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Deseo beber de tus besos

Te vi llegar temprano aquella mañana de otoño, me mirabas fijamente, mientras, rozabas mis manos.

Una sonrisa dulce esbozaron tus labios, dejándome perplejo, como un tonto, locamente embobado.

Aun llevo guardado en la memoria aquel día, ese parpadeo de tus ojos, esa mirada pícara, que me hacen sentir cosquilleos extraños.

En mi interior, pensé besarte, besar tus carnosos labios, pero me fallaron las piernas, tuve miedo y no pude dar un paso.

Tu desinhibición y rapidez en ese momento fue perfecta, gracias por correr al auxilio de mis labios que esperaban a los tuyos, deseando beber de tus besos.
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Mi sostén

Todos conocemos la sensación que recorre por nuestro cuerpo cuando, de niños, una ola nos golpea desprevenidos. Caemos bajo el remolino de agua que nos arrastra sobre la arena, raspando nuestros brazos, golpeando nuestras piernas, metiéndose en nuestra boca y en nuestros ojos. Ahí, sumergidos en el agua, nos arrepentimos de haber querido entrar.
No hay nada más placentero que esa primera bocanada de aire que uno toma apenas puede salir a flote y sacar la cabeza al exterior. Esa sensación abrumadora de sentir entrar en el cuerpo todo el oxigeno perdido por culpa del golpe de la ola.
Hace un tiempo yo era ese niño que, desesperado, buscaba recuperar el oxigeno. La vida era la ola que me golpeaba una y otra vez dejándome cada vez más cansado, incluso hasta llegar al punto en el que estuve a punto de rendirme, de bajar los brazos y dejar que el agua me tapara y la corriente me llevara a su merced.
Pero entonces apareciste.
Fuiste mi ancla, poniéndole fin a la fuerza de la corriente. E incluso mejor que eso, fuiste el oxigeno entrando en mí, devolviéndole la vida a cada célula y a cada órgano de mi cuerpo. Te abriste dentro mío como si supieras el camino de memoria, poniendo cada cosa en su lugar, sacando lo que no servía, reparando todo lo que estaba roto y dándole vida a todo lo que yo pensé que estaba muerto.
Desde ese día te convertiste en mi sostén.
Lo único que necesito es voltear la cabeza y ver que estas a mi lado, para saber que todo está bien, y que todo saldrá de acuerdo al plan.
Desde el momento en que llegaste eres el oxigeno que entra a mi cuerpo y me devuelve la vida día a día, con cada acción y cada gesto. Con cada caricia y con cada beso. Eres lo único esencial. Lo único que necesito para vivir.
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Soñando con un ángel

Apareciste en mis sueños y como de costumbre corrí hacia ti, tu brazos se volvieron alas, tus ojos tenían un brillo característico, tu sonrisa resplandecia y me guiaba, tu rostro era tan blanco cual angel, no eres sólo tu quien estaba ahí, era tu alma y corazón los que me indicaban el camino y me daban las fuerzas necesarias para continuar el recorrido, al llegar donde te encontrabas sentí una calma y una gran paz me besaste en la mejilla, quería tenerte así para siempre pero me dijiste levantate y al despertar me Di cuenta que sólo fue un sueño, un sueño tan placentero y bonito que me gustaría volver a soñar contigo....

Alexndre
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La eternidad en tu mirada...

Miro el reloj... 14:28... dos minutos de sobra antes de llegar puntual a nuestra cita, y cómo no hacerlo si yo siempre deseo robarle los nanosegundos al tiempo para poder estar un instante, sólo un pequeño instante más contigo. Lo que pasa es que contigo todo es atemporal, eres lo que en Física se conoce como "singularidad", contigo las reglas del tiempo-espació no se cumplen, pero así eres tú, las reglas no concuerdan contigo, eres un ser que va creando mundos a su paso y esos universos se van sumando a uno mayor hasta conformar el mío, donde yo existo, y soy... porque estoy contigo.

Por fin 14:30... toco el timbre de tu casa y a lo lejos, como si en la cima de una montaña te encontraras, escucho tu voz acogedora que desde ese punto geométrico desconocido lanza una promesa de felicidad con un simple "Ya voy". "Ya vienes"... pienso... y esa espera se vuelve un mundo de posibilidades. Decía la abuela "la espera desespera", y como siempre tenía razón, sin embargo, contigo mi amada "singularidad" eso a veces no aplicaba, si bien mis ansias de tenerte cerca crecían exponencialmente con el saber que estaba a unos segundos de verte, también se volvían material de novela, cuento o relato... llámale como quieras... me imaginaba tu rostro al espejo retocando los últimos (pero más importantes) detalles del maquillaje, mirando tu vestido por diversos ángulos, todo con prisa pero con su respectivo tiempo. El correr por las escaleras con ese tic tac de los tacones, el grito de "Mamá ya me voy" que te toma exactamente 1.66 segundos, la respuesta de tu madre "Sí, está bien, no llegues tarde" que dura 3.10 segundos... la última mirada rápida en el espejo pequeño de la sala y por fin las puertas de mi propio paraíso que se abren, con esa luz del fondo que entra por el jardín brindando una atmósfera celestial a la aparición de mi propio ángel de la guarda.

Te admiro de pies a cabeza, no porque te esté analizando ni mucho menos, sino porque es tu mirada lo último que me gusta ver en ti, la cereza del pastel, el último chocolate de la caja, la última nuez acaramelada de la bolsa... miro tus zapatos lindos, tu vestido rojo ceñido a una delgada figura, el pecho erguido y los hombros relajados, el cuello largo... y tu sonrisa en rojo carmín... y es ahí donde se genera mi propio Big Bang.

Me quedo absorto en la comisura de tus labios que se levanta levemente en un ángulo casi imperceptible, pero lo suficiente para irradiar una sonrisa sensual, pícara y feliz, las pequeñas líneas en tus labios que se vuelven un microsistema montañoso rojizo y seductor... 14:35:25. La caverna de los deseos se entreabre lentamente dejando ver el tesoro de perlas blancas que sellan una cueva aún más misteriosa.

En ese momento, aunque tú y yo no lo sabemos, está naciendo un pequeño niño en Étretat, en las costas de Pays de Caux, Francia; su nombre será Etienne y se enamorará de la hermosa Isabelle la cual será el gran amor de su vida; aunque terminará casándose con Anabell, una chica de París enamorada del color rojo. En la ciudad de Chiang Mai, Tailandia, el abuelo del pequeño Arthit lo lleva por primera vez al templo Wat Chedi Luang esperando que sienta su espiritualidad, es ahí donde el pequeño descubre que quiere ser un monje budista. En Chile, para ser más exactos en Futalefú, en la región de Los Lagos, en la Patagonia; Carlos le está proponiendo matrimonio a Lauren, una americana que conoció hacía tres meses en una cabaña para exploradores en el bosque. En Medellín, Colombia, una pareja hace el amor por última vez, antes de que ella parta a Inglaterra a terminar su doctorado. Más allá de nuestro sistema solar, dos estrellas chocan por la atracción gravitacional creando una nueva galaxia que no se conocerá sino hasta dentro de 600 años a partir de este momento. A seis cuadras de tu casa, en su departamento, un anciano acaba de dar su último aliento de una vida feliz y plena, dejando esta vida con un suspiro suave y una sonrisa en los labios. En la Ciudad de México, Claudia después de tres meses de intentarlo, por fin ha quedado embarazada. En un pantano en Florida, E.U.A. un cocodrilo pone un huevo dentro de su nido, y a escasos milímetros de mi zapato una hormiga lleva una migaja de la galleta que tiró un niño de cuatro años que juega en su triciclo a unos metros de nosotros.

El mundo sigue y siento la vida fluir entre mis entrañas y mi alma, siento explotar, deshacerse y reinventarse cada célula que me compone, una pequeña gota casi imperceptible de sudor recorre mi frente, un poco por el calor, un mucho por la emoción de verte... 14:35:30... veo tu nariz fina y afilada... 14:35:35... por fin llego a tus ojos castaños...


...y es ahí donde pienso tomarme mi tiempo.
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El silbido

Un silbido se oía a lo lejos, como llamando a alguien o algo.

Las risas en el campamento cesaron, estaban todos inmóviles, no debería haber nadie más en aquel pedazo de tierra olvidada por los dioses.

El fuego de la higuera ardía y soltaba chispas al ritmo de las anécdotas sobre lo paranormal.

Damián era el único que no hablaba, se limitaba a escuchar y comer sus caramelos mientras observaba el fuego fijamente.

Ahora permanecían todos en silencio, escuchando. El silbido no parecía venir de un lugar, sino de todos al mismo tiempo.

Damián dejo los caramelos a un lado, sin despegar los ojos del fuego, se levantó y comenzó a entrar en aquel bosqueel silbido se intensificaba y el fuego ardía y crepitaba con más violencia, se oían risas y gritos y el constante e incansable silbido.

Nadie pudo detener aadamian de entrar en el bosque, nadie volvió a ver a Damián, nadie supo que pasó aquella noche.

Nadie sabe que a la madrugada si miras directo al fuego puedes ver a Damián aún silbando aquella melodía, mientras camina por el sin fin del bosque.

Nadie sabe que si comienzo a silbar, el la continuará...
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Ladrón de besos

Todas las noches salgo con afán de robar los besos

Más exquisitos de la ciudad, algunos quieren diamantes, dinero u oro.

Yo quiero besos, un acto que si robas, no te toca castigo alguno.

En las noches reviso a las damas solitarias, acechando el momento

Perfecto para que esos labios toquen los míos y sentir esa sensación

De extravagancias de éxtasis.

Unos me toman por loco, por dedicarme a ser ladrón de besos,

Pero ellos no entienden que soy un cazador de tesoros, de reliquias.

Hay damas que nunca han sido besadas, pero yo les enseño el sentimiento,

La sensación y sobre todo el enojo de sentir unos labios no deseados.

Unas se enojan, otras tienen diferente perspectiva que ni se molestan en seguirme.

Así distingues unos labios que tienen dueño de lo que nunca han sentido el calor de unos.

Damas en los callejones, damas en los paraderos, damas en los parques y en cualquier lugar donde Este una dama en soledad total.

Pero una noche me dieron mi merecido, al momento de tratar de robar un beso,

Note que la chica era la niña que me gustaba desde pequeño, partió hace años, pero

¿Regreso? …

¡Oh cielos! No sé si robarlo o quedarme con las ganas. Por primera vez deseo unos labios únicos Para mí. ¿Qué pasa hombre? soy un cazador no una presa. Mis piernas no responden, pero mis ojos no dejan de desearla.

Mejor ni me acerco, tal vez conozca la noticia del desquiciado que roba besos a damas solitarias en la oscuridad.

Guardo distancia, y noto a la chica que he amado desde años pasados en una banca reflejando su sombra por la luz del póster.

Ella resguarda ahí. Y ¿si me acerco a robarle un beso a cabo que tengo una máscara puesta? y la oscuridad es mi aliada, pero yo amo esos labios y porque con los ajenos soy tan libre.

¿Porque mi corazón me apresa de respetar esos labios, si ya he robado cientos de besos?

Me quede ahí, ya no me importaba desperdiciar la noche, pero ella seguía ahí. ¿Tal vez quería ser atacada por el ladrón de besos? O ¿tal vez quería conocer la sensación de uno?

Me quite la máscara y simule pasar por ahí, fingiendo que salía de mi trabajo le dije:- ¿Johana eres tú? Ella me contesto que si, tanto tiempo sin vernos. Volví a preguntar: -¿Qué te traer por aquí? Ella me respondió: - Tal vez te cause gracia, pero nunca he tenido novio, escuche el rumor de un ladrón de besos y quise que me demostrara lo que se siente.

Yo me sentía en la gloria, no supe que paso por mi cabeza ni quien era en ese momento y le solté la sopa, diciéndole que yo era el ladrón de besos. La tome de la cara con mis dos manos y preparaba para besarla como nunca había besado a una mujer, con amor verdadero. Pero ella actuó pronto y me lo robo, no pude sentir la sensación que quería experimentar comprendiendo que un beso robado es solo algo sintético, sin vida, sin pasión, lo sentía más como una abofeteada por la falta que les hice pasar a muchas chicas.

Ella me soltó y me dijo: -¡Ahora experimentaras lo que se siente robar un beso! Tal vez sea un capricho, pero nunca será un beso de verdad.

Y como se alejaba parecía que la oscuridad la cubría hasta desaparecer. Caí rendido sobre mis rodillas mientras ella ante mí se convertía en una silueta, solo llore porque tenía razón un beso robado nunca será un beso real.
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Día Lluvioso

El inicio para toda

Lluvia son esos suspiros

De aire fresco.

Después el cielo se

Hace gris, a causa

Del complot de las

Nubes por cubrir

Al sol.

En acto siguiente

Los demonios bajan

Con tambores y

Lanzando relámpagos

Para asustar a la gente.

Por último el cielo empieza

A llorar por perder la batalla

Ante los demonios.

Ya que no puede ser

El vencedor en todas las batallas.

Ahora siento esas gotas

Derramándose en mi cara,

Mojando mi cabello y a la

Vez mi ropa.

Es momento de encontrar

Un refugio.

Corro, corro con mis

Fuerza, evitando caer.

Llego a una pequeña cafetería,

Donde no había cliente alguno.

Me sorprendió escuchar un ruido

Fuerte de la cocina.

Al entre me encontré ante la muerte

El quería llevarse el alma de una joven.

Mi cuerpo se entumeció, pero aun

Con miedo, me enfrente ante él.

Se escucho un ¡estallido!

La joven quedo pasmada ante mí.

Y la muerte enojada, escucho al ejército

De Ángeles que bajaban para hacer justicia.

En un abrir y cerrar de ojos, la muerte se

Desvaneció.

Y la joven me abrazo.

Siendo la ultima cara que veo.

Abrí los ojos y al estar en mi.

Solo me encontraba en un bello

Jardín, donde el jardinero con gran

Barba me sonrió y me invito

A tomar una taza de

Té con él.
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Esa chica

Eres esa chica.
La que dice que tiene mil defectos, pero la única que entró a mi corazón.
La que se mira al espejo y frunce el ceño, pero que a mí me vuelve loco de amor.
La que le preocupa perderme, y me tiene con ella hasta el fin de los tiempos.
Eres esa chica especial que con solo mirarme me alegra el día.
La que con una caricia me quita todo el dolor.
La que me arropa en sus brazos, brindándome el lugar más seguro del mundo.
Eres la chica que me abrió su corazón y me regala día a día todo lo que necesito, sin pedirme nada a cambio.
Eres la chica que se adueñó de mi corazón y lo guardó en sus sentimientos cuidando de él todos los días.
Eres la chica por la que mato y muero.
Eres la chica con los mejores sentimientos.
Eres esa chica...
Mi chica.
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Fail Generation

Te entiendo varios chicos que no han madurado lo suficiente son así y por culpa de uno pagamos todos....
Es simple es una de las peores generaciones y de apoco la fidelidad se vuelve por así decirlo un tesoro difícil de encontrar como alguien dijo una vez el amor es difícil de encontrar desde que el sexo se volvió fácil de conseguir y puede que esa persona tenga razón pero todo en está vida tiene excepciones incluso los chicos, es una realidad que la mayoría son patanes ególatra e infieles pero la mayoría no representa a un todo y esa pequeña cantidad de chicos que aún conservamos nuestros valores y sentimos respeto por nosotros mismo y por el resto no nos gustaría que en un futuro nos suceda lo mismo ya sea a nosotros o nuestra descendencia ....
Es una de las ventajas de ser escritor y en mi caso poeta que sencillamente no puedo escribir por escribir si no que necesito saber la realidad de las cosas y demostrarlas además con la experiencia que he tenido créeme que se de lo que hablo y no es por ser alzado ni nada de eso sino que hay cosas y momentos que a uno lo marcan.....

ALEXNDRE
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Continuando El Viaje...

Un día sentado
En mi cama
Leyendo los versos de Neruda
Fue que al leer uno de esos
versos
De repente una idea surgió de mi mente
Se plasmó rápidamente en el papel

Un tarde mucho en escribir
Al leerlo sentí
Por dentro que encontré mi inspiración
Era un poema sobre lo solo que me encontraba esa noche
En el cuarto que yacía solitario
Y vacía a la vez la habitación

Donde yo mezcle la soledad
Lo que yo sentía en ese entonces
Junto
Con una historia que hace tiempo
Leí sobre dos personas enamoradas
Donde la joven moría de cáncer
Y su novio muria de despecho en su corazón.

De allí escribí el segundo poema
Lo titule tu ausencia
Lo llene de versos y rimas
Que plasmaban
La calma que se sentía
La soledad que me acompañaba
De viejos recuerdos que se enredaban en el redil de mis adentros
Por dentro guardaba en un bolsillo de porcelana
Para que no se me escape
Las manos la poca esperanza
Que me quedaba
Por llegar más allá de los límites impuestos
Por los estudios de la secundaria.

De allí continúe escribiendo una y otro
Poema más, basándome en hechos, historias
Y cuentos pero solo algunas

Otras se basaban en viejos recuerdos
De la infancia, las pocas glorias
Y la varias derrotas
Al igual que las penurias que me acechaban
Las pesadillas que me creaba recurrente mente
Para que no olvide que tenía que levantarme temprano
Para ir a la escuela
Y donde más escribía uno nuevo
Era en el colectivo

Pero no me rendir
Decidí a seguir
Lo que un día el destino
Me regalo me las dejo en mis manos
Que hizo siguiera pasa a paso el camino
Y que sin quererlo de apoco la forje con lápiz y una hoja de cuaderno
Con versos y rimas algo torpes porque era principiante
Los adorne con vástagos en sus renglones
Hojas marchitas en cada párrafo
Un otoño por contar
Porque nací en otoño

Seguí este camino
Comencé este viaje el cual no hay vuelta tras
Y hasta aquí no me quejo
Aunque de apoco voy mejorando algo no abandonare la poesía.
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Distancia de corazones

La distancia no es impedimento para confesarte lo que siento, para demostrarte cuanto te quiero, la distancia es pasajera pero el amor es permanente, puede que no sea el mejor expresandome pero lo hago con el corazón, espero comprendas que tu eres un amor que llevo y llevaré impregnado en mi alma, tu que has conseguido demostrarme cosas que ni yo conocía, y me has hecho comprender que la vida junto a alguien que en verdad se merezca el amor vale la pena vivirla, gracias por el tiempo compartido por los mensajes las notas de voz y sobre todo muchas gracias por hacerme enseñando tanto, siempre te llevaré en el corazón y en el pensamiento, de verdad te quiero como no tienes idea y tu partida me afecta, espero algún día poder verte, poder conocerte más, lograrte enamorar, espero que ese día llegue...

Alexndre
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Del capullo sale una mariposa

Una pregunta muy frecuente: ¿Cómo comienza a formarse un amor?

Adolescentes, adultos, niños y ancianos se preguntan lo mismo en algún momento de su vida. Muchos se dejan convencer con ideas similares, pero que ni de cerca se asemejan a la realidad. Otros se jactan de profetas del amor, cuando en su vida solo hay migajas de algún cariño pasado. Pero pocos, muy pocos, pueden contar historias de amor puras y verdaderas. Historias que llenan de alegría y de sentimientos hermosos su corazón, e incluso, el corazón de otros.

Yo, tengo la suerte de pertenecer a estos últimos. A los pocos que pueden contar sus historias. Puedo contar miles de anécdotas acerca de nosotros y de cómo nuestro amor se fue haciendo mas y mas grande. Puedo contar como poco a poco te fuiste metiendo en mi corazón, como hiciste que los sentimientos revivieran en mi pecho, como una rosa que florece después del peor de los inviernos. Puedo contar como te las ingeniaste para sacarme una sonrisa en cada momento que estuvimos juntos, sin importar cuál era la situación. Puedo contar también, como me acariciaste el corazón con cada palabra, con cada suspiro, con cada mirada. Pequeñas y grandes historias que cuento a través de mis poemas, todas cargadas del majestuoso amor que hemos ido creando con el correr de cada día, de cada minuto, de cada segundo. Historias que contaré todos los días a amigos y a desconocidos, e incluso, el día que lleguen al mundo, serán historias que les contaré a nuestros hijos.

Y esa noche, una de las tantas noches que viniste a visitarme y nos quedamos recostados en el sillón, simulando ver una película pero atentos, por el rabillo del ojo, a cada movimiento que realizaba el otro... esa noche, es una de mis historias favoritas.
Tenerte tan cerca y sentirme tan grande. Observarte sentada a mi lado y sentir mi pecho inflarse en una mezcla de orgullo, felicidad y amor. Esa noche comenzaste a tejer los hilos de tu amor en mí.

Quizás en ese momento todavía no lo sabía. Quizás en ese momento no me tenía la suficiente confianza como para saber que ibas a ser mía. Quizás en ese momento teníamos miedo a dejar salir nuestros sentimientos. Pero con el tiempo, comprendimos que ese era nuestro capullo, y que nuestro amor saldría de él como la más hermosa de las mariposas. Y pronto nos animamos.

Nos animamos a sentir, a sentirlo, a sentirnos.

Nos animamos a amarnos.
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Llamas

La vi arder en llamas.
Todo su cuerpo, bañado en combustible, se retorcía delante de mí y podía escuchar sus gemidos de dolor.
Sus ropas, hechas añicos caían al piso dejando oscuras ampollas de piel quemada al descubierto.
Los gritos de suplica retumbaban como tambores en lo más profundo de mi mente, y mi cerebro no parecía dispuesto a dar órdenes a mi cuerpo para moverse.
Sus desesperados quejidos comenzaron a darme escalofríos. Quería irme, salir corriendo de esa habitación, pero había algo en todo eso que me mantenía clavado al piso sin poder quitar los ojos de la escena.
El humo se había expandido llenando hasta el último rincón del lugar y reinaba el olor a carne quemada.
Sus ojos, desbordados de pánico, dejaron salir las últimas lágrimas, las cuales se evaporaron casi al instante.
Su voz se apagó en un último quejido y su cuerpo cayó al piso con un ruido sordo.
Un repentino ardor me hizo bajar la mirada.
Atónito contemple el encendedor, aun prendido en mi mano.
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Comienzo

Me puse unos jean viejos y una remera cualquiera, sin saber que esa noche te volvería a encontrar. Sin saber que esa noche, renacerían todos los sentimientos que una vez, de joven, guardé solo para mí.
Seis años habían pasado desde la última vez que te vi. Recordaba detalladamente a la muchacha con la que había pasado toda mi infancia, pero los nervios de un nuevo encuentro se estaban apoderando de mí. No imaginaba que después de aquella noche, cambiaría la vida de los dos para siempre.
Y llegó el momento. Entré en la fiesta de cumpleaños disimulando los nervios. Sonriendo a gente que no veía hacía siglos. Buscándote entre mil caras de desconocidos que miraban, pero sin realmente ver. Sintiéndote tan cerca de mí, incluso cuando todavía no tocaba tu piel. Rogando que aparecieras por algún motivo, para llenar el vacío que hacía tiempo llevaba dentro de mí.
Te vi. Seguías tan hermosa como siempre. Nuestros ojos se reconocieron inmediatamente. Incluso sin saber en qué nos convertiríamos, ahí estábamos sonriendo, como si nunca nos hubiéramos dejado de ver. Actuando como siempre entre nosotros y como nunca con otros. Yo tan tuyo, y tu tan mía. Nosotros tan nuestros.
Y esa noche, una noche que podría haber sido como cualquiera, te volví a encontrar. Te encontré para no dejarte ir nunca más. Te encontré para permanecer a tu lado hasta el fin. Te encontré sin buscarte, pero queriendo encontrarte. Y te encontré para convertirte en el amor de mi vida.
Así comienza nuestra historia. La historia de dos almas que de pequeños, ya sin saberlo se amaban. Dos almas que la vida juntó y separó, hasta que realmente estuvieron listos para entregarse mutuamente su corazón.
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Tus labios

Era noche cerrada cuando te tenía firmemente abrazada a mi cuerpo. Hacía casi un año te había vuelto a encontrar, y en mi cabeza se libraba la batalla de confesar todo lo que sentía por ti, y arriesgarme a conocer tus sentimientos, o quedarme callado y vivir siempre en la incertidumbre del qué hubiera pasado.
Era la tercera vez que te invitaba a salir y, estando los dos solos, decidimos ir al mismo lugar que frecuentábamos hacía varias salidas atrás. El clima era totalmente agradable, una típica noche fresca del mes de febrero, y entre charlas y risas caímos tendidos en el pasto mirando las estrellas del cielo.
Estaba asustado, no lo voy a negar. Te tenía a ti, la mujer que amaba y deseaba, a escasos centímetros de mi cara, y no me animaba a confesarte los sentimientos que venían arremolinándose en mi pecho desde mucho tiempo atrás. Lentamente me puse de costado y fijé mi mirada en tu rostro. Dios, que hermosa mujer, decía adentro mío, y pensar que hacía años te había dejado ir. Pero esta vez no podía suceder lo mismo. No iba a permitirlo.
Posé mi mirada en tus ojos hasta llamar tu atención, y lento, muy lento me fui acercando. No sabía qué demonios estaba pasando en tu cabeza, solo puedo describir el vértigo que comencé a sentir en mi estómago, y la sensación de felicidad que se iba apoderando de todo mi cuerpo. El momento previo al beso se estaba prolongando, y puedo decirte que lo disfruté tanto como el beso mismo.
Y por fin sucedió. Mis labios rozaron suavemente los tuyos, perdiéndose en el beso más exquisito de toda la eternidad. La calidez y humedad de tu boca lleno de éxtasis mi cuerpo. En ese momento toda la vida tuvo sentido, todos los problemas, no solo míos, sino también del mundo entero estaban resueltos. Lo único que importaba en ese momento era que te tenía en mis brazos, y nos besábamos. Nos besamos como el pincel de un artista besa al lienzo sobre el que dibuja. Nos besamos como las manos de un escritor besan las teclas de su máquina de escribir. Nos besamos como dos niños, que se esperaron toda la vida, y por fin de grandes se encontraron.
Esta vez no te dejaría ir.
Tomé tu rostro entre mis manos, y mirándote a los ojos sonreí. La felicidad de que por fin fueras mía me inundaba, y tiernamente me recosté en ti. Y es ahí, en el mismo centro de tu pecho, donde tengo depositados todos mis sueños. Donde tengo depositado todo mi amor. Donde deposito toda mi vida.
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Los sombreros viajan

Cuando yo era niño, allá por San Francisco del Rincón, Guanajuato., mi abuela aún tejía la trenza. Era de las pocas personas que recuerdo que lo hacían. Entrecruzaba las palmas como tejer historias con sus dedos, mientras platicaba con Sanjuana, una señora que vivía enfrente de su banqueta y a un par de casas hacia la derecha. Juntas tejían, cantaban, se contaban chistes, se peleaban y se contentaban en una misma exhibición. Con sus manos creaban de palmas secas e hirsutas sombreros que sabrá Dios hasta dónde irían a parar. Siempre me pregunté de manera interna: ¿Hasta dónde viajarán los sombreros?

Un señor me dijo que pueden ir a todo el mundo. Ya lo he constatado.


Los sombreros francorrinconses van por el mundo recogiendo muchos soles, bañándose en otras lluvias, sorteando otros vientos; aunque su creador esté sentado en la plaza comiéndose una paleta de cajeta.

Los sombreros guardan almas. Es posible decir: "ése sombrero era de tu abuelo" y al instante sentir una descarga de historias como si fuera Juan Rulfo quien las contara, se siente una conexión especial, se siente esa alma que le dió dignidad, personalidad y uso a ese sombrero, y todo un anecdotario que se ha quedado como escrito en él.

Debo confesar, que me retuerce un poco ese rincón del alma donde guardo a mi San Pancho, cuando en otro lugar veo un sombrero que mi corazón me dice ¡Es de tu tierra! ¡Huele a tu pueblo! Y por ningún lado de éste, encuentro siquiera una pizca de agradecimiento y orgullo por el terruño que diga: "Hecho en San Francisco del Rincón, Guanajuato". Algunos solo informan fríamente: Hecho en México, frase tan mercantil, hueca y sosa, impuesta seguramente por ente que carece de respeto por la creación regional, y que desvanece nuestra riquísima pluralidad cultural. Las guitarras son de Paracho ¡¡¡Los sombreros son de San Pancho!!!
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Donde Se Fue Aquel Niño

Donde estará jugando
Aquel pequeño
Que miraba mas allá de aquella
Pared que se alzaba ante su mirada

Aquel joven que se divertía con sus apreciados juguetes
Pensando ser un héroe y vencer al villano
Ser mas que un gran soldado de plástico
Que luchabas con dinosaurios de papel

Que sera de aquella sincera sonrisa
De aquellos viejos chistes
De los fantásticos mundos
De los cuentos

Que le hacían creer que no existía truco sino era magia
Era muy imaginativo en cuanto lo diálogos
En cuanto la creatividad en lo dibujos hechos con marcador
Pintando un cielo mas allá del celeste
Del cielo.
Un azul como
Del mar profundo de los mares.


Los altares
Los castillos
El noble caballero
Que luchaba contra el perro vestido
De dragón para rescatar a su princesa

Aquella inocencia
Que guardo con mucho aprecio
Muy dentro de mi corazón
Como un gran tesoro
Que un gran pirata aprecia.

Son en esos momentos
En que pienso
Lo bonito que es la infancia
Si le quitas lo malo
Solo dejas en tu mano lo bueno
Lo que te hizo una vez quitarte las lagrimas
Y solo te hizo reír.
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Silencio de dolor

Tantas sensaciones y emociones dormidas en mi ser, ahora sólo siento dolor, rabia, ira y el egocentrismo que existe en mi avanza poco a poco, el orgullo me consume más y más, no quiero expresar lo que siento en estos momentos pero, la poesía, el escribir y el pensar me ayuda a tranquilizar mi corazón y alma, es en estos instantes donde sin hablar ni moverme mucho puedo demostrar más de lo que los ojos pueden observar y ni siquiera el engaño de la mente sirve para callar todo lo que el alma lleva ...

Alexndre
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Recuerdo a un Amor de verano

Recuerdo a un Amor de verano
Amanda lamentaba él no haber
Conocido ese joven en aquel
Verano del 82.

Recuerda que era un día caluroso
Y los heladeros tocaban sus campanas.
Ella era una jovenzuela que paseaba
Por el parque, silbando esa canción que
Le cantaba su madre para dormir cuando
Era niña.

Era tan despistada que se le cayó el dinero
Para el pan.

Preocupada se sentó en una banca
A llorar.

El cual a su auxilio apareció un joven
Con ropa humilde y rota
que vendía Periódicos y le dijo:
-¿Qué pasa señorita? ¿Por qué esta triste?
Ella le respondió que había perdido el dinero
Para el pan.

El joven tomo su mano y le dio sus monedas,
De la ganancia de los periódicos vendidos en
El momento.

Ella se sorprendió que al ser una desconocida, el
Le diera su dinero. Así que le pregunto:
-¿Me lo das porque soy bonita?

Él respondió:
-¡No!, señorita, se lo dio
Porque conozco muy bien
El sentimiento de la tristeza.
Y eso sentimiento no me gusta compartir.
Aprendí que las lágrimas son
Pedazos del alma, nos purifican
para que nuestros ojos vean con
claridad y no se rindan.

Ahora ya no lloro, porque mi
Alma esta purificada.

Y además los verdaderos caballeros
respetan a las damas y sobre todo las cuidan.
Amanda se limpio las lágrimas
Y fue por el pan.

El joven le sonrió y con gran
Astucia vendió todos los periódicos
Que le faltaban.

Entre los periódicos tenía un
Libro gastado que leía y repasaba.
Amanda tan feliz, olvido pedirle
Su nombre.

Los días pasaron y el joven
No volvió a aparecer.

Ahora en la actualidad, se
Encuentra casada por un
Matrimonio arreglado.
Pero siguió el consejo del aquel
Joven. Las lagrimas ya habían
Purificado su alma.
Ahora ve al joven en las portadas
De las revistas de negocios.
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Espectacularmente Enamorada

Hoy conocí al amor…

Este vestía un pantalón de mezclilla y una

Camisa vaquera a cuadros.

A pesar de no ser de la ciudad un

Caballero con racimo en mano.

Tan educado y calmado que ni una

Gota ha tomado.

(Suspiros)…. Tan solo ahora

Su nombre necesito conocer para que

Amor no sea solo mi interés.

Saber ¿quién es?

Un caballero respetuoso ó solo

Un juglar* de sentimientos y emociones.

Espero corazón que tu compartas los gustos

Por él como mis ojos deseos de estar con él.

Conocer un amor que no se rompa en decepción

¿Hoy en día es lo común?

Escuchar por interés y no solo quedar

Como Inés para sacar provecho como Rafael.

Entiendo que no solo por sentir cosas en el cuerpo

Es amor sincero y verdadero.

Aunque este tan enamorada no puedo dejar de

Estar preocupada.

Espectacular no es ser dramática para llamar

La atención sino lista para no perder la precaución

De otro roto corazón.
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