Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 366, tiempo total: 0.005 segundos rss2

Permitiendo que la soledad gotee en las grietas

Las partículas enturbian el silencio,
como pensamientos confusos atrapados
en la mente oscura de un psicólogo, un
científico loco que analiza mis defectos
bajo el microscopio; para
conjugar una fórmula conductual
para destruir sistemáticamente mis esperanzas.

Permitiendo que la soledad gotee en las grietas
de mi corazón roto, que por un intentaste pienso
en unir las grietas con lo que
pensé que era amor.

Ella tomó una parte de mí,
desde entonces la busqué en todos los libros,
en cada mirada, estoy dando un nuevo capítulo en
mi vida y el sol está brillando con una nueva
frecuencia.

Los planetas están empezando a confiar en mí otra vez,
pero la luna ha sido muy obstinada,
me advirtió que si tuviera que ver
su lado oscuro, nunca podría ser invisible.

Nací con una oscuridad interior
que estaba llena de vida,
que me trajo angustias y conflictos,
cuando me expongo a los rayos del sol.

Me sentí cómodo con el brillo de la luna
y solo se volvió más doloroso a
medida que se encendía, la vi crecer en ti.

Pero no pude evitar sentirme atraído por el
fuego dentro de ti, caliente pero resplandeciendo como la
luna, estoy flotando al pensar en ti.

Al diablo con el mundo y las etiquetas y la
guerra psicológica diseñada para
hacerte sentir que no eres suficiente.

Para que puedas comprar mas cosas.

Estábamos por encima de esa pelusa,
pero en el amor nos perdimos.

No quedaba nada de
la ira del hierro, sino el óxido.

Volcanes que esperan para entrar en erupción
llenos de palabras tácitas
que nunca podrían expresarse
en pensamientos.

El sonido sordo y cauteloso de tu cuerpo
que cae en la cama por ultima vez sobre mi,
en medio de una incesante melodía,
del profundo silencio de las sabanas.

Cambié todos los deseos carnales, por recuerdos
y una tacita de té.

No me toques el cuerpo, tócame la sonrisa,
con tibia alegría, con tu luz de hombre.

Así pasan las calles de la edad.
En paz, en paz pasan las calles de la infancia
empujando un carrito de niños sobre las piedras.

Voy quemando mis naves, cosiendo el enciendo diario.

¿Te preguntas a
dónde van nuestras almas
cuando morimos?

¿O si es tu decisión caminar
o no
hacia la luz?

¿Y si
todo nuestro universo es un simple parpadeo
del ojo de Dios?

¿Y si
somos pensamientos que se arrastran sobre la
mente de Dios ?

www.youtube.com/watch?v=7-IUSq4s6Bg
leer más   

etiquetas: la vida, la muerte, la vejez
7
3comentarios 61 lecturas versolibre karma: 106

En un humo indiferente, el cielo y el agua salpican el mar

Soy un niño triste. Nunca
he crecido.


Salí de la playa cubierto de hierba en el norte de España
a lo largo de una carretera blanquecina, a una ciudad
llena de engranajes, en una casita pequeña.

En un humo indiferente, el cielo y el agua salpican el mar, cubrirá todo lo que cubro para cubrir la tumba que no se puede encontrar. Sé que en ese momento, toda la hierba y las pequeñas flores estarán rodeadas. Es el momento de la luz tenue, que besa suavemente mi dolor.

Che-Bazan.España
18
6comentarios 92 lecturas versolibre karma: 121

La muerte de la luna

El sol se aleja
La noche llega
Oscuridad absoluta
¿Qué paso con la luna?
Ausente hoy esta
Y su guía ahora
Se desvaneció
Abandono a las estrellas
Y nos dejó sin marea
Sin la luna
La misteriosa noche
Pierde mucha belleza
Sin la luna
No habrá promesas
Llenos de ternura y amor
No habrá testigo
De lo que pase
En la oscura noche
Cuando suceda
La muerte de la luna
La noche estará de luto
Por la eternidad
Las sombras se apoderaran
Y las estrellas
Lentamente se apagaran
Y no habrá más
Que solo oscuridad
leer más   
20
7comentarios 74 lecturas versolibre karma: 116

El botón

El móvil se ilumina.
Tengo un mail.
Mira el buzón de la escalera’, dice.
Bajo intrigado a mirarlo.
Un sobre con mi nombre y un botón manchado de sangre en su interior.
Un escalofrío atraviesa mi cuerpo.
Es su forma de actuar.
El sonido de mis latidos mientras subo la escalera no me deja pensar.
Solo veo borrosas imágenes que pasan ante mí: le acompañé en el metro, tomamos una cerveza juntos, el diario abierto por las necrológicas, …
Esa carta con su macabro contenido que anuncia mi inminente muerte.
¿Por qué?
Entro en casa.
Voy a la habitación.
Ahí está, sonriendo con el botón en la mano en la oscuridad del dormitorio.
Me miro la chaqueta, ya no lo tengo.
¿Cómo lo ha podido hacer?
Estoy manchado de sangre.
Hace frío.
Ya no me veo reflejado en el espejo del dormitorio.
Ha elegido a su víctima.
13
2comentarios 156 lecturas relato karma: 112

¿Porque no puedo hablar!!?

Lo que callo siempre he de expresar
atravesz del llanto
pero nunca puedo hablar
no se porque soy así.

Hoy tratamos de hablar
a excepción de mí
un nudo se apodero de mí
y ni siquiera un ¨no¨
de mi boca logro salir.

Como era de esperar
nadie me entendió
y lo único que me quedo
fue un dolor dentro de mi corazón.

Este dolor no se comparo
con el que un día había sentido
esta sensación muy rara se sintió
pues era un dolor que
de adentro hacia afuera
me destrozo.

Mis lagrimas no las pude guardar
cada una de ellas más me adentro
en mi corazón que se destrozo
pues cada lagrima que roda
a mi me quemo.

Me quemo de una forma personal
pero también me alegro
pues ver de nuevo a mis padres juntos
a mi me emociono
pero escucharlos discutir
de nuevo me quemo.

Las ganas de gritar
y de no poder hacer
se apodero de mi corazón
yo no sentí alegría ni ardor.

Mis lagrimas no dejaron rodar
y mis labios no podían dejar de temblar
más sin embargo no las sentía
solamente las veía.

En mi mente solo estaba la frase
¨lo tienes que gritar¨
pero mi corazón decía
¨no grites solo habla¨

Después de eso
confundida me quede
no supe que hacer
y solo me lo guarde.

Se que algún día
lo tendré que platicar
y esa persona que me quiera escuchar
mi mejor amigo sera.

El nudo en la garganta
que hoy experimente
con un perdida
comparación no ha de tener.

Mi corazón palpita
con gran velocidad
pues cada pulsación
va con una decepción.

Una decepción tan grande
tan grande que no se puede decear
esa decepción no tiene comparación
es como morir, no se puede describir.
leer más   
4
4comentarios 49 lecturas relato karma: 58

"Frío final para una vida"

Fuimos, esas almas exoneradas
tras años de vivir encarceladas

por desafiar a las duras corrientes
de personas, con ideas hirientes
que no aceptaban voces diferentes
a lo establecido, en sus frías mentes.

Voces enmudecidas….. ya, tan frías
si tú, estuvieras aquí entenderías.

Bajo tierra… yacen ya confinadas
por defender a seres inocentes
sin saber que, en la fosa caerías…



Clementina Bravo Rivera
Cleme_Eternamente
03 de noviembre de 2018
Arica – Chile.
leer más   
21
21comentarios 132 lecturas versoclasico karma: 172

La foto

Era un día lluvioso de finales de octubre, un día gris que liquidaba los restos del calor estival. Él llamaba la atención por esa chaqueta abotonada solo por botón inferior, lo cual le resaltaba la barriga. Llevaba en la mano el periódico doblado por la página de las esquelas con el que golpeaba a la gente que se le ponía por delante.
 Era media tarde, creo. Algo antes quizá. Yo ya había hecho la compra del día y me disponía a pagarla cuando le vi saliendo del supermercado. ¡Qué raro, hace un momento parecía ir hacia el metro! Su solitaria presencia me hizo elucubrar sobre él: ¿soltero, viudo, cuidará de su madre, ...?
 Andaba yo perdido en esas cavilaciones cuando me volví a fijar en su chaqueta al pasar por el otro lado del cristal del supermercado y vi que le faltaba el botón superior. Volví a casa. Seguía lloviznando y me había olvidado el sombrero en casa. Me molestaban las gotas de agua sobre mi calva. Empezó a arreciar y paré en un bar hasta que calmase un poco.
 Estaba solo frente a la barra del oscuro bar. El camarero, de rasgos orientales, estaba atendiendo a un cliente entre las sombras. Para mi sorpresa, era él otra vez. Y volvía a llegar antes que yo, o yo parecía su sombra siempre detrás de él.
 Me sorprendió haberme encontrado tres veces en un solo día con el mismo hombre. Así que me dirigí a él y se lo expliqué. No dijo nada. Me miraba mientras se bebía una cerveza. Salió del bar y le seguí sin más, si era su sombra, pensé, es lo que tenía que hacer.
 Entró en el metro dando papirotazos a la gente con el periódico. Vio un asiento vacío y se lanzó hacia él mientras le barraba el paso con el periódico a un señor mayor que intentaba sentarse. Nadie se atrevió a decirle nada. Yo tampoco.
 Llegamos a la estación del cementerio y bajó. Le seguí en silencio. No salió a la calle. Se sentó en un banco del andén y miró una foto que sacó de su bolsillo. Era la fotografía de una mujer.

–¿Su mujer? –me atreví a preguntar.

–Hoy hace un mes se tiró a la vía del tren de esta estación y desde entonces la vida no tiene el menor sentido para mí.

 Le toqué el hombro a modo de consuelo. Me miró y sonrió. ¡Qué extraño!, pensé. El silencio se hizo incómodo. Tomé el primer metro que llegó y le dejé ahí sentado con sus recuerdos y el sonido de los truenos.
 Yo estaba nervioso y deseaba llegar a casa y sentarme ante el ordenador para desconectar. Parecía como si ninguna de las personas con las que me cruzaba me viera. Llegué al edificio, quise tomar el ascensor pero no funcionaba, subí las escaleras, la luz de la escalera tampoco funcionaba. A pesar de la tormenta, no estaba mojado. El perro del vecino aulló en cuanto pasé por el rellano. ¿Por qué?, no lo hacía nunca. Abrí la puerta. Me sobresaltó el golpe de la puerta al cerrarse. Noté algo en el ambiente. No podía precisar qué era. Entré en el dormitorio. En el espejo-puerta del armario vi el cuerpo de otro hombre sobre mi cama, pero no me vi a mi. Me asusté, el hombre abrió los ojos. Me miró y sonrió. Era él con la foto de la mujer en la mano. La miré y fue entonces cuando me di cuenta, era yo el de la foto. Me quedé mudo y al instante solté el más aterrador de los gritos cuando reconocí que no solo había desaparecido mi imagen del espejo, sino que todo yo ya era una recuerdo de lo que fui.
13
sin comentarios 139 lecturas relato karma: 119

Oda a la Vida

Siembras, cantas, suspiras, recoges y mueres,
¡Y suena la canción a deshora!
Amas, (locura), respiras, adoras y vuelves,
¡Y el dolor jamás se agota!
Sonríes...¡es la muerte!
Y el reloj se apaga ya sin horas...
leer más   
12
4comentarios 68 lecturas versolibre karma: 134

Elegí mi suerte

Entre cantar o morir, elegí lo segundo, con toda la certeza de haberme equivocado soplando mi frente...
Muerte de cal y restos de rosas secas, muerte de todo color y toda pluma, adiós en cien palabras que arrancan la piel y mellan los calderos de bronce que fueron arena y fuego y fueron alma condenada y espejo de rostros vendados y ciegos...
Entre sufrir o soñar elegí agitar los dados y agotar mi suerte, soltar amarras y darle otra vuelta al nudo para hacerlo más fuerte y menos sujeto a los cambios del viento, viejo junco, árbol duro y obstinado crecido salvaje y huraño, de espalda torcida y raíces insondables que rajan la esfera celeste de ríos y mares...
¿Quién cogerá la fruta y ahondará en su lecho de hojas vivas ausentes de hierro y sangre?
leer más   
6
sin comentarios 39 lecturas prosapoetica karma: 101

Durante un cuarto de hora final, me quite la vida

Durante un cuarto de hora final, me quite la vida; me quedé en la orilla y observé cómo corría en el agua, una gigantesca pitón, rodando como un rollo de tiempo.

Las fotos de la hora y el amor estaban impresas con pájaros blancos y turistas suspirando por las salpicaduras del agua del arrecife tocando las cicatrices del pasado.


Parece ser que: El hechizo del viento, una recitación del viento evoca una melodía desde fondo del agua, el vientre del pez, la cáscara y el rosario.

Si puedo voltear el depósito al revés, dejar que el pez vuele en el aire, la cáscara brilla en el cielo,
soy el rosario, los ojos del príncipe, ranas abultadas
en mí, soy el rosario. La falta de agua en el apellido, por lo que a menudo me encanta pasear por el agua.

Lo que puedo hacer es muy simple: lavar la cara, coquetear el resto del tiempo, tiempo adicional, resto del tiempo,
caerse del caballo y ver el cerebro en blanco.

Recordé la antigua ciudad enterrada bajo el depósito de piedras. Las enormes olas son solo una escena de su bullicioso mercado y las pequeñas piedras de los pies
de las mujeres anidadas íntimamente a la orilla.

Yo, un erudito, no estoy lejos de ellos, camisas largas, zapatos de tela, espadas cortas y una cara delgada reflejada en el espejo del agua. Ahora, estoy caminando por el camino de piedra en la antigua ciudad.

Entro en el patio, en la puesta del sol que fluyen cintas de colores para saludar a la gente en la oscuridad del incienso.

Olas de las grandes olas que se hundieron en la orilla y un rollo de libros se dispersó en las rocas. La vida, la historia
la vida personal y los cuentos populares son solo una
colección de ensueños, pero me encantó el fascinante pasado de este cuarto de hora final, y me quite la vida.

Entornando los ojos me muriera,
sintiera que ya está,
que ya el afán cesó,
y la luz ya no fuera un haz de espadas.

¡Las estrellas brillantes que se levantan después de la tormenta de otoño retrasaron la oscuridad de la muerte!
Dentro y fuera del jardín de las rosas,
el escorpión disfruta del atardecer.
Las vacas y las ovejas bajan por la calle empredada.
Las campanas a muerto suenan con el badajo
interior, solo dejan escuchar su sonido a los monjes puntuales.

Che-Bazan.España

¡Qué difícil es entender la belleza! Günter Eich.

www.youtube.com/watch?v=SZQzW_QfPew

.
leer más   
7
sin comentarios 40 lecturas versolibre karma: 99

Día Lluvioso

El inicio para toda

Lluvia son esos suspiros

De aire fresco.

Después el cielo se

Hace gris, a causa

Del complot de las

Nubes por cubrir

Al sol.

En acto siguiente

Los demonios bajan

Con tambores y

Lanzando relámpagos

Para asustar a la gente.

Por último el cielo empieza

A llorar por perder la batalla

Ante los demonios.

Ya que no puede ser

El vencedor en todas las batallas.

Ahora siento esas gotas

Derramándose en mi cara,

Mojando mi cabello y a la

Vez mi ropa.

Es momento de encontrar

Un refugio.

Corro, corro con mis

Fuerza, evitando caer.

Llego a una pequeña cafetería,

Donde no había cliente alguno.

Me sorprendió escuchar un ruido

Fuerte de la cocina.

Al entre me encontré ante la muerte

El quería llevarse el alma de una joven.

Mi cuerpo se entumeció, pero aun

Con miedo, me enfrente ante él.

Se escucho un ¡estallido!

La joven quedo pasmada ante mí.

Y la muerte enojada, escucho al ejército

De Ángeles que bajaban para hacer justicia.

En un abrir y cerrar de ojos, la muerte se

Desvaneció.

Y la joven me abrazo.

Siendo la ultima cara que veo.

Abrí los ojos y al estar en mi.

Solo me encontraba en un bello

Jardín, donde el jardinero con gran

Barba me sonrió y me invito

A tomar una taza de

Té con él.
4
sin comentarios 46 lecturas relato karma: 56

• efímero setenta y uno •

Es increíble cómo te encuentras en un lugar determinado en un tiempo concreto y no puedes llegar a imaginar qué circunstancias contextualizarán tu vida la próxima vez que vayas.
Así es cómo me he sentido cuando he vuelto a ese lugar después de algo más de un año y he recordado la manera que tuviste de prometerme que me llevarías a esa cafetería donde dejaban a los gatos del barrio entrar y se formaba un ambiente muy acogedor e inspirador, por lo que, aseguraste, me encantaría.
Sin embargo, un año más tarde, es absurdo informarte que estoy en tu ciudad para, por fin, acceder a ese maravillosa propuesta... pues ya no estás.
Ya no es posible decir "sí", ya no importa que esté aquí sentada en el mismo sitio donde recibí tu mensaje antaño.
Y así es como la vida concluye con su ironía y su azar destructor, recordándote que nada es para siempre y que nadie es inmortal, que las oportunidades que tienes un día, al siguiente quizá ya es demasiado tarde.
Así es como la vida te demuestra que aunque vuelvas a un mismo lugar y estés viendo la misma imagen, esté haciendo el mismo clima, estés con la persona con la que estabas tomando lo que tomaste aquel día... nada es en absoluto lo mismo que fue.
Me atrevo a confesar que tengo esta agónica manía de acordarme de qué cosas hice y a qué sitios fui y advertir que la última vez que las hice o la última vez que acudí, tú aún estabas en este plano. No paré de repetirme "la última vez que estuve aquí, él aún no se había ido".
Y sé que no es mi culpa, porque es cierto: no lo es; pero también me encuentro a mí misma observando silenciosa cada rostro que pasa por mi lado en la calle e inevitablemente me pregunto "por qué es más justo que esta persona viva y él no", sin cesar... me mata lentamente cada pensamiento inconsciente que tengo sobre temas que nunca antes me habían parecido tan... desgarradores.
Y por último he de decir, con la esperanza en una mano y el dolor en la otra -intentando mantener algún equilibrio entre ambos-, que aunque hoy por hoy no pueda sacar nada en claro de este golpe repentino e injusto, incluso es el dolor el que ayuda al otro lado de la balanza para que gane en esta guerra.
4
sin comentarios 30 lecturas relato karma: 70

Todas las miradas murieron

Creí en tu amor y todo fueron lágrimas,
Busqué en tus luciérnagas y todo fue oscuridad...
¿Qué ojo podrá llorar tu pérdida?
Ahora que he descubierto que soy mejor que tú...
leer más   
7
4comentarios 56 lecturas versolibre karma: 107

Primera muerte

...

Acaso tú no ves la novedad, la ausencia
de los días que quiero olvidar
me falta el aire,
estoy empapado de niebla.

Empiezo a llevar mi ausencia a cuestas
bajo el brazo,
Me detengo de pie en la cornisa
y veo que hay gente en mis días.

Pienso que no he de morir;
al menos, se desbordará esa multitud
que observa mi final,
mi precipitado final en marcha.

A tres cuadras de mi vida
me encuentro con tu encuentro,
se escucha el torrente de silencios
que nos faltó decir.

Hay una voz que se queja,
la voz del pueblo en insomnio.


Noté enseguida que estos días
no tienen el tono de melancolía de los demás.
Al contrario, estos días son de júbilo.
Un ritmo pausado, pero enérgico
se levantaba de la calle empedrada.

A empezado...
mi aspecto en abandono y desesperado
adquiere la ternura tuya,
salto desde el ruido, acrecentando las lágrimas.
Quedó, ya está.
Quedo olvidado a los hechos,
ahí, destrozado y esos
pedacitos míos esparcidos por
toda la madrugada.
10
2comentarios 63 lecturas versolibre karma: 121

Réquiem

¡Qué no acabe
este momento de suma alegría!,
bebamos y cantemos
en memoria de su sonrisa.

¡Qué no termine
esta noche en manos del olvido!,
recordemos, contentos y animados,
sus jocosas ocurrencias.

¡Qué no finalice
este instante de tierna melancolía!,
bailemos y brindemos
en nombre de su alegría.

¡Qué no quede
esta velada en manos del olvido!,
en honor a nuestro amigo,
permanezcamos siempre unidos.

De Versos perdidos, 2011
leer más   
3
sin comentarios 48 lecturas versolibre karma: 34

El Peso De La Culpa

He llevado en mis hombros tanto tiempo el peso de la culpa, que me siento hastiado por la penitencia de un castigo ya expiado.

Cautivo y prisionero de mis miedos que me llevan a mi destierro. Olvidando que siempre yo fui libre de elegir, el destino de mi propia suerte.

Voy reclamando mi desdicha y pena, anclado en un triste castigo ingrato. Mientras voy llorando para consolar la pena clavada de mi desgracia.

Aquella que asumí con desgana hasta verme morir cuando tan sólo me acompañe el clamor, de mis gritos de silencio.

Iván A.
6
sin comentarios 25 lecturas prosapoetica karma: 82

Allí nos vemos

Hoy separaremos el alma de la mente,
Como separa un carnicero huesos y vientre,
Con una prosa desnuda y peligrosamente adictiva,
Sacada del loco sucio que me domina cuando desciendo...
Con la guitarra , una balada de "Pantera" y la certeza de encontrarte como siempre mirando al otro mundo...
Olvidando que fuiste amigo, te marchas sin ser amado suficiente, sin ser odiado lo justo y necesario...
No hay derrota en esta derrota, no hay más lagrimas ya para la muerte ni más gritos desesperados que alimenten su ego desmedido,
Ya no hay nada, y sin embargo todo sigue, tú mordiendo la tierra y yo caminando erguido,
Tu rostro, olvidado ya a fuerza de dolor y podredumbre, de laxitud en la condena y palidez de flor extinta, tu rostro que tantas sonrisas regalaba se encuentra ahora...¡cenizas! ¿Puedes creerlo? Sin parpadear el mundo soltó una bofetada asesina y maldita, -vaya si fue maldita- ,que rasgó tu espacio-tiempo dejándolo frío y sereno, neutro, eterno y cíclico.
Tú vives más allá , en otra espiral de vidas y sueños , donde las caracolas no dicen ya más tu nombre y la espuma del mar no ahoga los deseos.
Allí donde el Parnaso se mira hacia abajo, allí descansa tu noble ser de alegría infinita y de amor verdadero. Allí nos encontraremos, amigo que nunca consigue borrar el olvido...
Allí nos vemos , allí seremos de nuevo niños que juegan a ser famosos y dan conciertos y fuman porros para reírse y estar contentos. Allí nos vemos, querido amigo, allí nos vemos...
leer más   
4
3comentarios 41 lecturas prosapoetica karma: 68

La despedida (Relato)

Al cerrar mis ojos, un momento nada mas que uno, pienso en lo pasado
Aquellos buenos días que no volverán
Polvo en el viento polvo somos y en polvo nos uniremos.
Polvo en el Viento ( Dust in the wind)
Kansas

Querida Malu
tu presencia en mi vida, en el campo del pensamiento y la emoción tiene un gran valor.
Cuando sufro, tus palabras me dan valor e inspiración para luchar.
Nadie podría impulsarme como tú, realmente, siento lo que dice tu corazón,
estoy impresionado, abrumado y realmente conmovido.
¡Lucharé como dijiste! Parece que puedo escucharte, verte,
sentirte y puedo agarrarte de las manos, con los brazos extendidos!
Estamos en el verdadero amor, nos preocupamos por ambos
nunca nos vemos; vivimos en diferentes partes del mundo
Tal vez, nosotros no podremos encontrarnos físicamente pero no importa,
estamos muy cerca uno del otro, entendemos nuestras emociones;
sufrimos los problemas del otro; compartimos las cosas que tenemos.
Debido a la gracia de Dios y al amor divino,nos sostenemos.
Estaré siempre agradecido de que sea tu amigo. No te puedo olvidar.
No estés tan preocupada, querida, pronto estaré mejor, no puedo recordar ninguna palabra
que pueda ser suficiente para hacerte un cumplido, con mucho cariño

Querida Malu
Me estoy enfermando con frecuencia y se está rompiendo mi confianza.
No lo sé, no sé, qué piensa Dios de mí; cuál es su plan.
Solo estoy siguiendo el camino que me queda.
En la práctica, no tengo opción, y me rindió querida, me rindió completamente ante ÉL.
Realmente, estamos en sus manos, no tenemos opción de lo que él desea, es nuestro destino.
Dios te bendiga cariño . Rezo por tu buena salud.

Cariño.
Te recordé muchas veces cuando estuve gravemente enfermo.
Sentí que estabas preocupada por mi salud.
Me dio dolor porque no pude informarte de mi condición.
No tengo en el hospital manera de establecer contacto contigo,
a veces me quedo ausente la mayor parte del tiempo y te extraño, te extraño.
Te extraño mucho cariño

Querida
Hoy al escucharte mis ojos se humedecen aún,
y llego a entender la verdadera esencia del amor.
Rezas por mi recuperación y siento que nuestro corazón se abraza.

Querida Malu
Hoy derramé lágrimas mientras sentía dolor, no hay nada que hacer .
No me han dejado ninguna alternativa querida, solo estoy esperando y esperando,
algunas veces el paciente se rompe; de nuevo,
mantengo mi cabeza con fuerza vital para vivir .......
la lucha continua cariño hasta que respire por última vez ...
Estoy realmente agradecido a Dios, Él me ha bendecido con la emoción que necesitamos.
Gracias querida por ser mi verdadera amiga estaré siempre agradecido de que hayas sido tú.
No te puedo olvidar estoy feliz de serlo y afortunado soy de estar cerca de mi querida amiga
la cercanía espiritual.

Mantente bien querida, se fuerte , mantén una buena salud y una mente sana.
Te amo cariño. Gracias por ser mi mejor amiga.

Giasuddin Mandal

(Mi querido amigo, murió un 14 de Octubre de 2016 víctima de cáncer de hígado.)

MMM
Malu Mora

imagen de internet
leer más   
21
14comentarios 151 lecturas relato karma: 127

A la Muerte de mi Amigo

Cuando la muerte acecha, tú la distraes con tu carcajada profunda y sonora,
Con la inconsciencia de tu cuerpo, la risotada muda, no deja de complacerme,
¡Levántate, cabrón!
No tengas a tus amigos muertos...
¡Déjate de soñar que te esperan los dolidos!
A tres mil kilómetros juegas a las cartas con la parca traicionera,
Mientras las nubes se aplomizan y el sol se escarcha,
Trae tu alma donde pueda verte, ¡tráela verde!
Que los valles no ríen y las flores se mueren...
¡Levanta, gran dormilón!
No tengas a tus amigos muertos...
No disfrutes del sonido de esos ríos,
Ni bocado de sus mesas bien servidas,
Trae tu voz donde pueda sonreirte, ¡tráela fuerte!
No te sientes ni descanses, ¡ven potente!
Que los montes agonizan y las playas imploran...
¡Levanta, cacho cabrón!
No tengas a tus amigos muertos...
Que contigo se ríe y no se llora,
Ánimo niño, que todo se pasa,
¡despierta añil! ¡despierta plata!
Los años se duermen si tú no levantas,
No tengas pereza ni sueñes alado,
Mas vuelve presto que estamos al lado,
Al pie de una cama de hierro sin patas,
¡De pie, muchacho!
No tengas a tus amigos muertos...
Yo creo en tu fuerza, y añoro tu risa,
Sé duro, amigo, no dejes la lucha,
¡Eschucha la voz! ¡Persigue el camino!
Agarra la vida y enfrenta el destino,
Es este el momento y tienes la prisa,
De darnos a todos la gran alegría,
¡Despierta, amigo!
No tengas muerto a quién te quiere vivo...
leer más   
10
sin comentarios 56 lecturas versolibre karma: 140

Se me secó la poesía

Se me secó la poesía...¡siendo aún tan inocente!
Se marchitó la belleza en mis manos, se me secaron las nubes...
Mis venas corrieron a transportar miedos secos, se apagó la luna...¡tan pronto!
¿Eh? Amada mía. ¿Dónde quedó tu sonrisa ahora?
Doy por muerta a la sangre inspirada que ya no me llena, huidiza,
como son las sombras negras que acompañan al olvido...
Se me congelaron los versos dentro de los dedos tumefactos a golpes de rutina y tedio, a conciencia...
La brisa ya no me transforma en estatua de sal, ni puede la espuma del mar trocarme en gólem de arena...así...¿qué me queda?
Si se me ha muerto tu rostro entre mis poemas...
¡Qué ahora el vino se convierte en tristeza!
En mis labios la sonrisa de su nombre queda ausente,
Y las flores son tan grises...y los sueños tan reales y de imagen tan potente...
Que no se sí estoy vivo o tú te mueres, si disfrutas o padeces, si conoces mis enjambres o te ríes si yo sufro un desengaño...-ya no puedo más pedirte- ¡he sufrido tanto daño!
Con la muerte del cimborrio...con los gritos de tejados...preguntándole a las nubes...con las lilas enterrado...en un barco bien borracho...junto al cielo parnasiano...entre fuentes y montañas...esperado por un gato...dirigiéndome a los canes...exaltado por los sueños...junto a mil neones blancos...cuando suenan las trompetas...¡ay!
El cielo...
¡desplomado!
leer más   
15
4comentarios 107 lecturas prosapoetica karma: 122
« anterior1234519