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Alto Relieve

El escultor deja secar su obra.

Son minutos en unos pocos segundos los que puede tocar esa piel antes que deje de ser suya. Le da la forma que quiere, pero en realidad desearía que no tuviese textura alguna.

La tocó tanto y por tan poco,
que ese repujado
y la dolorosa sensación de las yemas arcillosas, tronarán cada vez
que un Sol cualquiera
refracte la sombra de sus senos
a lo largo de su bragadura.

Tu barro no tenía más dueño que a ti,
hasta la noche
que hiciste de él, a ella

(para otros ojos y otras manos),
a tu imagen y semejanza.


Yamel Murillo


Manual de oración
Anatema©
D.R. 2014
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2comentarios 68 lecturas prosapoetica karma: 96

Cuando caen las hojas

Cuando caen las hojas... recuerdo tu mirada... recuerdo, tu sonrisa.
Fueron verdes alguna vez, igual que nosotros; eran fuertes.
Hoy... se han vuelto polvo, son cenizas,
puedo sentirlas, no están vivas, son inertes.

Cuando caen las hojas... anuncian el otoño.
Se viene un cambio, más tu; te comportas igual.
Ya no me tratas como antes, soy un estorbo.
Presiento, que se acerca... nuestro final.

Cuando caen las hojas... me detengo a meditar.
No soporto verlas caer, son iguales, a nuestro amor.
Aquel gran amor, que nació, y se hizo inmenso.
¿Qué puedo hacer? Sólo me queda... un dolor.

Cuando caen las hojas... mi soledad suele aumentar.
El frío; azota mis sentidos, y no te olvido.
Caminando las esquivo y, no las quiero pisar...
porque, siempre, te he amado... siempre te he querido.
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sin comentarios 20 lecturas versoclasico karma: 11

Estoy sufriendo

Estoy en un tiempo
que ni yo me entiendo,
Habeces quisiera ir
y hablarte de nuevo,
Otras veces solo irme
para no verte sufriendo,
Tuvimos dos opciones:
Una era, dejar de hablarnos.
La otra , hablarlo y tratar de arreglarlo,
Y votamos por lo primero
por esa mala decision ahora
ESTOY SUFRIENDO..
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sin comentarios 37 lecturas versolibre karma: 17

Serendipia

...

La ciudad que llevo en los bolsillos
ahí, al lado izquierdo de tu nombre
un caballo sopla

En este día de cumpleaños
es mi poesía de nieve la que muestra el lado indecoroso de un pájaro en su ala.

¿Acaso tu memoria me está retando?

Me desgastaría en brindarte un beso
por el cristal de la luna y de los universos
y por tu memoria y nuestra estancia juntos
la sonrisa de Dios estallaría y
su cuerpo de amapola, todo, todo abierto.

En el vientre del día, en la vasija oscura oscura
se sueldan las tristezas y deseos,
crece fresca mi inutilidad, mi ternura imitando tu sombra
y tus pasos, inventando
tu ausencia tan honda y sostenida.
Hoy te sueño, despierto despierto
amante: astro de todo cuerpo
imitador de las lágrimas, y dador de sombras,
alto, alto es tu sueño,
violeta y desgarrador corriendo.

Una reciente aurora empieza a ahorrar tiempo
en su cuerpo, su diminuto corazón está fuera de la alegría.
Me fatiga tanto no saber de ti.


Ahora lo sé: la tristeza tiene el color gris.
Hoy mi alma me muerde y me reprocha el no estar contigo
¿Puedo adornar mi cintura con tus manos?
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4comentarios 88 lecturas versolibre karma: 100

Eternos los eneros

...

Sigue amaneciendo y a la mitad del día hablo de ti.
Ahora el corazón corre donde se le antoja .


Eternos los eneros jadeantes sin ágoras
y algo cerca que me llama, acaso
un último alimento herido,
es una pieza adherida a la carne, al hueso
a esa inmensa astilla de polvo
que se roe por las noches cuando se escribe,
es esa otra necesaria luz,
una emanación del interior, estacionándose
en el rincón
tras los utensilios de la noche.
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4comentarios 83 lecturas versolibre karma: 95

Una vida

Hay una vida sin ti
en los nuevos abrazos,
las mesas de café
y pasear sin pasos.
Hay una vida sin mí
en paso a recogerte,
y tengo prisa por llegar a verte,
en la arena de los días de playa
y andar desnudos bajo las sábanas.
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8comentarios 88 lecturas versolibre karma: 91

Odio dejarte, de amar

Camino muy distante... para poder olvidarte.
Luego busco ese camino, y, ya no puedo retornar.
Las horas pasan; las manecillas, ya no siguen adelante.
¡Cuánto me cuesta olvidar...! Odio dejarte, de amar.

Sigiloso, busco tu sonrisa; pero, no hay nada que hacer.
Te llevaste hasta mi sombra y, no puedo volar.
Mis brazos, están atados... todo es diferente, al ayer.
Sabes bien, cuánto te amo, pero...Odio dejarte, de amar.

¡Si aún me escuchas ! Estoy aquí... aunque, no esté.
Somos... dos caminos que se pudieron cruzar.
Fue, maravilloso; entrelazados, alguna vez.
¡Qué puedo decir! Solo que... Odio dejarte, de amar.

El viento murmurante, nos reclama, a cada rato.
Arremete con gran fuerza, nuestro amor tan singular.
Sé, que vives en silencio, y tal vez estés llorando.
Pero, lo siento, llegó el final... y, odio dejarte, de amar.
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sin comentarios 28 lecturas versoclasico karma: 7

Testament

Lo he buscado,
¡Vive Dios que lo he buscado!

En los mapas y en los libros,
en un viaje sin retorno entre pueblos y condados,
como aquellos que hace tiempo
en la fiebre del dorado,
con la vista en la aventura
se embarcaron hacia el sueño americano.

Y era eso…,
una entelequia, una ficción,
un simple sueño.

Eran calles esculpidas por el humo de un cigarro,
el idílico paisaje dibujado por el ron,
una noche que flotaba entre el alcohol
que servían en los bares de un ghost town imaginario.

¡Testament!, yes baby,
fue ilusión…

Fue el narcótico delirio en el desierto
de un crepúsculo de excesos,
el dislate de un sonámbulo
ofuscado en devaneos
de camino hacia el éxtasis balsámico
de aquel trance, loco
e insensato,
en que en un viejo motel de carretera,
en lugares y momentos inventados,
sobre la tibia piel de una ranchera,
en sus trazos y contornos,
pulidos y engañosos,
tatué la invención de un testamento
tan auténtico, como apócrifo.
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3comentarios 80 lecturas versolibre karma: 94

Porque quería que tu supieras

...

es diferente
se cuela por la pared interior de mi casa
un aroma como de nieve
o de juego de niños,

se respira quizá un instante de compasión

es el humo blanco
que parte desde mis padres hacia mí
y así ocupa el lugar interior de la casa y,
de paso,
ocupa el lugar interior de mí.

que raro me siento
que raro me pienso

llega el día de descubrir quién soy.
Respiro hondo como quien quiere adivinar
el nombre de una ventana,
respiro porque soy ese hombre atrapado
en la ventana
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6comentarios 100 lecturas versolibre karma: 88

Sombras Ausentes

Pasa desapercibida entre la neblina
Buscado refugió
Del frío rocío,
Invadiendo parte del crepúsculo
Perdiéndose en un paisaje
Urbano adornado de luceros.
Las sombras ausentes
Ya no cruzan las avenidas
Sólo habita este manto nostálgico
Sobre el espaldar de una mujer
Que mira desde su ventana
Tras la cortina descansa
La cansada luna
Añorando el besó
De aquél sol que la haga suspirar...
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21comentarios 161 lecturas versolibre karma: 97

Es un día menos, es una poesía más...

Es un campo de batalla inesperado,
el de aulas o de parques,
el de cines o teatros,
el de bares, oficinas o de estadios
o aquel otro del asfalto trashumante de las calles.

Es un campo de cultivo de contagios,
de esta guerra, que sin tanques
ni misiles o artefactos
causa estragos
en un mundo que no sabe atrincherarse.

¡Qué desastre!

Ha cambiado el escenario,
y ahora el frente donde libran el combate
contra el virus del diablo
nuestros héroes sanitarios,
no es el aire, ni la tierra, ni los mares,
sino el alma de repletos hospitales.

No les vence ni el cansancio
porque hay bombas que se paran con aplausos,
prodigándose en coraje,
todos juntos, mano a mano,
resistiendo en el alambre,
y luchando…

¡Y ayudando!

Y nosotros, ahí seguimos, encerrados,
enjuagándonos el llanto
por aquellos que se marchan con los ángeles,
como el barro miserable
que se exclama en los versos más amargos.

En refugios que son cárceles,
en presidios al resguardo
del acecho de esos males
invisibles, e inmutables
sin vacuna que derrote su terrible corolario.

Y nos queda, esperar que todo pase,
y si pasa, levantarnos,
aferrarnos a los lazos terrenales,
al esfuerzo solidario
y a esos ánimos
sin los cuales
las rutinas del encierro cotidiano
serían cumbres cada día infranqueables.

Es posible que este viaje
de quietud y de inquietud resulte largo,
que haya quejas y hasta hartazgos,
pero no está bien buscar culpables,
ni siquiera lamentarse,
porque en tiempos de una crisis lo sensato
es ser leal, gente de estado,
dar soluciones y resolver dificultades.

Ya me callo,
y hoy, en esta cuarentena inexcusable,
viendo cómo llueve en los cristales,
me da por pensar en ese instante,
añorado,
en que todos…, podamos abrazarnos.
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6comentarios 116 lecturas versolibre karma: 118

Te escribí esta carta

Te escribí esta carta... para decirte adiós.
Para decirte... cuánto lo siento.

Te escribí esta carta... aunque me sienta herido.
Aunque me duela tanto, y me embargue el sufrimiento.

Te escribí esta carta... para no sentir dolor,
pues ya sabía de tu engaño, me adelanté.

Te escribí esta carta, sin saber, si la ibas a leer,
si la ibas a guardar, pero creo, que fui yo, quien te fallé.

Te escribí esta carta..., se me está agotando la tinta.
Mis dedos me duelen, mi corazón... también.

Te escribí esta carta, no se porqué ¿Será la quinta?
A quien la dirijo, quien sabrá... ¿A quién?

Te escribí esta carta... pues me voy a despedir.
¡Ya no puedo competir! ¿Que hago...? tal vez, me iré.

Hoy, aún te quiero, y aunque tengas que sufrir...
te escribí esta carta, pero, a pesar de todo... la tiré.
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2comentarios 21 lecturas versoclasico karma: 22

¡Qué importa!

¡Qué importa! Si nos ven abrazados.
Si nos vemos a diario, si nos besamos.
Nuestro destino es estar juntos...
qué pena por ellos, pero nosotros, nos amamos.

¡Qué importa! Si el cielo, ya no es azul.
Si la mar no es profunda,
Si las aves, visten de tul.
Si nuestro Sol, ya no alumbra.

¡Qué importa! Si las flores, son de colores...
sólo, regalan su belleza.
Si vivimos con temores.
Si no tenemos, riqueza.

¡Qué importa! Si todo está oscuro.
Tenemos nuestra luz, y alumbra nuestro destino.
Si forjamos nuestro futuro,
aún con piedras en el camino.
Entonces... ¡Qué importa!
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1comentarios 22 lecturas versoclasico karma: 40

Dolor y esperanza

El corazón destrozado
lleno de dolor y sangrante,
no puede ser cierto,
no puede ser verdad.

Llorando amargamente
dejando las lágrimas caer,
sin pensar realmente
sin volver la vista atrás.

Los recuerdos no importan,
se fueron lentamente.
Ya no se ven,
ya no se sienten.

Dime, si el alma llora:
dime si puede sanar.
Dime, si alguien traiciona:
dime si vuelves a confiar.

Rabia e impotencia afloran,
junto a la amargura y el dolor.
Libres de cadenas,
reproches y condenas.

Ya no importa,
corren por las venas.
Alimentándose mutuamente,
transidos de emociones.

La tristeza es un manto,
tenaz, arrogante y pesado.
Con sombras y nublado,
lluvia, viento y fuego interior.

Dime, si el alma llora:
dime si puede sanar.
Dime, si alguien traiciona:
dime si vuelves a confiar.

Apaga y convierte en ceniza,
aquello que una vez fuiste.
Sólo una mano,
¡Oh, sólo una mano!

Levanta, arrasa con la pena
y lame las heridas.
Las palabras sobran
si al final no es.

No todo está perdido,
la esperanza ahí está.
Detrás de cada latido,
de cada verdad.

Dime, si el alma llora:
dime si puede sanar.
Dime, si alguien traiciona:
dime si vuelves a confiar.
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3comentarios 44 lecturas versolibre karma: 103

El querer maldito

No sé si es sin ti
o es sólo contigo,
al desorientarme
en cada suspiro
que exhala tu boca
al hablar bajito
con tu labio dulce
pegado a mi oído.

No sé si adivinas,
al ver que tirito
si el haz de tus ojos
se posa muy fijo
al vidrioso umbral
veraz de los míos,
que si tú me miras
no sé lo que digo.

No sé si seduce
lo que te recito
rimando los versos
de un amor idílico.
Sé que en esta historia
del querer maldito,
es lo que tú sientes
no lo que yo escribo.
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Caída libre

Es
la lluvia
quien desciende
sin conocer
el tacto homicida
que le aguarda en el suelo.
Del mismo modo mis besos,
faltos de verdor y de ocasos,
hallaron su muerte en tus mejillas
distantes, duras, áridas y propias
de otro rumbo, de otro viento y de otra boca.
Perdura la ausencia del sol en mis labios
y brotan amarguras de mis ojos,
incontenibles, cual los celajes.
Hoy te recuerdo más que nunca.
Hoy siento a mi desengaño
galopar en los techos,
empapar estatuas
y hurgar en mi alma.
Hoy la lluvia
devora
todo.
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11comentarios 102 lecturas versoclasico karma: 95

Siento Mariposas

Vaya que soy un tonto... es inexplicable.
Aún, no lo creo, no sé, que me pasa.
Me siento extraño, me he vuelto, más amable...
y las flores me sonríen, si estoy de vuelta en casa.

Las aves, me cantan sin cesar... y yo,
sólo me sonrío, creo que me he vuelto loco.
Si por haberte conocido, todo es diferente,
se exalta mi corazón, late más fuerte... poquito, a poco.

Que momento más grandioso, que sentimiento.
Sólo con ver tus ojos, y escuchar tu sonrisa,
no soy yo... siento que me hablan al oído, y me dicen ¡Caiste! Sin ser tan lento; sin mucha prisa.

Salto de alegría, que me miro al espejo, y soy otro.
Desde que, te conocí; me han pasado tantas cosas.
Es importante... al fín, lo comprendí, quiero que lo sepas.
Pero, de tí, me enamoré... y siento mariposas.
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sin comentarios 46 lecturas versoclasico karma: 7

Una rosa me contaba

Una rosa me contaba,
que no tiene competencia.
Su rocío, como lágrima... derramaba una tristeza, a causa, de tu ausencia.

Le hace falta tu presencia.
Tal cual, como imaginaba.
Casi; al final de su existencia...
una rosa, me contaba.

Una rosa me contaba.
Que escuchó de ti un sollozo.
Y que sola, te encontrabas,
fué... fue muy triste y doloroso.

Fui, tu amante, tu mejor amigo.
Aún... sigues siendo, mi amada.
Ya lo sé... que quieres, volver conmigo.
Así... Una rosa, me contaba.
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4comentarios 42 lecturas versoclasico karma: 45

Lágrima

Me persigue su mirada.
Me desnuda su frase.
Levanta lento el vestido
de mi mezquindad
y no detengo sus dedos.

Me muerde el labio del orgullo
y recorre mi cuello
con sus fantasmas del pasado.
Me descolocan sus verdades
de sabor a mentiras vetustas.
Suda mi consciencia.
Reseca mis labios y los moja sin censura.

Me traiciona el azul que sangra de esta alma lejana.
Me sacude atormentada bajo la lupa de su engañosa calma.

Me tiende en su costa de música y carne nocturna.
Me contagia su locura quebrándome todos los silencios de la confusión.
Voy del cielo a su vida
y olvido lo sin olvido... Un secreto perdido de deseo en el sonido de la cabina nos encerró por dentro.
Se perdió la llave dentro de mí. ¿Para qué salir?

Pasan de las 3 y sabrá que la ha sumido, en lo profundo, hasta lo más profundo,
de lo aun más, por aún más.

Lloraré en mi lugar de siempre...
entre sus brazos abiertos.



Yamel Murillo




Caos, calma y viceversas©
D.R. 2016
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sin comentarios 53 lecturas prosapoetica karma: 76

Punto de fuga

En delicado lienzo
un río oscuro
que la noche longeva
en frágil nave boga.
Camina por la estela
que la luna refleja,
indagando la luz
del horizonte,
adonde nunca llega.
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sin comentarios 40 lecturas versoclasico karma: 55
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