Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

Fusibles destartalados entre eclipses mentales

No sabía si odiaba su forma de irse, ahogando cualquier ápice de ternura,
o si explotaba de ganas cuando volvía a buscarla, en silencio, entre las pestañas.

Eran largas. Solían mantener sus pupilas en penumbra. Como sus pensamientos, desconocidos con sombrero de copa (de vino tinto).

Ondas concéntricas hasta la desgana más absoluta. Fragmentos de amor sin adulterar desperdigados por el suelo.

Los recogía convencida de no volver a usar pegamento.

Los miraba de reojo y formaba el puzzle en la cabeza. Se los sabía de memoria: "este es su mano en mi boca, este otro es la pierna enredada al muslo nocturno, aquel son las horas de insomnio...".

Muertos por inanición, se les había olvidado comerse a bocados de terciopelo y mordiscos traviesos.

Desgastados a base de lengüetazos de versos.

Odiaba guardar en las horas silenciosas los gritos pidiendo su vuelta.

Amaba su forma de irse y quedarse.

Eso la mantenía consciente antes de la operación quirúrgica: dejó el corazón en el alféizar de la ventana, por si las lechuzas quisieran llevárselo lejos.

Donde no pudiese sentir su pulso triste.
17
16comentarios 137 lecturas versolibre karma: 119