Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

Artista

Me visto de pintura
en lo inmaculado de tu cuerpo,
para artista no me trato,
soy solo el contorno de tu figura.
Los lienzos de esta noche oscura,
ya no están en mis manos,
engendros de lo más bello,
circenses de los colores de esta locura.
Veo un cuadro en tus ojos, mi lectura,
blanco, pálido, níveo, llano, simple...
bosquejo de quien esté enamorado,
pobre de mí, ay, de mi premura.
Fanático me llamo, santa criatura,
roja quedas, azul relajante, verde esmeralda,
y no poseo más matiz que el de un beso,
holgado y ansioso para el rostro de la cultura.
¡Date prisa!, mi corazón me apura,
por más que insisto en abrazarte,
contento no vivo, sin luego amarte,
por los siglos de los siglos, en mi escritura.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
4
2comentarios 27 lecturas versolibre karma: 72

Majestuosidad

Vívidos, proféticos, tan cercanos...
exiliamos la realidad a otro mundo,
solo quedan nuestras miradas
como leyendas de dos ancianos.
Existimos ya en otros planos,
vistas al cielo, ojos sin nombre,
¿qué palabra define lo nuestro?,
ni siquiera lo saben mis dos manos.
Ellas, que ahora andan en tus veranos,
esos con los que caminas,
pasos de mi perfume, pies de loto,
sol y luna, mis dos templos más venusianos.
Y después de amarte, sin leyes de vaticanos,
delicados permanecemos luego,
entregados a la savia,
como la seda de dos gusanos.
Tú y yo, fuera de este mundo de insanos,
febriles en un conjuro imposible,
exánimes en un apocalipsis mutuo,
abrazados como dos tímidos humanos.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
4
sin comentarios 16 lecturas versolibre karma: 50

Ancestro

El cielo emerge con enérgico corazón,
seduce el cuento más atrevido,
escribe la historia de una leyenda,
la nuestra se hace mito y pasión.
Removerán los océanos de esta habitación
los ancestros del enigma,
los preludios de la noche,
los estigmas de este nuestro amor.
Se nos hace verso de dragón
el bello mundo que habitamos,
hecho por almas y ancianos,
hecho por la sonrisa de los dos.
Como la Tierra misma, fruto de un león,
entre tus dedos, sostenida,
como si la estuviera escribiendo
con la misma Mano de Dios.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
4
2comentarios 41 lecturas versolibre karma: 61

Destintado

La noche se hace papiro
en los eternos sueños de mis manos,
entre los dedos con los que te amo,
por los orígenes de estas orillas de mi suspiro.
Tinta, ella escribe cuando te miro
en el espejo del blanco durmiente,
ahí él, esperando que mis palabras
rebusquen la musa de la que me inspiro.
Tú, escriba femenina que tanto admiro,
haz que el sol reluzca por los bordes
de esta saga que sobreexcede lo imposible,
lo mágico, lo llano y todo lo que respiro.
Mis velas se tornan en un vampiro,
me chupan el sueño para poder dedicarte
tantas palabras como el Libro de Dios tiene,
tantas como el cielo azul zafiro.
Mi almohada, ahora mesa de mi ancestral retiro,
en ella soporto el peso de mi intelecto,
de mi filosofía, ciencia, matemáticas,
ética y pobres letras de gran poeta al que aspiro.
Pero en todas estas noches que deliro,
por cada una a la mente me llegas,
me vienes hasta vestida de primera humana,
por tu amor, con el que siempre conspiro.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
8
1comentarios 74 lecturas versolibre karma: 132

Magia

El comienzo de algo bonito,
el existir en otra persona,
el sabor y saber de su boca,
la metamorfosis de nuestros cuerpos.
Quién sino seríamos nosotros,
qué somos, me preguntas también,
entre sin alientos y besos fulminantes,
conquistando el efluvio del universo,
tan solo rezando divinidad, fuego,
carisma, devoción, lujuria y fusión.
Esos ojos penetrantes, discernientes,
escudriñando una pregunta sin respuesta,
entre millones de gemidos, escribas de la pasión,
entre deseos y sueños, y alabado sea Dios.
¿Qué es eso? Me pregunto,
y la magia hace acto de presencia,
despolva lo que estuvo oculto,
hace un milagro, como una hermosa aparición.
Sí, esos ojos que restallan de imperio
se suceden con los míos,
los continentes se separan, el mundo se parte en dos,
lo que perdura, nosotros, entes de otra nación,
como un calco hecho por el destino,
palabras en silencio, hechizos del cosmos.
Eso somos, omnipotente amor de tú y yo.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
2
sin comentarios 41 lecturas versolibre karma: 35

Cantares

El canto universal, voz de amor.
Canto a las estrellas, al origen de lo ecuménico;
canto a todo lo que fluye, a la pasión;
canto a los animales, a los bosques,
al verde de los mares, al azul celeste,
al viajero que necesita de agua,
al calor que siempre nos puede.
Canto para mí, para ti, de tanto amarte;
te canto sin pensarlo, sin soñarlo;
te canto también para tus aves,
tus sueños, tus deseos por mí.
Canto a la magia, al hombre enamorado,
a la mujer que lo espera,
al perfume entre sus brazos.
Canto para los pobres, a sus débiles ánimos,
al ducho y elegante ente
que trabaja por ellos entre sombras,
cantándoles también.
Canto, canto y canto,
canto de cantares a las voces en coro,
a los ángeles y demonios;
canto a los ricos y sus corrupciones,
a los soles que me quemen,
a las lunas de mis noches.
Solo quiero cantar para ti,
que aunque no sepa,
con dos palabras de un verso me sobran:
"te quiero".

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
5
4comentarios 30 lecturas versolibre karma: 71

Verdes

Árbol del hechizante estío,
árboles de la frondosidad,
amarrados por venas del mundo,
árboles que avistan ya el frío.
Árboles del rincón mío,
animosos por aires del silencio,
sí, la paz vuestra, bienestar,
árboles, dadme eso que tengo vacío.
Árboles, en un otoño sombrío,
secáis las lágrimas castañas,
daréis a conocer el verde esperanza,
mis árboles titanes, a quienes espío.
Árboles viajando en mi navío,
conmigo iréis a todas partes,
allá al destino que me depare,
árboles, allá por el amor, me envío.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
11
4comentarios 61 lecturas versolibre karma: 142

Soledad

Vieja y canosa es la soledad,
la soledad de sentirse solo,
la soledad de verse infirme,
de volar sin alas, viajar sin alma,
lavar los platos con tu sombra,
hablarle al espejo, vivir sin techo,
cantar a lo lejos, dormir con la noche
o un día saludar al viento
para que él te responda: "silencio".
De la soledad nace un misterio misterioso,
que a la vez muy conocido, por tener nada,
vacío, esperas, guantes blancos
y un desafío diario de abrazos de hielo.
La tan afamada amiga soledad,
y enemiga también, gemelas a la vez,
si una te apoya a ti mismo,
la otra te destruye con todos los miedos.
En ocasiones la soledad te da creatividad,
innovas una vida nueva,
pero también te escucha las peores mentes,
hasta oírte decir que eres del infierno.
Eterna soledad, ¿qué más serás?,
una hermana intolerable,
una cuna al bebé sin madre...
Un culto al homo invierno.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
17
6comentarios 55 lecturas versolibre karma: 122

Nube

Algodones de azúcar, las llaman muchos,
otros, secretos en esponja,
vientos de cuna o dulces en cucuruchos.
En una nube están los sueños,
los desafiantes deseos de algunos,
los superhéroes de la infancia.
En una nube veo rostros mudos,
sonrisas de cal, marfil, mármol…
sonrisas de los nuevos mundos.
A la noche, dormidas no quedan,
nos resguardan de los sustos,
nos acechan como niñas.
Hay tantas nubes en universos profundos,
pero en una infinita, una de ellas,
estamos siempre tú y yo, juntos.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
6
2comentarios 33 lecturas versolibre karma: 89

México

"¡Independencia!", tú lo gritaste,
cuando humilde fue tu valor,
de pronto la contienda no fue nada
con espada en mano, la batallaste.
Después, de regreso, la fiesta felicitaste
con vino tinto, tequila y chile picón,
por el amor a la libertad,
por el amor a lo que lograste.
Rojo furia, henchido te lanzaste
hacia los enemigos impuros,
pobres de ellos que no sabían de ti,
y por fin, tu tierra conquistaste.
De blanco luego te casaste
con la tan valiosa libertad,
miles de hermanos a la vez,
contigo mismo te encontraste.
Verde esperanza, así reza lo que pensaste,
y tu bandera ya formada,
con el águila de la victoria:
¡viva México!, así lo firmaste.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
12
4comentarios 75 lecturas versolibre karma: 128

Conjuro a la abeja

Abe abeja, tú eres la de la flor,
la tan vestal, la tan bella,
la que conduce la vida,
la que después se la lleva.
Abeja de la miel, de la rosa,
la de pétalos de espina fresca,
la que jamás olvida el amor,
o termina por escribirlo bajo una vela.
Abeja de los arcoíris, gentil,
de grácil práctica, voladora eterna,
lleva este poema a mi amada,
envíame su sonrisa perfecta.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
11
8comentarios 103 lecturas versolibre karma: 125

Furia

Espío entre las brumas de este cuerpo
como si fueran las olas del destino,
no existo, fluyo con las mares cercanas,
las de los segundos de este maleducado tiempo.
Ansío ser esa grieta en el suelo,
la que fue en su día cadena en sangre,
herida en el alma, bestia ingente,
un hosco círculo llamado agujero.
De él saldrá lo mejor, espero,
como una flor, semilla de un gran bosque,
un título cedido por el martirio de vivir,
con las raíces de la vida, color negro.
Con qué palabra me sueño,
con qué nación me han ungido,
si ya no poseo corazón,
lo he perdido todo por ser la voz de un muerto.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
12
2comentarios 35 lecturas versolibre karma: 117

Luz

LUZ

Ángel acérrimo, prohibido, anciano,
deja que reluzca el sentido del destino,
busca el origen de mi línea, llámame hermano,
angosta este ciclo, guarda el ejemplo
de vivir en la paz de este ser humano,
juega con él, viaja por su mente,
recíbele con prosperidad, jactáncialo sano,
llénalo de bienestar, búscalo,
protégelo del mal, dame tu mano.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
8
3comentarios 26 lecturas versolibre karma: 99

Noche

No es más que la oscuridad
cuando al sol se le da la espalda,
la sombra que viaja contigo,
te abraza como si fuera una falda.
Es simple, llana, completa verdad,
sincera como la África esmeralda,
rebosante de plenitud,
en su extensa galaxia cual collar de guirnalda.
Vive en toda zona, atestada de felicidad,
igual que en cada fiesta de Sevilla y su giralda,
América y su grano de independencia,
o China con su arte en silencio de color de jalda.
No es más noche que la viva voz de la eternidad,
como si Venus figurase desnuda y estrellada,
donde se refleja tu rostro femenino, sí, tú,
la mujer de sonrisa constelada.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
6
2comentarios 28 lecturas versoclasico karma: 86

Ultravioleta

La carne se desvanece, no queda,
no pervive su influencia en los tiempos,
solo es un gesto simple de Dios
con el que saludar al alma que hospeda.
Ese rayo de esperanza que acceda
a lo más espectral del interior,
donde reside la fe, el amor;
donde no hay dolor en forma de moneda.
Aquí, en lo profundo, lo que suceda
quedará en lo oriundo de nuestra natura,
el beso del silencio, un destello impensable,
un supino hechizo en nuestros labios de seda.
Nuestro destino, como una rueda,
ha girado según la Ley, que en nosotros escrita,
en poemas infinitesimales, indestructibles,
de la vida que nos enreda.
Un sentido único, ardiente como sol de rosaleda,
traspasa los límites, convoca la magnanimidad,
olvida lo que es la piel, desagrada la sangre,
anida en gemelo espíritu: nuestra mágica arboleda.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
4
sin comentarios 35 lecturas versolibre karma: 50

Hogar

A un techo y cuatro paredes,
muchos son los que lo llaman hogar,
también una mesa y un salón,
o el escritorio donde te sientes.
Hay más hogares en este mundo y sus mieles,
como el vivir en tu mujer, en su nido,
en las entrañas de su goce y amor,
y hasta en el rostro de Dios, y sus muertes.
Un hogar puede ser eso que sueñes,
la felicidad, la armonía, el silencio,
la paz y un gemido de tristeza,
o un rezo en la iglesia con sus fieles.
¿A qué llamar hogar? A un viernes,
un relleno de coco con fresa y chocolate,
un juego de niños, una muñeca,
al caminar por la Tierra y todos sus continentes.
Yo llamo hogar también a los albergues,
al mendigo, al paupérrimo, al destino,
a vivir por lo que buscas, lo que deseas,
solo con lo justo y suficientes.
¿Ricos? ¡Jamás! Sé libre a tus placeres,
llama hogar al principio, al origen, al futuro,
al pasado donde los recuerdos se renuevan;
llama hogar a las madres y sus vientres.
Pero yo llamo hogar a los poemas que siembres,
a las manos trabajadoras, al cielo, al corazón,
al amor y al alma, a mi doncella perfecta…
A la espera de ser un lema para ti, que me lees.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
5
sin comentarios 39 lecturas versolibre karma: 67

Rompeolas

Rocas que frenáis la sed
de la que el océano se alimenta,
aplasta aquellos a los que odia,
germina el bien allá por donde se sienta.
Huye ese cobarde de esta ira
de la que se nutre y comenta,
el general del Destino,
el hereje que enfrenta.
Romped contra las rocas, olas mías,
que la desgracia fluya violenta
hacia el agujero del destierro,
hacia la nada que ya lamenta.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
10
5comentarios 97 lecturas versolibre karma: 116

Asolado

No me hagan caso,
no soy nadie al que importen,
no existo en el tiempo, no ando,
no ceno de la vida,
no poseo nada de lo extraño.
Olviden mi ser,
mis cosas, mi destino malo,
mis bondades que una vez fueron perfectas,
y ahora todas han terminado,
por culpa de Dios y su perfume de ego.
Bendito juego de mano,
busquen alguien nuevo,
yo ya no sirvo, soy en vano,
pues me han destruido,
me han devuelto al fango.
Me han tratado como una bayeta
que ni es capaz de limpiar el fracaso,
solo se moja más de ponzoña,
de odio, rencor y más asco,
solo merezco vivir en otra muerte.
Allí en soledad, repudiado,
con dedos de justicia a mi alrededor,
todos ellos me apuntan, acusado
de ser el peor ente de la vida,
de un tiempo maleducado.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
9
8comentarios 87 lecturas versolibre karma: 118

Dos más

Se te habrá olvidado
que hoy hacemos una nueva velada,
en un día como hoy
te pedí ser mi joya tallada
en mi corazón de poeta,
de noble letra encantada.
Tu piel, tu tersa piel,
en ella cae mi palabra mojada
de besos y labios,
de amor y lágrima reinada.
Un día como hoy, te hice mi virtud,
mi sangre especial, distanciada,
de sonrisa de luna, de sol diamantino,
mi mujer, mi alma eternizada.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
4
2comentarios 69 lecturas versolibre karma: 52

Enquijotado

Lancero ecuestre de valiente corazón,
de gigantes ibas a matar, y molinos eran,
que tan vergonzosa equivocación.

Esbelto paladín, sabio sin parangón,
con Dulcinea esperando a tus aventuras,
y tú huyéndola, en sola habitación.

Protector del inocente, lanza en condición,
ningún león te tema, pues son solo bestias,
bestias que firman miedo desde otra región.

"¡Sancho, agudiza tu visión!",
dices ante tamaño espectáculo:
un carruaje lleno de imaginación.

¡Esclavos, dragones y traición!,
abre ese libro de la magia,
verás en él a un rey sentado en su preocupación.

¡Dulcinea, dónde estás, en qué balcón!,
exclamaría él, caballero impaciente,
dispuesto a toda revolución.

© 2018 Elías Enrique Viqueira Lasprilla (Eterno).
España.
4
2comentarios 47 lecturas versolibre karma: 58