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Lucero

Desde mi salón se ve, la puerta de madera que recibe
de manera sobria, sin excesivos
útiles decorativos,
a excepción de una alfombra realizada a mano,
dos cuadros de Sorolla y una
mesa con enagua, junto con sillas de enea,
en sus flancos colocadas, utilizado
como lugar de descanso y entretenimiento, donde
una radio de época, ambienta con
música clásica de sonidos
agradables del maestro Falla, y una ventana con cristales
transparentes, y levanto la
persiana para que la luz visible
del sol natural deje pasar la claridad y ambiente el habitáculo,
pues observa el poeta con detenimiento a través del
cristal, a Lucero un borrico grisáceo,
noble y fiel a su amo, que lo mantiene cuidado de
las máquinas, que hoy hacen
los trabajos en la Huerta Nicolás, pues ya hizo sus
faenas por años, y ahora toca descanso,
con su pesebre ilustrado de
paja, heno y agua, y en su cuadra pintada de
blanco, siendo un color fresco, que refracta los rayos
del astro, y de esa forma
hoy da paseos por
el campo de labor, disfrutando de su descanso
que su época de esplendor pasó, pues Don Juan,
su dueño considera que pertenece
a la familia desde
que era un pollino recién nacido, que retozaba
y rebuznaba
con vigor, pues era su época
dorada de sacrificio y
siempre el primero en todo, cuando caía
la noche se echaba en la cama de paja, que siempre
tenía preparada,
y ya en la mañana su enganche estaba listo,
para tirar del carro, hasta la Huerta
de naranjos, hortalizas y verduras, y en el barbecho
se disponía a comer estando suelto,
pues gustaba de dar saltos, y que inocencia más plena,
la que demostraba Lucero y
aún hoy disfruta de ella, pues no ha cambiado
en su comportamiento noble y sano, que
dar coces nunca supo, pues era ilustrado, dominaba
todas las faenas en la mancera con
el arado, la farruca y los ganchos, y nunca hizo un
mal gesto, sino que permanecía
tranquilo arando, y conocía los terrenos que
pisaba como su amigo y dueño, lo había enseñado
en el arte de la prudencia,
por lo que sabía estar siempre en su
sitio, paciente, comedido, educado, con respeto
absoluto a las berzas pues nunca
probó bocado… y siempre a la vera de
Don Juan
a quien seguía a todas partes
y se echaba a su vera
pues gustaba a su amo las letras, de poemas que
escribía y describía sus faenas y luego
los recitaba, y Lucero embelesado y todo
ocurría en los años treinta del siglo pasado,
con luces y sombras del laurel
pegado a la noria, donde sacaba el agua girando
Lucero los cajirones y era repartida por la acequia
a manta regando,
las plantaciones y los sembrados, y la era donde
trillaba, aventaba y separaba el grano,
y llegado el estío, quedó sólo el recuerdo de Lucero
y su alegre figura tras los cristales, por años,
siendo este poema a él dedicado, pues aún hoy sigue
dando saltos, en su lugar de descanso eterno ganado.
La Redondela 27/05/2019 03:32 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Evolución Adaptativa

Desde que nacemos a la vida, existe una palabra que muestra
cómo hay que llevar
el sendero y los pasos que sobre el demos,
a ella nos referimos en estos versos que su valor es pleno,
pues evita que tropecemos
con obstáculos en algún momento, y no es más que
pura y sencillamente adaptarse y evolucionar
en cada situación o momento, y ayudar al prójimo, pues el
poeta dice ¿y cómo se consigue eso?, y comenta que es sencillo de
explicar, “ya que sólo hay
que observar la manera o forma de tener éxito
o no en las cosas que hacemos, pues cuando se está adaptado
se logra enfrentar los retos, y se
sale de la zona de confort
que deja a los cuerpos sin medios de defensa, pues la memoria
guarda cada registro de lo que hacemos y
el resultado obtenido, y las zonas de querencias cuando
del peligro corremos, no lo enfrentamos por miedo o a tiempo”
y ello lleva al poeta a dibujar una evolución
adaptativa, y dice “es esa que incorpora y anota
en el tiempo nuestro comportamiento, pues para que todo
evolucione necesita tiempo y espacio, pues no
suele ser de momento, y el propio tiempo que da y quita color
a las cosas y el espacio es donde nos movemos, que
es el resultado de la interacción con el medio
circundante, pues desde que las almas
están en el mundo conocido, han existido unas fases evolutivas
continuadas y de adaptaciones, que han provocado
que los inadaptados no tengan muchas
posibilidades de subsistencia y que los mejores
capacitados tengan más medios a su alcance para la defensa
continua de su vida en, procreación, nacimiento,
crecimiento o desarrollo y muerte o defunción, y ello es así
porque todo tiende al envejecimiento,
y según la etapa donde nos hallemos así será nuestra
mejor o peor evolución adaptativa al entorno y con nuestro
propio cuerpo”, y el poeta reflexiona, “pues hay momentos plenos
y otros de decadencia que
implican supervivencia diaria, en la búsqueda de alimento,
de una morada del sueño y medios para ejercer
un oficio que asegure el sustento, pues como especie en
la carrera evolutiva hemos tenido relativo éxito,
incluso con muchos momentos de enfrentamientos, donde
los más y mejor preparados siempre
conquistan más medios y recursos, que se ha traducido en
una acumulación constante y sin freno, pues
siempre deseamos aquello que no tenemos o poseemos,
y ello nos lleva a la insatisfacción por poseer
bienes materiales, que no encuentran nada más que momentos
efímeros de felicidad, pero no en plenitud,
porque según el poeta “hay que apreciar lo sencillo y
su sencillez, lo simple y su simplicidad y lo inmaterial
antes que lo material, esa felicidad es en
el plano interior que hay que cultivar, que igual se crea
que se destruye, igual nace que muere, igual
se desarrolla que no se expande e igual envejece, que
la vida son momentos y circunstancias que encontramos
de frente y en esa dirección hay que enfrentar
lo que así viene, para conseguir una vida que evoluciona
adaptada a cada instante en forma creativa.
La Redondela 27/05/2019 13:40 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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etiquetas: categoría prosa poética, género lírico
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Amor Claro

Siente, cercano, jovial, amado
Cuidad de él entretanto,
Se entrega limpio, descanso…
De pie, la piel sudando
Y los ropajes, caen desplomados
Las ganas al interior
Han cruzado
Revestidas de sedas verdes,
Blancas y del dorado
Donde los cuerpos, entregados
Piden ardientemente
Besos, caricias… palabras
Entretanto, las risas, deseos…
Desenfrenados
Y yacen vivos los amores
Imposible de separarlos
De fuego pasado por las manos
Rimas y se arriman los corazones
Vibran, temblores y escalofríos
Miradas encendidas, entretanto
Pasa su boca por el sentir
De su oído
Corre un instante, se
Paró, comienza de
Nuevo, las manos, la
Piel, acaricia y vuelan
Sus cosenos embriagados de
Aire caliente al rozarlos,
Se levantan los amores
Con pendiente plena
Esa que verdad entrega
Y se unen las caderas
Sobre el besamanos
Recorre los recónditos
Habitáculos, que deja entrever
Despacio, lento, el querer,
Hallado, y los cuerpos exhaustos,
Fundidos en uno
De abrazos,
Y llega el estasis del latir
Sin sosiego, corazón de amores
Hallados, en siembra de mayo.
La Redondela 25/05/2019 14:37 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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De Nuevo Poesía

Nos vemos, que desde hace ya
tiempo que no me obsequias
con tu paciente escucha,
y te olvidaste del recuerdo,
ese mismo que perfora
los sentidos,
pues luego opino, y
lo hago descifrando tus mensajes
que arte, salen de tus dedos
finos,
pues tu figura es de enorme,
trayecto ya recorrido,
y nunca espera, quien
sin amor ha vivido,
pues desconoce
las raíces con profundo
compromiso,
y que será del amor, cuando en
átomos nos hallamos
convertido,
pues el amor es a la eternidad
su atributo
definido, por la
poesía de amplio recorrido.
La Redondela 24/05/2019 00:35 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Tú, mi paraíso

"La senda que lleva al paraíso comienza en el infierno".
Dante Alighieri.


Camino hacia el abismo peligroso
que me muestra tu cuerpo incandescente,
marchando entre las llamas muy valiente,
penando por su sendero sinuoso.

Me quemo en el infierno indecoroso
prendado de avidez concupiscente,
de ese fuego que ansío eternamente,
aún siendo un anhelo pernicioso.

Y si he de condenarme, me condeno,
y si he de flagelarme, me flagelo,
y si he de envenenarme, me enveneno.

Sin atajos que lleven hasta el cielo,
en tu lecho arderé si es lo preciso
por yacer junto a ti en el paraíso.
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Prudencia

Esta palabra es tan importante que
merece la pena hacerle un poema,
pues cuando está presente no hace
falta nada más, solamente la espera
que se adentra en este arte y desde
la paciencia, la verdad y la sencilla
humildad, crean ese gran ambiente
en el que Doña Prudencia, así se
expresa y como un noble arte a
modo de inicio el saber estar, la
base para desarrollar tan grande
empresa, que nada nace de esa
nada omnipresente, pues tiene
esos mimbres que sólo atesora
quien hace de su vida una parte
exacta de la totalidad, que nada
de las miserias de lo humano le
llega a tocar, pues no conocería
de ellas ningún atributo que se
pueda reseñar, y en esa diatriba
no está, pues es quien escucha
sin contar, es quien habla desde
la sinceridad, hace de aquella
parte del silencio su bondad, se
pone siempre su palabra en esa
fase del momento que aconseje
opinar, medida exacta y espacia
la escucha, esa que comedida se
atreve después de horas callada
ofrecer su humildad y se recibe
de alimento queso, chorizo y la
rebanada de pan, pues así sabe
la honestidad, nunca se nombra
a quien presente no está y sabe
que no puede defenderse y esa
persona así valiente, antepone
todo a la naturalidad, y su vida
siempre da a los suyos, amable,
considerada, es remanso en una
riada, cariño a base de forjarse
en la adversidad y hace la caricia
permanente, un abrazo presente,
y ¿que da quien poco tiene?, esa
parte de convidar para que te
compres algo, esa sonrisa en la
cara de felicidad plena, así dice
el poeta “que nadie descubra
su pecho, por dar alivio a ese
lugar de penas, quien lo haya
abierto, por su boca se suele
condenar”, así es como obra
quien tiene luz de lo prudente,
como señal de identidad dada
y que atesora sin nada que se
deba alardear, pues eso sería
contrario a su sobriedad, y que
se manifiesta de forma serena,
como quien da respeto ese que
viene con la edad, y florecerá,
en mi este arte que me enseñaste.
La Redondela 21/05/2019 15:29 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

*Dedicado a mi abuela Flora.

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El Encuentro

Desde los joviales instantes pasados
en la juventud, que hacían que todas
las vivencias fueran descubrimientos,
y que los nuevos retos ya eran metas,
sin apenas tener que hacer esfuerzos,
y cuantas imaginaciones de andanzas
se imprimían en encuentros, espacios
abiertos e intemporales, y conseguías
con valentía avanzar entre obstáculos,
en origen y por el camino andado, las
poesías son fibras unidas de vocablos,
entonados y recitados en imperfectas
áreas del espacio interior, conducidos
por el poeta, que acomoda las letras
a esos ámbitos que describen impulsos,
que son manantiales nuevos de aguas
en calma o de cascadas con turbulentos
remolinos que fluyen desde las alturas
en vertical, imprimiendo aires nuevos,
que la poesía es creatividad de poetas,
autóctonos como de aquellos foráneos,
que además de ser coetáneos de rimas
se intercambian los poemas, de versos
con arte, siendo en las primeras poesías
que escribían o ya pasados muchos años,
si se llega a tener luz propia, auténticas
obras maestras construidas de sencillos
primeros pasos y letras de inicio sentidas
de hallazgos, y salían sin pensar vivencias,
y con las chispas que fundían sin braseros
las letras sobre el blanco y negro, salidas
sin pensar del tintero como fluidos todos,
a determinada temperatura, y dispuestas
con el calor del corazón, en esos mundos
de creación y con el alma plena de vivas
estrofas, remontando el vuelo y sonidos
de eruditos planos nuevos, sin las dudas
camufladas, sólo la observación que nos
aporta nueva singularidad en las formas,
y los contenidos de talentos imaginarios
que se conducen auténticos, incluidas las
horas difíciles, siendo poesía de los tiempos.
La Redondela 16/05/2019 03:12 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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La Playa

Desde la orilla se observa al astro solar
reflejada su luz sobre el agua,
bronceando la piel de los paseos a pie
por su fina y blanca arena,
y metidos en el agua
se nada hacia su interior
y de ahí se deja llevar por la corriente
particular,
hasta la orilla, y en su rompeolas
espera la espuma y los correlimos
tridáctilos, esas aves grises
de pequeño tamaño, que
recorren la orilla para uno y otro
lado, buscando alimento afanados,
que la bandera verde esta
ondeando, y permite el baño y los que corren
o sencillamente van andando,
reciben un baño de claridad sonora
del rompeolas, de las aves y de
conversaciones interesantes sobre
Don Juan Ramón Jiménez, poeta de Huelva
admirado, y sigue la mañana
dejando momentos, la tapa en el
chiringuito de Pedro acompañado de
un refresco, pues no solamente
es el Océano el que refresca,
sino la mágica realidad, de la duna
costera, del Barrón que la
sujeta, de la retama verde en flor
blanca y de los pinos de las
sombras y luces,
que permiten dar descanso
en su merendero, con sus
columpios para los
juegos de niños y mayores,
pues todo es idílico en este rincón
del pueblo de mi nacimiento,
Villa de La Redondela de
mis amores, y después de
un día de disfrute y visitar su ermita,
llega el paseo en bicicleta,
que hace sentir el horizonte, ese que
crea la perspectiva de ilusiones,
y no me despido del Océano
Atlántico pues a diario mis pasos lo
recorren, ni de la retama quieta,
pues conozco su nombre,
y sólo digo hasta mañana, un saludo
de este poeta de luces, pues no
conoce sombras, sólo el descanso
en la umbría del pino elegido,
para apacentar ideas
de una nueva prosa poética,
desde este rincón de Andalucía,
y desde la Luz que asombra.
La Redondela 24/05/2019 11:43 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Angelical Cariño

La noche cae, sobre el atril
de mi escritorio, te subes a él
que somnoliento te recibe,
y el amor está despierto
pues como un Ángel te apareces
con tu pelo rojo recogido
y descubres tus placeres,
que fascinan mis oídos,
y me desvelan tus susurros
sobre la piel que compartida
del arte, se despide el triste frío
que la temperatura sube
y me abrazas, con arrumacos
esos que comienzan su recorrido,
en los parpados casi entreabiertos
pues ya te miro, y que Angelical
sabor recorrido, de besos entregados
y de recuerdos atrevidos,
pues el placer del alma alimenta
el espíritu, de amores que se aman
siendo consentidos, en lugares
de insólitos recorridos,
que tus manos me hablan
y atesoran todo mi cariño.
La Redondela 24/05/2019 00:32 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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De lo Imperfecto

Es costumbre del lugar hacer razonamientos
como parte del discurso a la sazón, tener, llevar, dar
imponer… la razón, que según manifiesta el poeta
“no hay necesidad de tener o no tener razón, sino
llegar al entendimiento, lo que sencillamente es al
principio de la escucha”, pues la escucha paciente es
lo que según este poeta “a forjado su vida”, y cuanto
crece un niño, que dedicado en la infancia, y ya en
la adolescencia, la juventud y su madurez, con el
contenido de tanta cantidad de fuentes de donde
emanan constantes afluentes de Luz, esa de la que
bebió, siendo pequeño, donde su afán por descubrir,
lo llevó a conocer a las personas de edad de su Villa,
y se embelesaba con los chascarrillos, las anécdotas,
las dificultades de la vida, los cuentos y relatos, y
hasta comprender la grandeza de los mayores, que
para este poeta “son enciclopedias vivas del saber,
del conocimiento forjado a través del tiempo que les
dio la experiencia, su madurez y los avatares vividos
por tantos años” pues bien y dice el poeta “y si se dan
la mano y acercamos a los niños y los jóvenes a los
mayores, como en una buena simbiosis en la que
ambos saldrían beneficiados, los primeros obteniendo
un bagaje de vida y experiencia de práctica eterna, para
ver que en la vida todo cuesta algo y nada es porque sí,
y hacer de la observación un modo adaptado a su vida,
y el porqué pasan las cosas, y los segundos estarían
encantados de revivir sus vidas, con los niños y los
más jóvenes, sintiéndose útiles en la fase de su existencia
que más preparación, experiencia y sabiduría erudita,
tienen acumulada y sabedores que los tiempos de la
partida son ya cortos, y de esa unión nacerían unos
lazos de afecto mutuo, y permitiría a los jóvenes ser
conscientes que lo que a las personas de edad les ha
valido, es igual de válido para ellos, y entre la rigidez
por la edad y la flexibilidad de los adolescentes se
crearía un término medio, llamado por el poeta así,
rigiflexi, término de nuevo cuño creado, por este
poeta libre pensador”, asimilando esa juventud los
mayores y experiencia los jóvenes y muchas dosis de
paciencia, que hará mucha falta para dar pasos en
el trayecto del camino o viaje que les queda por andar,
y como última reflexión dice el poeta “si lo perfecto
está en otra fase o plano de la existencia que no vemos,
y tenemos que tener en la imperfección perfectible un
pilar de fundamento, podemos deducir que en un
cuadro abstracto se modifica la óptica de lo real y llega
lo imaginario, pues hay más perfección en lo imperfecto
que existe y que vemos, que en lo perfecto que no se ve,
en estos planos de la realidad, que no ficción imaginaria”.
La Redondela 23/05/2019 02:27 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Madurando

En este espacio de tiempo, ha crecido un árbol
en mi huerto genérico, con sus raíces bien formadas,
axonomorfas pues son penetrantes al suelo, y está
sustentando todo su vareo, el que le provoca las
inclemencias de este extraño tiempo, en el que se
forjan tempestades de tormentas con sus rayos
y aparato eléctrico, ese mismo que azota su esbelto
porte sincero, lleno de claros, pues las sombras no
conoce, por estar en la solana de mi predio, donde
el astro radiante le da Luz visible, esa que necesita
para realizar la fotosíntesis en unión con otros elementos,
pues que sería de un pozo de profundidad, sin agua
que sacar para la sed saciar, lo mismo del abrevadero
donde el rebaño bebe y no dispusiere del líquido elemento
esencial, pues el agua es vehículo de sabiduría especial,
esa misma que sale de las fuentes del saber y maduran
a diferente edad, pues los periodos de maduración no son
fijos, depende de los tiempos y solo lo hace llegado su
momento, pues el árbol de las esencias eruditas originales,
salen del huerto y manantiales claros y de espigas magistrales,
esas que de los campos nacen, pues son primerizos y de color
verde, en tiempo variable, y va cogiendo color el fruto
sabroso hasta llegar al rojo pasión, el mismo que sale de
letras transmitidas sentidas al aire, y dice el poeta,
“pues qué pasaría si fueran como el pozo sin agua y el
abrevadero sin liquido ambos esenciales de vida, que la
sed necesita su contrapartida” cree el poeta que nada
es porque sí, sino motivado por las caricias, esas mismas
que rozan suavemente la corteza del árbol de mi huerta,
y le hablo de gotas de agua en esencia, para que entienda,
pues estamos huérfanos del cariño al mundo verde y de
otros colores que recibe el cristalino, pues visto acerca
los pasos a esos caminos nuevos, que se entregan a los
viandantes que andan de forma somera, sin hacer
estruendos, como si hacen las tormentas que resuenan
en los adentros, y sin prisas van saliendo una tras otra,
palabras exentas pero con agradables sentimientos, de
caricias al árbol de mi huerto sereno, y se compilan
en la mente, el espíritu, el corazón y el alma del viajero,
y de esos lugares no se mueven bajo ningún concepto,
eso mismo que el poeta llama “senderos abiertos con
cauces libres de tormentos, pues en ese apartado margen
se escucha el sonido placentero, del agua y un jilguero, vivo
en un sueño, ese mismo que muestra la Luz del faro guía
que mis pasos lentos enfilan, para el devenir de los tiempos".
La Redondela 22/05/2019 17:33 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Realidad Paralela

La tarde se despedía con rayos de
baja intensidad, y antes de la noche
aparecer, me dispuse al descanso
del cuerpo, pues la mente seguía
meditando entre una realidad que
lenta y poco a poco se iba apagando
y aparecía el sueño reparador, ese
que nace flotando, pues el cuerpo
respira lentamente, el corazón late
despacio, y ya estaba dormido sobre
la mesa del escritorio, después de que
terminase los últimos esbozos de ese
poema que estaba ideando, y apareció
en la escena un pintor paisajista y su
cuadro sin pincel que estaba trazando,
de horizontes cercanos y paisajes que
muy amables me daban la mano, y
ya que la senda no era conocida, más
bien era un vericueto que se me abría
estrecho ante mis pasos, y de firmeza
ante tamaña paleta que de colores
tenía el pintor, que usaba las manos
en sus líneas rectas, y en las curvas
un compás que abría y cerraba según
la perspectiva lo requiriera, y comenzó
por delimitar el vericueto y el riachuelo
que había al lado, y siguió con los dedos
fijando límites y márgenes en abstracto,
sin embargo en esa realidad paralela
solamente se veía un libro usado con
anotaciones en sus hojas, de antiguo
que moraba debajo de un roble que ya
era centenario, y me senté sosteniendo
el libro, pues no estaba estropeado y
solo tenía su pasta enmohecida por el
pasar de los años, y ojeé sus primeras
páginas pues venía dedicado, y era la
dedicatoria para unos lindos labios, de
enamorados, que ya se habían besado,
y en las notas de los márgenes habían
estrofas y versos aún no publicados, y
el pintor era Don Pablo Picasso, amigo
del poeta Don Juan Ramón Jiménez, y
me enseñó el camino para publicarlo,
pues era un libro de anotaciones a quien
fuera esposa Doña Zenobia Camprubí, y
en el sueño plasmaba los detalles de la
forma de cómo publicarlo y la editorial
en la cual hacerlo, el cuadro estaba ya
casi terminado cuando, salió a mi lado
la mano que se agarró a mi mano, que
como punto de equilibrio del cuerpo,
estaba aún soñando pues eran Pablo,
Juan Ramón y Zenovia, que a mi lado
salieron del cuadro, fue un sueño que
resultó reparador por años de olvido
y exilio, que el amor fue compartido
por algunos años, en tierras hermanas,
y desperté con el libro de anotaciones
en mis manos, colores y las manos aún
con el moho, señal de que el sueño, se
convirtió en realidad paralela, a mis
años, y lo tengo guardado como un
tesoro, de ambos, del arte cumbre que
soñado, y ya casi llegó el amanecer y
cantó el gallo, ese que el tiempo da
y resulto un día señalado, por años.
La Redondela 22/05/2019 23:50 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Universo

Y tuvo que ser el nacimiento de todas las flores y las
esencias juntas en el Universo, donde naciera el verso
sentido, apasionado, jovial, clásico, moderno…
y desde las fibras del amor y del corazón, se
mostrasen al mundo de lo creativo, en sintonía
con otrás artes pues salen de lo eterno, sin más
ropajes que el blanco papel ilustrado con dibujos
que muestran paisajes completos, y la fina pluma
que trazas va haciendo, y salen sílabas formando
estrofas y en conjunto, convertida la poesía
en prosa poética una fuente inagotable de clara
visión de este universo, con estrellas propias,
con sus agujeros negros, el origen de los cometas,
planetas en órbita y satélites que giran, formando
y forjando desde lo desconocido a lo creativo,
haciendo encuentros, con poetas de otros lugares
con lenguaje vehicular idéntica, que enseñan sus
poemas con temática diversa desde lo idealizado,
al amor y su contrapuesto, desde la pasión al desconcierto,
pasando por lo bohemio, los paisajes que muestran
originales colores y los pasajes del alma…, esos con viaje
prometido al destierro del sufrimiento, pues el verso
contiene en su interior un contexto y una situación, que
con minucioso detalle de adjetivación salen las palabras
con su complemento, y lo que llama el poeta los planos,
los mundos y todos en el firmamento, pues se ve que unos
y otros están ausentes, unos tienen filiación y para otros
nacen huérfanos, otros se sienten felices y para otros
no hay consuelo… y este poeta de las letras refiere
que “la poesía es el arte completo, complejo y desconcertante
que reúne a todos los géneros, pues tiene musicalidad,
entonación, melodía, ritmo, cadencia, frecuencia… así
es de imperfecto”, lo que hace a este noble arte como algo
distinto, aquello que no es mejor ni peor, solamente
diverso y diferente, pues que sería de esta vida sin
la poesía que embellece al alma ausente y alegra
al descontento, todo nos llega como rosas de colores
caídas del cielo, esas que hacen obras maestras
de lo cotidiano y que lo reviste elevándolo a categoría,
como hiciera un ilustre poeta Don Juan Ramón, primero sitúa a
platero, el burro de su universo particular al que llama por su nombre
y con el que habla, mostrando al burro como persona ante el
mundo, que siente, escucha, difiere… y como el último del
título de encabezamiento de su obra cumbre “Yo”, e
impersonal, que es el propio Don Juan Ramón, que muestra como
las personas podemos llegar a ser más burros que el propio
pollino, en nuestra vida, es sencillamente mágico e irrepetible,
pues descubrir esos universos como ventanas abiertas, pertenece
al mundo de la creatividad y de lo original, sin copia posible y para
que otros beban de esas fuentes en permanente crecimiento
como el firmamento de autores de todos los géneros y tiempos.
La Redondela 22/05/2019 15:02 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Amanecer

Los días van pasando y no veo tú
amanecer, ese que espero entre
las rendijas de mi ser, ese mismo
que palpita sin corazón, porque
vives en él, he soñado con tus besos
esos que me ofreces por placer
de querer unir tus labios con los
míos con timidez, eres la calma
de mis olvidados días, eres el sentir
de mi abrazo, eres la caña flexible
en mi cauce, tienes embelesados mis
te quiero, soy la pantalla donde nos
vemos, hace tiempo que comprendo
que estás cerca de mí para hacerme
feliz, y las primaveras llegan, con su
verde en esencia, ese que madura
con los días y por siempre me guías
en este mundo que pasiones ascendían
y que se encuentran, por voluntades
que nos asombran, y hoy es ese día
que sobre mi buró, recito los poemas
de amor, y salen de mi pequeña huerta
donde el sol madura la esencia y así
florece en una primavera tardía, todo
lo que el tiempo nos entrega, pasos
que son lentos, al atravesar la era pues
el ser, ese que refirió un padre a su hijo
“que nunca se convirtiera en era su
huerto… y con el paso de los años vino
a su pensamiento, pues sentado sobre
una piedra, después de haberlo vendido
llego a la luz lo dicho por su padre
pues ya no era el huerto suyo, aquel
que se convirtió en era por capricho”
que ya los días vienen encendidos
porque alumbran mi camino, ese que
pasos doy y que senda tiene por su
lindo recorrido, donde se aprecia los
naranjos en flor de azahar, el rojo de
fresas como tus placeres rojos, como
tus mejillas idénticas, y todo en mí
huerto es de diminuto tamaño, de la
esencia de olores a ti, dama que te
despiertas, en las noches junto a mí.
La Redondela 22/05/2019 20:20 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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"Lluvia" de Verano

Cuando llegaste a la vida lloviendo estaba en
verano ese día, y sonaron las campanas de la torre,
del campanario ilustre, del mismo nombre, “Lluvia”
ese que al nacer tú le pusiste, que suena
siempre en mis despertares, que late mejor
mi corazón con las ilusiones compartidas y
siempre arden, con fuego de pasión desbordante,
y que tu enfrías, con tus manos y tus labios, que
en la cima de esa montaña existe un árbol,
que por sus siglos de historia tiene rango, de
ver pasar la vida siempre quieto, pero se asoma
al jardín de tus fragancias, esas que tienes guardadas
y solamente muestras, al inicio de la ascensión
a esa cumbre, por senderos que ya mostraste, y
son las flores hermosas, pero como tú bajo la
“Lluvia” no hay ninguna, pues mojada sales andando,
sin miedo a la enfermedad, por ser yo tú cura,
así caminas días con sus noches, claras y suaves
como el paisaje que pisas, en un entorno idílico,
esos que en tus escritos siempre nombras, y sigues
bajo el agua ya mojada, pero pisando lento
como si nada, será un agua bendita la que recibes,
esa misma que a gotas de esencia es tu perfume,
que en tu morada siempre usas y cuando sales
por las calles, y deslumbras de apasionada que tú eres,
pues tienes en mi a tu apoyo permanente, ese
que acaricias cuando quieres, y para la lluvia por
momentos, y tus sedas pronto secan, pues con
lo bonita y linda que eres, el agua siente que
se diluye en tus placeres, y camino despacio a tu
encuentro, saludos efusivos y besos que se tornan,
y me mojas aunque seca ya tu vienes, y ya la
lluvia se esconde, que el radiante está presente, “Lluvia”,
de corazón de verano ardiente, aquí me tienes.
La Redondela 20/05/2019 19:20 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Amarte dolería

En el cuarto hay mucho ruido y sonidos fuertes, susurros fuertes, susurros que no dejan concentrarme, y no debería ser así o ¿sí?
En la habitación todo es oscuro y frío donde un único ángel ilumina un rincón en la habitación.
Era un reto querer acercarse a ella, dolía con sólo verla, era inevitable no sentir esas pulsaciones en mi corazón que se aceleraban con cada paso que daba para llegar a ella.
Las paredes del cuarto de derrumbaban, las cargas de toda una vida infeliz pesaban menos, el fuego ardiente en mis pies no sentía que me quemaba mientras seguía su mirada de ojos café, la felicidad absoluta que es algo inalcanzable se veía cada vez más cerca. El camino puede ser insaciable con el simple hecho de ella desaparecer...
Pero a pesar de que ese ángel me haga enloquecer es mejor detenerme y vivir sin ella, no te quiero tener al saber que un día puedes marcharte, quiero tener una vida infeliz por mí, a que llegue a tenerte y después termines siendo todo lo contrario a este escrito y seas un momento terrorífico en mi vida.
Si dolía con solo verte y llegar a estar a tu lado, amarte toda una vida sería un caso suicida. Será un dolor amarte y saber que quizá no será para siempre, donde terminaría incluso muriendo por tu ausencia o por mantenerte a mi lado, donde sólo quedaría en ese rincón donde convertias el caos en paraíso.

AMARTE DOLERIA…
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Venturia

Viento que abres mi ventana,
¿qué recuerdos me traes en este día?,
aquellos de la infantil mañana,
hace ya tantos años de lejanía.
Silencio de la naturaleza, hermana,
entra de par en par, confía;
dime si no eres ya anciana
por culpa de esta humanidad fría.
Viento que tocas mi campana,
búscame como disidente policía,
llévame por paseos de castellana,
trátame como el rezo al Ave María.
Grito de la naturaleza, tan temprana,
a estas horas de noche vacía,
despósame con una manzana,
pues soy pecador de harta fantasía.
Viento de aquella mujer cortesana,
quién te viera llena de energía,
que a cada hombre le chupas la gana,
y mi desnudez te mira con ironía.
Cállate, naturaleza pagana,
¿no ves que estoy loco de alegría?,
¿no ves que miento con blanca sotana?,
y de mí el mundo se fía.
Viento que de mí mana,
contigo siempre iría,
envuelto en cortina romana,
al numen de una ambrosía.
¡Calla, insolente naturaleza vana!,
¿no entiendes lo que mi alma de arpía
es capaz de proferir con diana
lo que nadie dice, por temor a una herejía?
Viento que asomas cabeza de guardiana,
entre bártulos que mi mujer cosía
encontré una vieja persiana,
con la que me enrollaré, si ella moría.
Naturaleza que vejas a la rana
por solo saltar de lo que la comería,
por ser tan cotidiana
como mi memoria, a lo que antaño sabía.
Sé viento también, lozana,
que cada palabra tuya no sobraría
en la mesa de este reino de lana:
manos y pies de gente a la que quería.
Exijo, naturaleza en una avellana,
que la ardilla no coma lo que yo te debía:
ser raíz en el tiempo de tu membrana,
y no robarte lo que me apetecía.
¡Viento, llévame con ella, mi nirvana!,
con ella soy misma naturaleza, te hablaría,
¡de su voz la mía no es tan tirana!,
ni tampoco una celosía.
Ave naturaleza, seas mi gran charlatana;
de mí no hablas, pero me callaría
si dijese que no me vistes cada semana,
con el amor de la mujer con la que me dormía.
Vientos, oh vientos, sed mi palangana
para llenar esta mi cofradía
con versos a caballo y caravana,
con letras de acero, como ayer los paría.
Óyeme, naturaleza artesana,
fabricante de juegos, amiga mía,
ya no eres aquella virgen sábana
que cuidabas del mono: ese que odio y mataría.
Viento enjuto, creador de mi nana,
madre que me dijiste lo que me pasaría
si me quitaba esta invisible bandana:
“llorarás hasta que Dios jubile su sagrada palabrería”.
Naturaleza tan grande y enana,
dame una vez más tu osadía,
como arcaico pan tú me rebanas
igual que rebanas promesas que yo sentía.
Viento que limpias mi abrigo de pana,
eres mi única compañía,
el que me ha vivido en cada cana,
y rejuvenece mi eternidad, en una fotografía.

© 2019 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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Deslumbra

Existe una flor perfumada del color
a jazmín, en mi eterna suave huerta,
y todas las mañanas recibe el agua
de mis manos abiertas, que el olor
me llena y embriaga de apasionada
belleza, de contraste con el Cóndor
y que me sobrevuela a gran altura
desde la que me observa, su rubor
es palpable, me llena, me ampara
y me excita mis poemas, de humor,
amable y cariñoso, sincero y plena
está en la tormenta, que de rencor
no entiende aunque se le ofrezca
pues Dios la Bendiga y el agricultor
la tiene en su pensamiento del día
a la noche y ve claro en el fragor
de la temperatura que amenaza
y esta vez por permanente calor
su existencia, pero su presencia
juntos, que le ofrece su cuidador
que alimenta de palabra tierna
toda su vida y de su resplandor
es culpable, pues transparencia
tiene en su esencia y todo vigor
que sobresale nada más al verla,
pues camina sereno el pensador
por el prado y la letra que habla
de ella y le comunica el temblor
que estremece, noble presencia
y está cerca la acaricia sin dolor
sino suavemente en la distancia,
que muestra natural el creador,
por su simpatía situada pradera
de palabras de contenido amor
a su belleza, natural digna reina
del paisaje y paisanaje de la flor
conocida Luz, que alumbra toda
la existencia, fragancia y frescor
en detalle de una vida, así plena.
La Redondela 21/05/2019 15:29 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

*Dedicado a mi amiga Luz.

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Sintonía

Que magia hay en las líneas
que sobre la mesa escribo,
poesía, poemas, versos, estrofas…
todas imaginarias, que salen como agua
que dan de beber al sediento, por desiertos
de Arabia, valles de Egipto, montañas de
los Urales y selvas de la Amazonía…
donde existen rayos de luz diferentes
que crean y recrean atmósferas de almas
que quieren, amor del espíritu querido
ese que me alimenta, desde que fuera
niño y moradas visitara y ancianas
enseñanzas de jóvenes letras, de poetas
de la vida, con muestras de excelencia,
y que riqueza entregada sin medida, pues
era de corazón transmitida, y recibida
de la misma manera, que el cariño que
atesoran las aves del cielo acompañan
hoy los pasos de este poeta, de la vida
que observa, pues recibe tales esencias
que se plasman sobre blanco de pureza
y hoy acompaño estas letras, con todo
el cariño a mi familia, que en París se
hallan, habiendo abierto caminos para
mis versos que hoy presento, dentro de
mi alma querida, amores de este poeta.
La Redondela 26/05/2019 20:20 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Encanto

Sales, entras y mientras
Me turbas, me encuentras
Que el aire caliente penetras
Y descubrimos, lentamente tras
Tu mirada el blanco de tus letras
Que de amores recitas y detrás
Hayas dedicatorias y otras
Líneas que muestras,
Pues los sonidos que filtras
Salen, entran de formas neutras
Y en mis oídos te adentras,
Que todo es mágico e ilustras
Sonando estrofas diestras
Y como serán de lentas, las líneas maestras
Que describen nuestras
Ilusiones y encantos de vuestras
Almas que son educadas y adiestras,
Y mientras me postras
Sobre las sábanas blancas, me concentras
Y toda la atención, y arrastras
Los cuerpos hasta que registras
Nuevas palabras donde demuestras,
Que atesoras dones que administras
Cuando escribes de forma ambidiestras
Y creas ilusiones aquí y allá que no defenestras
Pues amplio es tu corazón y compenetras
Los poemas de encanto que suministras
En los versos y a quienes gusten de amores los adentras,
En mundos que no descentras
Pues son amplios tus registros y no frustras
A quienes a ti acercan su espíritu y lo acoges, lo centras
Pues si hermosos son tus versos detrás
Vienen sonidos donde entras
Pues descubren caminos, para otras
Poesías y poetas que reencuentras.
La Redondela 26/05/2019 19:05 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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