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El Encuentro

Desde los joviales instantes pasados
en la juventud, que hacían que todas
las vivencias fueran descubrimientos,
y que los nuevos retos ya eran metas,
sin apenas tener que hacer esfuerzos,
y cuantas imaginaciones de andanzas
se imprimían en encuentros, espacios
abiertos e intemporales, y conseguías
con valentía avanzar entre obstáculos,
en origen y por el camino andado, las
poesías son fibras unidas de vocablos,
entonados y recitados en imperfectas
áreas del espacio interior, conducidos
por el poeta, que acomoda las letras
a esos ámbitos que describen impulsos,
que son manantiales nuevos de aguas
en calma o de cascadas con turbulentos
remolinos que fluyen desde las alturas
en vertical, imprimiendo aires nuevos,
que la poesía es creatividad de poetas,
autóctonos como de aquellos foráneos,
que además de ser coetáneos de rimas
se intercambian los poemas, de versos
con arte, siendo en las primeras poesías
que escribían o ya pasados muchos años,
si se llega a tener luz propia, auténticas
obras maestras construidas de sencillos
primeros pasos y letras de inicio sentidas
de hallazgos, y salían sin pensar vivencias,
y con las chispas que fundían sin braseros
las letras sobre el blanco y negro, salidas
sin pensar del tintero como fluidos todos,
a determinada temperatura, y dispuestas
con el calor del corazón, en esos mundos
de creación y con el alma plena de vivas
estrofas, remontando el vuelo y sonidos
de eruditos planos nuevos, sin las dudas
camufladas, sólo la observación que nos
aporta nueva singularidad en las formas,
y los contenidos de talentos imaginarios
que se conducen auténticos, incluidas las
horas difíciles, siendo poesía de los tiempos.
La Redondela 16/05/2019 03:12 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Reconociendo el Amor

Dice el poeta, “ ¿dónde está el verdadero amor?
a esa pregunta caben, varios vectores de fuerza y
respuestas, en un primer detalle está el amor
principal, que es querernos a nosotros mismos,
pues de esa manera hallaríamos ese amor a lo que
somos en esencia y a nuestro cuerpo, que debemos cuidar
porque es el envoltorio que cubre por fuera todo
lo que somos o dejamos de ser por dentro, y si logramos
ser felices con nuestra propia autenticidad, seremos
dichosos para poder amar a los demás”, aquí el poeta
introduce una salvedad, “¿cómo vamos a reconocernos
nuestro propio amor si esa semilla no nació nunca o está
hueca de contenido sustancial?, a ello hay que decir, que
la semilla necesita de cuidados diarios, para que pueda
germinar, y el amor crezca en nuestro interior, y se pueda
desarrollar, dando flores hermosas que en frutos se convertirán,
para entregarlos a los demás, lo que viene a significar que,
debemos cuidar de nuestro propio amor", es la hora según el poeta
de “encontrar y reconocer el amor al prójimo con diversidad,
pues hay tantos amores como humanidad, amor a los abuelos,
padres, hermanos y familia en general, que son amores que
están establecidos por la vida y que deben ser de verdad,
luego vendrían los amores elegidos, los amigos y la pareja,
amores sentidos al amigo por estar siempre a nuestro lado
y a la pareja por saber ser diversos y auténticos en la adversidad,
antes que en la buena existencia donde casi todos están y entregar
el amor reconocido de nuestro interior y aportar una llama
encendida que no se apague, y que hay que cuidar como la
semilla expresada ya, de nuestro propio amor interior”,
y entramos de lleno en el amor a la vida y a lo que nos ofrece,
eligiendo el camino a la felicidad, ese que muestra a nuestro
corazón sin ropajes y vibrante por todo lo que nos da, ver, sentir,
tocar, paladear y escuchar, y sentir el espacio que nos rodea y
que sea creación propia para que al igual tenga autenticidad,
por último estaría "el amor a los seres vivos o inertes, que
por algo están en esta existencia conocida que hay que
valorar y cuidar, pues cada uno tiene su lugar especial",
y como nota de amor, “la flor más bella de nuestro espacio
interior que brota como un manantial, agua que beberán
amores diversos que su Luz nos llenará en la adversidad”.
La Redondela 25/05/2019 14:37 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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etiquetas: categoría prosa poética, género lírico
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2comentarios 16 lecturas prosapoetica karma: 44

Pasos Ausentes

Tengo en el recuerdo y la conciencia la
higuera de la vida, esa que injertada la
tenía y que surtía de brevas, higos cotios,
arailes e higos de san juan en épocas distintas
y que ricos estaban, e incluso los secaba
en esteras de juncos, que verdes los segaba,
pues eran la forma de vieja usanza de disponer
de lo natural de manera sustentable y pues
me acercaba al medio cercano de manera
paciente y sabia, que lo natural abastacía el
mercado de abastos de todo tipo de verduras,
hortalizas, carnes y pescado donde las compraba,
pues las monedas al uso eran las gordas,
las perras gordas, las chicas, los reales y las pesetas
aún estaban y eran de curso legal, pues corría los
años cincuenta de épocas pasadas, del trueque
e intercambio que gustaba, pues los mercados de
animales de labor caballos, mulos y pollinos eran
para los tratantes otra mercancía y de ovejas, de
cerdos, cabras y vacas, al igual trocaban y vendían
y una comisión cobraban, pues ese mundo de antes
permitía solventar con ferias mensuales las carencias
más o menos básicas, y aunque otras épocas se vienen
a la memoria esa forma de vida autárquica, era
por necesidades perentorias y básicas, pues nunca
faltaba lo necesario en la morada, ya que de la necesidad
vive el comerciante y quien elaboraba útiles de tiro
y labranza, y que en la fabriles no se creaban cosas
innecesarias, porque medios no había para esos
caprichos, y qué decir de los oficios esos como
el latero, el afilador, el barbero saca muelas, el
carpintero o el herrero que necesarios eran en
épocas pasadas, y cuanta añoranza, del cine mudo
pues no hablaba, pero hacía hablar y reír sano que
era época de dificultad extrema pero de palabra, respeto
y vergüenza las que primaban, ya que ser educados
era seña de identidad en las relaciones humanas,
pues cada uno cumplía con su labor, y se ayudaba
a quien falta o escasez pasaba, y dice el poeta “¿porque
lo innecesario toma valor en esta época?, no será que
el mundo de la empresa vive de crear necesidad
innecesaria, pues que falta hace lo que no tiene uso
o no tiene utilidad, o aquello que se compra por
capricho o por mejorar al prójimo en necedad, pues
comemos con la visión desenfocada, de poco
recorrido o alcance, esa que nos hace vivir por encima
de las posibilidades, hipotecando el futuro desde el
presente, sin tener en cuenta que es una barbaridad”,
pues cuando vivimos a futuro no sabemos cómo será o
vendrá, y como una obviedad es mejor vivir el presente
con sobriedad y lo básico o lo esencial, que nos libera
de presiones y de falta de motivación, cuando todo está
conquistado ya, y el recorrido se acaba a temprana edad.
La Redondela 25/05/2019 14:37 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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La Playa

Desde la orilla se observa al astro solar
reflejada su luz sobre el agua,
bronceando la piel de los paseos a pie
por su fina y blanca arena,
y metidos en el agua
se nada hacia su interior
y de ahí se deja llevar por la corriente
particular,
hasta la orilla, y en su rompeolas
espera la espuma y los correlimos
tridáctilos, esas aves grises
de pequeño tamaño, que
recorren la orilla para uno y otro
lado, buscando alimento afanados,
que la bandera verde esta
ondeando, y permite el baño y los que corren
o sencillamente van andando,
reciben un baño de claridad sonora
del rompeolas, de las aves y de
conversaciones interesantes sobre
Don Juan Ramón Jiménez, poeta de Huelva
admirado, y sigue la mañana
dejando momentos, la tapa en el
chiringuito de Pedro acompañado de
un refresco, pues no solamente
es el Océano el que refresca,
sino la mágica realidad, de la duna
costera, del Barrón que la
sujeta, de la retama verde en flor
blanca y de los pinos de las
sombras y luces,
que permiten dar descanso
en su merendero, con sus
columpios para los
juegos de niños y mayores,
pues todo es idílico en este rincón
del pueblo de mi nacimiento,
Villa de La Redondela de
mis amores, y después de
un día de disfrute y visitar su ermita,
llega el paseo en bicicleta,
que hace sentir el horizonte, ese que
crea la perspectiva de ilusiones,
y no me despido del Océano
Atlántico pues a diario mis pasos lo
recorren, ni de la retama quieta,
pues conozco su nombre,
y sólo digo hasta mañana, un saludo
de este poeta de luces, pues no
conoce sombras, sólo el descanso
en la umbría del pino elegido,
para apacentar ideas
de una nueva prosa poética,
desde este rincón de Andalucía,
y desde la Luz que asombra.
La Redondela 24/05/2019 11:43 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Desnivel

Desde una superficie en plano
se aprecia mejor la subida que cuesta,
tanto como los pasos
ya andados,
y dice el poeta “cuando era pequeñito subí…
subí… la cuesta y ahora que ya soy viejecito
que trabajito me cuesta”,
pues la subida de la vida,
es a medida que se cumplen años una
empinada pendiente, pues algo queda por
hacer en esta existencia, serían los
pasos en llano y los falsos rellanos que engañaban,
la vista de quien fuera paeta de palabras,
pues los repechos y los desniveles
son habituales, como lo eran
los sudores que emanaban de mi frente,
donde mi morada estaba,
y los pasos iba contando al igual
que las rimas de las estrofas que se alimentaban
como mi cuerpo, y del agua que serena la bebía
en el remanso de ese riachuelo,
que la fresneda vive aún como mis versos
en el que fuera mi mundo interior,
y que se describían delante del
papel de blanco marfil, del tintero
y la pluma que usé,
pues como todo en la vida del remanso
de ese riachuelo se traslada al
interior, lo que ayuda a ordenar ideas
que aproveché, es igual que para crear unos
versos, que diría el poeta “cuídame como
lo hiciera yo, mi huerto de vides, olivos y trigo
esos mismos que planté y sembré yo, en el tiempo
del inerte olvido”, que
existe el vino y vinagre, que los pisé, y
criaron se en barricas de roble, y lo
escancié con la caña hueca,
compartiendo su paladar y olores
con amigos de otras orbes y tierras en mi salón,
y del olivo recogí en septiembre su fruto aún
verde pero maduro en su interior, que llevé al
molino del viento, como en La Mancha,
de donde aceite se extrae virgen,
que guardé para sanar entonces al cuerpo del dolor,
y del trigo que ya dorado por el sol,
realicé la siega, la trilla y su aventado,
pues ayuda la brisa marinera a separar el grano,
que llevé al molino del curso de agua,
del mismo remanso donde saltan los versos,
en ese riachuelo conmovedor, que
la harina sale, y no faltando
pan, aceite y vino viví yo,
pues de historia hablamos, cuyos versos
están poblados de verdes olivares,
dorados trigales y de vides en flor,
y de mis pasos en versos ya olvidados, en el
mundo del dolor.
La Redondela 24/05/2019 11:43 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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De Nuevo Poesía

Nos vemos, que desde hace ya
tiempo que no me obsequias
con tu paciente escucha,
y te olvidaste del recuerdo,
ese mismo que perfora
los sentidos,
pues luego opino, y
lo hago descifrando tus mensajes
que arte, salen de tus dedos
finos,
pues tu figura es de enorme,
trayecto ya recorrido,
y nunca espera, quien
sin amor ha vivido,
pues desconoce
las raíces con profundo
compromiso,
y que será del amor, cuando en
átomos nos hallamos
convertido,
pues el amor es a la eternidad
su atributo
definido, por la
poesía de amplio recorrido.
La Redondela 24/05/2019 00:35 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Angelical Cariño

La noche cae, sobre el atril
de mi escritorio, te subes a él
que somnoliento te recibe,
y el amor está despierto
pues como un Ángel te apareces
con tu pelo rojo recogido
y descubres tus placeres,
que fascinan mis oídos,
y me desvelan tus susurros
sobre la piel que compartida
del arte, se despide el triste frío
que la temperatura sube
y me abrazas, con arrumacos
esos que comienzan su recorrido,
en los parpados casi entreabiertos
pues ya te miro, y que Angelical
sabor recorrido, de besos entregados
y de recuerdos atrevidos,
pues el placer del alma alimenta
el espíritu, de amores que se aman
siendo consentidos, en lugares
de insólitos recorridos,
que tus manos me hablan
y atesoran todo mi cariño.
La Redondela 24/05/2019 00:32 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Prudencia

Esta palabra es tan importante que
merece la pena hacerle un poema,
pues cuando está presente no hace
falta nada más, solamente la espera
que se adentra en este arte y desde
la paciencia, la verdad y la sencilla
humildad, crean ese gran ambiente
en el que Doña Prudencia, así se
expresa y como un noble arte a
modo de inicio el saber estar, la
base para desarrollar tan grande
empresa, que nada nace de esa
nada omnipresente, pues tiene
esos mimbres que sólo atesora
quien hace de su vida una parte
exacta de la totalidad, que nada
de las miserias de lo humano le
llega a tocar, pues no conocería
de ellas ningún atributo que se
pueda reseñar, y en esa diatriba
no está, pues es quien escucha
sin contar, es quien habla desde
la sinceridad, hace de aquella
parte del silencio su bondad, se
pone siempre su palabra en esa
fase del momento que aconseje
opinar, medida exacta y espacia
la escucha, esa que comedida se
atreve después de horas callada
ofrecer su humildad y se recibe
de alimento queso, chorizo y la
rebanada de pan, pues así sabe
la honestidad, nunca se nombra
a quien presente no está y sabe
que no puede defenderse y esa
persona así valiente, antepone
todo a la naturalidad, y su vida
siempre da a los suyos, amable,
considerada, es remanso en una
riada, cariño a base de forjarse
en la adversidad y hace la caricia
permanente, un abrazo presente,
y ¿que da quien poco tiene?, esa
parte de convidar para que te
compres algo, esa sonrisa en la
cara de felicidad plena, así dice
el poeta “que nadie descubra
su pecho, por dar alivio a ese
lugar de penas, quien lo haya
abierto, por su boca se suele
condenar”, así es como obra
quien tiene luz de lo prudente,
como señal de identidad dada
y que atesora sin nada que se
deba alardear, pues eso sería
contrario a su sobriedad, y que
se manifiesta de forma serena,
como quien da respeto ese que
viene con la edad, y florecerá,
en mi este arte que me enseñaste.
La Redondela 21/05/2019 15:29 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

*Dedicado a mi abuela Flora.

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2comentarios 12 lecturas prosapoetica karma: 77

De lo Imperfecto

Es costumbre del lugar hacer razonamientos
como parte del discurso a la sazón, tener, llevar, dar
imponer… la razón, que según manifiesta el poeta
“no hay necesidad de tener o no tener razón, sino
llegar al entendimiento, lo que sencillamente es al
principio de la escucha”, pues la escucha paciente es
lo que según este poeta “a forjado su vida”, y cuanto
crece un niño, que dedicado en la infancia, y ya en
la adolescencia, la juventud y su madurez, con el
contenido de tanta cantidad de fuentes de donde
emanan constantes afluentes de Luz, esa de la que
bebió, siendo pequeño, donde su afán por descubrir,
lo llevó a conocer a las personas de edad de su Villa,
y se embelesaba con los chascarrillos, las anécdotas,
las dificultades de la vida, los cuentos y relatos, y
hasta comprender la grandeza de los mayores, que
para este poeta “son enciclopedias vivas del saber,
del conocimiento forjado a través del tiempo que les
dio la experiencia, su madurez y los avatares vividos
por tantos años” pues bien y dice el poeta “y si se dan
la mano y acercamos a los niños y los jóvenes a los
mayores, como en una buena simbiosis en la que
ambos saldrían beneficiados, los primeros obteniendo
un bagaje de vida y experiencia de práctica eterna, para
ver que en la vida todo cuesta algo y nada es porque sí,
y hacer de la observación un modo adaptado a su vida,
y el porqué pasan las cosas, y los segundos estarían
encantados de revivir sus vidas, con los niños y los
más jóvenes, sintiéndose útiles en la fase de su existencia
que más preparación, experiencia y sabiduría erudita,
tienen acumulada y sabedores que los tiempos de la
partida son ya cortos, y de esa unión nacerían unos
lazos de afecto mutuo, y permitiría a los jóvenes ser
conscientes que lo que a las personas de edad les ha
valido, es igual de válido para ellos, y entre la rigidez
por la edad y la flexibilidad de los adolescentes se
crearía un término medio, llamado por el poeta así,
rigiflexi, término de nuevo cuño creado, por este
poeta libre pensador”, asimilando esa juventud los
mayores y experiencia los jóvenes y muchas dosis de
paciencia, que hará mucha falta para dar pasos en
el trayecto del camino o viaje que les queda por andar,
y como última reflexión dice el poeta “si lo perfecto
está en otra fase o plano de la existencia que no vemos,
y tenemos que tener en la imperfección perfectible un
pilar de fundamento, podemos deducir que en un
cuadro abstracto se modifica la óptica de lo real y llega
lo imaginario, pues hay más perfección en lo imperfecto
que existe y que vemos, que en lo perfecto que no se ve,
en estos planos de la realidad, que no ficción imaginaria”.
La Redondela 23/05/2019 02:27 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Madurando

En este espacio de tiempo, ha crecido un árbol
en mi huerto genérico, con sus raíces bien formadas,
axonomorfas pues son penetrantes al suelo, y está
sustentando todo su vareo, el que le provoca las
inclemencias de este extraño tiempo, en el que se
forjan tempestades de tormentas con sus rayos
y aparato eléctrico, ese mismo que azota su esbelto
porte sincero, lleno de claros, pues las sombras no
conoce, por estar en la solana de mi predio, donde
el astro radiante le da Luz visible, esa que necesita
para realizar la fotosíntesis en unión con otros elementos,
pues que sería de un pozo de profundidad, sin agua
que sacar para la sed saciar, lo mismo del abrevadero
donde el rebaño bebe y no dispusiere del líquido elemento
esencial, pues el agua es vehículo de sabiduría especial,
esa misma que sale de las fuentes del saber y maduran
a diferente edad, pues los periodos de maduración no son
fijos, depende de los tiempos y solo lo hace llegado su
momento, pues el árbol de las esencias eruditas originales,
salen del huerto y manantiales claros y de espigas magistrales,
esas que de los campos nacen, pues son primerizos y de color
verde, en tiempo variable, y va cogiendo color el fruto
sabroso hasta llegar al rojo pasión, el mismo que sale de
letras transmitidas sentidas al aire, y dice el poeta,
“pues qué pasaría si fueran como el pozo sin agua y el
abrevadero sin liquido ambos esenciales de vida, que la
sed necesita su contrapartida” cree el poeta que nada
es porque sí, sino motivado por las caricias, esas mismas
que rozan suavemente la corteza del árbol de mi huerta,
y le hablo de gotas de agua en esencia, para que entienda,
pues estamos huérfanos del cariño al mundo verde y de
otros colores que recibe el cristalino, pues visto acerca
los pasos a esos caminos nuevos, que se entregan a los
viandantes que andan de forma somera, sin hacer
estruendos, como si hacen las tormentas que resuenan
en los adentros, y sin prisas van saliendo una tras otra,
palabras exentas pero con agradables sentimientos, de
caricias al árbol de mi huerto sereno, y se compilan
en la mente, el espíritu, el corazón y el alma del viajero,
y de esos lugares no se mueven bajo ningún concepto,
eso mismo que el poeta llama “senderos abiertos con
cauces libres de tormentos, pues en ese apartado margen
se escucha el sonido placentero, del agua y un jilguero, vivo
en un sueño, ese mismo que muestra la Luz del faro guía
que mis pasos lentos enfilan, para el devenir de los tiempos".
La Redondela 22/05/2019 17:33 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Realidad Paralela

La tarde se despedía con rayos de
baja intensidad, y antes de la noche
aparecer, me dispuse al descanso
del cuerpo, pues la mente seguía
meditando entre una realidad que
lenta y poco a poco se iba apagando
y aparecía el sueño reparador, ese
que nace flotando, pues el cuerpo
respira lentamente, el corazón late
despacio, y ya estaba dormido sobre
la mesa del escritorio, después de que
terminase los últimos esbozos de ese
poema que estaba ideando, y apareció
en la escena un pintor paisajista y su
cuadro sin pincel que estaba trazando,
de horizontes cercanos y paisajes que
muy amables me daban la mano, y
ya que la senda no era conocida, más
bien era un vericueto que se me abría
estrecho ante mis pasos, y de firmeza
ante tamaña paleta que de colores
tenía el pintor, que usaba las manos
en sus líneas rectas, y en las curvas
un compás que abría y cerraba según
la perspectiva lo requiriera, y comenzó
por delimitar el vericueto y el riachuelo
que había al lado, y siguió con los dedos
fijando límites y márgenes en abstracto,
sin embargo en esa realidad paralela
solamente se veía un libro usado con
anotaciones en sus hojas, de antiguo
que moraba debajo de un roble que ya
era centenario, y me senté sosteniendo
el libro, pues no estaba estropeado y
solo tenía su pasta enmohecida por el
pasar de los años, y ojeé sus primeras
páginas pues venía dedicado, y era la
dedicatoria para unos lindos labios, de
enamorados, que ya se habían besado,
y en las notas de los márgenes habían
estrofas y versos aún no publicados, y
el pintor era Don Pablo Picasso, amigo
del poeta Don Juan Ramón Jiménez, y
me enseñó el camino para publicarlo,
pues era un libro de anotaciones a quien
fuera esposa Doña Zenobia Camprubí, y
en el sueño plasmaba los detalles de la
forma de cómo publicarlo y la editorial
en la cual hacerlo, el cuadro estaba ya
casi terminado cuando, salió a mi lado
la mano que se agarró a mi mano, que
como punto de equilibrio del cuerpo,
estaba aún soñando pues eran Pablo,
Juan Ramón y Zenovia, que a mi lado
salieron del cuadro, fue un sueño que
resultó reparador por años de olvido
y exilio, que el amor fue compartido
por algunos años, en tierras hermanas,
y desperté con el libro de anotaciones
en mis manos, colores y las manos aún
con el moho, señal de que el sueño, se
convirtió en realidad paralela, a mis
años, y lo tengo guardado como un
tesoro, de ambos, del arte cumbre que
soñado, y ya casi llegó el amanecer y
cantó el gallo, ese que el tiempo da
y resulto un día señalado, por años.
La Redondela 22/05/2019 23:50 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Universo

Y tuvo que ser el nacimiento de todas las flores y las
esencias juntas en el Universo, donde naciera el verso
sentido, apasionado, jovial, clásico, moderno…
y desde las fibras del amor y del corazón, se
mostrasen al mundo de lo creativo, en sintonía
con otrás artes pues salen de lo eterno, sin más
ropajes que el blanco papel ilustrado con dibujos
que muestran paisajes completos, y la fina pluma
que trazas va haciendo, y salen sílabas formando
estrofas y en conjunto, convertida la poesía
en prosa poética una fuente inagotable de clara
visión de este universo, con estrellas propias,
con sus agujeros negros, el origen de los cometas,
planetas en órbita y satélites que giran, formando
y forjando desde lo desconocido a lo creativo,
haciendo encuentros, con poetas de otros lugares
con lenguaje vehicular idéntica, que enseñan sus
poemas con temática diversa desde lo idealizado,
al amor y su contrapuesto, desde la pasión al desconcierto,
pasando por lo bohemio, los paisajes que muestran
originales colores y los pasajes del alma…, esos con viaje
prometido al destierro del sufrimiento, pues el verso
contiene en su interior un contexto y una situación, que
con minucioso detalle de adjetivación salen las palabras
con su complemento, y lo que llama el poeta los planos,
los mundos y todos en el firmamento, pues se ve que unos
y otros están ausentes, unos tienen filiación y para otros
nacen huérfanos, otros se sienten felices y para otros
no hay consuelo… y este poeta de las letras refiere
que “la poesía es el arte completo, complejo y desconcertante
que reúne a todos los géneros, pues tiene musicalidad,
entonación, melodía, ritmo, cadencia, frecuencia… así
es de imperfecto”, lo que hace a este noble arte como algo
distinto, aquello que no es mejor ni peor, solamente
diverso y diferente, pues que sería de esta vida sin
la poesía que embellece al alma ausente y alegra
al descontento, todo nos llega como rosas de colores
caídas del cielo, esas que hacen obras maestras
de lo cotidiano y que lo reviste elevándolo a categoría,
como hiciera un ilustre poeta Don Juan Ramón, primero sitúa a
platero, el burro de su universo particular al que llama por su nombre
y con el que habla, mostrando al burro como persona ante el
mundo, que siente, escucha, difiere… y como el último del
título de encabezamiento de su obra cumbre “Yo”, e
impersonal, que es el propio Don Juan Ramón, que muestra como
las personas podemos llegar a ser más burros que el propio
pollino, en nuestra vida, es sencillamente mágico e irrepetible,
pues descubrir esos universos como ventanas abiertas, pertenece
al mundo de la creatividad y de lo original, sin copia posible y para
que otros beban de esas fuentes en permanente crecimiento
como el firmamento de autores de todos los géneros y tiempos.
La Redondela 22/05/2019 15:02 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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3comentarios 16 lecturas prosapoetica karma: 67

Amores Prohibidos

¡Se desconocían a tantas flores de entretiempo!,
y eran tan mágicos esos momentos que se solía
dispensar el mejor trato posible a cada sentido
deseo de encuentro, y a la vez era extraña cada
vez que una flor perfumada se hallaba, y ello
por ser únicas en su especie lo que favorecía
que fuesen como un endemismo, y que sólo
se da en lugares concretos de lo natural, esa
rareza ha provocado que crezca su limitado
peligro de desaparición, a nivel de máxima
protección, ya que para que se de este tipo
de flores hace falta una evolución rodeada
de condiciones para la flora silvestre, dada
su escasa área de población, con un tiempo
de exposición, pluviometría, temperatura,
edafológicas, humedad relativa…, entorno
que suele ser de extraordinario valor, y ya
que andando en serranía, el monte, prado,
valles fluviales, el poeta conoció “de aquella
flor que tiene su propio paraíso de colorido
vibrante, esbelta y de aroma sin igual para
con su edad evolutiva, pues verde la halló”,
y todas las tardes así, permanecía su atenta
mirada embelesada de su olor, con idéntico
paseo, de paso lento, casi torpe y se sentaba
a su vera, le escribía poemas y luego le recitó,
pues eran reales, como la personificación da
vida a lo inerte o a seres sin razón, y se llevó
agua para dar vida y que no se escapara nada
de la esperanza viva que en ella, así depositó,
era un agua bendecida y del río Jordán la traía,
pues en sus poemas le escribía de amor y eso
lo hacía, para que comprendiera que su vida
tenía sentido pleno desde que ella lo inspiró,
le hablaba de su boca con trazos de una lenta
pasión, de sus bellos rizos idealizados, de la
sonrisa que se mimetizaba en los dos, y eso
tenía su razón, pues sus manos él quiso una
vez entrelazar, y ella su flor, aceptó, y puso
en su letra una promesa, esa que cumpliría
pues creció el amor, y desde entonces, lo
que ocurrió fue creando vida que versaba
de colorido, pues llegó el tiempo que unió
las voluntades del poeta que enseñó, “toda
una lección de aprendizaje para quien vio,
como amores que son prohibidos y que la
naturaleza no dispone, logrando vencerlo
y su pasión se viera complacida, que hasta
el momento, nadie creía que naciera algo
sin medios para que el fuego encendiera,
pero detalles para una combustión aportó,
desde aire limpio con el que la vida nacía,
hasta los cuerpos llenos de llama demostró
y como combustible inagotable la caricia,
el beso y el verdadero amor”, ese sentido
en lo más profundo del corazón y el poema
era de naturaleza de inicio efímero, cuándo
la flor encontró, pero una fuerza creadora
de poesía donde la vida natural, el camino
abrió, y otros conocieron su amor, ya había
flores creativas, que soledades así, desterró.
La Redondela 23/05/2019 21:58 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Ayuda

En una reflexión profunda el poeta sitúa
en el centro de este poema un tema que,
debería estar en la conciencia personal
de todos los seres humanos, porque de eso
se trata de humanidad, la ayuda mutua o el
apoyo desinteresado hacia los demás, que
convertiría según el poeta “a los afligidos
del corazón o de las soledades del espacio
del alma, a los desamparados por una u
otra razón o causa, a los no adaptados, a los
que sufren discriminación, y a todos los que
tienen una disminución, física o psíquica
que estrechan los márgenes de sus vidas,
en vivencias de consuelo y de sanidad”, ya
que en lo más elemental, en mayor o menor
grado, dependen de los demás a una cierta
edad, los padres, abuelos, la infancia de los
niños, adolescentes y de mediana edad, pues
según el poeta dice “la ayuda y el apoyo debe
darse en vida, que es el momento mejor para
salvar barreras de los horizontes cercanos,
dar consuelo y espacio tiempo, el mayor de
los valores que atesora una persona en su
propia vida” pues como comenta el poeta
“un minuto de vida puede ser un año y sin
embargo una hora puede no ser un segundo,
todo depende de la intensidad y la pasión
con la que mostramos ese cariño y afecto,
que caracteriza a quien hace de su tiempo
una vida mejor para tantas vidas y almas
del desamparo y de las soledades, que al
igual son aflicciones de este nuevo mundo,
donde los humanos nos hemos olvidado de
prestar atención a la familia, como eje de
vertebración de una existencia saludable y
cargada de ayuda y apoyo inquebrantable,
pues esa unión por sí es fuerza desarrollada
en el tiempo de unos para con otros, ya que
así, es como se debe obrar llenando espacios
del vacío, ese que se muestra a cualquier edad,
ya que la existencia se repite en el tiempo y lo
que ha sido puede volver a ser o pasar, por ello
como reflexiona el poeta “que no nos de miedo,
vergüenza o pereza darse o entregarse a los
demás, pues se recibe el cariño y palabras de un
agradecimiento fraternal, que llenan de verdad
y que convertiría la vida en un paraíso terrenal ”.
La Redondela 23/05/2019 14:54 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Amanecer

Los días van pasando y no veo tú
amanecer, ese que espero entre
las rendijas de mi ser, ese mismo
que palpita sin corazón, porque
vives en él, he soñado con tus besos
esos que me ofreces por placer
de querer unir tus labios con los
míos con timidez, eres la calma
de mis olvidados días, eres el sentir
de mi abrazo, eres la caña flexible
en mi cauce, tienes embelesados mis
te quiero, soy la pantalla donde nos
vemos, hace tiempo que comprendo
que estás cerca de mí para hacerme
feliz, y las primaveras llegan, con su
verde en esencia, ese que madura
con los días y por siempre me guías
en este mundo que pasiones ascendían
y que se encuentran, por voluntades
que nos asombran, y hoy es ese día
que sobre mi buró, recito los poemas
de amor, y salen de mi pequeña huerta
donde el sol madura la esencia y así
florece en una primavera tardía, todo
lo que el tiempo nos entrega, pasos
que son lentos, al atravesar la era pues
el ser, ese que refirió un padre a su hijo
“que nunca se convirtiera en era su
huerto… y con el paso de los años vino
a su pensamiento, pues sentado sobre
una piedra, después de haberlo vendido
llego a la luz lo dicho por su padre
pues ya no era el huerto suyo, aquel
que se convirtió en era por capricho”
que ya los días vienen encendidos
porque alumbran mi camino, ese que
pasos doy y que senda tiene por su
lindo recorrido, donde se aprecia los
naranjos en flor de azahar, el rojo de
fresas como tus placeres rojos, como
tus mejillas idénticas, y todo en mí
huerto es de diminuto tamaño, de la
esencia de olores a ti, dama que te
despiertas, en las noches junto a mí.
La Redondela 22/05/2019 20:20 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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"Lluvia" de Verano

Cuando llegaste a la vida lloviendo estaba en
verano ese día, y sonaron las campanas de la torre,
del campanario ilustre, del mismo nombre, “Lluvia”
ese que al nacer tú le pusiste, que suena
siempre en mis despertares, que late mejor
mi corazón con las ilusiones compartidas y
siempre arden, con fuego de pasión desbordante,
y que tu enfrías, con tus manos y tus labios, que
en la cima de esa montaña existe un árbol,
que por sus siglos de historia tiene rango, de
ver pasar la vida siempre quieto, pero se asoma
al jardín de tus fragancias, esas que tienes guardadas
y solamente muestras, al inicio de la ascensión
a esa cumbre, por senderos que ya mostraste, y
son las flores hermosas, pero como tú bajo la
“Lluvia” no hay ninguna, pues mojada sales andando,
sin miedo a la enfermedad, por ser yo tú cura,
así caminas días con sus noches, claras y suaves
como el paisaje que pisas, en un entorno idílico,
esos que en tus escritos siempre nombras, y sigues
bajo el agua ya mojada, pero pisando lento
como si nada, será un agua bendita la que recibes,
esa misma que a gotas de esencia es tu perfume,
que en tu morada siempre usas y cuando sales
por las calles, y deslumbras de apasionada que tú eres,
pues tienes en mi a tu apoyo permanente, ese
que acaricias cuando quieres, y para la lluvia por
momentos, y tus sedas pronto secan, pues con
lo bonita y linda que eres, el agua siente que
se diluye en tus placeres, y camino despacio a tu
encuentro, saludos efusivos y besos que se tornan,
y me mojas aunque seca ya tu vienes, y ya la
lluvia se esconde, que el radiante está presente, “Lluvia”,
de corazón de verano ardiente, aquí me tienes.
La Redondela 20/05/2019 19:20 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Deslumbra

Existe una flor perfumada del color
a jazmín, en mi eterna suave huerta,
y todas las mañanas recibe el agua
de mis manos abiertas, que el olor
me llena y embriaga de apasionada
belleza, de contraste con el Cóndor
y que me sobrevuela a gran altura
desde la que me observa, su rubor
es palpable, me llena, me ampara
y me excita mis poemas, de humor,
amable y cariñoso, sincero y plena
está en la tormenta, que de rencor
no entiende aunque se le ofrezca
pues Dios la Bendiga y el agricultor
la tiene en su pensamiento del día
a la noche y ve claro en el fragor
de la temperatura que amenaza
y esta vez por permanente calor
su existencia, pero su presencia
juntos, que le ofrece su cuidador
que alimenta de palabra tierna
toda su vida y de su resplandor
es culpable, pues transparencia
tiene en su esencia y todo vigor
que sobresale nada más al verla,
pues camina sereno el pensador
por el prado y la letra que habla
de ella y le comunica el temblor
que estremece, noble presencia
y está cerca la acaricia sin dolor
sino suavemente en la distancia,
que muestra natural el creador,
por su simpatía situada pradera
de palabras de contenido amor
a su belleza, natural digna reina
del paisaje y paisanaje de la flor
conocida Luz, que alumbra toda
la existencia, fragancia y frescor
en detalle de una vida, así plena.
La Redondela 21/05/2019 15:29 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

*Dedicado a mi amiga Luz.

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Quiebra

Este ejemplo del poeta vale para demostrar lo frágil
de los ciclos económicos y de sus consecuencias
cogemos un trozo de rama por sus extremos
e intentamos ejercer fuerza para poder doblarla,
en un primer momento, porque tiene una flexibilidad,
soporta la fuerza que se le imprime sin modificar
su estructura, esto se correspondería con un ciclo,
si seguimos ejerciendo presión en los extremos de
la rama esta comienza a perder parte de la flexibilidad
y se escucha un primer sonido cris-cris, este aviso no es
más que el intento de la rama por resistir la presión
ejercida, por lo que en el segundo ciclo tenemos ya una
crisis en la económica a modo de imagen, si la rama nos
esta avisando con su particular sonido de que comienzan
las fibras a perder elasticidad y podría romperse y no
echamos cuenta y seguimos ejerciendo presión en los
extremos de la rama, ésta pierde la elasticidad y ya la
tiene modificada, y se escucha un sonido característico
crack-crack, avisando que está a punto de romperse
la rama, lo que se correspondería con el tercer ciclo
económico y estaríamos a modo de imagen, en el crack
de 1929 en E.E.U.U., si aún así no prestamos atención a
los avisos y se sigue ejerciendo presión en los extremos,
la rama pierde su elasticidad, se rompe con lo que tenemos
una imagen del ciclo económico, físicamente está la rama
partida en dos parte y ahora, el poeta lanza la pregunta
¿Quién una vez rota la rama se atreve a recomponerla
a su estado inicial?, como imagen nuevamente, y dice el
poeta, el problema estriba en que no hay forma física
de que vuelva a su estado natural, el ciclo final roto,
y lo mejor es que la economía tiene ciclos, de más o
menos duración, esto es a modo de ejemplo una quiebra.
La Redondela 21/05/2019 05:29 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Silencio

Se comprende a quien del silencio
vive, pues hace carrera de una vida
en casi pocas palabras, y entendido
como de un sueño puede tener llena
su capacidad para hacer del gesto
y las emociones transmitidas, con la
mirada, las manos y con el medido
aporte de una expresión corpórea,
que ayude a entender todo aquello
que un poeta del silencio persiga,
transmitir, y son autores con uno
de los métodos de lo fino, escasa
palabra para ser dueño del destino
de sus silencios y disponen de una
erudición muy llamativa, y llamó
la atención de este poeta la traza
del por qué, del donde, del modo,
del como,… describía un maestro
con línea gruesa sin pensar, buena
parte del contenido del magisterio
de su arte innato, ese que atesora
y que con gotas de fino saber dio
a conocer, pues la palabra escrita
es de amplio contenido explícito,
“y a buen entendedor”… y explica
su obra en síntesis, de ahí bebió
este joven poeta de la escucha
paciente a los mayores, de niño
y descubrí rincones de sabiduría
y Luz, que ilumina cada paso dado
cada día, lo consiguió desde toda
Cañada que es de amplitud, y lo
que es más importante ser uno
de los pilares que llenan de vida
y fundamenta mi existencia, ello
me hace recordar, como el poeta
dice “somos dueños de nuestro
silencio que habla y hace, llegada
la situación, hablar”, y observado
el paisaje y el paisanaje se vería
reflejado en su poesía, que brotó,
brota y seguirá haciéndolo hasta
que Dios me de vida, y preguntó
¿Cómo es posible en una escasa
exposición dar una medida como
en un relato extenso? Y el poeta
contestó “lo breve si bueno”…, lo
que lleva a otro pilar que funda
su serena poesía, limpia, y hondo
mensaje que trasciende a toda
palabra escrita y es lo auténtico,
pues la copia no tiene vida propia,
y es de escasa proyección y corto
bagaje como escritor, que sería
de su faceta cuando enfrentado
a la soledad del papel y la pluma
lo original no saliera en un paseo
con los versos sin nada donde la
escritura se plasmase, todo eso
es auto engañarse, toda la vida.
La Redondela 21/05/2019 00:50 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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Las Flores

Es el aroma deudor de la flor,
al igual que el olfato lo capta
en el ambiente de la fragancia
que regala, ya que su esplendor
es efímero, pero de importancia
inmaterial para toda una apta
elegancia, pues deja constancia
en los sentidos del alma, un color
rojo pasión que acorta distancia.
La Redondela 13/05/2019 01:17 h.
Fdo.- Juan Carlos González Rodríguez. Libre Pensador y Poeta.

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