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Tanka (notas de sol)

Sos mediodía
y me brilla tu azul,
notas de sol;
tus dulces gotas cálidas
hoy me entibian el alma.


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Tanka - Poesía Japonesa
@AlejandroPoetry
2019-Mar-16
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Bring color to my moments

And then you come back
to brighten my days
to bring color to my moments.

Yes, I come back
with my palette full of colors
to paint your days and mine
with sweet tones
and I bring new kisses
to decorate your lips
and new steps
to walk the paths of your skin.


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Y es entonces que vuelves
para hacer brillar mis días
para colorear mis momentos.

Sí, vuelvo
con mi paleta llena de colores
para pintar tus días y los míos
con dulces tonos
y traer nuevos besos
para decorar tus labios
y nuevos pasos
para recorrer los senderos de tu piel.



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@AljndroPoetry
2019-Feb-22
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Haiku (sol y hojas)

Se cuela el sol
entre las ramas de árboles;
las hojas ocre.


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Se queja el viento

Se queja el viento
llora en silencio
lacónicas sus pisadas,
y sus sollozos . . . densos.

Murmura los secretos
de plomizas nubes
de lánguidos soles
de cenicientos ocasos. . .

Se arremolina
se enreda
en los rizos de la tarde. . .

Se desploma
se precipita
en los charcos de la vida. . .

Los ayeres
flotan como plumas de ganso
en sus alas etéreas. . .

Los mañanas
y sus trazos
se desdibujan
en el cristal de sus ojos. . .

El hoy
se le escurre
entre sus dedos de aire
como gotas titilantes
de una clepsidra danzante. . .

Se anega
se asfixia
se despeña
sufre. . .

. . . y se olvida,
que es viento.



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@AljndroPoetry
2019-feb-10
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Así tú

Cómo el refulgente rayo
que rasga el negro lienzo
de la inhóspita noche . . .

Cómo el insolente brillo de sol
que corta el denso aire
que respiran los pulmones
de la alborada . . .

Cómo el portentoso fotón
que surca el universo
a velocidad alucinante . . .

Cómo el pétalo de la malva
que cae y acaricia
la mejilla del suelo . . .

Así tú
que rasgas el negro lienzo
de mi existencia . . .

Así tú
que te haces oxígeno
para que reverdezcan
las praderas en mis pulmones . . .

Así tú
que brillas intenso
con portento
en el universo de mi alma . . .

Así tú
pétalo de girasol
que con tu refulgente destello
inundas de luz
y acaricias
las mejillas de mi esencia . . .

Así tú . . .

. . . Tú
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Anhelo eterno

Quisiera tener el portento
de congelar el tiempo
el instante y el momento
en que me fundo contigo
en un abrazo
que quiero y anhelo
con todo mi sentimiento
que se haga eterno.


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@AljndroPoetry
2019-ene-29
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22
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Huellas de amor

Lento y preciso
voy caminando
voy recorriendo
los senderos de tu piel,
los recovecos de tu esencia,
dando giros inesperados
en cada esquina de tu presencia...

cayendo lento
flotando al viento
siempre hacia dentro
en los laberintos
de tu alma...

dejando huellas
huellas de amor
en cada trocito
de tu ser.

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@AljndroPoetry
2019-ene-28
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hoy te amo

Hoy te amo
porque eres
el azul de mi cielo
el amarillo de mi sol
la vainilla de mis días.



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@AljndroPoetry
2019-ene-27
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Cuando mueren las buganvilias

Resplandece el aroma
a color fucsia
de las centelleantes buganvilias
que gritan vida
desde la habitación verde
que recibe el abrazo del sol
en un viernes que podría ser
como otro viernes cualquiera.

Interminable es el desfile
de cuerpos rotos
que esperan su larga espera
por el elixir
de la fuente mágica
que sana todos los males.

Y entre las sombras
de una dimensión intangible
para el ojo desnudo, invisible;
pululan los oscuros espectros
de la antesala de la muerte,
en busca de almas
que exudan el desaliento,
que alimentan a los demonios
de la desesperanza y el desespero.

Y en los destellos
de otros pliegues
de alguna otra dimensión alterna,
aletean las emplumadas alas
de querubines y serafines
que rocían gotas de luz
desde las trompetas doradas
dónde nace la fe y la esperanza,
para las almas rotas
que autoflagelan sus cuerpos
desde el pozo
de las tristezas profundas.

Y danza el amor y el odio,
la tristeza y la efímera alegría
de la ilusión y el anhelo,
la podredumbre y descomposición,
y la lozanía de cuerpos que reverdecen.

Y a pocos pasos de allí
unos pies descalzos,
una piel encurtida,
y unas greñas blancas,
en el pausado silencio
de unos ojos que han visto
millares de amaneceres,
cuentan mil y una historias;
de todas sus vidas vividas,
de todas las ilusiones muertas,
de todos los sueños cumplidos,
de todas las batallas ganadas
de todas las guerras perdidas.

Y mientras tanto
en un viernes que aún no llega,
en el horizonte
de un infranqueable futuro;
desfallecen,
las descoloridas y marchitas
flores
en su ocre habitación,
en su cama de hojas pardas,
y se palpa inequívocamente,
que ha llegado el tiempo
cuando mueren las buganvilias.


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@AljndroPoetry
2019-Ene-19
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Tanka (girasol)

Gírame el sol
mi girasol de amor,
arden tus pétalos;
abrasas... mi astro miel,
iluminas mi ser.



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@AljndroPoetry
2019-Ene-16
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. . . nuestras galaxias

Y yo seguiré soñando
que en cada noche
se encienden estrellas,
que en cada luna
habré dejado mis huellas,
que cada sol
es en tu cuarto un candil.

Seguiré soñando
el canto del jilguero
el murmullo del búho
y que tú y yo
nos dormimos
bajo el arrullo
de los caminos estelares
dibujados en los confines
de galaxias
que fueron creadas
para nosotros,
solo para nosotros.



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@AljndroPoetry
2019-Ene-14
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27comentarios 175 lecturas versolibre karma: 115

Y otra vez el amor . . .

Y el alma entera
se aferra con dientes y uñas
al borde de ese precipicio...

esa frontera
ese horizonte imaginario
entre el tenerte y perderte...

y libran su lucha encarnizada
los colores del cielo,
entre azules y celestes
índigo, turquesa y esmeralda;
entre amarillos, naranjas, rosas y lilas;
en contra de más de cincuenta sombras de grises y claroscuros;
cada vez más tétricas, lúgubres, sombrías...

y recorro
los confines de mi esencia
una y otra vez,
y se me hace círculo y laberinto
la línea recta
el sendero infinito
que va del centro
al borde abismal
de un alma,
que con todas sus fuerzas
te anhela...

y nacen tormentas
maremotos incontrolables
el preludio del apocalipsis,
y me asfixio
me ahogo
me anego,
en el ojo del huracán...

Y es entonces
que vienes tú,
con tu caricia
con tu beso
con el timbre de tu voz
con tu cándida alma...

y traes sosiego
y traes bonanza,
y traes el alba
enredada en tu pelo,
y traes los soles
en el cosmos de tus ojos...

Y traes de vuelta
el azul del cielo
el amarillo del mediodía
el lienzo pastel del crepúsculo
la luna y las estrellas,
traes un firmamento entero
incrustado en tu seno...

la miel
la vainilla
la canela
el almíbar,
en la fuente
de tus labios
y en la cascada
de tu boca
y en el manantial
de tu blanco cuello.

Y otra vez la calma
y otra vez la esperanza
y otra vez el amor
y otra vez...

. . . . el caos exquisito.
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Y la música canta

Y repaso la vida en mi memoria
escribiendo de nuevo nuestra historia.

Pinceladas de amor alucinante
bocanadas de un aire palpitante
rebanadas de cielo fulgurante
caprichoso destino impresionante.

Y solfeo las notas de la vida
y la música canta: ¡Bienvenida!

En tus brazos: Abrazo, cielo y gloria.
En tu seno: Me brillas, deslumbrante.
En el cosmos: Destellas, bienquerida.




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@AljndroPoetry
2019-Ene-8

Jotabé endecasílabo
Ritmo melódico
9 versos melódico puro
2 versos melódico largo
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Y sigue girando . . .

Y el mundo sigue girando
sobre sus ruedas
de cristal bruñido
en calderas
de sueños dormidos,
compungidos,
raídos,
afligidos,
sufridos.

Y los pájaros tuertos
vuelan sobre alas rotas
llevando a cuestas
sus jaulas de oro
sobre sus diminutos lomos alados.

Y la vida te duele
con un dolor que ya se hace habitual,
y el corazón inhala y exhala
la sangre de los sueños
que aún viven
que aún respiran
que aún traspiran.

Y aprendes a ser feliz
sobre los lienzos de dolor,
y aprendes a seguir encendiendo sueños
sobre las cenizas
de los anhelos extinquidos,
cremados en los hornos
de las crueles consecuencias
de los actos violentos
de los ayeres
que dibujan su estela
en los firmamentos
de realidades
que ahora parecen alternas.

Y vagan las penas
en el cementerio
de las vidas inconclusas;
en sus togas negras,
con sus velas negras,
en sus noches negras.



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@AljndroPoetry
2019-Ene-07
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20comentarios 105 lecturas versolibre karma: 104

Reminiscencia de invierno (parte I) (B)

Cae la tarde, los vientos gélidos del norte soplan con fuerza sobre la estampa de plomizos y níveos colores del centro de la ciudad. Los pasos de Salvatore se hacen pesados sobre el pavimento glacial mientras libra una batalla épica contra la ventisca que escupe su ráfaga de furiosos copos de nieve. Recién salido del trabajo, se dirige a su estación del metro urbano, a unas pocas cuadras del altísimo edificio de cristal donde trabaja. Hoy no tiene ánimo de pasar a tomar su macchiato bien espeso en la cafetería de moda del centro que le queda en el camino, urge llegar a casa a atizar unos leños en la chimenea y entibiar un poco el espíritu.

A pocos metros de la cafetería, desde el otro lado de la acera, observa sin embargo a los grupos de amigos, parejas e individuos solitarios que beben los cálidos sorbos de sus bebidas a temperatura de ebullición, casi todos con un móvil en la mano y unos pocos con un libro. Y su vista se detiene en una figura en particular; una chica de mirada perdida que sentada en una mesita al lado de la ventana, observa la blancura del ocaso y se extravía en los laberintos espirales de algún fugaz remolino de viento. Sus ojos son de un café tan oscuro como la densidad del espresso en el macchiato que Salvatore suele tomar. Su cabello castaño claro es tan liso que la luz de la lámpara encima de su mesita resbala por su pelo hasta caer al piso. Sus labios carnosos sugieren que su sonrisa debe ser angelical, pero su expresión es más bien de tristeza, pero no de una tristeza llana y simple, más de esas que son complejas, envueltas por el misterio. El corazón de Salvatore, sin embargo, late ahora con una tibieza inesperada, y antes de darse cuenta se encuentra en la puerta de entrada; sus pies lo han llevado hasta allí sin notarlo, como deslizándose o patinando por el pavimento helado.

El lugar está abarrotado, no cabe un alma; el frío invernal obliga a los transeúntes a hacer parada obligatoria y pedir una bebida bien caliente. Pero ya está allí y voltea a ver a la chica de los ojos café profundo, ahora de espaldas hacia él; lleva un abrigo corto de un color tan blanco como la nieve, lo cual realza el rojo escarlata del lapiz labial sobre sus carnosos labios. —Me das un macchiato con leche de soya y un toque de caramelo por favor —le dice al cajero— ¿alto, grande o venti? —le responde el cajero— Mejor un venti. Que me dure un buen rato— y le da un billete de diez dólares. Ya con su café en la mano, da un par de vueltas por las mesas y barra de asientos individuales del lugar, sin encontrar un solo espacio, excepto por una silla disponible en una mesita pequeña donde una anciana de cabellos plateados que está absorta en la lectura de su libro mientras bebe un latte que parece inagotable; y otra silla al lado de un hombre de mediana edad —aunque por su cabeza calva parece mayor— con una abundante barba y cara de pocos amigos, como quien ha tenido un día muy cargado; y por supuesto, la silla libre en la mesita de la chica de los ojos profundos, absorta en el panorama invernal de la calle, con un libro abierto casi por la mitad al que no ha vuelto a mirar en todo el rato que Salvatore lleva observándola. —¿Te molesta si me siento aquí? —ella lo mira con semblante serio, con especial asombro, como quien quiere ver hacia adentro y no solo por encima, pero no dice nada— ¡Es que no hay un solo lugar disponible! Claro, si no soy inoportuno, y si no esperas a nadie —Y ella lo sigue mirando por breves segundos más, pero su boca no se abre, mas con sus labios hace un gesto tan leve, como el de una tímida sonrisa; y de alguna manera parece que asiente a que Salvatore la acompañe. Al menos así lo entiende él, que sin decir más pone su bebida sobre la mesa y jala la silla, inusualmente pesada y sin protectores de hule en las patas, haciendo un ruido particularmente enervante al hacerlo. Ella levanta una ceja, como diciendo: —¿Qué haces? —pero realmente no dice nada— Perdona, no ha sido mi intención— se excusa él.

La mirada de ella se zambulle ahora en la página actual de su libro, como queriendo esquivar la conversación con el chico; aunque en su interior siente, sabe, que debe, que necesita hablar con él. Mientras lee, sus ojos café parecen sumergirse en las páginas y éstas abren un portal que la transporta al mundo de la novela; al mismo tiempo, con su mano derecha y sus uñas semilargas, muy bien cuidadas, sin pintura; hace un sonido sobre la mesa que emula el cabalgar de caballos. —¿Qué lees? —pregunta él con sincera curiosidad. Y ella, en ese instante, es como sacada por un haz de luz del mundo de su novela y transportada en el acto a la mesita, con un par de bebidas calientes, un libro, y claro, un desconocido frente a ella. —No me despiertes del olvido —le responde, sin más— ¿Y de qué trata? —vuelve a preguntar, a lo que ella replica— es un cuento muy largo para contártelo, y aún no me decido si es ciencia ficción, o magia mística egipcia, o una combinación de ambas cosas; es intensamente romántica, eso si te lo puedo asegurar; pero, parece ser un romance que trasciende generaciones, eras, culturas y algo más— suena bastante bien —responde Salvatore— ¡es apasionante, no tienes idea! —concluye ella, y se sumerge de nuevo en su lectura. Mientras tanto él, bebe su macchiato lentamente, como disfrutando cada pequeño sorbo de alegría caliente; no sin notar que la alegría que siente no proviene del macchiato exactamente, sino de la contemplación de la hermosa chica que tiene frente a él. Su mirada se hace penetrante, sus ojos chocan contra el café oscuro de los de ella; por su parte ella, se siente observada, quizás contemplada más bien. Ya no logra concentrarse en el libro, se dedica a tomar su bebida, observarlo de vuelta disimuladamente, para luego envolverse con él en una charla trivial de desconocidos; de esas en las que hablas muy a grosso modo de tus aficiones, de tu trabajo, de que estudiaste, de que te gustaría hacer con tu vida más tarde, de alguna experiencia interesante vivida. Y hablan, y se observan, continuan charlando y se miran, casi como acariciándose con los ojos, hasta que en un instante inesperado, al unisono, ambos tienen una especie de flashback, una reminiscencia; una escena compartida, ambos caminando tomados de la mano, en una tarde de otoño, por una larga avenida de tiendas de moda en Milán. —¿Alguna vez has estado en Italia? —preguntan ambos al mismo tiempo— ¡Qué casualidad! Hacernos la misma pregunta en este instante —dice Salvatore— Nunca he salido de los Estados Unidos, dice ella —yo estuve de viaje en Alemanía hace unos pocos años, pero es el único lugar de Europa en el que he estado —responde él. Ninguno se atreve a mencionar nada de esa reminiscencia absurda que parecen haber tenido, para no atemorizar al otro.

En un abrir y cerrar de ojos, cae la noche con todo el peso de su oscuridad y la temperatura desciende unos cuantos grados más. Han conversado por dos horas y media ya. Ella se excusa, que debe salir corriendo, que tiene que pasar haciendo unas compras antes de irse a casa, que le cierran el supermercado. El quisiera acompañarla, quisiera pasar toda la noche conversando con ella, observando sus bellos ojos y sus carnosos labios que invitan a besarla. Pero no dice nada al respecto. —¿Te volveré a ver? —le pregunta— ¡Quiero creer que sí! —responde ella y le da un post-it de color neón, con algo anotado; se levanta de la mesa, le da un ligero beso en la mejilla y sale de la cafetería antes que Salvatore pueda siquiera decir adiós. La observa desde la ventana mientras se aleja, con sus jeans apretados y sus botas blancas de invierno; la ve caminar pero más bien parece que flota en el viento y se pierde en la oscuridad de la esquina donde dobla, para desaparecer.

Salvatore se queda sentado en la mesa unos minutos más, tratando de asimilar qué ha significado ese encuentro. ¡Qué significa ese flashback! ¿De dónde puede conocer a esta chica que se le hace tan familiar? Abre el post-it: "Alessandra, 493-2345. ¡Despiértame del olvido!". Es lo que ve al leerlo.

(continuará...)


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@AljndroPoetry - 2018-Dic-12

Quise recordar este relato
originalmente escrito a finales del 2017


Puedes leer la 2a parte en:
poemame.com/m/relato/reminiscencia-invierno-parte-ii
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Las capas del tiempo (con @Angeles_Torres_Torres)

En los linderos del corazón
se despeña el sentimiento,
se despedaza la razón,
se detona la emoción,
se muerde los labios la pasión,
y te sé
como siempre te supe,
y te siento
como siempre lo quise.

Yo, sólo busco
en los vacíos que dejamos,
los charcos llenos de latidos,
los silencios prensados,
y solo encuentro
una soledad extraña y bella,
como el tránsito
por calles estrelladas y grises
que al fondo
encuentran su luz.


Yo, sólo anhelo
que vuelva a cantar el cenzontle,
que la luz del faro
nos lleve al puerto soñado,
que las nubes grises
cesen su llanto melancólico,
y que los días rotos
se tejan, se cosan, se zurzan;
con el hilo rojo
qué siempre unió nuestro amor.

Voy a secar mis alas mojadas
para surcar tu cielo
azul alborada.
Voy a dialogar con tu piel
de invierno,
y volver a encender
tus labios sin deseos.
Siéntate aquí, a mi lado,
en este ahora,
cierra los ojos,
y no pienses en el después.


Aquí,
en esta orilla del tiempo
me voy a sentar junto a ti,
a sembrar amaneceres
con semillas de besos,
a regar nuestros días
con detalles sin fin,
y cosechar cada anochecer
con frutos de pasión,
y cada mediodía
me subiré a la bóveda celeste
a hacer girar el sol
para que brille sobre nosotros;
aquí,
en el borde de los instantes
que cada día volveremos a llamar
nuestro hoy deslumbrante.

Vamos a unir
vacíos desperdiciados,
pisadas con vuelta,
vamos a desvestir estrellas,
pero dejame buscar
los azules y verdes,
los ocres y naranjas
de la camisa de tu mirada.
Vamos a regalarnos la piel
con dulces ayeres,
vestidas de mañana.
Vamos a reinventarnos
y dejar tanta monotonía,
tanta abismos, tanta tontería.
Dejar de esconder
nuestra sonrisa,
nuestros sentimientos,
y dejarnos atar
a un bote salvavidas,
a un espacio
recorriendo
las capas del tiempo.


~~~~~~~~~~~~~~~~~

@Angeles_Torres_Torres &
@AljndroPoetry


Por ahora, un adiós "temporal"
mis queridos amigos y compañeros
de Poémame

hasta otro tiempo
hasta otro momento

salud y poesía para todos !!!



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26
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Hoy

Se descalza la noche
y con pies desnudos
pisa las piedras de las ausencias
y sangra estrellas fugaces
suspira cometas
bebe la leche de una galaxia . . .

la oscuridad tiene frío
el frío necesita su luz
la luz que habita en su sol
el sol que arde en su rostro . . .

y el corazón palpita vientos de esperanza
cobijado por el amor
el que le entibió apenas ayer
el que le entibió al comenzar la noche
el que le entibiará otra vez
cuando el mañana
deje de ser una inexistencia
y de a luz el hoy . . .

el hoy,
el que sí late
el que sí respira
el que sí camina . . .

el hoy,
el de la flor
el del girasol
el del amor
el de la fogata
el de los vientos huracanados . . .

el hoy,
en que tú
en que yo
en que nosotros . . .

el hoy,
en el que siempre
sin ser siempre
sin ser eternidad
sin ser infinito
es tan nuestro
es tan mío
es tan tuyo . . .

    . . . el hoy



~~~~~~~~~~~~~~~~~~~~
@AljndroPoetry
2018-oct-19
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Tú, yo, el caos . . .

Suspira el cielo en colores pastel

y la calma
en la mar de mi alma

y la brisa
que se enreda en tu pelo

y el agua
que fluye en tu pecho

y el sol
que renace en mi ser

y el temblor de la lluvia
el beso del horizonte
el susurro del muelle
la alegría que brilla en los focos danzarines . . .

y tú y yo

y el beso que nos funde
y la piel que nos enreda
y el grito que nos ahoga
y el corazón que estalla
y se reinventa

y el caos
ese caos

otra vez

como el relámpago que rompe la noche

ve la luz . . .

    . . . el caos exquisito


~~~~~~~~~~~~~~~~~~
@AljndroPoetry
2018-oct-18
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Corazón de invierno (con @rebktd)

Las pestañas de las farolas despegan sus titilantes Luces. El viejo banco del parque extiende sus brazos entre la curiosa mirada de una gata solitaria, que mece sus sueños a lomos de un columpio azul. Un suspiro resbala por el tobogán, lanzando un gemido al cielo , las nubes se acongojan y en la inmensidad desbordada de su cielo hacen sonar los tambores sobre los labios de la luna.
Destila el manantial de tristeza en los ojos de la noche...

***********************
Y es en el cielo
La melodía de invierno
Negra y felina
***********************


Y la noche llora entre gemidos y maullidos de negra tristeza, y la luna con su pañuelo de plata seca sus lágrimas y le sopla su luz de esperanza. El jilguero duerme, dos ardillas se acurrucan en el hueco de un árbol que sufre de insomnio y murmulla sus desdichas desde las mil bocas de sus ramas. La quietud de la noche se inquieta ante el desasosiego de una esencia que sufre. Y caen perlas cual gotas de agua invernal sobre un suelo que ahora sabe a tierra mojada, igual que el alma.

************************
Frío invernal
congela hasta el espíritu.
¡Qué oscuridad!
************************


Un ejército de hormigas recogen las migajas de los acordes de la noche .
Danzan las primeras gotas del Rocío y el sol despierta acurrucado sobre la hierba... una mariposa traviesa aletea sobre sus mejillas robándole una sonrisa ...
los destellos de su melena se expanden sobre las montañas rocosas , sopla el viento alborotando la arena;
Repta la lagartija por su coraza de piedra....

******************
Y se deshace
el frío de la noche
en arreboles ...
******************



Silba la luz del alba, sus cantos de amanecer. Arde el bostezo del sol. Se entibia el corazón del mar que besa los labios de la arena, sobre la playa, una y otra vez. Hay cangrejos en la arena, bailando su danza al revés. Se afina la melodía, la dulce armonía, entre lo vivo, lo que se mueve y lo inanimado de lo inerte.

********************
Surge tibieza
en el corazón frío
del mustio invierno.
********************




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Colaboración
con mi querida amiga ─R─ @rebktd

Poema compuesto
por 4 poemas japoneses tipo Haibun
(prosa poética rematada en Hokku)

@rebktd & @AljndroPoetry
2018-oct-16
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Tu carita de sol

Y me enciendes el sol en tu mirada
en tu rostro, mujer enamorada.

Y me enciendes la luna, es hechizante
acaricias el cielo desbordante
me recibe tu seno, palpitante
te palpito en el pecho, alucinante.

Y se enciende la hoguera de la noche
es ardiente la entrega en mi derroche.

Y me late tan fuerte en la alborada
tu carita de sol tan deslumbrante
y en mis brazos despierta tu trasnoche.




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@AljndroPoetry
2018-Oct-15

Jotabé endecasílabo
Ritmo melódico puro
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