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El calabozo

Se rompen las palabras en las manos
el vano intento de volcar el alma
sobre el desierto preñado
de una hoja blanca,
el obscuro corazón repica al alba
una gota de versos llovió tan escasa
como limosna en la tinta del poeta
que sobre la arena derrama,
cansados sus ojos nublados
sus dedos temblando de calma
resignados poemas en el pecho
susurrando libertad reclaman.
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2comentarios 42 lecturas prosapoetica karma: 123

Se ve lejano...

Se ve lejano el tiempo en que vendrá, por fin,
la primavera,
y se ve lejano ese momento,
con ilusión mal contenida,
con una esperanza insultante,
ante un previsible cambio
que pudiera deparar el futuro.

Se ven lejanos los días, y se ansía llegar a ellos,
donde se volverá a escuchar el canto de las aves,
mientras los árboles se visten
con sus ropas nuevas
y se llenan de colores.

Se ve difusa una sonrisa que se busca
y se apetece, entre esa niebla del futuro,
y sin embargo se la llama, se la implora,
y se la desea intensamente.

Rafael Sánchez Ortega ©
23/11/18
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sin comentarios 13 lecturas prosapoetica karma: 60

Pasan los días...

Pasan los días y la vida continúa,
amanece y anochece, nuevamente,
dejando en el aire una sensación de
eterna primavera.

Así vuelven las ilusiones,
la tierra grita y las flores
amanecen temblorosas en los campos;
cantan las aves y también las fuentes,
y hasta el alma canta y los labios vibran.

Los corazones heridos vuelven a latir
de una manera renovada,
y las cicatrices se cierran, lentamente,
dejando, solo, su tatuaje en las almas.

Los ojos, doloridos y cansados,
se alegran con la luz y la esperanza
que adivinan;
quieren sentir todo esto que ven,
¡quieren amar a la vida!

Rafael Sánchez Ortega ©
21/11/18
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2comentarios 31 lecturas prosapoetica karma: 100

He...

He vuelto a navegar por la bahía
desplegando la vela
y tomando los remos de mi barca.

He intentado ser yo mismo, nuevamente,
al fundir mis ojos con la inmensidad del cielo
y de las aguas.

He vuelto a ver las olas cantarinas,
vestidas con su blanco inmaculado,
pasar bajo la quilla, al ser cortadas por la proa,
de mi barca.

He intentado sonreír a las gaviotas
y buscar en las estrellas los suspiros
que le mandan, en la noche,
al universo.

He vuelto a escuchar el tic-tac
acelerado de mi pecho,
cuando intenté tomar
estos versos con mis labios.

Rafael Sánchez Ortega ©
19/11/18
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9comentarios 101 lecturas prosapoetica karma: 99

Fue un día...

Fue un día gris y triste,
con lluvia en los tejados y las calles,
y el agua que llegaba de los cielos
buscaba, en las aceras,
la figura de los hombres.

Fue un día gris, repito,
y el alma se encogía tratando de volver
a su refugio en el recuerdo,
a ese desván oscuro y polvoriento
de mi alma.

Fue un día que pasó, y atrás quedó,
quemando tentaciones
y mil ganas de caer y abandonar
en la batalla
por causa de esas fuerzas que no tengo
y que me faltan.

Pero pude acabar, cansado y sudoroso,
esta primera etapa.

Rafael Sánchez Ortega ©
20/11/18
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sin comentarios 38 lecturas prosapoetica karma: 94

Es preciso...

Es preciso que recojas el mensaje
que, el nordeste, te regala con la brisa;
él te dice que tus pasos continúen,
que prosigas avanzando al infinito
y que debes defenderte en esa lucha.

Para ello nunca vuelvas la mirada,
no remuevas las cenizas esparcidas,
ni te inclines a buscar unas marchitas amapolas
que quedaron por el suelo.

Es preciso que te enfrentes al destino
y que empuñes bien los remos de tu barca,
porque, cerca, el temporal está al acecho
y te aguardan sus zarpazos criminales.

Para ello recupera tus latidos y no dudes
de luchar por lo que quieres.

Rafael Sánchez Ortega ©
18/11/18
6
2comentarios 29 lecturas prosapoetica karma: 90

Un mundo mejor

Las ovejas nocturnas
esperando el paraiso
en los andenes vacios
bajo el brillo de la guillotina,
Ilusas ante el silencio
que precede al cadalso
mordiendo el duro asfalto
trajinando rutinarios días,
sus oidos llenos de odio
las barrigas de mentiras
balan en coro y suspiran
la esperanza de un mundo mejor.
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8comentarios 128 lecturas prosapoetica karma: 101

El péndulo

En la llanura espesa del futuro
un péndulo se esfuerza por llegar
a la claridad que siembra en lo obscuro
el sol que asoma en este mar,
náufragos en tierras de tormentas
con noches sin brillo en el mirar
una lágrima se pierde sin que sienta
que también ella puede naufragar,
así la marea de esta vida
en sus aguas nos vuelve a acunar
aquí vamos a un puerto sin partidas
remando y remando, para no llegar.
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2comentarios 40 lecturas prosapoetica karma: 72

Hoy debo...

Hoy debo comenzar, salir,
y dar los pasos necesarios
para intentar llegar a puerto.

Hoy debo saludar a la vida,
al compañero del trabajo,
al anciano del parque,
al niño que va al colegio,
al limpiabotas de la esquina
al mendigo del supermercado…

Hoy debo repartir sonrisas
a las personas que encuentre,
a las gaviotas que están en el puerto,
a los cormoranes que secan sus alas en la playa,
a los barcos que, en bajamar, sestean, sobre la arena,
a la vida misma…

Hoy debo vivir, intentar ver la luz,
y que la misma se quede en mis pupilas.

Rafael Sánchez Ortega ©
17/11/18
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4comentarios 82 lecturas prosapoetica karma: 110

Juramento

Nunca vendrán mis palabras como virutas bajo la lima, ni serán espuma de olvido sobre acantilados de inconsciencia.

No derramaré de ellas decanto de orgullo, ni empobreceré entre líneas imprudentes mi poder innato de amar.

Jamás mi voz escrita será subasta cartesiana para espíritus lisonjeros o voraces de candor.

Aun del mejor postor, intoxica la lira, que paupérrima improvisa su aridez repetitiva llevada al desboco por la frase trillada o la infamia cortada al más puro tijeretazo del ridículo.

Mi presencia cruda asignaré a los temores...

A esos traidores de sí mismos
que irreconocen del verbo diamante

la identidad única,

del único que ama.







Yamel Murillo





Coartada©

D.R. 2018

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3comentarios 26 lecturas prosapoetica karma: 54

Van a venir...

Van a venir nuevos días cargados de ilusiones
y también de miedos y recuerdos.
No será fácil el camino
y debes ser consciente de ello.

Van a volver momentos llenos de tentaciones
por abandonar esta empresa
y regresar al mundo del pasado del que huyes.

Van a dar las dos de la mañana
y buscarás, inútilmente,
el sueño que no llega,
escucharás el reloj dando las horas
y quizás, te desesperes por la vigilia.

Vas a estar solo en ese instante
y es, seguro, de que maldecirás
aquello que te propones…

Pero debes intentarlo.
Si no luchas no hay victoria.

Rafael Sánchez Ortega ©
16/11/18
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sin comentarios 68 lecturas prosapoetica karma: 101

Pero hay...

Pero hay que romper viejos tabúes,
dar un paso adelante,
decirte que es posible olvidar,
sin hacer daño.

Es probable que vuelvas la vista atrás,
a ese pasado,
pero no importa.
Debes vencer y vencerte,
la tentación seguirá
y eres tú el que debes estar
por encima de ella.

Ya sé que no va a ser fácil la tarea,
Que maldecirás mil veces su nombre.
Te culparás de tantas cosas
que hasta verás borrosa
esa encrucijada en que te encuentras
y hasta no sabrás el camino de salida.

Pero debes luchar, creer en ti.
No importan las heridas,
importas tú.

Rafael Sánchez Ortega ©
14/11/18
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4comentarios 76 lecturas prosapoetica karma: 100

Sobras

Busco entre las sobras de un amor que ya no está
algo de sentido entre tanto vacío literal
camino entre las sombras de los años compartidos
algo tuve entre mis manos, creí felicidad.
Me abandono entre sábanas que sacude el invierno
cada segundo quiero no estar, beber el tiempo
hay más soledad en el recuerdo que se aleja
cada paso entre los muros de este infierno.
Ya no quiero más llamas encendidas bajo mi cielo
mi casa es mi mente y mi tierra, mi cuerpo,
tanta decepción de mares desiertos
si el sol aún brilla, quiere decir que no estoy muerto.
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2comentarios 40 lecturas prosapoetica karma: 84

Somos principio

Siempre seremos principio
naceremos con cada oportunidad de ser
podemos cambiar cada amanecer
aún camino al precipicio.

Cada segundo un paso hacia el hospicio
tragando mares sin fallecer
rompiendo muros para aprehender
la vida naciendo en el desquicio.

Quietud de los días en silencio
corazones que se niegan a ver
vivir solo cuesta saber
que es mejor morir en el intento.
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8comentarios 95 lecturas prosapoetica karma: 102

Hoy vi las rosas...

Hoy vi las rosas, temblando, en los rosales
y vi, también, volando mariposas;
luego escuché cantar a las cigarras
y hasta sentí la brisa del nordeste
con sus besos.

¡Qué gran placer, con forma de poema!
¡Cuánta ilusión llenando los sentidos!

Hoy vi la vida de un modo diferente
y vi, también, tu rostro y tu silueta,
luego noté que estabas a mi lado,
y hasta sentí tus labios en los míos
con tus besos.

¡Qué sensación tan llena de ternura!
¡Cuánta pasión llegando hasta las venas!

...Hoy comprendí que todo es diferente
y que la vida, es su poema...

Rafael Sánchez Ortega ©
12/11/18
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6comentarios 68 lecturas prosapoetica karma: 104

Crónica de un adiós frustrado

Solo caminó durante la tormenta. Desde lejos lo miraron todos en un silencio grosero e insensible, era más fácil pasarlo por debajo de la lupa de su jodida escala de valores que preguntarle qué pasaba. Y al final sus "valores" de nada sirvieron para la lectura y comprensión de los hechos.

Tuvo tiempo de irse de a poco sin que nadie lo notara. Se despidió, nadie lo entendió.

Pidió ayuda y nadie supo traducir en sus palabras catalogadas de intransigentes e "incapaces" lo que de fondo era una petición de auxilio.

Sus ganas de no dar explicaciones buscaban ser escuchadas. No encontró a quién decirle nada. Todos estaban demasiado ocupados en su propia vacuidad.

Pidió ayuda a la luna, ésta lo escuchó, pero no le contestó. La amagó, también lo ignoró.

Náufrago emocional en un mar de dudas, insatisfacción existencial y de sueños rotos, en un último intento de pedir ayuda buscó al Todopoderoso quién tampoco le respondió desde su eterna generosidad.

Las noches lo vieron consumirse en pensamientos, en sueños en los que siempre volvía al lugar donde le hicieron esa herida que sangraba más que cuando la hicieron.

Un día como a la Una de la tarde, su espíritu lo abandonó. Dejó que su cuerpo siguiera la agenda del día en automático. No hubo licor que le arrancara ese vacío del alma. Nunca hubo una caricia que pagara las que quedaron inconclusas cuando niño.

No fue un hecho en particular. Fue su vida toda dada al traste, programada para perder la que lo llevó a decidir mejor largarse.

Y allí quedó, en medio de la nada. En un vacío peor del que dejó. En medio de charlas que pudieron terminar con un abrazo. A punto siempre de todo y que el todo se convertía en nada.

Allí se dio cuenta que había cometido el peor error de su vida... Haber vivido a donde no había sido llamado. Por estar donde siempre sintió que estuvo de más. Entre "amigos" que nunca los sintió propios. Con una familia que lo trató como a un enemigo. Un clan que había fracasado como clan al dejar solo a uno de los suyos hasta que éste se perdió.
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1comentarios 34 lecturas prosapoetica karma: 92

Divagaciones

Esta sensación de angustia, de vacío, te temor
Es un presentimiento.
Está en peligro nuestro amor.
Macizos de negras nubes se agigantan en el cielo
¿Dónde está el sol?
Todo oscurece, todo se opaca, mi vida, tú, nuestro amor
De estas malditas sombras, solo tú puedes salvarlo:
¡Cinco años! ¡Cinco siglos!
Ven, corre, haz algo, haz algo…
¡Nuestro amor está en peligro!
¿En que cavernas estoy? ¿Con qué alumbrarme podré?
Si tuviera una linterna, una chismosa, un fósforo, nada tendría
Solo oscuridad, oscuridad, oscuridad
¿Qué salida tomar?
No sé, mis pasos son torpes; tropiezos, tropiezos
Me pierdes, te pierdo, nos perdemos
Cómo un loco me llevo las manos a la cabeza
Y de mi garganta surge el grito que no escuchas:
¡Nuestro amor está en peligro!
Me callo…, escucho…
Solo el eco responde como voz de ultratumba
Nuestro amor está en peligro
Amor está en peligro
Está en peligro
En peligro
Ligro
Gro
O.
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Eres...

Eres vida que amanece y que palpita,
desde el alba hasta el ocaso,
ya que estás en todas partes.

Eres parte de la vida y mis sentidos
que te ofreces dulcemente para darme
todo aquello que destilas cada día.

Eres polvo en la distancia,
sangre ardiente del presente,
y una rosa de esperanza
cuando pienso en el futuro.

Pero eres mucho más que todo esto
ya que vas en el silencio de mis pasos,
en la sombra que me sigue lentamente
y en la luz de la mirada que te busca
en la distancia.

¡Eres verso de un poema inacabado!

Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/18
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2comentarios 97 lecturas prosapoetica karma: 121

De esa manera...

De esa manera volvió la vida,
se estremecieron las palabras
y una brisa nueva me besó en la cara.

El alma sintió la ráfaga furiosa de la primavera,
que llegó gritando, dejando su caricia,
y hasta cerró los ojos de placer.

El sol salía y saludaba con fuerza,
las olas venían a la playa
desgranando una sinfonía en las resacas
que llenaban mis oídos

El corazón volvió a latir con fuerza,
y hasta el cuerpo se estremecía con pasión
al sentir el alma renovada.

Volví a vivir
y una sonrisa, temblorosa,
se posó tímidamente en mis labios.
sin darme cuenta.

Rafael Sánchez Ortega ©
19/10/18
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3comentarios 91 lecturas prosapoetica karma: 104

Amaneció el día gris...

Amaneció el día, gris y triste,
quizás como anunciando el otoño
que estaba a la vuelta de la esquina.

Salí a pasear y a caminar un poquito.
Caían unas gotas de lluvia, que se agradecían,
mientras resbalaban del cielo
para besar las mejillas.

Hoy no vi mariposas ni pude saludarlas,
aunque había otras, que eran las hojas de los árboles,
que volaban y caían a mis pies
con ese tono dorado y ocre del otoño.
Pasé entre ellas y las fui sonriendo
mientras pensaba en ti,
en tu nombre,
en el mar cercano y lejano
y hasta pensé en Salamanca.

Recuerdo que un día el mar abrió sus olas
y me dejó caminar por entre ellas
en una playa preciosa e interminable.

Entré y caminé, con mis sueños y fantasía,
por aquel mundo mágico de las hadas.
En él vi a los peces que, como en una enorme pecera,
me saludaban al pasar;
luego me detuve un rato con las sirenas
que tropezaba en el camino
y me contaban leyendas y relatos
de viejos marinos,
de viajes y de amores en las dunas
de la playa.

Fue un rato muy agradable
y pensé en dos niños, en su infancia,
caminando juntos y sorteando los pozos
que el mar había dejado entre la arena,
y aspirando el salitre y el yodo del mar,
que les llegaba con su aroma.

Cuando regresé y volví a casa
abrí los ojos nuevamente.
La playa había desaparecido
y las olas solamente eran recuerdo.
Miré a ver si entre la lluvia que caía
veía alguna mariposa
pero solo el viento, invisible,
daba muestras de estar cerca, con su abrazo,
y sus caricias
para emular a la lluvia con sus besos.

Rafael Sánchez Ortega ©
10/11/18
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sin comentarios 54 lecturas prosapoetica karma: 78
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