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Je t'adore

Je t'adore
cuando los labios de luna
besan la desnudez de tu alma en su punto vernal
y te siento descender a mis pétalos
con la roja premura del crepúsculo y las libélulas..
Exquisito vaivén que te condensa en mi
para santificar la noche..
Je t'adore
cuando haces diana en mis anhelos
y ejecutas la partitura del oasis
para el rosal enajenado de mis brazos..
Inefable compás que aglutina
todos los perfumes del amor..
Je t'adore
cuando las olas de tus manos
suben por mi sangre al pecho que me falta
y me encumbran a la proa de tu piel
en delirantes suspiros..
Ensoñación sensual que me revela
que más que hombre eres poesía..
Je t'adore
cuando te siento avanzar
con el ímpetu de un cometa hasta mi cauce
y te fragmentas en mil sueños
con un vals de impúdicas luciérnagas..
Y relumbras cual Júpiter enamorado
en órbitas de fábula para recelo de las aves..
Comunión intima
que abre el paraíso de los sentidos
para el amanecer de nuestras almas..
Y me perpetuas al tacto de jade
que enarbola tu rocío misterioso
al rubor de mis flores enamoradas..
Y hay tanta primavera en nuestros corazones
que no puedo dejar de susurrarte :
"Je t'adore"

Y es que más que hombre eres poesía..


Yolanda García Vázquez
Fleur Yolie
D@R
11
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Mordiendo la pobreza

Miguel Hernández
El poeta del pueblo
Muerto a los 32 años en una cárcel franquista, olvidado por todos
1910 - 1942


"¡Ay, compañero!
Llevo tu poesía colgada en la garganta
como el amanecer que no cesa.."
Los días ciegos, de pena nublados
y las noches hambrientas de amor
cuajaron de luz los clavos de tu madero.
Alta nube allá en la otra vida
condensa la lágrima que colma el vaso.
Corola de angustias en un rosal que no duerme
y las letras al aire..
Desconyuntado del cielo
hundiste tu sed en la charca de sombras
y nadaron hacia arriba los perfumados espejismos,
las almas de los locos..
Ven a mi, rayo creador
y traspasa mi costado hasta la última agonía
que la tierra es de los poetas..
Tu aliento era el de las flores,
tu sangre, la del mundo,
pero sólo el dolor era tuyo..
Colmenar de ideas y sentimientos..
Aguijón que envenena la pluma
y te yergue omnipresente sobre el sueño de las amapolas.
¡Escribe pastor, escribe!
Navajas que afilan el tiempo en la celda del alma
te hacen soñar con la libertad..
El campanario te llama y se agita en tu pecho
la verdad oscura del hombre.
Vuela el jilguero y el tordo,
las alas del buitre mercenario..
Vuelan los traficantes del miedo
¡Vuelan todos con el estómago y el ego llenos..
Más sólo tú en los bancales sin sol
mordiendo la pobreza
tienes el horizonte de la palabra en las manos..
Tengo seca la voz de hablar con el viento,
la roja sed de los parias me lleva a beber de tus fuentes..
¡Escribe pastor, escribe!
y siembra la tierra de versos que aullen la belleza ultrajada
Mira como caen las semillas del paraíso
a los trigales de tu desventura.
Perito en soledades,
cazador de lunas y centellas..
¡Ay compañero!
llevo tu poesía colgada en la garganta
como el amanecer que no cesa.

Yolanda García Vázquez
Fleur Yolie
Derechos reservados
España
14
13comentarios 148 lecturas versolibre karma: 86

Remolino

¿Cuándo el viento se ha materializado
alguna vez para besar la fantasía de la luna?
¿Será el amor la gran playa de todas las muertes
o sólo una isla más de los silencios?
Cruje Neptuno bajo la Copa de Mistral
hasta que la arena de la ausencia nos alcance..
Gavioteando la palabra en marea de suspiros..
no hay trueno que nos cese..
Es el Poema de la Soñadora espuma
que alza los rizos del deseo..
para romper el crepúsculo del alma..
Mira como se abren los labios de las rosas
al vals de su sangre..
Adverbio a la Cristalina Musa
que tiene de la flor la vocal más excitada..
¡Oh, Guardián de los Oasis azules..!
Ven a este arrecife de misterios
y dibujame en la noche el gran amanecer..
Nomenclatura del iris perfumado
que se deshace en perlas de alegría
para dar luz al verso de tus ojos..
Ven..
que te espero en el muelle de la poesía inmortal,
allí donde bruma y cielo se hacen leyenda
para remover las olas de las pasiones..
Escucharás tal vez al clavicordio de las sirenas
tocar la sinfonía de los encantos a gota por sueño.
Transparencia que es gozo
y tortura de mi corales bajo las aguas enamoradas..
y es que tu imposibilidad es a mi ser
un remolino de perpetua belleza.


Yolanda García Vázquez
D@R
España
11
2comentarios 114 lecturas versolibre karma: 93

Plenitud

"La poesía y él
me sostienen sobre el abismo insondable
de todas las lágrimas."
¡Oh, ese cerezo encarnado!
bajo el que reposan los restos de la primavera..
tiene para mí la corteza de lo imposible..

Y aunque el rocío de sus pupilas
transparenta el anochecer romántico,
La copa de luna derrama sangre de flores
al puzzle de las palabras..
Y es que su silencio
emborracha a las notas del madrigal
que ávidas de amor
aguardan al cénit de sus labios
para perpetuarme..

Soy la voz que enamorada
traduce al violín de ruiseñores
el santo secreto de los sueños..
Purpurina del olivo crepuscular
que derrama elegías de Arcadia
cuesta abajo del sol..

Y vencida le amo más.. -
cuando un espejo de oro en líquida corriente
me refleja la aurora de su alma,
mientras un hechizo de letras
transmuta mi dolor en una orgía de perfumes..

Y es entonces cuando me levanto de la sepultura
de mis melancolías,
y le amo con la plenitud sobrenatural
de las luciérnagas y los astros..
Porque sólo él me hace resurgir
como metáfora de luz de entre los muertos.

Yolanda García Vázquez
Fleur Yolie
D@R
14
4comentarios 116 lecturas versolibre karma: 98

Arcano

Con punta de diamante
marca el reloj nuevos surcos,
helando las zonas áridas del pensamiento..
Dura égida separa a tu corazón
de mi última estrella,
levantando un muro de penumbras
delante de mi insomnio..
Ojos de niebla
que no me dejan ver la realidad
rompen el espejo de la noche,
rebosando en su tristeza una copa
de ardientes lágrimas..
Es el cauce donde todo converge,
antecesor de un arcano de fragmentos
y átomos que estallan de ira
al contacto superfluo con las palabras.
Triste fantochada que representa Morfeo
en su cotidiana huída al país de las sombras,
dejando tras él un lastre de días sin huella..
Suplicante, la flor de Júpiter derrama
su roja seda de caricias al infinito,
y el sol triunfante nos devuelve de un trago
la mágica albura del amor y de la vida..
Incidental encuentro entre tu sangre
y mi alma derriba las ruinas del tiempo,
satinando con versos los labios de la luna..
Es la deuda de la tierra al cielo,
una llamada al absoluto que proclama
la eterna belleza de las cosas..
que nacen y mueren, para volver a ser..
Flota el silencio con premura, consciente
que la alegría es tan efímera como la estela
perfumada que dejan las rosas en tus sueños..

Yolanda García Vázquez
Fleur Yolie
D@R
España
14
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Morir de amor

“Lo único que me duele de morir es que no sea de amor”.
Gabriel García Márquez


Si he de morir, que muera
entre el tierno vigor de tu regazo,
al calor sugerente de tu cuerpo
y la sutil caricia de tus manos.

Si he de sufrir, que sufra
en el feroz infierno desterrado,
porque me priven de aire tus suspiros,
porque tus viles besos me hagan daño.

Llorar, y en cada lágrima
que surca tibia el rostro demacrado,
la amargura sea el dulce consuelo
que tenga a mis pesares por ufanos.

Pero que de amor sea,
y aunque en mi existencia me halle angustiado,
de felicidad muera
cercado por tu abrazo
.
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6comentarios 166 lecturas versoclasico karma: 123

Sonreía...

“Nunca dejes de sonreír, ni siquiera cuando estás triste, porque nunca sabes quién se puede enamorar de tu sonrisa” Gabriel García Márquez

Tenía mil espinas
clavadas en la piel,
océanos de pena
flotando entre sus ojos.

Tenía la amargura
con su sangre tatuada
en los pliegues profundos
del sufrimiento atroz.

Tenía en carne viva
las dudas y tristezas,
y los miedos bogando
en la sima de su alma.

El rictus descarnado
por dos lágrimas de hiel,
y la sal envolviendo
celosa sus heridas.

Y tenía el dolor
oculto entre la angustia
del dulce velo de
su boca; y sonreía…
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4comentarios 114 lecturas versolibre karma: 111

Eden

[El chöka, no lleva título]

Voy al paraíso.
Viajo con los ausentes
hacia una tierra
donde no existe un límite
y no hay fronteras.
Camina de mi mano
hasta ese Oasis
de los dulces manjares
de paz y de armonía.
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3comentarios 51 lecturas japonesa karma: 64

Cien años de amor en tiempos del cólera

" Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota..." ~ Cien años de soledad

Cien años de soledad
sin el jarabe en tus besos
en vano recito rezos
en noches de insomniedad.
Cólera, amor, necedad
o soledad a destiempos.
Los tristes fusilamientos
nunca auguran un "Buendía"
aunque tenga la manía
de revivir nuestros tiempos.

Florentino en terquedad
y su dama quebrantahuesos
lo recibe con bostezos
y sin ninguna ansiedad.
¿Cuál es la necesidad
de sufrir sus contratiempos?
No vale erigirle templos
tan fría cuando zurcía
y jamás sería mía
ni en Macondo en buenos tiempos.

"Sin embargo, a su regreso, Fermina se da cuenta de que su relación con Florentino no era más que un sueño..." ~ Amor en tiempos del cólera



@SolitarioAmnte (vi-2017)
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24comentarios 141 lecturas versoclasico karma: 81

Si pudieras escucharme

La vida no traiciona, solo existe
de un modo diferente al esperado.

Luis García Montero


Con frecuencia, las palabras nos traicionan. Sumisas del viento, engarzadas a una nube o colgadas de la rama más alta de un árbol del parque, esperan el momento de ser expresadas. A veces, no por falta de elocuencia, sí exceso de ignorancia. Suponemos que habrá tiempo para usarlas cuando sea que queramos y, no siempre es posible, como indica nuestro caso. Lucubrando tus respuestas omití yo mis preguntas, y viceversa. Aceptamos lo que vino sin oponer resistencia a la crecida de las dudas, y de la distancia, y de los inviernos, y de la amargura y... no volvimos a vernos. Primero, nos separó el orgullo. Después, puso yeso de por medio la ironía de la vida, cuando ya no hubo tiempo ni tampoco despedidas que pulieran el «ya nunca...».

Si pudieras escucharme... ¡ay, si pudieras! Suspiro y se aceleran las patadas o latidos que golpean las paredes de mi pecho si pienso en esa improbable contingencia. Mandaría al infierno tus razones,
porque no tenías razón, no, no la tenías. No toda. Sin embargo, siento que te la di íntegra al abandonar nuestra partida por la puerta del silencio, la salida del cobarde. Mandaría al mismo sitio, al mismo tiempo, mis razones, los temores y juicios de valor que marcaron la frontera titulada «imposible». Acabaría citando todas las incógnitas fabricadas a lo largo de los días, las despertaría del incómodo letargo en el que permanecen a la espera de un reencuentro. Aunque, reconozco que he perdido la paciencia y la esperanza, en ese aspecto. Y ya no sé si te marchaste a destiempo o fue oportuno tu desplante, solo sé que yo no supe aprovecharlo. Soy un desastre a la caza de momentos, maestra en llegar tarde y, casi siempre, a mal puerto.

Si pudieras escucharme, te diría la verdad que a mí me niego porque quiero ser la ciega, ya que me tocó estar viva. Hace años, permitía que mi cuerpo se quejara a diario, reprochándome la huída, no haber vuelto al epicentro de hermosura que pariste. Ojalá lo hubiera hecho, pero no como lo hice cuando puse aquella tarde todo el sur patas arriba.

A buenas horas tantos versos...

Si pudieras escucharme, convendrías, como poco, que la historia hoy sería diferente si hubiésemos hablado un instante y, por lo menos, nos habría quedado en la memoria un recuerdo menos grave, aunque sabes, que nada habría cambiado este presente.
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5comentarios 207 lecturas prosapoetica karma: 76

¡ǫᴜᴇ ɴᴏ ʜᴀs ᴍᴜᴇʀᴛᴏ, ғᴇᴅᴇʀɪᴄᴏ!

Federico,
hoy, ¿por qué no has venido?
antes del cañón sonoro
y del eco muerto del río.

Federico sabio,
el mas brillante amigo;
amigo de todos
los que vivieron contigo;
los que contigo vivir
hubiésemos querido,
y tras tu silencio pedido,
contigo prestos morimos...

Dueles, Federico.
Dueles de cerca
al huerto;
dueles de lejos
a la tierra sangrante
de la lunulata de Tages,
adivina de tu destino.
Dueles a causa del llamado
a tu arribo sordo.
Duele la ausencia
de las seis cuerdas.
Duele la sombra de tu alma...
Dueles antes
porque no dueles,
pero dueles siempre, Federico.

Tus pasos
vagan incesantes
al reflejo de tu sombra
por el fortín de oro;
por el cielo impetuoso
donde tu Luna
entona cada noche
el cante hondo
de tu amor y tu lloro.

Granada,
tu andaluz guía
luciendo viva
por ti ha muerto de a poco;
por la ausencia de tus manos
en sus muros;
de tus letras
recitadas
en los versos
de algún loco,
va lamentándose
ante la inerte
crueldad de tus despojos.

Federico,
ayer, di,
¿por qué no has venido?
a cosechar historias
de las nochebuenas;
a brindar con agave
y burlar a la parca
con tu recitar límpido,
franco, suave...

Federico,
corazón del corazón y la azucena,
¿por qué, genio?
¿por qué no has venido
dispuesto a cobijarte
bajo las alas
del águila real?
pa' contarle
de la espera
por tu niña amarga;
de la verde carne,
de tu amor oscuro...
o del sonámbulo romance.

Federico.
Suyo.
Nuestro.
Mío.
El niño gitano.
El hombre herido...
¡Anda!
dile al amante perdido,
cuéntale a la tristeza
por qué no has venido.


Aquí,
sin ti, sobrevivimos
los que ya te conocemos;
los que te cantamos
el desconsuelo
cuando a la memoria regresas
al Soneto de la dulce queja,
desde el mundo aquel
donde se conocieran;
donde quizás nos encontremos.
En el mundo secreto
de las almas perpetuas...
esas que duermen
por un rato,
un minuto,
un siglo...
Esas que nos dicen,
esas que te dicen
aunque no hayas venido,
aunque te volvieses
por la tiniebla
de la muerte
sobre el mismo camino
en tu Pequeño poema infinito...

Aunque no hayas venido
nos dices con tu voz de Madrigal:

¡Silencio!
que no querías llantos...

¡A callar, has dicho!

¡Que no has muerto!
¡Que no has muerto,
Federico!



Yamel Murillo




A mis almas
Novel cancionero©
D.R. 2004
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Lorca, el gran patriarca de las rimas y letras…

“La luna vino a la fragua con su polisón de nardos.
El niño la mira mira. El niño la está mirando”
Federico Garcia Lorca-1898-1936


Oh, patriarca de las letras.
Ávido arcabuz surge de tus entrañas
y riega de pólvora húmeda
el zócalo de tu linaje…
Guillén, Alberti, Salinas y otros
generación del 27.

El pájaro de hierro
cruzó el cielo abierto
de seniles nubes,
naves, esferas
y espinas
decoradas en el firmamento
La llama indómita
como hervor ardiente
en tu corazón ardía.

En la gran torre de babel
el lenguaje es un susurro
y arde en vértigo;
viento que desgarra
en delgados trozos
tus huesos,
huesos largos
como trozos de hielo.

No hay forma de descifrar
el pensamiento oculto
entre los cimientos de tu voz bruñida
se viste de inocencia la calma
hasta vagar en el océano del delirio
como dragón devorando el vasto cielo.

Suicidarse es cuestión de cada quien
pero arrastrar a otros es sacrilegio
y dolo sombrío;
y eso fue lo que pasó
en aquella última hora funesta
guardias suicidas enfilaron el gatillo
y ráfagas continuas
acabaron con el nauta
el poeta romancero
de la vieja Granada, tierra ardiente del sol.

Fueron ellos los guardias de la tiranía
atrapados entres las funestas sombras
dispararon con certera bala
sobre el inmenso cuerpo
como océano arreando las olas
de un atardecer postrero.
El gran poeta,
el gran patriarca de las rimas y letras
yace en el suelo
cual vahído agonizante.

El pájaro se acuesta
tendido en brozas y hojas fundidas
la raza humana llora desconsolada
llora la oración que mantiene viva el alma...
El alma que nunca pudo alcanzar el tirano traidor
de la España golpista
entrando en el laberinto
de una guerra civil.
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10comentarios 129 lecturas versolibre karma: 109

¿Por qué llora la Alhambra...?

La luz radiante
de Granada
está apagada.
Y triste llora...

Hacia el Darro,
una a una,
ruedan lágrimas
doradas.

Y calla el Albaicín
entre la cal,
de sus callejas
moras.

Y callan graves
los cipreses,
de sus cármenes
frondosos.

Y clama el Sacromonte,
en la magia y el conjuro
de una zambra.

¿Por qué llora la Alhambra...?

Llora llanto,
llanto oscuro,
llanto puro
de guitarras
descarnadas.

(Lágrimas
de nieve blanca...)

Y la miran los gitanos.
Allá arriba,
con el alma desolada.

¿Por qué suspira
en viento...?

(Soledad
en los palacios
nazaríes.)

¿Llora acaso por los abencerrajes...?

(Su sangre
se volvió fuente
en el centro
de la sala
del patio
de los Leones.)

¿Por qué llora...?

Se han vuelto negras
las rosas.
Y el arrayán
se ha secado.

(Y los leones
en círculo,
abren sus fauces
de mármol.)

Llora en verso,
un silencio
de magnolias.

Llora nieve
de la Sierra,
por la escalera
del agua.

¿Llora acaso
por Boabdil,
el de la triste
mirada...?

Un sollozo
entrecortado
de camelias.

¿Llora por Lorca quizá...?

¡Por Lorca llora
esa mañana
de agosto!

¿Adónde está Federico...?

Le embistió
(pólvora, metal y muerte)
un toro negro.

Y en un poema...
su alma,
se volvió ave.
Su sangre,
se volvió viento.

Y quedó la tarde
sin mañana...

(Un soplo
de brisa clara,
acariciaba
a la Alhambra...)


Un recuerdo para mi admirado García Lorca.
"Llora flecha sin blanco
la tarde sin mañana
y el primer pájaro muerto
sobre la rama..."
( F. García Lorca)


Texto y foto:
María Prieto
Abril 2019

(Foto: La Alhambra vista desde la Carrera del Darro. Paseo de los Tristes. Febrero 2019)
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Soberbia

Las montañas se alzan
Dejando ver el cenit del ego
Y el narcisismo de un cuerpo
En escala, mayor que todo lo demás.
Mientras tanto el suelo, humilde,
Crea el camino y facilita el paso.

Laderas ascendentes que crean obstáculos y
Piedras en un camino sinuoso esperando
cualquier descuido
aprovechando el inocente traspiés
del paso del tiempo.

Carreteras directas que unen A con B y con C y con D y con Z
Caminos que no ceden con los pesos de más,
Caminos firmes y decididos que no se coronan con sus propios éxitos.

Cordilleras arduas que se atribuyen el mérito intrínseco de llegar a su cima
Cúspides soberbias que miran por encima del hombro los esfuerzos de la muchedumbre.
Rocas que se abalanzan devolviendo cualquier Fe al humilladero
Y senderos embusteros que dificultan el propósito de ascender.

El camino pasa desapercibido por su sencillez
Y se postra bajo los pies de los que lo siguen.
Guía a los cuerpos desvalidos hacia su destino
Y mientras tanto, coronándose,
el ápice de la montaña se vanagloria de su grandeza.
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