Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

La Bestia

La bestia no tiene marcas que la identifiquen. No hay números ni nombres bajo el cuero cabelludo, ni tatuaje a fuego impreso en la carne a modo de advertencia. No hay pistas ni estigmas que sirvan de guía, ni tiemblan en su presencia los altares. La bestia es plural y no conoce tregua. Se alimenta de pasiones y rencillas cotidianas. Del resquemor que crece malsano entre hermanos. O de la traición que aguarda amarga en los juegos de los enamorados. La bestia escruta los temores, la vanidad trémula, las envidias, el deseo tosco que nos surge del abismo. Se enrosca a nuestro ego como la hiedra a las paredes y nos exprime el alma con urgencias vulgares. Es vana toda excusa para rendir la torre pues siempre resultamos invadidos, muchas veces. La bestia no es ajena ni es lejana. Es parte del qué y el cómo de las cosas. No puedes amputarla del relato sin que el libro quede huérfano. La bestia, si la miras a los ojos, te devuelve tu imagen sin colorines, con el embalaje diario desacrado por sus caricias que todo lo corroen. No hay crueldad en su labor homicida, sólo un pacto tácito con el gen animal que no entendemos. Danza sin complejos por los lugares del mundo, escribiendo con sangre, dolor y fuego la historia descarnada del tiempo en que vivimos. La bestia resta mansa en el solaz de tus jardines, avituallada su tripa por todos nuestros crímenes.

etiquetas: bestia, número, mal, abraxas, homicida, equilibrio
3
sin comentarios 35 lecturas prosapoetica karma: 52