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Algún día

Algún día vamos a quemarnos
en nuestras propias llamas,
algunos le llamaran infierno
para nosotras será el paraíso.

Sentiremos el corazón latir con fuerza
la respiración agitarse,
la piel erizarse y
el cuerpo humedecerse.

Algún día dejaremos los miedos en la puerta
nos despojaremos de la ropa y las culpas
dejaremos que nuestra piel se funda
entre besos y caricias mutuas.

Mis labios recorrerán tu cuello
tus manos mi espalda,
nuestras lenguas se enredarán,
y brotara miel de nuestros poros.

Algún día la luna nos alumbrara
y miraremos las estrellas en nuestros ojos,
seremos candentes como el sol
y húmedos como la lluvia.

Algún día seremos libres de amarnos
y no será el infierno el que arda
será nuestra pasión en llamas
y nuestro amor entre sábanas.
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El paraíso

Tocar el cielo junto a ti fue tan fácil,
sólo basto un beso tuyo
para elevarme lentamente
y tus caricias fueron
tan suaves como las nubes.

Después de probar
la dulzura de tus labios,
el sabor de tu piel
ya nada me sabe igual.

De sentir el calor de cuerpo,
nada me quita le frio,
de gozar tus placeres,
nada me satisface.

Después de ti,
no existe nada,
nada puede borrar tus besos
ni arrancar tus caricias de mi piel.

En mis días de soledad
regresare a ese paraíso
dónde escribimos nuestra historia
solo tú y yo.
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2comentarios 54 lecturas versolibre karma: 76

Tú, mi paraíso

"La senda que lleva al paraíso comienza en el infierno".
Dante Alighieri.


Camino hacia el abismo peligroso
que me muestra tu cuerpo incandescente,
marchando entre las llamas muy valiente,
penando por su sendero sinuoso.

Me quemo en el infierno indecoroso
prendado de avidez concupiscente,
de ese fuego que ansío eternamente,
aún siendo un anhelo pernicioso.

Y si he de condenarme, me condeno,
y si he de flagelarme, me flagelo,
y si he de envenenarme, me enveneno.

Sin atajos que lleven hasta el cielo,
en tu lecho arderé si es lo preciso
por yacer junto a ti en el paraíso.
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6comentarios 78 lecturas versoclasico karma: 96

De arena y agua

Y vendré aquí, a tu limpia orilla...
para quererte, amor, solo a quererte.

Y me hablarán de ti aguas muy claras.
Y tú me contarás de soles y de estrellas,
de brisas, de gaviotas y palmeras.

Y yo, paladearé tu hermosa voz
vibrando dentro
de nacaradas caracolas.

(Paraíso fugaz de arena y agua...)



María Prieto
Mayo 2019

Pintura: " En la playa, Biarritz" Joaquín Sorolla.
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33comentarios 153 lecturas versolibre karma: 97

En un rincón del Paraíso (a @vsmc2002)

Descubrí el amor de los agapornis,
y mis pensamientos se despejaron
como el cielo cuando las nubes
dejan mirar la sonrisa del rey…

Acaricié la seda de los horizontes
donde la voz del viento ennoblece
el espíritu y los recuerdos mudos
se montan en las alas del olvido…

Encontré la puerta llamada libertad
y los colores del agua y la tierra
apaciguaron la tormenta, dejando
el día gris en manos del arcoíris…

Escuché el sonido de los ríos
y los salmones alegres se zambullían
a contracorriente para dejar nacer
las nuevas ilusiones…

Miré los lirios de la media luna y sus
movimientos se mecían con inocencia
mientras entre mis labios tu nombre
pronunciaba con cadencia...

En tus ojos, tu boca y tus manos,
recuperé de aquel paraíso, un rincón.
Y mi alma anidó junto a ti, encontrando
la paz que un día tuve y había perdido…

Letizia Salceda,,,
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14comentarios 93 lecturas versolibre karma: 102

Paraíso extraño en el que me hallo

Soy isla.

Paraíso extraño en el que me hallo
y me hundo, tendida al sol,
con la piel abierta y resquebrajada por el calor
que aprieta desde lo alto y profundo del ser.
Humana.

Rodeada de mar.
¿Cómo no ahogarse?
¡Cómo no aprender a nadar!
—Ven, báñate conmigo
pero no te quedes más de lo necesario
que la compañía te asusta, recuerda—.
Y a mí, hay sombras que me abruman
si se alargan demasiado en pleno día.

No siempre es verano en las playas,
el agua también llueve lejos de las olas
mojando la brisa que abraza la arena,
el cielo, los árboles y las rocas.
Entonces nadie quiere ser isla.
La mayoría prefieren ser casa
que no es lo mismo en todas partes,
ni siempre cobija.

Pero yo, allí, en medio de la tormenta,
de la nada que nada espera
me quedo quieta,
siendo ese sueño donde muchos se camuflan
como iguanas de la vida.
Y soy tronco,
soy hierba,
soy tierra,
soy piedra.
Soy gota que ahoga,
que riega,
que baña,
que limpia.
Soy mar.
Soy isla.

Abandonada, rodeada y ansiada.
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4comentarios 59 lecturas versolibre karma: 69

Tú, mi religión

La arena del tiempo va enterrando mis tormentos
vientos del pasado desentierran mis pecados.
Entre mis recuerdos mueren minutos ahorcados
porque fueron judas, traicioneros de mi mente.

He sacrificado mi cielo por un momento
para derretir mi hielo en caricias que vende el diablo.
Me he crucificado con clavos que se oxidaron
por ver al cordero que multiplicó mis peces.

Sálvame del fuego. Quiero estar en tus inviernos.
Aunque lo nuestro ha muerto, lázaro ha resucitado.
Tú creas paraísos en mis sueños más preciados
dando aliento de vida a mi corazón inerte.

Cargo con el peso de mi cruz pero los cuervos
quieren sacar mis ojos y observarme derrotado,
pero mi fe tiene más luz que los recuerdos malos
y quedan opacados por los buenos para siempre.

Yo no he sido quien para juzgarte en tus defecto,
ya el prójimo que nos condena se lava las manos
creyéndose los reyes como aquel Poncio Pilatos;
tampoco seré perfecto cuando tu juicio me llegue.

No hay Lucifer ni Satanás que esté en peor infierno
que el de imaginar a tu silueta entre profanos
Ellos creen que las varas miden lo bueno del santo.
Sin un religioso orgasmo no te volverán creyente.

Creamos catedrales bajo sábanas ardiendo,
de un metro cuadrado, pero nos sobraba espacio.
Yo te predique mi amor hasta ver el ocaso,
tu correspondías mi beso sobre tu frente.

Tú me predicabas que abriera mi pensamiento
y las puertas de tu iglesia me abrías, pero despacio.
nunca imaginé que existiría ese hermoso palacio
era el paraíso entre tus piernas y en vientre.

Antes yo me embriagaba con la carne de tu cuerpo
ahora me embriago con el vino para recordarlo
A cambio de mi alma miro de nuevo al pasado
y en esa ultima cena toda tú eras mi banquete.
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2comentarios 86 lecturas versoclasico karma: 106

El paraíso

Vapor tenue fluye en su contorno,
calima que asfixia en el bochorno,
quedo perplejo
por su reflejo
que yo deseo, por el derroche
de aquella noche.

Imponente emerge en la neblina
tan fogosa ardiente mesalina,
y esculpida en fina porcelana,
a su piel, el sol a la mañana,
le pone el broche.

A esa gran diva turbado acudo,
por contemplar su cuerpo desnudo,
al paraíso
con su permiso,
a aquel emblema de la hermosura,
a su figura.

Pórtico de excesos y pasión,
de la tempestad del corazón,
del torbellino que hay en su pecho,
de tantas noches sobre su lecho
sin más censura.
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4comentarios 72 lecturas versoclasico karma: 97

Loa a Asclepio

+++ LOA A ASCLEPIO +++

¡Por las tres alfas!
¡Por el alma del amor ancestral!
A tí, de la salud, oh dios....
¡De los remedios padre!
¡Que otorgas bienestar a los enfermos!...

A tí, del dolor enemigo
Y de la curación amigo
¡Ven, dá fin... A esta enfermedad!.

¡Ahuyenta la pena de mi hermano!
De mi hermano el corazón
¡De cada hombre y de toda nación!

Te invoco, magnánimo y venerable
¡Sí, sí...! Al bendito hijo de Apolo.
Al salido del vientre de Coronis.

Del Centauro Quirón...
¡Fiel discípulo y amigo!.

A tí, para mis hermanos...
¡De todos los colores y lenguas!
¡De todas las edades y dineros!
A tí, la salud pido, Oh, dios.

Asclepio-Esculapio-Asclepio
¡Qué moras ahora inmortal!
¡Qué fuiste muerto por Zeus!
Y qué a Hipólito... Resucitaste
¡Cura el corazón enfermo!
¡Cura tanto espíritu malsano!.

Esculapio-Asclepio-Esculapio

¡Te lo pido por Hermes, tu salvador!...
¡Por Apolo, por Coronis, por Quirón!...
¡Por el padre de todos los dioses!...
¡Por la madre de todas las diosas!...
¡Por el infinito múltiple...!
De los mil nombres
De los diez mil seres...
¡Te imploro, te invoco!.

A tí, oh, dios...
¡Elevo mis plegarias!
Por el antes, el hoy y todos los mañanas...

¡Oídme Asclepio, Esculapio inmortal!...
Alivia las penas de los hombres
Aligera los dolores de mis hermanos...
¡Yo te invoco, desde el alma al hueso!
Yo te ruego, con mi voz y mi silencio...

¡Sednos propicio!

¡Oh, bienaventurado...!
Aligera nuestros males
¡Te suplico nos seas propicio!
...Recibe favorable esta plegaria!...

Y... Y... Y...
¡Devuelve la salud a todo enfermo!...
Y cura nuestro pueblo
¡El pueblo que corre por mis venas!...

* Asclepio Esculapio Asclepio *

Te invoca y te suplica
Este insignificante mortal
¡Aunque no tenga paraíso!
¡Aunque no tenga vida eterna!
¡Aunque sólo sea dueño...!
¡De la nada!


Autor del texto y la imagen.

Toutes les droites appartiennent à son auteur Il a été publié sur e-Stories.org par la demande de Joel Fortunato Reyes Pérez.
Publié sur e-Stories.org sur 20.02.2011.
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6comentarios 66 lecturas versolibre karma: 129

El color del paraíso

El río se llevó al niño.
El niño
se llamaba Armando.
Armando
leía el mundo a oscuras.

De Instantes, 2013
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El ultimo sueño

En la oscuridad de tu descanso, encontraras una placida luz refrescante que te embriagará y acabará de purificar tu alma. Ya has luchado bastante. Has amado y honrado tu nombre. Has traído hijos a esta complicada tierra, que te miran con cariño y respeto. Temeroso de que tu conciencia no sufra por decisión propia, te has inclinado por realizar el bien y huir de las oscuras sendas. Has sufrido por ello, pero no en vano. Tu recompensa estará a tu lado. Serás un alma pura y disfrutaras del todo y lejos de la nada de los infelices, carentes de ninguna fe, de los arrogantes, soberbios y justicieros, que desenfundaron su espada al menor insulto. Andarás de vez en cuando y sin poderlo evitar por encima de ellos, adoctrinarles y ofreciéndoles una nueva luz en la tierra. Lloros de cuna, les darán una nueva oportunidad. Ahora duérmete y descansa. Despertaras en la vida eterna y veras la realidad soñada. Cuando el ángel se marchó después de decirle todo eso en voz baja, lo dejo en la paz del último sueño.
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Lógica

Era de tarde,

Era primavera,

Era diciembre

Y nevaba.

Festejábamos la pascua,

Yo atea y tú musulmana.

Porque fuera de esta sala,

Lejos de este sofá

O tras la chimenea

Poco importaba lo que pasará

Era Halloween

En mayo,

Y en otoño nunca llovía.

Nos cubríamos con la frazada

Porque hacian 40grados de calor

Y tomábamos el té

Con un tenedor.

Porque cruzando el portal

La lógica del mundo

No importaba.

Tomábamos jugo de papas

Y comíamos sopa de naranjas.

Odiábamos al amor

Y amábamos amarnos.

Porque nada entre estas cuatro paredes

Tenía sentido.

Estábamos en el país del nunca jamás,

El tiempo por aquí aqui jamás corría.

Estábamos en Narnia

Y a veces, cruzábamos el espejo de Alicia.

Caminábamos entre estrellas

Y teníamos un lago en el techo.

El sofá era un barco pirata

Y navegábamos entre nubes.

Porque aquí dentro

Nada importaba,

El mundo dejaba de girar

Y allí afuera

Todo se deshacía en pedazos

Pero aquí dentro

Caminábamos entre calles y castillos,

Entre brujas y jinetes,

Con leones y serpientes.

Era de noche

Y el sol brillaba en el cielo.

Era verano

Y nevaba.

El fuego azul de la chimenea

Ardía de frio,

Y nosotros paseábamos

En nuestro propio paraíso.
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Polvo y caos

Que todo eso no es para mí,
los cuentos de brujas y princesas.
Que por contar una, te anoto mil,
y no volverás a probar las fresas.

Un universo en una burbuja,
la nada en el espacio.
Como ir a hechizar a la bruja
y volverme loco por lo que no sacio.

Águilas en una mente presas,
la jaula de oro de Midas...
Como pedir ayuda a las princesas
y que para ahorrarte, te quiten vidas.

Capaz de tocarte y huir,
capaz de mirar y no abrir los ojos.
Por todo ello un día me fui
y acabé simpatizando con fantasmas cojos.

No hay descanso en un paraíso de metal
porque mi imán no funciona.
Minúsculos en un paraíso terrenal
en el que gana el que controla.
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Purgatorio

No tengas miedo, Cariño,
hasta el Diablo en esta modernidad
insaciable, absurda y plástica,
se siente como Dios: abandonado, muerto.

No tengas miedo, Ángel mío,
a tiempo de narcisos dientecitos de león
y espigas de trigo y girasoles:
somos la imaginación del Diablo, el ahora.

No tengas miedo, Amor,
amor nos queda como voluntad creativa,
de ensueños, de vida, de ilusiones,
de fantásticos amaneceres.

No tengas miedo, Odio,
el odio es el ejemplo perfecto de completud divina,
inocente eternidad humana;
la unión del Todo con la Nada.

No tengas miedo, Temor,
temor nos sobra como posibilidad libertaria
en las alas del conocimiento
y del reconocimiento del Otro en Nosotros.

No tengas miedo, Demonio mío,
luciérnagas y mosquitas astrales y colibrís
a tiempo de mariposas brunas:
somos la fantasía de Dios, el futuro.

No tengas miedo, Cariño,
hasta el Diablo en esta modernidad
insaciable, absurda y plástica,
se siente como Dios: abandonado, muerto.

Cariño (Temor, Ángel mío, Odio, Demonio mío, Amor),
no tengas miedo,
nos queda sanar a Dios y al Diablo:
junto a ellos cuidaremos de nosotros y del Infierno
en este Paraíso.

De Cadáveres en el armario, 2015
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2comentarios 51 lecturas versolibre karma: 57