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Décima: Oumuamua

Se descubre otro cometa,
¡Ah no, es un asteroide!
con trayecto hiperboloide,
inspeccionando planetas
quiebra luz ultravioleta,
¿será una vela solar,
de origen artificial?
¿Habrá alguien que demuestre
que vienen extraterrestres
del espacio sideral?
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1comentarios 41 lecturas versoclasico karma: 92

Los versos más tristes (Tiempo de mala cosecha)

Ayer la tierra anochecía amarga.
La siembra acrecentaba cada minuto
de misericordia
con la desdicha de un cambio de hora.

El abrevadero quedaba vacío
con cada verso digno
del mejor de los literatos, y
su nombre pacía en la falsa calma
de una promesa.

Golpe a golpe,
verso a verso,
quedaban merecidos
los rastrojos
y las entretelas
del miedo más penetrante.

Sonaba, tan impasible
como imposible,
el martilleo del que en su
euforia
se creyó herrero,
y engendró al peor de los vástagos
del sol naciente.

Rompió con valía la armonía inexpugnable
de los pianos, el sentimiento
que pintan con lágrimas
los cantaores.

Y sus guitarras... ¿Qué fue de
sus guitarras?
Por no quedar, no quedaron
ni las mentiras del poeta
en Nueva York.
Fue sólo corona de espinas,
adecentando a verborrea pura
los besos en balde
y las cenas de novios.
Grabado a fuego quedó,
en su espada, una única y afilada
advertencia,
como su mirada propia:
“Te quiero...
...¿Qué haces?”
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1comentarios 61 lecturas versolibre karma: 103

Taconeando

La parca le fue
taconeando.

Las piedras hicieron
de cada día
un pan,
tan necesario como enfermizo.

Inyectando a las goteras del miedo
su vida, su alma,
pasaron de verse estoicas.

Dejó
su sombrero
de ser.

Cada uno de sus espejos humedecidos
reflejaron, con impotencia,
el final del trayecto.

Nunca llegó a puerto.

A su vela la golpeó un rayo.

Peor dicho:
El puto cáncer.
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7comentarios 70 lecturas versolibre karma: 102

Vida

Ella,
luciérnaga en penumbra,
luminosa como la falta,
brillante,
caprichosa;
henchida de preguntas que hacerse,
vacía por dentro
y por fuera.

¿No es, acaso,
el pasatiempo del artista?

¿No es ella la que inspira
la pluma que ha
de escribir estos versos?

Todo lo que tiene es su nombre:
soga al cuello de todos
los que se hacen llamar vivos.

Mi lamento ha de alimentarla
de aquí
a la eternidad,
no es clave su peso
ni importante su magnitud,
pues,
para qué mentir,
es ella la musa que inspira al poeta,
es ella
todo
lo
que
tengo.
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4comentarios 44 lecturas versolibre karma: 103

Modelado y vaciado

Volvemos al mismo lugar
a la estancia que fue,
colocamos los cuerpos
en idéntica pose,
misma mirada anfibia
doblaje de palabras,
manos, nuca y fricción.

Sincronizados
los ritmos cardiacos
y el plagio del instante
irrepetible
volviéndolo a llenar
con la carne fecunda
de aquella hora turbia,
igual que quien rellena
la moldura vacía,
derramando
saliva, caricias y piel
hasta sellar
esa grieta del tiempo.

Exactamente todo cuanto fue,
fielmente nada.
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2comentarios 50 lecturas versolibre karma: 105

Virginidad perdida

Desnuda en la penumbra,
el lienzo de su cuerpo
del valle a la llanura
revela su misterio.

Instante clandestino
que da forma a la incógnita,
tentando con sigilo
la rosa que desflora.

Oscuro es el deseo,
su libido insondable,
recóndito el secreto,
su sexo indescifrable.

Afloran los estímulos
en ese cuarto oscuro,
temblando el sable frío
sobre el calor profundo.

Hermética es la cripta
de su placer más íntimo,
descífrese el enigma
al dividir el virgo.
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10comentarios 93 lecturas versoclasico karma: 108

¿Me soltaste?

...

Me espera un destino incierto
Hojas marrones y suelo gris;
un destino que está en mis manos y,
la única decisión que puedo tomar.

¿Dónde? ¿Cuándo?

Cuando el paisaje se torne desvencijado
y en mis manos ya no haya tinta.
A cierta hora, partiré contando las últimas gradas.

¿Solo?

Si. Estará en mí tu melancolía y me acompañará
será su voz, mi voz.
Sé que tantas lágrimas se disiparan
silenciosamente.

Vendrá la noche y su disparo
u otra forma de despido, seguro que sí.
Me acurrucará y dormiré
sin lamentos, descansado.

En los días que he vivido
me has vestido
y en los días de partir
me has ganado.
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4comentarios 53 lecturas versolibre karma: 108

Palma

La palma de tu mano,
ese techo del mundo para mis ojos,
cae sobre mi amor,
limpia mi cuerpo humano.
La palma de tu mano,
origen de los antojos,
esquila mi tez con seda de viento,
bendice mi infantilidad, me haces verano.
La palma de tu mano,
obedece a lenta impaciencia,
elegante, convertida en glamurosa,
mi manía a tu mañana, tan cotidiano.
La palma de tu mano,
olorosa a duendes, fragante vergel,
de tus nudillos hago mil lemas,
de tus dedos, mi patria como héroe y villano.
De la palma de tu mano
yo hago magia, líneas del cielo, los cometas
que esquían el firmamento,
escriben que soy tu eterno niño anciano.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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4comentarios 41 lecturas versolibre karma: 100

Puerta

La puerta que todo desconoce,
un simple armario, una vértebra de titán,
un siglo de madera, un enlace al Todo,
dos universos siempre nos unirán.
Detrás de ese secreto,
el estigma del qué dirán,
crucemos esa puerta innominada,
esa que designa quiénes nos llamarán.
Y un vacío puede haber, la Nada,
los ojos desean saber, y verán
dentro el origen del Destino,
el mundo de mi alma y corazón, te amarán.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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8comentarios 69 lecturas versolibre karma: 118

Amor prohibido

Contesta a mis preguntas por ventura,
da respuestas que calmen mi locura.

¿Con qué ardid me has robado el corazón?,
sabes, ¿cuándo perdimos la razón?,
dime, ¿cómo controlas tu emoción?,
cuenta, ¿dónde nos lleva esta pasión?


Y aunque sepa que amarte está prohibido,
y por quererte tanto estoy perdido,

no le demos aliento a la censura,
mantengamos intacta la ilusión,
que tus besos, me quitan el sentido.
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11comentarios 89 lecturas versoclasico karma: 114

A tu entender

...

A tus manos de gusano,
A mi entender, de seda.

Son dulces vinos todos los instantes
que mueren contigo.

Imperceptibles
a la memoria tuya y mía
pero tuya, sobretodo!

Éramos hojas y un vino tinto.
Tú pasabas y yo dejaba caer fruto,
ibas y venias y yo me quedaba.
Nos guiamos a casa.


Manos acariciadas me empujan a emigrar.
No pidas memoria que aquí hay pan.
No pidas ayuda que aquí hay pan.

Me quieren marrón, me quieren en seco.
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sin comentarios 51 lecturas versolibre karma: 114

Era perfecta

Era el sol en el crepúsculo,
grácil nimbo de una hoguera,
era una piedra preciosa,
una cascada de perlas.

Era un invierno nevado,
refulgente luna llena,
arrecife de corales,
era el brillo de una estrella.

En otoño, manto de hojas,
el arco iris tras tormenta,
era notas de un adagio,
el perfil de una pantera.

Era un campo de azahar,
era un ramo de azucenas,
era un cielo de verano
una verde primavera.

Era el mito de Afrodita,
de la Venus su silueta,
una escultura sin mácula,
era tacto de piel tersa.

En la selva era follaje,
catarata gigantesca,
en el mar era oleaje,
era el sumun de belleza.

Todo en ella era hermosura,
era baile, su cadencia,
era beso, era suspiro,
simplemente era perfecta.
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10comentarios 71 lecturas versoclasico karma: 110

Oficios de amarte

...

Mis manos
angustiadas, dolorosas
intentaban desde su más mísero dolor
retener todo la presencia de ti, todo el calor

Tal era el frío que convertía a la noche en azul.
Y el miedo se colaba por los espacios desunidos.
Recordaron esas manos
la noche del viernes, 2 am...
miles de murmullos y silencios
y ellas gritaban por tocar ese cuerpo desnudo.

Cuantos instantes son los que decidiste olvidar
pero ayer,
jamás esas manos habían vivido el placer de tanta gente.
Tantas ventanas, tantas quebradas

Herido, mi aliento se muda a tu espacio
no poseía sino mis manos
para recordarte, para cubrir mi cuerpo
para acariciarte, para vencerte.

Porque mañana despertaré
al alba;
en pocos pasos recordaré mi muerte.
Y,

“Espero entonces despertar de la vida”

Foto: Oswaldo guayasamín
pintor ecuatoriano
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2comentarios 27 lecturas versolibre karma: 119

Cuestión de propuestas

Mi proposición empieza
y termina en este verso:
Sujeta mi mano bien fuerte
que nos vamos a descubrir
el mundo.
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6comentarios 30 lecturas versolibre karma: 68

Espérame, amada mía

La oscuridad envuelve mi horizonte.
Yo, ciego y sin pista alguna voy hacia ti. Solo, sólo con este amor idílico; avanzando, enfrentando lo más lúgubre de la noche, añorándote a cada paso, susurrándote con cada suspiro.
Amada mía! Espérame que ya emprendí este viaje. Aguarda por mí amada mía, no sucumbiré. Sigo aquí, sólo con este amor idílico.
Mi esperanza está intacta, mi corazón sólo suplica tu presencia; su palpitar se regocija... Pues te siento cerca.
Sigo de pie, abriéndome paso bajo esta tenue luz, reflejada por mi única confidente.
El tiempo me apremia, pero me es paciente, ya todo está a mi favor...
Aguarda por mí amada mía, ya pronto estaremos juntos!
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4comentarios 47 lecturas prosapoetica karma: 70

Polvorón

Dónde está mi turrón,
en la mesa hay nada,
en la nevera no viven,
los necesito en mi corazón.
Como ella, quien los come en mi habitación,
¡ensucias mis manos de ellos!,
de amor, de nata, azúcar
y gloria por la pasión.
Conozco esa sensación,
de cuando me besas con ellos,
me arrastras a tu dulzura,
y te susurro: menudo polvorón.
¡Dónde está mi turrón!
Te los has comido,
todos, sin mi permiso,
tienes ahora toda mi atención.
¡Dónde han nacido, en qué región!
Duros, blandos, de aceites, afrutados,
golosos y empolvados de victoria;
comerte por ellos, será mi mejor decisión.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
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sin comentarios 29 lecturas versolibre karma: 33

La imagen de un espectro

He buscado en la fosa de tus ojos
intentando encontrar un sentimiento,
me sumergí en un bosque de pasiones
y anhelé percibir un triste afecto.

He perseguido el rastro de tu aroma
e inhalado el perfume de tu pelo,
suplicando tener un beso exiguo
me arrojé al fondo del abismo inmenso.

He bebido del néctar de tu boca,
surcado los meandros de tu cuerpo,
he explorado al milímetro tu piel
y escalado los cerros de tu pecho.

Me asomé a la oscura sima de tu alma,
hasta quise entrar en tu pensamiento,
y en la locura eterna por tenerte
penetré en ese infierno que es tu sexo.

No descubrí ni amor ni semejanza,
les inquirí a las hadas y a los elfos
por saber si en el fondo de tu espíritu
yacía un afán o interés sincero.

Al instante me hurtaron la esperanza,
no había atisbo de fervor postrero.
Fijé al punto en tu rostro mi mirada
y solo vi la imagen de un espectro.
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9comentarios 75 lecturas versoclasico karma: 115

Entregas

Tú me prestas tu tiempo
para amarnos
y nos damos amor
a manos llenas.
Yo te entrego mi tiempo
y nos amamos
sin más paliativos
que los cuerpos.
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3comentarios 70 lecturas versolibre karma: 120

Niebla

...

si me van a joder
que sea con un latido en el corazón

...
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sin comentarios 76 lecturas versolibre karma: 104

Niña sureña

Miradas, risas y ron,
y de repente un ardid,
posó mi labio en tu labio
en respuesta a tu mohín.

Con unos besos robados,
así comenzó la lid,
robados y deseados,
es importante el matiz.

Apenas tú y yo quedamos,
la fiesta llega a su fin,
y con tu gracia andaluza
me pides salir de allí.

-Vente pa'mi casa, nene,
que ya sobramos aquí,
que has encendido mi hoguera
y me quiero divertir.


La mañana amaneció
con restos de tu carmín
pintando todo mi cuerpo
de escarlata y carmesí.

El primer rayo de sol
iluminaba Madrid,
llenando cada rincón
de luz ese mes de abril.

Primavera fue esa noche,
tu hogar, un bello jardín,
un oasis, un vergel,
tú, una dama, yo, gentil.

A través de la ventana
vi volar un colibrí,
comprendiendo en ese instante,
lo bello que era vivir.

-Ya me voy, niña sureña,
la luna me trajo a ti,
ahora el sol nos separa
y es momento de partir.

Quizás no te vuelva a ver,
a lo mejor fue un desliz,
pero no te quepa duda
que esta noche fui feliz
.
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10comentarios 122 lecturas versoclasico karma: 126
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