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Te fuiste, como el humo de un cigarrillo

En el tranvía me arrastro por los bulevares.
Hay olas de ti.
Saez

Estoy en el balcón,
comiendo pipas con el rostro al sol
la mirada perdida calle abajo
tratando de encontrar el fluir del Tajo
a ver si así la deriva me lleva luego corriente arriba
subiendo por todo el Atlántico
hasta la Ría
y ver allí la luz de la vida,
la llama siempre encendida
que es tu sonrisa.

Escribo buscando la música entre los dedos
tratando de vivir el momento,
pero solo logro perderme entre los versos
y los acordes de Saez me transportan muy muy lejos,
donde te siento cerca de mi pecho,
como si así pudiera engañar a mi cuerpo
y creerme que no estoy pensando en ti todo el tiempo.

Me explayo en el cuarto
piso de un cuarto pequecho
sintiendo la saudade que me encharca
sin llegar a filtrarse entre las líneas del texto
de un azul portugués que reluce cuando estás aquí
conmigo
haciendo camino
hacia la paz de una playa de Portugal,
hacia la libertad de una cárcel de la que escapar,
viajando lejos, siempre lejos,
agarrados de la mano para que las corrientes no nos hagan perdernos
y hacer eternos los recuerdos que alimento
para ahuyentar el viento que se desata tras los cristales del espejo.

Estoy en el balcón,
escribiendo,
con Saez dando melodía al momento
y pelando pipas al sol
como quien desviste los segundos hasta que nos encontremos.

Mientras tanto, amor,
te buscaré en los versos.
9
2comentarios 67 lecturas prosapoetica karma: 77

Million times

Million times.
Hundreds and Hundreds of moments.
Living Seconds United.
Together.
Us.
Infinity.
Million times of kissing memories.

Million times
by Elisa Mostazo Comas
3
sin comentarios 25 lecturas english karma: 34

Welcome

Too many clouds

on the roof.

This big building’s screaming

and laughing so loud.

Come on, come in;

you’re all welcome here.

But be quiet and invisible,

or you’ll have to get out.

Shut up, work for me.

I am the authority now.

You chose this life,

so don’t you complain.

Or… walk away.

Leave!

Go back to your place!

Go back

to where you’re unwelcome,

where you can’t work

or pay the rent.

Leave!

Go back

to where you were born;

go back

to where you came from.

Come on, go.

Go, and stay there

for ever.

Get back,

and stay ‘till death.

Cause there will be

no choice this time.

You’ll die in them,

or you’ll live in me.

Welcome, refugee.
7
3comentarios 41 lecturas english karma: 77

Tanta luz que no me cabe en el pecho

Te busco en cada poema, en cada texto, en cada verso,
en las noches sin luna y en los días de lluvia,
en los soles del espejo y en las estrellas que brillan en el cielo,
te busco
cerca, lejos, en sueños y despierto,
en los rincones de los cuentos, en las paredes de los azulejos,
en las playas y en los bosques de cerezos.

Tumbado en cama miro al techo,
me parece entrever tu reflejo
filtrándose con los últimos rayos de la tarde a través del balcón
como una canción
que me susurra tenuemente tu voz,
dándome calor cuando te escribo con el corazón.

Recostado sobre mis brazos
sonrío tratando de mantener ardiendo los retazos
que se acumulan en los recuerdos de los días pasados,
tu risa de mar y tu mirada de poesía,
tus dedos de paz y tus caricias de libertad amarilla,
qué harás mientras pienso en ti?
Estarás haciendo lo mismo allí?
Estarás colgando de una foto feliz?

Tumbado en cama te escribo en el teclado
haciendo magia
como tus labios soplando alas a mi espalda,
como tu vida en una cascada de palabras que me acarician.

Te busco en cada nube, en cada pájaro, en cada brizna de hierba,
en el tenue olor de la primavera,
en el verano que se despereza,
en el otoño del horizonte que derrite el invierno,
en cada verso, en cada beso, en cada trece de suerte que brindamos poesía por nosotros.
13
3comentarios 56 lecturas versolibre karma: 97

No soñaré jamás con lograr terminar ese último cigarrillo que sigue ardiendo

Dejo que mis dedos desfilen por el teclado
como un sutil telar de disfrazados pájaros
que echan a volar cuando cae la lluvia de balas
y ya no queda sal
para desinfectar las heridas,
las tumbas se abrieron de par de par
y el último cigarrillo de la noche
se ha consumido en el fondo del cenicero,
como si alguien pudiese volver a encenderlo.

El firmamento llora en el infinito
y el sagrado corazón destila estrellas fugaces
como ángeles cayendo
y la inmortalidad no está hecha para los nuestros,
ni la oscuridad está hecha para la vida,
pero
a pesar de la eternidad
he querido echar a volar
y las alas se me han caído,
precipitándome lentamente al vacío.

Podría recitar cientos de versos envenenados
con el más tierno dolor de mi corazón,
pero ya no quedan noches para aullar a la luna,
la venganza ha caído como un telón de tinieblas sobre todo lo vivido
y nos complacemos en percibir la sangre de los muertos
y la tinta supura por las esquinas de los poemas
arrastrándose como un reguero de pólvora a punto de explotar,
triste canción entonada bajo el rayo que no cesa
nunca en morir.

E ter ni dad
dónde estás

me perdí en los senderos cubiertos de zarzas
y ya no hay castillos que levantar
ni templos a los que rezar,
si acaso cementerios brumosos entre los que escondernos
de los fuegos fatuos que surcan las noches de muertos
construyendo destino sin que podamos detenerlo.

En la nocturnidad
solo el silencio se abre paso entre el relente de la luna
y los precipicios se yerguen como monumentos
y los acantilados se levantan como si hubiesen sido eternos,
la hierba muere a cada paso
sin cejar en su empeño de arder
como las hogueras de frío de tu mirada
y los poros de la piel destripan pesadillas
como el humo que se difumina sin saber muy bien nadie a dónde va:
Si acaso importara....

No hay final,
solo otra vuelta más,
otra vuelta más,
y la vida llora de nuevo
ante las tumbas del cementerio,
seré inmortal mientras le quede aliento a esta canción,
triste castigo de dolor.

Es el último cigarrillo de una noche que parecía eterna
y que bella está Katagena ardiendo entre llamaradas negras,
no hay paz ni descanso
solo un vertiginoso vacío al que precipitarse para no seguir soñando,
despertar es cuestión de perspectivas
y yo estoy cansado de vivir,
sin prisa solo quiero dormir hasta que todo haya acabado.

A la luz de la oscuridad
creí que la infancia vivía entre los dedos,
pero ya no hay esperanza;
por favor,
no me des la mano,
solo quiero caer;
es tiempo
de caer,
es tiempo
de caer,
es tiempo

de caer,
mientras sigue ardiendo el último cigarrillo en el fondo del cenicero.
11
2comentarios 60 lecturas versolibre karma: 85

Resistencia y libertad

Años de lucha y de resistencia,
miradas quebradas,
palabras que se agotan,
el tiempo pasa,
nos pisan las derrotas,
pero sin tregua se abre futuro,
luz en el horizonte
para los rostros desnudos
levantando los puños,
rompiendo barreras,
enfrentándonos juntos
a todo este sistema.

Podrán callarnos,
pero seguiremos gritando,
llenando de rabia los muros,
plagando de gente las plazas,
construyendo tejido de esperanza
en cada barrio, en cada centro, en cada barricada;
hagamos del mundo
un lugar que valga la pena vivir plantando cara,
conquistemos lo nuestro
que no nos roben los derechos
que no nos prohíban las ganas
de soñar con nuestra memoria robada.

Años de lucha y de resistencia,
somos los hijos, somos las nietas,
de nuestros padres que lucharon,
de nuestras abuelas que sobrevivieron,
por todos nosotros
y por todos ellos,
tenemos que sacar fuerzas de donde no tenemos,
levantar un nuevo muro,
romper todos sus ideales muertos,
los bancos para el pueblo
y sus empresas para el estado que sostenemos,
apoyarnos en los unos,
defendernos como compañeros;
de libertad y justicia se forjan los cielos;
vamos a expropiarles todo lo que tienen a costa del sudor ajeno,
no quedarán banderas tricolores sin ondear en cada ayuntamiento,
se viene un gobierno de campesinos y obreros,
de parados, estudiantes y vientos de tiempos nuevos.

Podrán intentar callarnos,
pero este grito de rebeldía ya no lo detiene ni el silencio.

Ni paz entre clases,
ni guerra entre pueblos,

somos la libertad
guiando nuestros sueños.
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2comentarios 49 lecturas versolibre karma: 87

Estoy de baja en el temporal de mi infierno

Aporreo el teclado buscando espantar un poco todos los fantasmas que vienen a visitarme estos días durante la madrugada, como si así fuese a lograr acallar todas esas voces que me repiten una y otra vez -no lo vas a lograr-, -vas a fracasar-, -ni lo intentes-. Y es gracioso, o quizás irónico, no sé, puede que solo resulte una muestra más de patetismo, pero esas voces vienen de mi propia cabeza y me ahogan, más y más y más, como una niebla densa y pesada que trata de aplastar cualquier atisbo de luz que pueda entrar entre tantas tinieblas negras.

Ansiedad, dicen.

Y no es que tenga miedo a las tinieblas, a menudo te guían, te acompañan y te hacen fuerte. Pero eso solo es cuando logras controlarlas y hacerlas tuyas. El resto del tiempo es un terrible cúmulo de demonios que se ríen de ti a tus espaldas y de cara vienen con uñas y dientes a desgarrarte cada puñado de esperanza hasta que solo quede un reguero de penas y un alma rasgada en mil pedazos destrozados.

No sé. La verdad, es que no sé.

Pero por eso aporreo el teclado, con fuerza, con irritabilidad, con tediosa y desesperada mirada de agonía, como quien quiere huir más rápido que su propia sombra y no sabe que la arrastra tras de sí pegada a sus pies. ¿Quién fue el imbécil que creyó posible escapar de las pesadillas? Resulta tan patéticamente vulnerable verme al otro lado del espejo, con esa sonrisa de medio lado de cordero degollado que no sabe sobrevivir por sí mismo si no es sosteniéndose en los otros. Incluso a eso nos han enseñado a tener miedo. No vaya a ser que aprendamos que juntos somos fuertes y separados solo somos un puñado de locos corriendo sin rumbo, como pollos sin cabeza en una matanza que celebre nuestro fracaso como clase.

Todo eso podría pensar.

Pero en realidad solo tengo un puñado de voces que me repiten insistentemente que huya, que escape, que evite el fracaso y el miedo. Si no lo intentas no puedes ganar... pero tampoco perder. Simplemente quedarse sentado en un banco mirando el paisaje y al mundo girar, como si nosotros solo fuésemos un espectador más en este espectáculo que es la rutina, mientras la vida va pasando para todos menos para nosotros, pobres títeres rotos que han creído poder romper sus cuerdas por sí solos.

Si no lo intentas no puedes fallar.

Te repites una y otra vez, como si así fueras a solucionar algo. Y lo más irónico es que sabes que no es verdad y que así no solucionas nada. Y todos los fantasmas y demonios seguirán sonriendo con sus fauces lobunas mientras tú lloriqueas en un rincón aporreando el teclado, como si así fueses a escapar, como si así pudieras ser salvado. Justicia poética. Licencia artística. Cuarta pared que se resquebraja ante nuestra mirada vidriosa, lastimera y despedazada.

Ansiedad, dicen.

No lo sé.

Solo me miro al espejo y no me reconozco.

Y todo lo demás son tonterías del resquebrajado escritor.


Aporreo el teclado buscando salvarme, pero solo me topo con un puñado de demonios que han venido a buscarme en la madrugada. Me tienden su mano. Yo miro a la soledad a los ojos. Y elijo seguir sus pasos.

Solo queda vacío.

Y un cuerpo inerte al pie de la torre del reloj.
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1comentarios 33 lecturas prosapoetica karma: 76

Delayed...

As a plane stopped,
an airport
under and not over the sky
frustrated and exhausted.
At a beach, at a dessert unknow
coming old things back
waiting for return to fly
every second and between
where there is not a destiny.

Incertitude, loneliness
feelings and sensations
arrivals and departures
trapped luggage, turbines off
desperate passengers,
too much time to lose
apologies and more apologies
but are not enough.

Families, friends and loved ones
plane tickets and passports,
Nothing to share
nothing to think about.
What I totally see
what I am waiting for
all about myself
a long and distant airport.
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2comentarios 46 lecturas english karma: 43

Acordes y kilómetros al calor del mar de tus ojos

Surco los instantes como una ola que se pierde en la playa,
las miradas cálidas guardan más luz que cualquier palabra
que pueda decir en forma de verso,
pero yo lo intento
por ser el pedazo de instante en el que valga la pena perder la eternidad
y contemplar
el infinito en el más profundo bienestar.

¿Qué será que tienes que no puedo cesar en admirar las casualidades?

Toparnos sin esperarlo,
construir futuro y pasado,
recorrer nuestros pasos
y mochila al hombro llegar a dónde nunca nadie ha llegado.

Surco la vida como la brisa que levanta salitre
y me asomo a la ventana al sentir tu aroma en la mañana,
la palabra libertad se escribe muy bien con tus labios
como esas filigranas que destejen tus dedos en mi piel,
no sé muy bien explicar el por qué,
pero siento paz en tu regazo, refugio y hogar.

¿Qué será que tienes que no puedo pensar en otra cosa que el mundo de tu mano?

Kilómetros y kilómetros que llevarnos a la espalda
y pisa el acelerador para llegar bien lejos,
arte es todo lo que explicas enamorada
y lo demás son tonterías,
cosas de niños,
como la pureza con la que sonríes al despedirte en la madrugada.

Surco la luz como la marea trae dulzura a tu pecho
y recojo todos los recuerdos para hacer un álbum de fotos
que mirar cuando estamos lejos el uno del otro,
que da igual todo si escucho tu voz
y el destino es lo de menos en el viaje,
lo que me importa es tener un mapa de carreteras y pecas para inmortalizarlo.

¿Qué será que tienes que sabes cómo meter todo un mundo en tus besos?

Recorrer senderos,
versar sueños,
rimar encuentros,
regar regueros con la estela de nuestros itinerarios de anhelos.

Paz,
Luz,
Libertad,
calma al calor de tu pecho.
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4comentarios 51 lecturas versolibre karma: 92

Ecos del mar vacío

Perseguimos fantasmas por buscarnos a nosotros mismos
y no fuimos conscientes de que ya no estábamos donde estuvimos,
huimos
hacia donde quiera que el tiempo nos lleva
y sin darnos cuenta
tropezamos con la realidad
y supimos que ya no habría margen para mucho más.

Le echamos una guerra al tiempo
y todo se fue entornando,
la vida como un folio en blanco
y la tinta como toda la oscuridad que nos traga.

Le echamos una guerra al miedo
y todo se fue borrando,
la vida como un lienzo que rasgamos
y la desidia como toda las prisas que escupimos al soñar.

Zafamos el camino
por no saber elegir la bifurcación
y la tormenta ya llega cubriendo todo,
el cielo está más negro que el fondo de un pozo
y todo mi arrojo se fue
sin saber ya cómo volver.

Traté de saltar por encima de todos los obstáculos
y las vallas no te derriban cuando lo intentas,
solo los vasos vacíos pueden supurar destinos
y mientras tanto existen respuestas que el hombre no es capaz de encontrar,
que no es capaz de encontrar.

Le echamos una guerra al tiempo
y todo se fue entornando,
la vida como un folio en blanco
y la tinta como toda la oscuridad que nos traga.

Le echamos una guerra al miedo
y todo se fue borrando,
la vida como un lienzo que rasgamos
y la desidia como toda las prisas que escupimos al soñar.

Las tumbas sin nombre solo son lápidas esperándonos,
cenizas que se lleva el viento,
sonrisas de tristeza que atrapar con los dedos
para escribirlas en libretas que dejamos en algún rincón olvidado.

Podríamos fingir que nunca caímos,
y no hay paz para los malvados,
podríamos atinar a vivir,
pero las llamas ya se están apagando,
solo quedan las cálidas brasas
que nos ahogarán durmiendo las madrugadas.

No tengo miedo a las ruinas,
pero los cementerios se caen a pedazos
entre negros nubarrones que cubren nuestros ciegos
punto de fuga hacia ninguna parte.

Perdidos no hay a dónde ir.

Podría haber controlado los pasos,
sin saber muy bien el por qué.
Podría haber tropezado demasiado,
sin lograr comprender dónde perdí las ganas de beber de este vaso.

Le echamos una guerra al tiempo
y todo se fue entornando,
la vida como un folio en blanco
y la tinta como toda la oscuridad que nos traga.

Le echamos una guerra al miedo
y todo se fue borrando,
la vida como un lienzo que rasgamos
y la desidia como toda las prisas que escupimos al soñar.

Podría haber tropezado demasiado,
y aún así sin saber muy bien por qué,
no haber controlado mis pasos.

Le echamos una guerra al tiempo
y todo se fue entornando,
la vida como un folio en blanco
y la tinta como toda la oscuridad que nos traga.

Le echamos una guerra al miedo
y todo se fue borrando,
la vida como un lienzo que rasgamos
y la desidia como toda las prisas que escupimos al soñar.

Perseguimos fantasmas para encontrarnos a nosotros mismos.

En este negro vacío
mientras el Orzán brama bien lejos,
y el vendaval ya se ha levantado.

Perseguimos fantasmas para encontrarnos a nosotros mismos.

No quiero caer
en el mismo lugar otra vez
¿Cómo hallar la calma
sin volverme a perder?

Le echamos una guerra al tiempo
y todo se fue entornando,
la vida como un folio en blanco
y la tinta como toda la oscuridad que nos traga.

Le echamos una guerra al miedo
y todo se fue borrando,
la vida como un lienzo que rasgamos
y la desidia como toda las prisas que escupimos al soñar.
9
2comentarios 95 lecturas versolibre karma: 78

Ángeles cayendo

¿Qué tiene la poesía
que vino para irse?

¿Dónde estaremos cuando solo quede polvo
y la noche se haya difuminado entre el humo del cigarro
a medio consumir tras las cenizas de nuestras hogueras?

¿Qué habrá
cuando el miedo nos invada todos y cada uno de nuestros poros?

¿Qué quedará
cuando no haya nada por lo que caminar?

Cientos de caminos que se apagan
como faros heridos
en las noches sin luna,
senderos aborrecibles e idiotas
en los que perderse sin encontrar ningún tipo de suerte
que nos permita una tirada de dados decente.

El tiempo se fuga
mientras los recuerdos se aderezan
con la agridulce certeza de la melancolía.

Los ríos se llevan las salidas
y el frío apelmaza el alma
entre inviernos de escarcha y soledad.

Todo lo que fuimos sucumbió tras nosotros
y nos sumergimos en nuestro dolor
para encontrar sentido entre la sinrazón
y solo resta desesperación
y apática desidia del corazón
patético vacío de la mirada rota.

Que idiota
llegué a ser al creer
que habría oportunidad de salvación
entre el frenético ritmo de competición
por sobrevivir.

Que absurdo el hecho de existir
sin saber distinguir
el próximo paso a dar
sin tropezar
más de dos veces con la misma piedra.

Levantamos muros para protegernos de nosotros mismos
y nos quedamos solos contra nuestros demonios.

Una vez más.

Por favor.

Una vez más.
10
2comentarios 68 lecturas versolibre karma: 97

Por favor, no me hagas atender a la muerte, es tiempo del último cigarillo

En la luz de la noche
me perdí
creyendo ver en la mirada del niño perdido
todos los sueños que un día murieron
y ya no hay salida
por favor
ya no hay salida
para la existencia
solo podemos mirar hacia el último paso
y fumarnos el último cigarro
tratando de asumir el presente
y convivir con la ausencia
el dolor nunca se va del todo
pero se atenúa cuando aprendes a sobrellevarlo.

¿Lo entiendes?

El final está cerca
y lo sagrado ha ardido en mil pedazos
y por favor
no mires
por favor
no mires
solo quiero que se folle sobre mi tumba
como un monumento a la vida
como un monumento a la vida
y ya no queda humo
en esta ciudad perdida bajo el mar del Atlántico.

En la luz de la noche me perdí
creyendo ver entre sueños rotos
y los acordes se recomponen
tratando de salir a flote
y no hay piedad
no hay piedad
por favor
no dejes de escribir
por favor
no dejes de escribir
es lo único que te queda para sobrevivir día a día.

¿Lo entiendes?

Echo de menos Coruña.
Echo de menos la ciudad.
Echo de menos el barrio.
Echo de menos la libertad de un quinto piso.
Echo de menos su paz.
Echo de menos.
Echo de menos.

Adiós
mis amigos
adiós mi país
adiós mis sueños
adiós la luz.

Adiós
mis esperanzas
adiós
mi infancia
adiós
mi presente
adiós
mi foto en blanco y negro.

Adiós
mis amigos
adiós
mi país
adiós
mis sueños
adiós mi luz

Adiós mis esperanzas
adiós mi infancia
adiós mi presente
adiós mi foto en blanco y negro.

Adiós.
Adiós.
Adiós.

Solo quiero aprender a convivir con la ausencia.

Para poder sonreír.

Por ti.
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1comentarios 63 lecturas versolibre karma: 80

Se pueden dar muchas razones... pero realmente solo existe una

Como bien decía Eleutheria, escribir es un acto de puro egoísmo,
no escribes por y para los demás
sino que simplemente usas la letra como una herramienta más,
un catalizador con el que liberar un poco de peso en tu fuero interno,
en tu infierno personal que te has montado por dentro,
buscando purgar todo lo que supura por debajo de tu piel,
ya sea bueno o malo,
simplemente deshacerte un poco de él.

Porque "no espero que os guste,
solo espero salvarme",
define hasta que punto el poeta del alma solo aspira a no suicidarse por dentro,
maltratando su carcasa por fuera mientras tanto,
intentando aguantar un día más a su rutinaria vida de la que no da escapado.

No todo son horrores,
sino que también hay música en la belleza que ilumina cada día,
pero el acto de escribir sigue siendo más de lo mismo:
buscar hacer tuyo lo que no lo es,
apropiarte de lugares, sentimientos, sensaciones,
darles un giro y una vuelta de tuerka
aspirando a que lo hermoso del universo pase entre la gente como un ingenio de tu cabeza,
como si fueses el artífice de plasmar el sentido de la vida
cuando no eres más que el ilusionista que juega con los espejos para reflejar;
y eso,
siento decirlo,
no tiene ningún mérito;
más que la vanidad que nos hinchan los demás al leernos.

Escribo para arrancar sonrisas e insuflar sueños en los cuerpos,
despedazar pesadillas y generar alegrías que duren hasta bien lejos,
pero no os confundáis,
la razón principal es que soy como los tiburones de punta negra al nadar,
si no lo hago me ahogo y muero.
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2comentarios 75 lecturas versolibre karma: 83

Renacer

El mundo brilla por sí mismo
y todo da vueltas sin sentido,
pero a pesar de ello encuentro mi camino
y abro senderos a donde quiero hacer destino;
podría soñar con todo lo que no tendría,
pero prefiero dejarme atrapar por lo que tengo
y disfrutar,
quizás ahí está la clave para la paz
y andar
y andar
hasta que no pueda más.

Disfrutando de lo vivido
saboreando el momento construido,
forjando con brío todo lo habido
y por haber,
qué será lo que tiene el ver
por delante a tres pasos de mí
que el horizonte brilla
y hasta allí queda un trecho,
rumbo derecho al acecho
de todas las utopías que tengo
entre los dedos, mientras tanto
salto y bailo bajo el sol,
la música me sostiene entre su calor
y creo poderme salvar
a base de versos sobre los que surfeo
pisando a fondo y viviendo el momento.

Supongo, que de hecho,
todo está hecho y echo
la vista atrás
y no me olvido de caminar.
Rumbo firme, luz diurna,
atardecer en penumbra cálida y filtro
todos los cuentos vividos
para elaborar el relato que nos lleve hasta el final
y poder volar
desplegando las alas,
pequeño gigante salta todos los muros que se le presenten,
y sonrío
al viaje que siempre me guía más y más allá.

Paz y libertad
de la mano,
sin miedo ni cuidado más del necesario,
no me dejo atrapar por el pasado,
abro senderos entre el punto final
y logro saltar
cualquier muro que se me interponga,
no me asombra
ni la noche sin luna
ni la locura del hombre sabio,
podría saborearlo
una y otra vez
y nunca me resultaría demasiado
el calor de una tarde de mayo.

Yo que nunca he sido sherpa...
hablamos de caminos, de vidas inconfundibles,
y salgo a la calle en tirantes con las llaves en la mano sueltas,
como si pudiera
tener entre los dedos todo el azaroso destino y controlarlo
a mí antojo
aceptando lo que venga y superándolo
una
y otra vez
hasta vencer.

Siempre hasta vencer.

La inutilidad del sufrimiento;
en eso consiste todo
y caminar
y caminar
saltando cualquier muro,
abriendo senderos donde nunca los hubo,
sonriendo al mal tiempo
y llenando de soles el espejo,
podrá así brillar por si mismo el mundo bajo el mismo techo
y versos para largo
y tinta en los brazos,
saltaría hasta el final,
pero aún me queda cuerda para rato
y sin saber lo que viene ni haberlo planeado
disfrutaré del calor en una soleada tarde de mayo.

Huele a verano
y yo ya habré saltado.

Paz y libertad en las manos.

Queda vida sonriendo para rato.
8
3comentarios 67 lecturas versolibre karma: 89

Campos estrellados

El mundo se pierde entre los ávidos colores del atardecer, como esas preguntas que no nos atrevemos a hacer por miedo a la respuesta, no vaya a ser que sepamos la verdad y esta sea demasiado insoportable para nuestro inestable mundo que se sostiene en ese pequeño punto de apoyo.

Y así vamos,
haciendo equilibrios por la vida,
intentando que la existencia se porte mínimamente bien con nosotros y si algo sale mal, miramos hacia otro lado y le echamos la culpa al karma, como si una pseudofilosofía existiese, como si una fuerza superior rigiese nuestros destinos, porque somos humanos y cobardes y preferimos inventarnos dioses antes que asumir que estamos solos y todo lo demás es nada.

Creamos historias que decidimos creernos por temor al vacío que hay al final del camino. Pobres ilusos que sueñan cuando son incapaces de soñar para si mismos
utopías,
poder no es creer,
lograr no es ganar,
huir no es perder,
pero rendirse...
quizás sí sea fracasar.
¿Y qué hay de malo en un fracaso?
Nada,
pero nos enseñaron a evitarlo como al mayor de nuestros enemigos
y así estamos
cayendo sin aprender a levantarnos.

El sol ya se va
y con él las victorias
y llegan las sombras
y echamos cerrojo y pestillo
y nos escondemos haciéndonos los dormidos
como si el destino que no construimos no fuese a encontrarnos.

Y ya no hay vuelta atrás cuando se alcanzó el punto de no retorno. Solo queda tomar aire y asumir nuestras decisiones,
porque lo que queda es todo cuesta abajo
y sin frenos.
9
4comentarios 64 lecturas versolibre karma: 94

Al arrullo de tu mirada

Te busco en cada verso
en cada rima, en cada texto,
en cada cuento incierto que leo,
en cada atardecer, en cada sueño.

Te busco en el cielo y en el infierno,
en las fantasías y los miedos,
y en los encuentros certeros
y en los kilómetros que nos separan para vernos.

Te busco en la paz, en la poesía,
en la luna, la noche y el día,
en la calma de San Amaro,
en las olas del Orzán y desde lo alto de un octavo.

Te busco en el viento, en la brisa,
en la soledad, en la alegría.

Te busco en el instante, en el eterno,
en lo fugaz, en lo cierto.

Te busco una y otra vez,
y te buscaría sin cesar
aunque frente a mí estés,

te busco sin descanso,
y te buscaría hasta alcanzar
el encuentro tan esperado.

Te busco y te encuentro,
te encuentro y te busco,

y entre tanta incertidumbre
lo más firme e indisoluble

es que eres calma y libertad
en la orilla de una vida que por siempre nos une.
17
4comentarios 56 lecturas versolibre karma: 100

Corazón!

Ah corazón! Mi corazón,
ya no puede anónimamente seguir latiendo,
como si la sangre no tuviese motivo alguno,
para hacer valer lo que cuesta que se derrame.

Ah de mi tibio corazón!
Que se enamoró desde el vientre materno
de la figura perfecta que moldea la vida femenina,
e inquieto entre provincias eleva su bandera.

El destino trajo a nosotros como hojas sedientas,
estos ojos almendra de gitana enjaulada;
trajo sus manos frías y esa voz de lluvia,
que mi piel desértica, hace millas esperaba.

Yo me hice un parapente para planear entre sus nubes,
y sus vientos me llevaron a un paraíso de verde espiral;
me descalce el pasado sazonado con segundos platos,
y ella me endulzó los labios con el néctar de sus futuros.

Ah de este solitario corazón!
Que se encuentra con uno semejante,
y se acompañan hoy por siempre en la soledad
de no querer pintar el amor como todos los demás.

Bienaventurados entonces los solitarios de corazón,
que cuando se encuentran descubren el verdadero amor.

Niorv Ogrin
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5comentarios 46 lecturas versolibre karma: 90

Rebobinar

El mundo respira noches sin luna
saetas de fortunas oscuras
miradas que arrullan
la furia del mar en vilo
haciendo camino
en cada tenue destino
que acuna el cielo
certero lamento
del sentimiento sincero
que encierro en el pecho
bajo miedo del reloj
canción de amor
poema en clave de sol
sorprendente estruendo mayor
que da voz
a la razón del más allá
ayúdame a levantar
las ganas de paz
escribiré libertad
en cada techo de cristal
que me obligue a llorar una ayuda
mientras la locura
apelmaza la noche oscura
de la desaparecida luna.

Sendero eterno que repetir
una
y otra
y otra vez más
por toda la repetida eternidad.
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Rompo el espejo, a ver si por lo menos tengo 7 años de mala suerte

Escribo desde lo alto de la terraza
viendo la noche muerta
la luna se ha esfumado
y solo queda vacío en esta sucia reyerta.

Tirado en la cuneta
el olvido se ha apagado
ya no quedan cantos fúnebres por los muertos
y no pierdo el tiempo intentando alcanzar los sueños.

Antes de morir vivo
y antes de hablar escribo,
trato de hacerme camino a pesar de esta caída inevitable
y no logro encontrar la emergencia para tanta entrada y tan poca salida.

El chillido estridente de mi garganta
tres cuchilladas insertadas en lo más hondo de mi cama
y el pecho sangrando a vena abierta
y la tinta que no lanzo al papel se pierde sin saber a dónde llegar.

No sé ni lo qué digo,
escribo como desorientado y trasnochado
la lata de cerveza que tengo al lado
me susurra que no busque sentido a todo el humo.

Pero alicaído y cabizbajo
supuro retazos con el cuidado
de no mancharme demasiado
cuando ya no haya tiempo con que atarme las manos.

Tenía 24 y la poesía buscaba salida,
han pasado 2 años,
y parece una eternidad de ausencias y vacíos,
sin saber si quiera como salvarme cuando me siento destrozado.

Soporto demasiadas cargas a la espalda
y es que el loco que escribe su diario
solo sopla susurros a la lluvia y el viento
y el resto es una estridencia para soportar la realidad.

La sutil levedad del ser
atormentando por llegar vivo a fin de mes,
la cuerda floja es un buen lugar
para jugar a los equilibristas.

Y trataría de sonreír a la vida,
pero solo me salen lágrimas entre la agria saliva
que escupo 4 pisos hacia abajo
contando los segundos de descanso que tardaría en llegar a la paz.

Busco una prórroga a esta sinfonía
y solo encuentro un triste miserere de insípidas soledades
puede que haya tocado fondo tantas veces que ya no sepa levantarme
y aún a pesar de todo cada día trato de hallar salvedades que rompan la vorágine suicida.

Antes de callar grito
antes de pensar escucho
trato de marcar sendero
entre tanto vaho y humo.

Tirado en la cuneta de mi vida
el miedo se difunde sobre el cuerpo
el olvido se abre paso entre los muertos
y solo quedan recuerdos que se clavan como cuchillos de veneno.

Escribo desde lo alto de la terraza
viendo la noche pasar
la luna se ha marchado
y ya solo queda soledad en mi propio recital.



A veces soy feliz a lomos de un verso indomable
y otras veces mi piel es un lugar inhabitable.
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