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Vals en un Laberinto

Bailando un vals en un laberinto,
Beso tu cuello
Y tú besas el mío.
Juntos,
Sin saber a dónde vamos
Pero tomados de la mano,
Bailando un vals
Descalzos,
En un jardín de muchas flores
No sabemos cómo entramos,
Mucho menos conocemos la salida.
Perdidos,
No vemos el final
Pero sí el ahora,
Y eso importa más.
Libres,
Una danza fugaz
Al ritmo de tu corazón
De nuestros latidos.
Locos,
Las cuerdas nos acompañan,
Cada movimiento es un día
Sigamos bailando,
Que esta fiesta de amor aún no termina.
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El Último Beso

Inventó la excusa perfecta para verlo por última vez;
Le llevaba la sudadera que él le dio en su primera ida al cine.
La olió un par de veces antes de devolvérsela,
Algunas lágrimas se quedaron impregnadas en ella.

El Ego era denso, tan pesado; lo sentían en los hombros.
Les dolía la garganta de las palabras que querían salir.
La charla fue breve.
Tantas preguntas, tantos te quiero, tantos besos, tantas explicaciones;
Se quedaron en el aire y se esfumaron con la suave brisa;
Y el café se enfrío.

Las peores despedidas son las involuntarias;
Porque impera la impotencia,
En este caso, decidió la distancia;
Los miles de kilómetros que pronto los dividirían.

Ella observó cada detalle trazado en su rostro por última vez,
Al menos la última dentro de mucho tiempo;
Los rizos despeinados, su lunar en el labio,
La cicatriz de la niñez, sus ojeras.

La garganta le dolía más,
Y sentía que se ahogaba de palabras que ansiaban salir,
Algunas lágrimas se asomaron en los ojos de ambos,
Pero ninguno se dio cuenta, evitaban verse a los ojos.

Intercambiaron algunas sonrisas forzadas,
Unos cuantos chistes malos,
Las anécdotas de siempre.
No se hicieron promesas,
Las rompieron todas desde antes,
Cuando se dijeron adiós.

Usaban disfraces de tranquilidad
Pero por dentro lloraban.
Vestían máscaras de cordura,
Pero estaban locos de amor.

El Amor no es suficiente cuando comparte habitación con el Ego;
Era un pulso interno,
Una verdadera batalla,
Y el Amor no llevaba ventaja.

Se retiraron del lugar y después de algunos metros
El cielo lloró con ellos y su vestido rosa se empapó,
En silencio dieron gracias a Dios,
Porque la lluvia se mezclaba con sus lágrimas.

La acompañó a su casa,
No cruzaron palabra en el camino.
Si hablaban romperían en más llanto,
Y el Ego se los tenía prohibido.

Se despidieron con un último beso,
Y en aquel beso iban todas las palabras que habían callado;
Se enjugaron las lágrimas,
Y finalmente se soltaron las manos.
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Te Pienso

Tarde de domingo y aquí estas,
No conmigo, pero en mí.
Alborotándome la mente,
Paseando en mis ideas,
Revolucionando mis pensamientos.
Tal vez es capricho mío,
Porque he dejado la puerta abierta;
O tal vez es tuya la curiosidad,
Que la abres sin preguntar.
Y yo he aprendido a ya no oponerme,
Que intentar no pensarte es batalla perdida,
Y eso lo sé bien.
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Su Silencio

Callada la ven, con una sonrisa que se asoma.
Otros días seria, pero nunca creando caos;
Eso seguro.
Le gusta pasar desapercibida.
Es la que te recoge la pluma cuando la botas, y se va.
Es la que te sonríe por la calle y camina más rápido.
Es la que sostiene la puerta para que pases, dice por nada y se retira.

Ella es serenidad,
Pero por dentro grita, gime, llora.
Caminando erguida, infunde seguridad,
Y ella lo sabe, prefiere verse así,
Pero nadie ve las cadenas pesadas,
Esas con las que a diario pasea.

A veces se le olvida que las tiene,
Pero ellas solas se encargan de hacerse notar,
En un llanto espontáneo,
En un enojo con sus padres,
En un beso con cualquiera,
En sus gritos mientras maneja,
En sus pensamientos,
En sus palabras.

Se avergüenza de sus errores y se culpa,
No quiere que nadie los sepa,
Que nunca nadie se entere,
No pasaron porque nadie sabe.
Pero a veces regresan;
Regresan en forma de baja estima,
De inseguridad,
De ansiedad.
No los ve pero la acompañan
Y le susurran que los va a volver a cometer.

Por las noches extraña a los que se fueron,
Y a algunos que aún están, pero no lo confiesa
Por el miedo al qué dirán.
Su fuego ya se apagó.

Ella es fuerte, dicen.
Como una mujer decidida la definen.
Si tan solo supieran,
Que lo que ven está muy lejos de lo que es.
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