Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 203, tiempo total: 0.004 segundos rss2

No esperaré para siempre

“Y te esperaré hasta que me de la gana,

pero una sola cosa te digo,

aligera el paso

que mi paciencia se está agotando”.
3
sin comentarios 22 lecturas relato karma: 37

¡Lagarto, lagarto!

La otra noche cené con Adrián, un simpático chico que conocí en Instagram. Me habló entusiasmado de los treinta mil ojos de la libélula, los misterios que esconde un arrecife de coral, la vida troglodita del Paleolítico y las singularidades de la partenogénesis en el mundo de la reproducción asexual. Interesante monólogo en el que, no pude meter baza. Pero lo peor vino después, cuando se le ocurrió romper la botella de licor, sacar el lagarto y mostrarme la composición de su sistema óseo. Fue muy violento comprobar cómo la mirada del camarero japonés evolucionaba hacia la de un samurái. Así que, me levanté, y acercándome al asiático cabreado, pagué discretamente la cena, y algo más; ofreciéndole quedarse con mi acompañante, trocearlo y servirlo de aperitivo entre sus comensales. El transmutado samurái me hizo una solemne reverencia.
No sé si habréis ido recientemente a comer a un restaurante japonés, lo cierto es que, no he vuelto a saber nada del sabelotodo.




Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/11/18/escribe-tu-relato-de-noviembre-iv-el-peri
15
13comentarios 115 lecturas relato karma: 120

Deseo beber de tus besos

Te vi llegar temprano aquella mañana de otoño, me mirabas fijamente, mientras, rozabas mis manos.

Una sonrisa dulce esbozaron tus labios, dejándome perplejo, como un tonto, locamente embobado.

Aun llevo guardado en la memoria aquel día, ese parpadeo de tus ojos, esa mirada pícara, que me hacen sentir cosquilleos extraños.

En mi interior, pensé besarte, besar tus carnosos labios, pero me fallaron las piernas, tuve miedo y no pude dar un paso.

Tu desinhibición y rapidez en ese momento fue perfecta, gracias por correr al auxilio de mis labios que esperaban a los tuyos, deseando beber de tus besos.
3
2comentarios 61 lecturas relato karma: 48

Eres el camino andado

Precisó un instante para comprobar lo fácil que resultaba invadir y acotar el espacio de sus sueños. Mientras todo su mundo y sus planes de futuro se volvían opacos, escapó atravesando el césped; apartándose así, del sinuoso y largo camino que debió recorrer, antes de llegar a ese lugar que marcaría su destino para siempre.
Alguien le esperaba a pesar de su intempestiva llegada. En cada una de sus manos portaba una cajita que le mostró invitándole a elegir. Aquella que despreciase se evaporaría para siempre. Como tantas veces a lo largo de su vida, un dilema se abría ante él. Debía de tomar una decisión y no estaba preparado para ello.



Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/11/11/escribe-tu-relato-de-noviembre-iii-el-dra
12
2comentarios 67 lecturas relato karma: 136

No sin ella

La espera a las puertas del teatro le ponía nervioso y sentía diluirse la dignidad que pretendía mantener ante ella. Hacía tiempo que no la veía en persona; sólo en la distancia de alguna entrevista televisiva o hace unos meses cuando vio su última película. Un éxito más en su fulgurante carrera como actriz.
Siendo su mánager no le consiguió buenos contratos. A pesar de luchar y gastar todas sus energías, sólo pudo ofrecerle una agenda vacía y un corazón que ella rompió.
Saltó el cordón de seguridad que abría pasillo hasta el flamante coche que la esperaba y, frente a ella, sacó una pistola. Dos disparos de los guardaespaldas impactaron en su pecho. El arma falsa rodó por el suelo.





Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/11/04/escribe-tu-relato-de-noviembre-ii-dr-norb
20
12comentarios 143 lecturas relato karma: 121

Ladrones (microcuento)

Ella era ladrona, ladrona de profesión, robaba todo a su paso sin nublarse ni un poco la razón, la razón la sostenía, la coherencia la olvidaba hasta llegar a la puerta de su casa…
Ladrona que roba a ladrón tiene 100 años de perdón, asi que robaba a ladrones esos sin corazón, esos que por la noches roban coches o suben por un balcón… pero la noche de una anoche, que al fin pudo dormir soñando como gastarse lo robado la mañana del día anterior, un ladrón entró en su casa, y mientras dormía la miraba y miraba, y tanto le había gustado que se iba sin robar (sin robar más que robado eso que sintió: amor) y fue cuando la ladrona de ladrones cuando se marchaba, por la espalda lo golpeó…
Lo llevó a su cama, y lo miró, y lo miraba, tenía cara de ángel, piel de niño, boca de esas que cuando duermen hace casi trompa… y lo miraba, no tenía arma, y lo miraba y le gustaba…
Y Despertó!!!
Y flor de grito pegaron al mirarse los ojos los dos, le pidió que se callara, su familia dormía, le preguntó que buscaba, que su casa era humilde y se quedo hipnotizada en el oscuro encierro de su joven y avergonzado mirar. El, él calló un rato y levantó la mirada, le explico y contó su historia, y ella embelesada, boca abierta, quietas sus pestañas, sólo atino a decirle una cosa: si, quiero robar tu amor cada noche y hacer nuestros sueños perfectos, que asaltes mi alma, me quiero casar .( Lola)



soundcloud.com/lola-bracco/ladrona-que-roba-a-ladron
.
16
sin comentarios 131 lecturas relato karma: 112

Ladrón nocturno

.
Cada noche cuando quiere asomar la luna tras alguna nube, se arrincona para que no lo vea en mi ventana, para velar por mis sueños y robarse alguno, del que se crea dueño aquel ladrón nocturno, y llevarlo consigo, a su mundo, y en su cama abrazarlo sonriendo de entrar conmigo, y acabarlo juntos despertando a la mañana, con la humedad nuestra de otro día… #microcuento

soundcloud.com/lola-bracco/cada-noche-microcuento (Lola)
22
6comentarios 254 lecturas relato karma: 125

superviviente

Salió de su escondite y contempló la pavorosa escena; abrió la puerta de la habitación y corrió por el angosto sendero dejando rojas huellas. La bestia no tardaría en despertarse e ir a por ella. En el último momento atravesó la puerta de plata y la claridad la cegó.

Una llamada de auxilio y las sirenas llegaron al lugar poniendo fin a tantos años de cautiverio.

– Y esto es todo señor comisario, no me dejo nada en el tintero.
4
sin comentarios 61 lecturas relato karma: 55

El peso de la Justicia

Se puso la toga y caminó sobre sus tacones de un lado a otro del despacho. Ya no creía en la justicia, tampoco en su propia inocencia.
La abogada se desangraba y, con gesto suplicante, la miraba desde el suelo. Ella, respondía altiva desde una impostada fortaleza. Dos mujeres, una a punto de morir y la otra esperando que ocurriera cuanto antes.
No dio tiempo, la puerta se abrió a su espalda.
- Señoría, es la hora.
Sin darse la vuelta y con un gesto de su mano se dio por enterada. Respiró profundamente y, recogiendo sus propios despojos, se encaminó hacia la sala de juicios.




Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/09/09/escribe-tu-relato-de-septiembre-ii-susana
14
19comentarios 137 lecturas relato karma: 124

Convénceme

" Él le dijo: ____Quédate...

Ella soltó el bolso
Se desnudó
Y le respondió: __Convénceme... "
(Lola Bracco)
21
10comentarios 274 lecturas relato karma: 97

El sonido de la esperanza

Paseaba su arte haciendo sonar las cuerdas de su violín por los escenarios más importantes del mundo. Pero esa tarde, su actuación no sería en uno de esos impresionantes auditorios. Tenía un talento especial para los niños, y hoy, tocaría sólo para ellos. A través de su música les transmitiría la cultura de su país de origen, y les llevaría un poquito de alegría, a ese lugar aséptico donde libraban su particular batalla contra la enfermedad. Lo recibieron como se recibe a un Ángel, con los ojos llenos de esperanza y de sueños. Y él, tocó como jamás lo había hecho... Hizo sonar la esperanza y bajó el cielo para ellos.




Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/07/15/escribe-tu-relato-de-julio-iii-con-las-pa
15
14comentarios 158 lecturas relato karma: 104

Cuando salgo de su casa

después de visitarla otra vez, escojo la calle que peor me va para regresar. Lo hago porque ella siempre sale al balcón para alargar la despedida. Me busca con la paciencia de quien puede abarcarlo todo y cuando, al fin, da con mi silueta en el tapiz de la plaza, alza y mueve despacio su mano, con la misma cadencia que muestran los años pasando ya para los dos, y yo me giro varias veces para imitarla mientras camino, sin detenerme, para no quitarle valor a un nuevo "hasta luego". De todo lo que me da, ésto es lo que recuerdo con más ternura. Bueno, habría que añadir que, una lejana mañana de octubre, dio a luz a mi madre.
leer más   
13
4comentarios 77 lecturas relato karma: 87

Trebor

Por alguna razón, jamás encontré placer en el amor, pues en mi configuración, se trataba tan solo de una necesidad para poder encajar. Comer, beber, dormir, amar, y poco más. Eran mis funciones básicas. Todo lo demás, lo iría aprendiendo con el tiempo, que se me presentaba intrascendente, pues no podía envejecer como lo hacen los humanos. Mi nombre verdadero es TR-380R, aunque todos me conocen como Trebor.
3
sin comentarios 82 lecturas relato karma: 34

Tortícolis

Al venir en sentido contrario

mi cuello quedó retorcido.



juan andrés SL {0x1f44d} {0x1f44e}
leer más   
3
3comentarios 90 lecturas relato karma: 37

Después de la fiesta

Por solidaridad debía acercarse hasta su casa. No sentía amor por ella, pero se sabía culpable de haber invitado a tanta gente a la fiesta. Le ayudaría a arreglar los desperfectos, demostrándole así, su entrega y colaboración. En la vida hay que asumir responsabilidades. - Pensó
Desde la verja del jardín resultaba evidente el descontrol de la noche anterior. Entró, y el golpe del portón le sobresaltó cerrándose a su espalda. Un extraño silencio y una ligera brisa le estremeció. Desde el porche, el cadáver de ella vestida de novia avanzaba hacia él.
No había sido buena idea volver en plena resaca...





Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/06/17/escribe-tu-relato-de-junio-iii-palabras-d
15
20comentarios 193 lecturas relato karma: 113

Volver

Aquella intensa luz que borró hasta su propia sombra, le hacía sentir liviana, sin una historia detrás que pudiera recordar; sin pasado y en un presente ambiguo, casi intangible. Quizá el tiempo había dejado de existir; ¿o tal vez nunca existió?
A pesar de la confusión que experimentaba, no tenía miedo; se sabía segura y protegida. Pero algo cambió; sintió un súbito calor y, recordó lo que era el fuego. Un flash cruzó su mente y también supo, que antes había vivido y conocido el miedo; el pecado y la muerte. Entonces, alguien golpeó sus nalgas; lloró… y de nuevo olvidó.
Debería volver a aprender a vivir.





Publicado en la Asociación solidaria cinco palabras:
cincopalabras.com/2018/05/27/escribe-tu-relato-de-mayo-v-con-las-palab
11
8comentarios 131 lecturas relato karma: 83

Lluvia (II)

Envidiaba a las gotas que caían sin cesar del gris cielo, despreocupadas y temerarias, libres e indolentes. También envidiaba a las gotas que se derramaban sobre su pálido rostro y que caían al inmenso vacío, abandonando sus mejillas hundidas como yermos valles privados de primaveras.

Hoy, despreocupada y temeraria, decidió convertirse en gota, al fin libre, indolente, y acompañó a sus hermanas en su eterna caída.
leer más   
10
2comentarios 132 lecturas relato karma: 83

Anocheciendo contigo, vida

Cuando un anochecer y un amanecer se unen, el Universo de la Vida cobra todo su sentido.
En sus manos acoge serena, a ese pequeño ser que amanece a la vida.
Blanco, puro y sin mácula, contrasta junto a su piel gastada, cuarteada por el tiempo y las batallas.

- Niño mío, yo te guardo.
Tu corazón naciente, pegadito al mío ya cansado. Así, latiendo juntos. Tu entrando y yo saliendo, en ese minuto regalo, que nos da la vida, para decirnos hola y adiós, entre besos y abrazos.

- Me gusta estar entre tus manos. No me dejes, necesito que me muestres el camino que debo tomar para no caer.

- No tengas miedo, estoy aquí para entregarte suavemente a la vida. Tu vida.
Será como si de un vals romántico se tratara. Acunadito mi niño, sin prisas; suave y dulcemente, meciéndonos juntos.

Después me iré, porque mi vida ya la recorrí. Las arrugas y los surcos de mi piel, reflejan el camino andado. Los sueños cumplidos, los que pasaron de largo. Las alegrías y las penas. Las soledades a solas y las compartidas, que son las que más duelen. Los silencios, las ausencias, los miedos, los dolores.
Lo que disfruté y lo que me ilusionó. Todo lo que aprendí y lo que olvidé. Todo lo que amé y lo que me amaron. Lo que entendí y lo que no logré entender.
Porque, ¿Sabes una cosa? Nunca llegarás a saberlo todo. Nunca aprenderás lo suficiente, para desterrar el dolor de tu corazón. Porque niño mío, vivir duele.

- Entonces llévame contigo, no quiero sentir dolor.

- No, mi niño. La vida es hermosa y has de vivirla. Tu corazón está preparado para sentir y amar la vida. Deja que crezca en ti ese amor y únelo con el de las personas que te rodean y con el de las que están por llegar a tu vida.

- Y tú, ¿Por qué no te quedas siempre conmigo?

- Yo ya viví, mi niño. Este es el testigo que te entrego, ahora es tuyo.
Que cuando tu piel se escriba de arrugas como ahora la mía, puedas decir... He vivido y ha sido hermoso.



Publicado en "Gente Yold" el 10 de Septiembre 2016
9
6comentarios 161 lecturas prosapoetica karma: 83

Desde la distancia

Con las manos en los bolsillos de su gabardina y el sombrero calado hasta las cejas, caminaba lentamente por la calle.
Llovía con fuerza pero no le importaba. En el suelo se formaban grandes charcos, que buscaba intencionadamente pisando fuerte sobre ellos.
Paró frente a un escaparate, donde una pantalla gigante, emitía un vídeo musical que no podía oír.
En la imagen reconocía a la cantante bailando una coreografía muy sexy.
Dos bailarines le acompañaban y sujetándola por debajo de los brazos, la levantaban una y otra vez.
Sonreía recordando lo poco que pesaba; prácticamente una pluma para aquellos dos fornidos y musculados muchachos.
Cuando estuvieron casados, él podía llevarla en brazos por toda la casa, hasta acabar en la piscina los dos, entre arrumacos, pasión y deseo.
¡Qué lejos quedaba ya lo que fue su vida...!
Lo había perdido todo, su trabajo como actor, su familia, sus amigos; a sí mismo y sobre todo a ella.
Ese último viaje le alejó para siempre.
Ajustado el cinturón de seguridad, el avión emprendió su vuelo a ninguna parte. Una explosión, una luz muy fuerte cegó sus ojos, y se acabó.
Ahora vagaba bajo una lluvia que no le mojaba y entre unos charcos que no salpicaban sus pantalones.
Y mientras, ella, bailaba tras un cristal.
10
10comentarios 105 lecturas relato karma: 101

No será la última batalla

Año 206 a.C. Las legiones romanas estaban celebrando la victoria. Habían expulsado definitivamente a las huestes cartaginesas de la Península Ibérica, haciéndose con los territorios conquistados hacía años por esos bárbaros africanos. Roma expandía su poder con puño de hierro, y las legiones, entrenadas y disciplinadas, se convertían en su brazo ejecutor. Marcelo Crispo, uno de esos legionarios, celebraba el triunfo acompañado de sus camaradas, anhelando el fin de la guerra y el regreso a su Cumas natal junto a su mujer y sus dos hijos. Marcelo, recordó los momentos vividos con sus camaradas caídos en la batalla, buenos y leales compañeros, en especial Quinto Vitelio Rutio, el cual le había salvado la vida en más de una ocasión. Esa noche, el veterano legionario Aulo Marcelo Crispo, haría una ofrenda a los dioses sempiternos, pidiendo que las almas inmortales de sus camaradas y amigos caídos en la batalla tuvieran una existencia dichosa y feliz en los Campos Elíseos. “Volveremos a vernos, amigos”, dijo Marcelo mirando el refulgir de las estrellas en la oscura inmensidad de la noche, “pero todavía no.”
5
sin comentarios 82 lecturas relato karma: 54
« anterior1234511