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Tras la cuarentena (Director's cuts) Con las escenas eliminadas

Por fin se rompió el aislamiento,
ya toca salir.
"Chicas, se levanta otra alarma. "Se abre la veda de Mí "
Sábado en la noche, ¡ya cobré!
Y mi dinero yo me lo gané.
Mi padre me dice "ven y quédate",
es sábado en la noche, no me quedaré. (Moris)
Pues eso, se abre la veda a las 00:00, a las 00:01 salgo dispuesto a cazar y no hacer prisionera.
La calle sigue siendo oscura y solitaria, el brillo del asfalto después de pasar el camión del agua hace que el parpadeo del neón de ese garito parezca tan atractivo como el cáliz de una venus atrapamoscas.
Me ajusto el pantalón, saco pecho entro en el antro entre otros.
Dos pasos y barrido visual.
Objetivo localizado en la esquina de la barra.
Luciendo todos los musculos que me adornaba una talla menos de camiseta me acerqué a ella, le pregunté que tomaba y antes pedir mi pelotazo me agarró del paquete y me arrastró al callejón de detrás de ese paraíso urbano.
Tras el primer reconocimiento mutuo de nuestras encías y digitalización de todas nuestras costuras.
Me aferré apretando su pecho queriendo leer "te deseo" en el braille de sus pezones y poder borrar su aureola a lametazos.
Lo confirmo, la mano es más rápida que la vista y sin darme cuenta desempaqueto toda mi dureza echo a un lado su endeble tanga y en tres movimientos ahí lo dejé todo.
Lo bueno si breve dos veces bueno (jejeje).
Mientras sus piernas todavía me aferraban las caderas mí miembro aún asomaba por mí bragueta goteando algo de esperma, su olor mezclado con el de nuestro sudor y sus aromas subía hasta nosotros, recorriendo de sus bragas, a mi pantalón, pasando por su corpiño, arañando mí pecho y aliñando su cuello hasta inundar nuestras narices.
Después de los jadeos del polvo de presentación
Nuestro aliento se debió de condensar en la cuenca de mis ojos y dos lágrimas rodaron por mís mejillas.
Joder, ha sido fantástico, tal vez el polvo del año y quisiera no perderte en otro aislamiento, tenerte a mi lado, poder solo acariciarte, que me pases la mano por la cabeza, despertar a tu lado y solo estar más tiempo contigo.
-Pues pagame y vuelve otra vez. No todos los días como con los 20 pavos de un solo imbecil por noche.

etiquetas: escenas, fuertes
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