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Siempre deja una luz encendida

Mamaaaá! el grito aterrador de su hija llegó hasta la habitación de Eva
despertando de golpe y con el corazón latiendo tan fuerte que pareciera se le salía del pecho
el miedo se apoderó de ella, gritó desde la misma cama mientras apresurada se levantaba
poniéndose sus pantuflas y bata
_ ¿Que tienes hija? ¡ya voy! ¿Que pasa?
gritaba mientras se encaminaba a toda prisa a la habitación de Marie quién la compartía
con su hermana más pequeña, Fanny de tres años cinco años más pequeña que ella.

Al llegar encendió la luz y enseguida, abrazó a su hija preguntando al mismo tiempo
que había sucedido porque había gritado de tal manera.
La niña le señalaba hacia la pared de enfrente donde había colgados unos cuadros
y la luz débil apenas si iluminaba una parte
con fotografías de ellas y el de su abuela Mine.

- ¡Allí mami! ¡allí! allí se metió!
- Que se metió hija?
- La sombra que quería ahogarme
- De que sombra de que me hablas?
- Mamá, estaba dormida, de pronto me desperté sentí que algo me miraba
desperté y el techo se empezó a abrir y esa sombra salió de allí, bajó y quería ahogarme,
cuando te grité se fue hacia la pared y se metió atrás de la foto de mi abuela.

Eva escuchó asustada, pero aparentando una tranquilidad inexistente
ella siempre había sido miedosa, desde niña sentía temor a la oscuridad,
a esas historias de terror que contaba la gente.

Recordó que siempre su madre le decía que nunca debía dormir a oscuras totalmente
que las sombras de la noche aprovechan la oscuridad para hacer de las suyas y curiosamente
ese espectro fantasmal se había metido justo en la parte de atrás de la foto de su madre
donde la luz del pasillo no daba.

Marie continuaba diciendo
- Es la primera vez que algo así me quiere hacer daño
nadie lo hace.
¿Nadie lo hace? en su mente se preguntaba que estaba pasando, desde cuando estaba sucediendo
y ella no se enteraba, Marie continuaba diciendo; ayer que retirabas la ropa seca del tendero,
atrás de las sábanas estaba un muchacho; ¿no lo viste mami?

Eva tratando de ser fuerte y con una tranquilidad fingida le contesta.

- No hija, y dime ¿tiene mucho que los ves?
- Mami, uno se esconde atrás de la cortina, lo he visto
pero esta mojado escurre agua por su cara y cuerpo,.
.¿Es joven? ¿no le has preguntado que quiere? ¿porque te busca?

- Si es un muchacho quiere que haga una oración por él.

Recordó que hacía unos días las lluvias abundantes de la región desbordó dos ríos
e inundó poblados y hubo desaparecidos que la corriente se llevó,
ese muchacho que su hija veía podría ser el fantasma de alguno de ellos.
No, no que tontería, que cosas tan inverosímil estaba pensando.
Salió de sus pensamientos y le siguió preguntando

-¿Y la hiciste?
- Si mami ¿tu no los ves?
- No hija yo no.

Señalando Marie con su dedo el tocador que se encontraba justo frente a su cama
mientras le decía a su mamá; ayer por la noche antes de dormir por la orilla del tocador
pasaron como flotando muchos angelitos y al llegar al final de la orilla se elevaban desaparecían
el último angelito era Danny iba muy sonriente y me decía con su mano adiós y desapareció igual que los otros.
- ¿Danny?
- si el sobrino de tu amiga Ethel, no recuerdas ayer que estaban en el jardín te estaba platicando
que se murió Danny ; luego yo le pregunté ¿lo vistieron con un saco azul y su pantalón claro?
y la señora Ethel me preguntó que como sabía?
Tú continuaste platicando con ella y me fui a jugar, pero sabes mamá yo lo sabía porque lo ví vestido
con esa ropa cuando se despidió junto con los demás angelitos.
Eva la abrazó
- ¡Calla hija calla! en eso se percató que en la cama de a lado estaba durmiendo la pequeña Fanny
dime Mía ¿ Fanny ha visto o se da cuenta de lo que ves?
- No mami, ella duerme
- vamos hija descansa
¿quieres dormir en mi cama? no tienes miedo?
ella seguía temblando por dentro.
- No mami no me dan miedo, solo ese el que se escondió detrás del cuadro de mi abuela.

Al día siguiente cuando ya las niñas se encontraban en su colegio, Eva recordó que años atrás
le habían regalado un libro de metafísica donde en alguna parte había leído como ahuyentar almas,
espíritus, fantasmas o cosas así.

Fue a buscar el libro y al abrirlo no tardo en encontrar lo que buscaba, no supo como dominó el miedo
y dirigió al cuarto de las niñas y de pronto se escuchó así misma con voz imperativa, enojada y en voz alta leer al mismo tiempo
que caminaba por ella ...
¡Fuera, fuera de esta casa!
¡Fuera de aquí !
¡Como osan perturbar la paz de una pequeña!
¡Fuera en nombre del todo poderoso!
¡dejen en paz a mi hija!
¡Fuera ! Fuera!
y siguió leyendo con firmeza, y caminando por la habitación hasta que terminó la lectura.

Dos días después tomaba café con su madre mientras le platicaba lo sucedido.
- Y allí lo leí mamá en el libro que me regaló hace más de 15 años la tía lo hice y lo dije tal y como dice allí
deja te traigo el libro.
Ya de regreso empezó a buscar la lectura, y no la encontró buscó hoja por hoja y nunca aparecieron esas páginas
que leyó en voz alta en la recámara de las niñas

Aún después de varios años vuelve a tomar el libro para seguir buscando línea por línea
y nunca jamás han vuelto a encontrarlas, nunca más.
Mía no volvió a ver a ese espectro,
ni ningún ser de esos volvió a asustar a la niña.
Mía siguió viendo gente que ya no estaba en este plano a veces no puede distinguir
si estaban vivos o muertos pues parecieran como cualquier gente.
Eva sigue sintiendo miedo, que se esfuma cuando los que ama requieren ayuda
y tratando de encontrar una explicación a una lectura que no existía.

Nunca duermen a oscuras siempre dejan alguna luz tenue encendida.

MMM
Malu Mora

Imagen tomada de internet
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Armadura de miedos y un alma de fuego

Armadura de miedos, que vistes mis dias,
tu fuiste barrera, para que el dolor no me siga,
te arme en silencio, al esperar más de la vida,
te forje con mis dedos, en la soledad que me enfría.

Me sentía tan cómoda, acariciabas mi ruina,
el dolor no se asomaba, mi piel no se iniciaba,
el dolor no me llegaba, ya no me acariciaba,
mis huesos eran tiesos, mi alma se viciaba.

Si alguna vez te quise fue para evitar que la frustración, de haber caido de la cornisa,
Intenté no sufrir y me hice poesia,
para sacar el dolor y plasmarlo en mis rimas.

Armadura que oxidada, opacaste mi risa,
me hacías tan fuerte rasgando mi vida,
tu fuiste mi amiga, callando mis miedos,
hoy ya no te quiero, mi alma es fuego.

Te dejo ir, a cubrir otros cuerpos,
ya no te pertenezco, me fuí a vestir de sonrisas,
mi piel es de ruegos, camino sin miedos,
hoy soy lo que quiero, un alma de fuego.


Claudia Viviana Molina
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El miedo a vivir la vida

En el tejado, el sonido desgastado de la lluvia a cuenta gotas interrumpe bruscamente aquel eterno dormir. Me encontraba en la banca de aquel parque, donde el absurdo más grande al cruzar mi vida entera se presentaba ante mí.

Las hojas te cubrían de sombras, el majestuoso árbol arrullado por el agua de aquel río. Un otoño en mi memoria, posiblemente me encontraba donde convergen cada una de las estaciones. La verdad, creo que era en primavera.

En medio de aquella postal —un susurro me gritaba —bésala.

El temor más gigantesco se resquebraja en mi pecho, algo dentro de mí respondía —no puedo.

— ¿Por qué? — ¿Dime porque tengo miedo? —me cuestionaba en un profundo sueño.

—Tienes miedo a vivir la vida —respondía.

Corría sin poder parar, siempre huyendo de la vitalidad sin temor a colisionar. Sin algo a donde poder asirme, una caída en picada, en un vuelo había perdido las alas.

Solo correr por el sendero, sin saber en qué momento se desplomarían los sueños. No importa ya. Ha pasado el tiempo pero siempre reapareces.

Aquí estas en mi vida, me estrellas en cada momento de esta caída en picada. Me estampas a los miles de kilómetros por hora, me llevas a más de otros miles y tantos de la altura. Caída libre sin lograr cubrir mi rostro, sin poder meter las manos…

Tonto —me grita la vida— eres un tonto.

— ¿Por qué naces corriendo sin querer ver dónde pisas? Sin darte cuenta que dejas huellas que se hunden con el más profundo amor.

Aquella tarde de verano, sin reconocer la estación en la que estamos, al abrazarnos y sentir el cuerpo enardecido sin poder tocarte, nos besamos sin darnos el beso.

Cobarde — me grito cobarde— una y otra vez.

Al paso de los años la memoria, cual enemigo acérrimo, me traiciona; hurga entre los recuerdos. Mis manos comienzan a temblar, ha iniciado el cobrar del tiempo. En mi mente, solo pequeñas lagunas que se inundan de los sueños con tus besos.

Escenarios que solo viajando en mis letras, logran mitigar los lamentos por un pasado presente que discierne el porvenir al mantener nuestros pulsos sin cesar.

Todos tenemos nuestra propia verdad, hoy, se trascribe desde el alma en cada letra. Ya no importa en qué estación ni el sonido desgastado de la lluvia a cuenta gotas que interrumpe bruscamente aquel eterno dormir.


Por: WilyHache ®
17 de enero de 2019
13:05 p.m.
México
*Segmento de una historia; un libro que se encuentra en proceso.
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2comentarios 41 lecturas prosapoetica karma: 76

Un día como hoy

Qué privilegio ha sido para mí
vivir este día maravilloso.

El sol sonríe y muestra su bondad
a través de sus rayitos de luz, que
no son más que benignos…

Las gotas del rocío que caen rendidas
sobre las flores, son como diamantes
líquidos atestiguando las lágrimas de
alegría que dejó por la noche la lluvia…

No hace calor, no hace frío, es
la temperatura perfecta.

Las aguas del mar, llevando y
trayendo en su suave oleaje las voces
de sus habitantes, diciéndome que
viva libre de miedo cada instante...

Las nubes esponjosas avanzan
veloces, obedeciendo la orden del viento,
dibujando en el cielo, cientos de
imágenes de un mágico artesano…

Durante las horas que transcurrían
las aves atravesaban los cielos,
algunas solitarias, otras en bandadas,
engalanando el azul tapiz de fondo…

Mientras yo sentada en mi silla, erguida
me mantenía con los ojos cerrados
bailando la melodía divina, agradeciendo
un día como hoy que me sentí viva…

Letizia Salceda,,,
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4comentarios 28 lecturas versolibre karma: 74

Tragos agrios

Un caballito,
dos bofetadas,
tres cubas,
cuatro insultos,
cinco desarmadores,
seis desveladas,
siete gomichelas:
el resentimiento
es como el alcoholismo,
una enfermedad
crónica y degenerativa.

De Instantes, 2013
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Por miedo..

Me ruegan las musas que escriba al vacío,
que mi corazón no se atreve a decírtelo a la cara.
Me dicen que un vasto jardín ha florecido,
y que mi anhelo por ti lo ha regado cada madrugada.

No se explican qué me separa de mis ganas de ti,
yo les dije que quizá sea el miedo a no escuchar un 'sí',
o tal vez el deseo utópico de fundir alma con alma,
cuerpo con cuerpo, boca con boca, piel con piel,
y beso a beso, caricia a caricia, mirada a mirada,
construir un gran bosque, compartir alboradas.

Extático afán que reprimo por dentro,
punzante dolor que no habita sólo en sueños,
crítico enigma que descifra cada día mi recelo,
deleitoso gusto que no paladeo, por miedo.
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8comentarios 67 lecturas versolibre karma: 102

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Miedo asusta
miedo duerme
miedo se cansa y me mima
padre de mis lágrimas
padre de mi consciencia,
me pegas
y me arrastras
por los recuerdos de mis muertes,
se hace presencia permanente,
padre, tu ausencia puede matarme
de tí soy cuerpo vivo
de tí no son hombres muertos
y manos mías con sangre,
pero de ti soy consciencia enferma
¿Cuál es tu origen, infeccioso?
Y cuál tu final.
No se si te amo
o me resigno a aceptarte.
Miedo, padre.
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Amiga de la oscuridad, para desterrar miedos

Hacerse amiga de la oscuridad,
para poder hallar a tus miedos,
y poder emerger con ellos,
para que ya, no te molesten más.

Debes sumergirte, en la adversidad,
hablarles, sinceramente primero,
explicarles, que ahora ellos,
ya no te asustaran más.

Que el coraje y la libertad,
se han puesto de acuerdo,
y que se han vestido de hierro,
para ponerlos en su lugar.

Que darán batalla, a la irrealidad,
hasta que la luz, sea un grande lucero,
quebrando a los miedos, sus huesos,
desterrando y ganando el lugar.

La oscuridad, que ahora es tú amiga,
princesa en la irrealidad, asumida,
que ayudadote a hallar a tus miedos
y desterrados, ya no te molestarán más.
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Cuidado con tirar de la cuerda de los fantasmas

No hay que tirar de la cuerda,
de tu lado más oscuro,
al menos que estés seguro
que tus fantasmas estén bien atados.

No sea que sin reparos,
estos se vistan desnudos,
y que se vuelvan, así, tan seguros
que caminen por toda tu casa.

O puedan poner tu tinaja,
a bailar a lo bruto,
de eso está bien seguro,
porque ellos provienen del miedo.

De esos que son traicioneros,
que se hacen los tartamudos,
potenciandose con los nudos,
emergiendo como marañas.

Saliendo de tus entrañas,
robando tus sueños oriundos,
mi consejo en este mundo,
revisar antes fantasmas, que no estén atados seguros,
no sea que al tirar de la cuerda, te quedes atando más nudos.
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Con los pies heridos

.
A veces vago desnuda sin saber si es sólo un sueño
o he liberado mi cuerpo y mi alma por completo
y desciendo a lo más bajo y profundo buscando
siempre buscando ese encuentro
que me cubra y abrace de caer a mi abismo…

Hay un abismo a cada paso, sin importar su altura
donde no siempre se muere y quedamos heridos
por fuera, y por dentro sin ninguna fe…

Y en cada paso, uno firme y otro duda
uno lleva el miedo y el otro se apura
escalón por escalón, mientras me detiene el frío
y muero de calor…

Sueños que no tienen final
mensajes de inconsciente que nos quiere a medias decir
sin hablar, y nos deja pensando porque despertamos
con los pies heridos, temblando de frío y desnuda
otro día más…

soundcloud.com/lola-bracco/con-los-pies-heridos (Lola)

.
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Corazón de hierro

Para Rosa Berbel

Escuché una y otra vez tu poema,
y mi noche se mojó de alegría,
y mi pecho crujió de valentía:
me acepté miedo y temblé sin problema.

Me asumí miedo y te concebí lema:
“Poética del miedo, luz sombría,
tu voz me guía por la tierra baldía,
en mi ser forja tu nombre y tu emblema”.

Los ojos cerré y caminaste lento
hacia la profundidad abismal
de mi paz, del miedo, de mi momento.

Y tu suave aroma de flor real,
que trajo en un suspiro el fresco viento,
fue caricia y abrazo ornamental.

De Caminantes, 2017
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7comentarios 97 lecturas versoclasico karma: 101

Sabrán mis noches

Quise leer la poesía de tus ojos

Encontrar el secreto de tu traviesa mirada,

Pero el miedo contrajo mis intenciones

Y no tuve más remedio que huir.

Soy cobarde, lo acepto

Pero he soñado con tus cálidos besos

Mientras la tierra se abre

Y absorbe la furia de mis entrañas.

He imaginado unir las constelaciones

De tu piel,

Recorrer tus puntos débiles

Amar tu cuerpo, amar tu alma…

Sabrán mis noches

Lo que mi boca calla y mi mente me delata

Sabrán de ti, de mí, de nosotros

Mas no hablarán, porque mis noches

Son como las tumbas,

Hablas con ellas, pero no hay respuesta alguna.
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"Dedos mallugados"

Entrelaza mi melena de tristezas
con tus dedos mallugados
no me importa mi agridulce amor
¡no me importa!
a cuantas otras cabelleras has peinado
con tus caricias desbordantes

A cuantas bocas les has robado la Vida misma
a cuantas has memorizado cerrando los ojos
y a aquellas que se esfumaron
clavándote la daga del cinismo

Por eso antes que todo...
desnuda mi piel con la escasa ternura
que aún cuelga de ti

Desfallece tu dolor junto al mío
en nuestro ferviente abrazo
en nuestros besos ahogados
y una vez más entrelaza
esos adoloridos dedos
de tanto amar a otras
sobre mi triste melena

¡Somos dos almas atormentadas en los valles espinosos del desamor que se encuentran agobiantes!




Enid Rodríguez Isáis
@CorazónDeFlor
San Antonio, Texas
2018
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16comentarios 113 lecturas versolibre karma: 107

Un instante de debilidad

La sangre corre, mi alma quiere partir:
tu presencia y esencia
es lo que ya no quiere desear y sentir.

Por ti había esperanza en mi agonía,
mas me cansé de resistir
el embate de tu clara indiferencia.
¿A los ángeles veré reír?
La noche me llama, anhelo verla sonreír.

De Instantes, 2013
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sin comentarios 36 lecturas versolibre karma: 59

Me abracé

Yo me abracé a su sombra
queriendo ocultar mis miedos
mis secretos, mis ocultas fantasías
de todos, hasta de mi misma…

Me aferré al silencio
que sin luz enmudece las palabras
a la ceguera de quien a tientas camina
en su propia oscuridad desconocida
que nos tropieza de frente para caer ante ella…

Y sin vida
su sombra poseyó a la mía
arrastrando mi alma
que no quería perderla…

Yo abracé su sombra
que sin cuerpo me tenía
que después de sentirla
poderosa entre mis manos
fue perdiendo su forma
cuando con mi luz
poco a poco
se desvanecía… sin mi…

soundcloud.com/lola-bracco/su-sombra (Lola)
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4comentarios 176 lecturas versolibre karma: 112

Como brisa errante

Como brisa errante,
vagamos en un jardín sin primaveras,
náufragos en las distancias que nos habitan
y nos poseen, en ellas nos mecemos
acariciados por lunas antiguas y soles cansados,
dormitamos entre despertares tímidos…

…somos los dueños favoritos
de sombrías tormentas,
siempre queriendo bailar con las nubes,
pero el mundo aún no despierta
con el sollozo de la mandolina.


Maricel 19/11/2018
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20comentarios 159 lecturas versolibre karma: 128

El miedo

El miedo entra al alma y la aprisiona,
sus raíces atrapan cada pensamiento
enredándose en cada suspiro,
pero no se escapa con ellos…
…se queda allí, dueño de todo
bailando en lágrimas roídas,
se sumerge en ellas,
siempre listo,
atento a cada debilidad para morderla,
y danzar con ella un mortífero vals
en un jardín de inocencias perdidas…

…recuerdo cuando era niña y el miedo
se trenzaba en mis canas pendientes,
y sus manos frías, corrosivas,
se posaban en mis ojos,
ya entonces errantes eternos.


Maricel 18/11/2018
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El Silencio

Insano es lo que siento
y no puedo expresarlo,
pierdo demasiado tiempo
pensando en tonterías
¿es el silencio inalcanzable
ante los murmullos del pasado?
No quiero caer en el baile de la monotonía
ni mezclar el alcohol con recuerdos.
Escribo poesía porque me da miedo
gritar a los cuatro vientos…
y no le temo callar
–presumo de ello–
pero a veces es mejor guardar silencio.

¡Qué hablen las letras!
En el papel quedó la angustia
que guardaba en mi pecho.
La lengua está seca
esperando esparcirse
en un cuerpo honesto,
mi boca es prudente
con la omisión de los necios.
Es más fácil perder el control
hablando con desconcierto
que enmudecerse ante las palabras
dichas sin esmero.
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Espacial

Soñando que la luna se vestía del sol,
amanecía más cerca de la pared y su espalda,
y quedaba el rastro de su piel aún mojada,
del inflamable acto que bajo la pasión y sus sábanas mandaba.
Solo descrita por ángeles, o profetas que el nirvana alcanzan,
la perfección se abstiene y no controla su existir,
tomé un pedazo de nube para cubrir su piel, y un par de estrellas para su blancos pechos,
y discreto formo un caudal con rayos del astro rey,
pero caprichoso el tiempo que se detiene, ya que ansioso estoy por despertar,
veo un color sombrío, donde siluetas bailan como en un ritual,
careciendo de miedo sigo mi rumbo, pues verla quiero, y arrojado soy hacia el ritual,
ahora aprendo el baile, hasta que el coma me haga despertar.
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Nunca aprendió a volar

Se guardó de existir en la esquina apartada,
solitaria presencia engullida por un mundo...
Vislumbró un mañana distinto
más no fue pájaro sobre el mar,
pues éste era demasiado inmenso
y nunca aprendió a volar.
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20comentarios 162 lecturas versolibre karma: 139
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