Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 14, tiempo total: 0.004 segundos rss2

Cazadores de cien pájaros volando

Mejor pájaro en mano,
que cien volando,
así crecimos, así nos enseñaron,
así nos embaucaron.

Siendo prisioneros, de la cobardía,
y condenados por la mediocridad.
de ser sepultadores de sueños,
en cementerios, del mejor no lo intento.

Abrazando lo frío,
del agradecer lo que tengo,
tragando coraje, esperando en lo quieto,
Ánima entumecida,
suspendida en el tiempo.

Cargando mochilas, que nos susurran.¡Muriendo...!
Ni siquiera lo intentes, de cambiar lo que tienes, por algo más nuevo,
tú me tienes a mi y el resto es incierto.

Nos encadenan las alas.
nos hacen creer,
que el soñar, anhelar y volar,
son puros cuentos.

Pero esta es la sangre,
que correrá en nuestras venas,
con la que lograremos alcanzar ser,
cazadores de cien pájaros que nos cumplan los sueños.

Claudia Viviana Molina
12
12comentarios 106 lecturas versolibre karma: 103

Hombros rotos... (Lipograma monovocálico)

HOMBROS ROTOS

¡ Hombros rotos... Somos !
Rostro roto
Somos
Como prólogo
Solo
Otro oro rojo
Sólos
¡ Cómo sol polvoso !
Honor color mohoso
Con
Ocho sollozos homófonos
¡ Cómo rostros rotos polvosos !

Por otros nosotros
Con otros hombros rotos
Por otros plomos
Con otros rostros polvosos
Por otros orondos pomposos
Como pronto lodo... ¡ Sonoros !.

Somos... Hombros rotos
¡ Otros ojos rojos !
Somos... Hondo dolor
¡ Cómo coro lloroso !
Flor sólo... Protocolo solo
¡ Flor, color otoño, sólo !

Hombros rotos, rostros polvosos
¡ Por orondos pomposos sonoros !

Otro sol borroso
Somos
Otro tronco roto
Somos
Como fondo sordo
Con loros como coro
Con monos como probos
Con golfos como robots

¡ Hombros rotos, logro horroroso !

Autor : Joel Fortunato Reyes Pérez.
(Tanto del texto como de la imagen)

POST DATA:
Información útil es...

es.wikipedia.org/wiki/Lipograma
También...
es.wikiquote.org/wiki/Lipogramas
leer más   
17
17comentarios 118 lecturas versolibre karma: 129

Somos el reflejo de lo que no podemos lograr

Somos seres débiles
que rogamos que alguien nos cuide de los que aman la anarquía y el maleficio
somos seres solitarios
necesitamos la compañía de otros para poder sentirnos útiles.

Somos seres en pena
que deambulamos por un abrazo y un te quiero
somos seres egoístas y enfermos
que preferimos odiar que amar a lo que es solo bueno.

Somos seres racistas.
qué odiamos lo racional porque es diferente
somos seres queridos
que nos gusta sentir el calor de una palabra cálida cuando estamos tristes.

Somos seres humanos
que perdimos la humanidad
en la indiferencia del sufrimiento ajeno
somos el reflejo de lo que no podemos lograr.

Poesía
Miguel Adame Vázquez
17/12/2016.
18
sin comentarios 257 lecturas versolibre karma: 46

Lo que nos queda

Al final, ¿qué nos queda?
¿una foto? ¿una canción?
¿una persona? ¿un momento?
varios pensamientos,
de miles de cosas
que luego olvidaremos.
Nos queda el presente,
nos queda un futuro,
nos quedan ganas de vivir,
de luchar, de lograr,
afrontar lo que nos venga,
nos queda todo lo que queramos.
Si estamos dispuestos
vamos a superarlo.
10
sin comentarios 104 lecturas versolibre karma: 53

Ahora soy más fuerte

He visto caer las hojas del tiempo.
Casi sin ningún esfuerzo el viento de los días las han derrumbando.
Siempre es así cuando la indiferencia conspira con el orgullo para fraguar una farsa que engaña hasta a él más astuto.
De la misma manera fui cayendo al precipicio con cada una de todas tus mentiras.

Hoy tu verdadero rostro ya no esconde la oscuridad que todo este tiempo se esforzó por ocultarme.
Ya no me importan las preguntas sin respuesta ante un silencio que la sonrisa burlona gozó al ver cómo me dolían los engaños.
No me hace falta decir con voz baja lo que mis ojos tristes hablan.
Ellos son más que solo una señal muda de cómo caí en cada uno de todos tus señuelos.

Solo fui como un niño que fue tomando cada dulce que se dejo para endulzar a mis sueños.
Como pudiste robarme la inocencia de algo que para mí era tan santo.
Nunca te importo dejar cicatrices que costaron toda una eternidad sanarlas.
Endureciste con tu odio a un corazón puro hasta que al final tuve que dejar de amar todo lo que solamente me rodeaba.

Perdí años completos tratando de descifrar cada una de tus supuestas verdades.
Empeñe mi gloria y mis mejores lealtades en una búsqueda infructuosa.
Nunca encontré mis dones escondidos en tu misma desdicha.
Solo me fui evaporando como una gota única bajo el incandescente sol que todo lo evapora.

Solo me quede como una presa ciega atada a la carnada que se descomponía.
Pero aprendí a esculpir a el tiempo.
Y con simbolismo mi espiritualidad me saco nuevamente a flote.
La valentía renació en fortalezas a partir de todas mis debilidades.

La vida nos rompe a todos en algún momento.
Yo logré de mis pedazos hacer algo diferente.
Ya no soy el mismo de antes.
Ahora soy más fuerte.

Poesía
Miguel Adame Vazquez.
02/04/2017
16
5comentarios 278 lecturas versolibre karma: 58

Vagabundo de historias rotas

Me había convertido en un solitario vagabundo de historias rotas.
En un caminante de la vida miserable y vacía.
Pregonando en voz alta que ya no tenía más ganas de seguir respirando el aire puro de los bosques frondosos de las buenas cosas que te de la vida.
Culpando a otros de mi estado deplorable y pernicioso.

Recibiendo solo migajas de un amor sin ternura cuando más lo necesitaba.
Hubiera dado todo el universo por un abrazo.
Mi corazón solo era una roca adolorida y maltratada.
Sin ganas de querer latir y amar de manera gratuita.

Me había convertido en un páramo estéril donde no crece ninguna semilla.
Siempre viviendo con los brazos abiertos esperando que alguien sintiera piedad por mi eterno abandono.
Muchos años mi llanto ocultó a esa losa que era demasiado pesada para una espalda acostumbrada a cargar tantas cosas.
Y solo entonces me dejé arrastrar por la corriente hacia la tormenta sin mostrar ninguna resistencia.

Y mi propia felicidad tan añorada se envolvió en un amargo sabor de la derrota.
Engreído fue el camino en donde me fui hundiendo sin querer dejar que otros me tendieran la mano.
Ninguna ayuda era lo suficientemente digna para salvarme de ese oscuro espacio.
Solo fue cuestión de que se marchitaran las primaveras para que llegara el momento en el cual nadie se volviera a acordará de mí.

Y me volví solo un recuerdo olvidado.
Una fotografía vieja y rota en un rincón sin importancia.
Necesitaba de todos y a la misma vez parecía que no necesitaba de nadie a mi lado.
Sacrifique a mi prosa haciendo ver cómo una víctima a mis versos por estar muchos años odiando el final del mismo espacio.

Hoy puedo decir que he salido del fango.
Ahora estoy donde siempre solía estar antes.
Es un poema que sueña por estar en donde siempre debió estar.
Ahora he vuelto a ser un abrazo poderoso.

Poderoso por amar en buena medida a otros, porque el verdadero poder está en dejar amarme sin rencores y perdones falsos.
Me había convertido en un solitario vagabundo de historias rotas.
Solo lloriqueando al culpar a otros de mi estado final de abandono.
Hoy puedo decirte que ya he salido del fango y que estoy totalmente decidido a sacarte tambien a ti de ahí.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
11/04/2017.
18
2comentarios 596 lecturas versolibre karma: 78

Casi lo logro

Casi lo logro.
Pasear la ciudad
y no verte.
Hoy pensé
que te habías marchado
y sentí, de repente, una mano
posada en mi hombro,
haciéndome libre.

Cómo te explico
que me vino la brisa a la cara,
que me dio por cruzar
nuestro puente
y, al final del trayecto...
tú.

Qué putada más grande.
Es verdad que te vi,
pero no como siempre.

Se llenaron de río
mis ojos
y corrí a buscarte,
donde quiera que fuese,
porque algo debió de quedar
de nosotros,
más allá del silencio afilado
con odio,
un idioma de ceño fruncido
que impide entenderse.

Puede que mueran los años
y, todavía, no te encuentre.
Sin embargo,
en mi memoria
pervivirá la imagen
de dos sombras
paseando
bajo el embrujo
de una noche calurosa,
amantes nadando sueños,
jóvenes,
tú,
yo.
15
13comentarios 164 lecturas versolibre karma: 72

La alegría no sólo pertenece al ganador

La alegría no sólo pertenece al ganador.

Yo estuve vencido en un espacio sucesivo de dolor
y seguía siendo positivo,
no me importó que la paz estuviera callada,
sin sobresaltos y luces en un escaparate de gloria
luché por tener cariño.

Realmente el resplandor de la vida
me fue borrando los rostros tristes,
y como una nueva criatura que nace
amé a la luz y abandoné a los martirios.

La piedad mostró su bondad
Y gracias a eso nunca renuncié
a lo justo y verdadero,
en mi jardín estaba el cielo azul
repleto de esperanzas y sueños.

Hoy disfruto escuchar las palabras dulces,
las buenas noticias que hacen brillar
a cada uno de mis más tiernos deseos.

Sé que a veces el amor es invadido
y como una plaga de langostas
las interminables mentiras calumnian mi gozo.

Pero esta noche nada impedirá que sea libre,
nada impedirá que esté completo.
Te tengo a ti.
Me tengo de nuevo.
La alegría no sólo pertenece al ganador.

Poesía
Miguel Adame Vázquez.
30/06/2017
10
12comentarios 369 lecturas versolibre karma: 85

El tiempo que no queremos olvidar

Quisiera poder borrar todos aquellos recuerdos que se acumulan en el reloj del tiempo.
Y poder olvidar todas las ofensas que salieron de una boca difícil de callar.

Quisiera poder voltear la mirada hacia lo que has dejado atrás.
Pues resulta más sencillo hacerlo ahora que cargar a un costal sobre la espalda lleno de coraje que nunca he podido olvidar.

A veces mis oídos solo escuchan lo que muy vagamente en el pasado hemos querido lograr.
Pero muy pronto el hastío y la desesperanza vencen a lo poco que hemos podido cambiar.

A veces para nosotros nuestra actitud ha sido casi imperceptible.
Pero no lo ha sido para aquellos que han estado muy atentos observándonos.

A veces vamos como ciegos negando toda nuestra prepotencia sembrada.
Sin reconocer que hemos tirado a la basura todo ese optimismo que fue en nuestra vida muy sano.

La mejor aptitud ya no volverá a nuestras queridas primaveras.
Se marcho a pesar que nos prometió que duraría con nosotros toda la vida.

Ahora solo sabemos que esa promesa fue un espejismo barato.
Fue un sueño que duro hasta que sanamente llegó el momento para no ignorarlo más.

Ahora debemos conformarnos con escuchar a el magnífico silencio.
Y aprender de él porque es un excelente cómplice del tiempo.

Ahora debemos saber que es más sensato dejar que el telón de la vida baje.
Y con calma y paciencia esperar que nuevamente empiece la siguiente función.

Tal vez en ella si recibiremos flores y aplausos por todos nuestros mejores momentos vividos.

Ahora solo espera y sigamos deseando no borrar todos los recuerdos buenos.
Porque ese reloj del tiempo no detendrá su marcha.
Ahora el silencio es el mejor cómplice del tiempo que no queremos olvidar.

Poesía.
Miguel Adame Vazquez.
29/01/2017.
4
sin comentarios 775 lecturas versolibre karma: 34

Abrázame con el amor de un poema

Abrázame con el corazón que ama a un poema poderoso.
Con esas letras que hablan con pasión todo lo anteriormente había callado.
Sabes muy bien que a este mundo no le importa lo que le pase a nuestras vidas.
Solo se preocupa por girar por sus caprichos de siempre.

Abrázame con la ilusión de poder vivir un amor que durará por siempre en los recuerdos.
Como aquellas historias de amor escrita por los abuelos.
Somos solo un instante en la frontera de la vida hacia la última muerte.
Así que disfruta del paseo por los paisajes que transcurren presurosos porque la existencia es muy corta.

Abrázame con el amor que nunca cuestiona.
Porque sabe que fue ayer cuando el olvido se llenó de recuerdos sin alguna memoria.
Yo nunca olvidaré lo que fuiste para mí todos mis días.
Tu recuerdo siempre se quedará guardado en mí presente que huye de las sombras.

Abrázame fuerte porque nunca podré olvidar todo lo que ha nacido para ti en cada rincón de mi vida.
No me arruinaré la vida tratando de aferrarme a lo que siempre pasa de largo.
Existen tantas cosas maravillosas por las cuales podemos seguir disfrutando.
Que solo necesitáremos más segundos del tiempo para
lograrlo.

Abrázame con un intento sincero de amar sin pedir algo a cambio.
Porque no venderé el cariño de mi amor con un silencio que nunca ha hablado.
El pasado siempre nos alcanza con una hipócrita sonrisa.
Nunca renuncies a él sin haberlo peleando.

Abrázame fuerte con todos tus sueños.
No ignores a la única verdad que vale la pena en nuestras vidas cortas.
Los errores siempre serán un montón de pruebas a nuestra lealtad por todas las mentiras que existen.
Abrázame con el amor de un poema.


Poesía
Miguel Adame Vázquez.
09/04/2017.
2
sin comentarios 558 lecturas versolibre karma: 24

No supe que había partido

... y camine en la noche, era tarde y estaba ya cansado cuando apenas había partido, había sido mucho estrés y no sabía nada debido a la incertidumbre, no podía con mi carga pues era muy pesada, pensaba en llegar en un cerrar de ojos cuando en realidad llegaría al día siguiente luego de dormir entre curvas y asientos, luego de esperar el expreso de medianoche, luego de tomar autobuses estresantes que me llevarían hasta la estación y pasar por un trayecto oscuro, solo e inseguro, luego de sentir que en cualquier momento se marcaría un antes y un después esperando no despertar en un hospital, en una comisaría o afortunadamente sano y salvo pero en casa plantado. Al casi llegar aún tendría que escuchar al predicador, ir a un baño muy bullicioso y tener que hacer cola para entrar en él, dormir sentado y si todavía me quedaba suerte y quedaba espacio quizás podría dormir sentado con mi cabeza recostada en mis maletas, apretando muy fuerte las asas de mis maletas para no ser victima de un robo sin embargo eran las 3 de la mañana y dicha espera y dicho estrés continuaban pues éstos usualmente y por experiencia no acababan sino hasta más o menos las 3 de la tarde de ese continuadisimo e ininterrumpido día-noche y de ese largo viaje.

Muy seguido sentía la derrota, sentía la incertidumbre, la zozobra, sentía el fracaso, sentía la predisposición a aberraciones que no quería, a estar en un ambiente extraño o a dormir en una cama ajena, sentía el frío de una noche huérfana y abandonada, dejada en la calle por la ausencia de un techo y el calor de un hogar, la falta de alimentos y la sed no saciada. Ansiaba la paz, ansiaba estar tranquilo, ansiaba estar en calma y que la calma no estuviera tensa, no tener más taquicardias en mi corazón, sudor en frente y manos, tartamudeos y temblores, nervios destrozados. Ya no podía ver atrás porque había dado muchos pasos como para devolverme, no tendría quizás los medios, el orgullo aún estaba intacto y conservaba una esperanza y optimismo; pensaba en toda la decepción que me había hecho partir, en toda la rabia que tenía dentro en todo el rencor que me hacía ser agresivo y obstinado, estaba cansado y reuní todas las fuerzas que me quedaban para irme, si había algo peor que quedarse era no irse.

Los pasos pisaban cada vez con más frustración, las mejillas se pronunciaban cada vez más tensas y le daban una mirada ajena a los ojos, el ceño se fruncía, quebrado de la amargura terminaba, solo el hecho de que mi rostro actuara de esa manera activaba un vil o varios viles recuerdos en mi memoria que despertaban más odio, más rabia, más repulsión, más instinto e incitación a la venganza, un recuerdo que me hacía darme cuenta de tal parecido en un ceño fruncido. Mi mente creaba las más atroces formas de obtener calma a medida que me alejaba más y me acercaba a la parada de autobús, mi cuerpo sudaba dolor a pesar de la fría brisa que me recordaba lo rapado que estaba mi cabello y al sentir el frío en mi cabeza, recuerdos iban y venían como si la cinta de mi vida rodara en mi cabeza y me hiciera sentir una especie de delirio cuando veía una luz que se aproximaba más rápido que mi caminar, quizás sí de alguna forma estaba muriendo pero no era ninguna luz al final de ningún túnel, eran las luces del autobús que al fin llegaba.

Sabía que era lo suficiente maduro para entender que aun estando cerca podía alejarme no era necesario irse, pero debía y tenía que irme, vivir una época donde no es permitido enfermarse puesto que la competencia no lo permite, flaquear, temblar, aunque sea un ambiente muy frío sería de miedosos o de extranjeros no acostumbrados al clima, asustarse o denigrase sería de cobardes, menospreciarse sería de ineficaces cuando se es lo suficientemente valiente para dejarlo todo. Veía las pocas luces del alumbrado público de las calles, una vez que pasaba el autobús se desvanecián rápido en la lejanía, veía la soledad de las calles, me percataba de que si se cometiera un error pasaría la noche fuera pero sin rumbo y esperando retornar.

Caminaba, caminaba sábados caminaba domingos, caminaba buscando perfección o queriendo perderla en medio de traumas, caminaba siguiendo a la cordura cuando ésta se transformaba en pura locura, caminaba buscando verdades, caminaba envuelto en confusiones. Esto no era igual había cometido tal vez una locura, una quijotada, una hazaña pero no un error, había sido acosado sexualmente, se me había dicho: "puedes quedarte pero hay solo una cama", había sido acusado de hacer cosas que no hice, había sido acusado de tener hambre o de bañarme mucho. Había desafiado al peligro muchas veces tanto que quise burlarme de él cuando lo tuve enfrente y no me dejaba dormir por sus tiroteos o por las tanquetas y los militares que permanecían en la entrada del edificio o cuando fui hurtado.

En fin ahora despierto un 2 de abril, aquella fue la mañana de un día de julio, estaba tranquilo pues ya se acercaba el fin de aquella caminata y aunque ésta no terminó muy bien el objetivo se logró y ya estaba cansado. Ahora estoy más descansado, mucho más, y menos mal a la expectativa y no en incertidumbre, he aprendido a tener un hogar y a sentirme bien en él, a veces se me tenta con volver a partir pero pensando en ello pierdo el entusiasmo y al saber el cansancio que ganaré en el proceso prefiero adquirirlo aquí. Aún hay muchas cosas que claman que me quede y mis plantas no paran de echar raíces en mi nombre.
2
2comentarios 64 lecturas relato karma: 12

El logro

Si haces una mezcla de inteligencia
con ímpetu noble del querer hacer,
acontece en logros llenos de placer
y con ello alegras tu existencia,

y no es solo alcanzar la meta,
es la proyección… triunfo de la vida.
Apoyo inmutable en la partida,
buenos valores… la mejor receta,

es este un alcance compartido,
aunque, siempre se llega solo al fin,
enaltece así nuestro apellido…

continúa cultivando aciertos sinfín,
recibes y trasciendes tu legado,
firme y victorioso lejos del esplín.
leer más   
3
1comentarios 33 lecturas versoclasico karma: 47

Mí frío brillo

Aunque fría la mañana era, no me iba a congelar,
Ya no podía hacerlo más.
Pues mi corazón flotaba sobre un mar,
Un mar ahogado en mi fría personalidad.

Aunque oscura la mañana era, no me iba a perder,
Ya no podía hacerlo más.
Pues mi razón volaba en un cielo,
Un cielo perplejo por mi estúpida soledad.

Esa mañana partí, como tantas otras,
A dónde podía sentir,
Almenos un poco de curiosidad...
Por vivir.

Suena triste lo sé ,
Pero te aseguro que no lo es.
Puesto que era libre.
Puesto que era alegre.

Por mi estúpida personalidad.

Pero algo brilló,
Algo especial, y no era en mí.
Provenía de algún lugar, que me hizo sentir,
Sentir que había sificiente espacio.

En mi fría soledad.

Te vi pasar
E intenté saludar.
Te creí tierna,
Pero tu mañana fría también era.

Te vi pasar
E intenté saludar.
Te creí frágil,
Pero tu mañana fría también era.

Pero tu podías brillar
¿Qué te hacía brillar?
Te vi pasar
E intenté preguntar.

Aunque fría la mañana era, no te ibas a congelar,
Eso no te podía pasar.
Pues tu corazón flotaba sobre un mar,
Un mar enamorado, acariciando tu personalidad.

Aunque oscura la mañana era, no te ibas a perder,
Ya no te podía pasar, nunca más.
Pues tu razón volaba en un cielo,
Un cielo enamorado, compartiendo tu soledad.

¡Que celos me dio de poder brillar!
No me había sucedido, no en mucho tiempo.
Tu entereza me brindó la idea,
De algún día intentar.

Suena triste lo sé,
Pero no lo es.
Puesto que ahora sé que es libertad.
Puesto que ahora sé que es integridad.

Mi fría soledad y mi estúpida personalidad.

Ahora sé que puedo intentar,
¡Sé que me pasará!
Quiero querer al quererte
Al imaginar... te.

Intentar amar
A mí fría soledad,
A mí estúpida personalidad,
Al amarte.


Con aprecio a su soledad y su personalidad.
leer más   
2
sin comentarios 44 lecturas versoclasico karma: 26