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Navegante amante

En este temporal
me aferro a tu navío
a tu rígida mesana
cetro de tus aladas velas,
de tu timón amante.

Las ásperas maromas
se hacen dulces lazos
ondeantes a la libertad
en el corazón de nuestras olas.

El hombre que me ama
no teme a las mareas
se lanza intrépido
a los indómitos océanos.

Mago marinero
haciendo nudos en mi pecho
con que desatar la tristeza
que ya no nos sirve.

El mar nos lava, nos bebe
nos dibuja corales en los ojos
hace de nosotros
su profundidad.

Si no te tengo,
si no me tienes
el naufragio no es derrota,
es navegarte siempre.
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13comentarios 94 lecturas versolibre karma: 100

Navegar

Sin tener un rumbo aparente
voy hechizada por el viento,
así entre olas enajenadas,
un sinfín de ellas por sortear,
atravieso mares y océanos
obsesionada por conseguir
que tu mirada con la mía
dibujen sonrisas perennes
deseando contagiar a aquellos
que viajan buscando esperanzas.
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2comentarios 62 lecturas versoclasico karma: 60

Te Equivocaste Destino

Navegar mar adentro
hasta encontrar al destino
para decirle de frente
te equivocaste conmigo.

MMM
Malu Mora
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10comentarios 207 lecturas versoclasico karma: 116

Contracorriente

Soy un barco contracorriente,
que no tiene
ni puerto
ni
mar.
Que navega
muy cerca
cerca
de
ti.
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1comentarios 137 lecturas versolibre karma: 127

Barca de papiro

Osciló tanto entre el Hades y el Olimpo, que sus anhelos se partieron haciendo zig-zag.

Ahora navega errante en una barca de papiro.

Con brillo en los ojos. Entre polvo solar.
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5
4comentarios 65 lecturas versolibre karma: 81

Navegar

Navegar entre diez mares
de sombras inseguras,
sucumbir al estruendo
de algo afín a la ternura,
renacer... lentamente...
en un remolino de dudas,
encadenadas y atadas
con experiencias muy duras.
Demostrar...
que el tiempo todo lo cura
eso sí...
si no nos vence la locura.
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14comentarios 162 lecturas versolibre karma: 92

Placer de la Escritura

La madrugada no me anuncia
que las horas van pasando,
el ruido en pleno silencio
me pide que todos los
escombros de mi alma
salgan por medio de palabras.

Mis palabras no requieren
expresarse en un verbo oral,
sino en cada tacto que realizo
con la pluma, con el papel.

Escribo para sumergirme
en aquel horizonte que los
poemas y los versos te
permiten navegar,
y si mi alma ya se
independizó de mi cuerpo?,
y si mi alma ya se
envició en todo lo que
desencadena escribir
una prosa,un verso?.

Las luce iluminan las calles,
las palabras inundan mis manos,
mi corteza no se detiene,
decide expresar,
decide ordenar,
no me resisto...
escribo de día,
escribo de tarde,
escribo de noche y
de madrugada.

El mundo me ofrece inspiración,
mi mente me ofrece palabras
y mis ojos guían mis tactos
como lo hace una linterna
en aquel espacio oscuro.

El reloj no marca la hora,
va dejando atrás todas
tus historias,tus momentos
y tus decisiones.

Plasmo una palabra
que muchos darán distintos
sentidos guiados por su esencia,
yo escribo de día, de tarde, de noche...
sera que ya estoy
sumergido en el vicio
que arrastra el
placer de la escritura?.
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4comentarios 83 lecturas prosapoetica karma: 58

Le temes

Sólo conoces mi mirada
y a veces le temes,
a su verdad sin censura
a sus tiempos sin cordura,
por donde no quieres navegar…



soundcloud.com/lola-bracco/navegar-poesianomada (Lola)
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Barcos

Remé a salvarte cada vez que te ahogaste
Y te subía a mi bote
No importaba cuantas veces te quedaras con él.
Y me abandonaras
Yo volvía a comenzar
Y remaba a salvarte otra vez.
Pero un día construí el mejor barco
Y lo adornaban
Aquellos viejos remos
Que por ti desgasté
Y navegué en otra dirección
Y tú te quedaste allí
Hundiéndote junto a todos los botes
Que por ti construí
Y me veías alejarme
Y yo te veía ahogándote
Y quisiste nadar hacia mi
Pero esta vez yo estaba lejos

Y ya no volvería por ti

casimentira.blogspot.com.ar/
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Círculo de Navegaciones a la Lluvia que retorna (Fragmento)

*

Imagino
Al viejo Konstantin
Al griego Kavafis
Adorando deidades homosexuales
Desnudo en el interludio
Como a punto del Ítaca

Y la voz de Bõrj en el ambiente


**

Baudeliere atacó cuanto pudo
Al invento de la fotografía
La llamó irreverente
“Arte para flojos, “Aberración del progreso”
Vaticinó su muerte en poco tiempo

En una placa de plata y colodión sin embargo dejó su sonrisa
Enferma,
Para la eternidad,
Antes de morir de sífilis en 1867.


*

Asiste a la inundación de la luz
Como aquel Kerouak del beat,
Ramifica y espera la fatalidad
(Allen Gisnberg loco por quedarse callado,
estuvo en las ruinas mayas de Bonampak: ahí fumó marihuana
e intentó hablar maya-lacandón)

Dice Ginsberg en el aullido

“Yo vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura”

Asistimos a la inundación nosotros de la locura entonces
Pero tu cuerpo sigue tibio y en mis manos perdura el olor de tu sexo.

Patti Smith cantará por siempre)


**

Imagino a un grupo de ciegos en medio de una danza.
Seguirlos por el rumor de sus pies descalzos
Los roces de sus miembros en armonía con el ritmo
Aun un pequeño ruido del viento los hace visibles
Los imagino danzando en el vacío,
de sí mismos,
en un vuelo de danza perpetúa.
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3comentarios 50 lecturas versolibre karma: 63

Velero

Viajamos las olas del tiempo en un velero de velas henchidas por el vendaval polar, navegando las profundidades abisales y el dominio letal de las sirenas. Ungidos por la tormenta que retumba en esta noche sin costuras. No hay rincón que no pertenezca a las sombras. No hay emoción que no contenga luz. Trazamos sobre las aguas una saeta húmeda que nos propulsa hacia tierra, mientras la tripulación entona con voz de cazalla los himnos del invierno. Al final de este mar indómito se halla la calma, el hogar, la lumbre; y quizá ese rostro prometido que jamás se alcanza. Bruñida la superficie del alma después de tanta batalla. Tensas la mandíbula y la jarcia. Encadenados al gran azul por una promesa que volvió al olvido. Hacinados tras el timón por una cobardía inconfesa. Rasgando los velos de la medianoche como si esta proa fuera un estilete y yo un homicida enfurecido. No escucho nada más que la respiración entrecortada de los atlantes. En lo alto del trinquete cuelga una sombra que no tiene nombre, ondeando al viento como una rúbrica pirata. En algún lugar de esta utopía liberaron sus nudos todos los amarres. Mientras, nosotros labramos este huerto de arenques con una maldición sobre los hombros: no habrá mujer ni puerto que nos den cobijo.
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