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No hizo caso

Podría haber sido un gran jugador de fútbol, estrella en la cancha de baloncesto o campeón en las carreras de motos. Sentado en el jardín de su casa, cerraba los ojos y soñaba escuchando el sonido relajante de las hojas del chopo.
Se lo advirtieron, debería haber plantado otro tipo de árbol, pero no hizo caso, y ahora, sus raíces empujaban la tapia que, no tardaría mucho tiempo en venirse abajo. Entonces, se imaginaba escapando de su prisión. Dejaría atrás la silla de ruedas y saldría a cumplir sus sueños.
Siete años ya, desde el accidente en el que olvidó abrochar su casco.




Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/10/07/escribe-tu-relato-de-octubre-ii-javiergar
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"La octava real" y "La décima"

Con motivo de la publicación en la revista Poémame del artículo "Fútbol y poesía (I)" revista.poemame.com/2018/06/14/futbol-y-poesia/ os dejo dos poemas relacionados con el fútbol que escribí hace tiempo, una octava real y una décima. Destacan más por su carácter anecdótico y divertido que por su lirismo, pero ahí los dejo...

LA OCTAVA REAL

Manchester y Bayer en el camino,
camino a una final contra el Valencia,
es el bello designio de un destino
que hizo vencer con justicia y solvencia.
Conmovidos en el trance divino
del mito Raúl y el gol que sentencia.
Raúl, Redondo… un Madrid imperial,
brilla en las vitrinas… la Octava Real.

LA DÉCIMA

Qué mal empiezan la cosa,
un córner, Godín remata,
Casillas mete la pata,
y en la noche calurosa
se cierne pesada losa.
Este feroz sufrimiento
que termina en el descuento,
cuando Ramos de cabeza,
realiza la proeza
y ganamos el evento.
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El silencio de la vergüenza

Agradecía el silencio y la calma de la casa vacía. Minutos antes sus dos hijos se movían bulliciosos, esperando el momento de salir con su padre hacia el campo de fútbol.
Delante del espejo del baño se arreglaba para ir al cine con unas amigas. Una película de terror y unas palomitas eran un buen plan. Después, un chocolate con churros y una buena conversación con sus dos amigas del Alma; en la que, como siempre, fingiría un matrimonio feliz.
Se observó con detenimiento y, para que resultase creíble, sería imprescindible un poco más de maquillaje en su pómulo derecho.




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cincopalabras.com/2018/02/11/escribe-tu-relato-de-febrero-iii-sandra_e
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Futbol en la tele

El domingo,
otra vez habrá futbol en la tele
y ene millones de gentes
lo contemplarán absortos.
El próximo invierno,
volverá a llover
y la lluvia empapará
la tierra mojada
que llora bajo mis pies.
Los soles seguirán
girando alrededor de sus planetas
(o viceversa)
y el colibrí seguirá
besando el dulce beso de la flor;
y en todos los hoy
que aún me quedan por vivir,
(los que siempre nombro por mañanas)
en sus noches frías;
las hojas de tu pelo
no olerán a gardenias
y los dedos de tu sombra
no recorrerán mi silueta
y el suspiro de tu espalda
no rozará mi pecho
y el gemido de la almohada
no ahogará el silencio;
porque tú, sencillamente,
no dormirás en mi lecho,
como siempre,
y yo, sencillamente,
no amaneceré en tu seno,
como siempre.



@AljndroPoetry
2018-feb-23
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La Tierra creó al hombre

La Tierra creó al hombre,
el hombre creó a Dios,
Dios trajo la ignorancia
y la ignorancia nos mató.

La Tierra creó al hombre,
el hombre creó el dinero,
el dinero nos dio poder
y el poder nos autodestruyó.

La Tierra creó al hombre,
el hombre creó las jaulas,
las jaulas se abrieron
y fuimos atacados por la espalda.

La Tierra creó al hombre,
el hombre creó la política,
la política nos engañó
y nos enviaron a prisión.

La Tierra creó al hombre,
el hombre creó el fútbol,
el fútbol nos distrajo
E invadieron nuestro campo.

La Tierra creó al hombre,
el hombre creó el arte,
y para una cosa buena que hace
la deja para la segunda parte.

La Tierra creó al hombre,
el hombre creó el amor,
y las mentiras acabaron
lastimando el corazón.

La Tierra creó al hombre,
el hombre domesticó a la Tierra,
la Tierra se calentó
y comenzó la glaciación.

Pobre Tierra que creó al hombre,
ese ser condenado al fracaso,
solo nos damos cuenta del peligro
cuando ya ha pasado.
Fuimos un gran proyecto
y únicamente supimos estropearlo,
estamos perdidos,
¿para qué negarlo?
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El gol del siglo

22 de junio de 1986. Mediodía en el Estadio Azteca de México DF. Sol de justicia, y sobre el césped alto y seco del monumental estadio mexicano once argentinos y once ingleses recrean la guerra de Las Malvinas.

En el minuto 55 del partido el “negro” Enrique, en la media cancha pero aún en terreno de juego argentino asiste milimétricamente a Maradona, que tras un giro sobre si mismo se dispone a encarar la portería defendida por el mítico arquero inglés Peter Shilton.

Cuatro minutos antes, Dios mediante, este había sido posterizado para la eternidad al intentar despejar con sus puños un mal despeje hacia atrás de uno de sus defensas, y ser superado por el remate divino de un tahúr de Villa Fiorito que escondía en la manga de su camiseta albiceleste el AS en forma de gol. El truco de un mago que confundió la testa con la mano y al que aún le quedaba mostrar sobre el tapete verde el mejor número de magia jamás visto en un terreno de juego.

Diego la para con la puntita de la bota izquierda y en un giro sobre si mismo hace resbalar la pelota con una fina gambeta bajo los tacos y en el maravilloso dribling supera a Peter Beardsley y a Peter Reid. Este último acompañaría a Maradona en su viaje hacia la eternidad del Olimpo del fútbol, siendo el “privilegiado” espectador de excepción que contempló de cerca toda la obra de arte.

El barrilete cósmico tomó el carril del “ocho”, altanero con la mirada al frente, acariciando la pelota solamente con el pié izquierdo en todo su trayecto, dispuesto a encarar al siguiente defensa inglés. El honor le correspondió a Terry Butcher, que sintió crujir su cintura ante el requiebro del 10 argentino.

Otro Terry, Fenwick, quizás era la última esperanza inglesa para detener al Pibe de Oro, pero ni el intento de echar el lazo con sus brazos, sobre el cuerpo ondulado y diminuto del delantero, surtió efecto.

Y ta-ta-ta-ta-ta…, Victor Hugo Morales, periodista argentino, estaba escribiendo en las ondas el relato más bello que podía escoltar las imágenes con las palabras.

En el momento de la definición, del último regate que servía de preludio al toque sutil que enviaba el balón dentro de la portería, Maradona quiso juntar de nuevo a Butcher con Shilton, y a las miradas incrédulas de Burruchaga y Valdano que le habían protegido de lejos, para no importunar, y las de más de cien mil espectadores, testigos del mejor gol de la historia del fútbol.

Al ta-ta-ta-ta le seguirán siempre las “Gracias” por el fútbol, y las lágrimas por compartir la emoción y la belleza del Gol del Siglo. ¿Maradona, de qué planeta viniste?
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Ganó África

De gentilicio olvidado o poco documentado
La África y su estirpe se imponen
Mi bella pero maltratada negritud
Luchadora de libertad
Cosechando algodón
Y desterrada a Georgia,
Sometida a Guerras de Confederados
Liderada por próceres como Lincoln o parecidos
Sin razón o motivo que te hayan involucrado.

Negritud poseedora de fuertes pulmones
Etíopes a gran altitud que se fortalecen
Atléticas gacelas que al atardecer marchan
Con fibrosos músculos que piernas alzan,
Potentes voces cantadoras de Gospel
Techos estremecidos en iglesias de Chicago,
Refugiados de diamantes sangrientos
Que mueren ahogados en el Mediterráneo.

El marfil de la costa está de fiesta
Los elefantes levantan su trompa en manada
Con el sonoro tambor que hizo erosinar la Tierra
Haciendo caer el agua de las cataratas
Mal rebautizadas como Victoria.
Enseñada a cantar himnos como la Marsellesa
De soldados y luchas ajenas,
Apartada de sus dioses y de su salto de escoba
Pues se la sedujo a persinarse,
Oddudua tocado en piano
Acompañado de blancas y rubias;
Selfies a los pies de la Eiffel
Con nombres carabalies estampados en la espalda
Sin recordar nuestros ancestros azotados.

Cabellos crespos, labios gruesos,
Swim, sabor y quimbombó
Dulzura y generosidad
Sonrisas radiantes y encandilantes
Plagados, azotados, marginados, vulnerados,
Minas antipersonas que vuelan órganos en pedazos
Malas creencias que aseguran la violacion de virgenes como cura del Sida
Desde el cólera hasta el Ébola infectados
Científicos que prueban vacunas experimentales
Como si se tratase de ratas o poblaciones lejanas.

Siglos tras siglos, la negritud hoy ha brillado
y le ha mostrado al mundo su capacidad
La esclavitud que no ha sido abolida
Pues está en pleno apogeo y es extremadamente descarada,
Madiba aún no debe estar contento ni conforme.
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