Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

encontrados: 1248, tiempo total: 0.009 segundos rss2

Fue un día...

Fue un día gris y triste,
con lluvia en los tejados y las calles,
y el agua que llegaba de los cielos
buscaba, en las aceras,
la figura de los hombres.

Fue un día gris, repito,
y el alma se encogía tratando de volver
a su refugio en el recuerdo,
a ese desván oscuro y polvoriento
de mi alma.

Fue un día que pasó, y atrás quedó,
quemando tentaciones
y mil ganas de caer y abandonar
en la batalla
por causa de esas fuerzas que no tengo
y que me faltan.

Pero pude acabar, cansado y sudoroso,
esta primera etapa.

Rafael Sánchez Ortega ©
20/11/18
4
sin comentarios 33 lecturas prosapoetica karma: 64

He...

He vuelto a navegar por la bahía
desplegando la vela
y tomando los remos de mi barca.

He intentado ser yo mismo, nuevamente,
al fundir mis ojos con la inmensidad del cielo
y de las aguas.

He vuelto a ver las olas cantarinas,
vestidas con su blanco inmaculado,
pasar bajo la quilla, al ser cortadas por la proa,
de mi barca.

He intentado sonreír a las gaviotas
y buscar en las estrellas los suspiros
que le mandan, en la noche,
al universo.

He vuelto a escuchar el tic-tac
acelerado de mi pecho,
cuando intenté tomar
estos versos con mis labios.

Rafael Sánchez Ortega ©
19/11/18
7
5comentarios 65 lecturas prosapoetica karma: 97

El péndulo

En la llanura espesa del futuro
un péndulo se esfuerza por llegar
a la claridad que siembra en lo obscuro
el sol que asoma en este mar,
náufragos en tierras de tormentas
con noches sin brillo en el mirar
una lágrima se pierde sin que sienta
que también ella puede naufragar,
así la marea de esta vida
en sus aguas nos vuelve a acunar
aquí vamos a un puerto sin partidas
remando y remando, para no llegar.
leer más   
4
2comentarios 38 lecturas prosapoetica karma: 72

Hoy debo...

Hoy debo comenzar, salir,
y dar los pasos necesarios
para intentar llegar a puerto.

Hoy debo saludar a la vida,
al compañero del trabajo,
al anciano del parque,
al niño que va al colegio,
al limpiabotas de la esquina
al mendigo del supermercado…

Hoy debo repartir sonrisas
a las personas que encuentre,
a las gaviotas que están en el puerto,
a los cormoranes que secan sus alas en la playa,
a los barcos que, en bajamar, sestean, sobre la arena,
a la vida misma…

Hoy debo vivir, intentar ver la luz,
y que la misma se quede en mis pupilas.

Rafael Sánchez Ortega ©
17/11/18
13
4comentarios 82 lecturas prosapoetica karma: 110

Van a venir...

Van a venir nuevos días cargados de ilusiones
y también de miedos y recuerdos.
No será fácil el camino
y debes ser consciente de ello.

Van a volver momentos llenos de tentaciones
por abandonar esta empresa
y regresar al mundo del pasado del que huyes.

Van a dar las dos de la mañana
y buscarás, inútilmente,
el sueño que no llega,
escucharás el reloj dando las horas
y quizás, te desesperes por la vigilia.

Vas a estar solo en ese instante
y es, seguro, de que maldecirás
aquello que te propones…

Pero debes intentarlo.
Si no luchas no hay victoria.

Rafael Sánchez Ortega ©
16/11/18
9
sin comentarios 68 lecturas prosapoetica karma: 101

Pero hay...

Pero hay que romper viejos tabúes,
dar un paso adelante,
decirte que es posible olvidar,
sin hacer daño.

Es probable que vuelvas la vista atrás,
a ese pasado,
pero no importa.
Debes vencer y vencerte,
la tentación seguirá
y eres tú el que debes estar
por encima de ella.

Ya sé que no va a ser fácil la tarea,
Que maldecirás mil veces su nombre.
Te culparás de tantas cosas
que hasta verás borrosa
esa encrucijada en que te encuentras
y hasta no sabrás el camino de salida.

Pero debes luchar, creer en ti.
No importan las heridas,
importas tú.

Rafael Sánchez Ortega ©
14/11/18
15
4comentarios 75 lecturas prosapoetica karma: 100

Sobras

Busco entre las sobras de un amor que ya no está
algo de sentido entre tanto vacío literal
camino entre las sombras de los años compartidos
algo tuve entre mis manos, creí felicidad.
Me abandono entre sábanas que sacude el invierno
cada segundo quiero no estar, beber el tiempo
hay más soledad en el recuerdo que se aleja
cada paso entre los muros de este infierno.
Ya no quiero más llamas encendidas bajo mi cielo
mi casa es mi mente y mi tierra, mi cuerpo,
tanta decepción de mares desiertos
si el sol aún brilla, quiere decir que no estoy muerto.
leer más   
5
2comentarios 40 lecturas prosapoetica karma: 84

Somos principio

Siempre seremos principio
naceremos con cada oportunidad de ser
podemos cambiar cada amanecer
aún camino al precipicio.

Cada segundo un paso hacia el hospicio
tragando mares sin fallecer
rompiendo muros para aprehender
la vida naciendo en el desquicio.

Quietud de los días en silencio
corazones que se niegan a ver
vivir solo cuesta saber
que es mejor morir en el intento.
leer más   
12
8comentarios 95 lecturas prosapoetica karma: 102

Hoy vi las rosas...

Hoy vi las rosas, temblando, en los rosales
y vi, también, volando mariposas;
luego escuché cantar a las cigarras
y hasta sentí la brisa del nordeste
con sus besos.

¡Qué gran placer, con forma de poema!
¡Cuánta ilusión llenando los sentidos!

Hoy vi la vida de un modo diferente
y vi, también, tu rostro y tu silueta,
luego noté que estabas a mi lado,
y hasta sentí tus labios en los míos
con tus besos.

¡Qué sensación tan llena de ternura!
¡Cuánta pasión llegando hasta las venas!

...Hoy comprendí que todo es diferente
y que la vida, es su poema...

Rafael Sánchez Ortega ©
12/11/18
11
6comentarios 67 lecturas prosapoetica karma: 104

Crónica de un adiós frustrado

Solo caminó durante la tormenta. Desde lejos lo miraron todos en un silencio grosero e insensible, era más fácil pasarlo por debajo de la lupa de su jodida escala de valores que preguntarle qué pasaba. Y al final sus "valores" de nada sirvieron para la lectura y comprensión de los hechos.

Tuvo tiempo de irse de a poco sin que nadie lo notara. Se despidió, nadie lo entendió.

Pidió ayuda y nadie supo traducir en sus palabras catalogadas de intransigentes e "incapaces" lo que de fondo era una petición de auxilio.

Sus ganas de no dar explicaciones buscaban ser escuchadas. No encontró a quién decirle nada. Todos estaban demasiado ocupados en su propia vacuidad.

Pidió ayuda a la luna, ésta lo escuchó, pero no le contestó. La amagó, también lo ignoró.

Náufrago emocional en un mar de dudas, insatisfacción existencial y de sueños rotos, en un último intento de pedir ayuda buscó al Todopoderoso quién tampoco le respondió desde su eterna generosidad.

Las noches lo vieron consumirse en pensamientos, en sueños en los que siempre volvía al lugar donde le hicieron esa herida que sangraba más que cuando la hicieron.

Un día como a la Una de la tarde, su espíritu lo abandonó. Dejó que su cuerpo siguiera la agenda del día en automático. No hubo licor que le arrancara ese vacío del alma. Nunca hubo una caricia que pagara las que quedaron inconclusas cuando niño.

No fue un hecho en particular. Fue su vida toda dada al traste, programada para perder la que lo llevó a decidir mejor largarse.

Y allí quedó, en medio de la nada. En un vacío peor del que dejó. En medio de charlas que pudieron terminar con un abrazo. A punto siempre de todo y que el todo se convertía en nada.

Allí se dio cuenta que había cometido el peor error de su vida... Haber vivido a donde no había sido llamado. Por estar donde siempre sintió que estuvo de más. Entre "amigos" que nunca los sintió propios. Con una familia que lo trató como a un enemigo. Un clan que había fracasado como clan al dejar solo a uno de los suyos hasta que éste se perdió.
leer más   
6
1comentarios 34 lecturas prosapoetica karma: 92

Eres...

Eres vida que amanece y que palpita,
desde el alba hasta el ocaso,
ya que estás en todas partes.

Eres parte de la vida y mis sentidos
que te ofreces dulcemente para darme
todo aquello que destilas cada día.

Eres polvo en la distancia,
sangre ardiente del presente,
y una rosa de esperanza
cuando pienso en el futuro.

Pero eres mucho más que todo esto
ya que vas en el silencio de mis pasos,
en la sombra que me sigue lentamente
y en la luz de la mirada que te busca
en la distancia.

¡Eres verso de un poema inacabado!

Rafael Sánchez Ortega ©
11/11/18
15
2comentarios 97 lecturas prosapoetica karma: 121

De esa manera...

De esa manera volvió la vida,
se estremecieron las palabras
y una brisa nueva me besó en la cara.

El alma sintió la ráfaga furiosa de la primavera,
que llegó gritando, dejando su caricia,
y hasta cerró los ojos de placer.

El sol salía y saludaba con fuerza,
las olas venían a la playa
desgranando una sinfonía en las resacas
que llenaban mis oídos

El corazón volvió a latir con fuerza,
y hasta el cuerpo se estremecía con pasión
al sentir el alma renovada.

Volví a vivir
y una sonrisa, temblorosa,
se posó tímidamente en mis labios.
sin darme cuenta.

Rafael Sánchez Ortega ©
19/10/18
13
3comentarios 91 lecturas prosapoetica karma: 104

Amaneció el día gris...

Amaneció el día, gris y triste,
quizás como anunciando el otoño
que estaba a la vuelta de la esquina.

Salí a pasear y a caminar un poquito.
Caían unas gotas de lluvia, que se agradecían,
mientras resbalaban del cielo
para besar las mejillas.

Hoy no vi mariposas ni pude saludarlas,
aunque había otras, que eran las hojas de los árboles,
que volaban y caían a mis pies
con ese tono dorado y ocre del otoño.
Pasé entre ellas y las fui sonriendo
mientras pensaba en ti,
en tu nombre,
en el mar cercano y lejano
y hasta pensé en Salamanca.

Recuerdo que un día el mar abrió sus olas
y me dejó caminar por entre ellas
en una playa preciosa e interminable.

Entré y caminé, con mis sueños y fantasía,
por aquel mundo mágico de las hadas.
En él vi a los peces que, como en una enorme pecera,
me saludaban al pasar;
luego me detuve un rato con las sirenas
que tropezaba en el camino
y me contaban leyendas y relatos
de viejos marinos,
de viajes y de amores en las dunas
de la playa.

Fue un rato muy agradable
y pensé en dos niños, en su infancia,
caminando juntos y sorteando los pozos
que el mar había dejado entre la arena,
y aspirando el salitre y el yodo del mar,
que les llegaba con su aroma.

Cuando regresé y volví a casa
abrí los ojos nuevamente.
La playa había desaparecido
y las olas solamente eran recuerdo.
Miré a ver si entre la lluvia que caía
veía alguna mariposa
pero solo el viento, invisible,
daba muestras de estar cerca, con su abrazo,
y sus caricias
para emular a la lluvia con sus besos.

Rafael Sánchez Ortega ©
10/11/18
4
sin comentarios 54 lecturas prosapoetica karma: 78

Un día amaneció...

Un día amaneció de nuevo
y se hizo la luz.

Atrás quedaron los sueños,
las palabras bonitas,
las primaveras encantadas,
el verano tan fogoso que nos acercaba
el salitre del mar;
el otoño con sus colores variopintos,
en una etapa en que avanzaban las sombras
y, otro sueño,
se apoderaba del cuerpo cansado.

Por fin llegaba el invierno,
con sus barbas blancas,
con los días de lluvia interminables,
con el viento llamando a las puertas,
con el olor a castañas asadas
mientras desgranaba el maíz en la cocina.

Y en ese día amaneció, nuevamente,
la poesía, aunque quizás,
estaba dormitando.

Rafael Sánchez Ortega ©
18/10/18
5
2comentarios 55 lecturas prosapoetica karma: 89

Otro día...

Otro día me dije que ya estaba bien,
que si había un culpable ese era yo,
por mi manera de ser.

Porque ¡claro que me gustaría saber de ti
y de la vida,
es más, me gustarían tantas cosas...!
Pero me conformo con cerrar los ojos y pensar,
sentirlas así, en silencio.

Sería bonito compartirlas, pero tengo miedo.
Inmenso miedo a poder hacer daño con ello
y por eso lo dejo todo en los silencios,
en los suspiros,
en los susurros del viento que recojo,
y en los poemas.

Sé que es muy bonito amar, pero ¿cómo y a quién?

Yo siempre he creído en el amor.
De suyo es la "eterna búsqueda"
de toda persona romántica
que nunca se puede alcanzar y realizar.
Quizás es como esa quimera que ves,
que tienes en la mente, que sueñas,
que persigues incansablemente
y que se te escapa una y otra vez de las manos
sin que puedas hacer nada por retenerla...

Un día, se abrieron mis ojos, nuevamente,
y el alma volvió a latir y a vivir.

Rafael Sánchez Ortega ©
09/11/18
16
5comentarios 93 lecturas prosapoetica karma: 126

Me sentía...

Me sentía renacer entre la bruma
aunque, a veces,
parecía que la luz se disipaba
y veía la ternura de la vida.

Me sentía encadenado, entre el pasado y el presente,
y sufría, soportando,
esa carga tan pesada.

Me sentía agarrotado, por el peso del recuerdo,
por las garras que robaban mis latidos,
y lograban que mis pasos se pararan.

Me sentía, en otros ratos,
como el niño que despierta,
como el hombre que camina por el parque,
como el joven que musita unas palabras
mientras busca en el futuro, tan cercano,
la respuesta y la verdad a sus problemas.

Rafael Sánchez Ortega ©
08/11/18
leer más   
4
2comentarios 54 lecturas prosapoetica karma: 70

Un día...

Un día desperté, en medio de la bruma,
y me sentí desnudo y solitario;
quise levantarme, dar dos pasos,
buscar en el espejo tu figura.

Un día pronuncié tu nombre varias veces
y al repetir el mismo, entre mis labios,
le encontré distante y alejado.

Un día comprendí que ya no estabas
al observar el lecho, que vacío,
decía tantas cosas con su silencio.

Un día salió el sol por la mañana
y sus rayos, tibios,
se posaron en mi cara con ternura.

Un día miré al cielo y vi a mi alma
que me hablaba
y decía que adelante.

Rafael Sánchez Ortega ©
07/11/18
leer más   
4
6comentarios 58 lecturas prosapoetica karma: 79

Llegó el otoño...

Llegó él otoño, y me encontró desnudo
y en silencio, abandonado en una soledad
llamada vida.

Llegaron y volvieron los días cortos y grises,
los amaneceres tardíos,
las tardes cortas y presurosas,
con sus telarañas y brumas.

Llegó el frío del tiempo
para juntarse a ese otro frío del alma,
que tú dejaste, entre tinieblas,
cubierto con una máscara de carnaval.

Llegó aquel momento en que me vi solitario
ante el espejo, y me incliné ante sus cristales,
esparcidos y rotos, por el suelo…

Llegó la soledad y el silencio, con tu ausencia,
y traté de consolarme con los recuerdos.

Rafael Sánchez Ortega ©
06/11/18
14
2comentarios 57 lecturas prosapoetica karma: 110

De antes...

De antes contaba los días y semanas
que, iban pasando y, transcurrían
desde que me quedé absorto
escuchando el silencio de tus pasos.

De antes miraba al cielo durante el día
y también le miraba en la tarde,
y en la noche, esperando el paso de las estrellas
que nunca llegaban.

De antes suspiraba al sentir tu presencia,
caminando por la alameda y, bajando
con paso firme, para llegar a mi lado.

De antes rezaba por llegar a la hora concertada
a nuestra cita y resarcirme besando tus labios
y robando tu sonrisa.

…Pero hoy, simplemente me enjuago una lágrima.

Rafael Sánchez Ortega ©
02/11/18
13
6comentarios 109 lecturas prosapoetica karma: 110

Es preciso...

Es preciso que recojas el mensaje
que, el nordeste, te regala con la brisa;
él te dice que tus pasos continúen,
que prosigas avanzando al infinito
y que debes defenderte en esa lucha.

Para ello nunca vuelvas la mirada,
no remuevas las cenizas esparcidas,
ni te inclines a buscar unas marchitas amapolas
que quedaron por el suelo.

Es preciso que te enfrentes al destino
y que empuñes bien los remos de tu barca,
porque, cerca, el temporal está al acecho
y te aguardan sus zarpazos criminales.

Para ello recupera tus latidos y no dudes
de luchar por lo que quieres.

Rafael Sánchez Ortega ©
18/11/18
5
2comentarios 29 lecturas prosapoetica karma: 72
« anterior1234550