hasta la rama dónde ella, y su pequeño y agitado corazón, aguardaban. Entonces pasaba por encima volando, daba un par de vueltas y desaparecía; repitiendo un ritual diario que ella no alcanzaba a comprender.

Soñaba con acompañarlo en su vuelo. Practicaba durante horas para mantenerse en forma: debía ser muy veloz para poder estar a la altura de un pájaro tan fuerte. Pero se sentía muy estupida, creía que él nunca se fijaría en ella…era solo una pequeña golondrina de plumas oscuras y vientre color arena, pero con fuego en el corazón: el mismo que decoraba las plumas de su cabeza y mentón.

Un día se lanzó a volar con él. No lo pensó, simplemente lo hizo. Sabía que la vida de las golondrinas es muy corta y no la pasaría agazapada en esa rama.

Y así pasaron muchos días.
Ella volaba a su lado, feliz y risueña, mientras él la miraba de reojo, cada día más intrigado por saber de aquella pequeña avecilla.

– ¿ Por qué lo haces? – Preguntó él intrigado.
– Disfruto volando a tu lado. ¿Por qué lo haces tú?
– Estoy cautivo en este zoológico. Mi trabajo es participar en este ridículo espectáculo. Me alejaron de mi hogar cuándo sólo era un polluelo. Ya no recuerdo lo que es la libertad.
– Pero tú también puedes ser libre, solo tienes que volar conmigo lejos de aquí, hacia el Sur…
– ¿Y la comida? ¿Un lugar para dormir? ¿Qué haríamos si hace frío?
– Yo te enseñaré a conseguir comida, a beber en las fuentes y charcos, a resguardarte de la lluvia en otoño y del sol ardiente en verano, a buscar tierras cálidas para pasar el invierno…

Él pensó que no estaba tan mal en aquel zoo. Tenía una cómoda existencia, comida en abundancia y nunca pasaba frío.

– Solo tienes que volar conmigo, lejos de aquí, hacia el Sur….- repitió ella a modo de despedida. A partir de ese momento cada día que siguió acompañándolo se despedía con la misma frase.

Una noche él la pasó en vela. ¿Ansiaba la libertad o simplemente estar con aquella pequeña golondrina que cada día le alegraba por unos instantes?

Al día siguiente ella no vino a acompañarlo. Ni al siguiente. Ni al otro.
La vida de las golondrinas es corta. Mucho más que la de los papagayos.

Él no vió su pequeño cuerpecito yaciendo en la rama dónde lo esperaba cada día. Así que se fue a buscarla. Y voló lejos de allí, hacia el Sur...
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La ardilla y la nuez

Había una vez en un pequeño bosque una ardilla que quería conseguir una de las más deliciosas nueces de ese bosque.



La ardilla buscaba entre los árboles, se pasaba día y noche buscando la nuez perfecta para comer. Hasta que un día la encontró. El problema es que esta se encontraba en la rama que estaba en la cima de un árbol muy alto.



Tu dirás pan comido pues las ardillas son buenas trepadoras, solo que hay un problema porque nuestra pequeña amiga le teme a las alturas que incluso vive en uno de los arboles no tan altos del bosque.



La pequeña ardilla no le gustaba trepar tan alto ya que cuando era chiquita se caía y se raspaba sus patitas, todo esto le producía malos recuerdos a la ardilla.



Ardilla:- ¡Ufff! No puedo creer que al fin la encontré pero tengo un problema (con voz de miedo)



-La nuez perfecta se encuentra en lo alto de este árbol… Tengo miedo de rasparme mis patas igual que cuando era pequeña.



La ardilla trataba de subir al árbol para tomar la nuez, pero sus recuerdos no la dejaban subir hasta la cima que la ponían a dudar de su propia determinación.



Ardilla:- ¡Vamos! Por fin en este día la encontré… Parece que se puso ahí arriba solo para que yo la encontrara y resguardarse de las otras ardillas.



-Desde hace tiempo he buscado la nuez perfecta para darme un buen banquete de semillas….



-Pero ahora me siento tan miedosa para subir por ella.



La ardilla bajaba y a cierta altura del árbol le daba miedo y volvía a bajar.



Ardilla:- No puedo creer que ya sea grande y aun me den miedo las alturas… Soy una vergüenza, como me pueden considerarme una buena escaladora y no puedo trepar hasta la cima de un simple árbol.



La ardilla se sentó debajo del árbol y solo veía como la nuez alcanzaba a reflejarla.



Ardilla:-Este ha sido mi sueño… Porque me voy a echar para atrás, no me puse a buscarla para que alguien más que no sea yo la tome y disfrute de un buen festín.



Entonces la ardilla comenzó a trepar el árbol y cuando empezó a sentir miedo, cerraba sus ojitos y se decía a sí misma.



Ardilla:-¡Yo puedo!... Vamos no te des por vencida… ¡Yo creo en ti!



La ardilla trepaba el árbol con los ojos cerrados y dándose motivación ella misma hasta que choco con una rama. Abrió sus ojitos y vio que estaba en lo alto mientras que la rama sostenía aquella nuez perfecta.



Ardilla:- ¡Lo logre! (con mucha felicidad) ¡Logre llegar hasta la cima del árbol!



Contenta se acerco a la nuez, la tomo y bajo del árbol. Se fue brincando de felicidad con la nuez a su casa por haber logrado tal proeza.



La ardilla estaba tan feliz que esa noche se preparo la nuez y se dio el festín que desde tanto tiempo deseaba.



Ardilla:- ¡Ahora entiendo! Siempre tuve la capacidad de trepar los arboles hasta la cima… ¡Ya no soy esa pequeña ardillita que se raspaba sus patitas!... ¡Soy una escaladora nata! Y mejor que se preparen las nueces porque toda nuez perfecta será mía.



Fin



Moraleja: No dejes que tu propia mente te engañe. Tú eres capaz de lograr todo lo que te propones. No hay límites que te detengan.
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El Camino Del Gusanito

La historia de un gusanito que va a visitar a su amigo enfermo para desearle que se cure pronto:

En un árbol se encontraba un gusanito que quería llevar un trozo de durazno a su amigo “Raúl el conejo” porque estaba enfermito.

De modo que el gusanito con mucho cuidado de llevarle el trozo de durazno a su apreciable amigo evitaba cualquier desgracia que le pasara al trozo de durazno. Evitaba los charcos y tierra con lodo.

El quería que su amigo “Raúl” se recuperada pronto para poder jugar como solían hacerlo.

El gusanito sabia que la única forma de llevárselo era rodeando para llegar con el trozo de durazno bien para que su amigo lo disfrutara mucho.

Iba a paso lento pero seguro, a él no le importaba el tiempo que le duraría llegar a la casa de su amigo.

Paso a pasito caminaba el gusanito. Ya era de tarde, pero el gusanito no perdía la paciencia. Solo quería ver feliz a su amigo y que se curara pronto. En su mente venían los recuerdos de su querido amigo, disfrutando de sus aventuras que su imaginación los llevaba.

El camino abarcaba desde el árbol donde vivía el gusanito hasta la madriguera de la familia de Raúl que para un gusanito es un camino muy extenso. Pero el gusanito sabía que su esfuerzo valdría la pena y estaba más interesado en la salud de su amigo que las ideas de rendirse su mente las mandaba a volar en el aire.

Gusanito: Ya verás Raúl te aliviaras pronto y tendremos nuevas aventuras. No hay nada que me guste que vivirla al lado de mi mejor amigo (Mientras el gusanito empujaba el trozo de durazno).

Pero gracias a su determinación y deseos de ver a su amigo, el gusanito no sentía cansancio, ni pesadez en sus patitas.

Al fin logro ver a su amigo cuidado por su mama. El cual la recompensa del gusanito por su gran esfuerzo es ver a su amigo sonreírle mostrando una cara de felicidad cuando lo vio en su casa.

El gusanito le dio el trozo de durazno a Raúl, el cual saboreo y disfruto mucho que sintió un alivio para su garganta.

Para el día siguiente los 2 amigos se unieron a jugar.
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Un cuento de soledades

Me invitaste a tu soledad
casi sin querer
luego de tanto dudar
de tanto desconfiar
y yo sin chistar
llené mi maleta
con todos mis vacíos
y mi alforja
con mis hogazas de soledad
y me mudé a vivir contigo
en ese espacio etéreo
que no exige cuerpos
ni luces visibles
en alguna dimensión desconocida
donde te acaricio con versos
y te hago el amor con poesía
en donde tu soledad
le hace compañía, a la mía.

Me invitaste...



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@AljndroPoetry
2018-Ago-7
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Te Quiero

Te quiero como no sé si tú puedes
como atemporal en lo eterno del no puedo
como a un cuento preferido y que nadie te lo ha leído
como a la cicatriz que no se va porque te siente herido
y te quiere sentir…

Te quiero, como a la guerra del puedo olvidarte
y aferrarme al mismo tiempo…

Te quiero como a la sonrisa
que destierra la tristeza de la sombra
siguiendo a los cuerpos sin alma
para aferrarse a los restos de esperanza…

Yo te quiero, aquí donde nada y todo
y no me ahogo porque estás en mis suspiros
y no me sobro, y nunca basta…

Yo te quiero pero a veces no alcanza
para otro cuento que sólo cuenta
que esta noche también te espera
y si quieres, que yo quiero
mi amor llega a tus sueños
y te abraza… (Lola)
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Eternidad

Había una vez una mariposa aleteando en el pensamiento de una niña del Amazonas.
Mi mariposa le dijo a la suya que no quiere existir más.
La suya le dijo a la mía que en las hojas verdes se alcanza la eternidad.

Une Ceci
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