Verso clásico Verso libre Prosa poética Relato
Perfil Mis poemas Mis comentarios Mis favoritos
Cerrar sesión

Niñez

En aquellos tiempos un niño era una racha de viento
suspendida en un cañaveral,
una sombra frágil
apartando miradas,
hoy
aprendí a ver aquel miedo
como una herencia
de todos aquellos años sin zapatos,
no imaginé que tanto tiempo llevaría
poder vagar por las calles primeras de mi vida
sin ser presa del rencor
que a mi paso escupían aquellos rostros,
que dibujaba muecas y esculpía silencios
en los muros de aquella oscura existencia.

Aprendí a espiar a la luna
caminando entre naranjos
durante aquellas noches verdes y traviesas.

Compartí mi verdad con los grillos.

Anhelaba el silencio y temía
enturbiar la paz y despertar los ojos
de la ignorancia,
por eso
dejé de pelear contra seres de piedra,
dejé de ser soldado de humo en batallas
perdidas,
comencé a imaginar otros sueños
sin sentir el frío de los idiomas
ni el fragor del hambre,
atravesé fronteras
cuando todos los muñecos de la tele
ya dormían
y el sexo no contaba con los ángeles.

Huyen de la memoria los recuerdos
y vuelven como huecos en el aire aquellos días,
sólo muy adentro
suena hoy la triste melodía
que cubre de sonrisas las arrugas
y aprieta contra el mundo el corazón.
leer más   
17
10comentarios 60 lecturas versolibre karma: 107

Desde un balcón pintado de cal

Pestañea la tarde
desde este balcón blanco e impoluto,
entre las brasas de un sol inapelable
y los labios de un cielo que tiembla.
Observo el paisaje,
callado,
como si las cosas ocurrieran a mi espalda,
durante mi ausencia.
Un tractor sepulta el verde en la tierra.
Una mujer vieja sacude un mantel.
Una lámpara olvidada,
alumbra el espacio de un hogar abandonado.
En mi frente
crece limpio un camino
donde se acomodan algunas ideas
y otras extrañas sensaciones
que vienen y van,
otorgando a este momento
un sentido que no alcanzo,
dejando que sea una vez más el viento
quien dicte sentencia.
¿Es el pasado vestido de presente
que saca al futuro a pasear
o el presente disfrazado de futuro
que engaña ahora al pasado
desde este balcón bañado en cal?
Ahora distingo una barca
que a fuerza de remos va llegando al puerto.
Ahora distingo a mi sombra en la cal.
Negra.
Intrusa.
Indiferente.
leer más   
12
1comentarios 49 lecturas versolibre karma: 99

Cuestión de matices

Me miro la palma de las manos,
leo los versos que escribo y pienso
en la vida, en el tiempo gastado
haciendo esto y lo contrario, en todo lo
que no hice con mucho gusto,
con gente y solitario, con amor
o equivocado, pienso en todo esto
y concluyo
que todo es cuestión de matices,
marché de los lugares
antes de que mis raíces crecieran,
caminé siempre sabiendo que no sabía
adonde iba, soñé siempre muy consciente
y así me fui demostrando
que todo iba a ser cuestión de matices,
perdí el arraigo pero aquí estoy
haciendo las mismas cosas
que casi todos hacen, riendo y llorando
por los mismos motivos, creyendo que
cada vez menos cosas merecen
la pena, dejando en reposo la audacia,
siguiendo siempre hacia adelante,
despreciando como desprecié malos
jefes, malos amigos, malas novias,
sabiendo de sobra
que todo lo que hacía
y todo lo que ocurría
era cuestión de matices,
recorrí mucho paisaje
porque quise comprenderlo,
pero llegué a la conclusión
que para entender al mundo
debería haber comenzado
por entender mi pueblo.
leer más   
4
sin comentarios 20 lecturas versolibre karma: 73

Cuchillos sin filo

Ante mis ojos
el sol ya no transforma las cosas,
entiendo que viví en lugares
que nunca busqué,
sitios en los que sin embargo
transcurrió mi vida casi sin querer,
debido quizás a la edad
o a esa pereza que me roe las orejas
al despertar,
sé de la memoria de las piedras, de la sed
de las sombras,
entiendo el desconsuelo del ciprés,
el aroma de un hoja
seca y abandonada,
escucho el llanto que se cierne
sobre la vieja casa, la respiración pesada
de tus pulmones, el adiós que me ofrece la terraza
acribillada por el sol,
observo el óxido de la escalera
y los innumerables cuchillos sin filo
con los que tuvimos que comer,
todo tan lejano y sin embargo
cómo me deja sin voz, cómo me atrapa
en sus garras ese tiempo apresado, qué
difícil respirar entre toda esta vida gastada
o avanzar entre la maleza
que aparece vigorosa
cuando entre nosotros venció el olvido.
leer más   
13
7comentarios 57 lecturas versolibre karma: 94

Crisis

Camina por las calles sin rumbo fijo,
de sus labios cuelga una nube
gris
que borra sus pasos,
fuma y se cubre el pecho
con la mano derecha,
sus ojos miran al frente
obligados,
al cruzarme con ella
percibo que ya no quiere
ver nada,
vive sola,
al llegar a su casa
todas las tardes
ve morir el día desde la ventana
de la cocina,
la única de la casa,
sentada en un taburete
deja caer la mirada hacia el patio,
nadie sabe nada
de lo que piensa
ni recuerda
el tono de su voz,
de la pared blanca de la cocina
cuelga un almanaque
repleto de semanas
sin fecha,
una nevera abierta
y desenchufada
le acompaña las noches de calor.
leer más   
12
6comentarios 77 lecturas versolibre karma: 87

Resistir

Llueve en la vieja
ciudad,
los conductos
de desagüe
están obstruidos,
paquetes de tabaco arrugados
con rabia,
fundas de helados baratos,
billetes de metro usados
y una foto amarillenta,
el papel vencido
por el tiempo,
es una mujer morena,
de sus orejas cuelgan
unos preciosos pendientes,
ese rostro
que tendrá al menos cien
años
combate con fuerza
frente a las oxidadas rejillas,
resiste junto
a la porquería
de este mundo
y no se deja
arrastrar
por la corriente.
leer más   
5
4comentarios 36 lecturas versolibre karma: 76

Despertar en París

Fue llegar a la ciudad casi dormido
con la sonrísa aún iluminada
de un jovencísimo polizón sin destino
y despertar, escapar
de aquel interminable sueño,
sentir
de repente un aire diferente
entrando en mi pecho, una fuerza
inusual al cerrar los puños
y las piernas dispuestas
a llevarme al fin del mundo,
en París se me reveló
la infancia rota de un niño
con capacidad para adivinar
la maldad en las personas,
desde entonces
mi vida ha sido como una noria
de circo,
bien agarrado al vagón para no caer
pero siempre tentado de soltarme
para poder volar.
leer más   
5
2comentarios 33 lecturas versolibre karma: 75

Desde la ventana

Desde la ventana
de una madera vieja pintada de azul
que el tiempo mordió con saña,
asisto al desfile de enormes barcos
que flotan aplastando el brillo del río,
estos mastodontes dejan en el agua
la herida de un presente
que se va
y de un futuro que no llega,
mis manos
se posan en las tejas rojas y calientes
del tejado
buscando el recuerdo que el sol
les inyecta por sus grietas,
hay vidas
que se acercan a la nuestra
y nos muestran sin querer
otras caras del alma que nos lleva,
son como aves pasajeras,
como sombras que se hicieron eternas
en viejas estaciones,
como la humedad escondida en sendas
cubiertas de maleza,
hay vidas que perecen
en la orilla
después de haber surcado el tiempo
de enormes mares
sin temor a naufragar,
hay mares hoy en día
poblados de seres flotantes
que apenas saben caminar
por tierra firme
y refuerzan su inversión
protegidos por una vida lenta
sólo apta para quienes prefieren
antes de enfrentarse al viento y la marea
conservar intacta su ceguera.
leer más   
11
2comentarios 45 lecturas versolibre karma: 99

A la sombra

A la sombra, lejos del ruido,
quiero escarbar en la tierra el exacto hueco de mi cuerpo
para no deberle nada
a nadie,
busco la derrota, el mal olor, los dientes rotos de los domingos.

Perdí todo el valor que se me suponía
sin poder parar de reír, riéndome de mí y hasta del mar,
no siendo ni fiel ni disciplinado,
haciendo caso omiso del peligro y de la muerte,
sin creerme nunca la mentira de la paz.

Quiero amar la perdición,
pasear los días de tormenta sin sacar la lengua
de las brasas de una botella.

Todo da risa igual que asco,
asco de ver y mirar fotografías de dientes blancos
y culos de oro forrados de arena,
barcos hundidos que ganan carreras, sotanas rabiosas chupándose el cielo, cerdos malolientes que besan princesas.

Asco y ganas de reír es lo que provoca alcanzar la salud y el estatus quo de la miseria.

Somos todos el mismo cobarde, pero la broma deja de ser broma cuando aparece el dolor,
y por él nos doblegamos y cantamos unidos amor amor amor.
leer más   
11
3comentarios 44 lecturas versolibre karma: 98

Vivir hoy

Vivir hoy es ir esquivando números,
tener suerte
de no pertenecer a ningún porcentaje maldito,
enfrentar miradas rápidas
que más que mundos
reflejan dolor,
vivir hoy es ceder el timón
en aguas bravas,
perder el sol
y devorar remedios sin importar el mal,
apartarse así de la vida para seguir viviendo
es luchar por sanar una herida
que se ensancha día a día
sin encontrar consuelo,
vivir hoy es brindar a la salud
de sombras pasajeras,
dar sentido a la sinrazón,
buscarle la cintura a las nubes
y abrazar el día a día
cual árbol inundado de CO2,
vivir hoy es aprender a ordenar penas,
a perder en el último minuto
la vida entera,
olvidar el amor y buscar el pan
que hay detrás de la niebla
mirando al futuro
con el agua en los ojos
sin tiempo para encontrar al culpable
ni otorgar el perdón.
leer más   
12
6comentarios 87 lecturas versolibre karma: 98

Cambio climático

Palabras que deforman rostros,
paisajes que explican la vida
de quienes por ellos transitan,
aromas extraños, veneno invisible
mentiras escondidas
entre el humo del hombre y sus días,
frío que no se calma
en la gastada piel del pobre,
en las manos cuarteadas
de la mujer vestida de negro,
barcos que nunca vuelven al puerto,
amores perdidos entre viejas heridas
y males nuevos,
viejos que miran al cielo como niños, gritos
que surjen de gargantas heladas,
sicarios de un solo régimen
y bandera de papel,
órdenes imposibles de cumplir
como deseos de niños negros
que apenas amasan el polvo
que los disuelve,
moscas, cactus, ríos secos, huesos
de cadáveres, hambre bajo las piedras,
huellas de embajadores ajados
que no conocieron sudor ni hambre,
todo el conjunto como una masa
que se funde al calor
de un tiempo definitivo
para el que no habrá perdón.
leer más   
14
10comentarios 81 lecturas versolibre karma: 94

Tardes de Verano

Quise prolongar
muchas tardes de aquellos
veranos,
la higuera y su sombra
me mostraban el ideal de un mundo
que yo imaginaba verde y cálido
como sus ramas,
como los ojos que soñaba
y la caricia de su luz,
supe pronto
que esa luz
no superaría
los muchos túneles
que iba a atravesar,
era mi cuerpo
un fuerte de piedra
que temblaba de miedo
ante la brisa fría
de cualquier madrugada,
supe que todo saltaría
por los aires, todo
salvo lo que crece dentro,
lo que vive sin verse,
todo lo que nos paraliza y no entendemos,
los diálogos sin voces, los bocados
al aire en las noches, los besos
que uno imagina, lejos,
advertí que éramos
presa fácil
y que el silencio
nos enseñaría más,
mucho más
que todas las palabras
y las letras de todos los himnos
que nos obligaban a cantar.
leer más   
12
4comentarios 64 lecturas versolibre karma: 98

Dignidad

Disfrutar de saberse perdido
y señalar con la punta de los dedos
el rumbo de una existencia que es milagro,
sentir en las venas el impulso que lleva
a esconderse del oscuro paisaje del deber,
olvidar la sed que obliga a beber
agua estancada,
el hambre que te inclina
a libar de unas manos
temblorosas
el dulce de una miel
de flores secas,
no hay camino que amplíe la vía
y continúe hacia el horizonte
de lo imposible,
no hay senda conocida
que vaya un poco más allá
de una sola verdad
sin desnudar sus mentiras,
vivir en el desierto,
sumidos en el pálpito incierto
que nos sostiene en la tierra
cuando sangramos soledad,
cuando sólo del pecho brota una voz
que se pierde a lo lejos,
cuando acecha entre el polvo
el peor rostro del miedo,
amigo,
no sientas vergüenza
si olvidas tu nombre,
vence al vértigo de las rutas sin sur,
desprecia las leyes ajenas,
defiende tu norte,
abrázate confiado a cualquier idioma
que adopte tu razón,
si sigues las flechas,
te arrastrará su sombra
y obedecerás sin darte cuenta
la luz que guía a los hombres
que despreciaron los sueños.
leer más   
5
sin comentarios 26 lecturas versolibre karma: 68

Monotonía

Las calles aparecen iguales,

los hombres llevan todos la misma camisa,

las mujeres el mismo tacón,

la ciudad despierta cada día

en la misma mañana,

mi pecho trabaja en un silencio

que viaja despacio por las venas

de un idéntico despertar,



mi gato atrapa una flecha de luz

y recupera así un calor que se perdía,

su mirada clavada a lo lejos

donde una gaviota detrás de la ventana

le pinta una mota negra al cielo,



y el balcón poblado de plantas

que esperan la lluvia,

ya no podré abandonarlas

y dejar de compartir con ellas este silencio,

no les daré de beber otra agua

ni les privaré de caricias nocturnas

ni les dejaré de regar con palabras,

no podré abandonarlas

pues puede que estén más vivas que yo

y que su sombra

plazca más al mundo que la mía.
leer más   
12
2comentarios 54 lecturas versolibre karma: 111

Derrota

La derrota es jarabe espeso, líquido lento
que se absorbe sin pensar,
es un gusto desagradable y repentino
que te aprapa la lengua,
es el frío nocturno
en mitad de la cama,
la ropa arrugada en plena madrugada,
el silencio pesado y terco
de las tardes de noviembre,

la derrota puede afectar al buenhombre
o rescatar al bandido,
alibio o pena la derrota
a todos llega,
a quienes caminan por la mitad
del túnel
sin saber adónde van
y a los que llegan al final
sin saber de dónde vienen,
hay derrota para quienes
comienzan su camino
con las mejillas rojas
y el estómago desbordado
de ignorancia,
pero eso sí,
la derrota sólo amarga
a quienes sólo pretendían
ganar.
leer más   
12
8comentarios 68 lecturas versolibre karma: 115

Anonimatos

Muchos ojos se ahogaron
en su propias lágrimas
mientras aprendian a amar,
en ese mar gris
del infortunio,

en la dorada tierra
del hambre
muchas bocas
sufrieron deformaciones
aprendiendo a decir no,

muchas brisas murieron
agotadas
sin encontrar el cuerpo
al que bendecir,

muchas vidas laten
en sucios rincones
alertando a los paseantes
sin encontrar la mano
que les saque del abismo,

muchos poemas vuelan
sin amo
antes de que la tinta
los nombre inmortales,

muchos verdugos
se conmueven en privado
viendo una rosa fresca
en el ojal de su chaqueta.
leer más   
3
sin comentarios 15 lecturas versolibre karma: 56

La última farola

Cuando se apaga la última farola
y sólo tus pasos alteran la noche,
el camino de vuelta
te devuelve a tu lugar,
al sitio desde donde cada día
partes con la ilusión
de no volver.

Desconoces cualquier ruta
y te pierdes en los mapas.

Sólo una luz que nadie ve
guía tu mirada,
porque no sabes adónde vas
ni adónde te lleva tu destino.

A veces
una rosa del camino
te distrae,
cuando los días son tan negros
como la noche
y su perfume una isla de luz.

Pero sigues caminando
y su tallo se marchita
como se hunde cada idea que flota en tu silencio,
como sangra en la noche
la última madrugada.

A veces,
un espejo te hace una pregunta
o clava una espina en tu frente,
pero no eres el tipo de hombre
que se enfrente a las preguntas de un extraño,
y sigues caminando
sin responder
porque sabes que tu vida
es sólo eso,
caminar.
leer más   
6
sin comentarios 42 lecturas versolibre karma: 81

Pueblos abandonados, reinos de piedra y silencio

Siempre me han impresionado
las mañanas frías y silenciosas de las aldeas en invierno,
esas piedras bañadas por el viento, ese
silencio de puertas cerradas,
esos àrboles rasgados por las uñas
del tiempo,
es ahí, en esos pueblos hundidos por el peso de una historia
jamás comprendida
donde se eleva mi espíritu y donde fluye agigantado
todo el pulso vital que derrama embriagado
mi corazón.
En esos mares de piedra
navega el eco del dolor,
resisten aún arrastrados por ese viento frío
las trazas del color de la ilusión
perdida.
En esos rostros que respiran entre las sombras
viven millones de versos
que jamás encontrarán las letras que los vistan,
ocultos entre la fugaz luz de la noche
viven voces en el silencio rojo
de los ojos que el hambre asustó,
en esas casas de invencible granito
se acomodan los vacíos nunca colmados
de todas las familias
y de todas las generaciones que dejaron jirones
de su vida,
retazos de mudas pasiones
y cicatrices de su amor.
leer más   
4
4comentarios 37 lecturas versolibre karma: 61

Otro hombre contigo #poemasdeamor

Bastó un solo amanecer

para saber que no existe cuerpo

sin alma,

para entender que existen idiomas

que se sólo se hablan con la piel,


casi un suspiro

para olvidar el frío

de este extraño verano

y el dolor incoloro del silencio

en soledad,

bastó descubrir tus labios

para cambiar el color del horizonte

de los días

que han de suceder,


bastó creer un segundo que tu pulso

navegaba por mis venas

para creerme a salvo

de todas las penas que ocupaban mi memoria,


bastó un segundo de tu mirada

para comprender que son tus manos

las que abrazan mi frente

todas las mañanas

de este nuevo mundo

que ya hizo de mí otro hombre,



te nombro,

amor,

eres la fuerza interior

que barre mi orgullo

y mi voluntad,

que me atrapa las tripas

hasta olvidar el hambre,


eres la más dulce protección

que jamás sintieron mis huesos,

Hada silenciosa que me libera

de esas punzantes y lentas horas,

rendido como estaba

a la tortura

del darme por vencido,

ahora sé que sin ti pierdo techo,

país, raza, rumbo,

si has de volar de nuevo amor

rezaré para que pronto ocurra

la sequía que seque mi sombra

o el río

que desborde mi alma

para no tener que volver a luchar por un motivo

que viaja contigo

hacia la eternidad.
12
4comentarios 109 lecturas versolibre karma: 98

La esquina soleada

Hoy, 11 de julio de 2010, vuelvo a escribir.
Vuelvo a retomar una traza de nube.
Una idea.
Una fotografía olvidada.
Vuelvo a olvidar.
Dolores de espalda.
Y del alma.
No quiero ejercer oficios que no conozco
Ni navegar por aguas contaminadas
Colecciono momentos
Como tardes de sábado pegadas a la piel
Bálsamo y calor humano
entre las nubes azules de mi ilusión.
Hace tiempo que el combustible se tornó invisible
y las palabras nacen casi muertas.
Una mirada, una pausa al caminar,
aroma perdido en la brisa de la noche,
sin valor, una luz eterna aquí, en mi frente.
Hubo más tiempos perdidos
Que momentos para recordar.
Sé que todos esos girones y rozaduras
Quizás pudieron evitarse
Pero es difícil encontrar el idioma para atravesar tantas fronteras
O explicar con la mirada
La idea que ahoga el corazón.
Me gusta conservar objetos
Ver cómo el tiempo entra en ellos
Y los cambia
Cada uno de ellos es como un viejo árbol de la infancia
Que aún domina al sol que quema su recuerdo.
Podría llevarte al fin de nuestros días
Si supiera descifrar tanta agonía
O si simplemente pudiera olvidar
Que todo esto que veo y toco
Es parte misma de mi cuerpo.
La ilusión que me mantiene tan lejos y tan cerca
De llegar hasta el final pasa por esa luz
por esa esquina soleada pegada para siempre
a mi memoria.
leer más   
15
8comentarios 60 lecturas versolibre karma: 87